Las tres reglas del profesor Ramsey Musallam


Fue una enfermedad que puso en riesgo la vida del profesor de química Ramsey Musallam (y la confianza que le ofreció su cirujano) lo que le sacó de diez años de "pseudo-enseñanza" (como él denomina a la educación convencional) y le hizo comprender el verdadero papel del educador: Abandonar el rol de divulgadores del saber (meros informantes) y asumir el paradigma de despertar el ansia de descubrir e investigar del alma humana.

En una charla TED divertida y personal con más de un millón de visitas (a fecha de hoy)Musallam da 3 reglas para estimular la imaginación y el aprendizaje y entusiasmar a los estudiantes con el funcionamiento del mundo.
Las tres claves que destaca Ramsey Musallam:
  1. Lo primero es cultivar la curiosidad del alumnado. Estimular sus preguntas, que son las semillas de su aprendizaje significativo y profundo. No apagar jamás del deseo de aprender original de los primeros años de la infancia y sus ¿por qués?
  2. Aceptar el desastre de la enseñanza si se limita a un programa aburrido, y -en su lugar- transmitir el verdadero método científico de prueba y error llevado a la vida cotidiana.
  3. Practicar la reflexión, revisar y perfeccionar nuestras acciones diarias para ir mejorando. Convertirse el profesorado en innovadores que se adaptan y encuentran una senda para cada estudiante, una vía para su progresión vital.

2 comentarios:

Otras Políticas dijo...

¿Qué tendría que cambiar en nuestra forma de aprender y de educar para que nuestro sistema educativo deje de ser anacrónico y esté en armonía con los espacios y los tiempos en los que vivimos?
Aunque parezca una contradicción, una de las primeras medidas sería abandonar el utilitarismo de los conocimientos; dejar de aprender con la intención de usar y empezar a hacerlo para formarse. Aprender a leer es útil, pero es mucho más que eso. Leer no es traducir lo que está escrito, ni comprender y ejecutar correctamente una secuencia de instrucciones; leer es descubrir qué hay más allá de las palabras, encontrar su ritmo y recuperar las asociaciones y pensamientos que las vinculan. Leer, en realidad, es volver a escribir, haciendo nuestro lo que ya está escrito. Pero no es así como se enseña la lectura. Y lo mismo podría aplicarse para el cálculo, el dibujo, la historia, la física o cualquier otro de los saberes convencionales.
Un segundo cambio, que está relacionado con el anterior, es dejar de enseñar lo que creemos que se va a necesitar y empezar a enseñar lo que ahora se necesita; es decir, proporcionar aquello que tiene un sentido para el que aprende. Por ejemplo, diseñar y construir el prototipo de un coche que se mueve es mucho más concreto y tiene más significado que calcular su velocidad o describir el funcionamiento del motor de explosión; además es muy posible que, después de construir el coche, se quieran aprender estas cosas.
Se trata de resolver un problema real, una situación concreta, que no es trivial pero que está dentro de nuestras posibilidades, con todos los conocimientos y habilidades que tenemos en este momento, así como con aquellas que tendremos que adquirir o desarrollar durante el proceso.
http://www.otraspoliticas.com/educacion/educar-para-la-incertidumbre

Anónimo dijo...

"La inteligencia no es sólo un ingenioso sistema de respuestas, sino también un incansable sistema de preguntas". J.A. Marina

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