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Intrahistoria de Unamuno: Invisibles que sostienen la historia

Hemos citado varias veces el concepto de Intrahistoria (posts), aquello que Miguel de Unamuno vio bajo la espuma de la Historia. Hoy nos detendremos en analizar algo muy relevante también hoy en la era de las redes y la IA, porque reúne todo aquello que no sale en los periódicos ni en Internet. 

Un martes cualquiera, a las siete de la mañana, alguien levanta la persiana de una panadería en un pueblo cualquiera. No habrá crónica ni titular. Sin embargo, si esa persiana no se levantara durante mucho tiempo, nos daríamos cuenta de que algo esencial se había roto. Unamuno llamó a ese territorio intrahistoria sin cámaras ni reportajes. 

Esta expresión aparece en En torno al casticismo, los ensayos que Unamuno publicó en 1895 para preguntarse qué era realmente España. Su respuesta fue una imagen casi geológica. La Historia de los libros, con sus batallas, reyes y tratados, es la espuma de la superficie. Debajo trabajan millones de hombres y mujeres que se levantan con el sol, labran, cocinan, crían y mueren sin dejar rastro, como los corales que, sin ser vistos, levantan el islote sobre el que luego se escribe la Historia. Esa labor oscura y continua es para Unamuno la tradición eterna, distinta de la tradición que se invoca en los discursos.

Otros lo vieron después, La intuición no quedó en Salamanca. Cuando los historiadores de los Annales, con Fernand Braudel a la cabeza, hablaron de la larga duración, o cuando la microhistoria se detuvo en molineros y campesinos concretos, estaban transitando un camino que el escritor vasco había señalado. Y la literatura lo practica sin llamarlo así: el Obaba de Bernardo Atxaga es un valle diminuto e inventado que dice más de nosotros que muchos tratados, porque mira lo pequeño con la seriedad con que otros miran lo grande.

Por qué hoy duele y sirve, Vivimos rodeados de registros, pero no de memoria. Las redes sociales amplifican lo estridente, Trump y los tecnoligarcas acaparan portadas, y confunden lo visible con lo importante. Los modelos de inteligencia artificial se alimentan de lo que se ha escrito y publicado, es decir, de la superficie, y apenas saben nada de lo que nunca se digitalizó: la receta sin cuaderno, el oficio sin manual, la canción que solo cantaba una abuela. Si dejamos que lo digital decida qué merece recordarse, estaremos escribiendo una historia de espuma.

La escuela tiene aquí una tarea concreta. Enseñar a un adolescente a entrevistar a un vecino, a transcribir una conversación o a contrastar una fotografía de familia con un archivo municipal es enseñarle pensamiento crítico con materiales reales. La intrahistoria deja de ser un concepto de manual cuando alguien comprende que su propia calle ya tiene pasado. 

Una pregunta para quedarse. Unamuno no pedía despreciar la Historia con mayúscula, sino sospechar de que fuese toda la historia. Quizá la pregunta útil para este siglo sea qué estamos dejando fuera sin darnos cuenta, y quién lo va a recoger si no lo hacemos nosotros.

Propuesta de acción: Leer en los próximos seis meses los cinco ensayos de En torno al casticismo y releer una obra de Atxaga, como Obabakoak. Escribir cada mes una página de intrahistoria, algo muy propio de los blogs, sobre una persona cercana, con su permiso, y grabar su voz cuando se pueda. A dos años, el objetivo es tener veinticuatro testimonios archivados y datados. A cinco, haber depositado una selección en una biblioteca, escuela o archivo local, o en un proyecto de memoria oral ya existente. A diez, que una persona más joven que tú haya tomado el relevo y continúe el archivo. Se evalúa contando testimonios, comprobando que son accesibles y preguntando cada año si alguien ajeno al círculo familiar los ha consultado. 

Unamuno y la fe imposible en San Manuel Bueno, mártir

Hemos releído la novela corta San Manuel Bueno, mártir y repasado la biografía de su autor, Miguel de Unamuno (véase en otros muchos posts). San Manuel Bueno, mártir se ha interpretado como un testamento espiritual de Unamuno, donde la tensión entre razón y fe aparece en su forma más desnuda.

San Manuel Bueno, mártir es una de las obras más célebres de Miguel de Unamuno, publicada en 1931, poco antes de su muerte. Se presenta como un relato escrito por Ángela Carballino, que narra la vida y la figura del párroco de su pueblo, Don Manuel, sacerdote admirado y querido por todos por su bondad, entrega y capacidad de consuelo.

Don Manuel dedica su vida a ayudar a los demás, aliviar sufrimientos y transmitir fe y esperanza. Sin embargo, en la intimidad confiesa a Lázaro (hermano de Ángela) y luego a ella que no cree en la vida eterna ni en la resurrección de los muertos.

A pesar de su incredulidad personal, decide mantener su ministerio para sostener la fe de sus feligreses, convencido de que la religión es necesaria para dar sentido y felicidad al pueblo. Vive, pues, como un mártir de la fe que no tiene, sacrificando su verdad íntima por el bienestar espiritual de los demás. La novela plantea así temas centrales de Unamuno: la duda, la fe, la verdad, la mentira piadosa y el sentido de la existencia.

Algunas de las mejores citas del libro:
  1. Sobre la mentira piadosa y la fe del pueblo. «Lo que el pueblo necesita es vivir. Vivir de la ilusión, aunque ésta sea mentira.»

  1. Sobre el sentido de su sacrificio. «Yo hago lo que debo, cumplo con mi misión; y si creyese, haría lo mismo que hago.»

  1. Sobre su propia falta de fe. «No creo en la vida de ultratumba… y, sin embargo, hago vivir a los demás con esta esperanza.»

  1. Sobre la función de la religión. «La religión del pueblo es consuelo; y el pueblo necesita consuelo, no verdades.»

  1. Sobre la duda existencial. «Toda mi vida es una lucha entre la fe que quisiera tener y la razón que me la niega.»

  1. Sobre su martirio interior. «Mi vida es una especie de suicidio continuo, de lento morir para que los demás vivan.»

  1. Reflexión de Ángela, la narradora. «¡Y cuántos habrá que, como él, mueren sin creer en su propia resurrección, y sin embargo, hacen creer a los demás para que vivan!»

Estas citas muestran cómo Unamuno condensa en don Manuel su propia angustia existencial: la tensión entre desear creer y no poder hacerlo, y al mismo tiempo sentir la obligación de dar sentido a la vida de los demás.

Miguel de Unamuno nació en la calle Ronda de Bilbao el 29 de septiembre de 1864, en una familia de tradición católica. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad Central de Madrid y se doctoró en Filología. Desde 1891 fue catedrático de griego en la Universidad de Salamanca, de la que llegó a ser rector en varias ocasiones. Fue uno de los principales representantes de la Generación del 98, preocupado por el problema de España, la identidad nacional y el sentido existencial del ser humano.

Sus obras abarcan ensayo (Del sentimiento trágico de la vida, En torno al casticismo), novela (Niebla, Abel Sánchez, San Manuel Bueno, mártir), teatro y poesía. Intelectual comprometido, crítico con las dictaduras de Primo de Rivera y después con la de Franco, lo que le valió destituciones, destierros y conflictos políticos. Falleció en Salamanca el 31 de diciembre de 1936, en los primeros meses de la Guerra Civil, bajo arresto domiciliario por sus tensiones con el régimen franquista.

Miguel de Unamuno es considerado un filósofo literario, más preocupado por la angustia vital, la duda, la fe y la inmortalidad que por los sistemas racionales. Su pensamiento sigue vivo por su autenticidad, su lucha interior y su capacidad de expresar las contradicciones humanas.

La tía Tula que lo sacrificó todo por sus sobrinos

Si no recuerdo mal, y ahora lo he confirmado, La tía Tula fue el primer volumen de aquella mítica colección entre 1969 y 1971 de la Biblioteca Básica Salvat de Libros RTV. Marcó una época lectora de quienes coleccionamos, leímos y devoramos aquellas cien obras bien elegidas y a un precio muy asequible. 

La tía Tula es una novela escrita por Miguel de Unamuno y publicada en 1921. La obra gira en torno a Gertrudis, más conocida como Tula, una mujer fuerte, religiosa y con firmes principios morales, que asume el papel de madre sin haber sido esposa ni madre biológica.

La tía Tula vive con su hermana Rosa y el esposo de esta, Ramiro. Cuando Rosa muere, Tula decide no casarse con Ramiro, aunque él se lo propone, sino quedarse en la casa para cuidar a los hijos de su hermana como si fueran suyos. Posteriormente, Ramiro se casa con una joven llamada Manuela, con la que también tiene hijos. Al morir Manuela y luego Ramiro, Tula queda a cargo de todos los niños.

La novela La tía Tula plantea temas como: El papel de la mujer en la familia y la sociedad. La maternidad espiritual frente a la biológica. La represión de los deseos personales por convicciones morales o religiosas. El conflicto entre la razón, la fe y el instinto.

La tía Tula representa un modelo femenino contradictorio: fuerte, dominante y maternal, pero a la vez limitada por sus creencias y el contexto social.

Miguel de Unamuno y Jugo (véase en otros posts) nació el 29 de septiembre de 1864, en la calle Ronde de Bilbao. Falleció el 31 de diciembre de 1936, Salamanca. Fue un escritor, filósofo y ensayista vasco, una de las figuras clave de la Generación del 98. Sus obras abarcan novela, teatro, poesía y ensayo, con un fuerte contenido filosófico. Sus preocupaciones principales giraban en torno al sentido de la vida, la fe, la duda, el alma humana y el conflicto entre razón y religión.

Algunas de sus obras más destacadas son: Niebla (1914), San Manuel Bueno, mártir (1931) y Del sentimiento trágico de la vida (1913). Unamuno fue también rector de la Universidad de Salamanca y tuvo una vida marcada por la tensión política y social en España. Fue destituido y exiliado por su oposición a la dictadura de Primo de Rivera, y más tarde, en los años de la Guerra Civil, también tuvo enfrentamientos con el régimen franquista. 

La tía Tula es el símbolo de una maternidad ética, no biológica, un caso de maternidad sin matrimonio. Retrata un modelo femenino que desafió su época… y la nuestra. La mujer como conciencia moral: análisis del poder de Tula en aquel hogar, con silencios que educan y pasiones que callan. Tula es la fuerza de no elegir, o vivir para los otros y morir para sí.

Aprendiendo a innovar, martes de Innobasque


Aprendiendo a innovar
Con septiembre llega un nuevo reto: la educación. ¿Hacia dónde debe dirigirse nuestro sistema educativo para afrontar con éxito los retos que se nos plantean? ¿Qué debe enseñar para hacer de Euskadi una sociedad centrada en la innovación? ¿Cuál es el rol de la tecnología? ¿Cuáles son las competencias relevantes para el siglo XXI? ¿Estamos educando en el presente o en el futuro?
La jornada “Aprendiendo a innovar” pondrá el acento en los nuevos modelos de aprendizaje que tienen en cuenta el impacto de las nuevas tecnologías, el trabajo en equipo y las experiencias de interacción de la escuela con el entorno. Bajo la premisa de que el aprendizaje no es un momento, sino que se puede y debe dar a lo largo de toda nuestra vida, conoceremos experiencias innovadoras en el ámbito educativo que se dan tanto dentro como fuera del aula. Además, se expondrán buenas prácticas de aprendizaje más flexibles e inclusivas que atienden a la diversidad de la ciudadanía. En definitiva, una jornada para aprender de los que aprenden.
Berrikuntzan ikasle
Irailarekin batera erronka berri bat bat iritsi da: hezkuntza. Norantz jo behar du gure hezkuntza-sistemak planteatzen zaizkigun erronkei arrakastaz aurre egiteko? Zer irakatsi behar du Euskadi berrikuntzan ardazturiko gizarte bihurtzeko? Zein da teknologiaren eginkizuna? Zein dira XXI. menderako gaitasun garrantzitsuak? Orainaldian ala etorkizunean ari gara hezten? 

“Berrikuntzan ikasle" Jardunaldiak ikasteko eredu berriak azpimarratuko ditu: teknologia berrien eragina, talde-lana eta eskolak ingurunearekin dituen interakzio-esperientziak kontuan hartzen dituzten ereduak. Ikaskuntza ez dela aldi batekoa bakarrik onartuz, baizik eta gure bizitza osoan zehar egiteko zerbait, esperientzia berritzaileak ezagutuko ditugu hezkuntza-eremuan, ikasgela barruan nahiz kanpoan ematen direnak. Gainera, ikasteko jardunbide egokiak azalduko dira, malguagoak eta inklusiboagoak, herritarren askotarikotasunari hobeto erantzuten diotenak. Azken batean, ikasten dutenengandik ikasteko jardunaldia izango da.          
Fecha: 24 septiembre
Hora: 12:30-14.00
IES Miguel de Unamuno
Licenciado Poza, 1
48008 Bilbao
Con la participación de:
* IES Miguel de Unamuno (Bilbao). Iñaki Orbe, director. “Hauspoa: más autonomía, más calidad”
* Colegio Urkide. “Enseñando a innovar”
* Lauaxeta ikastola. Mª Teresa Ojanguren, directora. “El sistema de evaluación por competencias y las metodologías innovadoras en el aula”
* FEVAS. Eguzkiñe Etxabe, responsable de educación. “La escuela inclusiva”
* La Salle San Luis. Proyecto zabaltze-gela
* KLASK. Alberto Estefanía, co-promotor del proyecto. “Educar desde la comunidad”
* Cátedra Telefónica-Deusto. Pablo Garaizar, doctor e investigador. “El uso de las TICs para la mejora del aprendizaje”
* B+I Strategy. Sabin Azua, socio director. “Necesitamos generar una revolución educativa”
REGISTRARSE

Data: Irailaren 24a
Ordua: 12:30-14.00
Miguel de Unamuno BHI
Licenciado Poza, 1
48008 Bilbao
Honako hauen parte-hartzearekin:
* IES Miguel de Unamuno BHI. Iñaki Orbe, zuzendaria. “Hauspoa: autonomia handiagoa, kalitate handiagoa”
* Urkide ikastetxea. “Berrikuntzan irakasle”
* Lauaxeta ikastola. Mª Teresa Ojanguren, zuzendaria. “Gaitasunen araberako ebaluazio-sistema eta metodologia berritzaileak ikasgelan”
* FEVAS. Eguzkiñe Etxabe, hezkuntza-arduraduna. “Eskola inklusiboa”
* La Salle San Luis. Zabaltze-gela proiektua
* KLASK. Alberto Estefanía, proiektuaren sustatzaileetako bat. “Komunitatetik heztea”
* Telefónica-Deusto katedra. Pablo Garaizar, doktorea eta ikertzailea. “Informazio eta Komunikazio Teknologiak (IKT/TIC) erabiltzea ikaskuntza hobetzeko”
* B+I Strategy. Sabin Azua, bazkide zuzendaria. “Hezkuntza-iraultza sortu behar dugu

IZENA EMAN

Post reubicado cronológicamente en el día de su celebración.
Hashtag: #MartesInno.
Y una excelente crónica de Jon Azpiroz.

Crónica 11º Encuentro de Ikasbloggers



De acuerdo con la convocatoria y el orden del día en el wiki, nos hemos reunido un nutrido grupo de Ikasbloggers en el Aula 2ª Informática del del IES Miguel de Unamuno (Bilbao). Se han presentado, a un ritmo ágil y ordenado, cuatro temas:

  • La experiencia ACER en 2º ESO (ordenadores en el aula) en el IES Uribe Kosta por Ricardo Ibarra.
  • Aplicaciones Google en Educación Primaria por Paki (blog: pixkabatesmucho.blogspot.com) del CEP Legarda (Escuela Google).
  • Scratch Eguna presentado por Borja del Río y Josu Garro, , a celebrar el mismo día del Scratch Day, 21 de mayo.
  • Detalles de la organización de Ikasblogak 2011, donde la conclusión unánime ha sido la de convocar nuevamente su quinta edición para finales de junio de 2011.

  • Ha sido una de las reuniones más valoradas, por la rapidez y concreción de las propuestas. Ha habido multitud de referencias como a prácticas del promovido por (Maite Goñi), quien lo ha agradecido vía Twitter. Se ha tuiteado la sesión con la etiqueta #Ikasbloggers.
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    La concurrencia ha sido alta, y no se han recogido todos los nombres, incluido algún profesorado del propio IES Miguel de Unamuno. Inscritos formalmente y que han acudido han sido Pilar Etxebarria, Marcos Cadenato, Marimar Pérez, Irene Gonzalez, Ricardo Martínez de la Pera, Elvira González, Adela Fernández , Iñaki Murua, Ricardo Ibarra, Berta Martínez, Joseba Lauzirika, Javier Burgoa, Ibon Burgoa, Mikel Agirregabiria, Patxo Landa. Josu Garro, Paki, Luján Mejías y y dos grandes incorporaciones como Raimundo Rubio y Ainhoa Ezeiza (faltan algunos nombres más).

    Otros posts sobre Ikasbloggers. Wiki de Ikasbloggers. Algunas fotos nuestras de la sesión de hoy. Crónicas de los Encuentros anteriores: 1º Tartanga Erandio 28-11-2007; 2º Elorrieta Bilbao 12-3-2008; 3º Unamuno Bilbao 7-5-2008; 4º BG Sestao 19-11-2008; 5º BG Getxo 18-2-2009; 6º Tartanga Erandio 29-4-2009; 7º Elorrieta Bilbao 7-10-2009; 8º Atxuri 16-12-09; 9º Barakaldo 9-3-10 y 10º BG Leioa 15-12-2010.

    11º Encuentro de Ikasbloggers

    Otras referencias del encuentro como la Berta Martínez (post al que pertenece la foto central),...

    Las casas baratas de Romo: Obreros promoviendo su barriada

    Álbum de imágenes.

    Las casas baratas de Romo (Getxo) en la historia, cuando los obreros promovieron su propia barriada. El imaginario colectivo suele asociar Getxo con los imponentes palacios de Neguri, los paseos señoriales frente al Abra y la burguesía industrial de principios del siglo XX. Sin embargo, la historia de las ciudades siempre se escribe a dos manos. Al otro lado de la trinchera ferroviaria y lindando con la ría, el barrio de Romo levantó sus cimientos sobre una realidad muy distinta: la del sudor, el cooperativismo y la urgencia de dar techo a quienes hacían posible el milagro económico vizcaíno.

    Las conocidas como «casas baratas» no fueron simplemente un parche habitacional, sino una declaración de intenciones urbanística. Al amparo de las sucesivas Leyes de Casas Baratas (iniciadas con la primera Ley de Casas Baratas, del 12 de junio de 1911), florecieron en Bizkaia modelos de vivienda que buscaban dignificar la vida del trabajador. En Romo, esto se tradujo en hileras de edificaciones de escala humana, a menudo unifamiliares o de pocas alturas, dotadas de pequeños huertos o patios. Eran construcciones modestas, sí, pero concebidas bajo criterios de higiene, ventilación y luz que contrastaban drásticamente con el hacinamiento de otros núcleos industriales. 

    El ladrillo como tejido social. Pasear hoy por los vestigios de estas barriadas es asomarse a una forma de entender la comunidad que la arquitectura contemporánea parece haber olvidado. Aquellas casas no solo alojaban familias; estructuraban un ecosistema. El diseño de las calles, la proximidad de los portales y los espacios compartidos fomentaban una red de apoyo mutuo indispensable para la supervivencia de la clase trabajadora. 

    El barrio de Romo creció con una identidad forjada en el arraigo. La casa barata era el trofeo de la clase obrera, el espacio donde el trabajador dejaba de ser un mero engranaje fabril para convertirse en ciudadano con un espacio propio. La estética de estas viviendas, con sus fachadas características, tejados a dos aguas y carpinterías funcionales, representa un patrimonio arquitectónico que dialoga directamente con la historia social de Euskadi. 

    Borrar estas casas del mapa urbano implica mucho más que sustituir ladrillos viejos por hormigón nuevo; supone extirpar una página fundamental del relato histórico de Getxo. Conservarlas, en cambio, exige un esfuerzo colectivo por reconocer que el valor de un edificio no reside únicamente en su monumentalidad geométrica, sino en la memoria humana que custodia. Las casas de Romo son el testimonio mudo de quienes, con sus manos, construyeron la prosperidad de la que hoy disfrutamos. 

    Al otro lado de las barreras (ya desaparecidas por el Metro). Romo nació como barrio obrero, al otro lado de la vía que lo separaba de Las Arenas, la Getxo de la burguesía industrial. Las barreras del ferrocarril, junto al río Gobela, existieron de 1887 a 1995, y el documental Las barreras: un relato de dos barrios, de Teresa Lavina, las retrata como una línea entre dos realidades socioeconómicas cuyo eco persiste en la memoria colectiva. Las casas baratas se levantaron en el límite entre lo urbanizado y lo rural, cerca de las viviendas de la burguesía de Las Arenas y Neguri. 

    Ochenta casas, cuatro filas y una calle. Ondarea Bizkaia sitúa el comienzo de la historia el 30 de enero de 1923. La cooperativa El Hogar Obrero de Guecho, formada por empleados del ferrocarril Bilbao-Las Arenas y por metalúrgicos, levantó una barriada de ochenta casas familiares, en cuatro filas de veinte separadas por una calle. El arquitecto fue Ángel Líbano Peñenori; las obras arrancaron a finales de marzo de 1924, con un presupuesto inicial de 1.093.083,97 pesetas, y las casas pudieron habitarse en junio de 1925. Según las crónicas locales, el dinero escaseó y ni las autoridades locales ni la Diputación ayudaron económicamente, convencidas de que la vivienda no era asunto suyo. El sorteo de las casas se celebró, según esas mismas crónicas, en un campo municipal, con la Banda Municipal de fondo.

    Una cocina, un retrete y tres dormitorios. Hoy suena a poco; en 1925 era mucho. Cada casa tenía cocina económica, retrete, comedor y dormitorios separados (padres, chicos y chicas); solo unas pocas añadían bañera y ducha. El cronista local lo considera un avance notable frente a las condiciones de la época. Lavina recogió los testimonios de quienes viven o vivieron en ellas para su documental Las casas baratas de Romo, proyectado el 19 de octubre de 2024 en Romo Kultur Etxea (frente a las mismas casas). 

    Patrimonio frente a la presión inmobiliaria. Hoy, la supervivencia de las casas baratas de Romo se enfrenta a la inevitable voracidad del desarrollo urbano. La paradoja de nuestro tiempo es que el suelo sobre el que se asientan estas modestas viviendas ha multiplicado su valor, sometiendo al patrimonio obrero a una tensión constante entre la conservación y el derribo. 

    Qué hacer en 2, 5 y 10 años. A dos años: ver el documental de Lavina (o pedir otra proyección a Getxo Kultura) y recoger, con permiso, veinte testimonios de vecinos y descendientes para una biblioteca municipal; indicador: grabaciones accesibles. A cinco: preguntar por escrito al Ayuntamiento si el conjunto está catalogado y, si no lo está, proponerlo; indicador: respuesta oficial. A diez: una ruta guiada anual por la barriada en las Jornadas Europeas del Patrimonio, con voluntarios formados; indicador: rutas, asistentes y testimonios nuevos. Basta una revisión anual de tres líneas (qué se hizo, qué falta, quién ayuda).

    @agirregabiria

    Las casas baratas de Romo: Obreros promoviendo su barriada

    ♬ Neoclassical Melancholy - Tommy Ashworth

    Shibboleth o chibolete, la fonética como santo y seña

    Shibboleth o chibolete, la fonética como santo y seña
    Un shibboleth, que Unamuno castellanizó como chibolete, se refiere a cualquier uso de la lengua indicativa del origen social o regional de una persona. De forma más amplia, puede señalar cualquier práctica que identifique a los miembros de un grupo, una suerte de santo y seña. Su origen etimolçogico es la palabra hebrea «šibbóleth» (שִׁבֹּלֶת), que significa literalmente ‘espiga’ o, según otras fuentes, ‘torrente’. 

    Esta palabra shibboleth deriva de una historia del Antiguo testamento en la cual la pronunciación de esta palabra fue utilizada para distinguir a miembros de un grupo, la tribu de Efraím, cuyo dialecto carecía del sonido /ʃ/, a diferencia de otros, como por ejemplo los galaaditas, cuyo dialecto sí lo incluía. En el capítulo 12 (versículo 6) del Libro de los jueces, se narra lo acontecido después de que los habitantes de Galaad infligieron una derrota a la tribu de Efraím alrededor del 1370-1070 a. C. 

    Cuando los efraimitas supervivientes intentaban cruzar el río Jordán, se encontraron a sus enemigos vigilando los vados: para identificar y matar a los efraimitas, los galaaditas ponían a cada viajero una prueba simple. Los de Galaad le preguntaban: «¿Eres tú efrateo?». Si él respondía «no», entonces le decían: «Pues di “shibboleth”». Y él decía «sibboleth», porque no podía pronunciar aquella suerte.  Entonces le degollaban. Y así murieron cuarenta y dos mil de los de Efraím.

    Esta técnica de identificación según la pronunciación se ha seguido utilizando en numerosos conflictos entre grupos con distintos idiomas o dialectos, para descubrir a miembros ocultos del grupo opuesto. Así, en 1302 durante el asedio de la ciudad de Brujas por parte de las tropas flamencas en el siglo XIV. Los asaltantes obligaron a los habitantes de la ciudad a decir la expresión 'schilt ende vriend' -escudo y amigo, en flamenco-, que resultaba casi imposible de pronunciar correctamente a los francófonos. De esta forma, los flamencos diferenciaron a los suyos de los galos y, una vez identificados, todos los franceses de la ciudad fueron masacrados.

    Algo similar sucedió durante la guerra de la independencia de Colombia respecto a España. Los rebeldes colombianos buscaban distinguir a los criollos de aquellos venidos de la metrópoli. Para ello, obligaron a la gente a decir en voz alta el nombre Francisco cuando existía algún tipo de duda. Aquellos que no lo pronunciaban 'FranSisco" como un colombiano -con la primera ce que sonara como una ese- eran arrojados al Río de la Magdalena (sobra "de la" nos corrige Camila).

    Otro caso fue la Masacre del Perejil, la matanza de haitianos ocurrida en República Dominicana hacia 1937, haitianos y dominicanos de raza negra eran distinguidos por la pronunciación de la palabra perejil (para un haitiano es casi imposible disimular la r uvular del francés o el criollo haitiano). 

    Durante la batalla del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial, los norteamericanos utilizaron la palabra lollapalooza como Shibboleth para identificar a los espías japoneses. En este teatro de operaciones era común que el imperio del Sol Naciente enviase agentes a las zonas bajo control aliado haciéndose pasar por tropas norteamericanas o filipinas. La elección de esta palabra vino motivada porque los japoneses carecen de un fonema para la letra ele en su lengua materna y tienden a adaptarlo con un sonido similar a la letra erre. Si algún soldado norteamericano escuchaba algún tipo de sonido erre en este Shibboleth, tenía orden de disparar a matar de inmediato.

    Un shibboleth también se refiere a cualquier palabra o frase que se pueda utilizar para distinguir a los miembros de un grupo de forasteros, aunque no sean hostiles. La palabra también se utiliza a veces refiriéndose a la jerga, que identifica como miembro de un grupo, comunidad o subcultura particular. Incluso como demostración de status social.

    Miguel de Unamuno, en 1900, en su ensayo titulado La fe (ver en PDF), adaptó el término al idioma español. ¡Y todo se vuelve chiboletes! ¿Qué es eso de schibolets o chiboletes?— dirás. 

    Por último, en la francmasonería la misma palabra shibboleth se usa como palabra de pase del segundo grado, el grado de masonería.