Viajando en la Semana Santa de 2011

Audi R8 en la autopista A1

El rutinario viaje en coche desde Getxo a Pilar de la Horadada, habitual de cada Semana Santa, nos descubre detalles de la crisis del momento. En primer lugar, la velocidad limitada a 110 km/h alarga el viaje de 850 Km desde las siete hasta ocho horas, aunque reduce el consumo aproximadamente unos 15 litros, (desde los 11 litros/100Km hasta los 9,5 litros/100Km en nuestro tragón Audi A-6 Multitronic).

En segundo lugar, siendo observadores se aprecia el auge del viaje en coche con destino hacia "el pueblo" como residencia revalorizada frente al hotel o apartamento tras un vuelo nacional o internacional. En cada salida se derivaban muchos vehículos, más de los que corresponden a repostar o comer por el camino. El turismo rural, en casa de los ancestros, está al orden del día... por razones económicas, nos tememos.

Por último, las autovías cruzadas están repletas de obras , la A-1 especialmente y la A-3 en menor grado, que reducen los carriles a uno solo con circulación de frente, estrechan la vía peligrosamente con bordes de cemento y entorpecen gravemente el viaje. Ninguna consideración a la época de tráfico intensivo que se debía haber previsto para estas fechas. No vale el "perdonen las molestias". Hay que planificar los trabajos que repercuten en vías esenciales y no generar tanto peligro potencial, haciendo que los viajes nocturnos puedan ser de altísimo riesgo.

2 comentarios:

maripuchi dijo...

Mikel, las reparaciones de las carreteras se tienen que hacer con temperaturas altas. En invierno, por motivos evidentes, no se pueden hacer... Y son peores (por la longitud de los desplazamientos y número de viajeros) las operaciones salida del verano.
Tener la A1 en obras es un rollo... pero es peor y más peligroso tenerla hecha un asco ;-)

La autovía de la vergüenza. dijo...

Son muchos quienes los han calificado como el "síndrome de la A-1",.... Y sigue en el enlace.

... Concluye con: "No me digan que “hay que arreglarla”. Llevo once años pasando por ella y nunca se la tomaron en serio. Han preferido construir vías para trenes sin pasajeros y estaciones fantasmas. O aeropuertos faraónicos donde, en vez de aviones hay gatos paseando por la pista. Somos tontos o hay mucho listo. La pena es que el día de furia de los millones de Tomases no provocan una mayor reacción. De lo contrario les íbamos a meter a unos y unas, que yo me sé, a tragar el polvo de la A-1. La autovía de la vergüenza. La que, por desgracia, ellos no tienen".

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