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Las casas baratas de Romo: Obreros promoviendo su barriada

Álbum de imágenes.

Las casas baratas de Romo (Getxo) en la historia, cuando los obreros promovieron su propia barriada. El imaginario colectivo suele asociar Getxo con los imponentes palacios de Neguri, los paseos señoriales frente al Abra y la burguesía industrial de principios del siglo XX. Sin embargo, la historia de las ciudades siempre se escribe a dos manos. Al otro lado de la trinchera ferroviaria y lindando con la ría, el barrio de Romo levantó sus cimientos sobre una realidad muy distinta: la del sudor, el cooperativismo y la urgencia de dar techo a quienes hacían posible el milagro económico vizcaíno.

Las conocidas como «casas baratas» no fueron simplemente un parche habitacional, sino una declaración de intenciones urbanística. Al amparo de las sucesivas Leyes de Casas Baratas (iniciadas con la primera Ley de Casas Baratas, del 12 de junio de 1911), florecieron en Bizkaia modelos de vivienda que buscaban dignificar la vida del trabajador. En Romo, esto se tradujo en hileras de edificaciones de escala humana, a menudo unifamiliares o de pocas alturas, dotadas de pequeños huertos o patios. Eran construcciones modestas, sí, pero concebidas bajo criterios de higiene, ventilación y luz que contrastaban drásticamente con el hacinamiento de otros núcleos industriales. 

El ladrillo como tejido social. Pasear hoy por los vestigios de estas barriadas es asomarse a una forma de entender la comunidad que la arquitectura contemporánea parece haber olvidado. Aquellas casas no solo alojaban familias; estructuraban un ecosistema. El diseño de las calles, la proximidad de los portales y los espacios compartidos fomentaban una red de apoyo mutuo indispensable para la supervivencia de la clase trabajadora. 

El barrio de Romo creció con una identidad forjada en el arraigo. La casa barata era el trofeo de la clase obrera, el espacio donde el trabajador dejaba de ser un mero engranaje fabril para convertirse en ciudadano con un espacio propio. La estética de estas viviendas, con sus fachadas características, tejados a dos aguas y carpinterías funcionales, representa un patrimonio arquitectónico que dialoga directamente con la historia social de Euskadi. 

Borrar estas casas del mapa urbano implica mucho más que sustituir ladrillos viejos por hormigón nuevo; supone extirpar una página fundamental del relato histórico de Getxo. Conservarlas, en cambio, exige un esfuerzo colectivo por reconocer que el valor de un edificio no reside únicamente en su monumentalidad geométrica, sino en la memoria humana que custodia. Las casas de Romo son el testimonio mudo de quienes, con sus manos, construyeron la prosperidad de la que hoy disfrutamos. 

Al otro lado de las barreras (ya desaparecidas por el Metro). Romo nació como barrio obrero, al otro lado de la vía que lo separaba de Las Arenas, la Getxo de la burguesía industrial. Las barreras del ferrocarril, junto al río Gobela, existieron de 1887 a 1995, y el documental Las barreras: un relato de dos barrios, de Teresa Lavina, las retrata como una línea entre dos realidades socioeconómicas cuyo eco persiste en la memoria colectiva. Las casas baratas se levantaron en el límite entre lo urbanizado y lo rural, cerca de las viviendas de la burguesía de Las Arenas y Neguri. 

Ochenta casas, cuatro filas y una calle. Ondarea Bizkaia sitúa el comienzo de la historia el 30 de enero de 1923. La cooperativa El Hogar Obrero de Guecho, formada por empleados del ferrocarril Bilbao-Las Arenas y por metalúrgicos, levantó una barriada de ochenta casas familiares, en cuatro filas de veinte separadas por una calle. El arquitecto fue Ángel Líbano Peñenori; las obras arrancaron a finales de marzo de 1924, con un presupuesto inicial de 1.093.083,97 pesetas, y las casas pudieron habitarse en junio de 1925. Según las crónicas locales, el dinero escaseó y ni las autoridades locales ni la Diputación ayudaron económicamente, convencidas de que la vivienda no era asunto suyo. El sorteo de las casas se celebró, según esas mismas crónicas, en un campo municipal, con la Banda Municipal de fondo.

Una cocina, un retrete y tres dormitorios. Hoy suena a poco; en 1925 era mucho. Cada casa tenía cocina económica, retrete, comedor y dormitorios separados (padres, chicos y chicas); solo unas pocas añadían bañera y ducha. El cronista local lo considera un avance notable frente a las condiciones de la época. Lavina recogió los testimonios de quienes viven o vivieron en ellas para su documental Las casas baratas de Romo, proyectado el 19 de octubre de 2024 en Romo Kultur Etxea (frente a las mismas casas). 

Patrimonio frente a la presión inmobiliaria. Hoy, la supervivencia de las casas baratas de Romo se enfrenta a la inevitable voracidad del desarrollo urbano. La paradoja de nuestro tiempo es que el suelo sobre el que se asientan estas modestas viviendas ha multiplicado su valor, sometiendo al patrimonio obrero a una tensión constante entre la conservación y el derribo. 

Qué hacer en 2, 5 y 10 años. A dos años: ver el documental de Lavina (o pedir otra proyección a Getxo Kultura) y recoger, con permiso, veinte testimonios de vecinos y descendientes para una biblioteca municipal; indicador: grabaciones accesibles. A cinco: preguntar por escrito al Ayuntamiento si el conjunto está catalogado y, si no lo está, proponerlo; indicador: respuesta oficial. A diez: una ruta guiada anual por la barriada en las Jornadas Europeas del Patrimonio, con voluntarios formados; indicador: rutas, asistentes y testimonios nuevos. Basta una revisión anual de tres líneas (qué se hizo, qué falta, quién ayuda).

@agirregabiria

Las casas baratas de Romo: Obreros promoviendo su barriada

♬ Neoclassical Melancholy - Tommy Ashworth

Conversatorio #219 de Juan Carlos Pérez con Joseba Arregi sobre arquitectura y naturaleza en Getxo

Por su interés, nuevamente recogemos un vídeo con el Conversatorio #219 de Juan Carlos Pérez con Joseba Arregi sobre una mirada desde la historia y el presente a la arquitectura y medio natural en nuestro municipio de Getxo. Se trata de dos buenos amigos residentes en Getxo de tiempo atrás y grandes conocedores del tema.

Su resumen dice así: ¡Bienvenidos y bienvenidas a Getxo! Un pueblo con encanto situado a tan solo 20 minutos de Bilbao. Getxo es un majestuoso municipio lleno de paisajes únicos, donde cada visitante pueden encontrar el más bello horizonte de la costa y preciosos acantilados y bosques con flora autóctona. 

Por su peculiar historia Getxo concentra los vestigios de un pasado excepcional donde conviven las tradiciones marineras vascas y los más bellos palacetes fruto de los orígenes burgueses de sus habitantes.

El municipio de Getxo está compuesto por los siguientes barrios o localizaciones: Andra Mari, Areeta-Las Arenas, Algorta, Neguri y Romo – todas ellas conforman nuestro municipio. Visita Getxo y disfruta de cada uno de sus rincones. 

De vuelta de vacaciones, ya en Getxo

El tiempo soleado, parecido. Concurso de pesca en el faro del Puerto Nuevo. Tomar un café o un batido cuesta el triple que en Alicante. Windsurf en la playa de Ereaga. Paseo por Arriluce con Carmen,...

'Objetivo Euskadi': Barrios

Ya se puede ver todo el programa de anoche en la web de EITB, donde aparezco como cicerone del barrio de Neguri (que comienza en la 2ª parte) como contraste a Abetxuko y Otxarkoaga:
'Objetivo Euskadi': Barrios (1)'Objetivo Euskadi': Barrios (1)
'Objetivo Euskadi': Barrios (2) 'Objetivo Euskadi': Barrios (2)
'Objetivo Euskadi': Barrios (3) 'Objetivo Euskadi': Barrios (3)
'Objetivo Euskadi': Barrios (4)'Objetivo Euskadi': Barrios (4)

Hoy estaremos en "Objetivo Euskadi", de ETB-2

"Objetivo Euskadi" dedica su programa hoy, 26 de marzo de 2009, a diferentes barrios de Euskadi, según Naia Muñoz. Abetxuko, Otxarkoaga y Neguri serán los protagonistas del programa, a partir de las 23:30 horas ETB-2. Recogemos el texto de la noticia:

Nacer y crecer en ciertos barrios marca, y cuando hablamos de barrios no necesariamente nos referimos a suburbios. En Euskadi hay muchos tipos: barrios obreros, de clase alta, barrios construidos por sus propios habitantes…. No hay más que visitar algunos barrios para darnos cuenta de que hay personas que se sienten orgullosos del lugar donde nacieron, que viven en el mismo barrio y que no lo cambiarían por ningún otro lugar del mundo. "Objetivo Euskadi" ha visitado tres de los muchos barrios que existen a lo largo y ancho de nuestra geografía y nos hemos encontrado con historias muy interesantes. Abetxuko es un popular barrio gasteiztarra que este año celebra su 50ª aniversario. Ha sido un barrio hecho por sus propios vecinos y si se pregunta en la calle sobre quién es la figura emblemática de Abetxuko el nombre de Paquita siempre sale a relucir. Con ella hemos recorrido los lugares más emblemáticos del barrio, hemos entrado en algunas de las casas más antiguas y Paquita nos ha contado su apasionante historia sobre cómo llegó a Abetxuko en los años 60 como monja y el porqué se quedó prendida en él 50 años después. El bilbaíno barrio de Otxarkoaga tiene una historia apasionante. Aquí recalaron muchos de los residentes de diferentes barrios de Bilbao que vivían en lo que antes se llamaban "chabolas". Un barrio construido en muy poco tiempo, con enormes edificios a los que trasladaron a estos vecinos. Para algunos era el paraíso, para otros una imposición del régimen de los años '60. Muchas familias venidas a trabajar desde diferentes puntos del Estado recalaron en este barrio obrero. Y mientras los barrios obreros afloraban en la próspera Bizkaia, familias de empresarios, banqueros y hombres de negocios habían descubierto, años antes, un lugar excepcional donde vivir todo el año: el barrio getxotarra de Neguri, uno de los más selectos de Euskadi. A pie de playa y con el Abra como paisaje se construyeron auténticas joyas arquitectónicas que perviven en el tiempo y que aún nos hacen abrir los ojos de admiración.

Curiosamente los tres barrios elegidos nos traen grandes recuerdos. En Abetxuko hicimos muchos años de "mili" unos cuantos amigos, en Araka allá en el último trimestre de 1974 y luego 15 meses más entre julio de 1976 y septiembre de 1977, y era el barrio naciente para salir a cenar el famoso "menú Urtain" de plato único con dos huevos fritos, chuleta de cerdo y muchas patatas fritas. En Otxarkoaga desarrollamos una intensa labor educativa, antigua y reciente, con grandes aliados como Kale dor Kayikó, y donde el próximo día 8 de Abril se celebrará el Día Internacional del Pueblo Gitano. Y en Las Arenas (Getxo) vivimos desde 1977. Como cicerone de Neguri (Getxo) con el equipo de "Objetivo Euskadi" grabamos muchos minutos, que se reducirán a unos pocos, según ya relatamos en este blog (foto superior y otras muchas de Neguri). ¡A ver qué nos parece el resultado final de la comparativa!