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Movilforum IoT Hackathon, Getxo

Movilforum nos invita a participar en el Hackathon IoT que tendrá lugar en BiscayTIK, Centro de Conocimiento Bake Eder, Avda. Zugatzarte, 32, 48930 Getxo (Bizkaia) los días 15 y 16 de Octubre de 2015. El objetivo de este Hackathon es dotar a los asistentes de las capacidades necesarias para desarrollar sus proyectos IoT (Internet of Thinks), fomentar la creación de equipos multi-disciplinares (desarrolladores, diseñadores, marketing) y la utilización de la placa Edison de Intel para los desarrollos.

Si participas Movilforum te proporciona un kit de desarrollo formado por: un SOC Intel Edison, una placa de prototipado Arduino y un kit de sensores para que puedas llevar a cabo tu idea. Tan solo tendrás que llevar tu portátil para realizar el desarrollo. Previamente conviene instalar el siguiente software, en función del lenguaje de programación que vayas a utilizar: 

Durante la jornada se formarán equipos de trabajo, por lo que te recomendamos que si conoces a alguien más que no se haya apuntado o quiera apuntarse, os registréis todos previamente, sino durante la jornada formaremos los equipos acordes al perfil que hayáis indicado durante el registro (negocio, hardware, software).

Este proyecto lo podrás presentar al Reto Edison, que tiene como objetivo la búsqueda de soluciones innovadoras en el campo del Internet de las cosas (IoT) mediante la utilización de los módulos Edison. Los mejores proyectos serán presentados en FICOD. Inscríbete ya, las plazas son limitadas.

HAPIfork: El tenedor digital que cuida nuestra salud

Por si queda alguien sin sospechar lo que el futuro nos depara con el Internet de las Cosas, se van anticipando recursos insospechados en los objetos más cotidianos que podamos imaginar (aunque el que relatamos hoy sólo se conecta con nuestro móvil o equipo). Novedades como HAPIfork, un tenedor digital que cuidará tu nuestra salud revelando qué, cuándo y cómo comemos. Es un producto interesante, al precio de 79$ ó 70€, de la amplia gama de HAPI con pulseras de actividad o pesos sincronizados por Bluetooh. 

Con un color personalizado para cada miembro de la familia, el HAPIfork mide el tiempo y el peso de cada bocado, registrando la duración y peso de las comidas a lo largo del día. Con indicadores luminosos apunta si nos excedemos con la comida. Esta monitorización sirve para mejorar nuestros hábitos alimenticios, ralentizando la ingestión, alcanzando en los veinte minutos habituales la misma sensación de saciedad con menos calorías.
Descubierto gracias al blog de Óscar Paz.
También Google comercializa cucharas Liftware para enfermos de Parkinson.

Educación 2015: Carta a los Reyes Magos

Esta noche mágica, esperando los Reyes Magos, es el momento de pensar en programar 2015, un año crucial. Para algunos serán 40 años dedicados profesionalmente a la educación, con docencia en la universidad y en centros pre-universitarios (simultáneamente), en el servicio militar, en la administración educativa, en la gestión museística y cultural, prevención de drogodependencias, en la formación empresarial, en la sociedad de la información, en la innovación educativa,...

La educación es un subsistema social complejo, intrincado, con agentes que se cuentan por millares (de alumnado, progenitores, profesorado, administración,...) y donde las decisiones en los múltiples niveles y ámbitos se adoptan a velocidades muy diferenciadas. La heterocronía (diversidad de ritmos) de un universo así genera tensiones, por la adopción más ágil del cambio en la sociedad (no digamos del mercado o las tecnologías) que en el binomio familias-escuelas, incluso porque muchas comunidades educativas innovan con mayor celeridad que la administración.

Es demasiado trascendente la educación para que nadie se desinterese de esta responsabilidad, porque el futuro colectivo se escribe en las aulas. Gran parte de la ciudadanía, especialmente cuando se convierten en madres o padres, reviven su experiencia discente,... de la que están alejados al menos una generación.

Lo deseable, lo exigible y lo alcanzable no es tan difícil de imaginar y establecer. Otra cuestión es ordenar y articular los mecanismos para asegurarlo en el alambicado entramado familiar-escolar-institucional. En síntesis, queremos una educación que garantice el éxito universal (no basta ya ofrecer un pupitre y aceptar un porcentaje de fracaso, que sería de la sociedad), logrando que cada niño y cada niña descubran sus talentos y su destino personal, familiar y profesional.

Ante semejante reto, es lógica una primera reacción de desbordamiento y de confianza en quienes son expertos en psico-pedagogía, organización escolar,... Pero conviene recobrar la lucidez y el sentido común y reclamar lo que juzguemos necesario para la mejor educación de nuestras generaciones más jóvenes.

Para cortar el nudo gordiano de esos profusos, confusos y difusos debates sobre currículos, metodologías, "reválidas",... de reformas de aquí y de allá,... para -más aún- cambiar realmente esa íntima relación docente-discente, ese aprendizaje significativo que sólo surge cuando hay una relación de aprecio mutuo,... bastaría con CAMBIAR LA EVALUACIÓN (entre otras sugerencias, como las del “Horizon Report 2014 K12″, ver en imagen anexa).
Sin entrar en detalles de rúbricas y otros sistemas epistemológicos, si toda la evaluación diagnóstica, de proceso o de resultado se hiciese en condiciones reales: Conectados a Internet y contando con el apoyo de nuestras "amistades" (reales, virtuales, familiares,...). Así es como en la actualidad convivimos y trabajamos, y aún será más cierto en el futuro para el que estamos educando a nuestra infancia y juventud.

Bastaría esta mutación en la evaluación (revolución es cambiar de pregunta, mientras que cambiar de respuesta es solamente evolución) para alterar los mecanismos escolares, dando el protagonismo al alumnado y a su aprendizaje, y de este modo se cambiaría el modo de ir adquiriendo competencias personales y grupales, cooperando y tejiendo una red de aprendizaje y relación (un PLE, entorno personal de aprendizaje).

Todo esto reabre temas polémicos. Como, por ejemplo, sigue siendo la incorporación y presencia en la educación de las tecnologías (las mal denominadas "nuevas tecnologías", aunque algunas -como la informática- llevan -al menos- 30 años en las escuelas). Sorprende que la digitalización que ha arrasado sectores, muy poderosos como el mundo de la información, apenas ha impactado en el sistema educativo.

Podemos afirmar que, hasta la fecha, no se ha producido una significativa digitalización de la escuela, sino que lo acontecido apenas ha sido una escolarización de lo digital (aceptándose la presencia de "aulas de informática" o de alguna "asignatura optativa" -dos horrendos y obsoletos modelos-). Ello habla y demuestra la fortaleza del entramado educativo (para bien, por rigor y prudencia, y para mal, por inercias).
Caben dudas e incertidumbres... todas, racionales y emocionales; pero tonterías, las justas. Quienes peinamos canas y calvas, ya hemos vivido en persona aquello de que el bolígrafo arruinará la caligrafía de las plumillas (de untar en tintero), o el rotring no debe sustituir al tiralíneas,... y desde entonces muchas más. El pensamiento ludita o neo-ludita no debe hacernos caer en la parálisis por el análisis interminable.

Nuestros hijos, literalmente desde la primera, vivieron con ordenadores desde su nacimiento,... y nuestros nietos, nacieron con el iPad (desde 2010). Cuando quienes nacieron en este siglo XXI se incorporen al mundo laboral, probablemente habrá acontecido -antes o en torno al 2030- el momento de la singularidad tecnológica (leer enlace). Los padres y madres actuales estuvieron digitalizados, desde su infancia y en su escolarización, y los alumnos y alumnas actuales están CONECTADOS casi permanentemente desde los 9-10 años.
2011 con su iPad (1, que nació un mes después de él)

Es tarea urgente, educar en el uso de los medios digitales, en sus grandes posibilidades y en sus riesgos ciertos, tan pronto como se acuerde en cada comunidad escolar. Resulta ridículo, a nuestro juicio, con una mínima perspectiva de futuro tratar de limitar (o impedir, incluso) el uso de los teléfonos inteligentes, y otros dispositivos unipersonales. Ello llevaría, a muy corto plazo, no ya sólo a la necesidad de retirar los smartphones, sino casi a tener que desvestirse antes de entrar en la escuela cuando la propia ropa incorpore vestibles (wearables) propios del Internet de las cosas (IoT).

Resulta patético ignorar y anular la potencia de los smartphones que el alumnado lleva en sus bolsillos (cada día a menor precio), que por su procesador y aplicaciones son centenares de veces más potentes que el famoso supercomputador Deep Blue de IBM que en 1997 derrotó a Kasparov, o más rápidos que los viejos netbooks (ya con 6-7 años), de cuyo costoso mantenimiento es mejor no hablar.

Queremos y necesitamos una escuela con todos los recursos, de papel y digitales, para asegurar la inclusión digital (y no abrir nuevas brechas entre alumnado conectado o no en su hogar), con todas las metodologías (sólo su suma y combinación es la mejor pedagogía) y con una alfabetización plena, que actualmente comprende varias lenguas naturales y varios metalenguajes (matemático, científico, tecnológico, digital, artístico,...).

La mejora de las competencias digitales del alumnado son una apremiante innovación a incorporar, en el escaso tiempo reglado curricular, a fin de permitir sin exclusiones al alumnado de familias desfavorecidas el aprendizaje ubicuo. La escolarización contemporánea no puede ser reducida a las 950-1.050 horas presenciales en la escuela, sino que se abre a nuevos espacios y condiscípulos en un aprendizaje inter-conectado de 8.760 horas anuales.

Este año nos corresponde a los distintos agentes anunciar y compartir nuestras decisiones. Las familias podrían sugerir que su gasto en papel (libros de texto no interactivos y no actualizables), así como las inversiones educativas en becas y gestión solidaria del pase a soportes digitales. Y reivindicar toda la información educativa inteligente y dinámica que les corresponde conocer en tiempo real (evaluaciones, información de orientación, conexión con tutorías y asociaciones, comedores, transporte,...).

Los centros, sus organizaciones, sus comunidades escolares y sus direcciones, deben aprestarse a realizar una profunda transición hacia la era digital (ver más detalles en otro post de dicho camino y de su posible financiación). Una nueva cultura colectiva de apertura espacio-temporal, de atención en otros horarios y calendarios, de perfeccionamiento digital de sus claustros y familias.

La administración debiera ser vanguardia que salvaguarde y promueva una innovación con garantía de resultados, al tiempo que minimiza errores y costes. En sumario, los poderes públicos debieran: Definir un marco general de coordinación; establecer las competencias educativas (incluidas las digitales) mínimas para alumnado, profesorado y equipos; establecer formación en red para sus agentes; promover centros avanzados que difundan buenas prácticas; garantizar la inclusión digital para alumnado becado en materiales escolares a fin de que se puedan proponer acciones de aprendizaje conjunto fuera del tiempo y espacio escolar; una conectividad universal y segura para aula expandida (en intramuros y extramuros del centro); un PLE personalizado para alumnado (según edad), familias, profesorado, dirección, inspección, servicios apoyo, administración,...; una plataforma integral para la extensión de la documentación personal interactiva y actualizada correspondiente a cada agente con seguridad y confidencialidad; y finalmente, dotando al ciberespacio con recursos de aprendizaje y de comunicación, en nuestras lenguas oficiales, de calidad y con aportación comunitaria que los priorice, dando visibilidad y jerarquía por prescriptores reconocidos de la comunidad escolar.

Confiamos que los Reyes Magos vuelvan a traernos oro, incienso y mirra, que además de hardware (dispositivos), software (APPs, aplicaciones) y conectividad (el "espíritu santo" en laico y prosaico) debieran ser conocimiento, bondad y convivencia. 

Para no perder los enlaces, si se lee en papel este post se puede usar el código QR adjunto para hipervincularlo en un dispositivo electrónico. Como bonus, una conferencia -repaso de 30 años- del brillante Nicholas Negroponte. No se pierdan su predicción final sobre las pastillas del conocimiento. 

Mamá Gallina, o el Internet de las Cosas en el hogar

A day in the life of Sensemother from Sen.se on Vimeo.

Mother de Sense, para algunos analistas el mejor gadget de 2014, es un caso actual de Internet de las Cosas (IoT, Internet of Things). Tomando, nada menos que el nombre de "Madre" o "Mamá", promete ocuparse de los pequeños o mayores de la casa y avisar a los adultos de que todo va bien.

Con sensores de posición y temperatura, pueden dar cuenta de si ha vuelto del colegio la hija o si el abuelo se ha tomado sus pastillas, o de si el cepillo de dientes se ha utilizado el tiempo y las ocasiones que son precisos. Ya es posible que este Internet de las Cosas nos supervise y recuerde cuánto hemos dormido, cuánto café tomamos a lo largo del día, lo que caminamos, qué puertas o ventanas se abren y a qué hora, quienes están en casa,... ¿Monstruoso o maravilloso? Eso depende de su uso e intención, suponemos.

Son tecnologías perfectamente probadas, conectadas por Bluetooh, que enlazan con los smartphones. Todo a un precio cada día más asequible, aunque este año aún se paga por la novedad que supone: 299$ con la centralita hub Mother y 4 sensores inteligente o Motion Cookies (sensores de movimiento), que pueden ampliarse en compras adicionales.

Tile App (iOS) para localizar tus cosas

El pequeño artilugio Tile App (sólo para iOS) es una solución alternativa, si falla la oración a San Antonio (o la plegaria a San Cucufato), para encontrar las llaves, algún bolso o maleta, o cualquier otro objeto perdido. Hay quienes lo incorporan a las mascotas,... o hasta a niños (en el caso de progenitores olvidadizos).

Tile es una etiqueta inteligente de reducido tamaña y peso inapreciable, con una pila que dura un año, que se pega, enlaza o adjunta a cualquier objeto con tendencia a perderse. Conectado por Bluetooth con un iPhone o un iPad, puede ser localizado en alcance de esta tecnología (no más allá de 10 ó, en óptimas condiciones, 20 metros). La aplicación ofrece un modo robo, de modo que -si se activa- será localizado ese Tile  por todos los usuarios de forma que si alguno lo encuentra comunica su posición al titular.

Conclusión: Puede ser un singular llavero para gente despistada por un precio de 19$ / 19€, aceptable como curioso gadget pero costoso como localizador generalizado (aunque no hay mejores alternativas) por su irreemplazable batería con autonomía limitada a un año. Existen otros localizadores o anti-robos más baratos, no sólo para iOS, y que además de sonar puede iluminarse cuando se solicita.

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