¿Crisis? ¡Educación!

La radio en el coche sólo ofrece malas noticias y peores expectativas. Últimamente, toda la información gira en torno a la crisis, económica, de valores, de modelos, de regulación,... Se barajan siempre diversas soluciones, de naturaleza económica, inyectar más dinero, apoyar a los bancos, a las grandes empresas,...
Sorprende que nunca se cita la educación como llave de resolución, quizá porque su efecto no es inmediato, aunque sí duradero. Sin embargo, ante una crisis de la envergadura actual convendría actuar de forma inminente en el ámbito formativo. Reconvertir un gigantesco problema en una formidable oportunidad de preparación, de perfeccionamiento laboral y personal de tanta ciudadanía. La formación ocupacional de personas en paro debería abordar objetivos más ambiciosos que la mera reincorporación al mercado de trabajo, sin descuidar esto naturalmente.
La mejora significativa en educación ayudaría a reinterpretar la vida personal y familiar en clave de feliz austeridad, dotaría de nuevas oportunidades de empleo más cualificado y permitiría al conjunto de la sociedad una flexibilidad mayor para la evolución necesaria ante los cambios inexorables.
Junto a urgentes medidas coyunturales de ajuste, apostemos estratégicamente por la educación, desde los niveles de infantil hasta la formación continua, a lo largo de toda la vida, de personas empleadas y desocupadas, de quienes no han accedido nunca al trabajo o de quienes se han jubilado. La educación media de la ciudadanía es la mejor medida de la riqueza de una sociedad, y está directamente correlacionada con la renta per cápita material. Lo contante y sonante, y lo espiritual, todo eso que genera felicidad nace de la educación. ¡Exijamos más educación para todas las generaciones que aspiramos a vivir mejor!

2 comentarios:

Consumer Eroski dijo...

El miedo al desempleo impulsa el interés por la formación y frena el absentismo laboral

Las solicitudes para realizar master de administración de negocios han crecido un 25%

* Fecha de publicación: 5 de febrero de 2009

La difícil coyuntura económica por la que atraviesa el país, con más de tres millones de parados, está impulsando el desarrollo de nuevos hábitos entre los empleados. Un estudio de la escuela de negocios internacional ESCP-EAP revela que ha crecido el interés por adquirir más formación. Al mismo tiempo, los trabajadores cumplen las tareas encomendadas con más intensidad y se evita la ausencia al trabajo sin un motivo claramente justificado.

En concreto, la demanda de formación ha aumentado, especialmente, para aquellos programas que, como los master en administración de negocios o MBA, están dirigidos a directivos y ejecutivos con experiencia.

Las solicitudes para realizar un MBA se han incrementado en torno a un 25% como consecuencia de la incertidumbre laboral, que lleva a los profesionales a buscar fórmulas para diferenciarse y afianzarse en sus puestos.
Perfeccionar el currículo

El análisis de ESCP-EAP detecta además que mientras el sector empresarial parece inclinarse por congelar o recortar el presupuesto destinado a formación, los profesionales están reaccionando de forma opuesta, convencidos de que la falta de oportunidades laborales exige perfeccionar más que nunca su currículo.

De ahí que alrededor del 56% de los empleados opte por buscar alternativas de financiación fuera de su empresa, con el fin de cursar postgrados o un master, principalmente de carácter internacional, que les permitan escalar puestos de mayor responsabilidad o les abra nuevas puertas en el mercado laboral. Asimismo, la crisis está impulsando a muchos trabajadores a organizarse para lograr buenos resultados en el desempeño de sus funciones y convertirse en empleados "imprescindibles". Ello ha favorecido un incremento de la productividad.

El temor a perder el empleo está generando también una reducción del absentismo laboral. Tras un aumento del 50% entre los años 2000 y 2007, las ausencias al trabajo empezaron a caer en el primer semestre de 2008.

Hillary Clinton dijo...

"Nunca desaproveches una buena crisis".

Con esa frase que juega con la paradoja y el optimismo Hillary Clinton provocó tímidas risas en la sede bruselense de la Eurocámara...

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