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Deseos para el nuevo año 2026: amar, aprender, vivir

Ante todo, os deseamos que todos vuestros problemas de 2026 duren tanto como vuestros buenos propósitos de Año Nuevo. Será un año 10, porque 2+0+2+6= 10

Que este nuevo año nos traiga más humanidad en la era de la IA, educación que inspire creatividad y empatía, salud para disfrutar de la familia y amigos, y un toque de sabiduría vasca desde Getxo, Bilbao y Alicante para navegar los cambios con optimismo ético.

Que la innovación nos una, no nos divida; que la literatura y la filosofía nos guíen; y que cada día sea una oportunidad para crecer con curiosidad y bondad. ¡Feliz Año Nuevo lleno de abrazos, libros abiertos, avances responsables y momentos inolvidables!

Este es un post en desarrollo, hecho con restos de año, pero será seguido de un análisis de deriva de este vuestro/nuestro blog. Y siempre con mensajes de gratitud y optimismo para recordarnos la "joie de vivre" como el que sigue con la sabiduría de la infancia,... 
@deplechinalexis #atoi #fyp #humanity #reality #belleparole ♬ son original - alex
@agirregabiria

2025, Agur. Kaixo, 2026

♬ оригинальный звук - 👉ANJELIKA❤ANJELIKA👈

Doce uvas o agua nueva: Dos modos de comenzar un año

El paso de un año a otro es uno de los momentos simbólicos más universales de la experiencia humana. Todas las culturas han desarrollado rituales para marcar ese umbral temporal en el que se cierra un ciclo y se abre otro. En el ámbito español conviven tradiciones muy conocidas, como las doce uvas de la suerte, con otras más antiguas, como el rito vasco-navarro del agua nueva, conocido en algunas zonas como Ur goiena, ur barrena (agua de arriba, agua profunda). Compararlas no es un ejercicio folclórico menor, sino una oportunidad para reflexionar sobre cómo entendemos el tiempo, la comunidad y la esperanza.

La tradición de las doce uvas, que nacida en Alicante data de al menos 1895,​ pero que  se establecieron en 1909, hoy es casi inseparable de la imagen televisiva de la Puerta del Sol, consiste en comer una uva por cada campanada de medianoche. Cada uva simboliza un mes del año entrante y, de forma implícita, el deseo de que ese mes transcurra con fortuna. Se trata de un ritual relativamente reciente, consolidado a finales del siglo XIX y principios del XX, que ha logrado una extraordinaria difusión y homogeneización. Su fuerza reside en la sincronía: millones de personas, en hogares y plazas, comparten un mismo gesto al mismo segundo.

Ur goiena, ur barrena, el rito del agua nueva pertenece a un universo distinto donde año se dice urte que proviene de ur, agua. En determinadas localidades del ámbito vasco y navarro, la llegada del año se celebra recogiendo agua fresca de una fuente o manantial en el instante del cambio de año. Ese agua se bebe o se comparte, a veces tras ser llevada casa por casa, acompañada de cantos o fórmulas rituales. El gesto es sencillo, pero su carga simbólica es profunda: el agua nueva representa la vida que continúa, la limpieza del pasado y la posibilidad de comenzar de nuevo. 

En la cosmovisión vasca el agua es fundamental para la fertilidad de la tierra y la vida, y este rito refuerza ese vínculo con Ama Lur (Madre Tierra)Por ello existen seres míticos como Basajaun que cuidan de los manantiales, fuentes de curación y pureza, mostrando la reverencia ancestral por el agua.

Ambas tradiciones comparten un elemento esencial: la voluntad humana de dar sentido al tiempo. Sin embargo, lo hacen desde lógicas culturales diferentes. Las doce uvas convierten el año en una secuencia de doce unidades iguales, domesticables, casi contables. El tiempo se ingiere, se controla, se supera con humor y destreza. El rito del agua, en cambio, remite a un tiempo más natural y fluido: no se divide, sino que se deja pasar; no se mastica, se bebe.

Desde un punto de vista ético, esta diferencia no es trivial. Las uvas reflejan una concepción moderna del tiempo como recurso: algo que se administra, se planifica y se optimiza. El agua simboliza una relación más natural con el entorno, donde el ser humano se reconoce dependiente de la naturaleza y de la comunidad. No es casual que el rito del agua sea colectivo, cercano, casi íntimo, mientras que las uvas pueden vivirse tanto en soledad como en grandes multitudes anónimas.

En el plano educativo, ambas tradiciones ofrecen un enorme potencial pedagógico. Las doce uvas permiten hablar de historia social, de construcción de tradiciones y de la influencia de los medios de comunicación en los rituales contemporáneos. El agua nueva, por su parte, invita a reflexionar sobre sostenibilidad, cultura local, transmisión intergeneracional y el valor de los bienes comunes. Compararlas en el aula ayuda a entender que la cultura no es uniforme ni estática, sino plural y situada. 

También conviene subrayar que ninguna de las dos tradiciones es “superior” a la otra, sino plenamente complementarias. Las uvas han logrado crear un poderoso sentimiento de pertenencia compartida a escala estatal. El rito del agua ha conservado un vínculo estrecho con el territorio y la memoria euskaldun. Ambas cumplen su función: ayudarnos a cruzar el umbral del tiempo con un gesto cargado de sentido.

En una sociedad cada vez más acelerada y homogénea, detenerse a mirar estas tradiciones con atención crítica es, en sí mismo, un acto educativo. Nos recuerda que los rituales no son meras costumbres pintorescas, sino formas de ética cotidiana: maneras de decir qué valoramos, cómo nos relacionamos y qué esperamos del futuro. Quizá, al comenzar el próximo año, no se trate solo de comer las uvas o beber el agua, sino de preguntarnos qué tipo de tiempo queremos habitar y compartir.

@humonoide En castellano el año es un ciclo que se cierra. En Euskera, el año es algo que fluye. Esta palabra —URTE— dice mucho más de lo que parece: habla de agua, de cambio, de tiempo que no se repite igual. Por eso aprender una lengua no es memorizar vocabulario. Es asomarte a otra forma de habitar el mundo. Guárdalo si te gusta pensar el tiempo no como una lista… sino como un río. #euskera #euskara #aprendereuskera #paisvasco #parati ♬ THE MOON - Camargguinho
@hamaikatb

Ur freskoarekin topa eginez, agurtuko dugu urtea Hamaikan!🥂💧 Urdiainen antzinako 'Ur goiena, ur barrena' izeneko erritu batekin hasten dute urte berria eta bertako herritarrekin batera ur freskoarekin topa eginez eta koplak kantatuz hasiko dugu urtea. 👉🏼Ez galdu abenduaren 31n, 23:40etik aurrera, kanpaikaden saio berezia Hamaikan!

♬ original sound - Hamaika Telebista

Estoicismo clásico como brújula ética en la modernidad líquida

Siempre sintonizamos con el estoicismo (varios posts), una filosofía de siempre que quizá ahora recobra más sentido que nunca. En una época marcada por la incertidumbre, la sobreestimulación informativa y la ansiedad colectiva, el estoicismo ha reaparecido con fuerza en el debate público. Libros superventas, cursos de “estoicismo práctico” y referencias constantes en el ámbito empresarial o deportivo parecen haber redescubierto una filosofía que, en realidad, nunca se fue. El estoicismo no es una moda intelectual, sino una tradición de pensamiento con más de dos mil años de historia que sigue ofreciendo herramientas conceptuales y éticas de notable vigencia.

El estoicismo nace en Atenas hacia el siglo III a. C., de la mano de Zenón de Citio, y se desarrolla plenamente en el mundo grecorromano. Sus figuras más conocidas — Epicteto, Séneca y Marco Aurelio— no fueron filósofos de gabinete, sino pensadores profundamente comprometidos con la vida práctica. Para ellos, la filosofía no consistía en acumular conocimientos, sino en aprender a vivir bien. Esta orientación vital explica buena parte de su atractivo contemporáneo.

Uno de los pilares del estoicismo es la distinción entre lo que depende de nosotros y lo que no. Nuestras opiniones, deseos y acciones están bajo nuestro control; la fortuna, la enfermedad, la fama o la opinión ajena, no. Esta idea, aparentemente sencilla, tiene profundas implicaciones éticas y psicológicas. Frente a una cultura que promueve el control total y la optimización permanente, el estoicismo invita a aceptar los límites y a concentrar la energía moral allí donde puede ser eficaz.

Lejos de promover la indiferencia o el desapego emocional absoluto, el estoicismo propone una disciplina del juicio. No son los hechos los que nos perturban —afirma Epicteto —, sino la interpretación que hacemos de ellos. Esta tesis, que resuena hoy en la psicología cognitiva y en la educación emocional, desplaza el foco desde el mundo exterior hacia la responsabilidad interior. Educar en clave estoica no es enseñar a evitar el conflicto, sino a responder a él con lucidez y templanza.

En el plano ético, el estoicismo sostiene que el bien supremo es la virtud: vivir conforme a la razón y a la naturaleza racional del ser humano. Esta virtud no es abstracta; se concreta en cualidades como la justicia, el autocontrol, la valentía y la sabiduría práctica. En un contexto social donde el éxito suele medirse en términos de visibilidad, rendimiento o acumulación, el estoicismo ofrece un criterio alternativo: la dignidad moral como valor intrínseco, independiente del reconocimiento externo.

La dimensión social del estoicismo suele ser menos conocida, pero resulta especialmente relevante hoy en plena modernidad líquida (posts). Los estoicos defendían una concepción cosmopolita del ser humano: todos formamos parte de una misma comunidad moral, más allá de fronteras políticas, culturales o económicas. Marco Aurelio, emperador del Imperio romano, insistía en la idea de cooperación y servicio mutuo como exigencias de la razón. Esta ética del cuidado del otro, basada en la interdependencia, dialoga de manera fértil con los debates actuales sobre ciudadanía global, educación en valores y responsabilidad social.

¿Por qué, entonces, el estoicismo vuelve a atraer en el siglo XXI? En parte, porque ofrece una respuesta sobria a problemas muy contemporáneos: la gestión de la frustración, el miedo al futuro, la hiperconexión digital o la sensación de pérdida de control. A diferencia de ciertos discursos motivacionales, el estoicismo no promete felicidad constante ni éxito garantizado. Promete algo más modesto y, quizá por ello, más sólido: coherencia interior y libertad frente a lo superfluo.

Sin embargo, esta recuperación no está exenta de riesgos. Una lectura superficial puede convertir el estoicismo en una ética del aguante pasivo o en una herramienta de adaptación acrítica a situaciones injustas. El estoicismo clásico no invitaba a resignarse ante el mal, sino a actuar con justicia sin depender emocionalmente del resultado. Recuperar esta dimensión crítica es esencial para integrarlo de forma honesta en la educación y en el debate ético contemporáneo.

Las mejores citas los pilares intelectuales del estoicismo: la percepción, el control, el tiempo y la integridad. Sobre la percepción (Epicteto): "No son las cosas las que nos perturban, sino nuestras opiniones sobre las cosas." Sobre la calidad mental (Marco Aurelio): "La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos; por lo tanto, vigila tus nociones para que no contengan nada inapropiado para la virtud y la naturaleza racional." Sobre la ansiedad (Séneca): "Sufrimos más a menudo en la imaginación que en la realidad." Sobre la integridad social (Marco Aurelio): "La mejor venganza es no ser como el que causó el daño." Sobre el uso del tiempo (Séneca): "No es que tengamos poco tiempo, sino que perdemos mucho." Sobre la humildad intelectual (Epicteto): "Es imposible para un hombre aprender lo que cree que ya sabe."

En definitiva, el estoicismo sigue siendo una filosofía de siempre y de ahora porque aborda una pregunta permanente: cómo vivir bien en un mundo que no controlamos del todo. Su vigencia no reside en ofrecer recetas rápidas, sino en proponer un ejercicio exigente de reflexión, autodominio y responsabilidad moral. En tiempos convulsos, esta antigua escuela sigue recordándonos que la verdadera fortaleza no consiste en dominar el mundo, sino en gobernarse a uno mismo.

Nota: En el vídeo de inicio se cita una "ética de vida" y le dedicamos un post.

@soren.chriis 7 cosas según los Estoicos para ser mejor persona #brandbuilder #marcapersonal #redessociales #creacióndecontenido #marketingdigital #creadordecontenido ♬ sonido original - Soren.chriis

La Teoría del Escalón de Sheldon Cooper

En la serie, una de las mejores, The Big Bang Theory se demuestra la microfísica del error humanoEn el episodio piloto de The Big Bang Theory, Sheldon Cooper introduce una de sus observaciones más memorables: la llamada “Teoría del Escalón”. Aunque el nombre sugiere una formulación científica solemne, en realidad se trata de un comentario humorístico sobre la física cotidiana, la percepción humana y la tendencia a buscar explicaciones lógicas incluso en los accidentes más triviales. 

Según Sheldon, su padre murió al tropezar en un escalón “ligeramente más alto de lo normal”, lo que —en su interpretación— convierte al escalón en el verdadero culpable, no a la distracción del individuo. La anécdota, presentada como un gag, encierra sin embargo un trasfondo sorprendentemente rico para quienes se interesan por la ciencia, la tecnología, la ética y la educación.

La idea central de Sheldon es que “la lógica prevalece sobre la distracción”: si un elemento del entorno está mal diseñado, incluso mínimamente, el error humano no es un fallo moral ni cognitivo, sino una consecuencia natural de la física y la biomecánica. En otras palabras, la culpa no es del caminante, sino del escalón. Esta afirmación, aunque exagerada para efectos cómicos, conecta con un principio real de la ingeniería y la ergonomía: los sistemas deben estar diseñados para minimizar la probabilidad de error humano, no para exigir una atención perfecta e ininterrumpida.

Aquí entra en escena un concepto técnico que rara vez aparece en una sitcom, pero que ilumina la broma desde una perspectiva científica: la ley de Blondel. Formulada por el ingeniero francés André Blondel a principios del siglo XX, esta ley establece una relación entre la altura y la huella de un escalón para garantizar una marcha cómoda y segura. Su expresión más conocida es: 2*contrahuella + huella ≈ 63 cm.

Esta fórmula empírica describe la proporción óptima para que el movimiento humano resulte natural. Cuando un escalón se desvía de estos parámetros —aunque sea por un centímetro— el cuerpo lo percibe como una anomalía. La zancada se descoordina, el ritmo se rompe y el riesgo de tropiezo aumenta. En otras palabras, Sheldon no estaba tan desencaminado: un escalón “ligeramente más alto de lo normal” puede ser, efectivamente, un problema físico y no psicológico.

La ley de Blondel es un recordatorio de que la interacción entre humanos y objetos no es intuitiva, sino profundamente regulada por patrones biomecánicos. La arquitectura, la ingeniería y el diseño industrial llevan décadas estudiando cómo pequeños desajustes pueden desencadenar fallos desproporcionados. Desde botones mal colocados en cabinas de avión hasta interfaces digitales confusas, la historia de la tecnología está llena de “escalones” que provocan errores no por torpeza humana, sino por un diseño que ignora los límites naturales de la percepción y el movimiento.

La “Teoría del Escalón” también invita a reflexionar sobre la comunicación no verbal. En la escena, Sheldon no solo explica un accidente: está justificando su obsesión por el orden, la simetría y la predictibilidad. Para él, el mundo debe ser un sistema perfectamente calibrado. Cualquier desviación —un escalón irregular, un asiento mal alineado, un compañero de piso impredecible— amenaza su estabilidad emocional y cognitiva. La anécdota funciona así como una metáfora de su personalidad: un ser que busca refugio en la lógica para protegerse del caos cotidiano.

Desde una perspectiva ética, la historia plantea una cuestión relevante: ¿hasta qué punto somos responsables de nuestros errores cuando el entorno está mal diseñado? En educación, por ejemplo, se insiste en la importancia del esfuerzo individual, pero rara vez se analiza si las herramientas, los espacios o los métodos facilitan realmente el aprendizaje

. En tecnología, se habla de “fallo del usuario” cuando una interfaz confunde, pero pocas veces se reconoce que la responsabilidad recae en quien la diseñó. La comedia de Sheldon, en este sentido, funciona como una crítica suave pero incisiva a la tendencia a culpar al individuo antes que al sistema.

Finalmente, la “Teoría del Escalón” nos recuerda que la ciencia no sólo se encuentra en los laboratorios o en las ecuaciones complejas. También habita en los detalles cotidianos: en cómo subimos una escalera, cómo interpretamos un gesto o cómo atribuimos causas a los accidentes. La física, la ergonomía y la psicología convergen en esos pequeños momentos que solemos pasar por alto, pero que determinan nuestra seguridad, nuestro bienestar y nuestra comprensión del mundo.

En definitiva, lo que empieza como un chiste en una sitcom se convierte, si lo miramos con atención, en una invitación a pensar. A veces, un escalón es solo un escalón. Pero otras veces, es una lección sobre diseño, percepción y responsabilidad compartida.

@lumieretik Sheldon siempre con sus datos empíricamente comprobados. 🤣 1er capítulo- The Big Bang Theory #thebigbangtheory #sheldoncooper #Leonard #datos #escalones #escalera #serie #funny #gracioso #tv #actor #viral #trending #parati ♬ sonido original - LumièreTik

Regata del Gallo 2025 desde Getxo

La Regata del Gallo (ver en otros posts desde 2012): tradición, espectáculo y vela en el corazón del Abra. Cada mes de diciembre, coincidiendo con el inicio del invierno y las fiestas navideñas, las aguas vizcaínas del Abra se convierten en el escenario de una de las citas más singulares y esperadas de la vela en el mar Cantábrico: la Regata del Gallo, organizada por el Real Club Marítimo del Abra–Real Sporting Club. Celebrada por primera vez en 1984, esta prueba se ha consolidado durante más de cuatro décadas como un referente deportivo y social, capaz de unir tradición, competición y una estampa visual única.

La edición celebrada hoy sábado 20 de diciembre de 2025 volvió a cumplir con las expectativas. Desde las 12:00 horas, cerca de un centenar de embarcaciones y alrededor de 500 regatistas protagonizaron una de las imágenes más icónicas del deporte vizcaíno: la salida bajo el Puente Bizkaia, más conocido como Puente Colgante, declarado Patrimonio de la Humanidad en 2006. El paso simultáneo de decenas de veleros bajo esta obra de ingeniería histórica ofreció un espectáculo que, un año más, fue seguido y fotografiado por centenares de aficionados y paseantes situados en ambas orillas de la ría.

La flota, compuesta por barcos de las clases Regata, Crucero y los monotipos J80, partió desde la dársena de la Benedicta, en Sestao. Tras una salida tan impresionante como simbólica, las embarcaciones enfilaron el rumbo hacia el Abra. Las condiciones meteorológicas acompañaron de forma moderada: viento del sur de unos 6 nudos, con rachas que alcanzaron los 10, aunque con una sensible bajada de intensidad una vez superada la entrada al Abra. El recorrido, de aproximadamente 7 millas, fue diseñado por el Comité de Regatas y concluyó con un triángulo en el Abra interior, decisivo para establecer las clasificaciones finales.

En el plano deportivo, la Regata del Gallo volvió a demostrar su alto nivel competitivo. En la clase Regata se impuso el Thelonious, patroneado por Jon Garai, seguido del Jaleo y el Txupinazo. En Crucero I, el triunfo fue para el Andarax Bi de Santiago Portularrume, por delante del Turi y el Cyclone, mientras que en Crucero II volvió a ganar el Kohen de Juan Carlos Estefanía, escoltado por el Txepin y el Que Fais. En la división J80, el vencedor fue el Mandovi dalecandELA, de José Azqueta, acompañado en el podio por el Surne y el Team Group, en una clase especialmente numerosa y disputada.

Más allá de los resultados, la Regata del Gallo destaca por su carácter participativo y festivo. La prueba cuenta con el respaldo institucional del Departamento de Transportes, Movilidad y Turismo de la Diputación Foral de Bizkaia, así como de los ayuntamientos de Getxo y Portugalete, y la colaboración de entidades como El Correo y el Puente Bizkaia. Además, desde horas antes de la salida principal, el entorno del puente acogió una exhibición de vela ligera protagonizada por los jóvenes regatistas de la Escuela de Vela José Luis de Ugarte, reforzando el carácter pedagógico y generacional del evento.

Regata del Gallo 2025 desde Getxo
Álbum de imágenes.
@agirregabiria

Regata del Gallo 2025

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Oportunidades y peligros de la IA: Caso Palantir Technologies

En el universo de J.R.R. Tolkien, los palantíri eran piedras videntes, artefactos antiguos que permitían a sus usuarios observar eventos lejanos y comunicarse a través de grandes distancias. Sin embargo, su uso conllevaba un riesgo mortal: aquellos que miraban a través de ellos podían ser manipulados por fuerzas oscuras más poderosas, mostrando verdades selectivas para inducir a la desesperación.

No es casualidad que Alex Karp Peter Thiel (otros postseligieran este nombre para fundar, en 2003, la compañía de análisis de datos más controvertida y poderosa del mundo. Hoy, Palantir Technologies se erige como el epítome de la promesa y el peligro del Big Data , situándose en una encrucijada crítica entre la ciencia de datos avanzada, la ética de la privacidad y el futuro de la educación cívica.

La Ontología del Orden. Desde una perspectiva estrictamente tecnológica y científica, Palantir ha logrado algo extraordinario: resolver el problema de la fragmentación de datos. Organizaciones gubernamentales y grandes corporaciones nadan en océanos de información desconectada (silos). Lo que hace el software de Palantir (a través de sus plataformas Gotham y Foundry ) no es solo minería de datos; es la creación de una ontología dinámica

El software integra bases de datos dispares —registros financieros, movimientos de GPS, antecedentes penales, datos biométricos o cadenas de suministro— y los traduce a objetos legibles por humanos en una interfaz unificada. Durante la pandemia de COVID-19, esta capacidad fue vital para que el gobierno británico y el estadounidense gestionaran la logística de las vacunas con una precisión quirúrgica. En Ucrania, Palantir ha sido acreditado por cambiar el curso de la guerra, permitiendo a las fuerzas ucranianas una focalización de artillería con una velocidad y precisión que supera los estándares de la OTAN.

Aquí radica su inmenso potencial: la capacidad de imponer orden en el caos, de optimizar recursos escasos y de salvar vidas mediante la eficiencia algorítmica

El Panóptico Digital y la Ética. Sin embargo, la eficiencia absoluta a menudo coquetea con el autoritarismo. El peligro de Palantir no reside necesariamente en que la tecnología sea "malvada", sino en la asimetría de poder que genera.

La ética de Palantir ha sido cuestionada por su colaboración con agencias como ICE (Inmigración y Control de Aduanas en EE.UU.) para facilitar deportaciones, o por su uso en el "policialamiento predictivo" ( predictive policing) en ciudades como Nueva Orleans. Aunque la compañía sostiene que su software protege las libertades civiles mediante estrictos controles de acceso y auditoría, los críticos argumentan que facilita un panóptico digital.

Cuando un algoritmo puede conectar tus compras con tu ubicación, tus amistades y tus deudas para predecir tu comportamiento, ¿dónde queda el libre albedrío? El riesgo es la creación de una sociedad donde la presunción de inocencia se ve erosionada por la probabilidad estadística de culpabilidad. La tecnología, en este caso, no es neutral; actúa como un amplificador de las intenciones de quien la maneja, sea un estado democrático o una entidad con menos escrúpulos.

El Desafío Educativo: Alfabetización de Datos. Este escenario plantea un reto urgente para la educación. Ya no es suficiente con enseñar a los estudiantes a programar o a entender la estadística básica. Necesitamos una educación en ética algorítmica.

Las futuras generaciones deben comprender que los datos no son verdades objetivas caídas del cielo; son construcciones humanas, a menudo sesgadas desde su recolección. Entender herramientas como Palantir requiere una mezcla de sociología, filosofía y ciencias de la computación. Debemos formar ciudadanos capaces de interrogar a la "caja negra", de preguntar no solo qué dicen los datos, sino quién los recolectó, para qué propósito y qué se está omitiendo.

En conclusión, Palantir Technologies (web oficial) representa la herramienta definitiva de la modernidad: un espejo capaz de reflejar la complejidad de nuestra civilización en tiempo real. Su potencial para resolver problemas macroeconómicos, sanitarios y geopolíticos es indiscutible. Pero, al igual que las piedras videntes de Tolkien, el peligro reside en la mirada del observador.

El Ojo que Todo lo Ve: La Paradoja Ética y Tecnológica de Palantir. Si aceptamos la comodidad y seguridad que ofrece esta omnisciencia algorítmica sin exigir una transparencia radical y límites éticos inquebrantables, corremos el riesgo de convertirnos en peones dentro de nuestro propio tablero, gestionados eficientemente, pero vigilados perpetuamente. La pregunta no es si debemos usar estas herramientas, sino si tenemos la madurez moral para manejarlas sin perder nuestra humanidad en el proceso.

@agustin.beret Palantir es la estrella denla bolsa de EEUU. ¿A qué se dedica? ¿Tiene sentido invertir hoy? #inversiones #bolsadevalores #bigdata #ia #palantir ♬ Epic Music(863502) - Draganov89