El destino siempre te encontrará...

Un joven jardinero persa dice a su príncipe:
-¡Sálvame! En el mercado encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Ispahán.
El bondadoso príncipe le presta sus caballos. Por la tarde, el príncipe encuentra a la Muerte y le pregunta:
-Esta mañana ¿por qué hiciste a nuestro jardinero un gesto de amenaza?
-No fue un gesto de amenaza -le responde- sino un gesto de sorpresa. Pues lo veía lejos de Ispahán esta mañana y debo tomarlo esta noche en Ispahán.
Jean Cocteau, Le grand écart, El gesto de la Muerte,1923 (texto tomado de Ciudad Seva).

1 comentarios:

gorkaazk dijo...

Bernardo Atxagak kopiatu zuen bere Obabakoak ospetsu hartan ipuin horixe.

Batzuk kopiak ezagutu ditugu originalak baino lehenago.

Obabakoak liburuari esker ere ezagutu genuen Auguste Villiers de l'Isle-Adam, Contes cruels.

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