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73 años tratando de vivir, aprender, compartir y amar

Family Agirregabiria: Carmen, Leire, Mikel y Aitor TOP ¿1989?
Foto de hace 37 años, ya con hijos y mirando al futuro
Gracias a quienes habéis recordado este 73º cumpleaños,...

Cumplir 73 años invita, más que a celebrar, a pensar. No en el sentido solemne de quien se siente obligado a justificar su trayectoria, sino en el de quien reconoce que la vida, vista con la distancia que da el tiempo, se parece más a un cuaderno de campo que a una autobiografía ordenada. Hoy, al mirar atrás, descubro que mis pasos —a veces firmes, a veces vacilantes— han estado guiados por una convicción persistente: la educación, la ciencia, la filosofía y la sociología no son disciplinas aisladas, sino formas complementarias de comprender y mejorar el mundo.

He vivido estos 26.663 días entre dos Viernes Santo (el de 1953 y de 2026) como un aspirante a aprendiz constante. La docencia me enseñó que el aula es un laboratorio de humanidad, un espacio donde las ideas se ensayan, se discuten y, con suerte, se transforman. Cada estudiante que he encontrado ha sido una pregunta nueva, una invitación a revisar mis certezas. Quizá por eso nunca he sentido la tentación de convertirme en un profesor que dicta verdades; siempre me he sentido más cómodo como acompañante intelectual, como quien abre puertas y señala caminos sin imponer destinos.

La escritura, por su parte, ha sido mi modo de ordenar el pensamiento. No escribo para dejar un legado, sino para comprender mejor aquello que me inquieta: la aceleración tecnológica, los cambios culturales, las tensiones entre tradición y modernidad, la fragilidad de los vínculos humanos. A veces me pregunto si mis textos han logrado acompañar a otros en sus propias búsquedas. Me basta con saber que, al menos, han sido honestos con mis dudas y mis esperanzas.

A los 73 años, descubro que la sociología me ha enseñado a mirar lo colectivo sin perder de vista lo singular. La filosofía, a preguntar sin prisa. La literatura, a escuchar los matices de la experiencia humana. Y la educación, a confiar en que cada generación trae consigo una forma inédita de interpretar el mundo. Esa confianza es, quizá, mi mayor celebración: seguir creyendo que el futuro merece ser pensado con rigor, pero también con ternura.

No puedo negar que el paso del tiempo deja su huella. Sin embargo, lejos de sentirlo como un límite, lo vivo como una ampliación del horizonte. La edad me ha regalado una perspectiva que no tenía a los treinta ni a los cincuenta: la capacidad de aceptar la complejidad sin necesidad de resolverla del todo. Hoy sé que la vida intelectual no consiste en acumular respuestas, sino en cultivar preguntas que nos mantengan despiertos.

Este cumpleaños no es un cierre, sino un umbral. Me gustaría seguir escribiendo, enseñando, conversando, aprendiendo. Me gustaría seguir participando en debates que incomoden y en proyectos que ilusionen. Me gustaría, sobre todo, seguir siendo parte de una comunidad que cree en el valor del pensamiento crítico y en la fuerza transformadora de la educación.

Si algo he aprendido en estas siete décadas largas es que la vida se sostiene en los vínculos: los que construimos con quienes nos rodean, los que tejemos con las ideas y los que mantenemos con nosotros mismos. Hoy celebro esos vínculos. Celebro el privilegio de haber vivido rodeado de personas curiosas, generosas y exigentes, especialmente Carmen (53 años juntos), nuestros hijos, nietos, sobrinas, ahijadas y ahijados. Celebro la oportunidad de seguir aportando, aunque sea modestamente, a un mundo que necesita más reflexión y menos estridencia.

Julen jugando con su primer periódico... en papel TOP
A mis 73 años y por todas ellas y ellos, sigo creyendo que pensar es un acto de esperanza. Y hoy, más que nunca, quiero seguir practicándolo. Aún hay tiempo para libros sin leer, ideas sin madurar, lectores sin encontrarQuiero seguir escribiendo. Quiero seguir aprendiendo. Quiero seguir creyendo —con Spinoza (posts), con Arendt (posts), con todos los pensadores que han acompañado estas páginas— que el conocimiento es el camino más corto hacia la solidaridad, y que la ignorancia es siempre el origen del miedo.
 

Red Herring: Pistas falsas en la trama para contar mejor

Proseguimos con trucos de escritura (muchos más posts), como en el post anterior. Hoy vemos Red Herring: La Pista Falsa como arquitectura narrativaEl término red herring —literalmente "arenque rojo"— designa una de las estrategias retóricas más antiguas y sutiles de la narrativa occidental. Se trata de un desvío deliberado que introduce información engañosa para despistar al lector o espectador, conduciendo la atención hacia conclusiones falsas mientras se oculta la verdad esencial. Aunque el término es de origen inglés, la técnica es prácticamente universal y remonta sus raíces a las tradiciones orales y dramatúrgicas más antiguas.

La etimología popular sitúa el origen del término en la caza tradicional: los arenques rojos ahumados, con su olor intenso, se utilizaban para despistar a los perros de caza, desviándolos de la presa verdadera. Esta metáfora física se convirtió en metáfora discursiva, trasladándose al ámbito literario donde adquirió pleno sentido. No existe un autor único identificable del concepto, sino una sedimentación histórica de la práctica que fue formalizada en la crítica literaria moderna como herramienta analítica.

En la literatura, el Red Herring funciona de modo particularmente eficaz en géneros como la novela de misterio y la intriga. Agatha Christie (en nuestros posts), maestra indiscutible del género, lo empleaba con precisión quirúrgica. Sus novelas de detectives presentaban múltiples pistas aparentemente concluyentes que conducían hacia sospechosos plausibles, mientras el verdadero culpable permanecía discretamente fuera de foco. Este mecanismo no es meramente ornamental: estructura el ritmo narrativo, mantiene el suspenso y recompensa intelectualmente al lector atento que logra distinguir entre la niebla de información.

Pero el Red Herring trasciende la novela policial. En la narrativa psicológica, funciona como expresión de la subjetividad de los personajes. Cuando un narrador no confiable nos ofrece pistas que cree ciertas pero que resultan falsas, el dispositivo adquiere dimensión ética: no se trata solo de enredarnos, sino de implicar al lector en los errores de percepción del personaje. Se emplea esta técnica para cuestionar la naturaleza misma del conocimiento.

En cine, el Red Herring visual cobra aún mayor potencia. Hitchcock lo dominaba magistralmente. Sus películas contienen escenas de aparente importancia capital que resultan irrelevantes para la trama, pero que generan ansiedad y expectativa en el espectador. La cámara enfatiza detalles que nos parecen significativos; la música orquestal subraya momentos que intuimos cruciales. Este trabajo sobre la percepción audiovisual hace que el red herring cinematográfico sea más visceral que su equivalente literario.

La función educativa del red herring es profunda. Enseña al lector y espectador a desconfiar de la certeza inmediata, a examinar críticamente la información, a distinguir entre lo aparente y lo esencial. En tiempos de saturación informativa y desinformación, entender cómo funciona la pista falsa se convierte en competencia hermenéutica fundamental.

Lo que distingue un red herring magistral de una torpeza narrativa es su justificación orgánica dentro de la trama. Debe parecer completamente plausible; su existencia debe tener razones narrativas sólidas. Cuando el lector llega al final y reexamina la novela, el red herring le parece no solo creíble sino casi inevitable, como si hubiera estado allí siempre, esperando ser visto desde la perspectiva correcta.

Esta estrategia antigua sigue siendo vital para cualquier narrador contemporáneo que entienda que la verdadera intriga no reside en lo que se muestra, sino en lo que se esconde cuidadosamente a la vista.

@donfilosofo RED HERRING y el ARTE de DISTRAER . . . ¿Qué es la falacia red herring? Es una estrategia argumentativa que consiste en desviar la atención del tema central hacia un asunto secundario, irrelevante o emocionalmente cargado. En lugar de refutar una idea, el red herring introduce otro problema para confundir, cansar o manipular al interlocutor. Su eficacia no está en la lógica, sino en la distracción: cambia el foco del debate y hace que la pregunta original quede sin respuesta. Esta falacia es común en la política, los medios y las discusiones cotidianas, donde no se busca esclarecer la verdad, sino controlar el rumbo de la conversación. . #donfilosofo #falacias #redherring #pensamientocritico #argumentacion #logica #retorica #debate #manipulacion #verdad #discurso #filosofia ♬ sonido original - Don Filósofo

Objetos MacGuffin en Hitchcock: El motor invisible del suspense

Como curiosidad recientemente escuchada de nuevo, hoy escribimos de Hitchcock y sus objetos MacGuffin, o el arte de la distracción narrativa. La historia del cine ha conocido pocos conceptos tan útiles como engañoso como el del MacGuffin. Aunque el término se popularizó gracias a Alfred Hitchcock (otros posts), este maestro británico del suspense no fue quien lo acuñó, sino quien lo llevó a su máxima expresión estética. Comprender qué es un MacGuffin y cómo Hitchcock lo empleó nos permite acceder a uno de los secretos más profundos de la narrativa cinematográfica moderna.

El MacGuffin es, en su definición más elemental, un objeto que impulsa la trama pero cuya importancia intrínseca es completamente irrelevante. Es el motor que pone en movimiento la máquina narrativa, pero el objeto en sí carece de valor real o significancia. Su único mérito reside en que los personajes —y, por extensión, el público— lo desean, lo persiguen, lo temen o luchan por él. La genialidad del MacGuffin radica justamente en esta paradoja: cuanto menos importa realmente el objeto, más efectivo resulta como herramienta de construcción narrativa.

Hitchcock adoptó esta fórmula con precisión de relojero suizo. En Marnie (1964), el robo de dinero de la empresa es apenas un pretexto. En La ventana indiscreta (1954), el supuesto crimen que observa el protagonista desde su ventana genera toda la tensión, aunque su relevancia importa menos que la paranoia y el voyeurismo que provoca. Y en Encadenada (1946), la botella de vino con uranio es, ostensiblemente, el objeto de deseo de los personajes, pero lo verdaderamente importante son los juegos de poder, la seducción y la traición que orbitan alrededor de ella.

Lo que distingue a Hitchcock es su comprensión de que el MacGuffin no es un fallo narrativo, sino una herramienta consciente y sofisticada. Mientras que otros directores caían en la trampa de hacer que sus MacGuffins importaran realmente (enredándose en tramas enrevesadas), Hitchcock mantenía la claridad de que el verdadero dramatis personae residía en las relaciones humanas, en el miedo, en la culpa y en los secretos que habitan entre los personajes. El MacGuffin era simplemente el anzuelo que permitía pescar estas profundidades psicológicas.

Esta distinción es crucial: el MacGuffin hitchcockiano no es decorativo. No es un lapicero perdido en una película de suspenso. Es un dispositivo que libera al cineasta de las cadenas de la lógica convencional. Al establecer claramente que el objeto no importa, Hitchcock ganaba libertad absoluta para explorar lo que realmente le interesaba: la psicología de sus personajes, la textura visual de la amenaza, el ritmo de la revelación y el ocultamiento.

Las influencias del MacGuffin hitchcockiano se extienden mucho más allá del cine de suspense. Los dramaturgos, novelistas y cineastas posteriores reconocieron rápidamente su utilidad. Desde el briefcase en Pulp Fiction de Tarantino —cuyo contenido nunca importó menos— hasta los McGuffins en Lost, la televisión de misterio, o incluso en la literatura de aventuras, la huella de Hitchcock resulta innegable.

Lo que Hitchcock nos enseñó es que la estructura narrativa no requiere que todo lo que aparece en pantalla tenga peso dramático equivalente. La asimetría entre lo que parece importar y lo que importa realmente es, de hecho, una fuente de libertad creativa. El MacGuffin es, paradójicamente, una ausencia de importancia que genera presencia narrativa. Es el truco de mago que permite que el prestidigitador mantenga nuestros ojos donde desea mientras manipula la realidad que presenciamos.

En conclusión, Hitchcock transformó el MacGuffin de un mero artificio en un principio de estética cinematográfica. Su legado no es solo técnico, sino conceptual: nos enseñó que el cine, como la literatura, puede jugar deliberadamente con las expectativas del público y que esa manipulación, cuando es consciente y elegante, se convierte en arte.

@j.simon.qq

Capítulo 1x01 - Escribiendo sin Cringe - MacGuffin ¿Tu protagonista no quiere salir de casa? Tírale un MacGuffin por la ventana y mira cómo corre. 🏃‍♂️💍💼 #MacGuffin #WriteTok #ConsejosDeEscritura #booktokespañol#EscrituraCreativa#EscribiendoSinCringe

♬ sonido original - J. Simon

Annie Ernaux: La literatura del yo colectivo, memoria y política

Hoy dedicaremos un post a una extraña ausencia en este blog que recoge escritores y libros con compromiso colectivo, pero faltaba alguien central en la literatura francesa (y europea): Annie ErnauxPremio Nobel de Literatura en 2022. Ella representa la memoria colectiva de la transformación social vivida con su mirada a la par autobiográfica y sociológica. 

Annie Ernaux (1941-) es una de las figuras más relevantes de la literatura francesa contemporánea y la primera mujer galardonada con el Premio Nobel de Literatura en calidad de sociólogo-escritor. Su obra, que combina rigor documental, análisis sociológico y reflexión autobiográfica, ha transformado las fronteras entre la novela, el ensayo y el testimonio. En 2022, la Academia Sueca reconoció una trayectoria que desafía las categorías literarias convencionales y propone una nueva forma de entender la relación entre la experiencia personal y las estructuras sociales.

Nacida en Lillebonneuna pequeña ciudad de Normandía, en el seno de una familia de clase trabajadora que ascendería gradualmente a la clase media, Ernaux vivió la movilidad social como una experiencia conflictiva. Esta tensión —entre sus orígenes obreros y su educación intelectual— constituye el núcleo temático de su obra más célebre, 'La Place' (1983), donde deconstruye la vida de su padre mediante una prosa objetiva y a la vez emotiva, transformando la biografía en un documento de clase. Esta novela marcó un quiebre: demostró que la experiencia ordinaria, la de millones de personas comunes, merecía la atención de la literatura seria.

Lo que define el proyecto de Annie Ernaux es su rechazo deliberado de la subjetividad romántica. Sus libros no buscan la expresión de sentimientos intensos o el análisis introspectivo característico de ciertas tradiciones literarias. En su lugar, propone lo que ella misma denomina 'etnología de sí misma': una observación sistemática de cómo los procesos históricos y sociales se inscriben en los cuerpos, los deseos y las prácticas cotidianas. 'Acontecimiento' (2000), sobre un aborto vivido en su juventud, aplica esta metodología a la experiencia del cuerpo político de la mujer. 'Los Años' (2008), su obra más ambiciosa, narra la historia francesa del siglo XX a través de experiencias fragmentarias de una generación, combinando fotografías, publicidades, fragmentos de diarios y memoria colectiva.

Este enfoque sociológico imbuido en la prosa literaria constituye su aportación singular. Ernaux no escribe novelas sobre la sociedad; escribe la novela como sociología, haciendo que cada página sea simultáneamente un acto literario y un acto político. Su prosa es deliberadamente llana, casi transparente: rechaza la ornamentación estilística porque considera que la belleza formal puede anestesiar la urgencia del testimonio. Esta opción formal ha generado debates académicos sobre qué es literatura, sobre dónde residen la excelencia y la innovación en el campo literario.

Pero bajo esta aparente sencillez opera un cálculo complejo: la selección de detalles, el ritmo de la narración, la alternancia entre la primera y la tercera persona, la irrupción del documento bruto. Annie Ernaux no rechaza la forma; la disciplina de modo que sirva a la revelación de estructuras de poder invisibles en la vida ordinaria. Su obra es un acto de generosidad intelectual dirigido a quienes no aparecen típicamente en la novela canónica: mujeres de clase obrera, madres de familia, personas cuya dignidad ha sido invisibilizada por las narrativas dominantes.

La concesión del Nobel a Annie Ernaux representa el reconocimiento de que la literatura no es un espacio autónomo separado del mundo social, sino que constituye un acto fundamental de testificación y comprensión. En una era de crisis de sentido, de fragmentación de las narrativas compartidas, la obra de Ernaux ofrece una metodología para reconstruir la experiencia colectiva a través de sus rastros más íntimos y ordinarios. Su premio es, en este sentido, un reconocimiento de que la política de la representación y la democratización de la palabra son asuntos que pertenecen, legítimamente, al corazón de la literatura.

@culturainquieta ¿Habéis leído alguna novela de Annie Ernaux? Os leemos en comentarios 📝 #booktok #bookworm #annieernaux #libros #recomendaciones #culturainquieta ♬ sonido original - Cultura Inquieta

Ética del envejecimiento en Olive, Again de Elizabeth Strout

Hoy hemos elegido un libro que nos ha gustado especialmente por determinadas resonancias, que trataremos de exponer: Luz de febrero, que interpreta la vejez, la soledad y la reconciliación en la obra de Elizabeth Strout. Esta autora, siempre recomendable, nació en Portland, Maine, el 6 de enero de 1956, en el seno de una familia de educadores. 

Su padre era profesor de ciencias y su madre enseñaba en educación media. Tras graduarse del Bates College con honores, pasó un año en Oxford antes de estudiar Derecho en la Universidad de Siracusa. Aunque se formó en Derecho, pronto descubrió su verdadera vocación en la literatura. Comenzó a publicar relatos en revistas literarias prestigiosas mientras se mudaba a Nueva York en busca de una carrera literaria.

Su obra debut llegó en 1998 con Amy e Isabelle, novela ganadora del Los Angeles Times Art Seidenbaum Award. Sin embargo, fue Olive Kitteridge (2008) la que le otorgó reconocimiento mundial, ganando el prestigioso Premio Pulitzer de Ficción en 2009. El éxito de esta novela fue ampliado por su adaptación a una excelente miniserie de HBO Max en 2014 que arrasó en los Primetime Emmys. Actualmente, Strout divide su tiempo entre Nueva York y Portland, y continúa siendo profesora de escritura creativa.

Publicada en 2019 en inglés como Olive, Again y traducida al español como Luz de febrero en 2021, esta novela constituye la secuela de Olive Kitteridge. La acción transcurre nuevamente en Crosby, un pequeño pueblo costero de Maine, pero con el paso del tiempo. Ahora Olive tiene aproximadamente 70 años y es viuda, tras la muerte de su marido Henry. La novela se estructura como una colección de historias entrelazadas donde Olive es el hilo conductor que une las vidas de diversos personajes del pueblo.

El acontecimiento central gira en torno a la incipiente relación entre Olive y Jack Kennison, un antiguo profesor de Harvard de 79 años que ha enviudado recientemente. Su encuentro revitaliza a ambos, evidenciando esa capacidad del ser humano de encontrar conexión y amor incluso cuando la vida parece haberse establecido ya en rutinas inamovibles. Alrededor de esta relación, Strout teje historias de otros habitantes de Crosby, cada una explorando temas de enfermedad, vejez, muerte, pero también de solidaridad y aquellos inesperados instantes de felicidad que caracterizan la existencia humana.

Elizabeth Strout demuestra su habilidad para capturar la complejidad emocional a través de observaciones penetrantes. En una escena memorable de pareja, el narrador reflexiona sobre cómo dos personas mayores se aferraban a la vida con toda su fuerza, descritos como "náufragos lanzados a la orilla". Esta metáfora resume la vulnerabilidad y la determinación que caracteriza a los protagonistas. La autora examina sin sentimentalismos cómo la cercanía del final de la vida, lejos de ser meramente una decadencia, puede modular ciertas excentricidades del carácter y facilitar conexiones auténticas.

Algunas perlas de sabiduría: "No tengo ni la más remota idea de quién soy. Soy un misterio para mí misma. Pero todos lo somos, ¿no?" "La gente no sabe qué hacer con su propia vida. Es una verdad universal." "Hay algo en la luz de febrero que te hace sentir que, si aguantas un poco más, todo podría tener sentido."

La escritura de Elizabeth Strout se caracteriza por su rechazo a la falsa compasión o las respuestas fáciles. Sus personajes son contradictorios, frecuentemente desagradables, pero siempre profundamente humanos. Olive continúa siendo tan mordaz y brutal como siempre, pero ahora su honestidad inquebrantable se revela no solo como defecto, sino como una forma de autenticidad radical que muchos encuentran reconfortante.

La pistola de Chéjov: Economía narrativa y significado en ficción

A finales del siglo XIX, Antón Chéjov formuló uno de los principios más influyentes de la teoría narrativa moderna. En una carta a Aleksandr Lazarev-Gruzinsky, el dramaturgo ruso escribió: "Si en el primer acto cuelgas una pistola en la pared, en el segundo o tercero debe dispararse inevitablemente. Si no va a dispararse, no debería estar colgando ahí". Este enunciado, aparentemente simple, encierra una profunda reflexión sobre la naturaleza de la ficción y sus diferencias con la vida real.

El principio del arma de Chéjov establece que todo elemento introducido en una narración debe cumplir una función relevante para la trama. No se trata de una regla inflexible, sino de una exigencia de economía dramática: cada detalle presentado al lector o espectador genera una expectativa que debe ser satisfecha. La pistola colgada en la pared no es meramente decorativa; es una promesa narrativa.

Esta idea contrasta radicalmente con la experiencia cotidiana. La realidad está repleta de elementos superfluos, de objetos que nunca cumplen función alguna, de personas que cruzan nuestro camino sin dejar rastro. La vida carece de argumento, de estructura dramática, de resolución satisfactoria. La ficción, en cambio, debe construir un universo donde la causalidad no sea azarosa sino significativa, donde los elementos se relacionen entre sí formando una red de sentido.

El cine absorbió este principio con particular intensidad. Hitchcock era maestro en plantar detalles aparentemente triviales que adquirían relevancia crucial más tarde. En sus manos, un vaso de leche, unas tijeras o una llave podían transformarse en pivotes narrativos. La cámara, al enfocar un objeto, le otorga inevitablemente peso semiótico: el espectador asume que ese plano tiene propósito.

Sin embargo, el rifle de Chéjov también admite interpretaciones más sutiles. No necesariamente debe "dispararse" en sentido literal. Puede dispararse simbólicamente, puede no dispararse precisamente para subvertir expectativas, puede existir como amenaza latente que transforma el comportamiento de los personajes sin llegar a materializarse. Algunos autores contemporáneos juegan deliberadamente con estas expectativas, colocando pistolas que nunca disparan para generar tensión o para comentar irónicamente sobre las convenciones narrativas mismas.

La aplicación filosófica del principio trasciende lo puramente técnico. Implica una reflexión sobre cómo dotamos de significado al mundo mediante la selección y el énfasis. Al narrar, no reproducimos la realidad sino que la interpretamos, destacando ciertos elementos y descartando otros. La pistola de Chéjov nos recuerda que la narrativa es esencialmente un acto de jerarquización semántica.

En el ámbito educativo, este principio resulta invaluable para enseñar escritura creativa. Ayuda a los estudiantes a distinguir entre descripción ornamental y construcción dramática, entre acumulación de detalles y arquitectura narrativa. Les enseña que escribir ficción no consiste en transcribir la realidad con todas sus redundancias, sino en crear sistemas cerrados de significación donde cada parte contribuye al todo.

No obstante, conviene advertir contra su aplicación dogmática. La literatura moderna ha explorado con frecuencia la inclusión deliberada de elementos "superfluos" para crear efectos de realismo, de absurdo o de crítica a las convenciones narrativas tradicionales. Autores como Robbe-Grillet o Perec han construido obras enteras desafiando la economía dramática tradicional.

La pistola de Chéjov permanece vigente no como mandato restrictivo sino como principio organizador que cada autor puede acatar, matizar o subvertir según sus intenciones estéticas. Nos recuerda que la ficción, a diferencia de la vida, debe justificar sus elementos, construir coherencia a partir de la selección consciente, transformar el caos de la experiencia en el cosmos del relato.

¡TRECE millones de visitas en este vuestro blog! ¡Gracias!

¡TRECE millones de visitas en este vuestro blog! ¡Gracias!

Este nuestro, pero sobre todo vuestro, blog ha superado a las 02 am de hoy, domingo 1 de marzo de 2026, los TRECE millones de vuestras amables visitas desde aquel abril de 2005 en que se creó en blog.agirregabiria.net. En realidad desde hace menos tiempo, porque solamente se contabiliza desde que se incorporó el contador. No todos los millones de visitas los hemos ido celebrando; algunos sí, como luego veremos. 

¿Qué está pasando, qué maravillas estáis logrando, o solamente son bots según la Teoría del Internet muerto (post reciente)? Ahora que no estamos en voluntariado tan activo, sin GetxoBlog, ni AUVE, ni Nagusiak (que tanto echamos de menos),... Lo tenemos claro: un blog sólo crece con sus lectores y lectoras. Doce millones de visitas cómplices, doce millones de gracias. Una cifra de más de 70.000 visitas algún día, que impresiona más por lo que significa que por lo que mide

En apenas 79 días hemos sumado un millón más de lecturas, lo que confirma que este espacio digital sigue vivo, vibrante y compartido. Los dos anteriores millones se lograron respectivamente en 59 días (del 14 de octubre al 15 de diciembre de 2025) y 78 días (del 28 de julio de 2025 al 14 de octubre). Pero este logro no es del autor. Es, sobre todo, de quienes leen, comentan, comparten y dialogan. Cada visita, cada clic, cada relectura y cada reflexión son los auténticos cimientos de este largo viaje que comenzó hace años y que hoy celebra una cifra redonda: 13 millones de pasos juntos.

En tiempos de atención dispersa, lograr que tantos sigan regresando a un blog es casi un acto de resistencia cultural. Significa que todavía hay quienes buscan profundidad en la era del zapping, palabras con sentido en medio del ruido y diálogo en lugar de monólogo.

A todos vosotros —lectores fieles, visitantes curiosos, amigos invisibles—: gracias por leer, por estar, por seguir. El blog continúa porque vosotros lo hacéis posibleSeguimos… hacia el próximo millón, pero sobre todo, hacia nuevas ideas compartidas.

La escritura en este blog es nuestra forma actual de compartir aprendizajes, educar y de humanizar. Escribir en un blog no es solo publicar contenido: es sembrar pensamiento en el espacio público. Cada entrada es una conversación abierta, una invitación al aprendizaje conjunto y continuo, una oportunidad para enseñar y, sobre todo, para seguir aprendiendo de los demás.

En una época dominada por la inmediatez, el blog reivindica el valor del tiempo lento, del análisis, de la palabra que se piensa antes de ser dicha. Escribir y leer blogs es una manera de educar la mirada, de entrenar la empatía y de construir comunidad a través de las ideas.

Los blogs, lejos de haber desaparecido, siguen siendo aulas abiertas y permanentes, donde cada lector puede convertirse también en autor, cada experiencia en lección, y cada diálogo en un acto de humanidad compartida. Once millones de visitas son once millones de aprendizajes. Gracias por seguir haciendo posible este espacio de encuentro entre educación, pensamiento y vida. Finalizamos con nuestra cita propia: Cada palabra que se comparte es una semilla de humanidad.” — (Original, mikel.agirregabiria.net)

Previamente logramos DOCE millones el 12 de diciembre de 2025 y los ONCE millones el 14 de octubre de 2025. Antes transcurrieron 15 meses entre el 28 de julio de 2025 (DIEZ millones, post) y el 13 de mayo de 2024 cuando alcanzamos los NUEVE millones de visitas (post). Anteriormente, necesitamos 18 meses desde la cifra de OCHO millones del 8 de octubre de 2022, cuando rompimos la barrera de los SIETE millones el 30 de septiembre del año 2021

Esto se va estabilizando, dado que también necesitamos un año y medio para subir de los seis a los siete millones de visitas. Fue el sábado 21 de febrero de 2020 cuando se alcanzaron los SEIS millones de visitas (véase el post). Anteriormente, tardábamos algo más. No celebramos los 5 millones, pero sí cuando alcanzamos las 4.444.444 visitas  el 31-1-16 y el resto de hitos del blog se relatan a continuación.

El martes 3 de febrero de 2015, se alcanzaron los CUATRO millones de visitas (ver post) en menos de 10 años desde su creación. Casi dos años y medio para lograr cada millón de visitas, prácticamente el mismo ritmo que para lograr cinco año después otros dos millones de lectores. 

El tercer millón fue el 15 de junio de 2013 (ver la entrada correspondiente)El segundo millón se alcanzó a principios de 2009, si bien la fecha exacta no está recogida. Os queremos agradecer esta amistad que nos brindáis, especialmente a quienes nos acompañáis desde hace años. 

Esta transición de 12 a 13 millones de visitas, a día de hoy y según Blogger, ha supuesto pasar de 10.283 a 10.384 entradas publicadas (apenas 101 posts más). Mencionando a nuestro Flickr desde 2005 que nos ha acompañado estos VEINTE AÑOS de BLOG también se ha producido un inexplicable arreón

En solamente estos 79 días mágicos hemos llegado a 34,35 millones de visitas en Flickr cuando antes antes eran 29,94 millones de visitas para 280.200 imágenes actuales. Hace 18 meses fueron casi 15 millones de visitas en Flickr para las entonces 273.014 imágenes (si bien muchas son privadas o abiertas sólo a familiares o amistades). Con 8 millones las cifras fueron de casi 14 millones de visitas en Flickr para las 200.500 imágenes de aquel momento.

A pesar de nuestra jubilación hace ya más de 7 años y 10 meses, parece que seguimos contando con la fidelidad de quienes nos leéis y comentáis. ¡Gracias y no nos abandonéis en este lugar de encuentro y de debate! Eskerrik asko! Thanks! Merci!

Healing fiction: "El misterio de la lavandería de Yeonnam-dong"

Resumen: El post analiza el fenómeno de la healing fiction a través de esta novela, destacando la habilidad de su autora, Kim Jiyun, para transformar escenas cotidianas en refugios de empatía. La obra se presenta como un ejercicio de introspección donde un diario olvidado vincula las soledades de diversos personajes en Seúl. Este subgénero literario propone una narrativa reconfortante con la ficción como una herramienta terapéutica para aliviar las tensiones de la vida urbana contemporánea.

Esta novela se inscribe en la corriente conocida como healing fiction o “ficción curativa”, un subgénero muy popular en Corea y Japón que apuesta por historias reconfortantes con trasfondos emocionales profundos. La obra El misterio de la lavandería de Yeonnam-dong, muestra cómo construir un refugio de humanidad en la ficción contemporánea.

Su autora, Kim Jiyun (Seúl, 1992) es una de las voces emergentes más sugestivas de la literatura contemporánea coreana. Licenciada en escritura creativa por la Universidad de Dankook, complementó su formación con cursos de guion y dramaturgia en la Asociación de Escritores y Radiodifusión de Corea, aspectos que se reflejan en su prosa directa y cinematográfica. Su obra El misterio de la lavandería de Yeonnam-dong —publicada originalmente en Corea del Sur en 2023 y traducida al español en 2025 por Álvaro Trigo Maldonado— es su primera novela y la que la ha catapultado a la atención internacional. 

Kim vive actualmente de la escritura a tiempo completo, y explica que la idea surgió de una imagen cotidiana: la luz de una lavandería mientras paseaba por su barrio, que la llevó a imaginar historias escondidas tras las prendas que la gente deja a lavar. 

Resumen de la obraAmbientada en el vibrante barrio de Yeonnam-dong, en Seúl, la novela gira en torno a una pequeña lavandería que, en apariencia, no tiene nada especial. Sin embargo, entre luces cálidas, el aroma a café y la convivencia diaria, ese establecimiento se transforma en un lugar de calma, encuentros y confidencias para quienes lo visitan. 

Un día, un cliente olvida un cuaderno en la lavandería. Lo que comienza como un objeto extraviado se convierte en el centro de una trama íntima y comunitaria: las páginas del cuaderno —olvidadas pero ahora llenas de confesiones, miedos y sueños anónimos— empiezan a entrelazar las vidas de desconocidos que hasta entonces sólo se cruzaban en silencio

Lo que parecía una suma de pequeños relatos cotidianos toma un giro más profundo cuando algunas de las entradas del diario aluden a un acontecimiento más oscuro, obligando a los habituales de la lavandería a reflexionar sobre la armonía que han construido y sobre las realidades que se ocultan bajo la superficie de la vida urbana.

Lejos de ser un thriller convencional, la novela apuesta por un misterio amable, más introspectivo que policial, que se despliega a través de las voces humanas que emergen del diario y de las relaciones que se tejen entre los personajes.

Parafraseado directamente de la sinopsis editorial y declaraciones de la autora, algunas pinceladas resultan significativas del tono y temas de la obra: -“En la frenética Seúl hay una pequeña lavandería donde el tiempo parece detenerse y se alivian las soledades de sus vecinos.” -“Un cuaderno olvidado empieza a llenarse de confesiones, miedos y sueños anónimos, hasta que un relato más oscuro obliga a los habituales a desentrañar un misterio que podría afectar su comunidad.”  -“Las voces que habitan el diario no son reales, pero lo que dicen podría serlo. Son como cartas sin remitente que esperan ser escuchadas por alguien, cualquiera.”

Estas citas condensan el corazón del libro: una mirada sensible al anonimato y a la empatía en la vida urbana, donde lo aparentemente cotidiano desvela universos interiores ricos y complejos. Healing fiction coreana: la novela que transforma confesiones en literatura Kim Jiyun y el arte de escribir sobre vidas ordinarias con significado extraordinario

¿Por qué leer este libro? El misterio de la lavandería de Yeonnam-dong es una obra ideal para lectores interesados en la literatura que explora la interioridad humana, la comunidad y la transformación personal a través de lo cotidiano. Su estilo sencillo pero emotivo convierte esta novela en una herramienta valiosa tanto para la educación literaria como para la reflexión personal sobre la empatía, la escucha y los vínculos que construimos en nuestra vida diaria. 

Por qué sigo escribiendo este blog hoy

Siguiendo la estela del post anterior, "Repensando alternativas para este blog", escrito de mi puño y letra y con el tablero de agua de Buda donde he garabateado algunas ideas (post), paso a explicitar la conclusión a la que hemos llegado, contando con aporte como el comentario de Venan Llona la citada entrada previa. Seguiremos el orden sugerido de respuesta a las preguntas vitales, según Simon Sinek (posts)

Así evitamos error habitual de comenzar por el qué o el cómo. Un planteamiento maduro y estratégico invierte ese reflejo: empieza por el por qué, porque es la única cuestión que no se puede delegar ni automatizar. Todas las demás se derivan de ella.

¿Por qué? Define el sentido, la finalidad y la razón de serDa coherencia a todas las demás preguntas. Sin un “por qué” claro, el resto se vuelve instrumental o arbitrario.

Porque lo necesito, para proseguir una vida de aportar algo, algún conocimiento, alguna experiencia, para mis descendientes, para mis familiares, amigos,... para quienes aprendieron junto a mi, para quienes me leen o escucha. Porque es mi contribución diaria, que me anima a seguir conociendo lo que sucede, a comunicarlo y a mejorar en entorno de humanidad hasta donde pueda alcanzar. Porque no pierdo la vocación docente, de blogger o periodismo ciudadano, porque creo que aunque sea infinitesimalmente a escala planetaria algo mejora con esta labor. Porque me hace feliz (quizá hasta un ápice de inmortal) esta escritura, este juego de un bloguito que es leído por alguien, aunque la mayoría creo que ya son motores de IA (algo de todo ello perdurará). 

-¿Para qué? Traduce el “por qué” en objetivos concretosResponde al impacto esperado o al valor que se quiere generar. Para seguir estando en la lectura (lección, su etimología es común y proviene de legere) de algunas personas, para seguir sumando visitas, para que alguien me corrija, me complete, me sume. 

¿Qué? Delimita el contenido, la acción o el objeto. Es lo que se hace o se propone, ya orientado por el “por qué”. Centrándome en lo que sea de del interés y de continuidad de la trayectoria previa, persistiendo en el perfil de usuario precoz (early adopters o de los "primeros adoptantes", con todo aquello que se cruce con ciencia y humanismo, ética e inteligencia artificial, educación y aprendizaje. Insistiremos en posts sobre libros, con un mínimo de 5 mensuales, uno a la semana o más.

¿Cómo? Aborda los medios, métodos y estrategiasEs la dimensión técnica y operativa. Con una metodología constante en lo que signifique perseverancia, cotidianeidad, con un lenguaje culto pero accesible, con asiduidad pero diversificando enfoques, con estilo riguroso pero ameno hasta donde se pueda. 

-¿Quién? Identifica a los actores, responsables o destinatarios. Sólo cobra pleno sentido cuando se sabe qué y para qué. La autoría será personal, como hasta ahora, si bien nos gustaría buscar colaboraciones y en ello estamos (sin éxito por el momento). Los destinatarios serán tan universales como sepamos, si bien somos conscientes del público con quien podamos sintonizar, aunque no hay barreras lingüísticas (gracias a la traducción automática incorporada) 

¿Cuándo? Sitúa la acción en el tiempo: ritmo, fases, prioridades. Diariamente, con temas de interés del momento, manteniendo más de 365 posts anuales como en lo últimos años. Para fechas concretas de viajes o eventos especiales, recurriremos a posts envasados previamente (y así lo indicaremos). 

-¿Dónde? Define el contexto virtual, espacial o institucional. La plataforma Blogger seguirá siendo la base vitalicia, porque siempre somos fieles... sobre todo a nuestro propio pasado. No descartamos intentar pasar algunas reflexiones a algún medio de prensa Mainstream media (MSM). Algo que hicimos tiempo atrás en alguna medida.