Los esfuerzos de Los Hijos de Don Quijote, la organización gala que ha movilizado a once mil ciudadanos para exigir soluciones para personas sin techo, han dado sus frutos. Mientras ellos montaban campamentos en cien ciudades el Gobierno francés anuncia que aprobará un proyecto de ley que establece el derecho a reclamar una vivienda al Estado ante los tribunales. ¡ah, Francia, qué cerca y qué lejos!Francia reconocerá el derecho a la vivienda
Los esfuerzos de Los Hijos de Don Quijote, la organización gala que ha movilizado a once mil ciudadanos para exigir soluciones para personas sin techo, han dado sus frutos. Mientras ellos montaban campamentos en cien ciudades el Gobierno francés anuncia que aprobará un proyecto de ley que establece el derecho a reclamar una vivienda al Estado ante los tribunales. ¡ah, Francia, qué cerca y qué lejos!Apuntes de economía contemporánea (6/6)
Riesgos y esperanzas para un crecimiento económico mundial que permitiría mejorar las cotas de bienestar de toda la humanidad.Sin considerar hechos impredecibles (catástrofes naturales que afecten a zonas sensibles del planeta o un escenario de guerra global), existe un alto consenso de que el crecimiento mundial va a proseguir con intensidad. Un “escenario pesimista” sólo cuenta con una baja probabilidad, que algunos expertos reducen al 10%. Estos criterios alertar sobre cuatro tipologías de riesgo, que conjuntados -en mayor o menor grado- producirían una profunda recesión mundial.
Las cuatro latentes amenazas estratégicas serían: Un colapso del dólar (que afectase a todos los mercados mundiales de cambio), una subida muy alta de los tipos de interés, un desabastecimiento energético que genere problemas globales de oferta y de precio, y una grave crisis de las bolsas mundiales. Este escenario catastrófico es posible, pero muy improbable. Sin embargo, existen otros cinco factores, no meramente coyunturales, que pueden condicionar o limitar el progreso de la economía y el avance hacia una sociedad más próspera y más justa.
Los cinco factores limitadores del progreso mundial pueden ser: 1º La ralentización del crecimiento del comercio mundial, con la aparición de políticas proteccionistas que impidan resolver la problemática de los países pobres, mediante la exportación de sus productos agrícolas y materias primas; 2º El incumplimiento fragante de los objetivos de desarrollo del milenio… que condene a decenas de países, y a una parte significativa de la población mundial, a un horizonte sin esperanza; 3º La falta de aceptación del gran peso que tienen ya ganado los países en desarrollo en la economía mundial, y de la necesidad de que su influencia deba crecer en correspondencia en todos los foros multilaterales; 4º El fracaso de la construcción de la Unión Europea como algo más que un “club económico”, impidiendo que juegue un necesario papel, moderador y progresista, en el concierto mundial; y 5º Una grave crisis (interna o provocada) en el crecimiento de los países clave de Asia.
A modo de conclusión, el mundo, en términos económicos, ha dado un salto de gigante en el siglo XX, y el crecimiento de la Economía Mundial se está acelerando en el Siglo XXI. Estamos atravesando la mejor situación económica que ha conocido nuestra generación… con muchas posibilidades de que ésta continúe en los años próximos. A pesar de este indudable progreso, que contribuye a que hoy vivamos en un mundo mejor, existen graves problemas globales (y también nacionales) a los que todavía no se ha dado solución. Pero disponemos de una posibilidad de resolverlos, porque por primera vez en la Historia, una generación cuenta con la tecnología y los medios para progresar con decisión… y para poder liberar a toda la Humanidad de la lacra de la miseria, construyendo un nuevo mundo de claro progreso y de justicia redistributiva.
Todos hemos de añadir a esas ingentes y crecientes capacidades, un firme propósito y un compromiso definitivo a escala mundial, estatal, local y personal. Sucede que, cuando el Siglo XXI ha comenzado a rodar, en recientes palabras de Ricardo Lagos, ex-Presidente de Chile, “no podemos aceptar que las desigualdades sean el fundamento de la Historia que estamos construyendo. Necesitamos un ‘Proyecto Mundo’, es decir, la plataforma desde la cual la humanidad se proponga avanzar… cualquiera que sea su religión, su plan político o su cultura”.
La humanidad ha de asumir un desafío gigantesco: Transformarse, más aún, para crear una realidad de progreso, de la que todos los seres humanos seamos partícipes y beneficiarios. Tenemos el reto de avanzar hacia un desarrollo solidario, que es factible si asumimos la obligación moral y el compromiso de lograrlo.
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Apuntes de economía contemporánea (5/6)
Uno de los principales factores que condicionará la evolución y el futuro socioeconómico del mundo será el de la emigración.Las migraciones humanas se remontan a los orígenes de la humanidad. Si el “Homo Sapiens” no hubiese emigrado de África, no existiríamos los europeos. Más recientemente, la oleada migratoria desde 1870 a 1913 movilizó al 7% de la población mundial de aquel momento. La actual oleada migratoria en la que estamos inmersos ha movilizado, hasta el momento, 196 millones de personas, que representa “sólo” un 3% de la presente población mundial, es decir, menos de la mitad de lo que aconteció hace un siglo, dirigida principalmente hacia América.
El principal país que ha acogido a un mayor porcentaje es EE.UU. (con 38,4 millones que suponen 20,2% del total desplazado). Le siguen Rusia (12,1 millones, 6,4%), Alemania (10,1 millones, 5,3%), Ucrania, Francia, Arabia Saudita, Canadá, India, Reino Unido, España (4,8 millones, 2,5%), Australia, Pakistán, Emiratos Árabes, Hong-Kong, Israel, Italia,… Nuestra posición es mediana, como el décimo Estado que ha recibido más emigrantes, si bien este crecimiento ha sido dinámico en los últimos años, pasándose en sólo 6 años del 2% al 9% de extranjeros entre nuestra población.
Esta realidad, unida a la demagógica utilización partidista de este fenómeno, ha hecho saltar las alarmas: Hoy la emigración es el problema que más preocupa a la opinión pública española… La dramática llegada televisada de pateras a Andalucía o cayucos a canarias ha contribuido a ello. Se ha olvidado que hace seis décadas, otros periódicos recogían noticias ilustradas con fotos bajo titulares de “Apresados 160 inmigrantes ilegales… canarios en Venezuela”.
Sucede que nos hemos olvidado, quizá porque algunos quieren que olvidemos, que hemos sido un país pobre, y conflictivo, que ha generado una inmensa emigración, hasta hace pocos años. Todavía más de 1.100.000 españoles son emigrantes. El hecho de que España (o Euskadi) haya dejando de “exportar” emigrantes, para “importar” inmigrantes es el signo más evidente del progreso presente y permite vislumbrar un prometedor futuro,… que constituye el auténtico ‘efecto llamada’. A pesar de las críticas y del desenfoque con que se ha abordando este fenómeno, la emigración será INEVITABLE, aumentará… y es NECESARIA…… para mantener el crecimiento de la economía y el nivel de bienestar que disfrutamos en los países ricos del planeta.
La emigración es inevitable por el inmenso desequilibrio que se va a producir en el crecimiento demográfico entre países ricos y pobres. Durante la primera mitad de este siglo XXI se estima que la población mundial pasará de 6.540 a 9.076 millones de seres humanos. Este incremento de 2.536 millones se repartirá del siguiente modo: Sólo 22 millones en los países desarrollados, 1.556 millones en los países poco desarrollados y los restantes 958 millones en los países muy poco desarrollados. ¿Alguien puede pensar que esos 2.514 millones del “tercer mundo”, unas 40 “Españas” se quedarán a vivir en países muy pobres (o las 3.000 “Euskadis” de países poco desarrollados) permanecerán en casa… mientras nosotros disfrutamos de un alto nivel de vida que, además, nos va a diferenciar cada vez más de los habitantes de esos pobres países?
La emigración aumentará en volumen por el “efecto llamada”, porque la separación en renta (y calidad de vida) entre los países ricos y pobres se acrecienta, y porque los países pobres cada vez tienen más población.
La emigración es necesaria y aún lo será más para sostener el ritmo de crecimiento de los países ricos. Se calcula que los 25 Estados miembros de la Unión Europea necesitarán unos 50 millones de trabajadores para mantener su crecimiento futuro. Y los precisarán más acuciantemente aquellos países que tienen peores perspectivas demográficas… En este panorama, España es el Estado de la U.E. cuya población será más vieja en el futuro,… y la situación de Euskadi es aún peor. El envejecimiento de europeos, españoles y vascos es imparable: El porcentaje de mayores de 65 años en la proyección para el año 2050 señala que en España será del 36% (15% en 1995 y 17% en 2005), mientras que la media de U.E. será de ‘sólo’ el 30% (con los mismos datos de 1995 y 2005), habiendo países como Holanda o Luxemburgo cuya media será del 22% (13% en 1995 y 14% en 2005).
Se estima que España necesitará 4 millones de emigrantes más hasta el 2020 para cubrir las necesidades de población activa. El efecto económico beneficioso que produce la emigración lo hemos comprobado en los últimos años: El crecimiento de la economía española en la última década hubiera sido negativo (- 0.6% en el PIB) si no hubiera sido por la aportación recibida de la emigración (+ 3.2 % de PIB). Este efecto positivo se origina porque la emigración ha desarrollado muchos trabajos de baja cualificación y ha permitido incorporar a la población activa a centenares de miles de mujeres, liberándolas de las tareas domésticas.
A pesar de todo ello, a nuestra ciudadanía se le ha “vendido” una imagen muy negativa de la emigración. Se han propagado mensajes falsos, como que no son legales (o no deben serlo), no aceptan nuestra cultura, no pagan impuestos, abusan de nuestro sistema de protección social o aumentan la inseguridad,… Éste es un enfoque equivocado, injusto, insolidario y, muchas veces, xenófobo, que debe corregirse cuanto antes. Para ello… hemos de trabajar, con intensidad y acierto, en algunas áreas clave: educación y formación generalizada, integración social, ayudas al desarrollo e inversiones directas en los países pobres.
Ésta es una “cuestión de Estado”, cuyo correcto enfoque requiere aceptar una realidad que tenemos ya ante nuestros ojos: Nuestra sociedad se está transformando profundamente y comienza a ser plenamente multiétnica, plurilingüe e intercultural. Ello va a acondicionar favorablemente nuestro futuro económico, social y político, siempre que logremos evitar algunos riesgos[1] que podrían llegar a truncar el intenso y posibles crecimiento económico y de bienestar de la humanidad.
[1] Continuará…Versión para imprimir: mikel.agirregabiria.net/2006/economia5.doc
Apuntes de economía contemporánea (4/6)
El mayor problema heredado de la historia: La pobreza y la desigualdad de un mundo injusto.En este Mundo que ha aumentado tanto su renta, que se ha desarrollado como nunca había conocido la Historia, para nuestra vergüenza sigue subsistiendo el problema intolerable de la miseria… que, además, va asociado al de la desigualdad entre personas y entre países. Todavía hoy, la pobreza extrema sigue siendo una acuciante realidad cotidiana para más de 1.000 millones de personas. El hambre y la malnutrición afectan a 800 millones. Más del 25% de los niños menores de 5 años, que viven en países en desarrollo, sufren malnutrición.
Aunque suene sarcástico, la pobreza no sólo es un tremendo problema humano ético y de justicia, sino también una grave ineficiencia económica, una fuente de crecientes conflictos sociales y el caldo de cultivo de la inseguridad planetaria.
Con el inicio del Siglo XXI, la ONU finalmente situó como Primer Objetivo del Milenio el erradicar la pobreza extrema y el hambre. Este hermoso objetivo, firmado por 189 países, se disoció en dos metas muy ilustrativas, a lograr entre 1990 y 2015. META 1: Reducir a la mitad, el porcentaje de personas con ingresos inferiores a 1 dólar al día; y META 2, Reducir a la mitad, el porcentaje de personas que padezcan hambre. En otras palabras, si este ambicioso Objetivo 1 se cumpliera, en el año 2015 todavía más de 500 millones de personas (12 “Españas” o 250 “Euskadis”) vivirían en la miseria y pasarían hambre… Sin superar esta trampa de miseria, se cierra un círculo vicioso: la pobreza creciente origina una tasa de ahorro baja que provoca un crecimiento económico negativo que produce una pobreza creciente.
No es una utopía: Superar el “círculo de la pobreza” es un anhelo alcanzable. Lo demuestra Asia, donde el número de personas pobres se redujo en 250 millones de personas en la década 1991-2000 y hoy se sigue reduciendo. La excelente evolución de Asia, no se observa en otras partes del mundo, singularmente en África Subsahariana. Con todo ello, entre 1990 y 2002 la población que vive en la pobreza ha pasado de un 28% del total mundial al 19%, si bien a velocidad muy variable. El progreso es muy rápido en Asia y Oceanía, mientras el avance es lento en Latinoamérica y el Caribe, y la situación es dramática en África Subsahariana.
El número de personas en situación de pobreza en África va aumentando fatalmente, a pesar de los esfuerzos realizados: Se ha pasado de 227 millones de pobres en 1990, a 271 millones en 1996 y a 367 millones en 2002. Además, los pobres son cada vez más pobres, habiendo descendido el ingreso medio por día en el África Subsahariana de 0,62$/día en 1990 a 0,60$/día en 2001. El futuro de esta región es desesperado, pues el crecimiento económico es muy bajo entre una población creciente que pasará de 923 millones de habitantes en 2006 a 1.937 millones en 2050.
Cuatro son las causas interdependientes de la pobreza: El mal gobierno (corrupción, denegación de los derechos humanos,…), el abandono de determinados sectores productivos en algunos países (la población agrícola en China), la existencia de focos de mayor pobreza (desigualdades internas) y la misma “trampa de la pobreza”, con una economía demasiado pobre para invertir en futuro.
¿Qué se puede hacer? Existen soluciones, como cumplir escrupulosamente los programas de ayuda al desarrollo, eliminar los subsidios agrícolas de los países más ricos y aumentar la inversión directa en los países más pobres (lo que regularía la emigración). Existen casos que ejemplifican buenos resultados, como China, Chile,… o en otra escala la misma España o Euskadi.
El esfuerzo económico para ayudar a los países en situación crítica debiera aumentar considerablemente. Reciente, un ministro de Exteriores cuantificó que “Europa debería aportar 50.000 millones de euros al desarrollo económico de Africa”. La asistencia oficial al desarrollo (AOD) ha de crecer sensiblemente, estando en 2006 en sólo el 0.44% PIB de los países ricos.
Hoy, sólo 5 países cumplen el objetivo del 0.7% del PIB en AOD (Dinamarca, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos y Suecia), aunque otros se comprometieron a cumplirlo. La AOD dedicada a cumplir los objetivos de Desarrollo del Milenio debiera pasar de 65.000 millones $ (2002) a 195.000 millones $ en 2015 (0.54% del PIB de países ricos). El 0.7% del PIB de países ricos en AOD en el 2015 representaría una ayuda de 252.000 millones de dólares.
Debemos lograr la erradicación de la pobreza,… por muchas razones: justicia, solidaridad, estabilidad, seguridad, crecimiento,… Se podría recordar aquello de es ¡la economía, estúpido!, porque esta misión “no sólo de caridad”, significaría bienestar y crecimiento económico mundial, que por supuesto beneficiará a los países pobres… y también a los ricos. Ésta no es sólo tarea de la ONU, de los Gobiernos, de los ricos (Bill Gates), o de los cantantes (Bono), sino también nuestra obligación ética y solidaria. Mientras tanto, será inevitable el fenómeno mundial de la emigración[1]. [1] Continuará…

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Apuntes de economía contemporánea (1/6)
La economía también puede popularizarse para que entendamos mejor el mundo y el tiempo que nos ha tocado vivir. Texto basado en la conferencia de Pedro Luis Uriarte en el Foro Rural Mundial.Aunque parezca contradictorio con nuestra percepción generalizada, vivimos una era de esplendor económico, aunque con fuertes desequilibrios. Expliquemos esta inmensa paradoja. Varios parámetros macroeconómicos apuntarían hacia una catástrofe universal: El precio del barril de petróleo ha pasado de 15 a 75 dólares por barril, y que pronto podría alcanzar los 100 dólares/barril; un gigantesco déficit comercial de EE.UU. (>800.000 millones $); una subida generalizada y continua de los tipos de interés de la Reserva Federal norteamericana; y graves riesgos políticos planetarios críticos para el suministro de materias primas.
Esta conjunción de factores hubiesen conducido hace pocas décadas a una inevitable recesión mundial… Sin embargo, jamás se vivió una mejor situación económica, con un increíble aumento del PIB Mundial hasta superar los 44 billones de dólares, tras un quinquenio creciendo planetariamente más del 4% anual. Este último año, 2006, el crecimiento será del 5,1% (+2,2 billones $, equivalentes a dos ‘Españas’).
A pesar del crecimiento poblacional, incluso la renta per cápita mundial crece a ritmo muy alto desde el inicio del nuevo siglo, al 3,2%, superando al 2,9% de la supuesta “época dorada” (de 1950 a 1973). De seguirse a este ritmo, la RPC se duplicaría en sólo 22 años, cuando para lograrlo se necesitó todo el siglo XIX o 50 años en el siglo XX. Todo apunta a una “aceleración” en el crecimiento de la renta mundial.
La economía española, la 8ª del mundo con un PIB superior al billón de dólares, está experimentado desde 1994 un fuerte progreso, superior a la media europea. Representa, aproximadamente, el 30% del empleo creado en la Unión Europea (U.E.) en esta década.
La propia economía vasca lleva diez años creciendo aún más que la española, pudiendo completar un ciclo expansivo de casi veinte años. Ello sitúa a la Comunidad Autónoma Vasca en el décimo puesto mundial en IDH (índice de desarrollo humano), con una renta del 120% del promedio de la U.E. y en situación de prácticamente pleno empleo.
¿Por qué se está produciendo todo este crecimiento acelerado de la economía mundial y local, a pesar de unas condiciones aparentemente tan poco favorables? Sumariamente, porque la economía ha experimentado cambios estructurales muy profundos, especialmente en los últimos años. Estas mutaciones han elevado su potencial de desarrollo, dotándola de mucha mayor flexibilidad.
¿Podríamos concluir que vivimos en “un mundo feliz”? ¡No, en modo alguno! Porque persisten serias amenazas por las desigualdades y por otros gravísimos problemas irresueltos. Pero el positivo ciclo económico está produciendo una sensible mejora en la situación promediada de la Humanidad. Ahora nos resta solventar tanta injusticia e insolidaridad, sobre la base de una propicia economía planetaria presente en una nueva REALIDAD DE UN “MUNDO DIFERENTE”[1]. [1] Continuará…

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Centro de salud burocratizado
Unos días de vacaciones a primeros de diciembre es algo peculiar, sobre todo si vas a Alicante. Las moscas no se han enterado de que estamos en invierno y siguen revoloteando cual floreciente primavera. Si olvidamos el calentamiento global y, como humanos, pillamos un resfriado, entonces comienza un inesperado espectáculo.
Dado que la pequeñísima consulta de la urbanización está saturada, y sólo atiende días alternos como muestra de lo saludable de la costa mediterránea, nos desplazamos al ambulatorio del núcleo urbano. Se sabe que es el centro de salud porque lugareños y visitantes con experiencia así lo indican, porque otros signos externos apenas se insinúan.
En el recuerdo, este ambulatorio contaba con salas de médicos y practicantes, de modo que en seguida te indicaban la puerta correcta. A pesar de tratarse de recuerdos de veranos pasados, la atención era rápida y casi sin esperas. Ahora lo han modernizado y… lo han empeorado, a pesar de estar fuera de la temporada turística.
La escena que se ofrece al entrar es más propia de un bazar o una estación de tren, con nuevos mostradores y familias esperando por todos los rincones. Se acabó aquello de preguntar cuál es la puerta del médico. En primer lugar, tras ir de mostrador en mostrador, finalmente te remiten al de obtención de una tarjeta ‘sip’. Tras media hora de teclear incansablemente en un ordenador, un funcionario te concede una provisional para un mes. Esta tarjeta da derecho a hacer una nueva cola en cita previa, donde tras otra media hora te dicen el consabido ‘vuelva usted mañana’ a las 9:45. Al día siguiente se comprueba que lo de ‘cita previa’ no exime de hacer nuevamente otra cola, como antes de todos estos inventos sin tanto administrativo y con el suficiente personal sanitario.
Como simple usuario, afortunadamente ocasional, sugiero volver al panorama anterior contratando personal de medicina y enfermería, en lugar de tanto personaje colateral. Ahora, los retrasos dan lugar a concentraciones de gente que pasan horas (¿o días?), y que requieren máquinas de café y de comida, personal de seguridad, de limpieza continua, por no citar a los incontables administrativos, que han alterado el sentido y la funcionalidad de los ambulatorios. Antes se iba para realizar una consulta o recoger medicamentos; ahora parecen un lugar de espera donde se anuncia todo tipo de servicios (traductores, contra el absentismo escolar,…) sin relación con la salud.
Quedamos impresionados con este plurilingüe ambulatorio donde los letreros de los médicos de cabecera aparecían en castellano, inglés, francés y alemán, mientras que los de pediatría se anunciaban en castellano, valenciano, chino, árabe y ruso. Ante el pasillo de puericultura se concentraban bastantes más niños que los que componen un aula vasca. Siendo un día laborable pensé: O los curamos en clase, o les educamos aquí. Francamente, entre tanto personal que deambulaba por allí, y ninguno médico o enfermero, no sería menos disparatado que el resto disponer de profesorado ‘ambulante’, también con bata blanca, si no ponen freno a los tiempos burocráticos y de espera en estos nuevos ambulatorios.
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Enhorabuena al primer periódico que renuncia a los anuncios de pr0s****ción
En mi nombre, también... que negocien antes de que sea tarde
Esta guerra de vídeos me ha causado una terrible sensación, especialmente el del PSOE en su minuto final. Me ha sonado a ponerse la venda antes de la herida, como anticipando un esperado fracaso en la tregua de ETA. No quiero creerlo, no puede ser, NO ES POSIBLE QUE SE VUELVA A MATAR,.. Espero equivocarme en esta impresión que por el raciocinio me parece inverosímil.
Pero es preciso insistir y apoyar los procesos de paz. No cabe otra opción. Muchos deseamos que se negocie, que nadie busque más víctimas inocentes.
Respondiendo a quienes en sus blogs nos preguntan si es hora de manifestarse en favor de la negociación que el gobierno está realizando para conseguir la Paz, mi respuesta es clara: SÍ, ME APUNTO A QUE NEGOCIEN LA PAZ EN MI NOMBRE.
Dos políticas y un único enemigo
Primera apuesta política: La del pasado, la de la mentira, la del odio, la de la guerra, la de las grandes portadas, la de quienes se enriquecen con la política, la de los poderosos, la del pesimismo, la del miedo a ‘los otros’, la de los bloques, la de la división maniquea del mundo en buenos y malos, en ‘nosotros y ellos’. Esta opción política sale constantemente en televisión, nos alerta del ‘eje del mal’, de los peligros que se avecinan,
Segunda apuesta política: La del futuro, la de la verdad, la del afecto, la de la paz, la de quienes no se asoman a la alta política, la informal, la de la buena gente, la del optimismo, la de la ilusión, la del todos somos buenos, la de hemos de salvarnos todos y juntos. Esta opción apenas se escucha, aparece en algún documental de la 2, en algún blog aislado. Pero está amaneciendo con las algunas manifestaciones desde hace algunas décadas, como gesto por la paz, con el ‘no a la guerra’, con los humoristas de viñetas o de televisión, con la gente que no se deja engañar.
El único enemigo: La indiferencia, la ignorancia y la confusión de las grandes mayorías sociales. No existen civilizaciones enemigas, ni religiones enemigas, ni pueblos enemigos. Los palestinos, ni norcoreanos, ni los árabes, ni los norteamericanos, ni los republicanos son nuestros enemigos. Ni los soldados invasores reclutados entre las capas sociales más desfavorecidas de los países ricos. Sólo son repudiables quienes se enriquecen con la violencia, con la guerra, con la militarización del mundo, con la ‘seguridad’… de que seguirá habiendo ‘guerras de defensa’ mientras se siembra el odio entre propios y ajenos.
Hemos de superar la indiferencia, esa hermana gemela de la crueldad. Nada de lo humano debe sernos indiferente. El bienestar de los demás, en nuestro barrio o en el más remoto continente, es algo que nos afecta. Eso no se combate con la salvajada de la actual inversión armamentística, ni con más policía que impida acercarse a quienes huyen de la miseria, sino con solidaridad, con respeto intercultural, mediante presupuestos para la paz y para la educación, combatiendo la enfermedad y el hambre.
Sólo podemos permitirnos armas cargadas de futuro: el humor, la ironía, el voto, la poesía que exprese nuestra necesidad de dirigentes optimistas, que prometan y se comprometan con el progreso y la felicidad. Basta de la vieja guardia de politiqueros en blanco y negro, que pregonan miedos, para asustarnos mientras se llevan el dinero. Hablando claro, aquí y ahora: Los apocalípticos dirigentes del PP, que no sus muchos votantes que deberían informarse mejor, siguen con el señuelo de la conspiración mientras hipotecan por 40 años a los jóvenes del contrato basura (clásico timo, te distraen para robarte la cartera).
También quienes creyeron en la inhumana violencia ETA están siendo convencidos de su error más por los guionistas de los programas de parodia, que muestran ridículos encapuchados demostrando que el humorismo es el realismo llevado a sus últimas consecuencias. A ETA se le está convenciendo entre todos, mejor que vencerla con más policías y jueces lo que nunca es definitivo aunque algunos aspiren a seguir con estrategias fracasadas encarcelando a todos los nacionalistas y socialistas vascos.
Los que todavía creen en la razón de la fuerza, incluido el ‘gran cowboy’, quienes le patrocinan e incluso sus adversarios pseudo-islamistas, son –además de fanáticos- anacrónicos y absurdos. Desvelemos sus falsedades, riámonos de sus modernas cruzadas (que tampoco sirvieron de nada hace siglos) y del resto de cuentos chinos (antes los malos de la película). Ridiculicemos a estos sectores neoconservadores y ultramontanos que se han adueñado con patrañas y mucho dinero negro de algunos grandes partidos. Votemos alternativas más pacifistas, más contemporáneas, más esperanzadoras. Rompamos nuestro silencio, reclamemos un porvenir mejor para toda la humanidad. Sólo así el porvenir será nuestro.
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La política del terror
En el pasado, los políticos nos prometían crear un mundo mejor. Ofrecían distintas formas de alcanzarlo: el comunismo, el capitalismo, el socialismo, el liberalismo… Su poder derivaba de una autoridad basada en una visión optimista de un futuro mejor para todos. Todas esas ilusiones y utopías fracasaron. Y hoy, la gente ha perdido la fe en las ideologías. Los políticos son percibidos como meros gestores que administran la vida pública, y en ocasiones incluso aprovechándose de ello.
Esto no era admisible para quienes aspiran a continuar liderando el mundo. Descubrieron un nuevo rol que les restauraba el poder y la autoridad de antaño. En vez de repartir sueños, ahora los dirigentes prometen protegernos de las pesadillas. No nos aseguran educación y sanidad de calidad, viviendas para todos,… pero se comprometen a rescatarnos de peligros terribles… que no podemos ver y que no comprendemos. Y el mayor de todos es el terrorismo internacional… Una red poderosa y siniestra con células asociadas en todos los países del mundo.
Un enemigo así, un remoto e invisible Bin Laden y sus cuarenta secuaces, requiere que sacrifiquemos derechos, que invirtamos en armamentos, que aceptemos restricciones, que pospongamos nuestros anhelos… Han de proseguir las guerras, han de seguirse los criterios militares, todo debe quedar bajo control. El miedo logra mejor que nunca el otorgamiento del liderazgo al gran líder mundial, y a su modo de interpretar la realidad mundial desde su perspectiva de gendarme planetario.
No se invierte casi nada en justicia, en solidaridad, en fraternidad continental. La civilización mundial es repartida entre etnias, culturas, religiones y países aliados o del ‘eje del mal’. El maniqueísmo brilla como nunca lo hizo antes. Poco importa que la mayor parte de estas amenazas sea pura fantasía exagerada y malintencionada por determinados poderes fácticos. Estos recelos interculturales han sido diseminados sin ser cuestionados por toda la faz de la tierra. Está probado que todo fue distorsionado deliberadamente por los grandes beneficiarios, los neoconservadores norteamericanos, con campañas algunas tan sobreactuadas como aquellos ataques de gas que luego, por inverosímiles, desaparecieron de la opinión pública.
Sobran los que creen en las armas, en vencer sin convencer, en hallar nuevos enemigos a quienes derrotar con los viejos sistemas de dominación por la fuerza bruta. Desprendámonos de los políticos del NO, que no dejan gobernar cuando no les corresponde, que insisten en que todo progreso es difícil o imposible, que nunca prometen nada, sino que asustan con lo que pasará si no gobiernan ellos.
Necesitamos líderes positivos, que convenzan con un discurso de paz, de justicia, de hermandad. Políticos que se comprometan a mejorar el mundo, lo de cerca y lo de lejos, sin miedos, con alegría, con optimismo, paso a paso, sabiendo que es posible y que podemos vivir todos mucho mejor, trasmitiendo un mensaje realista de cómo colaborando podemos superar la pobreza, el hambre y la desigualdad de toda la humanidad.
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El mayor asesino
La violencia adopta formas muy variadas. Es sabido que hay muchas más muertes violentas en Estados Unidos que en Europa. La diferencia es abismal. Por ejemplo, en Norteamérica hay once asesinatos cada 100.000 habitantes frente a sólo uno en Suecia. Pero si consideramos el suicidio como una muerte violenta, resulta que Europa y Estados Unidos se equiparan bastante. La diferencia es que en EE.UU. aumenta la probabilidad de que te mate otro, mientras que en Europa es mucho más probable que el asesino seas tú mismo. Tal riesgo varía con la latitud y se manifiesta en mucha mayor proporción en el norte de Europa que en el sur.
El suicidio es, de lejos, la mayor causa de muerte violenta del mundo. Casi un millón de personas por año se suicidan y más de 20 millones sufren secuelas por intentarlo. El promedio es de un suicidio cada 40 segundos y un tentativa de suicidio cada 3 segundos. Esto es un 50% más que la gente que es asesinada y, dependiendo de los años, entre lo mismo y 10 veces más que la que muere en guerras. Es triste pensar que, por ejemplo, cada mes se muere mucha más gente en Francia suicidándose que en todo el cruento conflicto del Oriente Medio.
A pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) expresa cautela respecto a las tasas de suicidio, lo cierto es que para las autoridades el fenómeno del suicidio es un problema médico de primer orden, responsable de más muertes que las producidas por el conjunto de todos los conflictos bélicos que asolan el planeta. Incluso existe un día, el 10 de septiembre, reservado como jornada internacional para la prevención del suicidio.
El suicidio es una trágica decisión de causa sumamente compleja, fruto de la enfermedad, del desánimo, de la pérdida de la estima o de una vanidad mal calculada. El suicida es el antípoda del mártir, preocupado por los demás hasta olvidar su propia existencia. El suicida llega a un punto en el que se despreocupa de lo que no sea él mismo, renunciando al mayor bien, su vida propia. La tragedia y extensión del suicidio es ignorada por los medios de comunicación. Seguramente, su ocultamiento no colabora a su erradicación. Hemos de prevenir, educar y actuar contra el suicidio.
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Doctor Google
Se han publicado varios casos reales donde los médicos en prácticas han resuelto el diagnóstico exacto de complejas historias clínicas recurriendo a teclear los síntomas en Google y ver el resultado de su búsqueda. Al principio fueron casos aislados, como el de un niño con extrañas complicaciones alérgicas que apareció en 'The New England Journal of Medicine' (NEJM), y sobre el cual un grupo de expertos inmunólogos no llegaba consensuar su prescripción.
Posteriormente, otro informe relató en el 'British Medical Journal' (BMJ) que Google acertó con el diagnóstico exacto en 26 casos reales, incluyendo patologías difíciles muy poco frecuentes. Ya no se trataba de aciertos que podían ser explicados por el azar, sino la prueba de que Google es una eficaz herramienta de ayuda en el diagnóstico médico.
No pasará mucho tiempo sin que aparezca un “buscador médico”, denominado algo así como “Google Medicine". Este tipo de instrumentos serán beneficios para la salud, especialmente si son interpretados por los cualificados expertos sanitarios que podrán llegar a conclusiones más rápidas y certeras.
El ‘nuevo doctor’ reúne otras ventajas, si bien nunca sustituirá a un profesional cualificado. Es un recurso fácil de usar, disponible, gratuito y tiene menos prisa que los médicos de carne y hueso. Los pacientes han descubierto que el Doctor Google les amplía la información sobre su enfermedad, les sugiero fórmulas de apoyo (que debe consultarse con el facultativo) y les aporta contacto con quienes sufrieron y superaron la misma enfermedad.
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Modelos sociales: Portada de 'El Jueves'
Tags de todos los discursos presidenciales de los EE.UU.
Ahora, por ejemplo, las palabras más repetidas son "iraq", "libertad" y "terrorismo". En los años 30, por ejemplo, lo más repetido era "desempleo", "cooperación" y "economía". En el link, puede desplazarse el cursor para pasar de legislatura.
Compárense, a modo de ejemplo, los discursos del Clinton y del republicano Bush. El demócrata Clinton habla de familias, bienestar, educación,..;
el republicano Bush de terroristas, armas, iraq,...
Niveles de información
El tercer nivel alcanzaría a personas “bien documentadas”, que acostumbran a leer varios diarios de tendencias distintas, revistas especializadas y acceso regular a Internet, además de medios audiovisuales variados y algunos en cadenas de pago. Pertenecen a este subgrupo los tertulianos, columnistas y otras especies habituales y presentes en los medios de comunicación. Son personas que mejoran su formación con esta calidad de información.
El cuarto nivel quedaría reservado a dirigentes políticos y sociales, con equipos y sistemas de información a su servicio, así como recursos de gestión de la documentación. Son quienes adoptan las decisiones públicas que afectan al conjunto de la comunidad. Esos líderes, de rostro conocida, que vemos frecuentemente aparecer en los medios de comunicación y que algunos consideran en la cúspide de la pirámide de la información. Pero existe una categoría superior.
El quinto nivel corresponde a quienes poseen o detentan el verdadero poder. Son quienes influyen decisivamente, guían, ordenan o asignan a los gestores de los poderes públicos desde el trasfondo opaco de los poderes fácticos, generalmente de recóndita e inmensa calado económico. Suelen ser personas poco famosas, que buscan pasar desapercibidos como meros regentes de sus respectivos sectores, pero rigen el mundo, decidiendo de qué nos informan y cómo nos forman.
Versión para imprimir: mikel.agirregabiria.net/2006/niveles.doc
Gente al volante
La tolerancia, por no decir desidia y connivencia, de las autoridades y policías municipales ha dado como resultado ciudades donde el tráfico rodado sólo rige por la ley… de la selva. Basta describir algo cotidiano, para darnos cuenta de adónde hemos llegado. Cada tarde me encuentro con amplias avenidas de cinco carriles, donde las dobles y triples filas de coches mal aparcados apenas dejan una vía libre, o colegios en hora de salida donde los padres enseñan a su prole a aparcar de cualquier forma.
Si conducir significa desinhibirse del pudor, los conductores profesionales llevan la desfachatez a grados supinos. Los repartidores son delincuentes habituales, con premeditación y alevosía en pleno mediodía. Al final, todos aceptamos sin la menor esperanza ni de arrepentimiento, ni de castigo, que el garaje de turno aparque coches en aceras mientras los repara, con una policía municipal que mira al cielo, porque si mirase a cualquier otro lado vería infracciones por doquier.
Todos sabemos que un único coche equipado con cámaras informatizadas para poner multas podría amortizarse en un solo día, aunque las multas fuesen de apenas un euro. Si se impusiesen sanciones, si no se eludiese su pago, si las grúas se llevasen los vehículos de los caraduras,… viviríamos en otra realidad social donde la carrocería de un coche no ofreciese impunidad total.
El tráfico es un pésimo paradigma contemporáneo, que transmite un funesto mensaje a niños y a adultos: “Haz lo que te dé la gana, porque sólo los tontos cumplen las normas, sobre todo cuando no hay riesgo de multa”. Con ello, todo el entramado social queda en entredicho: Las normas parecen arbitrarias, sin sentido, el principio de autoridad se resiente, se contradice entre lo establecido y lo exigido; en definitiva, ser un buen ciudadano es propio de pusilánimes. Y así nos va,…
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