Mundo plurilingüe, intercultural y cercano

Hoy hemos recibido una visita de una comisión de la Tokyo Gakugei University, formada por un amplio equipo de investigadores sobre la educación artística y musical comparada. Presidida por Toru KANEKO (Professor Oil Painting), contaba entre otros con los siguientes miembros: Kenichi MASAKI (Art Education, Visual Design Asosciate Professor), Hodaka FUJII, Ph.D. (Graduate School of Teacher Education), Kuniharu TSUZUKI (Professor Emeritus of Saitama University), Yasuko FUJII (Doctoral Course of Education, Division of Art Education). Les acompañaba Yoshimasa KATSUYA, Miembro de la Asociación de Intérpretes Nipones, quien nos ha facilitado una perfecta comunicación.

Como de costumbre en estas reuniones de larga duración con traducción simultánea, se confirma la impresión de que quien más provecho obtiene es quien traduce, al recoger matices que son de difícil transmisión entre culturas y contextos muy diferenciados. Por otra parte, al tiempo que se aprende (y mucho) de otras sociedades y de sus sistemas educativos, también ha de hacerse un esfuerzo de síntesis para presentar nuestra propia realidad socioeducativa.

En las distintas oportunidades de encuentro con representantes japoneses, siempre hemos sentido algunos elementos comunes de sensibilidad muy parecida. En esta oportunidad, nuevamente se ha percibido por ambas comisiones, estando acompañado por Carmen Cobo (Educación Plástica y Visual) y Nerea Terán (Música). Además, se compartía la preocupación por alcanzar una genuina competencia en estas materias que no siempre ven reconocida su trascendencia para alcanzar una máxima calidad educativa en lo dirigido a formar personas cultas y bien formadas para su inserción laboral en el panorama contemporáneo de acusada competitividad.

La exquisita educación y el cuidado protocolo de los representantes japoneses siempre aportan una enseñanza y modelo para nuestro más improvisado trato. Su rigor en las preguntas, su parsimonioso y trabajado formulario, la precisión milimétrica en las cuestiones de detalle, sus fotografías y grabaciones, el doble juego del intérprete oficial y de la comisionada bilingüe, su cortesía amable,... son modélicas y dignas de emulación. Nuevamente ha sido un placer invertir cuatro horas en aproximar dos mundos, tan lejanos pero con metas similares.

1 comentarios:

Josu Garro dijo...

Una de esas sesiones protocolarias o no ya me gustaría asistir, soy un profundo admirador del arte oriental... tanto del Japonés como del Chino. Distintos pero cargados ambos de muchas tradiciones. Eso si que me da envidia.

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