Mostrando entradas con la etiqueta france. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta france. Mostrar todas las entradas

Generación ofendida, los límites entre sensibilidad y censura

Para entender Generación ofendida, es imprescindible conocer a su autora. Caroline Fourest (Aix-en-Provence, 1975) no es una observadora pasiva de la realidad francesa; es una figura central en el debate sobre el laicismo, el feminismo y los derechos humanos.

Periodista, ensayista y cineasta, Fourest fue colaboradora de la revista satírica Charlie Hebdo. Su trayectoria está marcada por la defensa innegociable de los valores de la Ilustración frente a cualquier forma de dogmatismo, ya sea religioso o político. Ha dirigido documentales y escrito más de una veintena de libros, destacando siempre por un estilo punzante que no teme confrontar las contradicciones de la izquierda contemporánea. Su experiencia personal —viviendo bajo protección policial tras las amenazas del fundamentalismo— le otorga una autoridad moral y una urgencia narrativa únicas al hablar sobre la libertad de expresión

En Generación ofendida (publicado originalmente en 2020 como Génération offensée), Fourest lanza un grito de alerta contra lo que denomina la "tiranía de la susceptibilidad". El ensayo no es un ataque a las luchas sociales legítimas, sino una crítica feroz a los métodos y derivas del activismo identitario moderno, a menudo importado del entorno universitario estadounidense.

El fin del debate racionalLa tesis principal de Fourest es que hemos pasado de una cultura de la argumentación a una cultura del trauma. En este nuevo paradigma, la validez de un argumento no reside en su lógica o evidencia, sino en la identidad de quien lo enuncia y en el grado de "ofensa" que siente el interlocutor. La autora analiza cómo conceptos como la apropiación cultural, los espacios seguros (safe spaces) y las alertas de contenido (trigger warnings) están asfixiando la creatividad artística y el rigor académico.

Los ejes del conflictoFourest estructura su análisis en varios frentes críticos:

La censura en el arte: Relata casos donde obras de teatro son canceladas o cuadros retirados porque alguien, en nombre de una minoría, se siente "herido". Para la autora, esto representa un retroceso hacia un puritanismo asfixiante.

El colapso del universalismo: Fourest defiende el modelo republicano francés, donde el ciudadano es igual ante la ley sin importar su origen. Advierte que el énfasis excesivo en las identidades particulares (raza, género, religión) nos fragmenta en "guetos mentales".

La justicia de las redes sociales: Describe el fenómeno del "linchamiento digital" y cómo la rapidez de las redes impide el matiz, transformando cualquier error en una sentencia social definitiva.

Citas clave para la reflexión: "A fuerza de querer protegernos de todo lo que nos perturba, acabaremos viviendo en un mundo donde solo se nos permitirá pensar lo que ya sabemos". "La identidad es un refugio, pero cuando se convierte en una fortaleza, se transforma en una prisión para el pensamiento". "Hemos pasado del derecho a no ser discriminado al derecho a no ser contradicho". "El arte no está para confirmar nuestras convicciones, sino para sacudirlas. Si el arte no ofende a nadie, es que ha dejado de ser arte para convertirse en propaganda o decoración".

Análisis crítico: Un reto para la educación y la políticaEl libro de Caroline Fourest es particularmente relevante para el ámbito educativo. En las facultades de humanidades y en la enseñanza media, el miedo a la ofensa está provocando una autocensura de los docentes. Si un profesor teme tratar un texto clásico porque puede ser considerado "ofensivo" bajo estándares actuales, se pierde la capacidad de entender el contexto histórico y la evolución de las ideas.

En el plano político, Fourest advierte que esta fragmentación identitaria es el mayor regalo para la extrema derecha. Al abandonar el lenguaje de la fraternidad universal por el de la competencia de víctimas, la izquierda pierde su capacidad de construir mayorías amplias y transformadoras.

Generación ofendida no busca silenciar las protestas contra la injusticia; busca rescatar las herramientas del debate intelectual para que esas protestas no terminen devorando la libertad que pretenden defender. Es una invitación a recuperar el valor de la discrepancia y la robustez psicológica necesaria para vivir en una sociedad abierta.

Deseos para el nuevo año 2026: amar, aprender, vivir

Ante todo, os deseamos que todos vuestros problemas de 2026 duren tanto como vuestros buenos propósitos de Año Nuevo. Será un año 10, porque 2+0+2+6= 10. Y suma de dos cuadrados, porque 2027=45ˆ2+1ˆ2 o 25ˆ2+35ˆ2. Esperando al año 2027 que será número primo, 2026 es suma de dos primos con dos soluciones distintas: 1013+1013=2026=2003+23. También es la suma de 2013 enteros consecutivos, desde -504 - 503 -…+ 507+ 508 = 2026. 

Hay otras muchas curiosidades matemáticas del número 2026:
- 2026 es un número feliz. Esto significa que si sumas los cuadrados de sus dígitos y repites el proceso, eventualmente llegas a 1: 2026 -> 2^2 + 0^2 + 2^2 + 6^2 = 4 + 0 + 4 + 36 = 44 -> 4^2 + 4^2 = 32 -> 3ˆ2+2ˆ2 =13 -> 1ˆ2 + 3ˆ2 = 10 10 -> 1.
- 2026 es un número compuesto y semiprimo, ya que solo tiene dos factores primos: 2 * 2013. 
- 2026 es un número cortés, lo que significa que puede expresarse como suma de números naturales consecutivos. Por ejemplo: 505 + 506 + 507 + 508 = 2026.

Con todo ello, ojalá que este nuevo año nos traiga más humanidad en la era de la IA, educación que inspire creatividad y empatía, salud para disfrutar de la familia y amigos, y un toque de sabiduría vasca desde Getxo, Bilbao y Alicante para navegar los cambios con optimismo ético.

Que la innovación nos una, no nos divida; que la literatura y la filosofía nos guíen; y que cada día sea una oportunidad para crecer con curiosidad y bondad. ¡Feliz Año Nuevo lleno de abrazos, libros abiertos, avances responsables y momentos inolvidables!

Este es un post en desarrollo, hecho con restos de año, pero será seguido de un análisis de deriva de este vuestro/nuestro blog. Y siempre con mensajes de gratitud y optimismo para recordarnos la "joie de vivre" como el que sigue con la sabiduría de la infancia,... 
@deplechinalexis #atoi #fyp #humanity #reality #belleparole ♬ son original - alex
@agirregabiria

2025, Agur. Kaixo, 2026

♬ оригинальный звук - 👉ANJELIKA❤ANJELIKA👈

Cadillac Eldorado Biarritz: el exceso convertido en arte

 Cadillac Eldorado Biarritz: La Exuberancia Codificada en Cromo y Aletas

La historia del automóvil está sembrada de nombres geográficos que evocan lujo y exclusividad: Riviera, Montclair, Capri. Pero pocos resuenan con la resonancia de clase y extravagancia como Biarritz (otros posts). Para Cadillac, la capital americana del lujo, este topónimo vasco-francés no fue solo un nombre, sino el código interno para su escalón más alto de opulencia. El Cadillac Biarritz, ofrecido primariamente como una versión de ultralujo y descapotable (Convertible) dentro de la prestigiosa línea Eldorado, representa el punto álgido del American Dream automovilístico de mediados del siglo XX.

El Biarritz nació en 1956, separándose del nombre inicial "Eldorado Convertible" para crear una identidad propia, que se equiparaba con su contraparte coupé de techo rígido, el Eldorado Seville. Esta distinción formalizó la estrategia de Cadillac: el Biarritz era, inequívocamente, la cumbre del diseño y la ingeniería de General Motors, un automóvil que no temía ser exagerado.

La Era de las Aletas y el Jet-AgePara comprender la esencia del Biarritz, hay que transportarse a la América de los años 50, una época de prosperidad económica sin límites y fascinación por la era espacial (Jet-Age). El diseñador Harley Earl, el visionario detrás del estilo de GM, utilizó el Eldorado Biarritz como su lienzo para expresar esta euforia.

El clímax de esta expresión llegó con el modelo de 1959. Este Biarritz es, sin duda, el más icónico y desmesurado. Sus aletas traseras, inspiradas en los timones de los cohetes y los aviones de combate, se alzaban a alturas estratosféricas, integrando luces traseras dobles que se convertían en una firma visual inconfundible. Las defensas eran masivas, el cromo brillaba por doquier (se dice que estos modelos llevaban más cromo que cualquier otro auto de la historia), y el conjunto transmitía una sensación de poder y dominio en la carretera.

Un Habitáculo de Opulencia IlimitadaSi el exterior era un ejercicio de grandeur pública, el interior era un santuario de confort privado. El Biarritz se diferenciaba del Eldorado estándar por su nivel de acabados y equipamiento, que era, en su tiempo, casi futurista:

- Tapicería Exclusiva: Los materiales eran de la más alta calidad: cuero suave, alfombras de pelo profundo y, a menudo, inserciones en los paneles de las puertas de materiales nobles.
- Innovación Eléctrica: Estos vehículos venían de serie con todos los gadgets imaginables: asientos eléctricos con memoria, ventanas eléctricas, capota de accionamiento eléctrico y, en algunos casos, incluso un sistema de control de radio operado con el pie.
- Motores Masivos: Bajo el largo capó se escondían los imponentes V8 de Cadillac, en los años 50 con cilindradas que rondaban las 365 pulgadas cúbicas (6.0 L) y, más tarde, las 390 (6.4 L), entregando potencias que superaban los 325 HP. No eran coches rápidos en el sentido moderno, pero ofrecían un par motor inmenso y una conducción suave, de "trasatlántico" flotando sobre el asfalto.

Del Gigantismo al Downsizing EleganteAunque la imagen más impactante del Biarritz corresponde a la era clásica de los 50, el nombre tuvo una segunda vida en un contexto totalmente diferente. El modelo de 1959 es una declaración pública y descarada de riqueza y poder. El modelo de 1983 es una declaración más sutil e introspectiva, enfocada en el confort y el estatus del conductor, adaptándose a la realidad de las ciudades y la escasez de combustible.

A finales de los 70 y principios de los 80, impulsado por la crisis del petróleo y las regulaciones de eficiencia, el concepto Biarritz regresó con el Cadillac Eldorado de 1979 y las subsiguientes generaciones (hasta 1985). Este nuevo Biarritz ya no era un descapotable monstruoso, sino el acabado top-of-the-line de un Eldorado que había sufrido una cura de downsizing.

En esta era, el Biarritz se definía por su techo de vinilo acolchado y cosido de estilo "almohada" (similar al del Monte Carlo Biarritz, pero mucho más refinado), sus asientos tipo "túfting" con botones y, a veces, una barra de cromo cepillado que cubría el pilar B. Era el lujo americano adaptado a un mundo más pequeño, pero conservando la atmósfera exclusiva y Brougham que definía a Cadillac.

El Cadillac Biarritz, en cualquiera de sus encarnaciones, nunca fue simplemente un coche; fue el epítome de la vanidad automotriz controlada. Desde las aletas esculturales de 1959 hasta la suntuosidad de terciopelo de 1983, encapsuló perfectamente la idea de que conducir un Cadillac significaba haber llegado a la cima. Su legado es un recordatorio brillante y cromo-plateado de cuando el exceso y la ostentación eran las virtudes supremas del diseño de automóviles.

Un instante eterno: filosofía de longevidad de Pascal Bruckner

Hoy un libro oportuno que cruza dos temáticas actuales: Un instante eterno (Une brève éternité, 2019) de Pascal BrucknerLas dos perspectivas se aprecian por el subtítulo sugerido: Filosofía de la longevidad. Mejor la traducción literal, Una breve eternidad. La obra ha sido recibida como un ensayo estimulante: lectores y críticos valoran su capacidad para abrir el debate sobre la longevidad sin caer en sentimentalismos. Su síntesis: El secreto de una vejez feliz es renunciar a la renuncia.

Este referencial libro ha llegado a nuestras manos por recomendación y préstamo de nuestro amigo Javier MarcosAlgunos medios lo elogian por ofrecer un enfoque práctico y filosófico a la vez; otras voces señalan la tonalidad a veces provocadora de Bruckner (propia de su trayectoria). En general, se considera un libro que invita a repensar la vejez como una etapa con posibilidades renovadas y problemáticas inéditas.

En Un instante eterno, Pascal Bruckner propone una reflexión lúcida y provocadora sobre la prolongación de la vida, la experiencia de la madurez y la forma en que la modernidad ha transformado lo que entendemos por vejez. No es un libro de autoayuda: es un ensayo intelectual que mezcla autobiografía, referencias filosóficas y observaciones culturales para pensar cómo vivir —y desear— cuando el tiempo se alarga. 

Pascal Bruckner (París, 1948) es filósofo, ensayista y novelista francés, vinculado a los llamados nouveaux philosophes. Doctor en letras, ha sido profesor y colaborador de medios y es autor de obras como Le Sanglot de l’homme blanc y La tentación de la inocencia. A lo largo de su carrera ha alternado la crítica cultural con la novela y el ensayo, y su obra ha suscitado tanto elogios como controversias por su tono polemista y su postura crítica frente a ciertos sentimentalismos contemporáneos. 

Tesis central: la prolongación de la vida cambia radicalmente la experiencia de la madurez y la vejez: ya no hablamos de un “final” inmediato sino de una larga etapa intermedia que exige replantear deseos, responsabilidades y sentido. Bruckner plantea que esta “longevidad” abre oportunidades —eróticas, creativas, políticas— pero también ambivalencias y miedos.  

El libro combina ensayo filosófico con rasgos de autobiografía intelectual; Bruckner recurre a autores clásicos, anécdotas personales y ejemplos culturales para sostener su reflexión. Capítulos/temas tratados (síntesis): 1º Cómo ha cambiado la percepción del tiempo vital. 2º Deseo y erotismo en la madurez. 3º Riesgos del narcisismo y la autocomplacencia prolongada. 4º Oportunidades para la reinvención personal y social en la longevidad. 5º Implicaciones éticas y políticas de una sociedad que envejece.  

Algunas ideas clave y pasajes interpretativos

La longevidad como nuevo paisaje existencial: Bruckner insiste en que vivir más años no es neutral, reconfigura nuestras expectativas, nuestras ambiciones y la forma en que se organiza una biografía. Algunas de esas transformaciones son gozosas (más tiempo para el deseo, el proyecto personal) y otras problemáticas (miedo a la decadencia, prolongación de situaciones infelices).  

Deseo activo vs. resignación: el autor valora la dinámica del deseo como antídoto contra la “deriva del conformismo” en la vejez: permanecer deseante es para él una forma de retrasar la decadencia psicológica. 

Autobiografía intelectual como recurso: Bruckner no oculta que el libro atraviesa su propia experiencia —es un ensayo con elementos personales— lo que lo hace a la vez cercano y polémico.  

Selección de reseñas: “Un instante eterno no es un libro de autoayuda, pero sí que ayuda muchísimo.” — (epígrafe de contraportada). “La madurez y la vejez duran cada vez más años; la pregunta es cómo sostener el deseo en ese tiempo prolongado.” — (síntesis de la tesis del ensayo; ver texto y reseñas). Solo hay una forma de retrasar el envejecimiento: permaneciendo en la dinámica del deseo.” — frase destacada en reseñas (y que resume un motivo recurrente en el libro). “Manifiesto: El libro trata un solo tema: el largo tiempo de vida.” — sinopsis editorial. 

Por qué leerlo y público objetivo: Lectores interesados en filosofía contemporánea y ensayo cultural. Profesores y estudiantes de humanidades que trabajan temas de biografía, tiempo vital y ética del cuidado. Profesionales de la salud pública y gerontología que quieran una perspectiva cultural/filosófica sobre el fenómeno de la longevidad.   

Del capital humano a la apreciación del yo según Michel Feher

Necesitamos urgentemente una filosofía del valor propio en la era de la calificación financieraFinanciarización, sujeto y agencia, esas son las claves filosóficas de Rated Agency. Para el tránsito del capital humano a la apreciación del yo, para esa metamorfosis del sujeto neoliberal necesitamos el pensamiento político de Michel Feher. Una filosofía política en la época especulativa para resistir la lógica crediticia, que nos pregunta ¿Eres una Persona o una Start-up?

Michel Feher (nacido en 1956) es un filósofo y teórico cultural belga de origen húngaro. Es editor fundador de Zone Books (Nueva York, fundada en 1986). También es cofundador y presidente de Cette France-là, un grupo de observación crítica de las políticas de inmigración en Francia. Ha enseñado en varias instituciones académicas internacionalmente: École Normale Supérieure (París), University of California, Berkeley, y Goldsmiths, University of London entre otras. 
Sobre el fenómeno woke (posts),...

Perfecto, aquí tienes las principales obras de Michel Feher en formato narrativo, con año y su tema central:

Powerless by Design: The Age of the International Community (2000). Obra en la que analiza la impotencia estructural de la llamada “comunidad internacional” y cómo las instituciones globales, aunque parecen fuertes, en realidad funcionan bajo limitaciones que determinan la política mundial.

Nongovernmental Politics (2007), editado junto a Gaëlle Krikorian y Yates McKee. Recopilación sobre las formas de hacer política más allá del Estado: ONG, movimientos sociales y activismo transnacional. Reflexiona sobre sus logros, dilemas y contradicciones.

Xénophobie d’en haut: Le choix d’une droite éhontée (2012), en colaboración con el colectivo Cette France-là. Crítica a las políticas migratorias francesas y al discurso xenófobo promovido “desde arriba” por sectores de la derecha política.

Sans-papiers et préfets: la culture du résultat en portraits (2012), también con Cette France-là. Ensayo que retrata la administración migratoria francesa y la lógica burocrática que mide la eficacia en expulsiones y controles, más que en derechos.

Le temps des investis (2017). Texto donde introduce la figura del “investido” (investee) como sujeto político contemporáneo, en una era donde lo que cuenta no es tanto producir sino ser valorizado por inversores.

Rated Agency: Investee Politics in a Speculative Age (2018). Su obra más influyente, que desarrolla a fondo la idea de que vivimos en una época de financiarización en la que los sujetos deben gestionarse como activos. Analiza las posibilidades de resistencia y acción política desde esa condición. 

- Producteurs et parasites (2024). Dedicada a la compleja naturaleza de la ultraderecha francesa. Quien vota a un fascista es un fascista, en resumen. Merece un post propio, próximamente.

Ideas centrales y conceptos destacados: 

- Agencia calificada (“rated agency”) / condición de “investee”: Feher distingue al sujeto contemporáneo como alguien que ya no solo produce trabajo o bienes, sino que debe ser evaluado, “valorado”, calificado por inversores, agencias de crédito, etc. Su “valor” importa tanto como lo que hace.
Apreciación del sí mismo (“self-appreciation”) frente a posesión del capital humano: no se trata tanto de poseer un capital humano sino de invertir en uno mismo, de evitar la depreciación y de cultivar reputación, conexiones, habilidades — en un contexto donde el “sí mismo” es un activo. 
Financiarización (financialization) como transformación estructural: ya no solo economía productiva, laboral, industrial, sino mercados financieros, valoración de activos, crédito, rating, especulación, etc., como fuerzas estructurales que modelan instituciones políticas, subjetividades, desigualdades. 
Resistencia política en la nueva época: Feher plantea que las formas tradicionales de lucha política (clase obrera, sindicalismo) deben renovarse bajo estas nuevas condiciones: la política de los investees, la crítica de las valoraciones/rating, la demanda de justicia en términos de crédito, reputación, agencia. 

Aquí algunas frases de Michel Feher o bien ideas extraídas de sus textos que funcionan muy bien como citas:

"El neoliberalismo no te dice 'sé tú mismo', te dice 'invierte en ti mismo'."

- "La cuestión no es tanto la explotación del trabajo, sino la apreciación o depreciación de un capital llamado 'tú'." 

- "Frente a la figura del inversor de sí mismo, la política del cuidado propone una gestión colectiva de nuestra interdependencia."

- "Somos menos los dueños de nuestro destino que los gestores de nuestro portafolio de activos personales."

- «En la medida en que nuestra condición es la de capital humano en un entorno neoliberal, nuestro propósito principal no es tanto obtener beneficios de nuestro potencial acumulado como valorarnos o apreciarnos constantemente —o al menos evitar nuestra propia depreciación

- Sobre la diferencia entre neoliberalismo y financiarización: el neoliberalismo formulado por los académicos era uno, pero lo que realmente se desplegó incluye la financiarización, y eso transforma no solo la economía sino también a los propios sujetos. («La dinámica política de nuestra nueva era especulativa…»)

- «El filósofo Michel Feher es uno de los observadores más perspicaces del capitalismo financiarizado que escriben hoy en día.» — comentario de reseña que resume cómo se le percibe en el ámbito académico.

Michel Feher es una de las voces más relevantes para entender la filosofía política contemporánea, especialmente en lo referente a cómo la economía financiera y los mercados de valoración cruzan los ámbitos del estado, lo social, lo subjetivo; cómo esos cambios implican nuevas formas de dominación, de desigualdad, pero también nuevas posibilidades de crítica y resistencia. Su escritura combina teoría filosófica, pensamiento crítico, historia intelectual, y análisis social concreto, lo cual le da fortaleza para quienes buscan pensar con rigor sin perder conexión con lo real.

Una crítica podría ser que algunos de sus conceptos requieren gran familiaridad con teorías previas (Foucault, neoliberalismo, subjetividad, capital humano, etc.), lo que puede dificultar su acceso para quienes no están en ese canon; pero esto es común en filosofía política contemporánea crítica.

@aldorainemb

♬ sonido original - Aldo Raine