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LOE: La Olvidada Educación

Un eclipsado debate tras 8 Leyes Orgánicas educativas aprobadas en 25 años. Demasiadas reformas para seguir distanciados de la Europa más avanzada.

La educación es una tarea generacional, prolongada a lo largo de la vida, que afecta intensivamente a los más jóvenes, en un inigualable esfuerzo colectivo donde participan familias, profesorado, alumnado y el conjunto de la sociedad. Todo ello requiere un marco político y administrativo consensuado, con vocación de larga permanencia en el tiempo para garantizar el máximo aprovechamiento de tan ingentes recursos humanos y materiales.

La educación es responsabilidad de la familia, que delega en la enseñanza parte de sus funciones. La formación se estratifica en etapas, desde la educación infantil hasta la formación profesional o la universidad, y en planos de actuación abarcando desde el autoaprendizaje, el aula, el centro, la red o el sistema global. En el Estado español, con las competencias educativas transferidas a las Comunidades Autónomas, una nueva Ley Orgánica de Educación (LOE) ha despertado un doble debate, interno entre docentes y público donde se enfrentan algunas visiones opuestas (asignatura de religión, concertación de centros privados,…).

El proyecto de LOE presentado por el Ministerio de Educación y Ciencia para su tramitación en el Congreso ha sido calificado de muchas formas, según la perspectiva de los analistas. Puede definirse como un texto reducido, no excesivamente pormenorizado ni intervencionista, que busca soslayar los mayores escollos con los sectores más influyentes sin negar su inspiración “socialista”. Quizá la LOE sea una concreción del “talante Zapatero”, que -con paradojas y contradicciones- busca la máxima mayoría parlamentaria.

Repasemos algunas inconsistencias. En la exposición de motivos, declara que las evaluaciones internacionales recientes, como PISA (trianual) y TIMMS (cuatrianual), ponen de manifiesto que es posible combinar calidad educativa con equidad en su acceso, pero la LOE ni propone mecanismos urgentes de mejora (que obligarían a una mayor inversión), ni menciona las “devastadoras conclusiones del Informe Pisa” que denuncia el Consejo de Estado de Educación, máximo órgano consultivo que en su preceptivo dictamen proclama: “Parece como si el anteproyecto tratara sólo de modernizar el sistema educativo y no de corregir tendencias a la baja calidad que son de dominio público y preocupan a la sociedad…”.

Entre las incoherencias, sobresalen algunas. Propone el carácter “complementario” de las redes escolares pública y concertada, porque reconocer la “subsidiariedad” sería impresentable en nuestra realidad educativa continental, aunque luego en el articulado separe tajantemente entre centros públicos y centros sostenidos con “fondos públicos” (que incluiría a los privados concertados). Igualmente se pregona la autonomía de los centros docentes, pero no se facilitan instrumentos para ello en la escuela pública. Presume como gran novedad un área de “educación para la ciudadanía”, sin que se sepa quién impartirá tan difuso y discutible contenido.

En su última redacción ha incorporado el “esfuerzo individual de los alumnos”, como uno de los principios de la educación y como uno de sus fines “el mérito y el esfuerzo personal”. Este eslogan de la LOCE (Ley Orgánica de Calidad de la Educación) era uno de los aspectos más rescatables de la ley del PP, y aunque el PSOE se negaba a destacar su presencia, al final la obviedad se ha impuesto. Afortunadamente en la disposición final primera se pregona que el primer deber básico de los alumnos es… estudiar (lo que lamentablemente parece pertinente por un inexplicable olvido muy extendido).

El porcentaje de contenidos básicos de las enseñanzas básicas, 55% en las Comunidades Autónomas con lengua cooficial y 65% para las restantes, ha sido otro punto de polémica política artificial en prensa. Los educadores sabemos que la realidad escolar del siglo XXI exige un núcleo planetario absolutamente común (no en el Estado, ni en Europa siquiera), que es lo que se mide en las evaluaciones internacionales (matemáticas, ciencias, primera lengua,…). Igualmente sólo alguien ajeno a la práctica docente puede negar la indispensable adecuación curricular que desde la escala no sólo autonómica, sino de centro, de profesorado, de aula y de cada miembro del alumnado ha de programarse.

Otra espinosa controversia se centra en la enseñanza de la religión. La disposición adicional segunda comienza desacertadamente: “La enseñanza de la religión se ajustará a lo establecido en el Acuerdo sobre Enseñanza y Asuntos Culturales suscrito entre el Estado español y la Santa Sede,…”. Pareciera que la enseñanza religiosa no fuese una frecuente demanda familiar, de un alto porcentaje de madres y padres que la consideran esencial. Su deseo legítimo, al igual que el de quienes prefieren que sus hijos e hijas no reciban enseñanza confesional alguna, debe ser garantizado, al igual que los derechos de los docentes de estas materias. La opción más aceptable sería una materia de oferta obligatoria en todos los centros en sus versiones confesional (de todas las iglesias con representación significativa) y no confesional, para la aceptación voluntaria por parte de las familias. Debiera ser evaluada didácticamente para su notificación familiar, aunque no computable a ningún efecto académico (becas, promoción,…). El apartado 3º, que otorga a la entidad religiosa la condición de empleador y establece el pago delegado, no parece satisfacer ni al profesorado implicado, ni a las jerarquías eclesiásticas, por lo que parece inviable semejante variación unilateral de empleador cuando ni el receptor ni los trasferidos lo asumen. También sería de justicia la equiparación académica y salarial de este colectivo que reúne a más de 17.000 docentes en el Estado.

Entre sus cualidades, la LOE se destaca porque simplifica la proliferación de leyes educativas y de sus correspondientes reglamentos emitidos desde 1990, derogando -además de otras leyes menores- la LOGSE (Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo de 1990), la LOPEG (Ley Orgánica de Participación, Evaluación y Gobierno de los Centros Docentes de 1995), y la LOCE (Ley Orgánica de Calidad de la Educación de 2002). La litigada LODE (Ley Orgánica del Derecho a la Educación de 1985), corrigiendo algunos de sus excesos, queda drásticamente reducida a una cincuentena de artículos (de sus 63 artículos iniciales), e incluso también son abolidos o reformulados muchos apartados de los artículos vigentes por la disposición final primera del anteproyecto. Desafortunadamente, el anteproyecto delira cuando, en su apartado 5º de la citada disposición, introduce un disparatado y encubierto derecho a la huelga del alumnado menor de edad, que ni respeta las responsabilidades, derechos y deberes de los padres, ni mejora la participación discente en la organización escolar. Debería suprimirse este enunciado, sin perjuicio de recoger adecuadamente el derecho de reunión en el centro escolar, respetando los horarios de actividad y los derechos de cuantos constituyen la comunidad educativa, previa comunicación a la dirección o de acuerdo con ella.

Las preconizadas “evaluaciones de diagnóstico”, al finalizar el segundo ciclo de Primaria (10 años) y al concluir el segundo curso de la Secundaria obligatoria (14 años), pueden ser reconocidas como puntos positivos por su carácter formativo y orientador, sin la estricta connotación de reválida (que la LOCE promulgaba) y que al medir currículos (y no competencias) podría condicionar y uniformar excesivamente la necesaria autonomía docente para atender a la diversidad discente. De este modo, queda una medición objetiva de la Primaria, antes de su tercer ciclo, y otra graduación en la crítica edad intermedia de la ESO, cuando en 3º parece que muchos de nuestros estudiantes encuentran súbitamente todos los obstáculos en lo que parecía un generalizado progreso modélico. Más dudosa es la supresión de la PGB (Prueba General de Bachillerato), prevista en la LOCE y común en toda la Unión Europea (salvo en Grecia y Portugal).

El retardo de los itinerarios hasta 4º de la ESO es oportuno y paneuropeo, cuando aparecen tres materias de modalidad y algunas optativas, retrasando el prematuro adelanto de la LOCE. Igualmente resulta conveniente la suavización en el número de asignaturas no superadas para promocionar de curso, porque nuestro retardo medio no mejora ni la calidad ni la equidad, y porque son más efectivas las medidas de refuerzo dirigidas hacia la superación final. El clamor contra la “promoción automática” ni es exacta, ni se corresponde con la reglamentación de los países de referencia educativa.

El reagrupamiento en tres bachilleratos de Ciencias y Tecnología, Humanidades y Ciencias Sociales, y Artes es acertado. La fusión en el primero de ellos de los antiguos Bachilleratos de Ciencias de la Naturaleza y de la Salud junto al de Tecnología era necesaria, y debería servir para incrementar el flujo hacia esta modalidad. Únicamente entre las materias comunes del Bachillerato, previstas en el artículo 34, debería incorporarse el metalenguaje omnipresente de una “Matemática Aplicada”.

Las insuficiencias de la LOE son variadas. El avance que supone la declaración de carácter educativo de los dos ciclos de Educación Infantil (superando el anacrónico nombre de Preescolar que reitera el PP), queda desdibujado por no abordar este período en tres ciclos bianuales (como todo el resto de la educación hasta el diseñado en el Espacio Europeo de Educación Superior). La espuria razón para este lastre es la inercia anterior y la insuficiente financiación dedicada a esta etapa, que da lugar a discrepancias totales entre Administraciones Educativas donde se retarda Andalucía (única con tasas de escolarización menor del 90% de la población de 3 años), mientras el País Vasco supera el 90% incluso de la infancia de 2 años. La gratuidad promulgada por la LOE del segundo ciclo de Infantil (3-6 años) es una mejora sólo para las Comunidades más retrasadas, mientras que las demandas sociales en edades más precoces ya se desbordan en las Comunidades mejor financiadas. En esta etapa, la subsidiariedad de la concertada se manifiesta en el artículo 15, en donde se garantizan una oferta suficiente en los centros públicos (además sólo con un incremento progresivo desde la situación actual), mientras que apenas se esboza que “podrán establecerse conciertos con centros privados”.

Son meramente declarativas y sin previsiones las apuestas por la mejora de los idiomas (foráneos y oficiales), que la LOE sigue sin apoyar más decididamente, o el aprovechamiento de las tecnologías de la información y la comunicación, donde nuestro retraso pedagógico comparado es deprimente. Igualmente las bibliotecas escolares quedan simplemente citadas y no incentivadas.

La participación de las familias podría acrecentarse asegurando, en función de la edad del alumnado, porcentajes no inferiores a un tercio de padres adicionalmente a un sexto de alumnos, en el artículo 126 sobre la composición del Consejo Escolar, para mostrar quiénes son los destinatarios que justifican todo el servicio educativo.

Respecto a la equidad escolar, el creciente alumnado (propio y extranjero) con necesidad específica de apoyo educativo por origen o minusvalía (sensorial, síquica o motora), e incluso el de altas capacidades intelectuales, sigue en la ambigüedad o en la inseguridad al asegurarse que las dotaciones para centros públicos y concertados serán las mismas (artículo 72), mientras que simultánea y posteriormente en el artículo 112, de medios materiales y humanos, se distinga sutilmente entre sus apartados primero y siguientes. Inicialmente se menciona expresamente a los “centros públicos” como aquéllos que deben ser dotados por las Administraciones Educativas, mientras en los restantes párrafos sean los “centros” genéricos los que atiendan a alumnado de educación especial,… Este artículo debiera incorporar el detalle de referirse en todo momento a los “centros sostenidos con fondos públicos”.

Preocupante resulta el matiz establecido en el artículo 84, relativo a la admisión de alumnos, donde se cita que “las Administraciones educativas realizarán una programación adecuada de los puestos escolares gratuitos que garantice el derecho a la educación”, pero sin mencionar la libertad de elección que corresponde a las familias. En ese mismo artículo, falta la inclusión de un criterio que facilite la continuidad pedagógica en un mismo centro, tanto en el caso de titularidad pública como no pública. En el artículo 88, sobre garantías de gratuidad, sigue sin aparecer el coste de los servicios complementarios de transporte y comedor, que debieran recibir un tratamiento similar en todos los centros sostenidos con fondos públicos.

Tampoco se acomete en esta oportunidad un refuerzo de la formación inicial del profesorado de enseñanza infantil, primaria y secundaria. La convergencia de las condiciones laborales, profesionales y económicas del profesorado y del personal no docente, tanto de centros públicos como concertados, queda en el limbo de los deseos, con una confusa cita en el apartado 117.4 donde turbiamente se sugiere “posibilitar la equiparación gradual de la remuneración (del profesorado concertado) con la del profesorado estatal (sic)”. Como si no existiesen diferencias salariales, incluso entre funcionarios docentes (respecto al “profesorado estatal”, sólo el redactor sabrá a qué se refiere en niveles no universitarios). Por último, en el capítulo del profesorado, la disposición transitoria segunda podría extenderse más allá del 4-10-2010 el régimen de jubilación voluntaria de los mayores de 60 años, a fin de rejuvenecer las plantillas docentes.

Lo peor es el mantenimiento de un sistema educativo basado en la oferta, y no en la demanda familiar (artículo 109. 2). La misma consideración de la educación como “servicio público”, quedaría mejor expresada como “servicio esencial” o de “interés general”, con independencia de la titularidad pública o concertada del centro elegido por los progenitores (situación a la que más se acerca en el Estado la Comunidad Autónoma Vasca, por tradición y financiación). El progreso hacia un sistema cooperativo, prestado por centros públicos y otros de iniciativa social, se entorpece cuando se desiguala por titularidad, como en el artículo 122.3 donde se concede que sólo los centros públicos podrán obtener recursos complementarios. Esto es apropiado y novedoso, pero debiera abrirse en las mismas condiciones a todos los centros “sostenidos con fondos públicos”.

Resulta aberrante el apartado 3 del artículo 109: “En la programación de la oferta de plazas, las Administraciones educativas armonizarán (sic) las exigencias derivadas de la consideración de la educación como servicio público, con los derechos individuales de alumnos, padres y tutores. Asimismo, conciliarán (sic) la libertad de elección de centro con el principio de equidad, atendiendo a las limitaciones materiales derivadas de la capacidad de los centros y de las consignaciones presupuestarias existentes y al principio de economía y eficiencia en el uso de los recursos públicos (sic)”. Discrepamos profundamente de que la economía impida derechos fundamentales, o que éstos queden restringidos por inciertas razones de supuesta eficiencia. Nefastamente, en la redacción actual el Estado parece erigirse como único titular originario del derecho a la educación, quedando las familias y los centros educativos reducidos a concesionarios de tal derecho. A todos nos conviene que los padres defendamos nuestro derecho a escoger el tipo de educación que preferimos, incluida la formación moral y religiosa que responda a nuestras convicciones.

Nadie discute la necesidad de una reforma educativa, cuando los datos negativos se acumulan en informes internacionales o en comparativas de fracaso escolar. El optimismo para que podamos competir con los mejores debe partir del máximo realismo sobre nuestra posición de partida, así como de un amplio y comprometido enfoque comunitario. Una Pedagogía del Éxito entraña que las familias y los educadores mantengan expectativas positivas sobre las capacidades de sus hijos y alumnos, para afrontan motivada y conjuntamente tan decisiva tarea, solventando los problemas crónicos con ilusión y apoyo social.

Concluyendo: Conviven en el Estado sistemas educativos muy diferenciados que la LOE debiera impulsar y desarrollar mirando hacia lo mejor de Europa, nunca uniformar por abajo. En general, nuestras posiciones educativas son mediocres o insuficientes respecto a la Unión Europea, y entre los países de la OCDE. No es algo de extrañar, dado que socio-culturalmente, económicamente y en esfuerzo educativo (interés familiar y porcentaje del PIB) no destacamos especialmente hasta la fecha.

Sólo cuando la ciudadanía presiona electoralmente, los poderes públicos y los dirigentes políticos otorgan la merecida atención, prioridad y recursos a la educación, a la universidad y a la investigación. Es el tiempo de los hechos. Rige un lema magistral: 'Si alguien cree que la educación es cara, que pruebe con la ignorancia'. Nuestro futuro individual y colectivo, a corto, medio y largo plazo, depende básicamente de nuestra apuesta educativa. Ojalá el debate sobre la LOE nos permitiese advertir la trascendencia de lo que está en juego.

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/loe.htm

El lío de la LOE

Leo el lío lelo de la LOE, y loo a la leal aula. Allí ulula la ola de ellos y ellas. La olla de aquí, de allá y de Alá lanza el olé al óleo lila… de la vida.

Se ha repetido muy oportunamente que la Educación se parecía a la aventura de Cristóbal Colón: no sabía adónde iba, casi no alcanza su meta, nunca supo dónde había llegado, fue financiada con fondos públicos y, a pesar de o por todo ello, constituye el mayor descubrimiento de la Historia de la Humanidad.

La educación es un bien cada vez más preciado. Actualmente ya no existe ningún sector estratégico de futuro más trascendente que la educación en todas sus opciones y etapas. Por ello, unos la intentan convertir en una mercancía más sometida a las leyes del comercio, mientras otros desean que forme parte de una planificada estrategia de proselitismo social. Pero la educación, un anhelo de utopía que nunca debiera ser instrumentalizado, es mucho más: Es un derecho reconocido por la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, prerrogativa reconocida por los países firmantes de todo el planeta y potestad depositada en el alumnado y en sus familias.

Este compromiso explicitado afecta a toda regulación jurídica de la educación. La Declaración de la ONU exhorta hacia un modelo educativo orientado por la demanda familiar, y no por la oferta oficial como todavía lamentablemente subsiste en pleno siglo XXI, incluso en la Unión Europea. Vale la pena recordar textualmente el Artículo 26:

1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.
2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

Ojalá los políticos que debaten en el parlamento pudieran acercarse a la realidad de las aulas, especialmente en aquellos centros donde se enfrentan con los máximos desafíos de educar a los más especiales, a los más desfavorecidos y a los más recientemente llegados. Comprenderían que el debate no debe concentrarse en un pulso para acumular privilegios para unos, ni en poner trabas a la acción escolar de la competencia, sino en dotar a todos los centros de la mejor organización y de los debidos recursos para apostar por una educación de calidad y de equidad con fórmulas plurales siempre que cuenten con suficiente respaldo familiar y social.

Parafraseando a Albert Camus, quien señaló que “quien fracasa en conciliar la justicia y la libertad, fracasa en todo”, si la educación falla en articular la calidad con la equidad, como demuestran fehacientemente las evaluaciones internacionales PISA y TIMMS, naufragará por completo. Si la educación no es transgresoramente integradora, el saber como la riqueza seguirán segregadas en nuestra sociedad. No queda más esperanza colectiva que una educación de excelencia para todos. Este objetivo escolar, garantía de supervivencia individual y general, sí merece la máxima movilización de toda la sociedad civil.

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/lio-loe.htm

Ciencias para el Mundo Contemporáneo

Con la creación de una nueva asignatura “Ciencias para el mundo Contemporáneo”, el MEC (Ministerio de Educación y Ciencia) apuesta por una cultura científica básica, para los estudiantes de 16 a 18 años y que se impartirá como materia común en el Bachillerato. Prevista ya en la Ley Orgánica de Educación (LOE), esta asignatura será común -por tanto dirigida al alumnado de todas las modalidades- y la impartirán profesores del ámbito de las ciencias.La formación común del bachillerato, que hasta ahora incluía únicamente materias de humanidades, pasa a completarse con esta nueva materia que pretende contribuir a la mejora de la formación científica de los estudiantes.

Su currículo aborda una selección de temas considerados clave por sus repercusiones sociales y en la vida de las personas y en la elección de sus contenidos se ha procurado que los estudiantes de bachillerato tengan ocasión de aumentar su capacidad de utilizar la ciencia y la aplicación del conocimiento.Los citados contenidos se organizan en varios bloques. El primero de ellos tiene que ver principalmente con los procedimientos que aporta la ciencia para el análisis y comprensión de la realidad y el resto sobre ámbitos del mundo científico que se consideran especialmente relevantes en la actualidad... (+Comunidad Escolar).

Innovación educativa: ¿excesiva e inconexa?

Así parece opinar Michael Fullan (Vía: La Mirada Pedagógica), quien considera que una de las principales dificultades para la mejora de las escuelas de los países occidentales no es la ausencia de innovación, sino más bien la presencia de demasiados proyectos novedosos, compartimentados y no acordados. A las reformas estructurales estatales, LOGSE, LOCE, LOE,... se suman y superponen cambios de marco europeos (generalmente bien orientados, currículos de competencias básicas) y otras muchas innovaciones autonómicas. En nuestro caso, nuevo currículo vasco, revisión de los modelos lingüísticos, mapas escolares,... más planes, programas y líneas prioritarias (hasta 17 en el último trienio),... ¿Está siendo asimilada e incorporada a la práctica real de las aulas... y de las casas... tanta renovación pedagógica poco evaluada y nada explicada a las familias?
¿No convendría en un ámbito tan esencial como la educación una mayor prudencia, análisis y evaluación de experiencias anteriores o externas antes de proyectar tantos y tan variados cambios superpuestos, relacionados y simultáneos?

Niveles educativos mínimos

Al fijarse los niveles mínimos, los típicos rígidos imponen dígitos cínicos, y los míticos líricos preferimos límites nítidos, lícitos y cívicos.

El establecimiento de niveles académicos mínimos y de pruebas diagnósticas generalizadas y periódicas efectuadas por evaluadores internos y externos ha demostrado una eficacia indiscutible en todos los sistemas de enseñanza. En nuestro caso, desde la desaparición en 1970 de las pruebas de Ingreso al Bachillerato y de sus correspondientes reválidas en 4º y 6º, sólo disponemos de la Selectividad como prueba común.

Sus efectos son sumamente positivos en los dos cursos actuales de la enseñanza secundaria post-obligatoria, apremiada por la medición individual y colegial que supone. Ello, a pesar de algunas deficiencias quizás no tanto basadas en el hecho de que su corrección sea competencia exclusiva de profesorado público, sino en no asegurarse rigurosamente el anonimato del alumnado y del centro de origen, ni una doble corrección independiente y contrastada.

En este momento, el sistema educativo vasco se encuentra ante una encrucijada, donde han de reconsiderarse y resolverse dos elementos centrales de la enseñanza: el currículum escolar y los modelos lingüísticos. Las comisiones técnicas que han analizado ambos aspectos llevan muchos meses de trabajo preparatorio para la elaboración de sus opciones, y ahora serán los políticos quienes hayan de convenir las propuestas definitivas.

El nuevo Currículum Vasco es un tema de una complejidad que excede la extensión de este artículo. En lo referido a los niveles mínimos para la universalidad discente, únicamente hemos de señalar el potencial riesgo que supone la construcción parcelada por áreas temáticas, introduciéndose por separado pero aditivamente y con el doble enfoque de competencias y contenidos mínimos. La suma de todos ellos, con el doble origen de un 55% marcado por la LOE y el 45% definido desde la Comunidad Autónoma de Euskadi, podría resultar excesiva para una minoría significativa del alumnado. Especialmente si apostamos por una educación que no favorezca el fracaso, que no deje atrás a nadie, como preconizan y logran las sociedades más comprometidas y solidarias.

La revisión de los Modelos Lingüísticos puede significar, igualmente, un latente peligro si se confundiesen objetivos y/o plazos en lo relativo a los niveles mínimos exigibles. El incumplimiento de la Ley de Normalización del Euskera, de 1982, deriva –en parte- de su desmesurada meta en el Artículo 17: “El Gobierno adoptará aquellas medidas encaminadas a garantizar al alumnado la posibilidad real, en igualdad de condiciones, de poseer un conocimiento práctico suficiente de ambas lenguas oficiales al finalizar los estudios de enseñanza obligatoria”… (finalización que entonces, antes del BUP, sucedía a los 14 años).

Veinticinco años después de la Ley 10/1982, las evaluaciones del ISEI-IVEI concluyen que si se establece el nivel B2 como terminal en la actual ESO, sólo el 47,3% de nuestro alumnado de 16 años supera este nivel (el porcentaje sube al 53,7% incluyendo la expresión oral), repartido según los actuales modelos en 57,2% del D, el 27,5% del B y siendo inapreciable el porcentaje en modelo A.

Reglar el nivel B2 como mínimo en un plazo programable (planificado a 6-10 años) resulta inverosímil de alcanzar, ni siquiera para el 80% del alumnado, a pesar del éxito reconocido internacionalmente que ha significado la euskaldunización del profesorado y de las familias, y el avance sociolingüístico de nuestro entorno formativo, mediático y social. Bastaría considerar el mapa donde se concentra la tarea pendiente, áreas metropolitanas del Gran Bilbao y Vitoria-Gasteiz, para comprender que el nivel B1 universal al acabar la ESO es un reto considerable, si se desea alcanzarlo realmente y no como una declaración de principios generacional, que se logrará… pero un plazo mayor.

Concluiríamos que los niveles educativos deben escalonarse en su currículum debidamente con tres referencias: niveles mínimos exigibles, niveles recomendables medios y máximos niveles de excelencia, que serán los que se definan desde la autonomía de las redes y centros escolares, muchos de los cuales aseguran para su alumnado cotas muy altas en resultados lingüísticos y curriculares. Los niveles mínimos deben atender a una premisa de equidad que no instituya un fracaso insuperable, mientras que los niveles recomendables nos sitúen en convergencia con los países más avanzados educativamente y el porcentaje de quienes alcanzan los niveles máximos establezcan la calidad del sistema que, entre todos, hemos de apoyar e impulsar.

Versión para imprimir: mikel.agirregabiria.net/2007/minimos.DOC

Entrevista en Blog de blogs

Hace exactamente un mes, en Blog de blogs me hicieron esta entrevista, que reproduzco aquí. ¡Gracias, M@k!

1.- ¿Nos hablas de Mikel Agirregabiria?
¡Qué difícil es hablar de uno mismo! El género de biografías siempre me ha parecido superior, pero el de autobiografías es el supremo. Mikel, Joseba Mikel, José Miguel, es una persona ya mayor (desde fuera es algo inapelable), que ha cumplido once lustros. No es que empiecen a pesar, que sí pesan, sino que –y es lo peor- comienzan a pesar para los demás. Parece que ya no cuentan tanto con mi aportación, con mi potencial,… y eso hace mella. Lo cierto es que mis “ambiciones”, lo digo sin ambages, han ido quedando por la cuneta de la vida. Es un camino largo, creo que ameno (no lo cambiaría por ningún otro), pero que te va despojando de metas,… aunque aún conservo algunas. La verdad es que no puedo quejarme. Para mí, lo familiar es lo primero, y lo profesional lo segundo,… y todavía quedan más apartados. Soy muy feliz con mi familia, con mi esposa, pero nuestros hijos han crecido, han acabado sus carreras (al menos, las iniciales) y están trabajando. Mi hija mayor se ha casado, pero con hijos responsables y sin nietos (todavía, confío), disponemos de algún tiempo libre. Mi profesión, en un puesto de funcionario de Innovación Educativa, con perspectiva de toda Bizkaia, es sumamente estimulante, y ofrece unas inmensas oportunidades de seguir aprendiendo, sobre todo con los equipos humanos con quienes tengo la suerte de trabajar. Son educadores, asesores especialistas, profesorado de aula,…, y sí también con algunos de rango político, con quienes –a veces, muchas veces- hasta se coincide en la vocación del magisterio. He sido, siempre, alguien dedicado a la formación. En colegios y en la universidad, impartiendo clases en la Escuela de Magisterio de Bilbao. En 1981 conseguí la titularidad en Didáctica de las Matemática y de las Ciencias Experimentales, y en 1985 pedí la excedencia voluntaria, tras diez años de docencia universitaria. Mis estudios de Ingeniería Industrial en Automática (tras mi Licenciatura en Ciencias Físicas, especialidad teórica) me habían llevado a un primer contacto con la Informática. Programé en el Centro de Cálculo con tarjetas perforadas, compré en 1982 un Sinclair ZX-81 y escribí el primer libro en castellano sobre Logo, un lenguaje que parecía tener futuro en la educación. Dirigí en 1984 la primera experiencia de informática educativa con Acorn BBC y entré en 1985 en un recién creado Servicio de Tecnología y Educación en el Gobierno Vasco en 1985. Fue una experiencia única que nos llevó a liderar a escala europea este campo, acertando al homologar PC para las aulas (un disparate en la época, Televideo PCs con un coste individual de 300.000 ptas de la época, superior a un coche utilitario). Editamos revistas como Txalaparta y viajamos por toda Europa, contando el Plan Vasco de Informática Educativa (PVIE). Luego hubo cambios políticos, y el impulso inicial se desvió. Fueron tiempos de cambios. Trabajé, por días en Fujitsu, en grandes ordenadores. Pasé por los Departamentos de Cultura y Turismo, como asesor de ciencia y tecnología, para crear un Museo de la Técnica de Euskadi. Cursé un interesante Máster en Museología. También estuve en el Departamento de Presidencia, en Prevención de Drogodependencias, antes que disfrutar ocho años como Director de Formación en EITB (Ente Vasco de Radio Televisión), entre 1991 y 1999. Entre 1995 y 2000 mantuve, con mi familia nuclear, una Academia de Informática e Idiomas, kIDEAk, que fue algo inolvidable, de nuevo por el contacto con un alumnado excepcional. Todo ello, compatibilizando el trabajo por cuenta ajena y una labor de tardes y fines de semana. Después me incorporé a la plaza de responsable de Innovación Educativa de Bizkaia, donde sigo en la actualidad con un paréntesis entre 2001 y 2005 en el Departamento de Industria, donde pude experimentar el teletrabajo. Siempre me he dedicado a la enseñanza, en ámbitos como la Universidad o la empresa (EITB), y he participado -activamente, pero en segundo plano- en la definición de políticas educativas. Conocí los detalles del Pacto Escolar de 1993, las negociaciones de la LOGSE, de la LOCE, de la LOE,… aunque sin responsabilidades de gobierno, excepto las derivadas de mi condición de funcionario (en varias administraciones). Me he extendido demasiado, pero no es sino por los años acumulados,… Además, creo que he relatado lo más externo y objetivo; es decir, lo menos interesante. Para saber quién es alguien, lo mejor es leer su blog.

2.- ¿Qué es lo que te movió a bloguear? ¿Y lo que te mueve ahora? ¿Y a "twittear"?
Siempre me gustó escribir. Poesía, de estudiante (algún día debo encontrarla en el camarote). Compré una máquina de escribir, luego una eléctrica y cuando el editor LOGO del Commodore C-64 permitió redactar, sin acentos ni eñes, me lancé a escribir. He escrito varios libros, pero sobre todo Cartas al Director. En prensa diaria y revistas especializadas, desde Autopista hasta las primeras revistas de Informática, donde obtenía algunos jugosos rendimientos (también de algunos programas de la era protoinformática). Comencé hacia 1998 con mis hijos pequeños una web, www.getxoweb.com, que aún puede verse (como www.agirregabiria.net). Mis dos mil artículos de opinión, que se han publicado en dos centenares de medios en papel y electrónicos, se fueron agrupando en mikel.agirregabiria.net. Cuando llegaron los blogs, hacia el año 2002, me pasé a Blogger y allí sigo con mi blog.agirregabiria.net, que acumula 4.400 entradas de peso e interés muy variable. Más recientemente he creado un segundo videoblog, en Tumblr, además de colaborar a crear otros blogs colectivos, como ZiberEskola.
Twitter es una experiencia de hace unos veinte meses, y que me ha sorprendido tanto por su respuesta, como por la incredulidad que aún mantengo respecto a saber exactamente de qué se trata. Es una ventana de vecindad, con amigos cercanos y que conocemos en la vida real, y otros más remotos con quienes se debate, o te alegran la mañana (algunos simplemente porque están en otro huso horario y se van a acostar con unas terribles ganas de reírse del mundo). La admiración por el micrologging también me llevó a la foto diaria en Twitxr (sin contar las 30.000 fotos de Flickr, la mayoría privadas). También me divierten los wikispaces, y mantengo alguno personal, Wiki, y varios profesionales.

3.- ¿Crees que existe "la blogosfera"? ¿Cuál crees que es el efecto real de nuestra actividad sobre la sociedad, sobre el "mundo real"?
La blogosfera, como las meigas, haberla la hay. ¡Vaya si existe! Todavía no ha alcanzado el impacto que logrará, pero su influencia es creciente. Hay que reconocer que para una gran parte de la población, la blogosfera es una entelequia que no parece afectar a su vida cotidiana. Pero, en la misma o mayor medida en la que lo aceptarían de los medios de comunicación más convencionales, sus opiniones, sus creencias, sus convicciones, sus emociones,… se están gestando en un ámbito que aparece opaco a sus vidas. Pero les alcanza de una u otra manera. Más aún a quienes hemos descubierto, y cada día aprendemos más, otro modo de relación a través de Internet.

4.- ¿Qué sectores de la sociedad piensas que necesitarían más adoptar "lo 2.0": empresa, educación, ciencia, cultura, política, religión...?
Al fin, una pregunta fácil, aunque veo que también contiene su truco. ¿Qué sectores? Todos. Lo difícil es señalar en cuáles es más urgente la revolución 2.0. Para algunos, quizá la educación, donde no podemos perder un segundo. Puede que no sea neutral, porque educación es mi pasión. Pero, sin olvidar la empresa, la ciencia, la cultura, la política (que tanto podría hacer si se entendiese 2.0). ¡Si nos dejasen “entendernos políticamente” a los/las bloggers! Religión, otro ámbito urgente. Fina cuestión. Hasta entrar en el meollo de la blogosfera, algunos no nos dimos plena cuenta del sentido, a veces sublime y otras grisáceo, de la liturgia.

5.- Unas cuantas preguntas cortas, con la declarada intención de ponerte en algún brete:
- ¿Getxo o Bilbao?
Me pones en un apuro, M@k, lo que demuestra que me conoces (sobre todo, por Aprendices y por Twitter). No puedo decidirme. Soy de Bilbao, nací (y mis hermanos, mi esposa y mis hijos en un tramo de la calle Gordóniz), y nos criamos entre Indautxu y el Casco Viejo. Felizmente, desde hace poco vuelvo a trabajar en Bilbao (después de Vitoria y Iurreta), y me encanta Bilbao, el nuevo y el viejo. La Villa oscura que fue y la metrópoli luminosa que es. Pero, al casarnos (con 24 y 22 años) nos fuimos a vivir al lugar soñado, Las Arenas en Getxo. Y Getxo nos atrapó, de por vida. Sólo lamento el atasco cotidiano para enlazar los catorce kilómetros que unen Getxo con Bilbao. Si me obligas a decantarme, me quedo con… Getxo.

- ¿Getxo o Alicante?
Otro dilema. Suelo decir que “vivir, vivo en Alicante”, aunque sólo pase allí dos meses al año (con escapadas). Veraneamos en el municipio costero más meridional desde que nuestro hijo pequeño tenía dos años, y ese municipio nació con él (en 1986, al segregarse de Orihuela). Creo que tengo idealizado Alicante, por sus gentes, por los amigos de todas partes que allí nos reunimos, por la luz, por el sol infinito. Si me obligas a decantarme, me quedo con… Getxo, pero necesito más tiempo en Alicante donde pasaría mucho más tiempo del que actualmente puedo permitirme.Aquí lo tengo más claro. Creo, quiero creer, que puedo pasarme sin Twitter. De hecho, cuando no funciona, sobrevivimos sin Twitter. Me resultaría más espinoso no cumplir la cita diaria, caiga quien caiga y se pueda desde donde se pueda, con mi blog.

- ¿Wiki o Google Doc?
Ambos, pero uso bastante más los Wikis; acaso, porque me gusta tener organizada y estructura la información por reuniones periódicas, grupos de trabajo o de amistad,….

- ¿Fortran o HTML?
FORTRAN fue mi primer lenguaje, estudiado sobre el papel y en teoría. Con exámenes en cuartillas, hasta que llegó un miniordenador al Departamento de Termodinámica, con pantalla y todo. Lo conté en Confesiones de un adicto a la Informática. Luego vinieron muchos lenguajes, y BASIC fue en el que más programé. Pero, HTML fue una revelación. Hoy día, HTML,… y lo que le siguió (Java, Php,… aunque estoy descolgado de esta carrera).

- ¿Canon o Nikon?
Otra vez me pillas. Pero Nikon es mejor, aunque todavía no me llega y me he quedado con Canon. Es un largo recorrido de cámaras desde las convencionales Zenith y Pentax, y las digitales Panasonic, Fujitsu, Sanyo, Canon,… y quizá, algún día,… No tengo demasiada prisa.

6.- Cambiando un poco de tercio, ¿la red favorece más la creación de "think tanks" locales o más la recolección individual de la información y la autoeducación personal? ¿Se podría considerar que Aprendices es un think tank, de alguna manera?
La red permite, favorece, impulsa y hace poco a poco inevitable otros modos de gestionar la información, el conocimiento, la sabiduría, el poder,… Internet distribuye el poder en más centros, en nodos que hasta ahora estaban huérfanos de acceder a los demás e influir en sus decisiones. Pero la inercia, la –a veces- maldita inercia, trata de oponerse. Y los poderes fácticos se niegan a que la ciudadanía de a pie sea consciente de la emancipación que suponen la mayor pluralidad de agentes decisorios. Los "think tanks" no dejan de ser estadios intermedios de evolución, el mal menor que toleran los dinosaurios. Han abierto las compuertas del castillo donde residía el poder absoluto, el santa santorum del saber, pero siguen creyendo en minorías selectas. Se tardará todavía unos años, menos de los que suponen muchos eruditos, pero el voto ya está repartido y el poder se diseminará con el crecimiento de las redes sociales, algo que ya está aconteciendo. Aprendices es más que un think tank, es una vidriera, aún tosca, que permite vislumbrar un futuro prometedor.

7.- ¿Qué se necesita más en Educación: ordenadores ultra portátiles o plataformas de blogs?
Ambos elementos. Los ultraportátiles nos liberarán de las salas que concentran ordenadores, y los introducirán en las aulas ordinarias, impediendo que el profesorado más recalcitrante pueda escapar a su existencia trastornadora. Las plataformas de blogs permitirán la creación de contenidos “entre todos”, también por el alumnado, pero sin que la función de enseñanza-aprendizaje se rompa. Aprender mediante un proceso de instrucción guiado es un método rapidísimo de avanzar, pero el aprendizaje significativo ha de construirse por uno mismo… con ayuda de grandes docentes.

8.- ¿Ves algún modo de encajar blogs y divulgación científica? ¿Podría ser una forma de atraer a los científicos a la arena del pueblo?
La ciencia es una asignatura pendiente. Especialmente, y en estos momentos, en Europa, y entre nosotros. La Unión Europea, y el primer mundo, están preocupados por la falta de profesionales en áreas científicas y tecnológicas. En nuestro entorno, estas carencias serán gravísimas a muy corto plazo. Para solventar este problema es preciso acometer medidas muy tempranas. La enseñanza infantil y primaria debe alfabetizar matemáticamente, para evitar el alejamiento prematuro de algo esencial para interpretar el mundo contemporáneo. La enseñanza secundaria debe concentrarse en competencias matemáticas, científicas y digitales, algo que no logra actualmente. El método científico exige una enorme variedad de procedimientos teóricos y experimentales que encuentren destinatarios jóvenes que hayan descubierto el placer de investigar el universo que nos rodea. La ciencia debe encontrar vocaciones, evitando la laguna matemática y mostrando cómo hemos sabido crear el corpus de conocimiento actual sobre generaciones y generaciones de saber acumulado, inferido, comunicado, replanteado, redescubierto,… Los científicos punteros tienen responsabilidades innegables, de enseñar, de investigar y de divulgar. Y no sólo sus ideas, sino también sus motivaciones para seguir en la búsqueda de la verdad, que tanto nos ayuda a todos.

9.- Otra de tus grandes aficiones es la fotografía, y últimamente publicas muchas "fotos HDR". ¿Podrías explicarnos de qué se trata?
Me considero un fotógrafo mediocre, porque no he sistematizado mi afición con estudios complementarios. Pero lo intento, casi todos los días. Mi único mérito es llevar encima una cámara, casi siempre. Me siento incompleto si salgo a la calle sin mi testigo del tiempo. Por eso elijo cámaras compactas. Las fotos HDR son imágenes tratadas para que imiten el funcionamiento de la pupila humana, como explica la Wikipedia. El efecto es mágico, en el sentido que ilumina y resalta todas las áreas retratadas, a pesar de las diferencias de luz que pueda haber y que la fotografía sin retocar no compensa. Para obtener estas fotos HDR, basta tomar varias instantáneas con exposiciones distintas (entre +2 y -2) y luego superponer las imágenes. En la práctica, es muy sencillo usar una cámara que admita formato RAW de modo que programas como Photomatix Pro permita lograr ese efecto.

10. Con todas tus actividades, y lo que publicas y twitteas, ¿te da tiempo a leer blogs? ¿Cuáles nos recomendarías del entorno de la educación? ¿Y de la ciencia?
Sigo y leo, con Google Reader, 483 blogs. Ser blogger es, ante todo, leer muchos blogs. Luego, comentarlos, aunque en esto peco de escasez. Y por último, si hace al caso, escribir algo,…, y aquí mi error es por exceso. Publico demasiados posts, de interés muy desigual, y de temáticas muy dispersas. Quizás ahora, Twitter y Tumblr, me permiten derivar reseñas a formatos más ligeros para dar algo de homogeneidad al blog principal. Mis suscripciones, incluidas las de educación y ciencia, pueden verse linkadas en este post, de hace casi un año. Todos los días selecciono decenas de entradas que me han gustado en mis posts compartidos, que incluyo en la banda lateral del blog.

11. Una última pregunta que no suelo publicar: dejando a un lado los de la pregunta anterior, ¿qué blogs te gustan más?
Me agradan especialmente los blogs que agrupo en una categoría de colegas, con personas que siento cercanas y a quienes sigo con máxima atención. Muchos blogs son de Aprendices, o de Ikasbloggers. Además de los campos citados, me gustan algunos de humor, fotografía, automóviles y tecnología.

Modelos lingüísticos en la educación vasca

Una reflexión ante el compromiso asumido por el Parlamento vasco para que el Gobierno estudie, junto con todos los agentes de la comunidad escolar, una reforma de los modelos lingüísticos en la enseñanza antes de febrero de 2007. Este debate debiera basarse en criterios socioeducativos más que en prejuicios ideológicos o políticos.

Situación actual.

- La "Ley Básica de Normalización del Uso del Euskara" del 24-11-1982 establecía en su artículo 17 que “El Gobierno adoptará aquellas medidas encaminadas a garantizar al alumnado la posibilidad real, en igualdad de condiciones, de poseer un conocimiento práctico suficiente de ambas lenguas oficiales al finalizar los estudios de enseñanza obligatoria,…”. Todo ello con independencia del modelo A, B ó D elegido libremente por las familias. Este mandato institucional se mantiene incumplido 23 años después, si bien es de reconocer que ha sido la Educación, la comunidad escolar, las familias, el profesorado y el alumnado quienes más se han esforzado por su consecución,… aún no alcanzada plenamente.