La venganza del perdón
Puede que nunca dejen de soplar tentadores vientos de venganza, pero más gloriosa victoria que el talión es el perdón.
La represalia es un salvaje estilo de justicia. Es muy difícil vengarse, si no se quiere mancharse con una sangre indigna. No se venga una vileza, cometiendo otra. El mejor modo de vengar una injuria es no parecerse nunca a quien la cometió.
La venganza es un sentimiento propio de almas débiles o debilitadas; nunca se cobija en los corazones grandes. La venganza es un placer que sólo dura un instante; por el contrario, la generosidad es una felicidad perdurable y contagiosa. La persona juiciosa no busca vengarse de sus enemigos; deja este cuidado a la vida. Toda maldad es vengada en la tierra.
No cabe sino una venganza, que resulta ser la más cruel: El desprecio manifiesto de revancha. Un corazón magnánimo, cuando más puede, menos se venga. El desagravio noble más escrupuloso y grave no estriba en vengarse, sino en que pudo hacerse y no se hizo. Ninguna venganza es mayor que el clamoroso silencio de un perdón fecundo. Lo supremo quizá sea olvidar a quien nos dañó. Como dijo Borges: “El olvido es la única venganza y el único perdón”.
Versión final en: mikel.agirregabiria.net/2006/venganza.htm















4 comentarios:
Buen comentario,si señor.
Absolutamente cierto.Quien perdona y olvida se pone por encima del ofensor,sin querer hacerlo.
ES...
demasiado difícil..
Fácil de decir cuando no sufres en el corazón la sedientas ganas de buscar la manera de vengarte y impulsado por la rabia! Pero como comentaste es una manera irracional y bien salvaje de pensar.
No es Fácil se necesita de mucha ayuda y tiempo! Pero en realidad son palabras alentadoras e inspiradoras!
Publicar un comentario en la entrada