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Robots, humanos y el abismo emocional del Valle Inquietante

En el desarrollo de la robótica y de la inteligencia artificial aplicada a la interacción social, existe un fenómeno tan fascinante como perturbador: el
valle inquietante (uncanny valley). Este concepto describe la reacción de incomodidad, rechazo o incluso repulsión que muchas personas experimentan ante robots, androides o representaciones artificiales que se parecen mucho a los seres humanos, pero no lo suficiente como para resultar plenamente creíbles.

La idea fue formulada ya en 1970 por el ingeniero japonés Masahiro Mori, profesor del Instituto de Tecnología de Tokio. Mori propuso que, a medida que un robot adquiere rasgos cada vez más humanos, nuestra empatía hacia él aumenta… hasta que se alcanza un punto crítico. En ese punto, pequeñas imperfecciones —un gesto rígido, una mirada inexpresiva, un movimiento ligeramente antinatural— generan una fuerte sensación de extrañeza. Ese abismo emocional es lo que Mori denominó el “valle inquietante”.

Una hipótesis psicológica y culturalAunque el valle inquietante nació como una hipótesis intuitiva, con el tiempo ha sido objeto de numerosos estudios en psicología cognitiva, neurociencia y ciencias sociales. Algunas teorías sugieren que el rechazo surge de mecanismos evolutivos: el cerebro humano podría interpretar rostros o cuerpos casi humanos, pero defectuosos, como señales de enfermedad, muerte o amenaza. De ahí la inquietud que producen ciertos maniquíes, muñecos hiperrealistas o cadáveres animados en el cine.

Otras explicaciones apuntan a factores culturales y de aprendizaje. En sociedades altamente expuestas a robots sociales —como Japón—, la tolerancia a estas figuras puede ser mayor que en culturas donde la frontera entre lo humano y lo artificial se percibe de forma más rígida. El valle inquietante, por tanto, no sería universal ni inmutable, sino dependiente del contexto histórico y social. 

Robótica social y diseño éticoEl concepto tiene implicaciones directas en el diseño de robots sociales, especialmente aquellos destinados a ámbitos sensibles como la educación, la atención a personas mayores o la asistencia sanitaria. Ingenieros y diseñadores se enfrentan a una decisión crucial: ¿conviene hacer robots cada vez más humanos o, por el contrario, mantener una estética claramente artificial pero amable?

Muchas empresas han optado por evitar el valle inquietante deliberadamente. Robots como Pepper o Nao presentan rasgos humanoides muy simplificados: ojos grandes, gestos exagerados y movimientos claramente robóticos. Esta elección no es solo técnica, sino también ética, ya que reduce el riesgo de engaño emocional o de expectativas irreales por parte de los usuarios.

El valle inquietante y la inteligencia artificial generativaEl fenómeno no se limita a la robótica física. En la era de los avatares digitales, los deepfakes y los asistentes conversacionales avanzados, el valle inquietante se manifiesta también en entornos virtuales. Voces casi humanas, pero con entonaciones extrañas, o rostros generados por ordenador con microexpresiones defectuosas pueden generar desconfianza y rechazo. 

Este aspecto es especialmente relevante desde el punto de vista educativo y ético. Si una inteligencia artificial se presenta como demasiado humana, puede inducir a error sobre su naturaleza, su grado de comprensión o su responsabilidad moral. El valle inquietante actúa, en cierto modo, como una señal de alerta que nos recuerda que seguimos interactuando con artefactos, no con personas. 

¿Superar o respetar el valle inquietante? Una cuestión abierta es si el valle inquietante desaparecerá con el progreso tecnológico. Algunos investigadores sostienen que, cuando la simulación humana sea prácticamente perfecta, el rechazo se disipará. Otros creen que siempre existirá un umbral psicológico difícil de cruzar, ligado a nuestra identidad como seres humanos.

Citas destacadas: “En robótica social, parecer menos humano puede ser una decisión ética tan importante como una decisión técnica.” “El valle inquietante describe el momento en que la semejanza con lo humano deja de generar empatía y comienza a provocar rechazo.” “No tememos a los robots por ser distintos, sino por ser casi humanos sin llegar a serlo.” “Pequeñas imperfecciones en un rostro artificial pueden resultar más perturbadoras que una apariencia claramente mecánica.” “El valle inquietante no es solo un problema de diseño tecnológico, sino un fenómeno psicológico y cultural.” “Cuando una máquina se presenta como demasiado humana, surge el riesgo del engaño emocional.” “El rechazo que provoca el valle inquietante actúa como una señal de alerta sobre los límites entre lo humano y lo artificial.” “El valle inquietante nos recuerda que la inteligencia artificial no solo debe ser eficaz, sino también comprensible y honesta.” “Educar sobre el valle inquietante es educar en pensamiento crítico frente a la tecnología.” “Allí donde la tecnología roza lo humano, la ética deja de ser opcional.”

Desde una perspectiva ética, quizá no se trate de “superar” el valle inquietante, sino de respetarlo. Mantener una diferencia perceptible entre humanos y máquinas puede ser beneficioso para preservar la autonomía, la dignidad y la claridad moral en nuestras relaciones con la tecnología. 

Educación, pensamiento crítico y futuroComprender el valle inquietante es fundamental para educar en un uso crítico y responsable de la robótica y la inteligencia artificial. No se trata sólo de un problema de diseño, sino de una ventana privilegiada para reflexionar sobre qué entendemos por humanidad, empatía y relación social en un mundo cada vez más mediado por máquinas.

El valle inquietante nos recuerda que el progreso tecnológico no es únicamente una cuestión de potencia o precisión, sino también de sensibilidad, cultura y ética. Allí donde la tecnología roza lo humano, la reflexión crítica se vuelve imprescindible.

Teoría del Internet muerto: ¿Lo habitan humanos o bots?

Durante sus primeras décadas, Internet fue celebrado como el gran espacio de interacción humana de la historia: una red abierta, descentralizada y vibrante, poblada por personas reales que compartían ideas, conocimientos y creatividad. Sin embargo, en los últimos años ha cobrado fuerza una hipótesis inquietante: La llamada Teoría del Internet muerto (Dead Internet Theory), según la cual una parte sustancial del contenido y de la actividad en la Red ya no estaría generada por seres humanos, sino por bots, algoritmos y sistemas automáticos. Aunque no se trata de una teoría científica en sentido estricto, su difusión revela preocupaciones profundas sobre el presente y el futuro del ecosistema digital.

Origen y significado de la teoría. La teoría del Internet muerto surge en foros y comunidades digitales a finales de la década de 2010, especialmente en espacios como 4chan o Reddit. Su tesis central es que Internet “murió” simbólicamente cuando dejó de ser un entorno predominantemente humano y pasó a estar dominado por contenidos artificiales, repetitivos o manipulados. Según esta visión, los usuarios interactúan cada vez más con máquinas que simulan comportamiento humano: cuentas automatizadas, comentarios generados por inteligencia artificial, perfiles falsos y sistemas de recomendación que amplifican ciertos mensajes.

Conviene subrayar que la teoría no afirma que Internet haya desaparecido, sino que ha cambiado de naturaleza. La Red sigue funcionando técnicamente, pero su “vida social” estaría erosionada por la automatización masiva y por intereses económicos y políticos que utilizan algoritmos para moldear la conversación pública.

Bots, algoritmos y economía de la atención. Uno de los pilares de esta teoría es la proliferación de bots. Estos programas automáticos generan publicaciones, comentarios, “me gusta” y visualizaciones. En algunos casos cumplen funciones legítimas —moderación, atención al cliente, difusión de información—, pero en otros se emplean para inflar métricas, manipular tendencias o simular consenso social.

A ello se suma la lógica de la economía de la atención. Las grandes plataformas digitales optimizan sus algoritmos para maximizar el tiempo de permanencia del usuario, no para fomentar la calidad del diálogo. El resultado es una abundancia de contenido diseñado para provocar reacciones rápidas: titulares sensacionalistas, mensajes polarizantes y formatos repetitivos. Desde esta perspectiva, la teoría del Internet muerto no denuncia solo la automatización, sino también la homogeneización del discurso.

Inteligencia artificial y simulación de lo humano. El avance reciente de los sistemas de inteligencia artificial generativa ha intensificado estas inquietudes. Textos, imágenes, música e incluso vídeos pueden ser producidos a gran escala con un coste marginal casi nulo. Para algunos defensores de la teoría, esto implica que la frontera entre contenido humano y artificial se vuelve indistinguible, dando lugar a una Red poblada por simulacros.

Desde un punto de vista educativo y científico, el problema no es la IA en sí, sino la asimetría entre producción y comprensión: es mucho más fácil generar contenido que verificar su origen, calidad o veracidad. En este contexto, la teoría del Internet muerto funciona como una metáfora crítica de un entorno donde la confianza se debilita.

¿Teoría conspirativa o diagnóstico cultural? Muchos expertos consideran que la teoría del Internet muerto es exagerada o conspirativa si se interpreta literalmente. Existen millones de usuarios humanos activos, comunidades genuinas y proyectos colaborativos de enorme valor científico, educativo y cultural. Internet no está “muerto”, pero sí profundamente transformado.

Sin embargo, reducir la teoría a una simple fantasía sería un error. Como diagnóstico cultural, señala fenómenos reales: automatización masiva, manipulación algorítmica, pérdida de diversidad y saturación informativa. En este sentido, la teoría actúa como una alerta intelectual sobre los riesgos de delegar la mediación social a sistemas opacos.

Implicaciones educativas y científicas. Para la educación, la teoría del Internet muerto plantea retos centrales: el desarrollo del pensamiento crítico digital, la alfabetización algorítmica y la capacidad de distinguir fuentes fiables. En ciencia y tecnología, invita a reflexionar sobre la responsabilidad ética en el diseño de plataformas y sistemas de IA.

Lejos de aceptar pasivamente la idea de un Internet “muerto”, el desafío consiste en revitalizarlo: promover comunidades auténticas, transparencia algorítmica y una cultura digital que priorice el conocimiento frente al ruido.

Algunas citas destacadas sobre la Teoría del Internet Muerto: «Una parte significativa del tráfico de Internet ya no es humano.» — Imperva, Bad Bot Report«En Internet es cada vez más difícil saber si estamos hablando con una persona o con una máquina.» Sherry Turkle, socióloga del MIT. «Cuando los bots hablan entre ellos, la ilusión de consenso se vuelve peligrosa.» Zeynep Tufekci, socióloga y analista de sistemas digitales. «Los algoritmos no están diseñados para decirnos la verdad, sino para mantenernos enganchados.» Tristan Harris, Center for Humane Technology«La economía de la atención recompensa lo extremo, no lo verdadero.» Tim Wu, jurista y teórico de los medios. 

«Lo que vemos en Internet no es un reflejo del mundo, sino el resultado de decisiones algorítmicas.» Cathy O’Neil, autora de Weapons of Math Destruction«La IA no tiene intención ni comprensión; sólo imita patrones humanos.» Douglas Hofstadter«El problema no es que las máquinas piensen como humanos, sino que los humanos empiecen a comunicarse como máquinas.» Jaron Lanier«Cuando el coste de crear contenido tiende a cero, la escasez deja de ser la información y pasa a ser la atención.» Herbert A. Simon (idea plenamente vigente en la era de la IA generativa). 

Más citas sobre la deshumanización del espacio digital«La tecnología no es neutral: refleja los valores de quienes la diseñan.» Langdon Winner«Una red sin conversación auténtica se convierte en un sistema de eco.» Eli Pariser, creador del concepto de filtro burbuja (pronto post)«La ilusión de participación puede ocultar una profunda pérdida de acción.» Byung-Chul Han«La alfabetización digital hoy es, sobre todo, alfabetización algorítmica.» Safiya Umoja Noble«No basta con acceder a la información: hay que aprender a evaluarla.» UNESCO, Educación Mediática e Informacional«El pensamiento crítico es la única defensa real frente a la automatización de la mentira.» — Adaptación divulgativa de Hannah Arendt

Conclusión. La teoría del Internet muerto no describe un hecho comprobado, sino una sensación compartida: la de navegar por un espacio cada vez más artificial, repetitivo y deshumanizado. Como metáfora crítica, nos obliga a preguntarnos quién habla en la Red, con qué intereses y bajo qué reglas invisibles. Tal vez Internet no esté muerto, pero su vitalidad futura dependerá de nuestra capacidad colectiva para re-humanizar la tecnologíaInternet seguirá vivo si insistimos en que sea un espacio humano.

Presentación de HumanTek en La Perrera Espazioa (Bilbao)

Presentación primera de HumanTek, última etapa de Internet & Euskadi.
Por Marta Moreno (Presidenta) y Joseba Etxebarria (Vicepresidente)      
Participación en un debate del Vicepresidente de HumanTek I&E.  Presentación de HumanTek
Álbum de imágenes. Web oficial de HumanTek.
Emisión oficial en Twitch

HumanTek en la Semana Europea de la Robótica 2025 en Bilbao

Acudiremos el próximo jueves 20-11-25 a la primera jornada de la Semana Europea de la Robótica en el evento que se celebrará en la Sala Konekta de La Perrera de Bilbao. En el primero de los cuatro días, presentaremos la Asociación HumanTek (otros posts), que evoluciona después de más de 20 años del colectivo Internet & Euskadi que nació en 2003.

El evento, que es 100% gratuito, incluirá una variedad de actividades:

Charlas y Ponencias: Como la "Ponencia Humantek sucesora de Internet & Euskadi" sobre las nuevas perspectivas de la robótica e IA en Euskadi. Jueves 20 a las 16:00 horas.

- Hackathon "Le Robot": Tendrá lugar del 21 al 23 de noviembre, dirigido a talentos en robótica e inteligencia artificial, con 3.000 € en premios.
- Talleres Familiares: El 22 de noviembre (día de puertas abiertas) se ofrecerán talleres rotativos como "Carrera de Mario kart", "Perros Robots" y "Ugot Space Kit".
- Demostraciones: Se mostrarán robots en acción, incluyendo un "Robot Artista" y el robot Franka FR3.
- Paneles de Debate: Sobre el impacto de la IA y la robótica en la vida diaria.
- Exhibiciones: Incluirá una exhibición de proyectos de la First Lego League (FLL) y un encuentro de jóvenes "maker" (Bilbao Maker Faire).
- Presentaciones: Estudiantes presentarán proyectos de robótica y TFGs.
Networking: Pausas para conectar con profesionales y estudiantes.
Web oficial: semanaeuropearoboticabilbao.eus

Neo, el robot que quiere entrar en casas, fábricas y aulas

La llegada de Neo, el humanoide doméstico desarrollado por la startup 1X Technologies, abre un debate que combina entusiasmo tecnológico, marketing ambicioso y responsabilidades éticas. Presentado en octubre de 2025 como un asistente capaz de hacerse cargo de tareas domésticas —desde entregar objetos hasta “aprender” rutinas del hogar— Neo ya está en fase de preventa y promete llegar al mercado en 2026. Pero la realidad técnica y las condiciones comerciales merecen un análisis sosegado. 

¿Quiénes lo promueven?  Detrás de Neo está 1X Technologies, con sede en Noruega y presencia en San Francisco, con liderazgos públicos como el CEO Bernt Børnich y un ecosistema inversor que incluye vínculos a capitales del mundo de la IA. La campaña de lanzamiento ha sido contundente: vídeo-keynotes, demostraciones mediáticas y una narrativa centrada en “recuperar tiempo” para las personas liberándolas de tareas rutinarias. Esa narrativa ha funcionado: la prensa tecnológica y generalista lo ha difundido masivamente, creando la expectativa pública de un robot doméstico “listo para el hogar”. 

La compañía, fundada originalmente como Halodi Robotics, ha pivotado estratégicamente hacia el desarrollo de robots humanoides diseñados específicamente para entornos humanos. Su filosofía se fundamenta en una premisa simple pero poderosa: si nuestro mundo está construido por y para humanos, los robots que mejor se integrarán serán aquellos que compartan nuestra forma.

Presencia mediática y críticas tempranas.  Medios internacionales han recogido tanto la fascinación como la cautela. Si bien Neo aparece elegante y humanoide en fotografías y clips, reportajes de contraste señalan que muchas de sus acciones aun dependen de teleoperación o “modo experto” —es decir, intervención humana remota para enseñar o tomar el control— y que su autonomía real todavía está en desarrollo. Además, el precio anunciado (alrededor de 20.000 USD y opciones de suscripción) coloca a Neo fuera del alcance de la mayoría, lo que reconfigura su impacto social a corto plazo. 

Neo se distingue por su diseño biomimético y su enfoque en la seguridad. A diferencia de otros humanoides que priorizan la velocidad o la fuerza bruta, Neo está concebido como un asistente seguro para espacios compartidos con humanos. Su estructura incluye actuadores de diseño propio que permiten movimientos fluidos y naturales, alejándose de la rigidez mecánica que caracteriza a generaciones anteriores de robots.

Con aproximadamente 1.65 metros de altura y un peso cercano a los 30 kilogramos, Neo presenta proporciones que facilitan su movilidad en espacios domésticos y laborales estándar. Sus manos, dotadas de múltiples grados de libertad, pueden manipular objetos cotidianos con una destreza sorprendente, desde abrir puertas hasta organizar estanterías.

Quizás lo más revolucionario sea su sistema de locomoción bípeda. Neo camina con una estabilidad notable, adaptándose a diferentes superficies y obstáculos de manera autónoma. Esta capacidad, resultado de años de investigación en dinámica y control, representa un salto cualitativo en robótica móvil.

En el ámbito laboral, 1X Technologies propone a Neo como solución para tareas repetitivas en almacenes, manufactura ligera y logística. La automatización de estas funciones no sólo promete eficiencia, sino también la liberación de trabajadores humanos para actividades que requieran creatividad, empatía y pensamiento crítico. El sector asistencial emerge como otro campo prometedor. Neo podría apoyar en tareas básicas de cuidado, desde recordatorios de medicación hasta asistencia en movilidad, especialmente relevante en sociedades con poblaciones envejecidas.

Riesgos y preguntas abiertas.  Neo plantea preguntas que la educación debe abordar: ¿quién entrena a los robots y con qué datos? ¿qué empleo y qué cuidado social sustituye o complementa un asistente robótico? ¿cómo evitar que la brecha digital aumente con dispositivos de alto coste? La transparencia del fabricante y la regulación (certificados de seguridad, auditorías de privacidad) serán determinantes. 

Conclusión.  Neo es, hoy, tanto una promesa como un laboratorio social. Más útil que aceptar o rechazar el dispositivo por impulso es diseñar políticas públicas, proyectos educativos y marcos éticos que permitan experimentar con prudencia: aprovechar su potencial pedagógico mientras se protege la privacidad, la equidad y el sentido humano del cuidado.

Neo representa más que un logro técnico; simboliza una transición hacia una era donde la robótica sale de las fábricas para integrarse en nuestro tejido social. Su desarrollo nos invita a reimaginar nuestras instituciones educativas, espacios laborales y hogares. El verdadero éxito de Neo no se medirá en capacidades técnicas, sino en su capacidad para mejorar genuinamente la calidad de vida humana mientras preservamos los valores que nos definen.

Cyborgs, animales y biotecnología según Donna Haraway

Comenzamos con la prometida lista de 70 filósofos, con preferencia a quienes nunca habíamos citado en este blog. Como es el caso de Donna HarawayDonna Jeanne Haraway, nació el 6 de septiembre de 1944, Denver, Colorado (EE. UU.). Estudió zoología y filosofía en el Colorado College. Obtuvo una beca Fullbright en biología en París. Más tarde se doctoró en biología en la Universidad de Yale (1972), con una tesis sobre el uso de metáforas en la biología del desarrollo.

Esta filósofa que reinventó la naturaleza desde el feminismo y la ciencia ficción, fue profesora en la Universidad de Hawaii y en Johns Hopkins antes de establecerse en la Universidad de California, Santa Cruz, donde ha sido profesora de Historia de la Conciencia y Estudios Feministas. Haraway es una de las figuras clave en la teoría feminista contemporánea, los estudios de ciencia y tecnología (STS), la filosofía posmoderna y el pensamiento sobre lo posthumano.

Donna Haraway es especialmente conocida por sus aportes que entrelazan feminismo, ciencia, tecnología, biología y teoría cultural. Sus obras principales son:

  1. "Primate Visions: Gender, Race, and Nature in the World of Modern Science" (1989). Un análisis crítico sobre la representación de los primates en la ciencia, cuestionando cómo influyen los sesgos de género y raza en la construcción del conocimiento científico.

  2. "Simians, Cyborgs, and Women: The Reinvention of Nature" (1991). Recopila ensayos fundamentales. Incluye el famoso "Manifiesto Cyborg" (1985), donde propone la figura del cyborg como metáfora para pensar la identidad más allá de las dicotomías tradicionales: humano/máquina, hombre/mujer, naturaleza/cultura.

  3. "Modest_Witness@Second_Millennium.FemaleMan©_Meets_OncoMouse™" (1997). Reflexiona sobre biotecnología, ética y la mercantilización de la vida, con la figura del ratón transgénico como símbolo.

  4. "When Species Meet" (2008). Examina las relaciones humano-animal, proponiendo una ética de la interdependencia y la responsabilidad mutua.

  5. "Staying with the Trouble: Making Kin in the Chthulucene" (2016). Propone el concepto de Chthuluceno, una era en la que los humanos deben aprender a vivir con el planeta y sus múltiples especies, tejiendo alianzas no jerárquicas.

Algunos aportes conceptuales clave de Donna Haraway

Cyborg: metáfora de identidades híbridas y fluidas en la era tecnológica. Crítica al antropocentrismo: propone pensar más allá de lo humano, hacia lo posthumanoRelacionalidad interespecies: importancia de “hacer parentesco” (making kin) con otras especies y formas de vida. Feminismo científico: revisión crítica de la ciencia desde la perspectiva de género, mostrando sus metáforas y sesgos.


Por último, una selección de citas textuales de Donna Haraway tomadas de sus libros más conocidos (en traducción al castellano, cuando existen):


“Manifiesto Cyborg” (1985, incluido en Simians, Cyborgs, and Women, 1991). 

“Un cyborg no sueña con una comunidad de identidad, sino con una comunidad de afinidad.”
Prefiero ser un cyborg que una diosa.”
“La frontera entre lo físico y lo no físico es muy imprecisa para los cyborgs.”

 Primate Visions (1989)

“Las historias que contamos sobre los primates son siempre también historias sobre nosotros mismos.”
“No hay ciencia sin política, ni política sin historias sobre la naturaleza.”

Modest_Witness@Second_Millennium (1997)

“Los cuerpos no son nunca simplemente materia; son nodos de significados, prácticas, resistencias y poderes.”
La biotecnología no es sólo una técnica: es un relato cultural sobre lo que significa vivir y morir.”

 When Species Meet (2008)

Ser uno mismo siempre es ser con otros.”
“No podemos vivir sin los animales, y no sólo porque los comamos o los usemos, sino porque nos constituyen como sujetos.”
“La responsabilidad es una respuesta: estar presente con y para otro.”

 Staying with the Trouble (2016)

“No necesitamos más héroes, lo que necesitamos es aprender a vivir y morir bien en un planeta dañado.”
“Hacer parentesco, no bebés.” (Make kin, not babies)
“El Chthuluceno no es un tiempo para finales apocalípticos, sino para empezar a tejer enredados futuros posibles.”
“La única manera de aprender a vivir en el Antropoceno es quedarse con el problema.” (Staying with the trouble)
Muchos más posts sobre filosofía.

Comparativa de asistentes de voz: Siri, Alexa, Google

Comparativa de asistentes de voz: Siri, Alexa, Google
Dos grabaciones con preguntas "personales", de cultura y humor a tres de los asistentes vocales y virtuales más conocidos: Siri, Alexa y Google. Son desarrollos de Inteligencia Artificial (AI) al alcance de cualquier bolsillo u hogar.

Lo mejor es que basta su activación por voz. Aunque lleves el iPhone apagado, Siri escucha. Y lo mismo hacen Alexa y Google. Las respectivas frases de activación son, simplemente, "Oye, Siri", "Alexa" y "Ok, Google".
 
Dos vídeos encadenados con respuestas de estos asistentes.

Se puede hablar y preguntar de todo, esperando una agradable sorpresa en cada caso. En esta ocasión hemos elegido algunas cuestiones como las procedentes de estos dos posts, uno sobre Siri y otro sobre Alexa. También hemos probado su capacidad de contar chistes o presentar el Metaverso.

Cada sistema mantiene algunas ventajas: Google habla 30 idiomas, por el momento; Siri habla "solamente" 20 lenguas, pero con diferentes acentos y géneros, pero es el más antiguo pues fue creado en 2011 y Alexa es el más sofisticado, y hasta puede aprender nuevos idiomas con Cleo. Hay otros asistentes como Cortana,  el más reciente de 2017, Bixby (de Samsung),...

Conclusión: Cada día uso más estos sistemas para cuestiones banales, como saber si lloverá o para despejar dudas. Mi preferencia personal al usar iPhone es Siri en cualquier momento, llevándolo en el bolsillo y pidiendo que telefonee a quien quiera, y Alexa en el escritorio, por ser el más completo y elaborado en español, con notificaciones de Amazon,....

Otro post, pero de hace un año, sobre esta cambiante materia.

Robots de reparto Starship en el Campus de Madison (WI)

Starship Delivery Robots
Álbum de imágenes de Aitor Agirregabiria.

Los Starship Technologies Autonomous Delivery Robots son dispositivos avanzados que pueden transportar elementos dentro de un radio de 6 km. Su plataforma de entrega permite una nueva era de entrega instantánea que se ajusta a cualquier horario a costos mucho más bajos. 

Lanzado en 2014 por los cofundadores de Skype, Ahti Heinla y Janus FriisStarship Technologies  opera hoy en varias ciudades del mundo completando miles de entregas autónomas todos los días. Su sede comercial se encuentra en San Francisco con nuestra oficina principal de ingeniería en Estonia.

Starship Technologies Autonomous Delivery Robots.

Los paquetes, comestibles y alimentos se entregan directamente desde las tiendas, en el momento que el cliente lo solicite a través de una aplicación móvil. Una vez ordenado, todo el viaje y la ubicación de los robots se pueden monitorear en un teléfono inteligente.

Toda la plataforma de entrega es eficiente tanto en términos de energía como de costos y se puede utilizar para una gran variedad de tareas. En comparación con los servicios de entrega más tradicionales, cosas como comestibles, paquetes y alimentos se pueden entregar por una fracción del costo.
Reparto de comida por decenas de #robots autónomos en el Campus de la Universidad de Madison (Wisconsin), servicio que se inició en octubre de 2019. Los robots de Starship se mueven a la velocidad de un peatón y no pesan más de 45 kilogramos. Son intrínsecamente seguros y pueden navegar alrededor de objetos y personas. 

Por motivos de seguridad, el compartimento de carga está bloqueado mecánicamente durante todo el viaje y solo el destinatario puede abrirlo con la APP de su teléfono inteligente. Se rastrea la ubicación de los robots, por lo que sabe exactamente la ubicación de su pedido y recibe una notificación en el momento de la llegada.
Una alternativa realista que lleva funcionando varios años, alternativa a los problemáticos drones,... Esta flota de robots ha superado el millón de entregas en enero de 2021. En octubre de este año, 2021, ya se habían remitido dos millones de repartos automatizados y recorrido más de cuatro millones de kilómetros. No despiertan ni siquiera la atención de los residentes, que los ven con la naturalidad de cualquier viandante. 

Inteligencia artificial: Un documental y una serie

Inteligencia artificial: Un documental y una serie
Recomendamos este reciente documental, que nos ha remitido su directora Ana Montserrat Rosell. Se titula ¡AI, AI, AI! Inteligencia artificial y está disponible desde el 28 de enero de 2021. Basta pulsar en ESTE ENLACE para poder visionarla. Contenido disponible en todo el territorio hasta el 11 de febrero de 2021 y en España hasta el 28 de abril de 2021.

Recoge testimonios de grandes expertos mundiales en Inteligencia Artificial AI. Responden a cuestiones como las siguientes: ¿Cómo están afectando los algoritmos de Inteligencia Artificial a nuestros cerebros, opiniones, libertades, profesiones, ejércitos y cerebros? ¿Nos curaremos de todo o terminaremos siendo siervos de las máquinas? En nuestras manos está el delegar más decisiones en las máquinas, o no. 
 
El documental ¡AI, AI, AI! Inteligencia artificial incluye la noticia de esta Campaña mundial contra los robots asesinos (ver en el vídeo sobre este párrafo). Objetivo: Prohibir el desarrollo, producción y uso de armas autónomas. 

Suscribimos www.StopKillerRobots.org, movimiento contra estos sistemas robóticos de armamento con autonomía importante en funciones críticas para seleccionar y atacar objetivos. EE. UU., China, Israel, Corea del Sur, Rusia y el Reino Unido las están desarrollando. Si no se hace nada al respecto, el mundo podría entrar en una carrera desestabilizante de armas robóticas. 
Inteligencia artificial: Un documental y una serie
La serie a visionar también despierta recelo en su visión distópica presente, no a medio o largo plazo. La miniserie británica Years and Years sigue a los Lyon, una ajetreada familia de Manchester. Daniel está a punto de casarse con Ralph. Stephen y Celeste están preocupados por sus hijos. Rosie, con espina bífida, va tras un chico nuevo. Edith no ha estado en casa en años. A la cabeza de la familia está Muriel (interpretada por Anne Reid), la matriarca bisabuela nonagenaria. Una crucial noche de 2019 hace que las vidas de todos los personajes se unan y la historia se adelanta 15 años, narrando el día a día de los Lyon en el futuro.

Years and Years (2019), una serie de Russell T. Davies para BBC, ha revolucionado a crítica y espectadores con su ambiciosa propuesta. Todas las críticas han destacado especialmente el tramo final del primero de sus síes episodios. En esa primera hora, Years and Years sorprendió a cada paso con el tratamiento del paso del tiempo y por su mezcla de géneros, haciendo que de alguna manera parezca varias series a la vez. 
Inteligencia artificial: Un documental y una serie
Deliciosa la petición de transhumanismo de la adolescente Bethany (hija mayor de Stephen y Celeste interpretada por Lydia West), y la reacción de sus padres en dos tiempos. Aunque algunas subtramas se despliegan en demasía, como en casi todas las series, el guion proyecta los riesgos y oportunidades de rebelarse que impulsa la bisabuela Muriel en los próximos 15 años, empezando en nuestro presente. En este período de tiempo veremos cómo la realidad política del Reino Unido y la internacional son cada vez más inestables, mientras asistimos todos los cambios que ocurren en la sociedad a nivel económico, social y tecnológico

Years and Years puede describirse inicialmente como un drama familiar tipo This is us, con toques de Black Mirror, que responde al panorama político y la crispación social actuales. Además de ver a Emma Thompson como Vivienne Rook, una figura política populista y embaucadora que nos llevará al abismo durante la trama. Otro éxito de Russell T. Davies como creador y guionista, que se añade a su envidiable currículum que incluye créditos en Queer as Folk, Doctor Who (2005–2010), Torchwood, Cucumber, Banana, Tofu y la más reciente, A very English scandal.
 
Lección magistral de la bisabuela Muriel cuando ante una situación que parece ya irreversible: «Los bancos, el Gobierno, la recesión, Estados Unidos, la Sra. Rook. Todo lo que ha ido mal es culpa vuestra. Todos somos responsables, cada uno de nosotros. Podemos pasarnos el día culpando a otros. Culpamos a la economía, a Europa, a la oposición, al clima y al vasto incontrolable curso de la historia, como si no dependiera de nosotros, seres indefensos e insignificantes. Pero sigue siendo culpa nuestra. ¿Sabéis por qué? Por la camiseta de una libra. Una camiseta que cuesta una libra. No podemos resistirnos, ninguno de nosotros. Vemos una camiseta que cuesta una libre y pensamos: «Qué ganga, me la quedo». Y la compramos. No para vestir, Dios nos libre, pero servirá como camisetita interior para el invierno. Y el tendero se lleva cinco peniques miserables por esa camiseta. Y un pobre campesino recibe cero coma cero un penique, y nos parece bien. Todos entregamos nuestra libra y contribuimos a ese modo de vida».