¿En qué invierte realmente su "capital calórico" una persona? La respuesta nos aleja del gimnasio y nos introduce en el silencioso y fascinante mundo del mantenimiento celular.
El Metabolismo Basal: El impuesto por existir. La mayor parte de nuestra energía no se gasta corriendo maratones ni levantando pesas. Se consume en el silencio absoluto de nuestros órganos. El Gasto Metabólico Basal (GMB) representa entre el 60% y el 75% del consumo total diario. Es el coste energético de mantenernos vivos en estado de reposo absoluto: el latido cardíaco, la función renal, la síntesis de proteínas y, sobre todo, el mantenimiento de los gradientes iónicos. Para la ciencia, este gasto es predecible pero complejo. Una de las herramientas más precisas para estimarlo es la ecuación de Mifflin-St Jeor. Este cálculo nos recuerda que, incluso en el sueño más profundo, somos una hoguera química de alta intensidad.
El Cerebro: El aristócrata de la energía. Dentro de ese gasto basal, destaca un tirano metabólico: el cerebro. Representa apenas el 2% de nuestra masa corporal, pero devora el 20% de nuestra glucosa y oxígeno. A diferencia del tejido muscular, que puede reducir su consumo casi a cero en reposo, el cerebro nunca se detiene.
Su gasto no se debe necesariamente a "pensar" en términos intelectuales, sino a la infraestructura de la consciencia. La mayor parte de su energía se destina a la bomba de sodio-potasio, el motor molecular que mantiene las neuronas listas para disparar. Desde una perspectiva pedagógica, esto explica por qué el aprendizaje profundo es agotador: la fatiga cognitiva es una realidad física, no una falta de voluntad.
El margen de la acción: Digestión y Movimiento. El porcentaje restante del presupuesto diario se divide en dos categorías: 1º Efecto Térmico de los Alimentos (ETA): Aproximadamente un 10%. Es la energía necesaria para digerir, absorber y metabolizar los nutrientes. Es la ironía de la vida: necesitamos gastar energía para obtener energía. 2º Termogénesis por Actividad (15-30%): Aquí se incluye tanto el ejercicio voluntario como el NEAT (Non-Exercise Activity Thermogenesis), que abarca desde caminar al trabajo hasta gesticular o mantener la postura.
Reflexión ética: Habitar la máquina. Entender nuestro desglose energético debería cambiar nuestra relación con el cuerpo. En una sociedad obsesionada con "quemar" calorías, olvidamos que la mayoría de ellas se usan para sostener la vida y el pensamiento.
Educar en salud no debería ser un ejercicio de restricción punitiva, sino de admiración ante una maquinaria que, con apenas la energía de una bombilla de 100 vatios, es capaz de amar, crear teorías físicas y sentir el paso del tiempo. Somos, en esencia, un flujo de energía que ha aprendido a decir "yo".
| Componente | Gasto Estimado | Función Principal |
| Metabolismo Basal | 60 - 75% | Mantenimiento orgánico y celular. |
| Cerebro (dentro del Basal) | ~20% | Potenciales de acción y sinapsis. |
| Efecto Térmico (ETA) | ~10% | Digestión y procesamiento. |
| Actividad Física | 15 - 30% | Movimiento voluntario e involuntario. |
Dato que sorprenderá: Tu #cerebro quema más calorías que 1 hora de #gimnasio. El 70% de tu energía diaria se consume SIN MOVERTE https://t.co/SG20YfSfvZ :Cerebro: 400 kcal Corazón, hígado, riñones: 800 kcal Gimnasio intenso: 300-500 kcal. Tu entrenador te mintió (sin querer): El… pic.twitter.com/bzgAxJlEUr
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) January 27, 2026



