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Radler, la cerveza para pedalear después de brindar

La cerveza Radler, con su refrescante mezcla de cerveza y limón, tiene un origen curioso y una historia popular que conecta tradición cervecera con astucia y necesidad. A continuación, resumimos su origen, con ejemplos de marcas y formatos actuales.

La cerveza Radler, denominado también Alster, Panaché, Panasch o Wurstwasser, es una bebida que combina cerveza (generalmente tipo lager o pilsner) con zumo o refresco de limón, en proporciones que oscilan entre 50/50 o 60/40. Su graduación alcohólica es más baja, entre 2% y 3%.

El origen más popular y aceptado de la Radler se sitúa en Baviera (Alemania). Se atribuye al posadero Franz Xaver Kugler, quien regentaba un local cerca de Múnich. En un día de verano de 1922, se vio desbordado por una avalancha de ciclistas (radler en alemán significa “ciclista”), y empezó a temer que se le acabara la cerveza.

Para no quedarse sin producto, la mezcló con limonada y la sirvió como una bebida ligera y revitalizante, ideal para los ciclistas. La llamó “Radlermaß” (medida del ciclista), y su éxito fue inmediato. Desde entonces, se popularizó como bebida veraniega y refrescante, una cerveza que nació sobre dos ruedas, del pedal al paladar: así nació la cerveza Radler.

Hoy, muchas marcas producen variantes de Radler, con sabores cítricos o frutales. Aquí van algunos ejemplos: 

Hay variantes diversas y algunas muy modernas: Radler con pomelo, lima, naranja sanguina o incluso jengibre. También con un toque craft (Radler artesanas), e incluso las hay sin Radler 0.0 (que son nuestras favoritas, porque es nociva cualquier cantidad de alcohol)Algunas marcas usan zumos naturales, y otras emplean aromas artificiales.

Es la hora de reivindicar el pacifismo con todas las voces

Vivimos en marzo de 2025, una época de rearme y gastos en "defensa". Es el momento idóneo de recordar la opción de la paz (500 posts). Como progenitores neguémonos a que nuestros hijos y nietos sean convertidos en carne de cañón. Y esta canción lo proclama: "No, no voy a entregar a mis hijos. / ... Y yo preferiré huirme con ellos / Que hacerlos tus siervos / Prefiero mudarme al extranjero con ellos. /En la pobreza y como ladrones en la noche / Sólo tenemos esta corta vida. / Te lo juro y te lo digo directamente a la cara: / "No te los daré por tu locura"

Nein, meine Söhne geb' ich nicht ("No, no entregaré a mis hijos") es una canción pacifista del cantautor alemán Reinhard Mey de 1986. Lanzó la canción en su álbum en solitario Alleingang y como sencillo y la interpretó varias veces para álbumes en directo en los años siguientes. La canción trata el tema de la objeción de conciencia y también de la huida de la guerra. 

En 2020, Reinhard Mey y varios otros músicos lanzaron una nueva versión de la canción para apoyar el trabajo de la organización Friedensdorf International, que cuida de niños enfermos y heridos de zonas de guerra. Esta reinterpretación subraya la atemporalidad de la canción y su capacidad para resonar en diferentes épocas, reafirmando su llamado contra la guerra y en favor de la paz.

Todos los artistas involucrados participaron de manera altruista, renunciando a cualquier remuneración, y el proyecto buscó resaltar la vigencia del mensaje pacifista de la canción en el contexto contemporáneo. 

A diferencia de algunos de sus colegas contemporáneos, Reinhard Mey no estuvo activamente involucrado en movimientos políticos, pero su obra incluye canciones con mensajes pacifistas y críticas sociales. Este tema se destaca por su enfoque personal y emocional, abordando la objeción de conciencia y la resistencia a la guerra desde la perspectiva de un padre. 

La canción es una balada que refleja la perspectiva de un padre que se opone firmemente a enviar a sus hijos a la guerra. A lo largo de seis estrofas, cada una culminando con la frase "Nein, meine Söhne geb' ich nicht", el narrador describe cómo ha criado y protegido a sus hijos, inculcándoles respeto por la vida. Expresa su determinación de que no porten armas ni participen en conflictos bélicos, prefiriendo huir con ellos antes que permitir que sean utilizados como instrumentos de guerra.