Elizabeth Davidson - Blythe & Daniel Quayle
Saludar al llegar, despedirse al partir: Normas de cortesía
El sentido comunitario del saludo y la despedida para una correcta transición entre espacios. La convivencia en comunidad no se sostiene únicamente mediante leyes escritas o códigos normativos; se nutre, en primer lugar, de una filigrana cotidiana de gestos sutiles pero determinantes. Entre estos ritos mínimos de la urbanidad, dos destacan por su sencillez y su profundo impacto ético: la obligación de saludar al incorporarse a un espacio compartido y el deber de despedirse al abandonarlo. A menudo considerados meros formalismos, un análisis desde la pedagogía de la convivencia y la sociología revela que constituyen la estructura misma que articula nuestra interacción con el prójimo: los corchetes que delimitan el encuentro humano.
El filósofo Emmanuel Levinas (otros posts nuestros) recordaba que la ética comienza en la atención hacia el rostro del otro. Bajo esa premisa, la iniciativa de quien llega al pronunciar el saludo inicial representa un acto de reconocimiento ontológico: es el recién llegado quien pide permiso simbólico para alterar, con su sola presencia, el equilibrio de la estancia. No en vano, en la tradición japonesa, el concepto de omotenashio la etiqueta del dōjō impone una inclinación precisa (rei) al cruzar el dintel, marcando la transición de la esfera exterior al recinto sagrado del grupo. Del mismo modo, en el mundo árabe, el inequívoco As-salamu alaykum —«la paz sea contigo»— es la llave verbal indispensable con la que el viajero o el visitante inaugura su interacción con la comunidad. En todos los meridianos, la omisión del saludo al entrar no se lee como simple distracción, sino como una declaración de indiferencia o una intrusión no deseada.
No menos determinante resulta el arte de la partida. Si saludar es anunciar la presencia, despedirse es restituir la armonía del grupo que permanece. Quien se va tiene el deber de cerrar el ciclo de la interacción. La retirada furtiva —aquello que los anglosajones denominan French leave y los franceses, en deliciosa simetría, partir à l'anglaise— genera una discontinuidad incómoda, un vacío sin explicaciones. En la cultura mediterránea, la despedida suele dilatarse en una conversación pausada en el dintel de la puerta, un rito de transición donde se refrenda el afecto y se proyecta el reencuentro. En el humanismo clásico, despedirse era expresar gratitud (hospitium) por el tiempo compartido y devolver al espacio la tranquilidad original.
Desde una perspectiva educativa y humanista, estas formas invisibles son las que salvan a las sociedades modernas del anonimato deshumanizante. En una época paulatinamente inclinada hacia el individualismo y la prisa digital, recordar que la iniciativa del encuentro pertenece al que llega y la responsabilidad de la clausura al que parte supone educar en la atención hacia el otro. No se trata de imponer rigideces protocolarias, sino de cultivar la sensibilidad social.
La comunidad, en definitiva, no se edifica sobre la indiferencia. Saludar al entrar y despedirse al salir son las señas de identidad de quien comprende que vivir en sociedad exige presencia, conciencia y respeto. Son los cimientos invisibles y cosmopolitas que transforman un simple aglomerado de individuos en una verdadera comunidad humana.
Saludar al llegar y despedirse al partir no son simples formalismos. Son pequeños gestos que reconocen al otro, expresan respeto y hacen posible la convivencia. https://t.co/3weetJCBuL En una sociedad acelerada, dominada por la prisa y la comunicación digital, recuperar la… pic.twitter.com/7I0Eivgg0m
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) August 29, 2026
La Cultura de Iain M. Banks: Utopía e inteligencia artificial
Hoy analizamos una serie de libros de un autor que teníamos en cartera y que recomendaba el mismo Elon Musk en una reciente entrevista (post anterior). Cuando Iain M. Banks publicó Consider Phlebas en 1987, la space opera anglosajona llevaba años sin encontrar un pulso propio: el género parecía haber agotado su capacidad de asombro tras décadas de imperios galácticos y héroes solitarios. La serie de La Cultura vino a desmentir esa fatiga. A lo largo de diez volúmenes —de Consider Phlebas (1987) a The Hydrogen Sonata (2012), pasando por The Player of Games (1988), Use of Weapons (1990), la colección de relatos The State of the Art (1991), Excession (1996), Inversions (1998), Look to Windward (2000), Matter (2008) y Surface Detail (2010)— Banks construyó una civilización interestelar que sigue siendo, casi cuarenta años después, uno de los experimentos de imaginación política más ambiciosos de la ciencia ficción contemporánea.
La Cultura es una sociedad post-escasez, sin dinero, sin propiedad privada y sin jerarquías coercitivas, gestionada en la práctica por Mentes: inteligencias artificiales de una capacidad tan vasta que la deliberación humana en los asuntos colectivos resulta casi decorativa. Sus ciudadanos, modificados genéticamente y libres de enfermedad, vejez o escasez material, dedican la vida al arte, al juego o a la experimentación hedonista, mientras las Mentes gobiernan naves, hábitats y orbitales con una mezcla de ironía, paciencia infinita y un humor que se manifiesta hasta en los nombres que eligen para sí mismas, como Just Testing o Falling Outside the Normal Moral Constraints. Ese trasfondo idílico no es, sin embargo, el verdadero centro dramático de la serie: Banks lo utiliza como contraste para explorar, a través de la rama encubierta de Contacto conocida como Circunstancias Especiales, los dilemas de una utopía que decide intervenir, a veces con violencia, en civilizaciones menos avanzadas para acercarlas a sus propios valores. La pregunta que recorre los diez libros no es tanto si la utopía es deseable, sino si tiene derecho, o incluso la obligación, de imponerse.
Esa tensión sitúa a Banks en diálogo con dos tradiciones que parecían difíciles de conciliar: el optimismo tecnológico de la space opera clásica y la reflexión anarquista y ambigua de Ursula K. Le Guin, cuya novela Los desposeídos comparte con La Cultura la voluntad de imaginar sociedades postcapitalistas sin renunciar a la complejidad moral. La serie resultó además decisiva para lo que la crítica anglosajona bautizó como la nueva space opera británica: sin ella resulta difícil entender el trabajo posterior de Ann Leckie, Alastair Reynolds o Peter F. Hamilton, todos deudores de esa combinación de erudición filosófica, ironía verbal y escala cósmica.
Nacido en Dunfermline, Escocia, el 16 de febrero de 1954, Iain Banks estudió Literatura Inglesa, Filosofía y Psicología en la Universidad de Stirling. Su debut, The Wasp Factory (1984), lo instaló de inmediato como una de las voces más provocadoras de la narrativa británica, gracias a una violencia narrativa que dividió a la crítica entre el rechazo y la fascinación. A partir de 1987 alternó dos carreras bajo dos firmas: como Iain Banks publicó ficción contemporánea, y como Iain M. Banks —la M por Menzies, su segundo nombre— firmó La Cultura y otras novelas de ciencia ficción independientes de la saga. En abril de 2013 anunció públicamente que padecía un cáncer terminal de vesícula biliar; falleció dos meses después, el 9 de junio de 2013, poco antes de la publicación de su última novela, The Quarry.
Casi tres décadas después de Excession, La Cultura sigue leyéndose como una utopía incómoda: no promete un futuro sin conflicto, sino uno en el que el conflicto se desplaza de la escasez a la conciencia, del hambre a la ética de lo que se hace con la abundancia. Esa incomodidad, más que cualquier despliegue tecnológico, es probablemente su legado más duradero para la literatura y para quienes hoy piensan la inteligencia artificial no solo como herramienta, sino como posible sujeto moral.
Resumen: Cuando la utopía decide intervenir: La Cultura de Banks. Iain M. Banks y la space opera que renovó el género. La Cultura: una utopía incómoda entre Le Guin y Asimov. Iain Banks, el escritor de las dos firmas y una utopía galáctica. Circunstancias Especiales: la utopía que impone su propia ética.
¿Puede existir una civilización sin dinero, sin pobreza y gobernada por inteligencias artificiales… sin perder la libertad? 🚀https://t.co/FR69a1Q9Ev📚 La serie La Cultura, de Iain M. Banks, es una de las mayores obras maestras de la ciencia ficción moderna: una fascinante… pic.twitter.com/kyybeg1mtP
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) August 2, 2026
The Culture : the science fiction utopia that actually works
by u/ExploreYourWhirled in scifi
Trabajo opcional, abundancia total: Utopía de Elon Musk
Con todos los filtros y reservas que queramos, con memoria de los plazos de incumplimiento que ha demostrado en su trayectoria, pero creemos que sigue siendo necesario escuchar a Elon Musk como en esta reciente entrevista. El pasado 20 de julio de 2026, en la Gigafactory de Tesla en Texas, Elon Musk concedió a Zanny Minton Beddoes, directora editorial de The Economist, su primera entrevista extensa desde la salida a bolsa de SpaceX. La conversación, publicada tres días después bajo el título “The Insider”, constituye un documento singular: casi una hora en la que el empresario despliega, con la misma soltura, una cosmología tecnológica de alcance civilizatorio y una serie de posiciones políticas que desembocan en uno de los cruces más tensos que se recuerdan entre un periodista y un magnate contemporáneo.
Ese optimismo convive con una revisión explícita de su propia trayectoria intelectual. El empresario que hace una década temía la “autosuperación recursiva” de las máquinas y que en 2023 firmó la petición para pausar el desarrollo de la IA admite ahora haber llegado a una suerte de resignación filosófica: la carrera es imparable -él mismo, señala con cierta ironía, contribuyó a acelerarla al fundar OpenAI y propiciar indirectamente la escisión de Anthropic- y lo sensato es disfrutar del trayecto, aunque mantiene una probabilidad de catástrofe existencial de entre el diez y el veinte por ciento. Como salvaguarda intermedia, propone que los grandes laboratorios -incluidos los chinos- se reúnan periódicamente y se concedan una o dos semanas de acceso mutuo a sus modelos más avanzados antes del lanzamiento, con la industria autorregulándose al estilo de la Motion Picture Association y recurriendo a los gobiernos solo si una empresa ignora un riesgo detectado. Sobre la competencia con China, Musk relativiza el peso de las restricciones a la exportación de chips: el cuello de botella real, afirma, ya no es el semiconductor sino la electricidad, terreno en el que Pekín aventaja holgadamente a Washington, lo que explica su apuesta por centros de datos orbitales.
La entrevista aborda también el poder geopolítico que ejerce Musk a través de Starlink, decisivo en la defensa ucraniana y capaz, mediante una lista blanca de terminales, de restringir su uso por tropas rusas en territorio ocupado. Musk defiende una salida negociada al conflicto que reconozca la realidad de un frente estancado, postura que contrasta con el relato de avances ucranianos que maneja Minton Beddoes. Sobre su paso por el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), admite haberse involucrado demasiado en política, aunque rechaza con rotundidad que los recortes a la ayuda exterior estadounidense hayan costado una sola vida, en un intercambio especialmente vivo con la periodista, que sostiene lo contrario.
Más allá de las posiciones concretas, la entrevista interesa como retrato de una figura que concentra, simultáneamente, capacidad técnica, poder empresarial casi absoluto sobre corporaciones cotizadas y una audiencia mediática que rivaliza con la de cualquier gobierno. Es precisamente esa acumulación -y la pregunta de si conviene que resida en una sola persona- lo que atraviesa, con ecos de la reflexión de Hannah Arendt (otros posts nuestros) sobre el poder y sus límites, todo el diálogo: la promesa de una abundancia casi utópica convive, sin solución de continuidad, con la fragilidad de un debate público cada vez más polarizado.
Resumen: Musk augura una IA superior a toda la humanidad en cinco años. El dinero no importará en 2036, predice Elon Musk a The Economist. Guerra civil en Gran Bretaña: el choque de Musk con The Economist. Entre la singularidad y la polarización: el Musk de 2026. De temer la IA a abrazarla: la conversión filosófica de Elon Musk.
¿Y si trabajar fuera OPCIONAL? 🤖🌱 No es utopía, es nuestro futuro inmediato: IA + robots + energía solar abundante = Trabajo Opcional y Abundancia Total. Pasamos de ganarnos el pan con sudor a ganarnos la vida con sentido. Jubilación no es retirada, es REVIVISCENCIA. Los… pic.twitter.com/p3Fa8SCmwI
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) August 1, 2026
@diegoruzzarin La lista de mentiras de Elon Musk y la entrevista que lo puso muy incómodo. #diegoruzzarin #elonmusk #tesla ♬ sonido original - Diego Ruzzarin
La historia se repite: Para entender el belicismo de USA
Proseguimos con algunas perspectivas del Prof. Jiang Xueqin (ver otros controvertidos o indiscutibles posts). Aquí ofrece una acusación generalizada contra la política exterior angloamericana, argumentando que la lucha entre China y Estados Unidos es el último capítulo de una estrategia centenaria de dominio imperial. Comienza con una acusación histórica condenatoria, afirmando que durante los últimos dos siglos «Gran Bretaña ha sido la principal instigadora de guerras en todo el mundo». Afirma que «una de las grandes injusticias de [la Primera Guerra Mundial] fue que se obligó a Alemania a aceptar toda la culpa por haberla provocado... cuando, en realidad, se podría argumentar que Gran Bretaña tuvo más que ver con la causa de la Primera Guerra Mundial que Alemania».
Explica que la base de esta estrategia es la Teoría del Heartland de Mackinder. Como potencia marítima con mano de obra limitada, «Gran Bretaña... para mantener su hegemonía, necesita crear el mayor caos y conflicto posible dentro del continente euroasiático». Este imperativo significaba que «Gran Bretaña no puede permitir que surja ninguna potencia en Eurasia», lo que la llevó a financiar conflictos perpetuos, como las «siete grandes guerras contra Francia» para sabotear el sistema continental de Napoleón.
Hoy en día, afirma Xueqin, Estados Unidos ha heredado esta doctrina. El auge de China como superpotencia manufacturera y sus inversiones estratégicas en regiones ricas en recursos, como el «triángulo del litio» de Sudamérica para minerales críticos, suponen una amenaza directa. «Estados Unidos no puede permitir que China siga creciendo», advierte, por lo que ahora emplea su poderío marítimo de forma disruptiva. Condena incidentes como el abordaje de buques mercantes como «piratería descarada» y acusa a Estados Unidos de hipocresía: «Durante los últimos 50 años, [este país] ha dicho que defenderá el comercio mundial y ahora... para defender su imperio... recurre a la piratería mundial».
Esta agresión, combinada con el «privilegio exorbitante» del dólar estadounidense —que le permite «imprimir 30 billones de dólares sin sufrir las consecuencias, mientras que el resto del mundo tiene que absorber la deuda»— está forjando su peor enemigo. Está acelerando la formación de «la pesadilla del Imperio angloamericano: una alianza entre Rusia, Irán y China». Irán es el eje crucial, el «centro del mundo» para los corredores comerciales emergentes, por lo que «Estados Unidos está decidido a cambiar el régimen allí». Xueqin sostiene que «Estados Unidos no puede permitirse que esta alianza se materialice... China, Rusia e Irán pueden comerciar entre ellos... y Estados Unidos se quedaría atrapado con una deuda de 30 billones de dólares y el esquema Ponzi estadounidense se derrumbaría».
«Se trata, literalmente, de una lucha a vida o muerte para Estados Unidos», afirma, en la que el objetivo estratégico no es la victoria, sino la perturbación: «no tiene que ganar la guerra, pero necesita crear el mayor caos posible». Predice una fuerte escalada y pronostica que «en 2026 veremos una escalada en la retórica y el conflicto entre Estados Unidos e Irán», con «Israel actuando como el pitbull del imperio estadounidense» en esta prolongada contienda geopolítica.
¿La historia se repite? Un profesor afirma que EE.UU. está atrapado en un imperio del caos, siguiendo la lógica del poder global durante siglos, desde Gran Bretaña hasta hoy 🇬🇧➡️🇺🇸. ¿Es la rivalidad con China una “trampa de Tucídides” o la Teoría del Heartland de Mackinder. que… pic.twitter.com/F8ooDM6zMN
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) January 20, 2026
Jiang Xueqin: Chain Reaction Toward World War III Has Begun
— 🅰pocalypsis 🅰pocalypseos 🇷🇺 🇨🇳 🅉 (@apocalypseos) December 22, 2025
Jiang Xueqin offers a sweeping indictment of Anglo-American foreign policy, arguing that the struggle between China and the United States is the latest chapter in a centuries-old strategy of imperial dominance. He opens… pic.twitter.com/IqBPCdmGfY
Balance tras cinco años del Brexit
Documentos TV - Lamentando el Brexit
en RTVE PlayEl Brexit (ver en otros posts), la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), se hizo efectiva el 31 de enero de 2020, tras un proceso que comenzó con el referéndum de 2016. A cinco años de su implementación, el balance es mixto y ha generado impactos económicos, políticos y sociales tanto para el Reino Unido como para la UE. Aquí te presento un resumen de los principales aspectos:
1. Impactos económicos
Reino Unido:
- Crecimiento económico más lento: El PIB del Reino Unido ha crecido a un ritmo más lento en comparación con otros países del G7. La incertidumbre y los cambios en las relaciones comerciales han afectado la inversión y el comercio.
- Comercio: Las exportaciones e importaciones entre el Reino Unido y la UE han disminuido debido a barreras arancelarias y no arancelarias. Los trámites aduaneros han generado costos adicionales para las empresas.
- Libra esterlina: La moneda británica se ha depreciado desde el referéndum, lo que ha encarecido las importaciones pero ha hecho más competitivas las exportaciones.
- Sectores afectados: Industrias como la pesca, la agricultura y la manufactura han enfrentado desafíos debido a la pérdida de acceso al mercado único.
- Unión Europea:
- La UE ha mantenido un crecimiento económico relativamente estable, aunque algunos países, como Irlanda, han sentido un impacto más significativo debido a su estrecha relación comercial con el Reino Unido.
- La UE ha buscado diversificar sus relaciones comerciales, firmando acuerdos con otros países.
2. Impactos políticos
Reino Unido:
- El Brexit ha profundizado las divisiones políticas y sociales dentro del país. Escocia e Irlanda del Norte han mostrado descontento, con un aumento del apoyo a la independencia en Escocia y tensiones en Irlanda del Norte debido al Protocolo de Irlanda del Norte.
- El Partido Conservador ha mantenido el poder, pero ha enfrentado críticas por la gestión del Brexit y sus consecuencias.
Unión Europea:
- La UE ha demostrado cohesión durante las negociaciones del Brexit, aunque ha perdido a uno de sus miembros más importantes en términos económicos y militares.
- El Brexit ha servido como advertencia para otros países con movimientos euroescépticos, aunque no ha generado un efecto dominó de salidas.
3. Impactos sociales
- Movilidad y migración:
- La libre circulación de personas entre el Reino Unido y la UE ha terminado, lo que ha dificultado la migración laboral y afectado a sectores como la salud y la agricultura, que dependían de trabajadores europeos.
- Ciudadanos europeos en el Reino Unido y británicos en la UE han enfrentado incertidumbre sobre sus derechos de residencia.
- Identidad y división social:
- El referéndum y el Brexit han exacerbado las divisiones entre generaciones, regiones y grupos sociales. Los jóvenes y las áreas urbanas tendieron a votar por permanecer en la UE, mientras que las áreas rurales y las personas mayores apoyaron la salida.
4. Relaciones Reino Unido-UE
- Las relaciones han sido tensas en áreas como la implementación del Protocolo de Irlanda del Norte, que busca evitar una frontera dura entre Irlanda del Norte e Irlanda (miembro de la UE).
- Ambos lados han intentado mantener una cooperación en áreas como seguridad y defensa, pero el distanciamiento es evidente.
5. Perspectivas futuras
- El Reino Unido busca consolidar su independencia mediante acuerdos comerciales con países fuera de la UE, como el CPTPP (Acuerdo Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico).
- La UE continúa fortaleciendo su integración y buscando nuevos socios comerciales.
- Las tensiones en Irlanda del Norte y el posible independentismo escocés siguen siendo desafíos importantes para la estabilidad del Reino Unido.
En resumen, el Brexit ha tenido consecuencias significativas y duraderas. Mientras el Reino Unido busca redefinir su papel en el mundo, la UE ha demostrado resiliencia, aunque ambos lados enfrentan desafíos en su nueva relación. El balance final aún está en proceso de definirse, ya que muchos efectos a largo plazo siguen desarrollándose.
Esta noche en @Documentos_TV se estrena “Lamentando el Brexit”.
— RTVE (@rtve) January 30, 2025
Puedes verlo en @la2_tve a partir de las 23:35.pic.twitter.com/XvooBWzhg6
🇬🇧🇪🇺Cinco años después del Brexit, los británicos consideran que no ha venido bien para nada, ni la inmigración, ni la economía, ni los servicios públicos han mejorado con la salida de la UE. pic.twitter.com/XXTC3YpyDo
— Daniel Gil (@Eurofilo_) January 31, 2025
On the fifth anniversary of Brexit,
— Farrukh (@implausibleblog) January 31, 2025
2016: We'd be better off with Brexit
2016: The sun has risen on an independent UK
2023: Brexit has failed
2023: We were more competitive in the EU
2024: Our democracy feels dead
End this economic self harm, rejoin the EU pic.twitter.com/TWQA2J0O3T
The Magpies en el 40º Festival de Getxo Folk 2024
- Bella Gaffney: Cantante, compositora, guitarrista y bajonista galardonada.
- Holly Brandon: Aclamada violinista y compositora.
- Ellie Gowers: Talentosa cantante, compositora y guitarrista.
@agirregabiria The Magpies en Getxo Folk
♬ sonido original - Mikel Agirregabiria

@agirregabiria The Magpies en Getxo Folk
♬ sonido original - Mikel Agirregabiria
Getxo Folk en la Plaza de la estación de Las Arenas, a las 13:00 con The Magpies, y a las 18:00 Gorrondatxe. #GetxoFolk pic.twitter.com/KLp9lenhpS
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) September 15, 2024
Visita al Concorde del Museo Intrepid en NYC (USA)

- Velocidad Supersónica: El Concorde podía volar a una velocidad de Mach 2.04 (foto), lo que equivale a más del doble de la velocidad del sonido, o 2.500 km/h. Esto le permitía reducir significativamente el tiempo de vuelo en rutas transatlánticas.
- Diseño Aerodinámico: Su forma delgada y alargada, junto con sus alas en delta, le permitían alcanzar y mantener velocidades supersónicas. Este diseño también ayudaba a reducir la resistencia del aire.
- Nariz Móvil: Una de las características más distintivas del Concorde era su nariz móvil. Durante el despegue y el aterrizaje, la nariz se inclinaba hacia abajo para mejorar la visibilidad de los pilotos. En vuelo, la nariz se alineaba con el fuselaje para optimizar la aerodinámica.
- Materiales Avanzados: El Concorde estaba construido con materiales capaces de soportar las altas temperaturas generadas por el vuelo supersónico. El aluminio, por ejemplo, era uno de los materiales principales utilizados en su construcción.
- Cabina de Lujo: A pesar de su capacidad limitada de pasajeros (alrededor de 100), el Concorde ofrecía una experiencia de vuelo lujosa y cómoda, con asientos de cuero y un servicio de alta calidad.
- Museo del Aire y del Espacio de Le Bourget (París, Francia): Aquí se encuentran dos Concorde, incluyendo el prototipo 0011.
- Aeroport Charles de Gaulle (París, Francia): Un Concorde de Air France está expuesto como monumento.
- Fleet Air Museum (Reino Unido): Alberga el prototipo 0021. Museo de la Ciencia de Manchester (Reino Unido): Aquí se encuentra otro Concorde.
- Museo de Aviación de Seattle (Estados Unidos): Este museo también tiene un Concorde en exhibición.
- Museo Intrepid del Mar, Aire y Espacio (Nueva York, Estados Unidos): Otro lugar donde puedes ver un Concorde.
- Museo de Aviación de Barbados (Barbados): Este museo alberga un Concorde que solía volar para British Airways.
Concorde’s final departure from New York’s JFK, on the 24th of October 2003.
— Aviation (@webflite) July 10, 2024
📹Concorde SST pic.twitter.com/zoqSX7v5dt
Concorde’s moveable nose for unrestricted views during takeoff and landing
— Science girl (@gunsnrosesgirl3) September 15, 2024
pic.twitter.com/a27TjAH5BC
How does the Concorde compare?
— Massimo (@Rainmaker1973) September 15, 2024
[✈️ ETOPS] pic.twitter.com/TkDqD5PrJ9
Buen verano para la política y la libertad en Europa
Balance de 14 años de conservadurismo en el Reino Unido: austeridad, Brexit y estancamiento https://t.co/5uGTG5Mlur vía @el_pais
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) June 23, 2024
En Francia se derrota la amenaza fascista de la ultraderecha que se creía vencedora,...
Nous avons arraché un résultat qu'on nous disait impossible.
— Jean-Luc Mélenchon (@JLMelenchon) July 7, 2024
Notre peuple a clairement refusé la solution du pire pour lui. Le RN est loin de la majorité absolue que certains lui prédisaient.
C'est un immense soulagement pour la Nouvelle France.#ElectionsLegislatives2024 pic.twitter.com/atALba1kR3
En España una selección multicultural se erige en representación de la pluralidad,...
Una lección educativa desde el deporte contra el racismo y la xenofobia,...Esta foto de Annegret Hilse / @reuterspictures : Nico Williams y Mikel Oyarzabal, los dos goleadores que han dado a España su cuarta eurocopa. pic.twitter.com/nFFe4eHpOm
— Moeh Atitar مو (@guerraypaz) July 14, 2024
No tengáis miedo ni resquemor. Una España así sólo puede ser mejor y más divertida. La de racistas que están curando este par… el fútbol casi es lo de menos! pic.twitter.com/pQnYgY1Mjv
— Iñaki López (@_InakiLopez_) July 10, 2024
AI Steve y Partido Smarter UK creados con Inteligencia Artificial
- Semana laboral de cuatro días para 2030: AI Steve aboga por una reducción gradual de la semana laboral a cuatro días para el año 2030. Esto busca mejorar el equilibrio entre trabajo y vida personal, así como aumentar la productividad y la satisfacción de los empleados.
- Aumento de la capacidad de las prisiones: AI Steve propone aumentar la capacidad de las prisiones para abordar el hacinamiento y mejorar las condiciones de los reclusos. Esto se lograría mediante la construcción de nuevas instalaciones o la expansión de las existentes.
- Eliminación del cargo por emisiones bajas en Londres (ULEZ): AI Steve busca eliminar el cargo por emisiones bajas en Londres, conocido como ULEZ (Ultra Low Emission Zone). Esto podría tener un impacto positivo en la calidad del aire y la movilidad en la ciudad.
- Monitorización de la ruta de los camiones de basura: AI Steve propone utilizar tecnología para rastrear y optimizar las rutas de los camiones de basura. Esto podría reducir los tiempos de recolección y mejorar la eficiencia en la gestión de residuos.
Steve Endacott, el empresario detrás de AI Steve, tiene un historial político interesante. En 2022, se postuló sin éxito como candidato conservador en una elección local en Rochdale, donde obtuvo menos de 500 votos. Sin embargo, ahora está detrás de la iniciativa de AI Steve, un candidato político revolucionario en el Reino Unido. AI Steve es un avatar de inteligencia artificial que interactúa con los votantes y responde a sus preguntas sobre las políticas de Endacott. Aunque Endacott es el “político real” que se postula para el Parlamento, AI Steve actúa como su “copiloto” y está diseñado para estar siempre disponible para conversar con los ciudadanos y considerar sus opiniones.
Crean el primer candidato con inteligencia artificial al parlamento en Reino Unido, AI Steve. https://t.co/YnErG4ydJ8
— jorge campora (@jorge_campora) June 16, 2024
If it wins the UK general election, “AI Steve” will be represented by businessman Steve Endacott in Parliament. Endacott says he'll merely be a conduit, and the AI will make the policy decisions. https://t.co/mgpvrGHDe4
— WIRED (@WIRED) June 11, 2024
¿Merece la pena suscribirse a diarios como El País, The Times of London,...?
- Desde el 22-6-23 un año completo por 18€ en total en El País (Cinco días, incluido). Esta oferta especial permite crear newsletters temáticas, pero no leer en PDF ambos diarios (para lo que habría que pagar la opción Premium con un coste de 144€ adicionales).
- Desde el 4-2-24 un año completo por 9,99£ (= 11,69€) en total en The Times of London (The Sunday Times, incluido).
¿Los jóvenes no pagan?
— Arturo Gómez Quijano (@ArturoGomezQuij) February 23, 2022
50% paga por #Netflix
40% por #Spotify
33% por #Prime
22% por #Movistar
6% paga suscripciones a prensa (4% papel, 2% digital)
Alumnos de 3º de periodismo #GabinetesUCM pic.twitter.com/2q7Bzoms6N



















