Los billetes de euro cuentan una historia visual basada en la arquitectura europea a lo largo de diferentes períodos históricos. A diferencia de otras monedas, los billetes no representan monumentos o personajes reales, sino diseños estilizados que simbolizan la unión y el patrimonio cultural europeo.
El significado de cada billete de euros:
5 euros – Arquitectura clásica. Representa la Antigüedad clásica (Grecia y Roma). Muestra arcos y columnas inspirados en templos y edificios romanos.
10 euros – Arquitectura románica. Simboliza la época medieval (siglos XI-XII). Sus formas redondeadas y robustas evocan iglesias y castillos románicos.
20 euros – Arquitectura gótica. Inspirado en el gótico (siglos XII-XV). Las ventanas ojivales y los vitrales recuerdan catedrales como Notre-Dame.
50 euros – Arquitectura renacentista. Representa el Renacimiento (siglos XV-XVI). Los arcos simétricos y la proporción armoniosa reflejan el espíritu de la época.
100 euros – Arquitectura barroca y rococó. Simboliza el periodo de los siglos XVII-XVIII. Sus elementos ornamentados reflejan la riqueza de palacios y teatros barrocos.
200 euros – Arquitectura del siglo XIX (neoclásico e industrial). Inspirado en la Revolución Industrial y la expansión urbana. Sus elementos recuerdan estaciones de tren, fábricas y grandes puentes metálicos.
500 euros (en desuso) – Arquitectura moderna y contemporánea. Representa el siglo XX y el avance tecnológico. Muestra estructuras modernas como rascacielos y edificios de vidrio y acero.
Elementos comunes en los billetes:
🔹 Puertas y ventanas en el anverso → Simbolizan la apertura y el espíritu de cooperación de Europa.
🔹 Puentes en el reverso → Representan la conexión entre los países europeos.
Este diseño refleja la unidad y diversidad de Europa, sin destacar un solo país, sino toda su historia arquitectónica como símbolo de progreso y colaboración.
¿Os habíais dado cuenta que los billetes de euro según van aumentando van recorriendo la historia de la arquitectura?
Todos tienen puentes en el anverso y en reverso podemos ver desde una portada de una iglesia románica en los💶 de 10 hasta una fachada renacentista en los de 50 pic.twitter.com/1KtvfO6dKt
— El secreto de los druidas 🌳(Africa Castañeda)® (@SecretoDruidas) July 25, 2019
"Cada billete de euro tiene un estilo artístico representado, traigo una guía para que no hagáis el paleto cuando estéis de viaje por Bollullos del Mollete" @maltorres 👇 pic.twitter.com/USLd6A1Rxz
— Late Motiv en Movistar+ (@LateMotivCero) April 7, 2021
Cuando lo ficcional se vuelve real:
Los billetes de euro se diseñaron con puentes inexistentes, abstractos, para que no se peleen entre los países.
El teólogo y filósofo alemán Dietrich Bonhoeffer desarrolló la "teoría de la estupidez", una reflexión sobre cómo la irracionalidad y la falta de pensamiento crítico pueden ser más peligrosas que la maldad misma. Según Bonhoeffer, la estupidez no es simplemente una falta de inteligencia, sino una condición social en la que las personas se vuelven incapaces de razonar y cuestionar la realidad, especialmente bajo regímenes autoritarios o en momentos de crisis.
- La estupidez es más dañina que la maldad, porque mientras la malicia puede ser combatida con la razón, la idiotez es inmune a los argumentos y la lógica.
- Las personas no son estúpidas por naturaleza, sino que se vuelven estúpidas en masa, cuando se someten a ideologías extremas o a líderes autoritarios.
- Los estúpidos actúan con convicción y sin cuestionar, lo que los hace aún más peligrosos, pues creen ciegamente en lo que hacen.
Algunos casos de la teoría de la estupidez a lo largo de la historia y en la actualidad:
- Nazismo y totalitarismos: Bonhoeffer desarrolló su teoría observando el ascenso de Adolf Hitler y cómo personas educadas aceptaban sin cuestionar el régimen nazi.
- Desinformación y redes sociales: En la era digital, la difusión de noticias falsas y teorías conspirativas es un ejemplo de cómo la estupidez colectiva puede ser manipulada.
- Fenómenos de fanatismo político o religioso: Grupos que siguen ideologías sin cuestionarlas, rechazando cualquier evidencia contraria, son ejemplos de la teoría en acción.
Dietrich Bonhoeffer (1906-1945) fue un pastor luterano y activista alemán que se opuso abiertamente al nazismo. Desde el inicio del Tercer Reich, criticó a Hitler y participó en la Resistencia Alemana, incluso en un complot para asesinar al dictador. Por sus actividades en contra del régimen, fue arrestado en 1943 y finalmente ejecutado en 1945 en un campo de concentración, pocos días antes de la caída del nazismo.
Su legado sigue vigente en la teología, la ética y el pensamiento filosófico sobre la moral y la resistencia al mal. Todo esto enlaza con "Las cinco leyes de la estupidez humana" formuladas por el historiador y economista italiano Carlo M. Cipolla en un ensayo satírico titulado Las leyes fundamentales de la estupidez humana. Estas leyes explican cómo la estupidez colectiva influye en la sociedad y por qué es tan peligrosa. Pero esto lo detallaremos en un próximo post.
TEORÍA DE LA ESTUPIDEZ, de Dietrich Bonhoeffer. «La persona estúpida será capaz de cualquier mal y al mismo tiempo incapaz de ver que es el mal». pic.twitter.com/5Myh2G7ZMn
Progreso y Pobreza (ver en PDF) de Henry Georgees una de las obras económicas históricas más influyentes del siglo XIX. Henry George en 1879 analiza por qué, a pesar del progreso económico y tecnológico, la pobreza sigue existiendo e incluso aumentando en muchas sociedades.
El libro vendió varios millones de copias, convirtiéndose en uno de los libros más vendidos a fines del siglo XIX. Ayudó a desencadenar la Era Progresista y un movimiento mundial de reforma social en torno a la ideología conocida ahora como 'Georgismo'.
Algunas de sus ideas principales:
El problema de la pobreza en medio del progreso: George observa que el desarrollo industrial y tecnológico no ha reducido la desigualdad. A medida que las sociedades progresan, la riqueza se concentra en pocas manos, mientras que la pobreza persiste.
El papel de la tierra en la desigualdad económica: La riqueza generada por el progreso económico tiende a aumentar el valor de la tierra. Esto beneficia a los terratenientes sin que estos contribuyan activamente al desarrollo.
La "Renta de la Tierra" y la injusticia económica: Los propietarios de la tierra se enriquecen simplemente por poseer terrenos en zonas en crecimiento. Esto lleva a la especulación y dificulta el acceso a la tierra para los trabajadores y empresarios.
La "Impuesto Único" como solución: Henry George propone un impuesto sobre el valor de la tierra para reemplazar otros impuestos. Con esto, se redistribuiría la riqueza y se eliminarían privilegios injustos.
En resumen, Progreso y Pobreza es un llamado a reformar la economía para garantizar que el avance de la sociedad beneficie a todos y no solo a unos pocos. Influyó en economistas, reformadores y políticas fiscales en varios países. Inspiró movimientos por la justicia social y la reforma agraria. Su propuesta sigue siendo debatida en el ámbito económico y político.
El juego Monopoly tiene una relación directa con las ideas de Henry George y su libro Progreso y Pobreza. En 1904, Elizabeth Magie creó un juego llamado The Landlord’s Game (El juego del terrateniente), inspirado en las ideas de Henry George.
Su propósito era demostrar cómo el acaparamiento de tierras generaba desigualdad y cómo el impuesto único sobre la tierra podría solucionar el problema. Henry George criticaba que los terratenientes obtuvieran riqueza sin esfuerzo solo por poseer tierras. The Landlord’s Game mostraba cómo, a medida que los jugadores compraban propiedades, los demás se empobrecían. El juego tenía dos versiones: una con monopolios (que reflejaba la injusticia económica) y otra con el impuesto único de George (que mostraba un sistema más equitativo).
Décadas después, el juego fue modificado y vendido por Charles Darrow a Parker Brothers como Monopoly. En lugar de una crítica al sistema, se convirtió en un juego de acumulación de riqueza y monopolios. El Monopoly, tal como lo conocemos hoy, perdió el mensaje original de Henry George y se convirtió en un símbolo del capitalismo competitivo, pero su origen sigue ligado a la teoría económica de Progreso y Pobreza.
Lequel Monopoly est issu du "Landlord's Game" de la brillante ingénieure Elizabeth Maggie, qui voulait apprendre au public à mieux gérer ses finances et les biens communs selon les préceptes d'Henry George dans "Progress and Poverty"... mais c'est une autre histoire. pic.twitter.com/TZX99mv08A
The Media Library loves to explore the origins of board games, and that is why we are excited to have obtained a print of "Progress and Poverty"! Patented on January 5, 1904, by Lizzy J. Magie, this game laid the foundation for what would become the beloved classic, Monopoly. pic.twitter.com/fHSyO85L0m
Turchin (@Peter_Turchin), reconocido por su trabajo en cliodinámica—el estudio de las grandes dinámicas históricas—, se basa en datos de diez mil años de actividad humana para explorar las causas de la desintegración política.
El autor sostiene que cuando el poder se concentra excesivamente en las élites, aumenta la desigualdad económica, lo que provoca que los ricos se enriquezcan más y los pobres se empobrezcan. Este desequilibrio lleva a una saturación de aspirantes a la élite y a una creciente frustración hacia la clase dirigente, fenómeno que Turchin denomina "bomba de la riqueza" goteando hacia arriba.
Este proceso ha conducido al colapso de estados en diversas épocas y lugares, como la China imperial, la Francia medieval y los Estados Unidos antes de la Guerra de Secesión, y, según el autor, está ocurriendo en la actualidad.
Turchin argumenta que el estudio de la cliodinámica puede ayudar a comprender y posiblemente evitar estas crisis, ofreciendo una perspectiva sobre si aún es posible cambiar el rumbo de la historia.
Turchin, who helped develop an area of study known as “cliodynamics,” which attempts to scientifically quantify how history moves forward, predicted in 2010 the US would see a significant uptick in political violence by 2020.https://t.co/tc120oO63A
Corren tiempos difíciles, cuando nos preguntamos cómo hay adultos que votan por líderes que no son solidarios, ni casi humanos, por su modo de gobernar contra sus semejantes,... Pero la grandeza del ser humano radica en actuar de modo diferente al resto de especias vivas, desde el presente y desde hace medio millón de años.
Así nos lo recuerda el paleontólogo Ignacio Martínez Mendizábal cuando le piden elegir entre los fósiles que ha descubierto su equipo en Atapuerca, algo quees como elegir entre los hijos. Sin embargo, recuerda a tres cráneos que supusieron un antes y un después en su carrera. Entre ellos, la pequeña "Benjamina", la más querida, la que demostró que la humanidad entendida como altruismo se remonta a la Prehistoria y es el primer ejemplo de "amor fosilizado".
Licenciado en Biología Evolutiva y Antropología, con una incansable curiosidad por desentrañar los orígenes del ser humano, Ignacio Martínez Mendizábal ha sido pieza clave en el descubrimiento de fósiles que redefinieron nuestra comprensión de las primeras migraciones y del comportamiento del ‘Homo antecessor’. Catedrático de Antropología Física en la Universidad de Alcalá (Madrid), su nombre está estrechamente vinculado a los hallazgos en los yacimientos de Atapuerca (Burgos), desde 1984.
Entre sus descubrimientos destacan restos óseos que evidencian el desarrollo temprano del pensamiento simbólico, la colaboración y la vida prehistórica en comunidad, que le llevó a recibir junto a su equipo el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1997. Los llamados "Cráneo 4" (Agamenón), "Cráneo 5" (Miguelón) y "Benjamina" fueron algunos de los grandes hitos de su trabajo, que contribuyeron a entender mejor a nuestros ancestros. "Nunca pensé, en mi carrera como paleontólogo, que me iba a encontrar el amor fosilizado, porque eso es lo que es Benjamina, el amor fosilizado, que habla de lo mejor de las personas. Algo que científicamente es muy interesante porque Darwin pensaba que el amor había sido uno de los motores de la evolución humana", describe.
Ignacio Martínez Mendizábal es autor de obras como 'El primate que quería volar', una reflexión sobre la evolución humana narrada de manera accesible y cautivadora, y coautor de los libros 'La especie elegida' y 'Amalur: Del átomo a la mente', en colaboración con Juan Luis Arsuaga, que ofrecen una mirada divulgativa sobre la evolución y la relación del ser humano con la naturaleza. El compromiso con la vocación científica del paleontólogo ha contribuido no solo al avance del conocimiento antropológico, sino también a inspirar el interés por la ciencia en las nuevas generaciones, a quienes aspira a dejar su ejemplo como legado.
Para saber quienes somos nos tenemos que preguntar de dónde venimos. Los humanos nos queremos tanto en vida que nos seguimos queriendo despues de la muerte -Única especie que lo hace. Los humanos somos lo que no nos pueden copiar- Ignacio Martínez Mendizábal 👏🏼👏🏼#GEFMadrid2024pic.twitter.com/LjtqrfclG0
El teólogo y filósofo alemán Dietrich Bonhoeffer desarrolló la "Teoría de la estupidez", una reflexión sobre cómo la irracionalidad y la falta de pensamiento crítico pueden ser más peligrosas que la maldad misma. Según Bonhoeffer, la estupidez no es simplemente una falta de inteligencia, sino una condición social en la que las personas se vuelven incapaces de razonar y cuestionar la realidad, especialmente bajo regímenes autoritarios o en momentos de crisis.
- La estupidez es más dañina que la maldad, porque mientras la maldad puede ser combatida con la razón, la estupidez es inmune a los argumentos y la lógica.
- Las personas no son estúpidas por naturaleza, sino que se vuelven estúpidas en masa, cuando se someten a ideologías extremas o a líderes autoritarios.
- Los estúpidos actúan con convicción y sin cuestionar, lo que los hace aún más peligrosos, pues creen ciegamente en lo que hacen.
📌 Nazismo y totalitarismos: Bonhoeffer desarrolló su teoría observando el ascenso de Adolf Hitler y cómo personas educadas aceptaban sin cuestionar el régimen nazi.
📌 Desinformación y redes sociales: En la era digital, la difusión de noticias falsas y teorías conspirativas es un ejemplo de cómo la estupidez colectiva puede ser manipulada.
📌 Fenómenos de fanatismo político o religioso: Grupos que siguen ideologías sin cuestionarlas, rechazando cualquier evidencia contraria, son ejemplos de la teoría en acción.
Dietrich Bonhoeffer(1906-1945) fue un pastor luterano y activista alemán que se opuso abiertamente al nazismo. Desde el inicio del Tercer Reich, criticó a Hitler y participó en la Resistencia Alemana, incluso en un complot para asesinar al dictador.
Por sus actividades en contra del régimen, fue arrestado en 1943 y finalmente ejecutado en 1945 en un campo de concentración, pocos días antes de la caída del nazismo. Su legado sigue vigente en la teología, la ética y el pensamiento filosófico sobre la moral y la resistencia al mal.
TEORÍA DE LA ESTUPIDEZ, de Dietrich Bonhoeffer. «La persona estúpida será capaz de cualquier mal y al mismo tiempo incapaz de ver que es el mal». pic.twitter.com/5Myh2G7ZMn
El "efecto lavadora" es un fenómeno económico que ocurre cuando los aranceles impuestos a ciertos productos provocan cambios inesperados y contraproducentes en la industria y en los precios finales para los consumidores.
El término surgió en 2018 cuando EE. UU. impuso aranceles a las lavadoras importadas para proteger a los fabricantes nacionales. En lugar de fortalecer la industria local, los fabricantes extranjeros movieron su producción a otros países para evitar los aranceles, lo que llevó a precios más altos y consecuencias no previstas.
EE. UU. impone aranceles a las lavadoras importadas: En 2018, se estableció un arancel del 20-50% a lavadoras de marcas extranjeras como Samsung y LG.
Las empresas cambian su producción: En lugar de pagar los aranceles, estas compañías trasladaron su producción a otros países como Vietnam y Tailandia.
El precio de las lavadoras sube: Aunque los aranceles buscaban proteger a los fabricantes estadounidenses, los costos de producción y transporte hicieron que los precios de las lavadoras aumentaran hasta un 12% para los consumidores.
Impacto en otras industrias: El mismo efecto se ha visto en sectores como el acero, la tecnología y los automóviles, donde los aranceles generan aumentos de precios, cambios en la producción y hasta pérdida de empleos.
En resumen, el efecto lavadorademuestra cómo los aranceles pueden tener efectos no intencionados, elevando los costos en lugar de beneficiar a la economía local. Es un recordatorio de que las políticas comerciales tienen consecuencias complejas en la globalización actual.
Otro caso histórico de 1930, la Ley arancelaria de Hawley-Smoot. Si bien los primeros efectos de la Ley Hawley-Smoot beneficiaron a corto plazo a las industrias estadounidenses y a los agricultores de ese país, con el transcurso de los meses se apreció que las represalias arancelarias del resto del mundo perjudicaban el comercio internacional y particularmente la exportación de productos estadounidenses, causando perjuicios a su industria.
Efecto lavadora: aranceles que encarecen la vida en vez de proteger la industria. Washer effect: tariffs that make life more expensive instead of protecting industry.https://t.co/M9Z4wkLdNVpic.twitter.com/0luKaEOnx6
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) March 4, 2025
Trump's washing machine tariffs are a warning of just how bad his 10 to 20% across-the-board tariffs would be. Tariffs can be useful in some cases, but tariffs on ALL imports don't make sense. Consider:
Eugene Allen Hackman, conocido mundialmente como Gene Hackman, fue un actor estadounidense cuya carrera abarcó más de cuatro décadas, destacándose por su versatilidad y profundidad interpretativa. Nacido el 30 de enero de 1930 en San Bernardino, California, Hackman se convirtió en una figura emblemática del cine, dejando una huella imborrable en la industria cinematográfica.
Antes de incursionar en la actuación, Hackman sirvió en la Infantería de Marina de Estados Unidos. Posteriormente, estudió actuación en el Pasadena Playhouse Theatre en California, donde comenzó a forjar su camino en el mundo del espectáculo.
Gene Hackmandebutó en el cine en la década de 1960, alcanzando la fama en los años 70. Trabajó con destacados directores como Arthur Penn, William Friedkin, Francis Ford Coppola, Alan Parker y Mike Nichols, demostrando su capacidad para adaptarse a diversos géneros y personajes. Entre sus películas más reconocidas se encuentran:
- "The French Connection" (1971): Interpretó al detective Jimmy "Popeye" Doyle, papel que le valió su primer Premio Óscar como Mejor Actor.
- "The Conversation" (1974): Bajo la dirección de Francis Ford Coppola, interpretó a Harry Caul, un experto en vigilancia envuelto en una trama de intriga y paranoia.
- "Superman" (1978): Dio vida al icónico villano Lex Luthor, consolidándose como uno de los antagonistas más memorables del cine de superhéroes.
- "Mississippi Burning" (1988): Encarnó al agente del FBI Rupert Anderson, en una película que aborda temas de racismo y derechos civiles en Estados Unidos.
- "Unforgiven" (1992): Bajo la dirección de Clint Eastwood, Hackman encarnó al sheriff Little Bill Daggett, actuación que le otorgó su segundo Óscar, esta vez como Mejor Actor de Reparto.
A lo largo de su carrera, Gene Hackmanrecibió numerosos reconocimientos, incluyendo dos Premios Óscar, dos Premios BAFTA y cuatro Globos de Oro, consolidándose como uno de los actores más respetados de su generación.
En 2004, Hackman se retiró de la actuación, dedicándose a la escritura y la pintura. Vivió una vida tranquila en Santa Fe, Nuevo México, junto a su esposa, Betsy Arakawa, con quien contrajo matrimonio en 1991. El 26 de febrero de 2025, Gene Hackman y su esposa Betsy Arakawa fueron encontrados sin vida en su residencia de Santa Fe. Las autoridades estiman que el fallecimiento ocurrió alrededor del 17 de febrero, aunque las causas aún están bajo investigación.
La comunidad cinematográfica y sus seguidores lamentan profundamente la pérdida de una leyenda del cine. Gene Hackman será recordado por su talento excepcional, su dedicación al arte y su capacidad para dar vida a personajes inolvidables que han dejado una marca indeleble en la historia del cine.
Evening viewing recommendation? On @criterionchannl, watch the late Gene Hackman in Francis Ford Coppola’s cold-sweat neonoir THE CONVERSATION (1974)— a tour de force of psychological suspense featuring one of Hackman's most iconic performances. https://t.co/xlCk33bd5xpic.twitter.com/p0CcKLNhJS
Kevin Costner reconoció que Gene Hackman fue el mejor actor con el que trabajó nunca. Esta anécdota de ambos en el rodaje de “No hay salida (1987)”, lo propició. El ser humano es maravilloso cuando quiere💔 pic.twitter.com/KMTt8309VT
El Síndrome de Vietnan o de Saigon es un término utilizado para describir las consecuencias políticas, sociales y psicológicas de la Guerra de Vietnam en Estados Unidos. Incluye dos aspectos principales: 1º Impacto psicológico en los veteranos: Muchos soldados que regresaron de Vietnam sufrieron trastorno de estrés postraumático (TEPT), ansiedad, depresión y dificultades para reintegrarse a la sociedad. 2º Efecto en la política estadounidense: Se refiere a la aversión del público y los líderes estadounidenses a involucrarse en conflictos militares prolongados después de la derrota en Vietnam. Esto influyó en la estrategia militar de EE.UU. en décadas posteriores.
El término se usó especialmente en los años 70 y 80 para describir la crisis de confianza en la política exterior de EE.UU. tras la guerra. El Síndrome de Vietnam es un término de la política estadounidense que se refiere a la aversión pública a las intervenciones militares estadounidenses en el extranjero tras la controversia interna sobre la guerra de Vietnam. En 1973, Estados Unidos puso fin a las operaciones de combate en Vietnam (muchos posts). Desde principios de la década de 1980, algunos de los posibles efectos del síndrome de Vietnam son la opinión pública contraria a la guerra, el fin del uso activo del servicio militar obligatorio, una relativa reticencia a desplegar tropas terrestres y la "parálisis de Vietnam".
En el debate interno sobre las razones por las que EEUU fue incapaz de derrotar a las fuerzas norvietnamitas durante la guerra, los pensadores conservadores, muchos de los cuales pertenecían al ejército estadounidense, argumentaron que EEUU tenía recursos suficientes pero que el esfuerzo bélico se había visto socavado en casa. En un artículo publicado en Commentary, "Making the World Safe for Communism", el periodista Norman Podhoretz afirmaba: ¿Nos falta poder? Desde luego que no, si el poder se mide en términos brutos de capacidad económica, tecnológica y militar. Según esos criterios, seguimos siendo el país más poderoso del mundo,...
A partir de entonces, el término "síndrome de Vietnam" proliferó en la prensa y en los círculos políticos como una forma de explicar el fracaso de Estados Unidos, una de las superpotencias mundiales, a la hora de repeler la invasión de Vietnam del Sur por Vietnam del Norte. Muchos conservadores de línea dura, como Ronald Reagan, estaban de acuerdo con Podhoretz. Con el tiempo, el término "síndrome de Vietnam" se extendió como abreviatura de la idea de que a los estadounidenses les preocupaba no volver a ganar una guerra y que su nación estaba en total decadencia.
En otoño de 1983, el Presidente Reagan puso en práctica sus convicciones ordenando la invasión de Granada. Una larga disputa interna en el seno del partido marxista-leninista gobernante en la isla del Caribe Oriental se había descontrolado repentinamente, provocando ejecuciones políticas y la muerte de civiles inocentes en la capital el 19 de octubre. Reagan llegó a la conclusión de que era necesaria una rápida acción militar estadounidense para proteger a unos 1.000 residentes estadounidenses en el microestado, y también para restaurar la democracia al estilo de Westminster y poner fin a la creciente influencia del bloque soviético sobre la antigua colonia británica. Reagan se sobrepuso a las dudas de los dirigentes del Pentágono, y a la previsible reacción nacional e internacional, y autorizó una intervención sorpresa liderada por Estados Unidos al amanecer del 25 de octubre. Su directiva presidencial ordenaba específicamente al Pentágono que adoptara estrictas medidas de secretismo para evitar cualquier acción preventiva por parte de los cubanos o los soviéticos. "Francamente, había otra razón por la que quería secretismo", confesó más tarde Reagan en su autobiografía. "Era lo que yo llamo el 'síndrome post-Vietnam', la resistencia de tantos en el Congreso al uso de la fuerza militar en el extranjero por cualquier motivo, debido a la experiencia de nuestra nación en Vietnam..... Sospechaba que si informábamos a los líderes del Congreso sobre la operación, incluso bajo los términos de la más estricta confidencialidad, habría alguien que lo filtraría a la prensa junto con la predicción de que Granada iba a convertirse en "otro Vietnam". .... No preguntamos a nadie, simplemente lo hicimos".
A finales de los setenta y en los ochenta, Ronald Reagan habló de los aspectos del síndrome de Vietnam, pero argumentó que podría superarse si los estadounidenses adoptaban una postura más confiada y optimista en el mundo, con él como líder. En el discurso a los Veteranos de Guerras Extranjeras (VFW), en el que utilizó el término "síndrome de Vietnam", Reagan alegó que era el momento adecuado para ese cambio de actitud y acción, ya que la Unión Soviética estaba superando a Estados Unidos en la carrera armamentística mundial, de modo que el poder global de este último estaba disminuyendo. Acusó a la administración Carter de ser "totalmente indiferente" a la amenaza soviética. Afirmando la necesidad de una política exterior más agresiva y activista, Reagan también sugirió que los estadounidenses podrían haber derrotado al Viet Cong y al ejército norvietnamita, alegó que el público estadounidense se había vuelto en contra de la guerra por la influencia de la propaganda norvietnamita y dio a entender que los funcionarios habían decepcionado a los soldados y habían tenido "miedo de dejarles ganar" la guerra.
Reagan equiparó el "síndrome de Vietnam" con una reticencia por parte de la opinión pública estadounidense a apoyar las intervenciones militares de Estados Unidos, pero también con sentimientos de culpa por la devastación provocada por la guerra de Vietnam y con sentimientos de duda sobre la moralidad de las intenciones y acciones de Estados Unidos durante la guerra. Reagan, sin embargo, argumentó que Estados Unidos había luchado por "una causa noble" y culpó de la guerra de Vietnam exclusivamente a la agresión de Vietnam del Norte.
Durante demasiado tiempo, hemos vivido con el "síndrome de Vietnam". Gran parte de ese síndrome ha sido creado por los agresores norvietnamitas que ahora amenazan al pacífico pueblo de Tailandia. Una y otra vez nos dijeron durante casi 10 años que nosotros éramos los agresores empeñados en conquistas imperialistas. Tenían un plan. Era ganar en el campo de la propaganda aquí en Estados Unidos lo que no podían ganar en el campo de batalla en Vietnam. A medida que pasaban los años, nos decían que la paz llegaría si dejábamos de interferir y nos íbamos a casa. Ya es hora de que reconozcamos que la nuestra era, en realidad, una causa noble. Un pequeño país recién liberado del dominio colonial buscaba nuestra ayuda para establecer el autogobierno y los medios de autodefensa frente a un vecino totalitario empeñado en la conquista.
Deshonramos la memoria de 58.169 jóvenes estadounidenses que murieron por esa causa cuando cedemos a sentimientos de culpa como si estuviéramos haciendo algo vergonzoso, y hemos sido mezquinos en nuestro trato a los que regresaron. Lucharon tan bien y con tanta valentía como ningún estadounidense lo ha hecho jamás en ninguna guerra. Merecen nuestra gratitud, nuestro respeto y nuestra preocupación constante. Vietnam nos enseña una lección a todos. Si nos vemos obligados a luchar, debemos tener los medios y la determinación para prevalecer o no tendremos lo que hace falta para asegurar la paz. Y ya que estamos, digámosles a los que lucharon en esa guerra que nunca más pediremos a los jóvenes que luchen y posiblemente mueran en una guerra que nuestro gobierno tiene miedo de dejarles ganar.
La administración Reagan esperaba que el éxito de la invasión de Granada ayudaría a disipar el síndrome de Vietnam para que el público estadounidense pudiera ser galvanizado con éxito para apoyar nuevas acciones militares de EE.UU., con el presidente Reagan declarando después de la invasión: "Nuestros días de debilidad han terminado. Nuestras fuerzas militares vuelven a estar en pie". La rápida victoria durante la Guerra del Golfo fue considerada por muchos como el fin del síndrome de Vietnam. El presidente estadounidense George H. W. Bush declaró triunfalmente tras la guerra: "Los fantasmas de Vietnam han descansado bajo las arenas del desierto de Arabia".
"Levantar y golpear" fue una política propuesta por la administración Clinton en 1993, que Bill Clinton había apoyado durante su exitosa campaña presidencial de 1992. La política pretendía mejorar las posibilidades de un acuerdo político en la sangrienta guerra de Bosnia, en la antigua Yugoslavia, llena de atrocidades, levantando el embargo de armas, armando a los bosnios (musulmanes bosnios) y golpeando a los serbios bosnios si se resistían al proyecto de rearme. Una combinación del síndrome de Vietnam y una oposición muy fuerte de los aliados estadounidenses en Europa acabó con la propuesta, que nunca llegó a promulgarse.
Otra evolución es el Somalia Syndrome, un término que describe la reticencia de Estados Unidos a intervenir militarmente en conflictos extranjeros después del fracaso de la misión en Somalia en 1993. El síndrome se originó tras la Batalla de Mogadiscio, donde 160 Rangers (soldados estadounidenses) fueron emboscados y murieron en un enfrentamiento con milicias somalíes. Las impactantes imágenes de los cuerpos de los soldados arrastrados por las calles generaron una fuerte reacción en la opinión pública y llevaron al gobierno de EE.UU. a reducir su participación en conflictos humanitarios o de mantenimiento de la paz. Este fenómeno influyó en la decisión de EE.UU. de no intervenir directamente en crisis como el genocidio en Ruanda en 1994 y refleja una tendencia similar al Síndrome de Vietnam, pero en un contexto más específico de operaciones de paz y misiones humanitarias.
Inolvidable aquel 29 de abril de 1975, cuando EEUU realizó la evacuación militar más grande de su historia. Se llamó Operación Viento Frecuente y marcó el final de la intervención norteamericana en la Guerra de Vietnam (muchos posts).
Los 50 minutos completos subtitulados. Interesante verlo todo para ver como evoluciona la charla... pic.twitter.com/4sXdtBqX9i
#MIRONEWS El Síndrome de Vietnam lo padecieron en los veteranos de esa guerra; obedecieron, los aplaudieron, pero al darse cuenta de que en realidad eran cómplices de algo malo sus conciencias los deprimieron para siempre ¿a quiénes les pasa ahora? Un aullido pic.twitter.com/9bQEqKsFg9
One of many by Christopher Hitchens: "The humanoid who came up with the shady term 'Vietnam syndrome' was of course Henry Kissinger, who had every reason to try to change the subject from his own hideous responsibility." pic.twitter.com/MzDK4l6ITz
Spassky mostró talento desde niño, sobreviviendo al asedio de Leningrado durante la Segunda Guerra Mundial. Aprendió ajedrez a los 5 años y se convirtió en Gran Maestro a los 18, siendo una de las mayores promesas soviéticas. Su ascenso hacia la élite (1950s-1960s) se produjo siendo finalista del Torneo de Candidatos en 1956 y 1965. Se convirtió en Campeón Mundial en 1969 tras vencer a Tigrán Petrosián.
Su más célebre fue el Duelo histórico vs. Bobby Fischer (1972). Defendió su título contra Bobby Fischer en el "Match del Siglo" en Reikiavik, Islandia. Perdió el campeonato (12,5 - 8,5), marcando el fin de la hegemonía soviética en el ajedrez.
Sus últimos años en la élite (1970s-1980s) le permitieron seguir compitiendo con éxito, pero sin recuperar el título mundial. Se trasladó a Francia en los años 80 y representó a este país en torneos.
Fue un jugador versátil, capaz de adaptarse a diferentes estilos. Brillante en posiciones tácticas y estratégicas. Considerado uno de los campeones más completos de la historia del ajedrez.
Spassky sufrió un derrame cerebral en 2010 y desde entonces ha vivido alejado del ajedrez competitivo. A pesar de ello, sigue siendo un símbolo del ajedrez clásico y un referente en la historia del juego.
♟️ Conclusión: Spassky fue un gran campeón, pero su legado quedó marcado por su duelo con Fischer en 1972, uno de los momentos más icónicos en la historia del ajedrez.
Remembering a Chess Legend: Boris Spassky (1937–2025)
The chess world mourns the loss of Boris Spassky, the 10th World Champion and one of the greatest players of all time. A true prodigy, Spassky became a Grandmaster at 18 and claimed the World Chess Championship title in 1969.… pic.twitter.com/82EKcoE1ta
Moscow, September 1972. 6 World Champions in a single photo: Vasily Smyslov, Mikhail Tal, Mikhail Botvinnik, Boris Spassky & Anatoly Karpov. In the background, left - Tigran Petrosian. (📷: V. Velikhanzhin, TASS.) #chesspic.twitter.com/n8rMPGMh6X
Algunos vídeos recientes, expresando ideas con las que convenir o disentir, pero que aportan claves sobre la disrupción histórica que estamos viviendo. Eduardo Gudynas expone esta policrisis.
Algunos pueden ser más delirantes y conspiratorios, como el que sigue, pero de donde se pueden extraer algunos conceptos útiles para interpretar la realidad que percibimos. Ponente: Cameron Macgregor.
Lecciones para aprender de la historia: La Reunión Secreta del 20 de febrero de 1933 fue celebrada por Adolf Hitler (posts) y 24 industriales en la residencia oficial del presidente del Reichstag, Hermann Göring, en Berlín. Su objetivo era recaudar fondos para la campaña electoral del Partido Nazi. Las elecciones alemanas debían celebrarse el 5 de marzo de 1933.
El Partido Nazi quería conseguir una mayoría de dos tercios para aprobar la Ley Habilitante y deseaba recaudar tres millones de marcos del Reich para financiar la campaña. Según los registros, en la reunión se aportaron 2.071.000 Reichsmarks (equivalentes a 9.600.103 euros en 2021). Junto con la petición industrial, se utiliza como prueba para apoyar la idea de que las grandes empresas desempeñaron un rol decisivo en el auge del nazismo.
Aquella cita con los principales magnates fue entre bastidores y se mantuvo en secreto. Acudieron los dueños de las principales empresas alemanas: BASF, BAYER, OPEL, IG FARBEN, SIEMENS, ALLIANZ, KRUPS, TELEFUNKEN,... Acordaron financiar la campaña electoral de Hitler, que les había prometido facilitar sus resultados empresariales quitando de en medio a sindicatos, comunistas,...
El orden del día es una novela histórica del escritor francés Éric Vuillard, que narra los eventos clave que permitieron el ascenso del nazismo en Alemania y la anexión de Austria (Anschluss) en 1938. A través de una prosa precisa y casi cinematográfica, Vuillard reconstruye momentos cruciales de la historia, mostrando cómo las grandes decisiones políticas y económicas se tomaron en reuniones discretas, a puertas cerradas, con la complicidad de empresarios, políticos y diplomáticos que prefirieron mirar hacia otro lado.
La objetividad histórica adquiere vida cuando se recrea con la frescura y la elegancia de lo imaginario. Galardonada con el premio Goncourt en 2017, El orden del día, de Éric Vuillard (Lyon, 1968), aborda la connivencia entre Hitler y sus financieros, los grandes empresarios de su tiempo. con una fórmula que ya había empleado Laurent Binet en HHhH(acrónimo de «Himmlers Hirn heißt Heydrich», esto es, «El cerebro de Himmler se llama Heydrich»).
Puntos clave de la obra:
- La complicidad de los empresarios alemanes: La historia comienza con una reunión el 20 de febrero de 1933, donde 24 grandes empresarios alemanes (como los de Krupp, Siemens y Opel) financian la campaña de Hitler, asegurando así sus propios intereses económicos.
- La indiferencia de las potencias europeas: Se narran encuentros diplomáticos donde Reino Unido y Francia optan por la pasividad, permitiendo que Hitler expanda su poder sin oposición real.
- La anexión de Austria (Anschluss): Vuillard describe con ironía y crudeza cómo la anexión de Austria fue casi una farsa, con el canciller austriaco Kurt Schuschnigg intentando resistir, pero cediendo ante la presión nazi mientras el resto del mundo observaba en silencio.
- El rol de la propaganda y la manipulación: Se muestra cómo los nazis controlaban la narrativa política y mediática, convenciendo al pueblo de que todo ocurría según un "orden del día" perfectamente planificado.
A pesar de su brevedad, El orden del díaes una obra poderosa que expone cómo las grandes tragedias de la historia no suceden de un día para otro, sino que son el resultado de complicidades, cobardía y decisiones tomadas en despachos lejos del ojo público. Éric Vuillardnos recuerda que el pasado no está tan lejos y que la historia puede repetirse si no prestamos atención.
On this day in 1933, Adolf Hitler becomes Chancellor of Germany. "We have the power," he announces. "Now our gigantic work begins." pic.twitter.com/IU7qckGefz
The Secret Meeting #OTD 20 February 1933, was a secret meeting held by Adolf Hitler and 20 to 25 industrialists at the official residence of the President of the Reichstag Hermann Göring in Berlin. Its purpose was to raise funds for the election campaign of the Nazi Party. pic.twitter.com/BioiqDmeFQ