@agirregabiria Entrevista Marcos David Gracia, Director del Palacio Museo Barón de Benifayó
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Mikel Agirregabiria
Aquí comparto algo de lo que aprendo cada día. blog.agirregabiria.net = kideak.blogspot.com
Con Marcos Gracia, Director del Museo del Barón de Benifayó
Mural a La Princesa Rusa en San Pedro del Pinatar
Con ocasión de una cita de coches deportivo, hemos visitado el nuevo mural de grandes dimensiones rinde homenaje, en las inmediaciones del Museo Barón de Benifayó, a la leyenda de La Princesa Rusa en San Pedro del Pinatar. Esta monumental obra ha sido realizada por el destacado artista pinatarense José Luis Martínez Escudero, conocido como Goyo 203, gracias a la colaboración de la Concejalía de Cultura con el galerista y promotor cultural Darío Vigueras, en el marco del 25 aniversario del museo.
El alcalde de San Pedro del Pinatar, Pedro Javier Sánchez; la edil de Cultura, Carmen María López; y el director del Museo Barón de Benifayó, Marcos David Gracia, junto a Darío Vigueras y Goyo 203, han visitado hoy esta obra que recrea una de las leyendas más célebres y extendidas del municipio.
El artista ha contado con plena libertad para la realización de este mural, basado en la leyenda de la princesa rusa de San Pedro del Pinatar, la cual narra el trágico amor y asesinato de una noble amante del Barón de Benifayó en la Isla del Barón (Mar Menor). Se dice que su fantasma, una figura de luz blanca, se aparece a pescadores y merodea el actual museo, evocando una historia de traición y celos del siglo XIX.
El autor ha explicado que a esta leyenda ha sumado la historia personal de su familia. Una tatarabuela suya, de profesión trovera y que regentaba una posada, fue cortejada por el altanero Barón de Benifayó, quien la obsequió con una muñeca de porcelana y vidrio. Esta pieza aún permanece en la familia y ha servido también de inspiración al artista para esta obra.
El alcalde ha alabado el trabajo realizado por Goyo 203, destacando que refleja a la perfección ese misterio que envuelve a la leyenda de La Rusa y que se convertirá en una excelente carta de presentación para las personas que visiten el municipio y el museo.
José Luis Martínez Escudero (San Pedro del Pinatar, 1982), conocido artísticamente como Goyo 203, comenzó a pintar de forma autodidacta desde su infancia, convirtiendo su pasión en su forma de vida. Actualmente está considerado como un reconocido pintor de arte urbano en la Región de Murcia, habiéndose posicionado con éxito en otras ciudades nacionales y europeas.
El trabajo de Goyo 203 está enfocado en el desarrollo y ejecución de rostros de gran formato, sobresaliendo por una gran expresividad lograda mediante la exaltación de elementos como los ojos, los cuales trabaja con minucioso detalle. Los críticos de arte destacan una evolución y madurez evidente en su obra, tanto en sus creaciones de estudio como en sus trabajos de gran formato. En ellos se observa una transición del realismo al surrealismo, con el uso de técnicas que van desde el impresionismo hacia un nuevo post-expresionismo.
@agirregabiria Goyo203 explica el mural a la leyenda de La Rusa
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Waymo Car, robotaxi autónomo: ¿Promesa o realidad?
Vídeo captado casualmente por Aitor en Portland (OR). Otras imágenes.
Es impresionante el estado actual del robotaxi de Alphabet que está redefiniendo la movilidad urbana y que no anuncia dónde hace las pruebas. Es Waymo Car (ver en otros posts) o cuando la inteligencia artificial toma el volante. Waymo acumula 200 millones de millas sin conductor: ¿El futuro llegó?
Hay tecnologías que avanzan en silencio durante años, acumulando kilómetros en carreteras secundarias y titulares modestos, hasta que un día aparecen en medio de una carrera popular de San Francisco guiando a treinta mil corredores. Ese momento ocurrió el pasado 17 de mayo de 2026, cuando un Waymo —con su nueva carrocería bautizada como Ojai— ejerció de vehículo oficial de cabeza en la mítica prueba Bay to Breakers. No era un anuncio. Era una demostración.
De proyecto Google a subsidiaria de Alphabet. Waymo nació en 2009 como el Google Self-Driving Car Project, bajo la dirección del investigador Sebastian Thrun. Su objetivo inicial era austero y preciso: completar diez rutas de cien millas sin intervención humana. A lo largo de aquella primera fase, los vehículos —principalmente Toyota Prius y Lexus RX450h modificados— alcanzaron 300.000 millas autónomas en vías públicas sin un solo accidente en 2012. Hoy, como filial independiente de Alphabet —la matriz de Google—, el sistema ha recorrido cerca de 200 millones de millas completamente autónomas en ciudades estadounidenses.
Lo que resulta menos visible para el pasajero que sube a uno de estos vehículos es que, en paralelo, el sistema entrena en miles de millones de millas virtuales, dominando escenarios complejos antes de encontrarlos en calles reales. A esto responde el recién presentado Waymo World Model: un modelo generativo de simulación hiperrealista que eleva a nueva cota la preparación del conductor artificial.
La sexta generación y el vehículo Ojai. En febrero de 2026, Waymo anunció el despliegue de su sistema de conducción de sexta generación. Este nuevo sistema actúa como el motor principal de su siguiente era de expansión, con una configuración más optimizada que reduce costes sin comprometer los estándares de seguridad, y con capacidades ampliadas para operar en entornos más diversos, incluidos climas de invierno extremo.
El vehículo que lo aloja es el Ojai, fabricado sobre una plataforma base del fabricante chino Geely, con sistemas de lidar y radar de nueva generación que mejoran la visión respecto a modelos anteriores. La paradoja no es menor: la empresa más avanzada en conducción autónoma de Estados Unidos utiliza carrocerías de un gigante automovilístico chino. La tecnología, como siempre, desborda las fronteras geopolíticas.
Expansión y precio. A comienzos de 2026, Waymo ofrece servicio completamente público en Phoenix, San Francisco, Los Ángeles, Austin y Atlanta, con planes de expansión a unas veinte ciudades nuevas, entre ellas los primeros mercados internacionales: Londres y Tokio. En España y Europa, los marcos regulatorios aún no permiten este nivel de autonomía en vías abiertas, pero el horizonte se acorta visiblemente.
El precio es todavía una barrera. En la actualidad, Waymo resulta entre un 30 y un 40% más caro que Uber, posicionado como una experiencia de alta gama. Es, en esencia, el mismo patrón histórico de toda tecnología disruptiva: primero cara y exclusiva, luego accesible y ubicua.
La pregunta que el coche no puede contestar. Técnicamente, el argumento es sólido: los vehículos autónomos son, estadísticamente, considerablemente más seguros que los conductores humanos. Sin embargo, la cuestión relevante no es solo la estadística; es la responsabilidad. ¿Quién responde cuando el algoritmo falla? ¿La empresa, el fabricante del hardware, el municipio que autorizó la circulación? El derecho, la ética y la pedagogía cívica tienen aún mucho trabajo por delante.
Waymo conduce ya entre nosotros. La pregunta no es si los coches autónomos llegarán, sino si nuestras instituciones, nuestras leyes y nuestra cultura estarán a la altura cuando lo hagan plenamente.
🚖🤖 ¿Conduciremos pronto sin volante… ni conductor? El #WaymoCar ya circula como robotaxi autónomo en ciudades de EE.UU. y reabre el gran debate: ¿más seguridad y menos tráfico o dependencia total de la IA? https://t.co/gAADbxGYKG Sensores LiDAR, aprendizaje automático y… pic.twitter.com/yDpBITQfPX
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) May 21, 2026
¡Catorce millones de visitas en este vuestro blog! ¡Gracias!
Este nuestro, pero sobre todo vuestro, blog ha superado a las 23 horas de hoy, martes 19 de mayo de 2026, los CATORCE millones de vuestras amables visitas desde aquel abril de 2005 en que se creó en blog.agirregabiria.net. En realidad desde hace menos tiempo, porque solamente se contabiliza desde que se incorporó el contador. No todos los millones de visitas los hemos ido celebrando; algunos sí, como luego veremos.
¿Qué está pasando, qué maravillas estáis logrando, o solamente son bots según la Teoría del Internet muerto (post reciente)? Ahora que no estamos en voluntariado tan activo, sin GetxoBlog, ni AUVE, ni Nagusiak (que tanto echamos de menos),... Lo tenemos claro: un blog sólo crece con sus lectores y lectoras. Catorce millones de visitas cómplices, catorce millones de gracias.
Al igual que con el millón anterior el 1 de marzo de 2026 (79 días), nuevamente hemos necesitado apenas otros 79 días exactamente para sumar un millón más de lecturas, lo que confirma que este espacio digital sigue vivo, vibrante y compartido. Los dos anteriores millones se lograron respectivamente en 59 días (del 14 de octubre al 15 de diciembre de 2025) y 78 días (del 28 de julio de 2025 al 14 de octubre). Pero este logro no es del autor. Es, sobre todo, de quienes leen, comentan, comparten y dialogan. Cada visita, cada clic, cada relectura y cada reflexión son los auténticos cimientos de este largo viaje que comenzó hace años y que hoy celebra una cifra redonda: 14 millones de pasos juntos.
El blog continúa porque vosotros lo hacéis posible. Seguimos… hacia el próximo millón, pero sobre todo, hacia nuevas ideas compartidas. En una época dominada por la inmediatez, el blog reivindica el valor del tiempo lento, del análisis, de la palabra que se piensa antes de ser dicha. Escribir y leer blogs es una manera de educar la mirada, de entrenar la empatía y de construir comunidad a través de las ideas.
🎉 ¡14 millones de visitas!
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) May 20, 2026
Lo que empezó como un blog personal es hoy una comunidad global de reflexión sobre #Educación, #Tecnología, #IA, sociedad y aprendizaje permanente. https://t.co/ozVaoSIUsJ Desde 2006, https://t.co/iy697K9B7R conecta ideas, innovación y pensamiento… pic.twitter.com/R8p7eoVoYb
Geometría blanca sobre el azul mediterráneo
Algunos detalles que permiten deducirlo: Las dos líneas blancas indican dos motores turbofán bajo las alas. La altura parece de crucero, probablemente entre 30.000 y 40.000 pies. La forma del fuselaje y alas encaja con un avión comercial estándar, no militar. No parece un cuatrimotor como un antiguo Boeing 747 o un Airbus A380, porque solo se distinguen dos estelas principales. Sobre Alicante pasan continuamente rutas entre Europa, Oriente Medio y África, por lo que podría ser un vuelo internacional en corredor aéreo mediterráneo. Las estelas son simplemente condensación de vapor de agua congelado producida por los motores en aire muy frío y húmedo de gran altitud.
Si quieres, ChatGPT también puede intentar estimar: la dirección del vuelo, la altitud aproximada, o incluso qué vuelo concreto era, si me dices la hora y el lugar exacto desde donde tomaste la foto.
Con los datos que aportas —Pilar de la Horadada, martes 19 de mayo de 2026 a las 12:24— sí se puede hacer una estimación bastante razonable: Dirección aproximada del vuelo: Por la inclinación de la estela y la iluminación solar, el avión parece dirigirse aproximadamente: de suroeste a noreste (SW → NE), probablemente siguiendo uno de los corredores aéreos mediterráneos que conectan: Andalucía o el norte de África, con Francia, Alemania, Reino Unido u Holanda.
Sobre Alicante y Murcia pasan muchísimos vuelos europeos de largo recorrido medio hacia: Londres, Ámsterdam, Bruselas, Frankfurt, París, Escandinavia. (Flightradar24). La orientación de la foto encaja bastante bien con rutas que atraviesan el Mediterráneo occidental bordeando la costa levantina española.
Altitud aproximada: Por varios indicios visuales: nitidez de las contrails, anchura progresiva de la estela, persistencia, tamaño aparente del fuselaje, la altitud probablemente estaba entre 9 y 12 km de altura aproximadamente. Eso corresponde a la altitud típica de crucero de: Airbus A320/A321, Boeing 737, Boeing 757, algunos Airbus A330 o Boeing 787 en rutas más largas.
¿Qué avión concreto podría ser? Aquí ya entramos en hipótesis razonables, no en identificación segura. Por la silueta ampliada: parece un bimotor estrecho (“narrow body”), con alas y cola compatibles con: Boeing 737 NG/MAX, o Airbus A320/A321. No parece: un A380, un Boeing 747, ni un avión militar. El candidato estadísticamente más probable sobre esa zona es: un Boeing 737 de Ryanair, o un Airbus A320 de easyJet, Vueling o Iberia Express, porque son los modelos dominantes en Alicante y Murcia.
Qué vuelo pudo ser: A las 12:24 locales, sobre Pilar de la Horadada, podrían coincidir: vuelos Alicante ↔ Reino Unido, vuelos Málaga/Almería ↔ Europa central, vuelos Baleares ↔ norte de Europa, o tráfico internacional que ni siquiera despegó de Alicante.
Sin acceso directo al playback exacto histórico premium de radar aéreo no puedo asegurarlo, pero la franja horaria y el corredor sugieren un vuelo comercial europeo de crucero, probablemente: Ryanair, easyJet, Vueling, Lufthansa, Transavia, Jet2, o similar.
Lo más interesante de la foto. La imagen tiene bastante valor divulgativo porque muestra muy bien: cómo dos motores generan dos estelas paralelas, la expansión turbulenta posterior, y el efecto atmosférico de condensación a gran altitud. Además, el pequeño pájaro que aparece abajo crea una escala visual magnífica entre: la vida terrestre cercana, y el tráfico aéreo global a 10 km de altura. Una buena metáfora visual para un post.
Sobre Pilar de la Horadada, a las 12:24, un avión dejó una perfecta geometría blanca sobre el azul mediterráneo. ¿Qué modelo era? ¿A qué altura volaba? ¿Por qué esas estelas duran tanto? https://t.co/SDTJg8EMLt Un pequeño misterio cotidiano que mezcla aviación, meteorología,… pic.twitter.com/X1GCU014y4
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) May 19, 2026
Venus, Lucero del Alba o Estrella Vespertina
1º Albedo excepcional. Venus refleja aproximadamente el 70% de la luz solar que recibe, gracias a sus densas nubes de dióxido de azufre que cubren el planeta completamente. Es uno de los albedos más altos del sistema solar.
2º Proximidad a la Tierra. Es el planeta que más se acerca a nosotros, llegando a unos 38 millones de kilómetros en su punto más cercano (la conjunción inferior). Esa distancia relativamente corta amplifica enormemente su brillo percibido.
3º Tamaño considerable. Con un diámetro casi igual al de la Tierra (~12.100 km), ofrece una superficie reflectante grande en comparación con otros planetas interiores. Órbita interior. Al orbitar entre el Sol y la Tierra, Venus puede alcanzar elongaciones de hasta ~47°, lo que permite verlo en condiciones de cielo oscuro, a diferencia de Mercurio que siempre está muy cerca del horizonte solar.
La combinación de estos factores le da una magnitud aparente máxima de –4,9, suficientemente brillante como para proyectar sombras tenues en noches despejadas y ser visible incluso de día si se sabe exactamente dónde mirar.
Por eso los antiguos lo llamaban Lucero del Alba o Estrella Vespertina: Es tan luminoso que aparece antes que cualquier otra estrella al atardecer, y persiste después del amanecer.
🌟 ¿Por qué Venus es el tercer objeto más brillante del cielo después del Sol y la Luna? No es una estrella: es un planeta cubierto por nubes que reflejan cerca del 70% de la luz solar. https://t.co/mLfKqxoaCN Su proximidad a la Tierra y su enorme brillo lo convierten en el… pic.twitter.com/uLDTu7gm8o
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) May 19, 2026
Paul Ricœur y la ética del reconocimiento mutuo
Hoy dedicamos un post a Paul Ricoeur, el filósofo que nos enseñó a leer la vida como un texto. Toda una referencia es su hermenéutica que nos interpretar el mundo para habitar en él. Su posición entre Freud y el Evangelio, entre Marx y la esperanza nos ofrece una identidad narrativa: somos lo que contamos de nosotros. Paul Ricoeur es el arte de pensar sin rendirse al cinismo.
Hay pensadores que irrumpen en la filosofía como relámpagos y hay quienes la habitan como arquitectos pacientes. Paul Ricoeur (1913-2005) pertenece decididamente a la segunda categoría. Durante más de seis décadas construyó una de las obras filosóficas más vastas, rigurosas y humanamente generosas del siglo XX, un edificio intelectual en el que caben la fenomenología y el psicoanálisis, la teología y el marxismo, la lingüística y la ética, sin que ninguno de sus inquilinos expulse a los demás.
Nacido en Valence y educado bajo la severa luz del protestantismo francés —huérfano de madre a los dos años, de padre durante la Primera Guerra Mundial—, Ricoeur aprendió pronto que la existencia humana exige interpretación. No como lujo académico, sino como necesidad vital. Esa intuición fundacional recorre toda su obra: somos seres que necesitan entender lo que les ocurre, y para entenderlo lo narran.
La hermenéutica como filosofía de la condición humana, Ricoeur tomó el concepto de hermenéutica —el arte de interpretar textos, heredado de Schleiermacher y Dilthey— y lo transformó en una filosofía de pleno derecho. Si Heidegger había ontologizado la comprensión y Gadamer había convertido la tradición en horizonte de sentido, Ricoeur fue más lejos: propuso que la interpretación no es solo un método sino el modo en que los seres humanos nos relacionamos con la realidad. El mundo no se nos da como dato bruto sino como texto que exige lectura.
Su Teoría de la interpretación (1976) y la monumental trilogía Tiempo y narración (1983-1985) desarrollan esta idea con una precisión casi matemática: el tiempo humano —a diferencia del tiempo físico— solo se vuelve inteligible cuando se configura narrativamente. Contamos historias porque de otro modo el tiempo nos aplastaría con su incoherencia. La novela, la historiografía y el mito no son entretenimientos opcionales; son las prótesis cognitivas con las que la humanidad hace habitable el paso de los años.
Identidad narrativa: somos el relato que construimos. Quizá la contribución más influyente de Ricoeur a la filosofía contemporánea sea el concepto de identidad narrativa, desarrollado en Sí mismo como otro (1990). Frente a la ilusión de un yo sustancial e inmutable —el cogito cartesiano como roca—, Ricoeur propone que la identidad personal es dinámica, frágil y narrativa: somos lo que contamos de nosotros mismos y lo que los demás cuentan de nosotros. El idem —lo que permanece igual— y el ipse —lo que se mantiene fiel a sus promesas— se tensan en un equilibrio nunca resuelto del todo.
Esta distinción tiene consecuencias éticas y políticas de primer orden. Si la identidad es narrativa, puede reescribirse. Los individuos y las comunidades tienen la capacidad —y la responsabilidad— de narrar de otra manera su pasado para abrir un futuro diferente. La memoria no es un archivo sino una tarea.
Memoria, olvido y perdón. Su obra tardía La memoria, la historia, el olvido (2000) confrontó el problema más urgente del final del siglo XX: ¿cómo recordar las atrocidades colectivas sin quedar atrapados en ellas? Ricoeur rechazó tanto la amnesia cómoda como la memoria paralizante. Propuso una «política justa de la memoria» que reconozca el sufrimiento sin convertirlo en identidad definitiva. El perdón —no la impunidad— aparece como horizonte ético: no borra el pasado, pero libera a los actores de su determinismo.
Una filosofía para tiempos rotos. En un presente marcado por la polarización identitaria, la desinformación y el colapso de los relatos compartidos, Ricoeur resulta más necesario que nunca. Su insistencia en que toda interpretación es parcial pero no por ello arbitraria, en que el conflicto de las interpretaciones es condición de la democracia y no su patología, en que comprender al otro exige un «rodeo» por sus textos y sus historias, ofrece una alternativa filosófica al cinismo y al dogmatismo que hoy compiten por el espacio público.
Leer a Ricoeur no resuelve los problemas. Pero enseña a plantearlos con mayor honestidad, mayor paciencia y mayor respeto por la complejidad irreductible de lo humano. En eso, precisamente, consiste la filosofía cuando está a la altura de su nombre.
Paul Ricoeur sigue siendo uno de los filósofos más necesarios del siglo XXI. Frente a la polarización, la desinformación y las identidades rígidas, defendió la interpretación crítica, la memoria ética y el diálogo democrático. https://t.co/H8dH2RrhVJ Su idea de “identidad… pic.twitter.com/RwfaztoPyq
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) May 18, 2026
Slavoj Žižek y la crítica del capitalismo contemporáneo
Lo hemos citado en varias ocasiones (incluso comprobamos demasiado tarde que ya escribimos con detalle hace un año), pero hoy queremos dedicarle un nuevo post a Slavoj Žižek: el filósofo que piensa donde duele. Hay pensadores que consuelan y pensadores que incomodan. Slavoj Žižek pertenece sin ambigüedad a los segundos. Nacido en Liubliana en 1949, en lo que entonces era la Yugoslavia socialista, este filósofo esloveno ha construido a lo largo de cinco décadas una obra tan vasta como provocadora, capaz de irritar simultáneamente a la derecha y a la izquierda, al académico y al militante, al creyente y al ateo. Esa capacidad de incomodar a todos, lejos de ser un defecto, constituye quizá su mayor mérito intelectual.
Žižek es, ante todo, un síntoma de nuestro tiempo. Su método consiste en tomar la cultura popular —una película de Hollywood, un chiste de bar, una novela de ciencia ficción— y someterla al escalpelo de tres tradiciones filosóficas que en apariencia no deberían convivir: el psicoanálisis lacaniano, la dialéctica hegeliana y el marxismo crítico. El resultado es una escritura que desconcierta: densa y accesible a la vez, erudita y provocadora, siempre dispuesta a demoler el sentido común precisamente allí donde parecía más seguro.
La gran apuesta teórica. El núcleo de su pensamiento gira en torno a una idea perturbadora: lo que creemos que es la realidad es en gran medida una construcción ideológica que nos protege del encuentro con lo Real —en sentido lacaniano, aquello que no puede ser simbolizado ni domesticado—. La ideología no funciona hoy mediante la imposición abierta de creencias, sino a través del cinismo. Sabemos perfectamente que el sistema es injusto, pero actuamos como si no lo supiéramos. Esta complicidad cínica, que Žižek denomina fetichismo de la mercancía, es para él el mecanismo central del capitalismo tardío: no necesita que creamos en él, solo necesita que sigamos participando.
Su obra cardinal, El sublime objeto de la ideología (1989), publicada apenas dos años antes del derrumbe soviético, anticipaba con notable lucidez que el fin del comunismo realmente existente no supondría la liberación anunciada por el liberalismo triunfante, sino la emergencia de nuevas formas de sujeción ideológica, más sutiles y por ello más eficaces.
Un marxismo sin partido ni nostalgia. Žižek se reivindica marxista, pero no de manera ortodoxa. Critica con igual ferocidad la socialdemocracia acomodaticia, el identitarismo progresista y el populismo de izquierda, a los que acusa de haber abandonado la crítica al capitalismo en favor de batallas culturales que el sistema puede absorber sin dificultad. Su polémico argumento es que la política de identidad, cuando no está articulada con una crítica económica estructural, termina siendo funcional al orden que pretende impugnar.
Esta posición le ha granjeado enemigos en todos los frentes: la izquierda le reprocha sus provocaciones deliberadas y cierto exhibicionismo intelectual; la derecha no sabe qué hacer con un marxista que cita a Chesterton y defiende el legado cristiano como reserva crítica frente al nihilismo del mercado.
El filósofo como espectáculo. No puede ignorarse la dimensión performativa de Žižek. Sus conferencias son eventos casi teatrales, sus tics verbales y su energía desbordante forman parte de un estilo que ha convertido a la filosofía en algo que puede llenarse de audiencias. Hay quien ve en ello pura mercadotecnia intelectual; hay quien lo celebra como la única filosofía capaz de competir en la economía de la atención.
La verdad, probablemente, es que Žižek hace lo que los grandes filósofos siempre hicieron: forzar a sus contemporáneos a pensar lo que preferirían no pensar. En una época de pensamiento reconfortante y consenso administrado, eso no es poca cosa. Como titulares finales: Žižek irrita a la izquierda y desconcierta a la derecha, Hegel, Lacan y Hollywood al servicio del pensamiento crítico o la ideología cínica según Žižek: Sabemos, pero actuamos como si no.
Slavoj Žižek sigue siendo uno de los filósofos más incómodos y fascinantes del siglo XXI. Entre Marx, Lacan y el cine, analiza cómo la ideología moldea nuestros deseos incluso cuando creemos ser libres. https://t.co/Pa7dea1km1 ¿Por qué seguimos obedeciendo sistemas que… pic.twitter.com/ODvtUGLokI
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) May 15, 2026















