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Momentos de memoria fotográfica de El País en Bilbao

Momentos de memoria fotográfica de El País en Bilbao
Álbum de imágenes.

Este domingo hemos podido ver y grabar la exposición Momentos, acogida en Bilbao hasta el 24 de septiembre de 2026. Es una selección de fotografías que recorre cinco décadas de historia a través de la mirada del fotoperiodismo de EL PAÍS. Instalada al aire libre en la calle Ercilla, la muestra reúne 55 imágenes de gran formato y convierte el espacio urbano en una particular galería de memoria colectiva.

La exposición forma parte de las actividades del 50º aniversario de EL PAÍS, nacido en 1976, y está comisariada por Marisa Flórez, fotógrafa y antigua editora gráfica del periódico. La selección combina acontecimientos internacionales y españoles que han quedado inscritos en la memoria contemporánea: la caída del Muro de Berlín, acontecimientos relacionados con las Torres Gemelas, migraciones, encuentros de dirigentes políticos o celebraciones deportivas. Son imágenes que, además de informar sobre un acontecimiento concreto, terminan convirtiéndose en iconos de una época.

Bilbao incorpora una dimensión especialmente cercana. Cinco fotografías añaden episodios vinculados a la historia vasca y bilbaína: la transformación industrial de Bizkaia, el regreso del lehendakari Jesús María Leizaola del exilio, la figura de José Ángel Iribar, la gabarra del Athletic surcando la ría y la Aste Nagusia. La elección establece un diálogo entre la historia general y la memoria local, entre aquello que aparece en los libros y aquello que permanece en la retina de varias generaciones.

La muestra recuerda también que hacer periodismo en Euskadi tuvo durante décadas una dificultad añadida por la violencia de ETA. El comisario de la exposición, Javier Moreno, señala que hubo un tiempo en que firmar una información con nombre propio podía entrañar un riesgo personal. La exposición no solo conserva fotografías: conserva también el contexto en el que fueron tomadas.

Cada imagen incorpora un código QR que permite acceder a un audio de la Cadena SER en el que Marisa Flórez explica su contexto y relevancia periodística. Así, la fotografía deja de ser únicamente contemplación y se convierte también en una invitación a comprender.

Quizá esa sea la idea más sugerente de Momentos: 50 fotografías no pueden contener 50 años de historia, pero pueden activar recuerdos personales y colectivos. Una imagen congela un instante; nuestra memoria se encarga después de devolverle movimiento. En una época saturada de imágenes digitales, la exposición reivindica precisamente el valor de aquellas fotografías que no solo muestran lo que ocurrió, sino que ayudan a entender quiénes fuimos, quiénes somos y cómo hemos llegado hasta aquí.

@agirregabiria

Momentos de El País en Bilbao 1/2

♬ Signal Grid - Ellis Fairweather
@agirregabiria

Momentos de El País en Bilbao 2/2

♬ Sole Pulse - Wendell Spratt

H. L. Mencken: Iconoclasta de Baltimore que se rió de todo

Pocas plumas han combinado el rigor periodístico con la mordacidad como la de Henry Louis Mencken (otros posts), nacido en Baltimore el 12 de septiembre de 1880 y fallecido en la misma ciudad el 29 de enero de 1956. Hijo de un fabricante de tabaco de origen alemán, Mencken fue un autodidacta voraz: la lectura de Huckleberry Finn y la imprenta de juguete que le regaló su padre marcaron su vocación temprana por la escritura. 

Trabajó brevemente en el negocio familiar hasta la muerte de su padre en 1899, momento en el que, sin perder un solo día, se lanzó al periodismo en el Baltimore Morning Herald. En 1906 se incorporó al Baltimore Sun, diario con el que mantendría un vínculo casi vitalicio, y en 1908 empezó a ejercer la crítica literaria en la revista The Smart Set. En 1924 fundó su propia publicación, The American Mercury, que alcanzó rápidamente difusión nacional y lo consolidó como uno de los intelectuales más influyentes de la América de entreguerras.

Su hito periodístico más recordado fue la cobertura del célebre Juicio del Mono (Scopes Trial) de 1925 en Tennessee, donde un profesor fue procesado por enseñar la teoría de la evolución. Mencken bautizó el proceso con ese apodo burlón y convirtió sus crónicas en un ejercicio de sátira feroz contra el fundamentalismo religioso y la estrechez de miras provinciana. Fue amigo cercano de figuras como Theodore Dreiser, F. Scott Fitzgerald y el editor Alfred Knopf, y se erigió en defensor incondicional de la libertad de expresión y de conciencia, en una época en la que ambas se veían constantemente amenazadas por la censura moral.

Lo que hace de Mencken una lectura tan vigente cien años después no es solo su biografía, sino su estilo: un humor corrosivo que convertía cada frase en un dardo. Sobre la democracia, escribió que es la creencia de que la gente común sabe lo que quiere y merece conseguirlo, para bien o para mal. Definió el puritanismo como el temor obsesivo de que, en algún lugar, alguien pudiera ser feliz. Advirtió que ante todo problema complejo existe siempre una respuesta sencilla, clara... y equivocada. Y describió al cínico como aquel que, al oler unas flores, busca instintivamente el ataúd cercano. Su escepticismo alcanzaba también a la política institucional: llegó a sostener que todo gobierno es, en esencia, una forma de explotación organizada, y que un buen político resulta tan improbable como un ladrón honesto.

Algunas de sus citas más célebres: "El amor es el triunfo de la imaginación sobre la inteligencia." "La conciencia es la voz interior que nos advierte de que alguien podría estar mirando." "Un idealista es quien, al notar que una rosa huele mejor que una col, concluye que también hará mejor sopa." "El puritano es alguien que vive con el miedo permanente de que otra persona pueda estar divirtiéndose." "El objetivo práctico de la política consiste en mantener a la población alarmada mediante una interminable serie de amenazas, la mayoría imaginarias." "Nadie se ha arruinado jamás subestimando la inteligencia del público." 

Mencken no se libró de la controversia: sus posturas sobre raza y su tono a veces despiadado le valieron críticas que persisten en las relecturas contemporáneas de su obra, un matiz necesario para entender a un autor que nunca buscó ser complaciente. En la década de 1940 publicó su trilogía autobiográfica —Happy Days, Newspaper Days y Heathen Days— donde repasó con la misma ironía su propia vida. En 1948 sufrió un derrame cerebral que lo dejó consciente pero incapaz de leer o escribir, una ironía cruel para quien había vivido de la palabra; pasó sus últimos años escuchando música clásica y hablando de sí mismo en pasado, como si ya hubiera muerto. Fue enterrado en el cementerio de Loudon Park, bajo un epitafio que él mismo redactó y que pedía, en lugar de lágrimas, comprensión hacia un pecador y un guiño a alguna joven poco agraciada.

Rival de Ambrose Bierce y Mark Twain en el arte del aforismo estadounidense, Mencken sigue siendo hoy una referencia obligada para entender el periodismo de opinión, el escepticismo ante el poder y el uso del ingenio como herramienta de crítica social. En tiempos de polarización y de eslóganes vacíos, releer al Sabio de Baltimore es un ejercicio saludable de humildad intelectual disfrazada de carcajada.

Resumen: Citas mordaces y vida del periodista más temido de América. El humor corrosivo de Mencken, cien años después. Retrato del hombre que "lo odiaba todo" con estilo.

En DEIA una mención de nuestro post sobre los impuestos

Parece que todavía quedan seres humanos (robots aparte) que leen blogs, como nuestro amigo Iker Merodio @IkerMerodio en su sección "Bogando por la red" de #DEIA. Le hemos agradecido la referencia, que sin duda atraerá visitantes a nuestro blog. Se trata de un post del 10 mayo sobre los denostados #impuestos, tan necesarios como vilipendiados por ignorantes y/o insolidarios.

Hemos sido alertados desde primeras horas del día por esa red de amistad, a través en primer lugar de nuestro colega Adiran Heras, a quien agradecemos la alerta tan temprana. El bien condensado texto, es una virtud de esta sección, dice así:

"Totalmente de acuerdo con Mikel.
Hace tiempo que no menciono a Mikel Agirregabiria en la columna pero sigo leyéndole y, por supuesto, en este caso estoy de acuerdo con él: “Lo peor de los impuestos es, precisamente, su nombre”. ¿Es un tema nuevo? No. ¿Un enfoque diferente? Tampoco. Pero precisamente por eso, porque va al grano y dice la verdad es por lo que hay que mencionarlo siempre que sea posible. Agirregabiria recuerda que las civilizaciones se construyen “sobre acuerdos colectivos para financiar lo que ningún individuo puede costear solo”. Más claro, imposible: “La retórica anti-impuestos no busca ‘liberar’ al ciudadano, sino desmantelar el mecanismo”.

En DEIA nuestro post sobre los impuestos

“Las guerras mienten”: Eduardo Galeano y la ética de la verdad

Una vez más repetiremos el poema "Las guerras mienten", una reflexión desde la perspectiva de nuestro admirado Eduardo Galeano (muchos más posts). La afirmación de que «las guerras mienten» no es una frase hecha o un eslogan pacifista vacío, sino una observación profunda sobre cómo los conflictos armados distorsionan la realidad, manipulan el lenguaje y secuestran la verdad. Eduardo Galeano, el periodista y escritor uruguayo, comprendió esta verdad con la claridad de quien ha visto de cerca cómo se fabrican las narrativas del poder mientras se silencian las voces de quienes padecen las consecuencias reales de la violencia.

Toda guerra comienza con una mentira o, al menos, con un espectro de mentiras cuidadosamente tejidas. Los conflictos armados no se declaran simplemente por el deseo de combatir, sino que requieren de un relato legitimador, una narración que convenza a poblaciones enteras de que la violencia es necesaria, justa o inevitable. Galeano reconocía que el primer arma de cualquier potencia militar no es el fusil o la bomba, sino el control de la narrativa: qué se cuenta, cómo se cuenta y, crucialmente, qué se oculta. Las imágenes que llegan a nuestras pantallas, las palabras que eligen los comentaristas, los datos que se publican y los silenciados estratégicamente configuran una realidad que raramente coincide con la experiencia vivida por los afectados.

La ética política de Galeano residía precisamente en su compromiso con desmontar estas mentiras, en su obsesión por restituir la verdad a través de la palabra. Su periodismo y su escritura literaria funcionaban como actos de resistencia: cada artículo, cada crónica, cada poema era un esfuerzo por nombrar lo que otros pretendían ocultar, por devolver dignidad a los invisibilizados, por hacer que la realidad de los despojados fuese audible en medio del fragor de la propaganda oficial. Escribir contra las guerras significaba, para Galeano, escribir la verdad que ellas intentaban acallar.

La educación en tiempos de conflicto adquiere entonces una importancia capital. Si las guerras prosperan en la ignorancia y la desinformación, la educación crítica —aquella que enseña a cuestionar las narrativas oficiales, a buscar fuentes diversas, a escuchar las voces marginadas— se convierte en una forma de resistencia pacifista. Galeano nos recuerda que nuestra responsabilidad como lectores, ciudadanos y pensadores es la de permanecer vigilantes ante las mentiras que se nos presentan como verdades.

En nuestros días, cuando las guerras continúan y las mentiras proliferan en múltiples canales, la lección de Galeano permanece vigente. La lucha por la paz no es únicamente un combate militar o diplomático; es también una batalla por la verdad, por el derecho a narrar nuestras propias historias, por la capacidad de construir significado frente al ruido de la propaganda. Las guerras mienten porque necesitan mentir para existir. Nuestra tarea es insistir en la verdad, en toda su complejidad e incomodidad.

Eduardo Hughes Galeano nació en Montevideo, Uruguay, en 1940. Desde joven se dedicó al periodismo, trabajando como redactor y director de la revista Marcha, uno de los espacios intelectuales más importantes de América Latina. Su obra se caracterizó por combinar el rigor informativo con la sensibilidad literaria, creando un estilo propio que desafiaba las fronteras entre periodismo, ensayo y creación narrativa.

Perseguido por la dictadura militar uruguaya, Galeano se exilió en 1973, viviendo en Argentina, España y México. Durante estos años escribió su obra más conocida, «Las venas abiertas de América Latina» (1971, leer en PDF), un análisis apasionado y crítico de la historia económica y política del continente, así como sus célebres «Memoria del fuego» (1982-1986) y «El libro de los abrazos» (1989). Su escritura se caracterizaba por defender a los olvidados, cuestionar las verdades oficiales y reivindicar el poder transformador de la palabra.

Galeano fue un intelectual comprometido con la justicia social, la paz y la dignidad humana. Su legado trasciende sus libros: su manera de entender la política, la ética y la educación como actos inseparables de la resistencia contra la mentira y la opresión permanece como referencia fundamental para quienes creen que otro mundo es posible. Falleció en Montevideo en 2015, pero su voz sigue interpelando a lectores de todo el mundo.

Del costumbrismo al compromiso: Periplo de Norman Rockwell

Hoy volvemos al arte descriptivo de una época y un territorio con uno de los máximos representantes de la  la historia del arte de la Estados Unidos: Norman Rockwell (1894-1978). Aunque frecuentemente ignorado por la crítica académica, su obra constituye una reflexión profunda sobre la identidad, los valores y las contradicciones de la sociedad norteamericana del siglo XX. Pintor de la vida cotidiana, Rockwell elevó el género de la ilustración comercial a la categoría de arte social, documentando con precisión fotográfica y sensibilidad humanista los momentos que definen la experiencia común.

Nacido en Nueva York, Rockwell mostró talento artístico desde la infancia. Formado en instituciones prestigiosas como la Art Students League, publicó su primer trabajo ilustrado a los dieciséis años. A partir de 1916 y hasta 1963, fue el ilustrador oficial de la revista The Saturday Evening Post, donde sus portadas se convirtieron en iconos visuales de la cultura estadounidense. Su carrera abarca la Gran Depresión, la Segunda Guerra Mundial y la turbulenta década de los sesenta, períodos que reflejó con realismo emotivo y capacidad narrativa extraordinaria.

El lenguaje plástico de Rockwell se caracteriza por su hiperrealismo compositivo, combinando precisión técnica con una narrativa visual que cuestiona la superficie de lo aparentemente trivial. Utilizaba fotografías de referencia, modelos reales y un minucioso trabajo de estudio para captar gestos, expresiones y detalles arquitectónicos. Su paleta, aunque rica en matices, privilegia tonalidades cálidas y naturales que evocan intimidad. Lo distintivo de su propuesta radica en la capacidad de revelar, mediante la representación fiel de lo ordinario, la complejidad moral, las ansiedades sociales y los valores compartidos de la América media: la familia, el trabajo, la fe, pero también la soledad, el prejuicio y la injusticia.

Entre sus obras más emblemáticas figuran: Four Freedoms (1943)—una serie que visualiza los derechos fundamentales enunciados por Roosevelt; Freedom from Fear (1943)—padres colocando a sus hijos en la cama durante la guerra; The Problem We All Live With (1964)—Ruby Bridges (post previo de 2025), la primera niña afroamericana en una escuela de integración; Thanksgiving: Homecoming (1945)—la reunión familiar en su máxima vulnerabilidad y Girl at the Mirror (1954)—la transición de la infancia a la adolescencia vista con ternura y melancolía. Estas obras trascienden la anécdota para convertirse en documentos de la conciencia colectiva, espacios donde lo visual y lo ético se entrelazan.

Durante décadas, la obra de Rockwell fue desdeñada por la crítica como kitsch o sentimentalismo burgués. Sin embargo, las últimas décadas han presenciado una rehabilitación historiográfica que reconoce en ella una forma sofisticada de crítica social y un testamento sobre la modernidad estadounidense. Su influencia se advierte en artistas contemporáneos interesados en la representación realista de la experiencia ordinaria. Rockwell nos enseña que la dignidad de la vida cotidiana y la capacidad de verla con amplitud moral constituyen actos de resistencia visual y educativa. 

Su obra se conserva hoy principalmente en el Norman Rockwell Museum, situado en Stockbridge, donde se guardan cientos de pinturas, bocetos y documentos. Allí puede apreciarse cómo su mirada evolucionó desde la idealización de la vida cotidiana hacia una mayor conciencia social.

Rockwell supo capturar algo que muchos artistas persiguen sin lograrlo: la capacidad de convertir escenas ordinarias en imágenes universales. Sus cuadros siguen funcionando como ventanas a la memoria colectiva, recordándonos que el arte también puede surgir de los pequeños gestos y de la vida diaria.

@art.studio.daily Norman Rockwell (1894-1978), American regionalism, USA #normanrockwell #normanrockwellpainting #americanregionalism #americanrealism ♬ Take Me Home, Country Roads - John Denver

TV Garden: Mapamundi televisivo o "aldea global" de McLuhan

Resumen: Se presenta la plataforma TV Garden como la materialización tecnológica de la "aldea global" teorizada por Marshall McLuhan, ofreciendo un acceso directo y sin mediación algorítmica a emisiones televisivas de todo el planeta. Se destaca su valor como herramienta pedagógica y "laboratorio comparado" para el periodismo, permitiendo analizar sesgos, diversidad cultural y narrativas locales en tiempo real. Este mapamundi interactivo actúa de espejo social frente a la homogeneización de las grandes plataformas, aunque advierte de la necesidad de mantener una mirada crítica ante posibles contenidos propagandísticos.

TV Garden reúne de modo gratuito (casi) todas las televisiones de todo el mundo al alcance de un clic, en ordenador, móvil o tableta. En una época dominada por plataformas bajo demanda, algoritmos de recomendación y burbujas informativas, TV Garden irrumpe como una propuesta tan sencilla como reveladora: un mapa interactivo del planeta que permite acceder, en tiempo real, a emisiones de televisión de prácticamente cualquier país del mundo. Sin registros, sin muros de pago y sin personalización algorítmica. Solo geografía, emisiones en directo y curiosidad intelectual.

TV Garden no pretende competir con Netflix, YouTube o las grandes OTT. Su valor no reside en la producción propia ni en la acumulación de contenidos, sino en algo más elemental y, a la vez, profundamente periodístico: mostrar cómo se ve el mundo desde otros lugares.

Una televisión global sin intermediarios. La interfaz de TV Garden es deliberadamente austera. El usuario se encuentra con un globo terráqueo interactivo; al hacer clic sobre un país o una ciudad, aparecen canales de televisión locales y nacionales que emiten en directo. Informativos, programas culturales, retransmisiones religiosas, música, debates políticos o simple televisión generalista conviven sin jerarquías aparentes.

Esta ausencia de filtros es, paradójicamente, uno de sus mayores logros. Frente a la curaduría algorítmica —que decide qué debemos ver en función de perfiles comerciales—, TV Garden devuelve al espectador la responsabilidad de elegir. Y, con ella, la posibilidad de descubrir lenguas, ritmos narrativos y prioridades informativas radicalmente distintas a las propias.

Valor periodístico y alfabetización mediática. Desde una perspectiva periodística, TV Garden funciona como un laboratorio comparado de medios. Permite observar cómo un mismo acontecimiento internacional es tratado en distintas regiones del mundo: qué imágenes se seleccionan, qué palabras se emplean, qué tono domina y qué silencios se producen. Es una herramienta excelente para analizar sesgos, agendas y estilos informativos.

En el ámbito educativo, su potencial es notable. Profesores de secundaria, bachillerato o universidad pueden utilizarla para trabajar competencias clave como la alfabetización mediática, el pensamiento crítico o la educación intercultural. Ver un informativo en finés, un debate en árabe o una televisión comunitaria latinoamericana no exige comprender el idioma: basta observar la puesta en escena, la duración de las piezas o el protagonismo otorgado a determinadas voces.

Televisión como espejo cultural. La televisión sigue siendo, pese a su aparente declive, uno de los espejos culturales más fieles de una sociedad. TV Garden permite comprobarlo de manera empírica. En algunos países predominan los platós solemnes y los discursos institucionales; en otros, la televisión se mezcla con la calle, el humor o la música popular. La comparación revela no solo diferencias técnicas, sino también valores, miedos y aspiraciones colectivas.

Además, la plataforma TV Garden rescata televisiones locales y regionales que raramente cruzan fronteras digitales. Frente a la homogeneización global de formatos, TV Garden actúa como un pequeño archivo vivo de diversidad audiovisual.

Límites y precauciones. Conviene, no obstante, señalar sus límites. TV Garden no produce contenidos ni verifica la calidad informativa de los canales que enlaza. La presencia de televisiones estatales, propagandísticas o abiertamente desinformadoras exige una mirada crítica por parte del usuario. Precisamente por ello, su uso educativo debe ir acompañado de contexto y análisis, no de consumo acrítico.

Una herramienta para mirar mejor. En definitiva, TV Garden no es solo una curiosidad tecnológica. Es una invitación a salir del provincialismo mediático, a comparar, a relativizar certezas y a recordar que el mundo se cuenta de muchas maneras. En tiempos de sobreabundancia informativa y escasez de perspectiva, asomarse a televisiones de todo el mundo puede ser un ejercicio tan sencillo como profundamente formativo.

La doctrina del shock: Mecanismo de dominación global

Resumen: Este post profundiza en la vigencia de Naomi Klein y su análisis del "capitalismo del desastre", donde se explica cómo las élites aprovechan estados de trauma colectivo para imponer reformas impopulares. Vincula las teorías de Milton Friedman y la Escuela de Chicago con la explotación de crisis —desde desastres naturales hasta conflictos bélicos— para desmantelar lo público. Frente a este sistema de dominación, se reivindica la memoria histórica y la vigilancia intelectual como formas de resistencia ciudadana.

Hoy hemos de analizar la vigencia de la nada reciente pero vigente obra "La doctrina del shock: El auge del capitalismo del desastre" de Naomi Klein. Un libro que, aunque se publicó originalmente en 2007, parece haber sido escrito para explicar los cataclismos del mundo en este 2026. Nos alerta sobre cómo la Crisis es el Modelo de Negocio y del Saqueo Programado. 

La Cronista de las Grietas del Sistema. Naomi Klein (Montreal, 1970) no es solo una periodista; es una de las intelectuales públicas más influyentes de nuestra era. Surgida del activismo antiglobalización con su aclamado No Logo, Klein ha dedicado su carrera a cartografiar las intersecciones entre el poder corporativo, el cambio climático y la política internacional.

Hija de una familia con un largo historial de activismo, su enfoque combina el rigor de la investigación periodística con una narrativa capaz de conectar puntos que, a simple vista, parecen inconexos. En un mundo saturado de información fragmentada, Klein se especializa en ofrecer "la imagen completa", esa que incomoda a los centros de poder.

Manual del Aprovechamiento del Caos. "La doctrina del shock" es una de las obras de no ficción más impactantes del siglo XXI. Su tesis central es tan audaz como perturbadora: las políticas económicas de libre mercado (neoliberalismo extremo) no han triunfado por el consenso democrático, sino a través de la explotación de desastres que dejan a la población en un estado de trauma o "shock".

El Ciclo del Shock. Klein establece un paralelismo escalofriante entre los experimentos psiquiátricos de la CIA sobre el electroshock —diseñados para borrar la personalidad del paciente y "reescribirla"— y las políticas económicas promovidas por Milton Friedman y la Escuela de Chicago. Según Klein, cuando una sociedad sufre un shock (una guerra, un golpe de Estado, un desastre natural o una crisis financiera), entra en un estado de regresión infantil y desorientación. Es en ese preciso momento cuando los gobiernos y las corporaciones imponen medidas de privatización y recortes que, en condiciones normales, serían rechazadas unánimemente.

Casos de Estudio. El libro nos lleva por un viaje histórico devastador: Chile (1973): El golpe de Pinochet como el laboratorio original de la Escuela de Chicago. Rusia (años 90): La "terapia de choque" tras la caída de la URSS que creó la clase oligárquica. Nueva Orleans (2005): Cómo el huracán Katrina fue la excusa perfecta para desmantelar el sistema escolar público y privatizar la vivienda. La IA y la automatización están siendo presentadas como el "próximo shock" laboral para finales de 2026

Klein argumenta que el capitalismo no espera a que las crisis pasen; las utiliza como su principal motor de expansión. El "capitalismo de desastre" es, en esencia, un sistema que se alimenta de la vulnerabilidad colectiva.

Citas para la reflexión: "Sólo una crisis —real o percibida— da lugar a un cambio verdadero. Cuando esa crisis ocurre, las acciones que se emprenden dependen de las ideas que flotan en el ambiente." "La doctrina del shock es la estrategia política de utilizar las crisis a gran escala para impulsar políticas que sistemáticamente profundizan la desigualdad y enriquecen a las élites." "El libre mercado no se extiende mediante la libertad, sino mediante la fuerza y el aprovechamiento de los traumas sociales."

Conclusión: La Vigilancia como Antídoto. Hoy, en 2026, tras haber superado nuevas crisis globales de salud y tecnología, el análisis de Klein sigue siendo una herramienta de autodefensa intelectual. Comprender la mecánica del shock es el primer paso para no quedar paralizados cuando la próxima sacudida golpee el tablero. La educación y la memoria histórica son, en última instancia, los únicos "pararrayos" efectivos contra el capitalismo de desastre.

@ghospectralone la doctrina del shock explicada por Don José Luis Sampredro #miedo #doctrinadelshock #sampedro #spanishrevolution ♬ sonido original - ghospectral dobleH 🎤🎶