
Kanazawa, tras analizar a 280 científicos, concluye que la actividad creativa alcanza su cénit a mediados de la treintena, y lo mismo ocurre con artistas, músicos,... e incluso con ¡asesinos en serie! Parece que el ímpetu se pierde con la edad, y más aún,... con el matrimonio, según recoge el informante Ángel Díaz. Afirma Kanazawa y de ahí el título del síndrome: "Probablemente, Paul McCartney mantiene el genio que le permitiría componer otro Yesterday: Es sólo que no le apetece [hacer algo similar]". Hay para ello razones evolutivas que afectan a todos los seres humanos. Lo importante es saber aprovechar es impulso atávico que impele a ser extraordinario. El artículo muestra la preocupación porque nuestro sistema de investigación científica retarda demasiado las posibilidades de destacar durante las primeras décadas. La metáfora final es ilustrativa: "... Sería como enviar a Paul McCartney a hacer méritos con el Dúo Dinámico, con la promesa de escribir Yesterday... cuando ya no le apeteciera".
El talento es independiente de la edad. El estudio cumple esa maxima de que existen verdades, mentiras y estadisticas.
ResponderEliminarSalu2