Otro día, otro amanecer: Cada mañana nacemos de nuevo

No hay mística en el hecho de que la Tierra complete otro grado de rotación; es pura mecánica celeste. Me siento frente al Mare Nostrum a observar cómo la atmósfera, densa y cargada de humedad, comienza a filtrar la radiación electromagnética. Es la dispersión de Rayleigh en su estado más puro: las longitudes de onda cortas se dispersan y solo los fotones del espectro rojo logran alcanzar mi retina desde el horizonte del Levante.

El disco solar asoma, distorsionado ligeramente por la refracción. No es un milagro, es un fenómeno óptico predecible, pero a mis años, la precisión del cosmos me resulta más reconfortante que cualquier fantasía. El agua alcanza su albedo máximo, reflejando una energía que pronto agitará las moléculas de aire. El día se impone por termodinámica. Es un ciclo ciego e indiferente, pero ver esa esfera de helio e hidrógeno emerger sobre el Mediterráneo sigue siendo el único orden que reconozco.
@agirregabiria

Otro minuto de otro amanecer en el Mediterráneo

♬ sonido original - blogindira

0 comments:

Publicar un comentario