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Grupo MozArt, música clásica y humor de calidad


El Grupo MozArt, The MozART GROUP (ver su canal en YouTube), es un viajero equipo musical polaco que reinterpreta la música clásica con arte e innovación a raudales. Lo forman un cuarteto de cuerdas (dos violines, viola y chelo). Hace poco hemos tenido ocasión de verles en Tenerife.

The MozART GROUP cuenta otras incontables versiones como "Para Elisa", un extraño anuncio "Over the rainbow" con LOT Polish Airlines, su interpretación de Titanic, ...

Nueva educación... sin esperar a nadie (Reducación 2, crisis educativa)

Esta entrada es la segunda parte de una serie de tres posts encadenados, que se publicarán a razón de uno por día (ayer, hoy y mañana), concluyendo en una nueva propuesta sobre educación. Incluye dos vídeos con fuertes críticas sobre el sistema educativo actual. Están centrados y se refieren específicamente a Estados Unidos y el Reino Unido. No porque su educación sea peor que otras de su entorno, sino porque su periodismo (incluido WikiLeaks) es mucho mejor que el que abunda por nuestros lares...

Abunda en la misma idea de esta trilogía de posts. Estábamos "esperando a Superman", cuando descubrimos que "nosotros somos quienes hemos estado esperando"... El primero, Waiting for “Superman, a Documentary about School Choice, es una dura reflexión sobre si estamos ayudando a que se cumplan los sueños escolares de nuestra infancia. La escuela está fallando, continúa. Con palabras muy contundentes, con conocimiento de causa, concluyen: "Algo está fallando en el sistema educativo". En un ranking educativo ubican a EE.UU. entre... España y Portugal, y el alumnado estadounidense sólo es el primero... en autoconfianza. Eso, y autocomplacencia, es lo que parece abundar entre quienes debieran liderar la búsqueda de una educación de calidad y de equidad. Finalmente, alguien lo describe demasiado gráficamente: "Nuestros niños y niñas están en un Titanic,... y van a naufragar".

Y no es un vídeo cualquiera. Su autor es Davis Guggenheim, director oscarizado y creador de tres de los cien mejores documentales de todos los tiempos, con obras como "Una verdad incómoda" An Inconvenient Truth, con la que Al Gore viajó por todo el planeta y le sirvió para ganar el Nobel de la Paz,... It Might Get Loud, y Waiting for 'Superman').
El segundo vídeo, We are the people we´ve been waiting for, con una bellísima melodía y una cuidada realización muestra cómo Bill Clinton prometía que la educación de la ciudadanía sería la mejor posible, y cómo Tony Blair al principio de sus mandatos aseguraba que sus tres prioridades eran: "Educación, educación y educación". Con una claridad que muchos agradeceríamos se dijese entre nosotros, porque ni a entusiasmar tanto se atreven nuestros políticos.
La música de fondo personaliza a la juventud actual, y advierte que habrán de enfrentarse a un mundo complejo y dificultoso como nunca lo hubo en el pasado. Predice que los problemas no van a desaparecer, sino que -de hecho- aumentarán. Por ello, nuestras generaciones más jóvenes habrán de ser más preparadas, más inteligentes y más capaces de adaptarse que nunca. Y el único camino es la educación. Termina diciendo: "Somos la juventud de hoy y hemos de asumir el protagonismo de nuestra propia educación. Sin esperar a nadie. Nosotros somos quienes hemos estado esperando". Maravilloso mensaje que ojalá adopte como lema nuestra juventud.

Esta entrada es la segunda parte de una serie de tres posts encadenados, que se publicarán a razón de uno por día, concluyendo en una nueva propuesta sobre reducación.

Aula, láminas PDF de El Mundo

A través de Berta descubrimos Aula, decenas de láminas educativas del periódico El Mundo, una loable iniciativa desde 1999 hasta 2007. Se muestran algunos ejemplos: Arriba, de cómo trabajar en el aula; abajo, de la revolución matemática. Para dar una muestra de su variedad, otras se dedican a "Dibujar para engañar" (Escher), el Titanic, Capicúas y palíndromos,...

Las mujeres y los niños, primero

Esta sexista frase ('Women and children, first') , que hoy habría de decirse "niñas y niños primero, luego mujeres y hombres ;-)", tuvo su origen en el hundimiento del barco HMS Birkenhead en la costa de Sudáfrica el 26 de febrero de 1852. Transportaba 480 soldados británicos, junto a 26 mujeres y niños. El Coronel Seton ordenó: "las mujeres y los niños, primero". Y se salvaron en los escasos botes salvavidas, mientras la mayoría de la tropa y la marinería se ahogó. En el hundimiento del Titanic (1912), se repitió esta memorable frase. Afortunadamente, hoy día, hay plazas de supervivencia suficientes para todas las personas en los barcos, pero los niños y niñas (y, en general, los más débiles, como los enfermos o los ancianos) merecen una protección y cuidados preferentes.

Rascacielos en aprietos

Quizá la lógica más elemental determine ya el final de la megalomanía de estas construcciones “Titanic”.

Una situación tan caótica como la originada por el siniestro de la torre Windsor en el corazón más céntrico de Madrid, afortunadamente sin víctimas mortales, debiera provocar una seria crítica sobre el sentido de los rascacielos. Un simple incendio, que en un edificio menor hubiese sido irrelevante, o la tragedia del 11-M en New York, muestran fehacientemente lo crítico que son todos los sistemas de seguridad en estas moles erigidas con absurdos criterios comerciales, alejados del más mínimo sentido común.

Los rascacielos son el producto más representativo del modelo dual de la urbe capitalista, que concentra lo selecto y dispersa lo menos rentable, generada a partir de la desigual distribución del espacio, la infraestructura y los recursos de la población. Únicamente se alzaron bajo razonamientos inmobiliarios de pura especulación, y se cimentaron con falsas tecnologías que no superan las pruebas más básicas de riesgos previsibles que acontecen periódicamente. Un singular reparto de beneficios para algunos pocos intereses privados, que posteriormente ocasionan daños ingentes que son cubiertos con fondos públicos. Esperando que su derrumbe no acarree efectos colaterales en el megacomplejo de Azca, los costes del inmenso colapso que positivamente se producirá serán sufragados por una ciudadanía inocente que ni se lucró con su construcción, ni autorizó semejantes desatinos urbanísticos.

El afán de grandeza de la humanidad no parece tener enmienda. No aprendemos ni de la maldición bíblica de la Torre de Babel, cuyo precedente histórico se ubicó en Babilonia según algunos científicos y fue construido en el tercer milenio antes de Jesucristo. Su descubridor, el arquitecto y arqueólogo Robert Koldewey verificó también el funesto destino de aquel edificio piramidal llamado Etemenanki, “la mansión entre el Cielo y la Tierra”. Según relata el Génesis, sus promotores incurrieron en la misma presunción del engreimiento de sus propias capacidades: "Edifiquemos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue hasta el cielo. Hagámonos así famosos…”.

Aquí y ahora son los estoicos bomberos quienes finalmente son escuchados. Nos hablan de estrategias ofensivas interiores y defensivas exteriores. Las primeras, intentar apagar el conato inicial, duraron 40 minutos, y luego sólo cupo la decisión de “dejar quemar y esperar que todo lo consumible ardiese”. Lo más acertado fue evitar que estos servidores públicos quedasen apresados en una trampa mortal que ellos no diseñaron.

El atroz atentado consumado en el World Trade Center no venció las presiones inmobiliarias, que son quienes formulan el diseño arquitectónico-urbano. Pero desde Manhattan se oyeron voces cabales de movimientos democráticos y de participación ciudadana que clamaron, desde el recuerdo de las víctimas, por una arquitectura que volviera a respetar la escala y la condición humana.

Mañana nos contarán lo irracional del miedo a rascacielos invulnerables, cómo superar la natural psicosis colectiva, qué hacer para evitar la paranoia de los ascensores a la cumbre o cómo superar la fobia a las alturas (acrofobia), pero nadie advertirá del vértigo que provoca una humanidad que no aprende ni de sus tragedias. La arquitectura fundamentalista que subyace en estos colosos con pies de barro es el paradigma de nuestra endeble civilización, que aspira a más de lo que puede soportar.

Greguerías de agua: Ingenio discente

La leche es el agua vestida de novia.
El agua de la ducha no sabe su número de teléfono.
El oro negro engulle el oro blanco tras su vertido.
Por el filtro del agua, sólo pasa la élite del agua.
La cascada tapa el lado oculto de la montaña.
En la desembocadura, el mar busca la dulzura del río.
Las nubes se secan el pelo con el huracán.
Los sentimientos se disfrazan de lágrimas para manifestarse.
El mar es el desagüe del río.
La niebla arrastra consigo un temor de ambiente húmedo y oscuro.
El vapor es el fantasma del agua.
Cuando las nubes lloran de alegría, sale el arco iris.
El barco es la mano que acaricia el mar.
Como un torniquete para el flujo de la sangre, la presa tapa el flujo del agua.
El desierto se peina con peine de viento y la playa, con peine de agua.
Si los ríos son países; los pantanos, estados independientes.
Cuando llueve de noche, se ven caer las gotas de agua como pequeñas luciérnagas haciendo paracaidismo.
El agua siente envidia, por eso se queda con nuestra imagen.
El mar quiere andar y borra nuestras pisadas.
El viento choca contra las velas de los veleros y les susurra la dirección.
El agua es parte de la sinfonía de la tierra.
La manta de mar, ¿a quién tapa?
¿Qué ser superior al caballito tiene la capacidad de montarlo?
El pez espada es la artillería de Neptuno.
El mar es el salón de juegos de los delfines.
El agua nos da la vida, es el elixir que los alquimistas llevan toda la vida buscando.
Todo el mundo ha vivido su particular titanic.

Recogido del blog apiedeaula.