Soy un trabajador atrapado en el DNI de un jubilado

Sin pedir como Emile Ratelband que me rebajen la edad legal en 20 años, él quiere pasar de 69 a 49, en mi caso me conformo con una rebaja de solamente 5 años. Quiero pasar a tener 60 años, y no 65 (sí, quiero renunciar a mi pensión, aunque sea tras haber cotizado durante 43 años). 

En tiempos de legítimos avances sociales donde es legal (e incluso gratuito) cambiar de nombre, apellido, nacionalidad o sexo (a veces, más de una vez), simplemente quiero que me examinen física y psicológicamente para demostrar que estoy en los 60 años y soy más un hombre de 60 (y no de 65 años como desacierta mi DNI). Porque lo cierto es que "no elegimos todo lo que nos define" (ver este post). 

Estoy dispuesto a acreditar ante el tribunal médico forense que elija el juez que respondo mejor al promedio de mi ciudadanía de 60 años en salud, personalidad y energía, incluso que no necesito que me mediquen para rebajar mi edad "real comparativa" y que este cambio de DNI me comportaría fehacientes ventajas en múltiples aspectos de mi vida:
  • Me sentiría emocionalmente más acorde con mi DNI.
  • No me hubiesen exigido la jubilación forzosa por cumplir los 65 años.
  • Recuperaría mis opciones laborales y profesionales en lugar de deambular como un pensionista más.
  • Evitaría esos ataques (micro)edadistas de quienes leen la edad que figura en mi documentación oficial, incluido el decisivo LinkedIn donde difícilmente superaré los 8.100 contactos actuales. 
  • Es una necesidad sentida como justa, más sencilla que el cambio de nombre, apellido o género, y no incurriría en ningún desajuste cronológico (como ser más joven que alguno de mis hijos).
Por todo lo cual, solicito (¿inicio una petición colectiva en Change.org?) que se abra una ventanilla en los juzgados para solicitar el cambio de edad, también para quienes aún siendo jóvenes se sientan ya jubilables. Todo ello debería seguir un protocolo médico y laboral que analice, caso a caso, si cada petición es objetivamente razonable.

Finalmente y dado que estos justificados cambios de edad también alcanzarían a la infancia y juventud, otra inmensa ventaja sería superar la irracional escolarización por año de nacimiento.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Vas en serio o es una broma?

Mikel Agirregabiria dijo...

La ironía se comprende mal en la radio,... y quizá en algunos blogs.
Saludos y gracias por la pregunta.

A.Viscarret dijo...

Creo que puede ir muy en serio.Y que de plantearse ante un tribunal, la judicatura lo tendría muy difícil...

Mikel Agirregabiria dijo...

¡Gracias por el comentario y por la valoración implícita, A.! Confío que seas miembro del jurado que valore mi demanda,... ;-)

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