Mostrando las entradas para la consulta mirada ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta mirada ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

La banalidad del mal en cine: La zona de interés

El cine de Jonathan Glazer filma la indiferencia como el verdadero rostro del mal, cuando el horror suena pero no se ve en pantalla. Contrastes como una familia modelo junto al mayor crimen de la historia, con un jardín perfecto al lado del infierno de Auschwitz. 

La zona del silencio cómplice. En 1963, Hannah Arendt acuñó la expresión «banalidad del mal» (post dedicado) para describir a Adolf Eichmann: un burócrata sin fanatismo aparente que organizó el exterminio como si gestionara logística ferroviaria. Sesenta años después, Jonathan Glazer ha convertido esa tesis filosófica en la propuesta cinematográfica más perturbadora y rigurosa de la última década. The Zone of Interest (2023), basada libremente en la novela homónima de Martin Amis, no cuenta el Holocausto. Lo rodea.

Una elección formal que es ya un argumento moral. El comandante de Auschwitz, Rudolf Höss, y su esposa Hedwig se esfuerzan por construir una vida ideal para su familia en la casa con jardín adyacente al campo. Esta premisa, en manos de otro director, podría derivar en melodrama o denuncia explícita. Glazer opta por algo infinitamente más inquietante: la cámara nunca cruza el muro. La violencia y el horror se perciben principalmente a través del sonido, no de la imagen; los aterradores ruidos del campo se filtran constantemente en el hogar de los Höss. Ladridos, disparos, el rumor industrial de la muerte: todo suena mientras Hedwig poda rosas y los niños chapotean en la piscina.

Esta decisión estética no es esteticismo: es epistemología. Glazer nos coloca exactamente donde estaba la sociedad alemana —y, por extensión, cualquier sociedad cómplice—: sabiendo sin querer saber, oyendo sin escuchar.

La cotidianidad como forma de horror. Todo en su hogar es tan brutalmente normal, tan mediocre y pseudoidílico, que resultaría casi aburrido si no fuéramos conscientes del infierno del campo de concentración al otro lado del muro del jardín. Este efecto de disonancia es el verdadero mecanismo dramático del film. No hay villanos arquetípicos ni redenciones sentimentales. Hay una familia que discute sobre ascensos profesionales, que recibe visitas, que planea vacaciones. La monstruosidad no reside en el fuera de campo: reside en que ese fuera de campo no les importa.

Glazer explora la aterradora realidad de que el ser humano es capaz de construir cuando forma parte de una cadena carente de empatía en la que se siguen órdenes sin racionalizar sobre sus consecuencias: es una meditación sobre la «banalidad del mal». 

Un diálogo exigente con la tradición cinematográfica. El film se sitúa conscientemente en debate con sus predecesores. Frente a La lista de Schindler (Spielberg, 1993) —cuya retórica emocional ha sido cuestionada desde Godard hasta Lanzmann—, Glazer edifica una narración sobre la base del Holocausto a diferencia de lo que suele mostrarse en otras producciones habituales del género. La influencia de Claude Lanzmann y su Shoah es reconocible: la negativa a mostrar el horror directamente no lo atenúa, lo multiplica.

La película examina con frialdad la existencia ordinaria de personas cómplices en crímenes horrendos, forzándonos a contemplar la mundanidad que subyace a una brutalidad imperdonable. Esa mirada disociada, casi documental, es también una trampa pedagógica: el espectador, cómodo en su butaca, acaba ocupando el mismo lugar moral que los personajes en pantalla. 

Relevancia pedagógica y vigencia política. Las conductas, el lenguaje y la frialdad que exhiben los personajes resuenan de manera escalofriante cuando se analizan actitudes contemporáneas ante distintos conflictos y genocidios del presente. Esta es la dimensión más incómoda del film: su temporalidad no es histórica sino estructural. El mecanismo psicológico que describe —la normalización del exterminio mediante la distancia burocrática y la indiferencia doméstica— no pertenece al pasado.

Con un 93% en Rotten Tomatoes y ganadora de dos premios Óscar (mejor película internacional y mejor sonido, este último con plena justicia conceptual), The Zone of Interest es ya uno de esos films que reconfiguran el lenguaje posible para hablar de lo que no debería tener lenguaje suficiente.

Ver The Zone of Interest es una experiencia que opera con demora: la película no golpea durante su proyección, golpea después, cuando el espectador reconstruye lo que oyó sin ver y comprende que esa reconstrucción es exactamente lo que la Historia también hace con nosotros. Glazer ha fabricado no solo una obra maestra del cine contemporáneo, sino un dispositivo ético de primera magnitud: un espejo sin azogue en el que solo se refleja la conciencia de quien mira.

Amor fosilizado, lo más humano desde la prehistoria

Corren tiempos difíciles, cuando nos preguntamos cómo hay adultos que votan por líderes que no son solidarios, ni casi humanos, por su modo de gobernar contra sus semejantes,... Pero la grandeza del ser humano radica en actuar de modo diferente al resto de especias vivas, desde el presente y desde hace medio millón de años. 

Así nos lo recuerda el paleontólogo Ignacio Martínez Mendizábal cuando le piden elegir entre los fósiles que ha descubierto su equipo en Atapuerca, algo que es como elegir entre los hijos. Sin embargo, recuerda a tres cráneos que supusieron un antes y un después en su carrera. Entre ellos, la pequeña "Benjamina", la más querida, la que demostró que la humanidad entendida como altruismo se remonta a la Prehistoria y es el primer ejemplo de "amor fosilizado".

Licenciado en Biología Evolutiva y Antropología, con una incansable curiosidad por desentrañar los orígenes del ser humano, Ignacio Martínez Mendizábal ha sido pieza clave en el descubrimiento de fósiles que redefinieron nuestra comprensión de las primeras migraciones y del comportamiento del ‘Homo antecessor’. Catedrático de Antropología Física en la Universidad de Alcalá (Madrid), su nombre está estrechamente vinculado a los hallazgos en los yacimientos de Atapuerca (Burgos), desde 1984. 

Entre sus descubrimientos destacan restos óseos que evidencian el desarrollo temprano del pensamiento simbólico, la colaboración y la vida prehistórica en comunidad, que le llevó a recibir junto a su equipo el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1997. Los llamados "Cráneo 4" (Agamenón), "Cráneo 5" (Miguelón) y "Benjamina" fueron algunos de los grandes hitos de su trabajo, que contribuyeron a entender mejor a nuestros ancestros. "Nunca pensé, en mi carrera como paleontólogo, que me iba a encontrar el amor fosilizado, porque eso es lo que es Benjamina, el amor fosilizado, que habla de lo mejor de las personas. Algo que científicamente es muy interesante porque Darwin pensaba que el amor había sido uno de los motores de la evolución humana", describe.

Ignacio Martínez Mendizábal es autor de obras como 'El primate que quería volar', una reflexión sobre la evolución humana narrada de manera accesible y cautivadora, y coautor de los libros 'La especie elegida' y 'Amalur: Del átomo a la mente', en colaboración con Juan Luis Arsuaga, que ofrecen una mirada divulgativa sobre la evolución y la relación del ser humano con la naturaleza. El compromiso con la vocación científica del paleontólogo ha contribuido no solo al avance del conocimiento antropológico, sino también a inspirar el interés por la ciencia en las nuevas generaciones, a quienes aspira a dejar su ejemplo como legado.

Vídeo completo, a continuación

Legado póstumo de Vivian Maier: La niñera que retrató América

El descubrimiento que cambió la historia del arte. En 2007, un joven agente inmobiliario llamado John Maloof compró por 380 dólares el contenido de un trastero abandonado en Chicago, esperando encontrar material para un libro de historia local. Lo que halló cambiaría para siempre nuestra comprensión de la fotografía del siglo XX: más de 100.000 negativos de una desconocida llamada Vivian Maier, cuyo nombre no significaba nada para nadie en el mundo del arte.

Vivian Maier (1926-2009) pasó la mayor parte de su vida adulta trabajando como niñera en Chicago y Nueva York. Con su inseparable cámara Rolleiflex colgada al cuello, recorría las calles capturando escenas de una belleza y profundidad extraordinarias mientras cuidaba de los niños a su cargo. Durante más de cuarenta años, fotografió obsesivamente la vida urbana estadounidense, pero nunca mostró su trabajo a nadie. Cuando murió en 2009, a los 83 años, era una anciana solitaria y sin recursos, y su obra permanecía completamente desconocida.

Una mirada única sobre la América del siglo XX. Las fotografías de Maier son un testimonio visual incomparable de la vida cotidiana estadounidense entre las décadas de 1950 y 1990. Armada con su Rolleiflex de formato medio, y más tarde con cámaras de 35 mm, capturaba con igual maestría a ejecutivos de traje en el distrito financiero, niños jugando en callejones, mujeres comprando en mercados, y los rostros curtidos de personas sin hogar. Su trabajo se caracteriza por una composición impecable, un sentido del timing extraordinario y, sobre todo, una profunda empatía hacia sus sujetos.

Lo que distingue su obra de otros fotógrafos callejeros de su época es su capacidad para capturar momentos de vulnerabilidad y autenticidad. Maier tenía un don especial para hacerse invisible, permitiendo que la vida se desarrollara ante su lente sin interferencias. Sus imágenes revelan la soledad urbana, las divisiones de clase, las tensiones raciales y la belleza accidental de lo cotidiano con una honestidad demoledora.

Entre sus trabajos más memorables se encuentran sus series en blanco y negro de Chicago, donde capturó la transformación de la ciudad durante las décadas de posguerra. También destacan sus autorretratos, tomados en reflejos de escaparates y espejos, que ofrecen pistas intrigantes sobre su identidad esquiva. Estas imágenes especulares la muestran siempre con su cámara, como si esta fuera una extensión de su propio ser.

El enigma de una artista secreta. ¿Por qué Maier nunca compartió su trabajo? Esta pregunta ha fascinado a críticos, historiadores y al público general. Algunos especulan que era profundamente tímida o padecía algún trastorno que dificultaba sus relaciones sociales. Otros sugieren que, como mujer trabajadora en una época dominada por hombres en el mundo artístico, simplemente no veía posible un camino hacia el reconocimiento profesional.

Lo cierto es que Vivian Maier era una figura excéntrica: acumulaba compulsivamente periódicos y objetos, era intensamente privada, y vivía con una modestia extrema a pesar de gastar considerables sumas en revelar sus fotografías y comprar equipamiento fotográfico. Hablaba con acento francés, aunque había nacido en Nueva York, y mantenía una distancia emocional incluso con las familias para las que trabajó durante décadas.

Un legado controvertido. El descubrimiento póstumo de Maier ha generado debates apasionados sobre la propiedad intelectual, la ética del coleccionismo y el derecho a la privacidad de los artistas. Maloof y otros compradores de su material se han convertido en custodios de su legado, organizando exposiciones internacionales y publicando libros, mientras algunos críticos cuestionan si esto respeta la voluntad implícita de Maier de mantener su obra privada.

Hoy, Vivian Maier es reconocida como una de las fotógrafas más importantes del siglo XX, comparable a nombres como Cindy Sherman (post dedicado)Diane Arbus (post dedicado) o Helen Levitt (post dedicado). Su obra se ha expuesto en galerías de todo el mundo, se han publicado numerosos libros sobre su trabajo, y un documental nominado al Oscar, "Finding Vivian Maier" (2013), ha llevado su historia a millones de personas.

Su legado nos recuerda que el arte verdadero no necesita audiencia para existir, y que algunas de las voces más importantes de nuestra cultura pueden permanecer en silencio hasta mucho después de que sus creadores hayan desaparecido. Aquí se puede ver nuestra Serie de Fotógrafas Célebres.

Civilización en tiempos de crisis: El laberinto de los extraviados

Hoy repasamos a Amin Maalouf (post previo) y su obra El laberinto de los extraviadosuna brújula para entender el mundo actual. Un  ensayo, de geopolítica y pensamiento histórico en tiempos de extravío global. Amin Maalouf  (Beirut, 1949) es un escritor y periodista franco-libanés cuya obra ocupa un lugar central en el pensamiento cultural e histórico contemporáneo. Formado en economía política y sociología, desarrolló su primera carrera como periodista en el diario An-Nahar , antes de exiliarse en Francia en 1976 a causa de la guerra civil libanesa.

Desde entonces, Maalouf ha construido una obra singular que combina novela histórica, ensayo político y reflexión filosófica. Títulos como Las cruzadas vistas por los árabes, Identidades asesinas, La roca de Tanios (Premio Goncourt, 1993) o El naufragio de las civilizaciones lo han consolidado como una de las voces más lúcidas en el análisis de los conflictos culturales y geopolíticos. 

Miembro de la Académie française y Premio Príncipe de Asturias de las Letras, Maalouf escribe desde una posición fronteriza: cristiano oriental, intelectual laico, europeo de adopción. Esa condición híbrida atraviesa toda su obra y le permite observar las tensiones del mundo con distancia crítica y empatía histórica.

Publicado en 2024, El laberinto de los extraviados. Occidente y sus adversarios es un ensayo que busca ofrecer una interpretación profunda del momento histórico actual. Lejos del análisis coyuntural, Amin Maalouf se pregunta por las raíces largas del desorden global, rastreando decisiones, miedos y ambiciones que han ido configurando el mundo contemporáneo.

El autor estructura su reflexión en torno a varios grandes actores históricos y geopolíticos — Japón, Rusia, China y Estados Unidos — para analizar cómo cada uno ha respondido, a su manera, al desafío de la modernidad occidental. El resultado es un mapa complejo de imitaciones, rechazos, resentimientos y malentendidos acumulados durante más de un siglo.

El “laberinto” del título no alude solo a la confusión del presente, sino a la sensación de que la humanidad avanza sin un horizonte moral compartido. Progreso tecnológico, poder militar y crecimiento económico no han ido acompañados de un avance equivalente en convivencia, justicia o cooperación global.

Citas destacadas:  “La humanidad pasa hoy por uno de los períodos más peligrosos de su historia. En algunos aspectos, lo que está sucediendo no tiene precedentes; pero, en otros, es una herencia directa de los conflictos anteriores que enfrentaron a Occidente con sus adversarios.”  “No se trata de una pregunta nueva, sino de una que reaparece desde la Primera Guerra Mundial: ¿estamos asistiendo realmente al declive de Occidente?”  Estas reflexiones condensan el enfoque de Maalouf: una mirada que evita tanto la nostalgia como el triunfalismo, y que invita a comprender el presente como resultado de decisiones históricas acumuladas.

Una obra clave para política, literatura y educación El laberinto de los extraviados es un libro especialmente valioso para lectores interesados en política internacional, pensamiento histórico y educación cívica. No ofrece recetas simples, pero sí herramientas conceptuales para pensar con mayor profundidad la rivalidad entre potencias, el papel de las civilizaciones y los límites del liderazgo global.

Desde el punto de vista educativo, el ensayo puede leerse como una invitación a formar ciudadanos críticos, capaces de situar los conflictos actuales en un marco histórico amplio y de cuestionar relatos simplificadores sobre “nosotros” y “ellos”.

Diez «plot twists» magistrales en la cinematografía mundial

Hoy repasamos el arte de la subversión: Una decena de «plot twists» (anglicismo que nos enseñó nuestro nieto Julen para redefinir los que conocíamos como desenlace inesperado) que desafiaron nuestra mirada. En la gramática cinematográfica, pocos recursos son tan potentes —y a la vez tan arriesgados— como el giro de guion o plot twist

No se trata meramente de un artificio para impactar al espectador; en su mejor versión, el giro funciona como una anagnórisis clásica: una transición de la ignorancia al conocimiento que obliga a reevaluar todo lo visto hasta ese momento. Desde una perspectiva ética y pedagógica, estos quiebros nos enseñan sobre la falibilidad de nuestra percepción y los sesgos que proyectamos sobre el relato. A continuación, analizamos diez de los hitos más célebres a nuestro juicio del cine que transformaron la sorpresa en una forma de arte. 

1. Psicosis (Alfred Hitchcock, 1960). Hitchcock rompió el contrato sagrado con la audiencia al asesinar a su protagonista en el primer acto. Más allá de la sorpresa, este giro fue una lección de nihilismo narrativo: nadie está a salvo, y la lógica del héroe es una ilusión.

2. El planeta de los simios (Franklin J. Schaffner, 1968). El descubrimiento de la Estatua de la Libertad enterrada en la arena desplazó la película de la aventura espacial a la crítica sociopolítica. El giro no era sobre el "dónde", sino sobre el "cuándo", convirtiéndose en un potente recordatorio de la capacidad autodestructiva de la humanidad. 

3. El Imperio contraataca (Irvin Kershner, 1980). La revelación de la paternidad de Darth Vader dotó a la saga de una dimensión de tragedia griega. El conflicto moral de Luke Skywalker dejó de ser una lucha externa contra el mal para convertirse en una exploración interna sobre la herencia y la redención.

4. Sospechosos habituales (Bryan Singer, 1995). Keyser Söze no es solo un personaje; es una metáfora sobre el poder del lenguaje y la narración poco fiable. Al final, el espectador descubre que ha sido cómplice de una mentira construida en tiempo real, cuestionando la validez de cualquier testimonio.

5. Seven (David Fincher, 1995). El contenido de "la caja" no solo cierra la trama, sino que completa el plan moral del antagonista. Aquí, el giro es un dilema ético: la victoria del villano ocurre a través de la pérdida de control moral del héroe.

6. El sexto sentido (M. Night Shyamalan, 1999). Quizás el ejemplo más pedagógico sobre el punto de vista. La película nos obliga a volver a verla para entender cómo nuestra mente omite información evidente si esta no encaja con nuestra interpretación de la realidad. 

7. El club de la lucha (David Fincher, 1999). La disociación de la identidad del narrador sirve como una crítica feroz al consumismo y a la alienación moderna. El giro es una bofetada psicológica que nos interroga sobre quiénes somos cuando dejamos de seguir las normas sociales. 

8. Memento (Christopher Nolan, 2000). Nolan utiliza la estructura fragmentada para que el espectador experimente la amnesia del protagonista. El giro final (que cronológicamente es el inicial) revela una verdad incómoda sobre la autoengaño como mecanismo de supervivencia.

9. Oldboy (Park Chan-wook, 2003). Este exponente del cine surcoreano eleva el giro de guion a la categoría de tabú y castigo. La revelación del incesto provocado es una de las experiencias más perturbadoras de la historia del cine, explorando los límites de la venganza y la culpa.

10. Parásitos (Bong Joon-ho, 2019, ver reciente post dedicado). A mitad del metraje, el cambio de tono de la comedia negra al thriller de terror subterráneo redefine la lucha de clases. El giro no busca solo la sorpresa, sino subrayar la visibilidad de lo invisible en el tejido social.

El estudio de estos momentos nos permite comprender que el cine no es solo un espejo de la realidad, sino un laberinto diseñado para poner a prueba nuestra atención. Un buen giro de guion no engaña al espectador; lo invita a ser más crítico, más observador y, en última instancia, más consciente de las múltiples capas que componen la verdad.

@cineshow04 7 movies. 7 twists. One mind-blowing ride. Which one shocked you the most? Like & follow for more cinematic gems! #plotwist #mindblown #bestmovies #topmovies #movielovers #cinematok #filmtok #mustwatch #netflixrecommendations ♬ AURA - Ogryzek

50º Aniversario de Nagusiak Bizkaia

50º Aniversario de Nagusiak Bizkaia
Álbum con más de 120 fotos y algunas grabaciones del evento.
 
La Asociación de Jubilados y Pensionistas de Bizkaia, Nagusiak Bizkaia, celebró ayer sus 50 años de historia con una asamblea especial en el Palacio Euskalduna de Bilbao. La entidad, que agrupa a más de 130 asociaciones de ámbito local y cuenta con más de 50.000 asociados, homenajeó a un grupo de personas que han formado parte de su directiva durante años. 

Al acto, que se celebró con el lema 'Pasado, presente y futuro', asistieron, entre otros, el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, y el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto. En su intervención, Aburto, recordó que la entidad nació cuando su existencia «era una necesidad». En 1971, manifestó, «los servicios sociales eran muy pocos y además se ejercían desde el concepto de la beneficencia». La situación ha cambiado desde entonces, «hemos evolucionado y hemos pasado a un estadio donde vosotros habéis conquistado derechos subjetivos como el de la atención a las personas dependientes».

El hecho de que 50 años después, dijo, «sigáis estando aquí significa que habéis hecho muy bien vuestro trabajo». El regidor reivindicó el envejecimiento como una conquista y, citando a Bergman, recordó que hacerse mayor es como subir una montaña. Las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre y la vista es más amplia y serena. Además, valoró «la voz de la experiencia» de los mayores, «una voz de la que tenemos que aprender, para construir el presente y proyectar el futuro. Estamos endeuda con vosotros». 

El Ayuntamiento celebrará mañana la Gala de 'Bilbao con las personas mayores' en el Teatro Campos, una iniciativa que sirve para premiar a tres personas que destacan por su contribución a la villa. Además, el día 26 se presentará el III Plan Municipal 'Bilbao, ciudad amigable con las personas mayores'.
Más y mejor información en el blog oficial de Nagusiak Bizkaia.
Grabación íntegra del evento por Joseba Lauzirika de la organización.
Otras crónicas de TeleBilbao, El Correo, DEIA,...

¡TRECE millones de visitas en este vuestro blog! ¡Gracias!

¡TRECE millones de visitas en este vuestro blog! ¡Gracias!

Este nuestro, pero sobre todo vuestro, blog ha superado a las 02 am de hoy, domingo 1 de marzo de 2026, los TRECE millones de vuestras amables visitas desde aquel abril de 2005 en que se creó en blog.agirregabiria.net. En realidad desde hace menos tiempo, porque solamente se contabiliza desde que se incorporó el contador. No todos los millones de visitas los hemos ido celebrando; algunos sí, como luego veremos. 

¿Qué está pasando, qué maravillas estáis logrando, o solamente son bots según la Teoría del Internet muerto (post reciente)? Ahora que no estamos en voluntariado tan activo, sin GetxoBlog, ni AUVE, ni Nagusiak (que tanto echamos de menos),... Lo tenemos claro: un blog sólo crece con sus lectores y lectoras. Doce millones de visitas cómplices, doce millones de gracias. Una cifra de más de 70.000 visitas algún día, que impresiona más por lo que significa que por lo que mide

En apenas 79 días hemos sumado un millón más de lecturas, lo que confirma que este espacio digital sigue vivo, vibrante y compartido. Los dos anteriores millones se lograron respectivamente en 59 días (del 14 de octubre al 15 de diciembre de 2025) y 78 días (del 28 de julio de 2025 al 14 de octubre). Pero este logro no es del autor. Es, sobre todo, de quienes leen, comentan, comparten y dialogan. Cada visita, cada clic, cada relectura y cada reflexión son los auténticos cimientos de este largo viaje que comenzó hace años y que hoy celebra una cifra redonda: 13 millones de pasos juntos.

En tiempos de atención dispersa, lograr que tantos sigan regresando a un blog es casi un acto de resistencia cultural. Significa que todavía hay quienes buscan profundidad en la era del zapping, palabras con sentido en medio del ruido y diálogo en lugar de monólogo.

A todos vosotros —lectores fieles, visitantes curiosos, amigos invisibles—: gracias por leer, por estar, por seguir. El blog continúa porque vosotros lo hacéis posibleSeguimos… hacia el próximo millón, pero sobre todo, hacia nuevas ideas compartidas.

La escritura en este blog es nuestra forma actual de compartir aprendizajes, educar y de humanizar. Escribir en un blog no es solo publicar contenido: es sembrar pensamiento en el espacio público. Cada entrada es una conversación abierta, una invitación al aprendizaje conjunto y continuo, una oportunidad para enseñar y, sobre todo, para seguir aprendiendo de los demás.

En una época dominada por la inmediatez, el blog reivindica el valor del tiempo lento, del análisis, de la palabra que se piensa antes de ser dicha. Escribir y leer blogs es una manera de educar la mirada, de entrenar la empatía y de construir comunidad a través de las ideas.

Los blogs, lejos de haber desaparecido, siguen siendo aulas abiertas y permanentes, donde cada lector puede convertirse también en autor, cada experiencia en lección, y cada diálogo en un acto de humanidad compartida. Once millones de visitas son once millones de aprendizajes. Gracias por seguir haciendo posible este espacio de encuentro entre educación, pensamiento y vida. Finalizamos con nuestra cita propia: Cada palabra que se comparte es una semilla de humanidad.” — (Original, mikel.agirregabiria.net)

Previamente logramos DOCE millones el 12 de diciembre de 2025 y los ONCE millones el 14 de octubre de 2025. Antes transcurrieron 15 meses entre el 28 de julio de 2025 (DIEZ millones, post) y el 13 de mayo de 2024 cuando alcanzamos los NUEVE millones de visitas (post). Anteriormente, necesitamos 18 meses desde la cifra de OCHO millones del 8 de octubre de 2022, cuando rompimos la barrera de los SIETE millones el 30 de septiembre del año 2021

Esto se va estabilizando, dado que también necesitamos un año y medio para subir de los seis a los siete millones de visitas. Fue el sábado 21 de febrero de 2020 cuando se alcanzaron los SEIS millones de visitas (véase el post). Anteriormente, tardábamos algo más. No celebramos los 5 millones, pero sí cuando alcanzamos las 4.444.444 visitas  el 31-1-16 y el resto de hitos del blog se relatan a continuación.

El martes 3 de febrero de 2015, se alcanzaron los CUATRO millones de visitas (ver post) en menos de 10 años desde su creación. Casi dos años y medio para lograr cada millón de visitas, prácticamente el mismo ritmo que para lograr cinco año después otros dos millones de lectores. 

El tercer millón fue el 15 de junio de 2013 (ver la entrada correspondiente)El segundo millón se alcanzó a principios de 2009, si bien la fecha exacta no está recogida. Os queremos agradecer esta amistad que nos brindáis, especialmente a quienes nos acompañáis desde hace años. 

Esta transición de 12 a 13 millones de visitas, a día de hoy y según Blogger, ha supuesto pasar de 10.283 a 10.384 entradas publicadas (apenas 101 posts más). Mencionando a nuestro Flickr desde 2005 que nos ha acompañado estos VEINTE AÑOS de BLOG también se ha producido un inexplicable arreón

En solamente estos 79 días mágicos hemos llegado a 34,35 millones de visitas en Flickr cuando antes antes eran 29,94 millones de visitas para 280.200 imágenes actuales. Hace 18 meses fueron casi 15 millones de visitas en Flickr para las entonces 273.014 imágenes (si bien muchas son privadas o abiertas sólo a familiares o amistades). Con 8 millones las cifras fueron de casi 14 millones de visitas en Flickr para las 200.500 imágenes de aquel momento.

A pesar de nuestra jubilación hace ya más de 7 años y 10 meses, parece que seguimos contando con la fidelidad de quienes nos leéis y comentáis. ¡Gracias y no nos abandonéis en este lugar de encuentro y de debate! Eskerrik asko! Thanks! Merci!

Ahora y hoy en tres escalas temporales

Ahora y hoy en tres escalas temporales
Nos ha gustado este gráfico de la Fundación The Long Now con el significado del ahora y hoy en tres escalas temporales: En una semana, entre décadas humanas y a escala del planeta Tierra. Hoy es sábado, en los años '20 del siglo XXI y estamos en medio de una escala terrestre que comenzó con la retirada de los glaciares hace más de 80 siglos,... 

La visión semanal es fácil de percibir, pero las dimensiones generacionales e históricas se nos olvidan con frecuencia. Los hitos del "largo ahora" están bien escogidos: La agricultura se inventa hace 7.000 años; las primeras ciudades -Çatalhöyük (7500 a.C. en Turquía), Uruk, (5000 a.C. en Irak ),  Argos, (Grecia, 5000 a.C.)- se fundan hace unos 4.000 años; las pirámides de Giza o el monumento de Stonehenge se construyeron hace 2.500 años; el gran santuario de Ise es del año 4º A.C; la revolución industrial comienza en 1760 y la era digital nace en 1980.
Con esta perspectiva quizá estemos asistiendo a una revolución energética que ha despegado desde el año 2020, o mejor 02020 porque la Fundación The Long Now impone un cero a la izquierda para contemplar esa dimensión a muy largo plazo.

The Long Now Foundation fue creada en 01996, con el objetivo de crear conciencia en una mirada de largo plazo, a muy largo plazo. La fundación agregó un cero, precediendo la fecha, con el ánimo de tener presente que los temas de interés deben ser pensados para los próximos 10 mil años. Puede parecer provocativo de no tener en cuenta que la Fundación The Long Now financia y promueve proyectos concretos, que ninguno de nosotros podamos ver su desaparición. Quienes adhieren recién están viviendo el segundo milenio de los diez en que sus proyectos tendrán vigencia. 

Estamos viviendo, aunque pueda pasar desapercibido, un cambio de paradigma en las formas de producir, consumir, prosumir, intercambiar, transportar la energía -esencialmente de origen renovable- ya está en marcha, es imparable e irreversible.

Obituario de Ismail Kadaré, novelista y poeta albanés

Hoy, 1 de julio de 2024, ha fallecido en Tirana, Albania, Ismail Kadaré. Ha sido un destacado escritor albanés, nacido el 28 de enero de 1936 en Gjirokastra, Albania. Estudió Lenguas y Literatura en la Facultad de Historia y Filología de la Universidad de Tirana, y también en el Instituto de Literatura Maksim Gorki de Moscú. 

Ismail Kadaré vivió durante la Segunda Guerra Mundial, presenciando la ocupación de su país por Italia fascista, Alemania nazi y la Unión Soviética, hasta la instauración de la dictadura comunista de Enver Hoxha en Albania en 1944. A pesar de las difíciles condiciones en las que vivió y publicó algunas de sus obras, Kadaré aprovechó cualquier oportunidad para atacar al régimen en sus obras, mediante alegorías políticas.

Fue un prolífico novelista, poeta y ensayista, y su extensa obra narrativa ha sido traducida a más de 40 lenguas. Algunas de sus obras notables incluyen “El general del ejército muerto”, “Abril quebrado”, “El expediente H.”, “La pirámide” y "El Palacio de los Sueños". 

Ismail Kadaré fue galardonado con el Premio Booker Internacional y el Príncipe de Asturias de las Letras. Se exilió a París en 1990. Ismail Kadaré se destacó principalmente en el género de la novela. A lo largo de su carrera, publicó unas treinta novelas, así como abundantes volúmenes de relatos y novelas cortas. Además, Kadaré también fue un reconocido poeta. Su primer libro de poemas, titulado “Las noches de los sueños”, fue publicado en 1954. 

Su obra, que abarca tanto la poesía como la narrativa, ha sido traducida a más de cuarenta lenguas. La novela más famosa de Ismail Kadaré es "El general del ejército muerto". Esta obra le valió el reconocimiento internacional y se convirtió en uno de los escritores albaneses más leídos en el mundo1. La novela cuenta la historia de un general italiano que viene a buscar los restos de sus soldados después de la Segunda Guerra Mundial. Además, otra obra destacada de Kadaré es “El Palacio de los Sueños”, que es conocida por su genial alegoría del poder totalitario y su narrativa.

Algunas de sus citas literarias: 
  • ¡Compartir el poder significa antes que nada repartirse los crímenes!
  • ¡El gobierno es capaz de atrapar una liebre con una yunta de bueyes!
  • Aquí está el fin del mundo según los pueblos que tienen inviernos muy ventosos.
  • ¿Quién ha dicho que lo que vernos con los ojos abiertos no está desnaturalizado y que, por el contrario, esta de aquí no es la verdadera imagen de las cosas? - Aminoró el paso ante una puerta. - ¿No has oído a los viejos murmurar: "Ah, la vida no es más que un sueño"? 
  • La literatura es el primer fenómeno globalizador. Ya sé que el concepto de la globalización se maneja ahora como un descubrimiento, pero sólo hace falta leer a Esquilo, o a Shakespeare, por citar dos ejemplos, para darse cuenta de que la literatura, el teatro, son el vehículo para hablar del hombre y de sus incertidumbres y de sus escapatorias.
  • (...) Que eres feliz, que estás locamente enamorada, tal como dicen. A fin de cuentas, eso es lo que todas nosotras esperamos de la vida: enamorarnos. La expresión misma tiene algo de peyorativo para una mirada ajena. Rendirse al amor. Fall in love. Es algo así como caer dentro de un hoyo, en una trampa; por tanto, poco más o menos en una prisión.