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"107 Days" de Kamala Harris explica cómo funciona el poder


107 Days: La crónica de una campaña imposible. Ciento siete días. Ese fue el margen temporal entre el retiro de Joe Biden de la carrera electoral y la jornada que llevaría a Donald Trump de regreso a la Casa Blanca. En 107 Days, publicado por Simon & Schuster en septiembre de 2025, la exvicepresidenta Kamala Harris ofrece su testimonio sobre una de las campañas presidenciales más breves e intensas de la historia política estadounidense, un periodo que transcurrió entre el 21 de julio y el 5 de noviembre de 2024.

Escrito en colaboración con la autora ganadora del Pulitzer Geraldine Brooks, el libro ha alcanzado un notable éxito comercial: más de 350.000 ejemplares vendidos, con proyecciones que superan el medio millón, y quince semanas consecutivas en la lista de bestsellers del New York Times hasta enero de 2026. El CEO de Simon & Schuster, Jonathan Karp, lo ha catalogado como una de las memorias más vendidas de la década. Sin embargo, este éxito de ventas contrasta con una recepción crítica marcadamente dividida.

Lo que distingue a 107 Days de otras memorias políticas es su estructura narrativa. Organizado como un diario con capítulos titulados en cuenta regresiva hacia el día electoral, el libro adopta, según Associated Press, el ritmo de "una bomba de tiempo", alejándose deliberadamente del formato reflexivo tradicional de las autobiografías políticas. Esta elección estructural refleja tanto la urgencia de aquellos meses como una aparente resistencia de Harris a la introspección profunda, algo que críticos como Fintan O'Toole en The New York Review of Books han señalado como una debilidad fundamental del texto.

El tono del libro ha generado considerable atención. Harris, conocida por su cautela pública, adopta aquí una voz directa y ocasionalmente áspera. Como observó The Atlantic, los mejores momentos ocurren cuando la autora "es abierta sobre lo que vio y clara sobre lo que realmente piensa". Esta franqueza se manifiesta especialmente en sus críticas al círculo íntimo del presidente Biden, particularmente a Jill Biden, a quien responsabiliza de presionar al presidente más allá de sus límites. Harris califica de "imprudente" haber dejado la decisión de retirarse exclusivamente en manos de los Biden, dada la magnitud de lo que estaba en juego.

El proceso de selección de compañero de fórmula ocupa un espacio revelador en la narrativa. Harris reconoce que su preferencia inicial era Pete Buttigieg, pero descarta esta opción por consideraciones de elegibilidad: "Ya estábamos pidiendo mucho a Estados Unidos: aceptar a una mujer, y a una mujer negra, casada con un hombre judío. Conociendo lo que estaba en juego, era un riesgo demasiado alto". La elección final de Tim Walz sobre Josh Shapiro —quien, según Harris, tenía la mirada puesta en el puesto principal— se presenta como una decisión pragmática tomada bajo presión extrema de tiempo.

La recepción del libro ilustra las divisiones actuales dentro del Partido Demócrata. Mientras figuras como Rachel Maddow elogiaron su naturaleza "bellamente impolítica", más de quince operativos demócratas entrevistados por diversos medios expresaron críticas severas. El estratega Michael Hardaway lo calificó de "inútil" y esencialmente "un conjunto de acusaciones y culpabilización de otros". Stephen A. Smith, antes de su publicación, cuestionó directamente su relevancia. The Guardian, aunque reconociendo la calidad de la escritura, criticó su tono negativo y su incapacidad para ofrecer perspectiva constructiva.

Un aspecto particularmente controvertido es la atribución de responsabilidad por la derrota. Kirkus Reviews señaló que Harris no persuade completamente al lector de que tuvo capacidad para contrarrestar el dominio de Trump, sugiriendo en cambio que su derrota se debió a la falta de tiempo. Críticos han interpretado esto como una evasión de responsabilidad personal, aunque el libro sí admite errores específicos, como su respuesta en The View cuando afirmó que no haría nada diferente a Biden.

Jennifer Szalai de The New York Times, en una reseña generalmente positiva, reconoció que la perspectiva de Harris está inevitablemente sesgada al defender su propio historial. Richard Fowler, escribiendo para Forbes, ofreció una lectura más favorable, argumentando que el relato de Harris "expuso las grietas en una infraestructura del Partido Demócrata mal preparada para apoyar a una candidata que representa uno de sus bloques de votantes más leales: las mujeres negras y las comunidades a su alrededor".

107 Days funciona simultáneamente como documento histórico de una campaña excepcional, como ejercicio de vindicación personal y como síntoma de los desafíos que enfrenta el partido en su búsqueda de identidad post-Biden. Su valor radica menos en las respuestas que ofrece que en las preguntas que, deliberadamente o no, deja abiertas sobre liderazgo, lealtad política y las posibilidades futuras de su autora en el panorama político estadounidense.

@kamalaharris

I’m answering a few questions to bring you behind the scenes of working on my new book — including my favorite chapter to write. 107 Days is out September 23. I can't wait for you to read it: kamalaharris.link/107Days

♬ original sound - Kamala Harris

Historia y economía sin genios: Visión estructural del cambio

Este es el tercer posts consecutivo, siguiendo la línea de los dos posts anteriores:  La controvertida  teoría del Héroe de Thomas Carlyle y  Stellar: Tecnologías convergentes para superar la escasez . Porque hemos encontrado, traducido y resumido este interesante  Substac  (leer en inglés en su integridad)  de Richard Turnock, un amigo norteamericano de nuestro hijo Aitor. Se titula "Why the Great Man Died Twice: Once in History, Once in Economics" (Por qué el gran hombre murió dos veces: una en la historia, otra en la economía).

Durante siglos, hemos interpretado la historia como una sucesión de figuras excepcionales. Napoleón forjó Europa moderna. Edison iluminó el mundo. Steve Jobs democratizó la tecnología personal. Esta narrativa —conocida como la Teoría del Gran Hombre (post previo), articulada por Thomas Carlyle en el siglo XIX— sostiene que individuos singulares crean los momentos históricos que definen épocas. Sin estos genios, según la teoría, las transformaciones simplemente no ocurrirían, o lo harían de forma radicalmente diferente.

Un análisis contemporáneo desafía frontalmente esta premisa, argumentando que confundimos correlación con causalidad. Las grandes transformaciones civilizacionales, sugiere el denominado Marco Meta-Stellaris, no dependen de individuos excepcionales sino de fuerzas estructurales que operan con independencia de quién ocupe posiciones de liderazgo.

Las curvas matemáticas que no esperan héroes.  El fundamento empírico de esta refutación se encuentra en la Ley de Wright, descubierta en 1936 al estudiar la manufactura aeronáutica. Wright observó que con cada duplicación del volumen acumulado de producción, los costes disminuyen en un porcentaje predecible. Los paneles solares siguen una tasa de aprendizaje del 89%: cada vez que se duplica la capacidad instalada acumulada, el coste se reduce un 11%. Las baterías de litio han pasado de costar más de mil dólares por kilovatio-hora en 2010 a menos de cien dólares en la actualidad.

Lo significativo de estas curvas es su motor: volumen de producción acumulado. No visión empresarial. No decretos gubernamentales. No genio inventivo. Simplemente la propiedad matemática de procesos industriales operando a través de miles de empresas, millones de trabajadores y billones de decisiones de consumidores distribuidas durante décadas.

Tomemos el caso de Elon Musk y Tesla. ¿Causó Musk la caída del precio de las baterías? El análisis estructural sugiere lo contrario: Musk reconoció que los precios de las baterías caerían —una distinción sutil pero crucial— y posicionó estratégicamente a Tesla para capturar valor conforme la curva progresaba. La curva habría seguido la Ley de Wright independientemente de quién construyera las fábricas.

El caso chino como validación empírica. China presenta un caso de estudio revelador. Entre 2019 y 2024, el país instaló más de mil gigavatios de capacidad solar, redujo costes de baterías a aproximadamente 81 dólares por kilovatio-hora para celdas de fosfato de hierro-litio, y alcanzó una penetración del 32,8% de vehículos eléctricos en su mercado. ¿Puede atribuirse esto al liderazgo de Xi Jinping

Un análisis contemporáneo desafía frontalmente esta premisa, argumentando que confundimos correlación con causalidad. Las grandes transformaciones civilizacionales, sugiere el denominado Marco Meta-Stellaris, no dependen de individuos excepcionales sino de fuerzas estructurales.

Las curvas matemáticas que no esperan héroes. El fundamento empírico de esta refutación se encuentra en la Ley de Wright, descubierta en 1936 al estudiar la manufactura aeronáutica. 

La perspectiva estructuralista sostiene que la coordinación centralizada china proporcionó condiciones institucionales que permitieron que las curvas de aprendizaje se aceleraran. El liderazgo creó condiciones, pero las funciones de forzamiento subyacentes —esas curvas matemáticas implacables— crearon la transformación. Con diferente liderazgo pero manteniendo la coordinación, curvas similares habrían emergido.

Arquetipos generacionales vs. individuos irremplazables.  la teoría generacional de Strauss-Howe: los Baby Boomers, la Generación X, los Millennials: Ciclos de 80-90 años durante los cuales las instituciones estadounidenses se transforman en períodos de crisis. La configuración actual asigna roles específicos a arquetipos generacionales: los Baby Boomers ejerciendo autoridad moral, la Generación X implementando soluciones pragmáticas, los Millennials movilizando energía colectiva.

La distinción crítica: los arquetipos describen roles que se ocupan, no individuos irremplazables que los cumplen únicamente. Si Franklin Roosevelt hubiera fallecido en 1931, la lógica generacional sugiere que otro líder habría ocupado el rol de Crisis. Las condiciones estructurales —la Depresión, el alineamiento generacional, el colapso institucional— demandaban transformación.

Implicaciones metodológicas. Esta perspectiva estructuralista establece límites claros sobre qué puede predecirse. El marco identifica cuándo las transformaciones se vuelven económicamente inevitables, pero no puede predecir qué actores específicos, empresas o mecanismos de política dominarán la economía emergente. ¿Qué compañías energéticas capturarán la oportunidad de paridad de red? ¿Qué fabricantes de vehículos sobrevivirán la transición eléctrica? Estas especificidades requieren razonamiento individual —precisamente lo que el marco rechaza como metodología predictiva fiable.

Esta restricción, argumentan sus proponentes, funciona como virtud metodológica. Un marco que reclama identificar tanto la inevitabilidad estructural como los individuos específicos que liderarán contamina su credibilidad analítica.

El contexto presente. La saturación cultural contemporánea de narrativas de Gran Hombre —el líder correcto restaurará la grandeza manufacturera, el fundador correcto desbloqueará la economía de IA— captura deseos humanos legítimos de agencia y responsabilidad. Sin embargo, esta perspectiva sostiene que estas narrativas sistemáticamente engañan sobre las fuerzas reales que impulsan transformaciones.

Las curvas de aprendizaje no pausan durante debates de liderazgo. Los costes de generación solar ya han caído por debajo del carbón y gas natural en la mayor parte de Estados Unidos, no porque un Gran Hombre lo decretara, sino porque décadas de experiencia manufacturera acumulada condujeron los costes hacia inevitabilidad matemática. Los precios de baterías se aproximan al umbral donde los vehículos eléctricos cuestan menos que sus equivalentes de combustión durante toda su vida útil.

Reconocimiento de patrones vs. culto al héroe. La Teoría del Gran Hombre sirvió a un mundo decimonónico que carecía de herramientas matemáticas para identificar funciones de forzamiento económico estructural. Los datos de curvas de aprendizaje no existían. La investigación sobre ciclos generacionales no se había desarrollado. El análisis de dinámica de sistemas permanecía a un siglo de distancia.

Esas herramientas analíticas ahora existen. Las curvas de la Ley de Wright trazan décadas de declive de costes con precisión notable. La teoría de ciclos generacionales identifica ventanas de transformación institucional con regularidad histórica documentada. La síntesis de estas herramientas, argumentan sus proponentes, alcanza poder predictivo precisamente al trascender el marco del Gran Hombre.

La cuestión permanece abierta: ¿Son las transformaciones civilizacionales producto de genios excepcionales que alteran el curso de la historia, o manifestaciones inevitables de fuerzas estructurales que ningún individuo puede crear, acelerar o detener significativamente? La respuesta que adoptemos determina no solo cómo interpretamos el pasado, sino cómo nos preparamos para transformaciones futuras.

Esperar a que surja el líder adecuado desperdicia el tiempo de preparación que la claridad analítica del marco posibilita. Las condiciones estructurales ya visibles —el cruce de umbrales ya en marcha, la alineación generacional ya madura— proporcionan una señal suficiente para el posicionamiento estratégico, la preparación institucional y la asignación de inversiones. La transformación no espera a su Gran Hombre. Nadie debería hacerlo.

La controvertida teoría del Héroe de Thomas Carlyle

La teoría del Gran Hombre: Cuando los héroes escribían la historia
En 1840, el historiador y filósofo escocés Thomas Carlyle pronunció una serie de conferencias que condensaría en su obra On Heroes, Hero-Worship, and The Heroic in History. En ella plasmaba una idea tan seductora como polémica: la historia universal es, en esencia, la biografía de los grandes hombres. 

Para Carlyle, figuras como Napoleón, Mahoma, Shakespeare o Lutero no eran meros productos de su época, sino arquitectos del devenir humano, individuos excepcionales cuya voluntad y genio moldeaban el curso de civilizaciones enteras.

El contexto de una idea individualistaLa teoría del Gran Hombre emergió en plena era victoriana, un periodo marcado por la expansión imperial británica y una profunda fe en el progreso individual. El romanticismo literario y filosófico, con su exaltación del genio y la originalidad, proporcionaba el clima intelectual perfecto para esta visión heroica de la historia. Carlyle no inventó el culto al héroe, pero sí lo sistematizó en una teoría histórica coherente.

Según su planteamiento, la masa de la humanidad avanza a tientas hasta que surge un individuo dotado de visión superior, capaz de discernir verdades ocultas y de arrastrar a las sociedades hacia nuevos horizontes. Estos "grandes hombres" poseerían cualidades innatas —carisma, inteligencia, valor— que los distinguirían radicalmente del común de los mortales. La historia, en consecuencia, no sería el resultado de fuerzas económicas, estructuras sociales o movimientos colectivos, sino el escenario donde actúan estos titanes excepcionales.

Las grietas de un monolitoSin embargo, incluso en su momento de mayor influencia, la teoría de Carlyle enfrentó objeciones sustanciales. Herbert Spencer, contemporáneo suyo, argumentó exactamente lo contrario: que los "grandes hombres" eran productos de su sociedad, no sus creadores. Un Napoleón habría sido imposible sin la Revolución Francesa, un Shakespeare sin el florecimiento cultural isabelino. Los individuos excepcionales, sugería Spencer, emergen cuando las condiciones sociales y materiales hacen posible y necesaria su aparición.

El golpe más contundente vino del materialismo histórico. Karl Marx y Friedrich Engels rechazaron frontalmente el "culto al individuo" de Carlyle, proponiendo que las fuerzas económicas y las luchas de clase constituían el verdadero motor de la historia. Para ellos, incluso las figuras más carismáticas operaban dentro de límites estructurales que no podían trascender. Lenin lo expresó con claridad: los líderes son importantes, pero solo cuando canalizan correctamente las corrientes históricas subyacentes.

El legado y la historiografía contemporáneaLa historiografía del siglo XX se alejó decididamente de la teoría del Gran Hombre. La Escuela de los Annales en Francia, la historia social británica y el análisis de sistemas-mundo privilegiaron las estructuras de larga duración, los movimientos colectivos y las dinámicas impersonales. Los historiadores comenzaron a preguntarse por la vida cotidiana de la gente común, por los cambios demográficos, económicos y culturales que operan más allá de la voluntad de cualquier individuo.

No obstante, la teoría de Carlyle no ha desaparecido del debate intelectual. En biografías políticas, libros de liderazgo empresarial y narrativas populares de la historia, persiste la tentación de atribuir el cambio histórico a personalidades carismáticas. La pregunta sigue siendo pertinente: ¿habría ocurrido la Revolución rusa sin Lenin? ¿Los derechos civiles en Estados Unidos sin Martin Luther King Jr.?

Una síntesis necesariaQuizás la respuesta no sea elegir entre Carlyle y sus críticos, sino reconocer una interacción compleja. Los individuos excepcionales pueden acelerar, reorientar o cristalizar procesos históricos, pero raramente los crean de la nada. Actúan dentro de contextos que limitan y posibilitan simultáneamente. Como señaló el historiador E.H. Carr, la historia resulta de una danza continua entre el individuo y la sociedad, entre la acción personal y las fuerzas estructurales.

La teoría del Gran Hombre, con todas sus limitaciones, nos recuerda algo valioso: Las decisiones humanas importan y son decisivas. Pero también debemos recordar que esas decisiones nunca se toman en el vacío, sino en el terreno fértil o árido que prepara la historia colectiva.

"Influence" y “Pre-Suasion”, dos libros de Robert Cialdini

Robert B. Cialdini
nació el 
27 de abril de 1945, Milwaukee, Wisconsin, EE. UU. Es Psicólogo social, profesor emérito de Psicología y Marketing en la Universidad Estatal de Arizona. Su especialización: La Psicología de la persuasión, influencia y comportamiento humano. Sus obras más destacadas son: 


1º Influence: The Psychology of Persuasion (1984) – su obra más famosa, donde presenta los 6 principios clásicos de la persuasión

2º Yes! 50 Scientifically Proven Ways to Be Persuasive (coautor, 2008).

3º Pre-Suasion: A Revolutionary Way to Influence and Persuade (2016) – su continuación y profundización en el momento previo a la persuasión.


Robert B. Cialdini es una figura central en el estudio del comportamiento persuasivo. Su obra ha influido tanto en el ámbito académico como en el mundo del marketing, la política, las ventas y la comunicación. Presentaremos una síntesis de sus dos principales obras. 


En Influence: The Psychology of Persuasion identifica 6 principios fundamentales de la persuasión que explican cómo las personas son influidas para decir "sí" incluso cuando no lo planeaban. Son técnicas utilizadas en marketing, ventas, liderazgo, política, etc. 

1. Reciprocidad: Las personas sienten la necesidad de devolver favores o regalos. Ejemplos prácticos: Marketing: Un restaurante ofrece pan o una bebida gratis al inicio. Los clientes se sienten más inclinados a dejar una mejor propina. Ventas: Un vendedor regala una muestra gratis. El cliente se siente más comprometido a comprar.

2. Compromiso y coherencia: Queremos ser coherentes con nuestras acciones y palabras anteriores. Ejemplos prácticos: Política: Si una persona firma una petición a favor de un tema, es más probable que luego vote por él. Ventas: Si logras que el cliente diga "sí" a pequeñas cosas ("¿Le interesa ahorrar dinero?"), será más fácil que diga "sí" a la compra grande. 

3. Prueba social (o consenso): Las personas siguen a la mayoría, especialmente en situaciones de incertidumbre. Ejemplos prácticos: E-commerce: Amazon muestra cuántas personas han comprado un producto y sus opiniones. Publicidad: "9 de cada 10 dentistas recomiendan esta pasta dental".

4. Autoridad:  Confiamos y obedecemos a personas que parecen expertas o en posición de poder. Ejemplos prácticos: Salud: Un actor con bata blanca promociona un medicamento como si fuera doctor. Negocios: Un consultor con muchos títulos y experiencia es más convincente al proponer una estrategia.

5. Simpatía (Gusto personal): Decimos "sí" a personas que nos agradan o con las que nos sentimos identificados. Ejemplos prácticos: Ventas directas: Mary Kay y Avon usan representantes que son amigos o conocidos de los compradoresRedes sociales: Influencers con carisma y cercanía logran vender productos sin ser expertos.

6. Escasez: Las oportunidades parecen más valiosas cuando son limitadas. Ejemplos prácticos: Marketing digital: "¡Últimas 3 unidades disponibles!" o "Oferta por tiempo limitado"Ventas en tienda: "Solo hoy, 50% de descuento". 

Todo ello es de aplicación práctica en la vida cotidiana. Ejemplos: Negociación salarial: Usar autoridad (referencias, experiencia), escasez (otras ofertas), y simpatíaPresentaciones: Mostrar prueba social y hablar desde una posición de expertoEducación: Aplicar compromiso en tareas pequeñas antes de dar grandes responsabilidades.

Resumen del libro Pre-Suasion: A Revolutionary Way to Influence and Persuade (2016). Idea central: El libro plantea que la clave para persuadir a alguien no está solo en el mensaje, sino en lo que ocurre justo antes de presentarlo. Es decir, el momento previo a la persuasión (de ahí el término "Pre-suasion") es fundamental para influir en la decisión del otro.  Principales conceptos:

1. La atención crea importancia. Lo que captamos con nuestra atención se vuelve automáticamente más importante para nosotros. Por ejemplo, si haces que una persona piense en seguridad antes de presentar tu producto, ese producto será evaluado según ese criterio.

2. El poder de la preparación mental. Cialdini muestra cómo preparar mentalmente a una persona puede predisponerla a aceptar una propuesta, simplemente activando ciertas ideas o emociones de antemano.

3. Priming (activación mental previa). Palabras, imágenes o situaciones pueden “activar” ciertas asociaciones en la mente. Por ejemplo, mostrar una imagen de una bandera puede activar sentimientos de patriotismo que hacen que una propuesta parezca más legítima.

4, Ambientes diseñados para influir. El entorno influye en nuestras decisiones. Por ejemplo, una tienda puede usar música relajante o colores específicos para crear una disposición favorable hacia la compra.

5. Credibilidad y autoridad. Mostrar autoridad o presentar pruebas de experiencia antes de lanzar un argumento persuasivo, aumenta las posibilidades de éxito. La preparación adecuada de la audiencia también hace que los mensajes posteriores sean más creíbles.

6. "Yo soy como tú". La identificación es un arma poderosa. Cuando alguien siente que tú eres similar a él, es más receptivo a tus ideas. Activar esa sensación antes del mensaje lo potencia.

Rodeado de idiotas, manual para vivir con humanos

¿Necesitas un “Manual de supervivencia para tratar con humanos” o te preguntas “Cómo no perder la paciencia (ni los amigos)”? Para gente como tú es este libro, que resume ideas como “No eres tú, son ellos (bueno, a veces eres tú)", o “Gente rara everywhere: y tú sin un manual”, o “Entender a los demás… antes de gritarles” o No, no estás loco: ¡estás rodeado de idiotas!

Rodeado de idiotas(Título original: Surrounded by Idiots) es una obra de Thomas Erikson, publicada en 2014. Este libro de desarrollo personal y comunicación propone un modelo sencillo para entender las diferencias de comportamiento y personalidad en las personas, basado en el sistema de colores:

Rojo: Directos, decididos, líderes natos. Son dominantes y les gusta tener el control. Amarillo: Sociables, entusiastas, optimistas. Se enfocan en las relaciones humanas. Verde: Pacíficos, pacientes, confiables. Prefieren evitar conflictos. Azul: Meticulosos, analíticos, detallistas. Valoran la precisión y la lógica.

El objetivo del libro es ayudar al lector a identificar su propio color predominante y el de los demás, para mejorar la comunicación, reducir los conflictos y fomentar mejores relaciones personales y profesionales. El título provocador es una ironía: en realidad, todos tenemos formas distintas de ver el mundo, y entender eso nos ayuda a convivir mejor.

Thomas Erikson es un escritor sueco, conferencista y consultor en comunicación y desarrollo personal, nacido en 1965. Ha trabajado durante años con empresas y líderes, ayudándoles a mejorar sus habilidades de comunicación y liderazgo. Su enfoque se basa en adaptar el mensaje según el tipo de personalidad del interlocutor. Saltó a la fama internacional con “Rodeado de idiotas”, que ha sido traducido a más de 40 idiomas. Ha escrito otros libros con un enfoque similar, como Rodeado de psicópatas” y “Rodeado de narcisistas.

Veamos algunos casos de los 4 tipos: 

Rojo – El Líder Decidido. Directo, competitivo, orientado a resultados, impaciente. Ejemplo: Ana es jefa de proyectos. Habla rápido, va al grano, odia perder el tiempo y siempre quiere resultados ya. Si alguien duda, ella toma la decisión por el equipo. Puede parecer autoritaria, pero es muy eficiente.

Amarillo – El Comunicador Entusiasta. Alegre, sociable, creativo, impulsivo. Ejemplo: Carlos trabaja en marketing. Siempre está contando historias, hace reír a todos y tiene ideas nuevas cada minuto. A veces se distrae o no cumple plazos, pero su energía contagia al equipo.

Verde – El Amable y Paciente. Tranquilo, leal, cooperativo, evita conflictos. Ejemplo: Laura es asistente administrativa. Siempre está dispuesta a ayudar, escucha a todos y rara vez se enoja. No le gustan los cambios rápidos. Es confiable y estable, pero le cuesta decir que no.

Azul – El Analítico Preciso. Perfeccionista, lógico, estructurado, crítico. Ejemplo: Javier es ingeniero. Revisa todo tres veces, ama los detalles y odia los errores. No habla mucho, pero cuando lo hace, es porque ha analizado bien el tema. Puede parecer frío, pero es muy competente.

¿Con qué tipología te identificas más? Existen tests que con una breve cuestionario te ubican en tu rol preferente. Leer en PDF.

Quiet Ambition: ¿Líderes invisibles o mera resiliencia?


Alicia Adamczyc (@AliciaAdamczyk) es una periodista económica de Nueva York que en 2023 acuñó el casi oxímoron Quiet Ambition, ambición tranquila o callada. Es una nueva tendencia promovida por los trabajadores jóvenes y que se basa en dar prioridad a la salud mental, el ocio y tiempo libre, y la vida social y personal. A su vez, se dejan a un lado los puestos de trabajo con gran responsabilidad y las largas jornadas laborales con mayor recompensa económica, pues lo que ahora se busca es una vida sosegada. 

Unas empresas que no ofrecen más que escasez y fideos chinos de microondas para cenar no pueden esperar de sus trabajadores pasiones ni lealtades. Una corporación regida por fondos de inversión y centrada en la rentabilidad a corto plazo no puede crear espíritus corporativos o sentimientos de equipo. ¿Cómo se va a comprometer nadie con una empresa, si ni siquiera sus ejecutivos están comprometidos con ella? ¿Qué esfuerzos puede pedir a una plantilla un CEO oportunista que hoy dirige una compañía y mañana otra en otro sector diferente? 

La Quiet Ambition es una respuesta racional, pero también un autoengaño, pues su propósito es convencer a quien la practica de que es el dueño de su vida y destino. No es cierto: no ha sido él quien ha decidido que el trabajo no es el centro, otros lo han decidido por él. Renuncian a un mundo que ya les había expulsado de antemano. Por eso no está bien que los viejos privilegiados que hemos encontrado en el trabajo una forma de estar en el mundo (y a algunos no nos avergüenza decirlo) nos enfademos por sus acusaciones. Al contrario: hay que desearles que trasciendan ese discurso consolador y autocomplaciente y encuentren en la organización, la solidaridad y el conflicto una manera de responder a la injusticia que se ceba con ellos. Porque del aire tampoco van a vivir.

 La "Quiet Ambition" o "ambición silenciosa" es un enfoque de logro que combina el deseo de éxito con una personalidad discreta y tranquila. Las personas con "quiet ambition" suelen evitar el protagonismo o la competencia agresiva y, en cambio, se enfocan en un crecimiento constante, profundo y estratégico. En lugar de hablar abiertamente de sus logros o aspiraciones, dejan que su trabajo y resultados hablen por sí mismos. Esta filosofía promueve la perseverancia, la paciencia y una ética de trabajo sólida sin necesidad de reconocimiento constante. La "Quiet Ambition" parece resonar especialmente con la Generación Z y los Millennials.

Son características de Quiet Ambition:

- Orientación hacia el propósito interno: Las personas con Quiet Ambition se enfocan más en cumplir con sus propios valores y objetivos personales que en alcanzar estándares impuestos por la sociedad. Priorizan la satisfacción intrínseca sobre la extrínseca.

Crecimiento constante y sostenible: En lugar de buscar resultados rápidos o exhibir logros de manera ostentosa, estas personas apuestan por un crecimiento lento pero constante. No sienten la necesidad de demostrar su progreso públicamente.

Aspiración sin ego: Aunque tienen metas ambiciosas, no sienten la necesidad de alardear de sus aspiraciones o éxitos. Reconocen la importancia de la colaboración y se mantienen humildes.

Enfoque en el proceso, no solo en el resultado: Valoran el camino que recorren para alcanzar sus metas, no solo el logro final. Este encuadre reduce la ansiedad y el agotamiento típicamente asociados con una ambición más agresiva.

Equilibrio entre la ambición y el bienestar: No sacrifica la salud mental, las relaciones personales o el bienestar general en nombre del éxito. Promueve una vida en armonía entre los logros y la felicidad.

Ejemplos en la práctica en distintos contextos:

- Carreras profesionales: Alguien que busca el éxito profesional trabajando de manera diligente y estratégica, sin necesidad de autopromoción constante o "networking" agresivo.

Crecimiento personal: Personas que trabajan en su desarrollo personal (aprendiendo nuevas habilidades o hábitos) sin depender de la validación externa.

Liderazgo discreto: Líderes que inspiran con su ejemplo y su ética de trabajo, en lugar de utilizar tácticas dominantes o autoritarias.

La ambición tradicional suele estar vinculada con la búsqueda de reconocimiento externo, una competencia constante y visible y con sacrificios extremos en nombre del éxito. En cambio, Quiet Ambition redefine el éxito como un esfuerzo personal continuo por crecer, aprender y lograr metas, pero en sus propios términos y sin la necesidad de atraer atención.

El concepto de Quiet Ambition ha ganado relevancia en una era donde muchas personas están revaluando las expectativas sociales, especialmente después de la pandemia. Con la tendencia hacia el quiet quitting (abandonar la idea de trabajar más allá de lo necesario), este concepto puede considerarse un enfoque complementario que fomenta la ambición sin sacrificar el bienestar personal.

Ejemplos de personalidades, triunfadoras en este caso y quizá inspiradoras desde esas épocas anteriores, con una variante de "Quiet Ambition": 

- Warren Buffett: El famoso inversor ha alcanzado enormes logros en el mundo de las finanzas y la filantropía con un perfil relativamente bajo, enfocándose en la estrategia y la toma de decisiones a largo plazo sin buscar protagonismo. 

- J.K. Rowling: La autora de Harry Potter trabajó incansablemente en su serie mientras enfrentaba dificultades personales y financieras, pero siempre mantuvo una presencia reservada, enfocándose en la calidad de su trabajo sin intentar captar atención constante. 
- Angela Merkel: La excanciller alemana es reconocida por su enfoque pragmático y modesto en la política. Aunque tuvo una de las carreras más influyentes en Europa, mantuvo una imagen pública reservada, priorizando el trabajo sobre la notoriedad. 
- Bill Gates: Aunque es una figura conocida, Gates, especialmente en sus años más recientes, ha demostrado una "ambición silenciosa" enfocada en resolver problemas globales como la pobreza y la salud, trabajando en silencio con su fundación. 
- Tim Cook: Como CEO de Apple, Cook ha demostrado una ambición constante pero discreta. A diferencia de su predecesor Steve Jobs, Cook no busca la atención mediática; en cambio, se enfoca en hacer crecer la empresa con una ética de trabajo fuerte y una personalidad tranquila. 
- Ruth Bader Ginsburg (otros posts): La jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos fue conocida por su incansable trabajo por la igualdad de género y los derechos civiles. Aunque era reservada en su vida personal, su ambición y dedicación marcaron un cambio duradero en la ley estadounidense. 
- Amancio Ortega: El fundador de Inditex, la empresa matriz de Zara, es notoriamente privado y evita el protagonismo. A pesar de estar entre los empresarios más exitosos del mundo, su vida personal es muy reservada, y Ortega deja que sus logros empresariales hablen por sí mismos. 
- Satya Nadella: Como CEO de Microsoft, Nadella ha transformado la empresa sin grandes gestos ni agresividad, promoviendo una cultura de empatía, inclusión e innovación. Su estilo es tranquilo, estratégico y colaborativo, un claro ejemplo de ambición silenciosa. 
- Jane Goodall: La primatóloga y conservacionista ha dedicado su vida al estudio y protección de los chimpancés sin buscar reconocimiento o celebridad. Su trabajo ha transformado la conservación animal, impulsado por su pasión y dedicación, en lugar de un afán de notoriedad. 
- Keanu Reeves: Aunque es una estrella de cine, Reeves es conocido por su humildad y actitud discreta. Mantiene una vida privada reservada y no se deja llevar por la fama, eligiendo proyectos que le apasionan y apoyando causas sin buscar atención. 
- Mary Barra: La CEO de General Motors ha liderado una transformación importante en la industria automotriz, enfocada en la electrificación y la innovación, con un estilo reservado y profesional, demostrando que el liderazgo puede ser efectivo sin alardes. 

Estas personalidades son ejemplos de cómo la ambición no siempre necesita ruido o competencia abierta; puede lograrse con un enfoque de resiliencia y compromiso con el trabajo silencioso y persistente. Demuestran que se puede alcanzar el éxito de manera profunda y duradera sin necesidad de buscar la fama, el poder visible o la admiración constante.

Cualidades a cultivar en todo ser humano

Cualidades a cultivar en todo ser humano
En la década de 1990, el Dr. Martin Seligman y el Dr. Christopher Peterson (post anterior sobre ambos) comenzaron a examinar las mejores cualidades de las personas. Después de varios años de investigación, identificaron 24 fortalezas de carácter que se encuentran universalmente en todas las personas. Cuando las personas aprovechan estas fortalezas, según las investigaciones, pueden mejorar su calidad de vida. Este gráfico muestra las 24 fortalezas universales del VIA Institute on Character.

Categorías de las fortalezas, donde en negrita aparecen nuestras etiquetas tras publicar más de 9.500 entradas. Parece que de los seis apartados estamos faltos de pensar y escribir sobre coraje (algunos posts donde citamos esta virtud) y templanza (posts donde sí la resaltamos), mientras sí hablamos de los otros cuatro aspectos.
  • 🦁 Coraje con Entusiasmo, Integridad y Valentía.
  • 🧠Conocimiento / Sabiduría con Curiosidad, Creatividad, Mente abierta, Amor por el aprendizaje y Perspectiva.
  • ⚖️Justicia con Trabajo en equipo, Equidad (igualdad) y Liderazgo
  • 🙇‍♂️ Templanza con Perdón, Humildad, Prudencia y Autocontrol.
  • 🌌 Trascendencia con Propósito (Ikigai), Humor, Optimismo, Gratitud y Apreciación de la Belleza.
  • 🌍 Humanidad con Amabilidad, Inteligencia Social (solidaridad) y Amor.
También se demostró que las fortalezas anteriores son ampliamente estables en los individuos a lo largo del tiempo. Sin embargo, las fortalezas más maleables fueron el humor, la prudencia y la espiritualidad. Según un estudio de casi 16.000 personas, se descubrió que aumentar la esperanza, el entusiasmo, el amor y la curiosidad tiene el mayor impacto en el aumento de la satisfacción con la vida 

Las cualidades de un ser humano son aquellas características que lo distinguen y definen como individuo y como parte de una sociedad. Existen muchas cualidades que pueden tener las personas, pero algunas de las más importantes y valoradas según esta otra clasificación son:
  • Cualidades intelectuales: son las que se relacionan con la capacidad de razonar, aprender, crear y resolver problemas. Algunas de estas cualidades son la inteligencia, la creatividad, la imaginación, la curiosidad, la memoria, la elocuencia y la visión de futuro.
  • Cualidades morales: son las que se refieren a la conducta ética, al respeto a los principios y valores, y a la coherencia entre el pensamiento y la acción. Algunas de estas cualidades son la honestidad, la integridad, la responsabilidad, la justicia, la lealtad y la honradez.
  • Cualidades emocionales: son las que tienen que ver con la capacidad de sentir, expresar y gestionar las emociones propias y ajenas. Algunas de estas cualidades son la sensibilidad, la empatía, la compasión, la autoestima, la confianza, el optimismo y la resiliencia.
  • Cualidades sociales: son las que facilitan la convivencia, la comunicación y la colaboración con los demás. Algunas de estas cualidades son la simpatía, la afabilidad, la generosidad, la humildad, la tolerancia, la paciencia y la asertividad.
Estas son algunas de las principales cualidades de un ser humano, pero no las únicas. Cada persona tiene un conjunto único de cualidades que la hacen especial y valiosa. ¿Qué cualidades crees que te definen a ti?

Os invito a realizar este test que te indica tus fortalezas asentadas y las que trabajar.

Id a contracorriente, es un buen consejo

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Dos ilustraciones (falsamente atribuidas a la artista afgana Shamsia Hassani por lo oportuno de la crisis de Afganistán), que fueron parte de una campaña publicitaria de 2018 de la revista checa Reporter Magazine, de ese país, producida por la agencia de publicidad Y&R. En la imagen se observa que la lectura de la mujer sin velo tiene en realidad una portada de la revista checa, y no una portada totalmente roja como visto en las publicaciones viralizadas. 

Además de la ilustración de la mujer sin velo leyendo la revista, hay dos imágenes con el mismo estilo que forman parte de la campaña publicitaria: un soldado yendo en sentido contrario a su pelotón y un hombre también en la dirección contraria en una protesta. Ambos leen una revista. 

Al buscar en Google Images o en TinEye por el nombre de la revista y el de la agencia, el resultado fue Reporter Magazine, un sitio especializado en campañas publicitarias. A la ilustración se le da el título “Cuestionando el radicalismo”; también aparece el nombre del fotógrafo “Pavel Hejny”.
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Ambas imágenes nos encantan. Aparecen personas LEYENDO, y yendo a contracorriente. Demostrando una valentía, una rebeldía y una personalidad propia, siguiendo una tendencia cultural o ideológica opuesta a la que impera en un momento, en un lugar o entre un grupo. 

Seamos como los salmones, cuyo destino final es luchar contra la corriente. Sólo los peces muertos nadan siguiendo a la corriente. Nadando a contracorriente tendrás la seguridad de estar vivo. El placer de la singularidad y la autenticidad aparece cuando se camina a contrapelo de la sociedad.

Cómo evitar líderes incompetentes, por Tomas Chamorro-Premuzic


Se puede elegir subtítulos en español,...

Ahora podréis explicaos por qué se eligen líderes como ... Mejor sigamos a líderes competentes, íntegros y humildes en lugar de charlatanes confiados (en sí mismos), narcisistas, megalómanos y, falsamente, carismáticos. 

El Dr. Tomas Chamorro-Premuzic es una autoridad internacional en perfiles psicológicos, gestión del talento, desarrollo de liderazgo y análisis de personas. Es el Chief Talent Scientist de Manpower Group, cofundador y CEO de BrazenX, y profesor de Psicología empresarial en University College London y Columbia University. Anteriormente ocupó cargos académicos en la Universidad de Nueva York y en la London School of Economics, y dio conferencias en Harvard Business School, Stanford Business School, London Business School, Johns Hopkins, IMD e INSEAD, además de ser el CEO de Hogan Assessment Systems.

Otra videoconferencia en español sobre liderazgo.

Una, de las muchas, entrevista a Tomas Chamorro-Premuzic.