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El rol social de los veteranos,... entre los elefantes

El rol social de los veteranos,... entre los elefantes
Cuando Gus Van Dyk era ecologista en el Parque Nacional Pilanesberg, Sudáfrica, estaba preocupado por una serie de ataques al rinoceronte de aquella enorme reserva sudafricana. Como se describe en el BBC Earth Podcast, se descubrieron cadáveres de rinocerontes gravemente mutilados, más de 50 en total, con heridas en la parte superior de los hombros y el cuello, lo que sugirió, de manera preocupante, elefantes.

Los ataques de los elefantes a los rinocerontes no son desconocidos y los empujones en los abrevaderos son bastante comunes, pero este volumen de ataques fue inusual. Una investigación adicional de Gus Van Dyk reveló que los sospechosos eran un grupo de elefantes machos adolescentes (sus años de adolescencia son los mismos que los humanos, entre 12 y 20 años) que claramente estaban experimentando una agresión intensificada. 
Esta pandilla de elefantes fuera de control, de entre 15 y 18 años, parecía estar en "estado must" (ver en Wikipediacaracterizado por un comportamiento altamente agresivo  . Este es una etapa única  de los elefantes, en el que los machos jóvenes, están inundados de hormonas reproductivas. Es básicamente una forma de “aquí estoy, estoy en forma y saludable y estoy buscando pareja”, así como una promoción en el orden jerárquico de los elefantes.

La parte aterradora es que, además de la necesidad de aparearse, los machos se vuelven muy agresivos hasta el punto de que dos machos en must lucharán hasta la muerte, volteándose entre sí para poder apuñalar a su adversario con los colmillos. El mecanismo de salvaguardia es cuando un elefante en must se encuentra con un elefante más fuerte, inmediatamente pierde ese estado porque sabe que no puede competir. Un macho joven puede estar en must solo unos días. A medida que envejece, la duración de sus períodos must aumenta hasta que cuando tiene cuarenta años, puede manejarlo y su período must podría ser de semanas.

Van Dyk identificó la causa probable; a finales de la década de 1970, el Parque Nacional Pilanesberg había sido sembrado con elefantes de otros parques nacionales, como el Kruger. Trasladaron a 40 ejemplares jóvenes de un lugar en que habían muchos para intentar generar una nueva manada en ese lugar despoblado. 

Pero sucedió se convirtieron en inusualmente violentos entre ellos, con los demás animales y con los turistas. Después de mucha investigación se descubrió que esta violencia desenfrenada era debida a la ausencia de ejemplares añosos en la manada. Bastó incorporar a media docena de “viejos de la manada” , que se acercan bramando y rezongando en el modo elefante, consiguiendo de esa manera bajar la violencia.
El rol social de los veteranos,... entre los elefantes
Otra hallazgo semejante surgió hace tiempo en África del este, donde extremas sequías suceden cada 45 años aproximadamente. En cada período difícil, los grupos que tenían integrantes de más edad eran los que más sobrevivían: ellos tenían la experiencia de salir a buscar agua y alimentos, sabían hacerlo y guiaban a los demás. Todo esto nos lleva a pensar en el rol social de los veteranos en la crianza y en la vida de las familias y las sociedades. 

En tiempos en que se sobrevalora la juventud al mismo tiempo que se la culpa de casi todos los males, qué importante es acordarnos que somos los menos jóvenes quienes somos necesarios para enseñar a vivir en tiempos difíciles para armonizar los impulsos de los más jóvenes cuando se salen de cauce. 

Parece que puede establecerse similitudes con la inmadurez propia de la adolescencia humana y el rol de los seniors para establecer límites, estableciendo un patrón colectivo de buen comportamiento social. Si aprendemos del final feliz para los elefantes en Pilanesberg, tal vez podamos acomodarnos mejor en la sociedad. 

Aprendiendo de la etología (insistir en animal sería redundante): Cuando entre las diferentes generaciones se pierde este rol de los mayores, el equilibrio social desaparece. La sociedad precisa el impulso y la energía de los jóvenes, pero igualmente necesita la experiencia y sabiduría acumulada de los mayores. No solamente es solidaridad recíproca, es necesidad: necesitamos a los y las veteranas para mantener la armonía en el mundo.

Quizá otra lección sea que la ciudadanía intergeneracional vuelva a actuar en persona aplaudiendo las conductas sociales y recriminando lo insolidario. ¿Cuándo comenzamos a inhibirnos, con la excusa de que esa función es de otros (autoridades,...) antes excesos depredadoras del bien común? La infancia y la adolescencia son las etapas de implantación de un software mental propio para adquirir la capacidad de pensar antes de actuar. Y en todas las etapas de la vida hemos de seguir aprendiendo y aportando.

Convocatorias sobre Economía Social y Soledad en una Sociedad Longeva

Miércoles 17 de marzo. 11:30. Online: Linkedada imprescindible sobre Economía SocialLink de enlace.

En este evento online, participarán las siguientes especialistas en Economía Social y ODS:
  • Belén Varela de Work-lan que nos hablará sobre el emprendimiento en clave de economía social
  • Alberto Domingo de la Red Goratuz que nos presentará la red y los retos que asumen las cooperativas pequeñas
  • Maider Cascón de AIEDI Faktoria que nos mostrará un ejemplo de contribución de los ODS desde una cooperativa pequeña.
 Martes 23 de marzo. 9:30. Online: Prevenir y afrontar la soledad en una sociedad longeva

En este evento online, que no requiere inscripción previa porque basta acudir al Canal YouTube del  Grupo SSI, participarán 

La Paradoja de Abilene, o la conformidad de seguir al grupo


Recientemente he vivido un caso evidente que retrata "La paradoja de Abilene". No puedo comentar las circunstancias, pero fue vivificante para un "outsider" por recordarme situaciones anteriores donde el conformismo, la uniformidad y la sumisión desata una "espiral del silencio", propia de la dinámica grupal que se suma a lo que supone quieren el jefe o, simplemente, los demás.

La paradoja de Abilene se da en el momento en que un grupo de personas acepta e incluso ofrece su apoyo para actuar conjuntamente de una forma que es opuesta a sus deseos individuales (en ocasiones, incluso desagradando a todos los componentes). El fenómeno sucede cuando un nadie quiere discrepar, o ni siquiera a expresar objeciones para no parecer ir a contracorriente. 

Esta paradoja de Abilene fue descrita por el experto en administración Jerry B. Harvey en su libro de 1988 titulado The Abilene Paradox and other Meditations on Management.​ Harvey citó el escándalo del Watergate como un resultado potencial de la Paradoja de Abilene. Esta es la anécdota citada para describir el fenómeno:

"Una calurosa tarde en Coleman, una familia compuesta por un matrimonio y sus suegros está jugando al dominó cómodamente a la sombra. Cuando el suegro propone hacer un viaje a Abilene, ciudad situada a 80 km., la hija dice: «Suena como una gran idea», pese a tener reservas porque el viaje sería caluroso y largo, pensando que sus preferencias no comulgan con las del resto del grupo. Su marido dice: «A mí me parece bien. Sólo espero que tu madre tenga ganas de ir.» La suegra después dice: «¡Por supuesto que quiero ir. Hace mucho que no voy a Abilene!». 

El viaje es caluroso, polvoriento y largo. Cuando llegan a una cafetería, la comida es mala y vuelven agotados después de cuatro horas. Uno de ellos, con mala intención, dice: «¿Fue un gran viaje, no?». La suegra responde que, de hecho, ella hubiera preferido quedarse en casa, pero decidió seguirlos sólo porque los otros tres estaban muy entusiasmados. El marido dice: «No me sorprende. Sólo fui para satisfacer al resto de ustedes». La mujer dice: «Sólo fui para que estuviesen felices. Tendría que estar loca para desear salir con el calor que hace». El suegro después refiere que lo había sugerido únicamente porque le pareció que los demás podrían estar aburridos"
La Paradoja de Abilene, o la idiotez de seguir al grupo
Al recapacitar, el grupo se quedó perplejo por haber decidido hacer en común un viaje que nadie quería hacer. Cada cual hubiera preferido estar sentado cómodamente, pero no lo admitieron entonces, cuando todavía tenían tiempo para disfrutar de la tarde. El fenómeno es una forma de condicionamiento por la actuación grupal. Se explica por teorías de conformidad de la psicología cognitiva social que sugieren que la especie humana suele sentirse desanimada para actuar en contra de la tendencia del resto del grupo.

La teoría se usa generalmente para ayudar a explicar decisiones de trabajo extremadamente malas, en especial para criticar la supuesta superioridad de la ilusión creada por las «reglas de comité». Una técnica mencionada para combatir este mal administrativo, también usada por consultores, es preguntarse: ¿Estamos yendo a Abilene? Así puede determinarse si la decisión colectiva fue legítimamente adoptada por los miembros del grupo o si, solamente, resultó el pensamiento propio de un rebaño. 
La Paradoja de Abilene, o la idiotez de seguir al grupo

En resumen, "La paradoja de Abilene" postula que en situaciones críticas existe, en el pensamiento gregario, una tendencia a tomar decisiones poco satisfactorias y nada razonables, a fin de salvar el aparente consenso. También se puede expresar como la «falta de asertividad personal» de los miembros de una comisión de análisis y decisión.

¿Cosmopolitas vs arraigados? Somewheres vs anywheres?

Hay dos tipos de personas en el mundo, la gente de algún lugar y la gente de cualquier lugar, o eso dice el autor británico David Goodhart, quien acuñó los términos "Somewheres" y "Anywheres" para explicar las divisiones de la sociedad británica que provocaron el Brexit y el aumento de la política populista.

Según Goodhart, los Somewheres son personas más arraigadas y conservadoras a nivel local que los Anywheres, que son globalistas que están bien adaptados al cambio. Los Somewheres atribuyen una gran parte de sus identidades a su lugar de origen o comunidades locales y es menos probable que se muden. Los Anywheres, por otro lado, forman una identidad basada en sus experiencias de vida más que en un lugar de origen; son una población muy móvil que generalmente se congrega en grandes ciudades urbanas como Nueva York, Londres o Tokio.

Esta división no es exclusiva de Gran Bretaña, sino que se aplica a todas las sociedades modernas. Con el auge de la globalización, se ha vuelto más fácil ser una persona en cualquier lugar, ya que el fortalecimiento de las redes globales permite una mayor movilidad a través de las fronteras. 

Mis antepasados, como la inmensa mayoría de sus coetáneos eran inequívocamente Somewheres. Mis descendientes, hijos y nietos, son Anywheres y, francamente, no por elección en muchos casos sino por razones laborales. 

Gracias a sus conocimientos de varias lenguas y alta cualificación académica, disponen de una visión del mundo multidimensional, además de fuertes habilidades de adaptación y amistades en todo el mundo de culturas originarias muy diversas.

Estas circunstancias y vivirlas como una elección, por desgracia, es un privilegio del Primer Mundo, con pasaportes que les permiten viajar por el mundo y asentarse en el país de su elección.

A nadie se le deben negar las oportunidades de avance simplemente por la ubicación geográfica en la que nació y el pasaporte que posee. Es hora de que los gobiernos de todo el mundo reconsideren el sistema actual de gestión de la movilidad para que las oportunidades globales estén disponibles para todos, en lugar de solo para unos pocos privilegiados, la mayoría de los cuales simplemente por la suerte de nacer con tal prebenda. Sólo entonces se materializará verdaderamente la igualdad de la que hablan.

Es comparativamente fácil para una persona de Anywhere convertirse en una persona de Somewhere si así lo desea, pero generalmente es una batalla cuesta arriba para una persona de Somewhere convertirse en una persona de Anywhere.



La división entre los Somewheres y Anywheres no es solo política. También tiene dimensiones económicas y sistemáticas a escala global.

El peso decreciente, pero aún dominante, de los Somewheres condujo en 2017 a la derrota de Hillary Clinton y el fracaso de los británicos que defendían la permanencia en la UE. Seguramente porque sus valedores no supieron comprender a los llamados somewheres o arraigados. Esta es la tesis del polémico y best seller libro de David Goodhart, The road to Somewhere,  que sostiene que esta distinción dicotómica es más importante que la de clase social o la de derecha e izquierda para entender la proliferación del populismo.

Los arraigados suelen ser votantes conservadores, y algunos ex-laboristas, que viven en ciudades pequeñas a las que sienten que pertenecen, poseen un nivel medio o bajo de ingresos y, en general, un nivel educativo intermedio. Culpan a Europa de sus infortunios, derivados de la inmigración o las restricciones a la pesca. Representan el 60% de la población y creen que cerrando fronteras Reino Unido volverá a ser lo que era.

Tras la universidad, los cosmopolitas no vuelven a sus ciudades de origen. Los hay progresistas y de centroizquierda y derecha, profesionales leídos y viajados que entienden la globalización en positivo o la contemplan como un fenómeno imparable. Eran sólo el 20% en 2017 en el Reino Unido pero, hasta ahora, según Goodhart, sus élites adoptaban decisiones sin pensar demasiado en los arraigados y creaban opinión sobre lo políticamente correcto.

Los arraigados estaban enfadados, temían por su futuro pero ni siquiera podían opinar abiertamente sin ser acusados de retrógrados. De repente, algunas élites, como Farage o Trump, les dieron voz y les dijeron que su forma de pensar no era deplorable sino realista. Ahora las élites cosmopolitas no saben cómo frenarles.

David Goodhart ha sido criticado por caricaturizar a los cosmopolitas y afirmar que desprecian sin más las preocupaciones de los arraigados. Sin embargo, plantea un dilema para la izquierda. Acaso hay que mostrarse comprensivo con las necesidades más y menos razonables de los arraigados, exhibiendo también alguna pizca de populismo, o deben rechazarse como regresivas. Lo primero ha demostrado ser peligroso porque supone abrir la veda al nativismo, a lo incorrecto y a lo desconocido; lo segundo, ineficaz para ganar elecciones o referendos.

Post, aún en elaboración, que estuvo en borrador desde el 20-4-2017. 
Recuperado retrospectivamente cuatro años después.

Retrato demográfico de la C. A. de Euskadi a 1-1-2020

Retrato demográfico de la C. A. de Euskadi a 1-1-2020
Hemos analizado la última publicación del Eustat sobre la población de la C.A. de Euskadi por ámbitos territoriales, según grandes grupos de edad y sexo, a fecha de 01/01/2020. Con algunos cálculos en el Excel que se puede ver y descargar, se deducen las siguientes realidades:
  • En Territorios Históricos Bizkaia representa en población general al 52,24% de toda la CAPV, Gipuzkoa el 32,75% y Araba/Álava el 15,01%. Pero en población con 65 años o más Bizkaia aún pesa más respecto a Euskadi, dado que en Bizkaia en edad son mayores de 64 años el 22,91% de sus habitantes, mientras que en Gipuzkoa lo son el 22,43% y en Araba el 21,05%. En el tramo de edad, >=65 años, Bizkaia representa el 53,25% de la Comunidad Autónoma de Euskadi, Gipuzkoa el 32,69% y Araba el 14,06%. En orden de envejecimiento la "mayor" es Bizkaia (22,91%) y la "menor" Araba (21,05%).
  • En las capitales provinciales, la mayor es Bilbao con 346.478 habitantes (15,75% de toda la población vasca, pero el 16,81% de los mayores de 64 años), seguida de la "joven" Vitoria-Gasteiz con 248.087 habitantes (11,28% en general y el 10,61% de mayores) y la "envejecida" Donostia-San Sebastián con 182.391 habitantes (8,29% del total y el 8,98% de mayores). En orden de envejecimiento la "anciana" es Donostia y la "joven" Gasteiz.
  • En las tres mayores comarcas de las veinte existentes, agrupadas en torno a las tres capitales (ver gráfico siguiente), el reparto demográfico es el siguiente: Bilbo Handia / Gran Bilbao reúne a 863.090 habitantes (el 39,24% de toda la población vasca, pero hasta el  41,12% en mayores de 64 años), seguida de Donostialdea a 329.086 habitantes (con el 14,96% y el 15,38%) y Arabako Lautada / Llanada Alavesa  a 265.868 habitantes (el 12,09% y el 11,18%). En grandes comarcas la más envejecida es el Gran Bilbao y la menos la Llanada Alavesa.
  • En las veinte comarcas, en orden decrecientes de envejecimiento están Arabako Mendialdea / Montaña Alavesa (con un 26,79% de mayores respecto a su población), Markina-Ondarroa, Debagoiena / Alto Deba, Debarrena / Bajo Deba, Bilbo Handia / Gran Bilbao, Gernika-Bermeo, Kantauri Arabarra / Cantábrica Alavesa, Donostialdea, Bidasoa Beherea / Bajo Bidasoa, Enkartazioak / Encartaciones, Añana, Goierri, Durangaldea / Duranguesado, Arabako Lautada / Llanada Alavesa, Tolosaldea, Arratia-Nerbioi / Arratia-Nervión, Arabako Errioxa / Rioja Alavesa, Urola Kosta, Gorbeialdea / Estribaciones. del Gorbea y, finalmente, la "joven" Plentzia-Mungia (con solamente un 17,26% de mayores de 64 años).
  • El reparto entre hombres y mujeres también es diferenciado por tramos de edad: De 0 a 20 años, más varones, el 51,49% frente al 48,51%; de 20 a 64 años, los hombres son el 49,87% y las mujeres el 50,13%; de 65 años en adelante, los hombres solamente suman el 42,53%, mientras las mujeres representan el 57,47% de las personas mayores. Globalmente, en la fecha del total poblacional del censo el 48,52% eran hombres y, la mayoría, el 51,48% eran mujeres.
Retrato demográfico de la C. A. de Euskadi a 1-1-2020
El análisis de los 251 municipios vascos, ver en este Excel, aún arroja más diferenciación en envejecimiento.  En orden decreciente, la secuencia sería la siguiente: Desde el "viejísimo" Harana /Valle de Arana (con el 39,41 de personas de más de 64 años), Lagrán, Samaniego, Elantxobe, Sukarrieta, Ereño, Añana, Valdegovía/Gaubea, Berantevilla, Bernedo, Villabuena de Álava/Eskuernaga, Zerain, Aulesti, Ea, Busturia, Yécora/Iekora, Portugalete, Morga, Ziortza-Bolibar, Karrantza Harana/Valle de Carranza, Basauri, Mundaka, Elvillar/Bilar, Belauntza, Olaberria, Legazpi, Laudio/Llodio, Kripan, Getxo, Sestao, Ermua, Leza, Trucios-Turtzioz, Arrasate/Mondragón, Arratzu, Errigoiti, Ondarroa, Lekeitio, Artzentales, Lantarón, Arraia-Maeztu, Kuartango, Meñaka, Eibar, Baños de Ebro/Mañueta, San Millán/Donemiliaga, Lasarte-Oria, Zumarraga, Donostia / San Sebastián, Ibarra, Iurreta, Galdames, Forua, Lanestosa, Bilbao, Soraluze-Placencia de las Armas, Bergara, Atxondo, Deba, Mallabia, Lanciego/Lantziego, Campezo/Kanpezu, Valle de Trápaga-Trapagaran, Errenteria, Santurtzi, Elciego, Andoain, Hernialde, Oñati, Gernika-Lumo, Barakaldo, Hondarribia, Idiazabal, Mendexa, Zamudio, Balmaseda, Bermeo, Elgoibar, Legorreta, Ataun, Ibarrangelu, Ezkio-Itsaso, Etxebarria, Ortuella, Alonsotegi, Lizartza, Zeberio, Moreda de Álava/Moreda Araba, Aramaio, Mendata, Peñacerrada-Urizaharra, Tolosa, Gautegiz Arteaga, Berriatua, Elorrio, Kortezubi, Eskoriatza, Ormaiztegi, Urretxu, Artea, Amurrio, Galdakao, Irun, Gaintza, Pasaia, Ispaster, Urduña/Orduña, Sopuerta, Aretxabaleta, Otxandio, Zeanuri, Ugao-Miraballes, Erandio, Leaburu, Markina-Xemein, Mañaria, Munitibar-Arbatzegi Gerrikaitz, Leintz-Gatzaga, Laguardia, Barrika, Gordexola, Berriz, Mutiloa, Vitoria-Gasteiz, Mutriku, Zaldibia, Azpeitia, Zizurkil, Bedia, Antzuola, Amezketa, Zigoitia, Maruri-Jatabe, Zaldibar, Arratzua-Ubarrundia, Zarautz, Alegia, Zalla, Sondika, Ajangiz, Muxika, Gabiria, Berastegi, Villabona, Barrundia, Gatika, Amoroto, Nabarniz, Zambrana, Zaratamo, Gamiz-Fika, Lapuebla de Labarca, Hernani, Igorre, Izurtza, Abadiño, Loiu, Amorebieta-Etxano, Oiartzun, Lezama, Beasain, Labastida/Bastida, Orozko, Leioa, Güeñes, Asparrena, Zegama, Gaztelu, Getaria, Laukiz, Ikaztegieta, Muskiz, Azkoitia, Arrankudiaga, Elduain, Zumaia, Usurbil, Berrobi, Segura, Ordizia, Zuia, Zierbena, Altzaga, Arama, Zestoa, Erriberagoitia/Ribera Alta, Orexa, Bakio, Durango, Abanto y Ciérvana-Abanto Zierbena, Lazkao, Artziniega, Areatza, Errezil, Arantzazu, Lezo, Arrigorriaga, Larrabetzu, Plentzia, Gorliz, Mendaro, Dima, Arrieta, Legutio, Iruraiz-Gauna, Albiztur, Derio, Garai, Itsasondo, Zalduondo, Ayala/Aiara, Asteasu, Lemoa, Berango, Elgeta, Gizaburuaga, Fruiz, Mungia, Beizama, Orio, Urnieta, Anoeta, Okondo, Abaltzisketa, Aizarnazabal, Navaridas, Urduliz, Agurain/Salvatierra, Aia, Orendain, Ubide, Bidania-Goiatz, Murueta, Oyón-Oion, Altzo, Alkiza, Sopela, Aduna, Lemoiz, Etxebarri, Ribera Baja/Erribera Beitia, Urkabustaiz, Elburgo/Burgelu, Baliarrain, Iruña Oka/Iruña de Oca, Armiñón, Alegría-Dulantzi, Larraul, Astigarraga, Arakaldo y, finalmente, el "jovencísimo" municipio de Irura (con apenas el 10,26% de mayores de 64 años).
Retrato demográfico de la C. A. de Euskadi a 1-1-2020
Proyecciones demográficas 2020 de Eustat.
Retrato demográfico de la C. A. de Euskadi a 1-1-2020

6ª Videoconferencia de NagusIkas: Comunidades vecinales colaborativas

Naomí Hasson ha lanzado recientemente "Activa tu comunidad vecinal" en Getxo, inspirándose en La escalera
   Sexta Videoconferencia organizada por Nagusiak Bizkaia. 
Miércoles 17 de febrero de 2021 a las 17:00 horas.

Conversación abierta entre Naomí Hasson y Javier del Monte.

Se presentarán los proyectos que ambos ponentes coordinas, y se debatirá con ambos. La enfermera y experta en comunidades compasivas Naomí Hasson ha lanzado recientemente "Activa tu comunidad vecinal" en Getxo, inspirándose en La escalera. Representa un intento por recuperar el espíritu de solidaridad y colaboración de antaño. 

Naomí Hasson pertenece a la Fundación Getxo Zurekin, promovida por Doble Sonrisa y New Health. Está enfocada en el acompañamiento en los últimos momentos de la vida y en el duelo. Ofrecen información y formación para las personas interesadas en este tema, a través de cursos, talleres, y crean puntos de encuentro.
Javier del Monte, arquitecto y gerontólogo
El arquitecto y gerontólogo Javier del Monte es Socio fundador de la Asociación Jubilares, organización sin ánimo de lucro que trabaja por la creación y mejora del entorno físico y social para que las personas podamos envejecer con autonomía e incluidas en la comunidad. Investigación, difusión y facilitación para el desarrollo de viviendas colaborativas (cohousing): comunidades autogestionadas de personas mayores que codiseñan el lugar donde van a vivir mediante metodologías participativas.

Javier del Monte es Cofundador de Valonia Sociedad y Tecnología, empresa volcada en el fortalecimiento de la vida colaborativa en los barrios mediante TICs (APP miPlaza) y procesos de participación ciudadana.
Esta sexta videoconferencia organizada por Nagusiak.org, como siempre un primer o tercer miércoles de mes, desde las 17:00. En este caso, la gestación previa ha procedido de un grupo de análisis denominado Nagusia Aurrera formado por las socias fundadoras de Cobizi, Edurne Galindo y Cristina Busto, así como Andrés Labella y quien suscribe. 

Por supuesto, la videoconferencia es abierta, estando especialmente invitados los pensionistas de EuskoFederpen, que nos agrupa a Nagusiak BizkaiaAGIJUPENS de Gipuzkoa y Las Cuatro Torres Araba. Responde a los criterios de temáticas de interés según solicitudes que provienen de Centros Sociales de Personas Mayores de la CAPV.   

Activa tu comunidad vecinal en Getxo, proyecto inspirado en "La escalera"

Vídeo promocional en el que la escritora Karmele Jaio lanza una invitación a adoptar el espíritu de 'La escalera'.

Nuestra gran amiga y convecina Naomi Hasson, responsable del proyecto Getxo Zurekin, ha lanzado la iniciativa "Activa tu comunidad". Es una propuesta inspirada en 'La escalera' para fomentar la unión vecinal de los residentes de un mismo portal o urbanización. Entrar al portal y encontrarse con un vecino (a veces, si no es muy evidente, esperar para que vaya subiendo). Un saludo educado. Ir juntos en el ascensor. "¿A qué piso vas?". "Al quinto". "Yo me bajo en el cuarto". Las miradas se cruzan en dos ocasiones: al comienzo y al final. En medio, quizás alguna conversación sobre el tiempo.

Es una escena que se repite en muchos bloques de viviendas. La relación con el que vive tan cerca apenas va a más, y aunque el confinamiento domiciliario sirvió para estrechar un poco más los lazos entre vecinos, los vínculos siguen siendo bastante fríos. Para que todo esto cambie, nació el proyecto La escalera en Madrid, una iniciativa que desde esta semana, empezará a subir peldaños en Getxo de una manera pionera en Euskadi.

Recoger paquetes cuando el del tercero no esté en casa; cuidar un rato a los niños de la del primero, que está sola y tiene que salir urgentemente; hacer un recado al del segundo; bajar la basura a la entrañable señora del cuarto. Esas son las escenas que persigue desarrollar La escalera, que este lunes y mañana se dará a conocer con el buzoneo de toda la información en 30.000 viviendas de la localidad getxotarra. 

La iniciativa, impulsada en Euskadi por la Fundación Doble Sonrisa (FDS), recala en el municipio vizcaíno en el marco del proyecto Getxo Zurekin, centrado en la difusión de la importancia del cuidado y la atención de aquellas personas que se encuentran en procesos de enfermedad avanzada. 
Despedida Balconil: Día 50º y final del Aplauso Sanitario TOP2020
Imagen de la comunidad balconil que creamos en plena pandemia en Getxo

Naomi Hasson es la responsable de este programa. "Nosotros llevamos tres años con un proyecto de investigación, con Getxo como laboratorio social, escuchando las vivencias de las personas en torno al final de la vida, duelo, muerte, dependencia, cuidados paliativos, la soledad no deseada. Una mujer decía que no sentía que pudiera tocar el timbre de ningún vecino a las cuatro de la mañana por una emergencia. Y yo pensé: ¿Cómo puede ser eso? Estás en un bloque de pisos y te sientes tan sola. Yo le dije que seguramente sí hubiera vecinos que estarían dispuestos a ayudar. Entonces, pensamos que en esta cultura que vivimos, que estamos tan cerca puerta con puerta, había que hacer algo para cambiar ese pensamiento. Haciendo un rastreo, me encontré con este proyecto, que impulsó Rosa Giménez y que es una maravilla", explica Hasson.

Por eso, en esta red vecinal, estar cerca de quienes más lo necesitan es un pilar fundamental; además, como puntualiza la responsable de Getxo Zurekin, no son solo las personas mayores quienes pueden verse en una situación de dependencia. "La enfermedad avanzada afecta a jóvenes también, y por ejemplo, una mujer puede haber perdido a su marido en un accidente y sentirse mal... Y hay mucha soledad no deseada en personas jóvenes", aclara esta enfermera de cuidados paliativos. Pero las ventanas de esta escalera están abiertas a todas las personas y comunidades de Getxo que deseen apuntarse. "La iniciativa busca, sobre todo, la reciprocidad y ver cómo nos beneficiamos mutuamente: si yo bajo la basura a la mujer del quinto, ella puede recoger los paquetes a la jovencita del primero. Todos somos útiles y todos nos cuidamos mutuamente", destaca Hasson. "Simplemente, muchas veces es tocar el timbre cuando llegas de trabar: Oye, Mari, ¿estás bien? ¿Necesitas algo? Y, seguramente, Mari diga que no. Pero ella ya siente que alguien está preocupada por ella y está más segura", describe la responsable de Getxo Zurekin.
Escalera, inclinada, de la casa de la calle de la Cruz, 6, de Bilbao
La escalera de la casa de nuestros abuelos paternos, calle de la Cruz, 6  imborrable en nuestra memoria.

El proyecto inicial, "La escalera nació de la simple y pura necesidad de imaginar otra idea de comunidad", reconoce su creadora, Rosa Jiménez Pereda. Por eso, esta acción plantea preguntas como ¿Qué harías por tus vecinos? ¿Has pensado que en algún momento de tu vida podrías estar en una situación de dependencia o necesitar cuidados? ¿Crees que en tu escalera te apoyarían? ¿Tu escalera está preparada para poner en marcha una cadena de cariño y de acompañamiento para las personas que lo puedan necesitar?

Para apuntarse: Las personas interesadas en poner en marcha esta iniciativa en su comunidad pueden hacerlo enviando un correo electrónico a hola@doblesonrisa.com o llamando al teléfono 679 019 838. Se les ofrecerá una primera reunión para resolver dudas y ayudarles a empezar; y luego cada comunidad adaptará el proyecto a su entorno.  
Twitter: @_laescalera

Elefantes en medio de la sala

Elefantes en medio de la sala
Una gran metáfora como es "el elefante en medio de la sala que nadie quiere ver ni mencionar" nos ofrece . Es una variante del TabúPolite fiction, un elefante en una cristalería, esqueletos en el armarioEl traje nuevo del emperadorcuyo origen se remonta al "Conde Lucanor" de Don Juan Manuel en 1335 aunque la historia fuese después realmente popularizada por el escritor Hans Christian Andersen en 1837. 

Bansky pintó un elefante del mismo color de la pared, como parte de su primera exposición en EEUU en 2006, aludiendo al problema de la pobreza global. Fue obligado a “despintarlo”. En inglés, elephant in the room («elefante en la habitación») es una expresión metafórica, una verdad incontrastable que es ignorada o quiere pasar inadvertida. También se aplica a un problema o riesgo obvio que nadie quiere aceptar y discutir.​

Se basa en la idea de que sería imposible pasar por alto la presencia de un elefante en una habitación. Las personas fingen que el elefante no está ahí, para no lidiar con el enorme problema que implica. Sin embargo, la propia presencia de una situación tan grande y obvia se vuelve incómoda para todos los involucrados, quienes, a pesar de ello, continúan evitando atender o hablar del problema.

Fue en 1814 cuando Ivan Andreevich Krylov, un poeta y escritor ruso, publicó una fábula titulada «El hombre inquisitivo». En ella se refería a un hombre que recorría un museo y notaba todo tipo de pequeños detalles pero, asombrosamente, no percibió un elefante. Aquel concepto no murió allí. Fiódor Dostoievski la retomó en su novela “Los endemoniados” cuando escribió: “Belinsky era como el hombre inquisitivo de Krylov, que no se dio cuenta del elefante en el museo.

Finalmente, fue Mark Twain quien perfiló mejor el concepto en El robo del elefante blanco” (leer en PDF), haciendo referencia a la ineptitud y falta de lógica que subyace a ese comportamiento. 
Más tarde,
The New York Times recogió la frase, que luego pasó a convertirse en una expresión popular que se utiliza para referirse a algo obvio que pasa desapercibido o de lo que nadie quiere hacerse cargo. La expresión indica una verdad evidente que es ignorada, aunque también puede tratarse de un problema que nadie quiere discutir o un riesgo que nadie está dispuesto a asumir.
Existen en nuestro entorno muchos elefantes que no queremos ver, de esos temáticas tan enormes que hay que reconocer, debatir y consensuar, tales como:
Post que estuvo en borrador desde el 4-11-2016.  Seguirá completándose.
Recuperado retrospectivamente cinco años después.

Manifiesto en apoyo al Tercer Sector Social de Euskadi

Manifiesto en apoyo al Tercer Sector Social de Euskadi
Nos sumamos a la campaña del Manifiesto en apoyo al Tercer Sector Social de Euskadi

 Kaixo lagunak,

La pandemia de la Covid-19 está teniendo un gran impacto sanitario, social y económico en la sociedad en su conjunto, pero especialmente en las personas más vulnerables, y también, en las organizaciones del Tercer Sector Social de Euskadi. Por ello, la red de redes del tercer sector social de Euskadi aprobamos un documento de propuestas ante la crisis de la Covid-19 y venimos desplegando una campaña de incidencia y comunicación desde el otoño.

Dentro de dicha campaña, Manifiesto en apoyo al Tercer Sector Social de Euskadi, publicamos desde hoy una web que recoge el manifiesto de apoyo al Tercer Sector Social de Euskadi, ante el impacto de la pandemia, con su correspondiente formulario de adhesión para organizaciones y personas físicas.

Queremos conseguir el mayor número de adhesiones al manifiesto desde las redes y entidades del tercer sector social en Euskadi. Os invitamos por ello, a que lo apoyéis desde vuestras organizaciones, y también es posible hacerlo a título personal, para lo  que os invitamos a difundirlo entre vuestra base social. Este es el enlace a la web del manifiesto: https://manifestusoziala.eus/

El Tercer Sector Social de Euskadi está compuesto por casi 4.000 entidades, que cuentan 138.600 personas voluntarias y dan empleo a 38.525 profesionales. En 2018, gestionaron un volumen económico de 1.736 millones de euros, equivalente al 2,3 del PIB vasco.

El documento íntegro del informe y la campaña se puede ver en este enlace. Eskerrik asko eta ondo izan.

Manifiesto en apoyo al Tercer Sector Social de Euskadi
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El Misterio de Roseto o cómo ser una comunidad longeva

El Misterio de Roseto o cómo ser una comunidad longeva
Mucho se ha escrito y mucho hemos leído del "Efecto Roseto" (véase en Wikipedia). Por ejemplo, ya hace cinco años en el imprescindible blog de Cultura Científica un post escrito por Iker Badiola Etxaburu, y más recientemente como primer capítulo del best seller "Fuera de serie" o Outliers de Malcolm Gladwell (puede leerse ese capítulo en este enlace).

El Misterio de Roseto es la historia de cómo descubrieron un lugar en Pensilvania y su secreto comunitario de longevidad, porque allí la gente solamente se moría por ser muy vieja, de pura ancianidad. El origen de los fundadores de este municipio estadounidense se encuentra en Italia.

Roseto Valfortore se encuentra al pie de los Apeninos, en la provincia italiana de la Foggia, a unos 160 kilómetros al sureste de Roma. Como villa medieval que es, está organizada alrededor de su plaza mayor. Durante siglos, los paesani de Roseto trabajaron en las canteras de mármol de las colinas circundantes, o cultivaron los campos en terraza del valle, caminando unos ocho kilómetros montaña abajo por la mañana y haciendo el viaje de vuelta monte arriba por la tarde. Era una vida dura. La gente era en su mayor parte analfabeta y desesperadamente pobre. Nadie albergó demasiadas esperanzas de mejora económica hasta que a finales del siglo XIX llegaron a Roseto nuevas de una tierra de promisión al otro lado del océano. 

En enero de 1882, un grupo de once rosetinos —diez hombres y un muchacho— se embarcaron para Nueva York. En su primera noche en América durmieron sobre el suelo de una taberna de la calle Mulberry, en Little Italy (Manhattan). De allí se aventuraron al oeste, y acabaron por encontrar trabajo en una cantera de pizarra 144 kilómetros al oeste de la ciudad, cerca de la localidad de Bangor (Pensilvania). 

Al año siguiente, fueron quince los rosetinos que viajaron de Italia a América, y varios miembros de aquel grupo terminaron también en Bangor para unirse a sus compatriotas en la cantera de pizarra. Aquellos inmigrantes, a su vez, propagaron por Roseto la promesa del Nuevo Mundo; y pronto otro grupo hizo las maletas y se dirigió a Pensilvania, hasta que la corriente inicial de inmigrantes se convirtió en inundación. Sólo en 1894, unos mil doscientos rosetinos solicitaron pasaportes para América, y dejaron así abandonadas calles enteras de su pueblo.

Los rosetinos comenzaron a comprar tierra de una ladera rocosa unida a Bangor por un escarpado camino de carretas. Levantaron casas de dos pisos estrechamente arracimadas, y construyeron una iglesia y la llamaron Nuestra Señora del Monte Carmelo. Al principio, bautizaron su pueblo Nueva Italia; pero pronto lecambiaron el nombre por el de Roseto, pues les pareció muy propio, dado que casi todos procedían de aquel pueblo italiano. 

Los rosetinos comenzaron a criar cerdos en sus patios traseros y a cultivar uvas con que hacer su vino cosechero. Construyeron escuelas, un parque, un convento y un cementerio. Abrieron tiendas, panaderías, restaurantes y bares a lo largo de la avenida de Garibaldi. Aparecieron más de una docena de telares donde se fabricaban blusas para el comercio textil. La vecina Bangor era mayoritariamente galesa e inglesa, y la siguiente ciudad más próxima era abrumadoramente alemana, lo cual —dadas las tormentosas relaciones entre ingleses, alemanes e italianos en aquellos años— significaba que Roseto sería estrictamente para los rosetinos. 

Quien hubiera recorrido las calles de Roseto (Pensilvania) en los primeros decenios del siglo pasado, no habría oído hablar sino italiano, y no un italiano cualquiera, sino justo el dialecto sureño de la Foggia que se hablaba en el Roseto de Italia. El Roseto de Pensilvania era un mundo propio autosuficiente en su pequeñez, casi desconocido para la sociedad que lo rodeaba; y bien podría haber permanecido así, de no haber sido por un hombre llamado Stewart Wolf, un pionero de la medicina psicosomática

Wolf era médico y advirtió que rara vez había tenido algún paciente de Roseto menor de sesenta y cinco años hubiese tenido problemas cardiacos. Wolf se quedó muy sorprendido. A finales de la década de 1950, antes de que se conocieran los fármacos para reducir el colesterol y otras medidas agresivas para prevenir afecciones cardiacas, los infartos eran una epidemia en Estados Unidos. Eran la principal causa de muerte entre los varones menores de sesenta y cinco años.

Contando con la colaboración del sociólogo John Bruhn, ambos descubrieron algo que resultó ser vital en el esclarecimiento del Misterio de Roseto. Observaron que los rosetianos habían construido una comunidad muy cohesionada. Todos se ayudaban mutuamente; en una población de apenas dos mil habitantes había veintidós organizaciones cívicas. Las casas donde convivían tres generaciones eran inusualmente frecuentes. 

Roseto potenciaba sobremanera el igualitarismo y los más afortunados ayudaban a los más desfavorecidos. En definitiva, el sentimiento de comunidad era extremadamente extraordinario para una comunidad afincada en un país donde se primaba sobremanera el individualismo. Tenían un sentimiento de la familiaridad entre ellos. No había soledad.

Hoy día entendemos lo que es la "salud comunitaria" y cómo los rosetianos evitaban la soledad, causante del estrés; el gran mal de los países desarrollados. El estrés aumenta en nuestro cuerpo la hormona llamada cortisol. El cortisol es producido por la glándula suprarrenal y prepara el organismo para momentos puntuales en los que tenemos que acelerar nuestra actividad metabólica en respuesta a condicionantes externos. Pero la exposición constante de los tejidos al cortisol provoca el incremento de la presión arterial y la depresión del sistema inmune que termina desembocando en enfermedades cardiovasculares. 

Los rosetianos nos brindaron un bonito experimento con el cual demostraron la naturaleza grupal del ser humano, enseñando que el Homo sapiens es un animal social en contra de las tendencias individualistas que se imponen en los países desarrollados. 

En resumen: Los rosetinos estaban sanos por ser de donde eran y por estar rodeados de quienes estaban rodeados. Habían creado su propio mundo, donde el poder del clan de arropamiento y el concepto de felicidad era distinto al concepto de felicidad que existía una vez salías de Roseto. Si quieres cumplir muchos años, elige vivir entre gente que quieres y que te quieren,...
Bonus: Lección de Argiñano en el segundo 39: Vivir en un pueblo es fuente de salud.

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