Judith Butler es conocida sobre todo por su teoría de la performatividad de género, que sostiene que el género no es una esencia fija ni natural, sino una construcción social que se reproduce a través de actos y prácticas repetidas. Los temas centrales de su obra son: Crítica a la noción de género como algo estable. Relación entre poder, lenguaje y cuerpos. Defensa de derechos LGTBIQ+. Reflexión sobre precariedad, violencia y ética de la no violencia.
En nuestro repaso de filósofos de actualidad, hoy analizaremos la vida y obra de Charles Taylor, así como sus aportaciones en identidad, modernidad y reconocimiento. Es un filósofo que se ubica entre la política y la cultura. Charles Margrave Taylor (Montreal, 1931) es uno de los filósofos contemporáneos más influyentes. Canadiense, bilingüe y profundamente comprometido con la vida pública, ha combinado la reflexión académica con la participación política en debates sobre el futuro de Quebec, el multiculturalismo y la democracia.
Discípulo de Isaiah Berlin en Oxford, y profesor en universidades como McGill y Oxford, Taylor ha sabido tender puentes entre filosofía, historia de las ideas y política práctica. Su reconocimiento internacional se refleja en premios como el Templeton (2007), el Kyoto (2008) y el Berggruen (2016).
Su labor nos ayuda a transitar del yo moderno a la era secular. Charles Taylorse ha ocupado de los grandes dilemas de la modernidad: la construcción de la identidad, la búsqueda de autenticidad, la convivencia multicultural y el lugar de la religión en sociedades seculares. Algunos de sus libros son:
- Fuentes del yo (Sources of the Self, 1989): una genealogía de la identidad moderna en Occidente.
- La ética de la autenticidad (The Malaise of Modernity, 1991): reflexión sobre los retos del individualismo y el sentido de la vida en la modernidad.
- Multiculturalismo y la política del reconocimiento (1992): obra colectiva que marcó el debate sobre diversidad cultural y justicia.
- La era secular (A Secular Age, 2007): estudio monumental sobre cómo las sociedades occidentales han transitado de lo religioso a lo secular, sin eliminar la pluralidad de creencias.
- Otros textos influyentes como Hegel y la sociedad moderna (1979), Varieties of Religion Today (2002), Imaginarios sociales modernos (2004),...
- “La identidad se forma en el reconocimiento, o en su ausencia, y a menudo en la falsa percepción de los demás.”
- “La autenticidad no significa seguir cualquier impulso, sino descubrir lo que de verdad es significativo para nosotros.”
- “Vivimos en una era secular, no porque las personas dejen de creer, sino porque existen múltiples formas legítimas de creer y de no creer.”
- “La libertad es más que ausencia de coerción: es la capacidad de orientar la vida hacia lo que valoramos como bueno.”
Conclusiones de por qué leer a Charles Taylorhoy. Charles Taylor ofrece herramientas para comprender un mundo cada vez más diverso, donde la identidad individual se cruza con el reconocimiento cultural y donde la secularización no elimina la espiritualidad, sino que multiplica sus formas.
Su obra invita a pensar la modernidad no solo como crisis, sino también como oportunidad de autenticidad y pluralismo. En un tiempo marcado por el choque entre culturas, religiones y proyectos de vida, Taylor recuerda que vivir juntos exige diálogo, reconocimiento y respeto por las diferencias. Taylor es una figura clave en la filosofía política, moral y social contemporánea.
Karl Popper, Karl Raimund Popper, nació el 28 de julio de 1902, Viena (Austria-Hungría) y falleció el 17 de septiembre de 1994, Londres (Reino Unido). Estudió en la Universidad de Viena. Se doctoró en filosofía en 1928. Procedía de una familia judía asimilada. Debido al ascenso del nazismo en Austria emigró en 1937 a Nueva Zelanda, donde enseñó filosofía en la Universidad de Canterbury. Tras la Segunda Guerra Mundial se trasladó a Londres, convirtiéndose en profesor en la London School of Economics (LSE).
Karl Popperes considerado uno de los filósofos de la ciencia más influyentes del siglo XX y un defensor de la sociedad abierta y la crítica racional frente a los dogmatismos. Su gran aportación fue el criterio de falsabilidad: una teoría científica debe poder refutarse con datos. También escribió sobre la sociedad abierta y la lucha contra el totalitarismo. Su legado abarca desde el laboratorio hasta la democracia:
Obra y pensamiento
1. Filosofía de la ciencia. Criticó la visión inductivista clásica de la ciencia. Propuso el criterio de falsabilidad: una teoría es científica si puede ser sometida a pruebas que potencialmente la refuten. Defendió que la ciencia progresa a través de ensayo y error, hipótesis que se ponen a prueba y se descartan si no superan la contrastación.
3. Ética y epistemología. Apostó por una postura crítica y modesta respecto al conocimiento: nunca alcanzamos la verdad definitiva, pero podemos acercarnos a ella eliminando errores. Subrayó la importancia de la libertad intelectual y la discusión racional.
- La lógica de la investigación científica (1934). Su obra clave sobre metodología científica. Establece la falsabilidad como criterio de demarcación entre ciencia y pseudociencia. Defiende que la ciencia progresa por conjeturas y refutaciones.
- La sociedad abierta y sus enemigos (1945). Crítica al totalitarismo y defensa de la democracia. Crítica a Platón, Hegel y Marx como pensadores del totalitarismo. Defiende la democracia liberal y la sociedad abierta como espacios de libertad crítica.
- Conjeturas y refutaciones (1963). Recopilación de ensayos sobre el progreso del conocimiento. Reúne ensayos sobre cómo avanza el conocimiento. La ciencia crece mediante hipótesis audaces que deben ser siempre puestas a prueba.
- La miseria del historicismo (1957). Rechazo a la idea de leyes históricas inevitables. Ataque a la idea de que la historia sigue leyes inevitables. Sostiene que las predicciones históricas deterministas son imposibles y peligrosas.
- Conocimiento objetivo (1972). Formula la idea del “mundo 3”, dentro de ontología de los tres mundos, siendo el ámbito autónomo de los productos culturales y científicos. Defiende la objetividad del conocimiento más allá del sujeto.
- Búsqueda sin término (1976). Autobiografía intelectual donde repasa su vida y pensamiento. Refuerza su idea de que todo conocimiento es provisional.
Algunas citas célebres de Karl Popper:
- “El error es el camino hacia la verdad.”
- “La ciencia debe comenzar con mitos y con la crítica de los mitos.”
- “El auténtico científico no busca confirmar sus teorías, sino refutarlas.”
- “La verdadera ignorancia no es la ausencia de conocimiento, sino la ilusión de tenerlo.”
- “La libertad sólo puede mantenerse viva si estamos dispuestos a defenderla constantemente.”
- “Quien promete el cielo en la tierra nunca ha producido otra cosa que el infierno.”
Karl Popper (1902–1994) nos recordó que la verdad nunca se posee, solo se busca. La ciencia, dijo, avanza entre errores y correcciones, y la libertad solo florece en una sociedad abierta. https://t.co/L9MZ6fMO9m Su obra es un canto a la crítica y a la razón humilde, frente a la… pic.twitter.com/vNS0V2o2zf
Si hay un filósofo actual cuya obra completa hay que leer, ése es Byung-Chul Han (ver en otros muchos posts). Hoy analizaremos su libro La expulsión de lo distinto (2016). Byung-Chul Han desarrolla una potente crítica a la sociedad actual, caracterizada por la desaparición de la alteridad. Vivimos en una cultura de la positividad, donde lo diferente, lo extraño, lo contradictorio o lo negativo —todo aquello que incomoda o interpela— es eliminado, neutralizado o absorbido por una lógica homogénea del “yo”.
Para Han, la sociedad contemporánea tiende al narcisismo, al consumo de lo idéntico y a una hipervisibilidad digital que borra la profundidad del otro. Esta expulsión simbólica y real de la diferencia provoca una pérdida de sentido, de comunidad, de experiencia e incluso de amor verdadero.
El pensamiento del surcoreano, influenciado por la tradición continental europea (Hegel -posts-, Heidegger -posts-, Lévinas), nos advierte del peligro de una sociedad transparente, sin opacidad ni misterio, donde todo es igual a sí mismo, repetido y digerido por algoritmos y redes sociales. La consecuencia: aburrimiento, ansiedad, intolerancia y soledad.
Es un libro breve pero profundo, que debe leerse despacio y discutirse con otros. Una obra crítica, incómoda, y, por eso mismo, necesaria. La expulsión de lo distinto es una advertencia lúcida y contundente sobre el rumbo de nuestras sociedades hipermodernas. Con un estilo filosófico sobrio y afilado, Han propone repensar nuestras formas de vida, de amar, de comunicarnos y de relacionarnos con lo otro. Nos recuerda que sin alteridad no hay humanidad, sin misterio no hay sentido, y sin negatividad no hay libertad.
Byung-Chul Han (Seúl, 1959) es un filósofo y ensayista surcoreano afincado en Alemania. Estudió metalurgia en Corea antes de trasladarse a Europa, donde se doctoró en filosofía en la Universidad de Friburgo. Ha enseñado en universidades de Basilea, Karlsruhe y Berlín. Han es uno de los filósofos contemporáneos más leídos y citados, con un estilo sobrio, aforístico y lúcido. Sus obras abordan con mirada crítica los efectos culturales, sociales y psicológicos del capitalismo tardío, la digitalización, la transparencia, el rendimiento y la pérdida de lo sagrado.
El libro La expulsión de lo distinto, breve pero denso y aforístico, se construye en torno a contraposiciones esenciales: el yo frente al otro, la identidad frente a la diferencia, la positividad frente a la negatividad, la transparencia frente al misterio, la hipervisibilidad digital frente a la presencia encarnada, y la comunicación instantánea frente a la relación dialógica auténtica.
Han sostiene que la sociedad actual no reprime mediante la censura ni la prohibición, sino mediante la saturación, el exceso de positividad y visibilidad, lo cual termina siendo igualmente opresivo.
La sociedad de la positividad y la autoafirmación. Parte de la idea ya desarrollada en La sociedad del cansancio: la lógica del rendimiento y la positividad ha sustituido a la lógica disciplinaria. Ya no hay un “deber”, sino un “puedo”; ya no hay amo, sino autoexplotación. A esta lógica se suma la del narcisismo digital, donde los sujetos sólo quieren verse reflejados, reconocidos, “likeados”. Todo debe ser inmediato, familiar, cómodo, digerible. Y por eso la diferencia, lo ajeno, lo negativo, lo que desafía, es eliminado. “La sociedad actual ya no es disciplinaria, sino una sociedad del rendimiento, del ego, de la autoexplotación.”
El otro como amenaza. El otro, el diferente, el no-asimilable, es visto hoy como potencialmente peligroso o inútil. La alteridad exige esfuerzo, interpretación, tiempo, tolerancia… cosas que la cultura digital inmediata y acelerada no tolera. Esto se manifiesta en fenómenos como: El miedo al inmigrante o al disidente, la sobreprotección de las identidades frágiles, la intolerancia a la crítica o al pensamiento complejo o la reducción de la alteridad a diferencia de consumo. Señala que incluso el multiculturalismo actual tiende a reducir lo distinto a lo exótico, lo folclórico, lo decorativo. No hay verdadera experiencia del Otro, sino una estetización superficial. “La diferencia, cuando se tolera, es siempre domesticada.”
El infierno de lo igual. El resultado de esta lógica es la instalación de una especie de “infierno de lo igual”: una sociedad sin conflicto real, sin silencio, sin misterio, sin eros. El otro no es negado de manera violenta, sino absorbido, estetizado, neutralizado. Todo lo que no puede ser traducido a términos positivos o de rendimiento es expulsado. Esto afecta también al pensamiento, que necesita contradicción, negación, espera y ambigüedad. En una sociedad de la inmediatez y el algoritmo, pensar se vuelve sospechoso. “La negatividad es el elemento esencial del pensamiento.”
El amor y el eros en crisis. Uno de los capítulos más intensos del libro está dedicado a la crisis del amor. El amor verdadero, sostiene Han, nace del encuentro con el otro, con su opacidad, su distancia, su inasimilabilidad. Pero en la era digital, lo que predomina son los vínculos narcisistas, líquidos, gestionados por aplicaciones que eliminan la alteridad: se busca lo similar, lo útil, lo cómodo. Así, el amor se convierte en consumo afectivo, en algoritmo predictivo que sustituye al misterio. Ya no hay espera ni entrega, sino optimización del deseo. “El amor muere donde no se encuentra con el otro.”
La pérdida de lo ritual y lo comunitario.
Han también señala cómo la expulsión de lo distinto ha acabado con los rituales, que eran formas de relación repetitiva y simbólica con el otro, con la comunidad, con el tiempo. Hoy, en cambio, vivimos en el presentismo, la interrupción constante, la ansiedad de la notificación. La comunidad ha sido sustituida por redes sin profundidad.
Política y vigilancia. Finalmente, Han advierte que este “infierno positivo” no es inocente. En un mundo donde todo debe ser visible, comunicable, eficiente y transparente, la vigilancia se vuelve omnipresente y voluntaria. No hace falta represión cuando la gente se autoexpone por voluntad propia. La transparencia, lejos de ser garantía de democracia, puede ser una nueva forma de control totalitario, ya que elimina el espacio interior, la intimidad, la crítica.
Otras citas destacadas: “La comunicación digital no tolera el silencio. Expulsa toda negatividad”. “La sociedad del cansancio ha dado paso a la sociedad de la autoexplotación del yo”. “La desaparición de la distancia destruye también el respeto”. “El infierno de lo igual comienza cuando lo distinto se vuelve sospechoso.”
"La obligación de ser feliz genera una presión devastadora".
“La vida no examinada no merece la pena ser vivida”. Sócrates (470-399 AC). “Los entes no deben multiplicarse innecesariamente”. William de Ockham (1285 - 1349?). “Pienso, luego existo”. René Descartes (1596 – 1650). “Para ser hay que ser percibido” o “Si un árbol cae en el bosque y no hay nadie para escucharlo, ¿hace ruido al caer?” Bishop George Berkeley (1685 – 1753). “Vivimos en el mejor mundo posible”. Gottfried Wilhelm Leibniz (1646 – 1716). “El búho de Minerva abre sus alas al atardecer”. G.W.F. Hegel (1770 – 1831). “Hay solamente un problema filosófico verdaderamente serio, y ése es suicidio”. Albert Camus (1913 – 1960). “Uno no puede bañarse dos veces en el mismo río”. Heráclito (540 – ca. 480 AC). Vía: Fresqui.
Ante todo la biografía de Slavoj Žižek. Nació el 21 de marzo de 1949 en Liubliana, entonces Yugoslavia (hoy Eslovenia). Estudió filosofía y sociología en la Universidad de Liubliana. Posteriormente, realizó investigaciones en París, donde profundizó en la obra de Jacques Lacan. Žižek presenta al capitalismo entre la utopía y la catástrofe.
Este filósofo pop que une Lacan, Marx y Hollywood ha sido Profesor en la Universidad de Liubliana y en universidades internacionales (Nueva York, Londres, Chicago, Columbia). Actualmente es investigador en el Instituto de Sociología y Filosofía de la Universidad de Liubliana.
Se le considera uno de los filósofos contemporáneos más mediáticos y polémicos, conocido por su estilo provocador, su capacidad para mezclar teoría filosófica con referencias de la cultura popular, y su defensa de una nueva lectura del marxismo en clave psicoanalítica y cultural.
Slavoj Žižek es un pensador interdisciplinar que combina marxismo, psicoanálisis lacaniano, crítica cultural y teoría política. Los temas principales de su estudio son:
- Crítica ideológica: analiza cómo la ideología se oculta en la vida cotidiana, desde la política hasta el cine.
- Psicoanálisis lacaniano: interpreta la cultura y la política a través de los conceptos de Lacan (el deseo, lo real, lo imaginario, lo simbólico).
- Marxismo contemporáneo: actualización crítica del pensamiento marxista frente al capitalismo global.
- Cultura popular: utiliza películas, series y chistes para explicar complejas teorías filosóficas.
Violencia (2008). Diferencia entre violencia visible (terrorismo, guerra) e invisible (estructuras sociales y económicas). Es la filosofía incómoda de Žižek
Menos que nada (2012).Un monumental análisis de Hegel y su relevancia para el siglo XXI.
El coraje de la desesperanza (2017). Diagnóstico del capitalismo global y sus contradicciones.
Pandemic! (2020). Reflexiones sobre la pandemia de COVID-19 y sus efectos sociales, políticos.
El cielo en desorden (2025). Provocador, paradójico, perspicaz y lenguaraz como acostumbra, Žižek pone su pensamiento filosófico al servicio de repensar el presente y soñar el futuro.
El filósofo esloveno Slavoj Žižek teoriza sobre el amor como un encuentro casual, contingente... pic.twitter.com/a9i5U5WOhU
Similitudes entre sagaces lechuzas y futboleros lechuzos.
Los búhos son aves crepusculares o nocturnas, dotadas en su descomunal cabeza giratoria con grandes ojos de visión binocular y retina adaptada a la oscuridad, además de un oído muy desarrollado con escucha direccional. Estas rapaces carnívoras vuelan sigilosamente y devoran enteramente a sus presas, engullendo en una sola noche más que su propio peso y regurgitando posteriormente los huesos que no pueden digerir. Los búhos y las lechuzas habitan en todos los continentes, si bien sus colores se adaptan al entorno.
Los futboleros son seres estáticos de mirada fija que pueden ser avistados al atardecer o anochecer, descubriéndose por los gritos trémulos y silbidos lastimeros que ululan cuando su equipo va perdiendo. Con su excepcional sentido del oído, capaz de repetir lo que oyen por la radio, con crueles zarpazos y certeros picotazos son capaces de zamparse su pieza favorita: los entrenadores. Instalan sus nidos en extraños lugares desde donde puedan observar con tranquilidad su espectáculo preferido.
Los mochuelos plumíferos de brillantes y resplandecientes ojos intrigaron durante siglos a los seres humanos. Las mitologías griega y romana asociaron a los búhos con la diosa Atenea o Minerva, patrona del intelecto. Ya en milenarias monedas de Atenas del 2.500 AC, la lechuza aparece como emblema de victoria, suerte y sabiduría. Filósofos como el gran Aristóteles, el idealista Hegel u Ortega y Gasset convirtieron al búho en el símbolo del pensamiento.
Los lechuzos futboleros no parecen encarnar demasiado bien el paradigma de la inteligencia. Buena prueba de ello se encuentra en las cabeceras de los periódicos de hoy, tras el esperable fracaso de la selección española en la Eurocopa. El intelecto futbolero predominante sólo sirve para atribuir culpabilidades, no para hallar soluciones. El inacabable rosario de excusas no explica la ancestral historia negra de un desastre continuo: el gol de Cardeñosa que no fue (Argentina 78), el ridículo del Mundial 82, el cante de Arconada en la Euro 84, el penalti fallado por Eloy en el 86, la barrera de Michel en el 90, el fallo de Salinas en el 94, la caída de Zubizarreta contra Nigeria en el 98, el balón a las nubes de Raúl en la Euro 2000 o el arbitraje egipcio en el Mundial de Corea. En la Eurocopa 2004, la cabeza de turco será el entrenador Iñaki Sáez.
Y todavía dicen por ahí que si Euskadi o Catalunya mantuviesen selecciones oficiales se debilitaría la “escuadra española”. Menos mal que algunos nos consolamos con el modelo de cantera propia, con jugadores exclusivamente autóctonos, como el sistema que sigue en exclusiva mundial el Athletic de Bilbao. Propongo que, junto a las creativas camisetas para la UEFA de Darío Urzay que acabarán gustando a todos como el Guggenheim Bilbao, nuestro club vasco mantenga su política patrimonial de formar jugadores desde las etapas escolares, sin acogerse jamás a la contratación de futbolistas externos.