Mostrando entradas con la etiqueta humor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta humor. Mostrar todas las entradas

Los mejores chistes sobre "¿Es el club de...?

Siempre nos han gustado este tipo de chistes: Los que comienzan con algo parecido a ¿Este es el club de…? Aquí hemos recopilado algunos de los mejores a nuestro juicio. Cuando encontremos alguno más, lo incorporaremos a este post. 

– ¿Aquí es el club de los ludópatas
– Bingo. 

- ¿El club de los tiquismiquis
- Club no, a-so-cia-ción. 

– ¿Es el Club de los tontos
– Sí, regístrese 
– A ver … llaves .. móvil .. cartera … 
– Pase por Dios, pase, llevábamos años esperándole.

—Hola, quería ingresar en el Club de los despistados
—Pues no creo que tenga problemas para entrar, pero aquí no es.

-¿Es la asociación de exponenciales, logaritmos, senos, cosenos y tangentes? 
-Sí. 
-¿Quién es usted? 
-El presidente en funciones.

- ¿Es aquí el grupo para curar la ludopatía? 
- Yo apostaría a que sí. 
- Mal empezamos.

-¿Es el club de expresiones utilizadas cuando no sabes el nombre del otro? 
- Aquí es, crack. 
-¿Paso, artista? 
- Claro, campeón. 
- Gracias, amigo.

- ¿Mañana es la asamblea del  club de los ansiosos
- Sí, pero pase que ya estamos todos

- ¿La asociación del rifle? 
- Aquí es. 
- Apúnteme.

- ¡Hola!,¿este es el club de curiosas
- ¡Si! 
-¿Y quién más hay apuntado?

– Hola. ¿El club de pirómanos
– Sí 
– Bien. Ardo en deseos de conoceros. 
– No se apresure. Ya veremos si salta la chispa.

– Hola, ¿es el aquí el club de los mirones
– Si señor, ¿le apunto? 
– No, sólo estaba mirando…

– ¿Es aquí el club de susceptibles
– Claro 
– ¿Cómo que claro?

– ¿Es el Club de la Gente Antisocial? 
– Sí.
– ¿Puedo pasar? 
– No.

- Hemos montado una asociación de desganados.
- ¿Sin ánimo de lucro? 
- Sin ánimo de nada.

- ¿El club de los solteros
- Esto es un club de jugadores de rol. 
- Eso mismo quería decir.

- Bienvenido al club de los chistes malos. ¿Qué le trae por aquí? 
- El autobús 
- Pase, pase. Le quiero en mi equipo.

@jorge_cadaval Que Crack 😂! #gilipollezdeldia❤️ #buscandounasonrisa😊 ♬ sonido original - Jorge Cadaval

La historia de una inolvidable escena de “Indiana Jones”

 Nuestra escena preferida del cine, modelo y metáfora de eficiencia en tiempo y recursos.

En busca del arca perdida, la película dirigida por Steven Spielberg y estrenada en 1981, supuso el origen del personaje de Indiana Jones, interpretado por Harrison Ford. En el filme, el profesor y arqueólogo Jones se enfunda el sombrero y el látigo para tratar de encontrar el Arca de la Alianza, un tesoro de incalculable valor que podría acabar en manos del ejército nazi. 

Una de las escenas más emblemáticas de la película tiene lugar cuando el protagonista se enfrenta a unos malhechores en El Cairo, Egipto. Uno de los villanos saca una enorme espada con la que intenta intimidar a Jones, pero este resuelve el conflicto disparándole con una pistola. Lo curioso es que en el guion original de la película, Indiana tenía que agarrar la espada de su contrincante con el látigo para dejarle indefenso. 

Harrison Ford en ese momento de la grabación padecía disentería, una enfermedad bacteriana que produce diarreas y vómitos, entre otras dolencias. El propio Ford aseguraría muchos años después en una entrevista que le propuso a Spielberg "disparar a ese desgraciado", algo que el director aprobó para poder saltarse esa complicada toma.
Estábamos grabando en Túnez, y el guion tenía una escena donde peleaba con un espadachín, uno experto, y se suponía que la lucha definitiva de espada contra látigo. Hicimos un ensayo de la escena la noche anterior antes de grabarla, y Steve y yo nos dimos cuenta que nos llevaría de 2 a 3 días grabar la escena”. 

Harrison Ford continúa: “Era la última cosa que debíamos grabar en Túnez antes de irnos a filmar a Inglaterra. En la escena anterior tenía una pelea con látigo contra cinco "malos" que intentaban secuestrar a Marian, así que yo creía que era redundante. Pensé como saltarnos estos tres días de rodaje, así que le propuse a Steven que sin más le disparase al desgraciado, y él dijo “Estaba pensando lo mismo”.

Lo más divertido de Twitter

Humor creado por Inteligencia Artificial (AI)

Descarnado (no apto para todo el mundo), irreverente, especialmente con EE.UU., descriptivo (con las 3 únicas clases que existen: ricos, no ricos y marginados), contra el sistema bipartidista,... Y abre el debate entre humanos y máquinas, porque en la Inteligencia Artificial (AI) solamente cabe diferenciarse por lo que se piensa o por lo que se siente. Ácido, con todas las fobias (la policía norteamericana, por ejemplo, sobre todo si están fuera de servicio) del humorista al que imita tras estudiar su trayectoria: George Carlin (ver en otros posts)

También son geniales las sarcásticas propuestas de cómo resolver los graves problemas de injusticia social, como dejar sin hogar a todos los políticos cuando sean elegidos. O el efecto antes de las televisiones (con cuatro verbos solamente) o ahora de las redes sociales digitales para que los analfabetos se elogien por su ignorancia,... Sufriendo una angustiosa soledad. Todas las imágenes y secuencias, además del guion, creadas con Inteligencia Artificial (AI).
El proyecto, titulado "George Carlin: I’m Glad I’m Dead", fue lanzado por Dudesy, un canal de podcast y video de comedia de Inteligencia Artificial dirigido por el comediante Will Sasso y el escritor Chad Kultgen, en colaboración con una compañía tecnológica no revelada. La propuesta se centra en una imitación de Carlin, utilizando inteligencia artificial para replicar su voz, cadencia y estilo. Sin embargo, este intento por revivir al legendario comediante ha sido recibido con desaprobación y críticas, tanto por su calidad artística como por las implicaciones éticas de "hablar" por alguien que ya no puede dar su consentimiento. 

El especial, que se extiende por una hora, pretende recrear un espectáculo de stand-up con Carlin "hablando" sobre temas contemporáneos como el control de armas, los derechos trans, Jeff Bezos o Elon Musk. Con todo, surge la duda sobre cuánto de este contenido fue realmente creado por la AI y cuánto tuvo intervención humana (véase una opinión al respecto), ya que la empresa detrás de Dudesy mantiene un secreto sobre sus métodos y procesos.
Desafortunadamente, parece que el caústico vídeo ha sido retirado en apenas unos días. Quizá como resultado de esta demanda de los herederos de George Carlin.

Cualidades a cultivar en todo ser humano

Cualidades a cultivar en todo ser humano
En la década de 1990, el Dr. Martin Seligman y el Dr. Christopher Peterson (post anterior sobre ambos) comenzaron a examinar las mejores cualidades de las personas. Después de varios años de investigación, identificaron 24 fortalezas de carácter que se encuentran universalmente en todas las personas. Cuando las personas aprovechan estas fortalezas, según las investigaciones, pueden mejorar su calidad de vida. Este gráfico muestra las 24 fortalezas universales del VIA Institute on Character.

Categorías de las fortalezas, donde en negrita aparecen nuestras etiquetas tras publicar más de 9.500 entradas. Parece que de los seis apartados estamos faltos de pensar y escribir sobre coraje (algunos posts donde citamos esta virtud) y templanza (posts donde sí la resaltamos), mientras sí hablamos de los otros cuatro aspectos.
  • 🦁 Coraje con Entusiasmo, Integridad y Valentía.
  • 🧠Conocimiento / Sabiduría con Curiosidad, Creatividad, Mente abierta, Amor por el aprendizaje y Perspectiva.
  • ⚖️Justicia con Trabajo en equipo, Equidad (igualdad) y Liderazgo
  • 🙇‍♂️ Templanza con Perdón, Humildad, Prudencia y Autocontrol.
  • 🌌 Trascendencia con Propósito (Ikigai), Humor, Optimismo, Gratitud y Apreciación de la Belleza.
  • 🌍 Humanidad con Amabilidad, Inteligencia Social (solidaridad) y Amor.
También se demostró que las fortalezas anteriores son ampliamente estables en los individuos a lo largo del tiempo. Sin embargo, las fortalezas más maleables fueron el humor, la prudencia y la espiritualidad. Según un estudio de casi 16.000 personas, se descubrió que aumentar la esperanza, el entusiasmo, el amor y la curiosidad tiene el mayor impacto en el aumento de la satisfacción con la vida 

Las cualidades de un ser humano son aquellas características que lo distinguen y definen como individuo y como parte de una sociedad. Existen muchas cualidades que pueden tener las personas, pero algunas de las más importantes y valoradas según esta otra clasificación son:
  • Cualidades intelectuales: son las que se relacionan con la capacidad de razonar, aprender, crear y resolver problemas. Algunas de estas cualidades son la inteligencia, la creatividad, la imaginación, la curiosidad, la memoria, la elocuencia y la visión de futuro.
  • Cualidades morales: son las que se refieren a la conducta ética, al respeto a los principios y valores, y a la coherencia entre el pensamiento y la acción. Algunas de estas cualidades son la honestidad, la integridad, la responsabilidad, la justicia, la lealtad y la honradez.
  • Cualidades emocionales: son las que tienen que ver con la capacidad de sentir, expresar y gestionar las emociones propias y ajenas. Algunas de estas cualidades son la sensibilidad, la empatía, la compasión, la autoestima, la confianza, el optimismo y la resiliencia.
  • Cualidades sociales: son las que facilitan la convivencia, la comunicación y la colaboración con los demás. Algunas de estas cualidades son la simpatía, la afabilidad, la generosidad, la humildad, la tolerancia, la paciencia y la asertividad.
Estas son algunas de las principales cualidades de un ser humano, pero no las únicas. Cada persona tiene un conjunto único de cualidades que la hacen especial y valiosa. ¿Qué cualidades crees que te definen a ti?

Os invito a realizar este test que te indica tus fortalezas asentadas y las que trabajar.

Cómo escribir relatos según Kurt Vonnegut

«The Shape of Stories», de Kurt Vonnegut, fue su tesis del máster en antropología en la Universidad de Chicago. En su autobiografía de 1981, dice que fue rechazado porque era demasiado simple y demasiado divertido para ser tomado en serio. Delicioso el chiste con la entropía (entropy), en vez de fin (end).

Kurt Vonnegut dibuja un gráfico en el que se puede trazar cualquier historia. El eje vertical representa la buena y mala fortuna que experimentan los personajes sobre el eje horizontal que representa el tiempo desde el principio hasta el final de una historia. Por buena fortuna o buena suerte se refiere a tener prosperidad y buena salud. Y por mala suerte entiende la muerte, la pobreza extrema, o la enfermedad. 
        
Los ocho tipos de historias, según Kurt Vonnegut:
  1. El hombre en el agujero. El protagonista comienza la obra estable (es decir, con una suerte ni buena ni mala), pero enseguida tiene que hacer frente a uno o varios hechos que le repercuten muy negativamente, sumiéndolo en un pozo. ¿Dejamos que nuestro protagonista se pudra dentro del hoyo? Aunque te sientas tentado de hacerlo, si quieres trabajar este tipo de historia tendrás que conseguir que supere sus obstáculos y termine la historia en una situación aún mejor de la que estaba en un principio. Aunque pueda sorprenderte, este patrón no se ajusta sólo a relatos dramáticos, sino que también lo puedes utilizar en historias cómicas. Un ejemplo es Arsénico por compasión (Arsenic and old lace) de Joseph Kesselring. 
  2. Chico conoce a chica. En este modelo de historia el protagonista encuentra algo maravilloso y lo consigue. Hasta este momento, la curva que se dibuja en el gráfico, como ya supones, es ascendente. ¿Dejarás a tu protagonista ahí, tan a gustito, disfrutando de su felicidad? Claro que no. Eso estupendo que consigue lo pierde (y ahora la curva la dibujamos en descenso). Pero como nos gustan los finales felices, hacemos que el protagonista vuelva a recuperarlo y nuestro gráfico culminará en una curva ascendente. ¿Cómo? Haciendo que eso que ha perdido lo recupere para siempre. Jane Eyre de Charlotte Brontë es un ejemplo de ello. 
  3. De mal en peor. En este caso debes ser algo sádico, no tener piedad del protagonista y dibujar esa curva en continuo descenso. Para ello se hace obligado que las circunstancias y los acontecimientos que viva el protagonista sean cada vez más negativos. ¿Tienes alguna obra en mente? La metamorfosis de Kafka se ajusta a este patrón. 
  4. Cenicienta. El gráfico que se obtiene en este tipo de historia es el siguiente: la línea asciende poquito a poquito como consecuencia de varios acontecimientos sucesivos. De pronto, la curva desciende mucho de forma brusca y, al final, asciende de manera brutal. Y si no te lo crees, mira lo que le pasa a la pobre Cenicienta, quien comienza su historia siendo huérfana de madre. Después, su suerte va cambiando a mejor debido a diferentes acontecimientos (le llega la noticia del baile en palacio, conoce a su hada madrina, ésta le ayuda a asistir al baile, conoce al príncipe, se enamoran…) Sin embargo, esa buena fortuna cae en picado (es la medianoche, finaliza el baile para ella y, además debe regresar a su vida anterior, tan desdichada). Pero, como nos encantan los finales felices, esto no puede quedar así. Un hecho inesperado supone una mejora drástica de su suerte (el príncipe la busca y la encuentra), conduciendo a la protagonista a una situación maravillosa (Cenicienta y príncipe son felices por siempre jamás).
  5. Hamlet. En este patrón la historia dibuja una línea recta, no hay curva. El paradigma para este modelo sería, como ya supones, Hamlet. Este tipo de historia, según Vonnegut, tiene cierta ambigüedad en si los hechos afectan al protagonista de forma positiva o negativa. De este modo, el arco ni ascendería ni descendería, sino que se mantendría neutro. Así, según este autor, la historia de Hamlet comienza me manera similar a Cenicienta: el padre del protagonista acaba de morir y su madre se casa con su tío. Sin embargo, Vonnegut considera que el desarrollo de los acontecimientos no repercute de forma clara en el personaje, ni de manera positiva ni negativa. El fantasma del padre se le aparece pidiéndole que le vengue. ¿Es esta petición de venganza buenas o malas noticias para Hamlet? Según este autor, hay cierta ambigüedad sobre ello. Hamlet es el príncipe, puede matar a alguien si lo desea y no ser arrestado y, finalmente, aunque muere, no está claro si irá al Cielo o al Infierno. A pesar de esto, Vonnegut opina que hay una razón por la que reconocemos a Hamlet como una obra maestra: es que Shakespeare nos dijo la verdad, y la gente rara vez nos dice la verdad en esos auges y caídas del protagonista. Y la verdad es que sabemos muy poco sobre la vida y realmente no sabemos cuáles son las buenas noticias y cuáles son las malas noticias. 
  6. Historia de la creación. En las historias de la Creación de diferentes culturas, la humanidad recibe regalos de una deidad. Primero, productos básicos como la tierra y el cielo, luego cosas más pequeñas como la fauna y la flora. Por tanto, el arco que se dibujaría sería creciente hasta el final. Este tipo de historia no es muy común en la cultura occidental. 
  7. Antiguo Testamento. Al igual que en el tipo anterior, la humanidad recibe regalos de una deidad tras su creación. De repente el ser humano es expulsado de esa situación privilegiada y el desarrollo de los acontecimientos hace que caiga en picado. Así, esta historia tendría una línea ascendente (momento de la creación) y después la curva descendería de manera abrupta, manteniéndose en ese punto bajo debido a que la situación no mejora. 
  8. Nuevo Testamento. Sería un modelo de historia similar a la anterior. Sin embargo, al final se le ofrece una recompensa positiva. En el caso del Nuevo Testamento, esa recompensa es el Paraíso tras la muerte. Y, como te avanzaba, aquí tienes la infografía que Maya Eilam ha diseñado sobre los modelos de historias enunciados por Vonnegut.


Cómo escribir con estilo, según Kurt Vonnegut en dos recopilaciones
  • Encuentra un tema que te importe. / No divagues, no obstante. No divagaré sobre este punto. / Escribe sencillo. / Ten el valor de recortar. / Suena como tú mismo. / Di lo que quieres decir. /Compadécete de los lectores. 
  • 1 Usa el tiempo de un total desconocido de manera que sienta que no lo ha desperdiciado. 2. Dale al espectador al menos un personaje con el que pueda enraizarse. 3. Cada personaje debe querer algo, aunque sea un vaso de agua. 4. Cada frase debe hacer una de estas dos cosas – desvelar al personaje o avanzar la acción. 5. Empieza tan cerca del final como sea posible. 6. Sé un sádico. No importa cómo de dulces e inocentes sean los protagonistas, haz que le ocurran cosas horribles para que el lector pueda ver de qué están hechos. 7. Escribe para agradar a una sola persona. Si abres una ventana para hacerle el amor al mundo, por así decirlo, tu historia pillará una pulmonía. 8. Dale a tus lectores la mayor cantidad de información lo antes posible. Al Diablo con el suspense. Los lectores deben saber perfectamente qué está pasando, dónde y por qué. Deben ser capaces de terminar por sí mismo la historia, por si las cucarachas se comen las últimas páginas.
Muchas más sugerencias de otros muchos grandes escritores y guionistas.
Cómo escribir relatos según Kurt Vonnegut
Otras varias imágenes con diferentes líneas de la historia
Muchos más posts nuestros sobre trucos para escritores.

Cómo evitar cualquier guerra

Esta anécdota, recogida de Quora y seguramente apócrifa, muestra un método infalible para eludir cualquier guerra. Se atribuye al dictador venezolano Juan Vicente Gómez, que gobernó Venezuela desde 1908 hasta 1935.

Le tocó vivir la I Guerra Mundial (la Gran Guerra, entonces) y aunque estaba internamente a favor de los alemanes, jamás les ayudó en ningún sentido, manteniéndose neutral.

Este dictador mantenía una figura democrática ficticia, con un congreso supuestamente elegido, cosa que todos sabían que eran meros títeres. 

Un día el congreso se reunió y decidió que Venezuela debía entrar en la I GM y fueron a Maracay (en aquellos días era la Capital de Venezuela) a anunciarle su decisión a Juan Vicente Gómez. Entonces él les dijo:

- ¿Quién ha decidido que Venezuela entre en la Gran Guerra?
- El Congreso, su excelencia.
- Sí, pero, ¿exactamente quiénes?

Entonces le dieron la lista de los diputados que habían votado a favor de ello, y Gómez les dijo:

- Pues díganle a estos señores que tienen mi permiso para que ellos vayan a la guerra.

Evidentemente, nadie fue.

El mejor chiste de la vuelta al colegio

El mejor chiste de la vuelta al colegio
Este chiste es un clásico, pero siempre ha sido uno de nuestros preferidos, del eterno tema de la vuelta al colegio tras las vacaciones veraniegas. Arriba una versión para nuestro TikTok (en esta ocasión con Sara y su gran capacidad de improvisación teatral) y, abajo, otra posible transcripción.

Una madre despierta a su hijo por la mañana y le dice: 

- Vamos, hijo, levántate, que tienes que ir a la escuela. 

- Mamá, no quiero ir más al colegio. 

- ¿Y por qué no quieres ir? 

- Mira, te diré cuatro motivos: primero, porque no tengo ganas que yo le había agarrado tanto cariño a las vacaciones; segundo, porque allí me aburro mucho; tercero, porque los profesores no me quieren y cuarto, porque todos los niños se ríen de mí. 

- Vale, vale. Pues yo te daré cuatro razones por las que sí tienes que ir: 

Primera, porque te lo digo yo que soy tu madre, es septiembre y es tu obligación.
Segunda, porque ya han ido todos los alumnos.
Tercera, porque todo el claustro de profesores pregunta por ti.
Y cuarta razón, hijo mío, porque tienes cincuenta y cinco años, llevas 30 años dando clase y, además, ahora tú eres el director de la escuela.

El síndrome del usuario de vehículos eléctricos 

Antes de nada, hemos de confesar que somos adictos al vehículo eléctrico. Incluso formamos parte de una conocida asociación de usuarios convictos de la movilidad sostenible, que se autodenomina como AUVE. Son muchos años de uso constante de estos motores a batería, y bastan pocos días para caer en ese conjunto de síntomas que hemos de reconocer como "el síndrome del usuario de vehículos eléctricos".

Al principio, todo parecía anecdótico. Se había descrito previamente y difundido profusamente que pasarse a la movilidad eléctrica produciría una "ansiedad de autonomía". Pero eso fue lo de menos y la experiencia de conducción rápidamente difuminó ese miedo, porque bastaron unos pocos viajes largos para que esa preocupación desapareciera sin dejar rastro. 

Pero entonces, cuando nos sentíamos felices, vino lo peor,... Todo provino de que nos acostumbramos a esas ilusiones, irrealizables en la actualidad, de que era posible viajar sin ruidos, sin contaminar, sin vibraciones,... y en un mundo imaginario donde nadie ensucia la atmósfera, ni ensordece, ni arruina el futuro y el presente de sus vecinos y de su ciudad.

Ahí comenzaron nuestras pesadillas. Resulta inenarrable, pero estos fueron los primeros indicios de que algo estaba mal. Todo aquello que nos parecía normal, aceptable, cotidiano,... dejó de serlo. Veamos algunas señales de que algo grave nos había pasado, porque comenzamos a creer que vivíamos en una realidad distópica:
  • Nos vimos rodeados de ruidos, de motoristas que podían despertar a toda una ciudad o de conductores agresivos que bramaban chulescos con sus obsoletos cacharros, reliquias históricas por muy reciente que fuera su compra, pero que ni la policía los oía. 
  • Comenzamos a sentirnos ahogados cuando esas traqueteadas furgonetas esparcían humos negros de olor insufrible, pero que a nadie más molestaban.
  • Tampoco el resto de los mortales parecía sufrir con los traqueteos de los motores diésel de los autobuses, o cuando se quedaban hablando en su garaje subterráneo durante mucho tiempo en medio de la humareda de sus motores de combustión encendidos.
  • Aparecieron como si nunca hubieran existido esas horrendas manchones negros de grasa en todo tipo de aparcamientos y calzadas, así como esas bocanadas de aromáticos olores (VOC) derivados del petróleo refinado al repostar, tan consustanciales con la civilización (o apocalipsis) del consumo irrefrenable.
  • La desconexión fue creciente: Dejamos de acudir a las gasolineras para repostar, nos desinteresamos de aceites y aditivos, y olvidamos aquellas inolvidables visitas a talleres para las periódicas revisiones de mantenimiento,... Ya no frecuentábamos aquellos alegres lugares donde se socializa, mientras nosotros recargábamos aislados en la soledad del hogar, del trabajo o en lugares de paso.
  • Lo peor fue la pérdida de la belleza de la complejidad de los motores de combustión interna, con sus miles de piezas en movimiento, lanzando calor, humos irrespirables e ineficiencia por doquier,... Nos habían convencido esos simplones y pequeños motores irrompibles y sin rozamiento. No advertíamos que se infiltraban en los últimos rincones del universo, después de haberse adueñado de casi todo en ascensores, electrodomésticos, bicicletas y patinetes o transporte limpio como Metros o AVEs,... y comenzando a entrar en autobuses, camiones, barcos y aviones.
Las alucinaciones fueron creciendo. La siguiente fase fue la incapacidad de comprender todas aquellas maravillas que admiraban nuestros conciudadanos y que no lográbamos apreciar:
  • Llamaban libertad a los atascos inmensos de coches humeando en medio de un embotellamiento, que aprovechaban para bajar las ventanillas a fin de escuchar esos rugidos y respirar aire filtrado por tan complejos como engañosos sistemas de catalizadores e inyectores de urea.
  • Idolatraban esa aceleración que no acaba de llegar, esa potencia teórica que se alcanza finalmente cuando suben las revoluciones del cigüeñal,.. Esa lentitud que otros habíamos sustituido por la inmediatez y par motor máximo propios de cualquier motor eléctrico.
  • Consideraban el número de tubos de escape como una cualidad de un coche, de modo que cuanta más contaminación vertían a su alrededor mejor era el producto (a pesar de que quienes primero lo aspiraban eran su familia y ellos mismos). 
  • Incumplían sistemáticamente las normas de tráfico, especialmente las limitaciones de velocidad, alardeando de ello, algo por lo que habíamos perdido el gusto nosotros al habernos habituado a esas capas de software de seguridad y ayudas a la conducción automatizada. 
Continuará el relato, porque no cesan ni menguan las manifestaciones o la gravedad de nuestro reciente síndrome del usuario de vehículos eléctricos. Ayúdennos a superar esta grave afección y no caigan en la tentación de probar, ni una sola vez, estos peligrosos productos aparentemente inocuos, pero de pérfidas intenciones. Hay incluso quienes les atribuyen conspiratorios intereses de desequilibrar ese armónico entramado de geopolítica del petrodólar, y todo para animar a la subversión del autoconsumo sostenible.
El síndrome del usuario de vehículos eléctricos

No exit, by Andy Singer

 No exit, by Andy Singer
Andy Singer es un caricaturista político estadounidense nacido en 1965. Comenzó a publicar caricaturas en 1992 en el periódico estudiantil de la Universidad de California Berkeley, The Daily Californian. Desde 1992, sus caricaturas han aparecido en cientos de periódicos, revistas, sitios web, libros y exposiciones de todo el mundo. Estos incluyen The New Yorker, The New York Times, Funny Times, la revista Z, La Décroissance, Newweekly (en China), Boston.com, Forbes.com, NPR.org, NBC.com, Bloomberg.com, Wired.com, una exhibición al aire libre 2021-22 en la Galería Artwall en Praga, y una gran exhibición al aire libre en la Avenida Paulista en Sao Paulo Brasil, como parte de Virada Sustentável en 2020.
Es autor de 4 libros. El primero, CARtoons (2001, Car Busters Press, ISBN 978-80-238-7020-6), ha sido traducido a varios idiomas, incluido el francés (Echappe, 2007, ISBN 978-2-915830-03-3) y un Edición en portugués, publicada por Autonomia Literária en Brasil en 2017 (ISBN 978-85-69536-17-8). Su segundo libro, Attitude Featuring Andy Singer NO EXIT (2004, Nantier Beall Minoustchine Publishing, ISBN 978-1-56163-408-8) fue parte de una serie de libros de NBM Publishing, editados por su colega dibujante Ted Rall. 

Su tercer libro fue Ils M'Énervent (Mais Je Garde Mon Calme) (2006, Berg International Éditeurs, ISBN 978-2-911289-91-0), una recopilación de dibujos animados, traducida al francés. Su cuarto libro fue Why We Drive, publicado en 2013 por Microcosm Publishing (ISBN 978-1-62106-486-2).
No exit, by Andy Singer
Álbum de nuestras caricaturas preferidas deAndy Singer.

Tesla, ilumina sus mentes


La conducción autónoma, como por ejemplo el Auto Pilot (Piloto automático) con Capacidad de Conducción Autónoma Total de Tesla, es una fuente inagotable que nos habla de la Inteligencia Artificial (AI) y la Estupidez Humana. Ya se sabe, la inteligencia (humana o transhumana) tiene sus límites, pero la estupidez es infinita y no conoce fronteras.

Cada viaje nos muestra lo ridículo de muchas decisiones humanas (a veces institucionales), como las siguientes, acompañadas de la correspondiente corrección:
  1. ¿A quién se le ocurre cambiar los límites de velocidad máxima en tramos de autopistas cada medio kilómetro? ¿Cuál es el objetivo, aparte de marear la conducción? Sugerencia: Si las señales van a estar oscilando entre 80 y 100 km/h cada minuto de carretera, no sería mejor mantener la limitación a 80 km/h y ahorrarnos letreros.
  2. Tras adelantar a un vehículo, aunque sea un Tesla, no es preciso, si recomendable, ni seguro, ponerse delante a menos de 15 cm del parachoques delantero del vehículo que se ha superado. El Auto Pilot deja un espacio de, al menos, la longitud del vehículo adelantado. Sugerencia: ¿Podría reglamentarse que antes de volver al carril derecho se mantenga una distancia de 10 metros, por ejemplo?
  3. Las líneas que delimitan las parcelas contiguas de aparcamiento, no deberían ser de una anchura mínima de 20 cm, porque las personas deben abrir las puertas laterales para salir o entrar? Sugerencia: ¿Conviene establecer una anchura mínima de la señalización horizontal entre parcelas, penalizando a quien la ocupe o pise?
  4. Estamos hartos de que el Tesla nos avise que el vehículo posterior se acerque demasiado rápido o que se junta demasiado. Sugerencia: Un poco más de educación vial es urgente.


Pet Rock, la mascota perfecta


La mascota más rara del mundo fue, hasta el momento, una Pet Rock o Piedra Mascota, que hizo millonario su creador, Gary Dahl, vendiéndolas en 1975. Este publicista independiente ("Esa es otra forma de decir 'en bancarrota' explicaba") las anunció como las mascotas perfectas: no era necesario alimentarlas, bañarlas, pasearlas, ni preocuparse por ellas cuando te ibas de viaje. 

Las Pet Rocks (Rocas mascota) se hicieron enormemente populares en Estados Unidos, capturando durante unos breves meses el espíritu libre -o algunos dirían la estupidez- de la época. Gary Dahl concibió la idea mientras tomaba unas cervezas con amigos en su ciudad natal, en el norte California. Empezaron a hablar sobre las mascotas y cuánto mantenimiento requieren algunas, y Dahl les dijo que tenía las mascotas perfectas: rocas. 

Entonces decidió empaquetar algunas y ponerlas a la venta. Los Pet Rocks eran exactamente lo que decía en su envoltorio: piedras ordinarias, de forma ovalada, importadas de una playa en México y empaquetadas en una caja de cartón que tenía agujeros de ventilación y un nido de paja, muy parecido a un portador de mascotas.

Pet Rock, la mascota perfecta
El toque de oro era el manual que acompañaba a la roca, donde se aconsejaba cómo entrenar y cuidar a la mascota de piedra. Incluía instrucciones como esta: "Las Pet Rocks son fáciles de entrenar. Pueden aprender rápidamente a 'sentarse', 'quedarse' y 'hacerse el muerto'". Otro consejo decía: "Nunca lleve a su Pet Rock a nadar. Se sabe que son malos nadadores y se hundirán hasta el fondo. Está bien darles un baño ocasional en aguas poco profundas". 

El singular manual también informaba a los propietarios que las mascotas de piedra "parecen prosperar sin comida", que son "bastante perezosas" y que son "tercas y no vendrán cuando se los llame". "Disfrutan de las vacaciones" y "prefieren viajar en los bolsillos", agregaba. 

Las rocas se comercializaban por US$3,95 (equivalente a US$15 de hoy) y Dahl vendió más de cinco millones en 1975. Se convirtió en un millonario antes de que su idea se pasara de moda, después de Navidad. Según el New York Times, con ese dinero cambió su automóvil por un Mercedes Benz y reemplazó la pequeña cabaña en la que vivía por una gran casa con piscina. Aunque Dahl patentó la idea de las rocas como mascotas, eso no evitó que otros lo copiaran. 
Gary Dahle, inventor de Pet Rock, la mascota perfecta
Gary Dahl realizó una serie de proyectos fallidos, que incluyeron un "Kit de cría de arena" del desierto que comercializó en 1976 (permitía a los compradores "criar" arena de tubos "masculinos" y "femeninos"). En 1978 intentó vender cubos acrílicos con tierra que, según dijo, había sido sacada de contrabando de China. Los cubos costaban US$5,95 cada uno. "Si suficientes estadounidenses compran una pulgada cuadrada de tierra de China Roja, en poco tiempo habremos sacado todo el país de debajo de sus narices", le dijo a la revista Time en ese momento. 

También probó invertir en otros emprendimientos: abrió una taberna y un negocio de corretaje de veleros. "Un montón de locos" Pero ninguna de estas ideas despegó. Así que Gary Dahl retornó a la publicidad y escribió el libro "Advertising for Dummies" (Publicidad para tontos) en 2001. 

Falleció en 2015 a la edad de 78 años, con sentimientos encontrados sobre la idea que lo hizo rico. "Me dio un perfil demasiado alto", dijo a Associated Press en 1988. Desde que creó Pet Rock, afirmó, pasó demasiado tiempo lidiando con inventores que se le acercaban con todo tipo de ideas sin sentido: "un montón de locos", los llamó. "Hay una extraña periferia de locos que cree que yo les debo una forma de vida", señaló. "A veces miro hacia atrás y me pregunto si mi vida no hubiera sido más simple si no lo hubiera creado".

Otros posts sobre mascotas.

Comparativa de asistentes de voz: Siri, Alexa, Google

Comparativa de asistentes de voz: Siri, Alexa, Google
Dos grabaciones con preguntas "personales", de cultura y humor a tres de los asistentes vocales y virtuales más conocidos: Siri, Alexa y Google. Son desarrollos de Inteligencia Artificial (AI) al alcance de cualquier bolsillo u hogar.

Lo mejor es que basta su activación por voz. Aunque lleves el iPhone apagado, Siri escucha. Y lo mismo hacen Alexa y Google. Las respectivas frases de activación son, simplemente, "Oye, Siri", "Alexa" y "Ok, Google".
 
Dos vídeos encadenados con respuestas de estos asistentes.

Se puede hablar y preguntar de todo, esperando una agradable sorpresa en cada caso. En esta ocasión hemos elegido algunas cuestiones como las procedentes de estos dos posts, uno sobre Siri y otro sobre Alexa. También hemos probado su capacidad de contar chistes o presentar el Metaverso.

Cada sistema mantiene algunas ventajas: Google habla 30 idiomas, por el momento; Siri habla "solamente" 20 lenguas, pero con diferentes acentos y géneros, pero es el más antiguo pues fue creado en 2011 y Alexa es el más sofisticado, y hasta puede aprender nuevos idiomas con Cleo. Hay otros asistentes como Cortana,  el más reciente de 2017, Bixby (de Samsung),...

Conclusión: Cada día uso más estos sistemas para cuestiones banales, como saber si lloverá o para despejar dudas. Mi preferencia personal al usar iPhone es Siri en cualquier momento, llevándolo en el bolsillo y pidiendo que telefonee a quien quiera, y Alexa en el escritorio, por ser el más completo y elaborado en español, con notificaciones de Amazon,....

Otro post, pero de hace un año, sobre esta cambiante materia.

¡Ay Mamá!, de Rigoberta Bandini

¡Ay Mamá!, de Rigoberta Bandini es una gran canción por su pegadiza música, por su homenaje a las madres y por el grado justo de insolencia en defensa del feminismo que cabe esperar del arte y de la cultura. Sin entrar en la polémica del Benidorm Fest, lamentamos que esa gran capital del turismo no haya elegida en 2022 esta obra, y haya preferido a una insípida SloMo de Chanel. Nos tememos que la maldición de Eurovisión contará con un episodio más,.. 

Cuidada la letra de ¡Ay Mamá!de la compositora catalana Rigoberta Bandini, con deliciosas referencias a la "libertad guiando al pueblo" del genial pintor Eugène Delacroix, que es de obligada visita en la Sala 77 de la primera planta del parisino Museo del Louvre. Gran grupo familiar que acompaña a la cantante Rigoberta Bandini o Puala Ribó, incluida su deslumbrante prima Belén Barenys.

Sigue una comparativa de dos grabaciones montadas en paralelo, de esta perdurable ¡Ay Mamá!de Rigoberta Bandini. En sonido, diferenciada por cada auricular, pero también en realización televisiva. Toda una lección de televisión, bajo la dirección de RTVE,... Nos quedamos con la primera versión de las dos mostradas, por iluminación,...

Parodia de Los Morancos, oportuna crítica de tiempos de pandemia.
Tampoco debiera faltar la versión de ¡Ay Papá! de Los Meconios. Y no nos atrevemos, por lo pudoroso que es este blog, a sumar el humor de ¡Ay, papá" de TV3 Polònia.

Hacks, una serie sobre el humor intergeneracional


Periódicamente recomendaremos series de las plataformas, pero exclusivamente aquellas que nos hayan atrapado hasta verlas en todas sus temporadas y episodios. Es el caso de Hacks,  destacada por la crítica, femenina y fenimista, y que nos ha enganchado en su, por el momento, única temporada en HBO+

Retrata a la perfección el ambiente de Las Vegas, aquello de lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas, y singularmente aquellos hoteles y espectáculos que conocimos en 2012Algunas escenas son deliciosas, aunque inverosímiles, como el reconocimiento facial (otros posts) del iPhone con la estatua de cera de la protagonista principal.
Nos ha gustado esta ácida y descarnada serie Hacksespecialmente por el reconocimiento intergeneracional de los dos personajes femeninos, de etapas y edades muy distantes, que llegan a apreciar cada una de ellas el valor de la otra protagonista. Es un perfecto arco dramático de evolución de cada partenaire. 

Jean Smart interpreta a Deborah Vance, una legendaria monologuista de comedia que tiene su espectáculo propio en Las Vegas desde hace décadas. Cuando su representante le dice que se rumorea que van a reducir el número de sus funciones semanales, le sugiere colaborar con Ava, una guionista de comedia milenial, para que actualice su show, porque sus bromas han quedado un poco caducas. 

Ninguna de las dos está contenta con la situación, pero tampoco tienen otra opción. Las aspiraciones de Ava (Hannah Einbinder) eran otras muy distintas, pero se vieron truncadas por un tuit que publicó contra un político, lo cual la hizo perder su trabajo y le ganó la "cancelación" en su círculo. Obligadas a trabajar juntas, la serie se sustenta en la dinámica que se genera entre ambas a partir de sus diferencias, una dinámica que va evolucionando mientras se conocen y aprenden a respetarse.
Aunque hace un guiño a los coches eléctricos a batería (BEV), aparecen Chevy Bolt, el Audi e-Tron y el Nissan Leaf, quienes han editado el sonido no entienden que son silenciosos y en todas las ocasiones parecen sonar como los ruidosos vehículos de combustión.

El abuelo que saltó por la ventana y se largó

Vídeo con la película completa.

"El abuelo que saltó por la ventana y se largó" de Jonas Jonasson es una historia extremadamente audaz e ingeniosa que sorprenderá constantemente al lector. Su autor, Jonas Jonasson, nos regala un personaje maravilloso, Allan Karlsson. Un abuelo sin prejuicios que no está dispuesto a renunciar al placer de vivir.

Momentos antes de que empiece la pomposa celebración de su centésimo cumpleaños, Allan Karlsson decide que nada de eso va con él. Vestido con su mejor traje y unas pantuflas, se encarama a una ventana y se fuga de la residencia donde vive, dejando plantados al alcalde y a la prensa local. Sin saber adónde ir, se encamina a la estación de autobuses, el único sitio donde es posible pasar desapercibido.

Allí, mientras espera la llegada del primer autocar que se presente, un joven le pide que vigile su maleta, con la mala fortuna de que el bus llega antes de que el joven regrese y Allan, sin pensarlo dos veces, se sube con la maleta, ignorante de que en su interior se apilan, ¡santo cielo!, millones de coronas en efectivo. Pero Allan Karlsson no es una persona fácil de amilanar. 

A lo largo de su centenaria vida ha tenido un montón de experiencias de lo más singulares: desde inverosímiles encuentros con personajes como Franco, Stalin y Churchill, hasta amistades comprometedoras como la esposa de Mao, pasando por actividades de alto riesgo como ser agente de la CIA o ayudar a Oppenheimer a crear la bomba atómica. Sin embargo, esta vez, en su enésima aventura, cuando creía que con su jubilación había llegado la tranquilidad, está a punto de poner todo el país patas arriba. 

Una divertida parodia de un héroe centenario que llegó desde Suecia. Su odisea nos transporta a las grandes tragedias del siglo XX. Se lee de un tirón, nos hace reír y pensar.  Tras su primera obra de 2009, "El abuelo que saltó por la ventana y se largó", Jonas Jonasson nos ha regalado otros títulos. El de 2018, "El abuelo que volvió para salvar al mundo", también vale la pena leer.

El Abuelo Que Saltó Por La Ventana y Se Largó by Mikel Agirregabiria on Scribd

Obra completa en PDF.