Educación ética para salvar el mundo


Hemos de educar una nueva generación de líderes éticos y emprendedores, con una autoridad derivada de la responsabilidad, con integridad y capacidad para abordar problemas complejos. Algún alumno escribió a Patrick Awuah: "Ahora estoy pensando". Así reconocía la calidad de la educación que estaba recibiendo.

Otras de las claves de calidad era que todo el alumnado realizaba "trabajo comunitario" mientras cursaba sus estudios. Hemos de inculcar el valor de entender qué grande es el privilegio del liderazgo para servir a la comunidad y, en definitiva, a la humanidad. Con liderazgo inspirador que confíe en la educación de los más jóvenes, en una sola generación se podría crear una sociedad, y un mundo, perfectos.

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