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Primer Intro Workshop de Playlab en Europa

Si eres educador, trabajas en el sector educativo en Europa o Reino Unido, o conoces a alguien que lo haga, no dudes en compartir esta oportunidad. Hoy lunes organizaremos nuestro primer Taller Introductorio de Playlab – ¡Edición Europa! Si quieres aprender a crear herramientas de IA éticas, seguras y orientadas a la educación, este es tu espacio. En solo 60 minutos, descubrirás cómo convertir tus ideas en aplicaciones reales de IA — sin necesidad de habilidades técnicas — y conectar con una comunidad global de 60.000+ creadores y educadores EthicAI AIEDU SafeAI Buildyourownedutools
📅 Lunes, 24 de noviembre 🕔 17:00 – 18:00 (GMT+1)
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Sexus, Nexus, Plexus: Viaje a la libertad de Henry Miller

La llamada "Trilogía Rosada o La crucifixión rosa" de Henry Miller, compuesta por Sexus (1949), Plexus (1953) y Nexus (1960), no es simplemente una serie de novelas; es un monumental y a menudo escandaloso examen autobiográfico de la vida, el arte, la sexualidad y la búsqueda de la identidad en la América de principios del siglo XX. Escritas en sus años de exilio en París, estas obras son una continuación del espíritu transgresor que definió al autor en sus anteriores Trópicos, pero con un enfoque más centrado en su desarrollo como artista y su relación con la segunda esposa, June Edith Smith (Mara en la ficción).

Miller concibió la trilogía como una exploración exhaustiva de su vida en la veintena, justo antes de su decisivo viaje a París. El eje central es su lucha por liberarse de la vida burguesa y el trabajo de oficina, y su despertar a la vida sexual y artística bajo la influencia de Mara, una figura compleja y casi mítica que lo inspira y lo atormenta. 

1. Sexus (1949): Se centra en el despertar sexual de Miller (aquí llamado Walter "Wally" Gorton) y su tormentosa relación con Mara. La novela es un torrente de memoria, fantasía y reflexión, entrelazado con descripciones explícitas de encuentros sexuales que, en su momento, provocaron cargos de obscenidad.

El libro traza la vida de Miller en Brooklyn, su matrimonio fallido con su primera esposa (Maude) y el comienzo de su obsesión destructiva y creativa con Mara. La libertad sexual es presentada no como un fin en sí mismo, sino como un vehículo para la liberación espiritual y artística. Miller se rebela contra las convenciones sociales, buscando una autenticidad brutal. 

"Debes hacer de la vida una aventura. Y el primer paso es negarse a servir como esclavo de cosas que no necesitas, de un trabajo que no te gusta, de una existencia que te vacía." 

2. Plexus (1953)El enfoque se desplaza hacia la lucha por sobrevivir económicamente mientras intenta definirse como escritor. El título hace referencia a un "entrelazamiento" o "red" (como el plexo solar), y la novela teje las experiencias de Miller con una serie de trabajos absurdos y humillantes (como su famoso empleo en la Oficina Telegráfica Cosmocrática, o The Cosmodemonic Telegraph Company) y su esfuerzo por encontrar tiempo y espacio para escribir.

La relación con Mara continúa, pero la narrativa se enriquece con largas divagaciones sobre el arte, la filosofía, la literatura, y la naturaleza de la existencia. Plexus es quizás el más reflexivo de los tres libros, profundizando en la mente de Miller y su proceso creativo. Es una defensa apasionada de la vida bohemia.

"El mundo tiene que ser constantemente destruido y reconstruido en el crisol de tu propia mente. Tienes que recrearlo si quieres comprenderlo, si quieres amarlo."

3. Nexus (1960)Concluye la trilogía narrando la inminente partida de Miller hacia Europa y la culminación de su relación con Mara. El título alude al "vínculo" o "conexión" final, el momento en que se cortan los lazos que lo atan a su vida anterior.

La novela profundiza en la naturaleza ilusoria y parasitaria de Mara, cuya infidelidad y manipulación se vuelven insostenibles. Al final, el viaje a Europa no es solo una huida de Mara o de América, sino un acto de fe en sí mismo como escritor, una aceptación de su destino. El arte se convierte en el vínculo supremo, reemplazando la obsesión amorosa. Nexus es el adiós a su pasado y el nacimiento del Miller que el mundo llegaría a conocer en París.

"El único viaje es el interior. La esencia de la vida es moverse, y el movimiento crea lo que deseas."

La "Trilogía Rosada" es un texto fundamental para entender la literatura de la liberación personal. Sus temas centrales son:

- La Búsqueda de la Vocación Artística: La lucha por rechazar la conformidad de la vida convencional y abrazar el destino de ser un artista, un tema que resuena con muchos.
- La Sexualidad como Honestidad: Miller utiliza el sexo no solo para el choque o el placer, sino como una metáfora de la verdad desnuda y la conexión auténtica.
- La Figura de la Mujer Mítica: Mara es una musa destructiva, un catalizador para el arte de Miller, y su retrato es un ejemplo temprano de la mujer fatal moderna.
- El American Dream vs. El Exilio: La trilogía es una crítica mordaz al materialismo y la represión moral de América, lo que impulsa a Miller a buscar la libertad en Europa.

A pesar de la controversia inicial, la trilogía es celebrada hoy por su fuerza estilística, su honestidad brutal y su valor como testimonio de la vida bohemia en una era de cambio.

Tu rostro leído por la IA predice tu salud futura y longevidad

¿Tu cara revela la edad biológica? Nueva frontera de la longevidad

La promesa de la longevidad ha acompañado a la humanidad desde los alquimistas medievales hasta los laboratorios biotecnológicos del siglo XXI. Pero hoy, un nuevo actor ha entrado en escena: la inteligencia artificial. En laboratorios europeos, desde Berlín hasta Copenhague, los algoritmos ya no se limitan a procesar datos médicos: observan, aprenden y “leen” nuestros rostros para estimar cuánto ha envejecido realmente nuestro cuerpo, más allá de los años que marca el calendario.

El proyecto FAHR-Face, desarrollado por un consorcio europeo de investigadores, ha analizado más de 40 millones de imágenes faciales para construir un modelo de edad biológica visual. Según sus resultados preliminares, la IA puede predecir la edad real de nuestros tejidos y órganos con una precisión notable, incluso anticipando riesgos de salud y mortalidad. No se trata, por tanto, de un simple espejo digital, sino de un nuevo “reloj de arena” biométrico, que calcula no cuánto tiempo hemos vivido, sino cómo lo hemos hecho.

La cara como espejo del cuerpo (y del tiempo)

La idea es tan poética como perturbadora: el rostro como mapa del envejecimientoLa IA no mira arrugas o canas, sino patrones complejos —tensión cutánea, microtexturas, coloraciones imperceptibles— que correlacionan con procesos internos como el estrés oxidativo, la inflamación o el metabolismo celular. En estudios paralelos de la revista Aging-US, se ha comprobado que ciertos algoritmos predicen incluso la “resiliencia biológica”: la capacidad del organismo para recuperarse del estrés o de una enfermedad.

Esta tecnología, nacida en un contexto clínico, pronto podría extenderse a revisiones médicas rutinarias o programas personalizados de salud. Pero también abre una serie de preguntas incómodas: ¿Queremos que un algoritmo nos diga si envejecemos “bien”? ¿Qué hará una aseguradora con ese dato? ¿Y cómo afecta psicológicamente saber que, según tu cara, tu cuerpo tiene diez años más de los que creías?

Del laboratorio a la ética pública

Europa, cuna de la bioética moderna, se enfrenta ahora a un nuevo desafío moral¿Hasta dónde debe llegar la cuantificación de la vida? Proyectos como FAHR-Face o el Longevity AI Consortium de Oxford y Heidelberg buscan establecer marcos transparentes, garantizando que los datos biométricos sean tratados con la misma dignidad que los datos genéticos. Porque si el rostro es la parte más visible de nuestra identidad, convertirlo en un indicador de salud puede rozar la frontera de la privacidad existencial.

Las instituciones educativas y sanitarias tienen aquí un papel crucial. La alfabetización digital no consiste solo en aprender a usar dispositivos, sino en entender qué significan los datos que nos devuelven. Enseñar a interpretar nuestra edad biológica requerirá la misma sensibilidad que enseñar a leer poesía: leer entre líneas, distinguir lo humano de lo mecánico, lo probable de lo esencial.

Europa ante la biotecnología del envejecimiento

Mientras Silicon Valley y Shenzhen invierten miles de millones en la “inmortalidad tecnológica”, la respuesta europea es más mesurada, filosófica y comunitaria. Frente al discurso de la “eterna juventud”, los proyectos europeos de longevidad se centran en la “vida buena” y la “edad saludable”El envejecimiento se concibe como una etapa de aprendizaje, no una enfermedad a erradicar. La IA, bien orientada, puede ayudar a prolongar la autonomía, prevenir patologías y diseñar entornos educativos y sociales adaptados al envejecimiento activo.

De hecho, varias universidades —como la de Aarhus o la de Roma La Sapienza— están incorporando módulos sobre longevidad digital y ética del envejecimiento en programas de medicina, educación y filosofíaEl futuro de la salud no solo pasa por los hospitales, sino por aulas donde se enseñe a vivir (y envejecer) con inteligencia artificial.

Hacia una pedagogía de la edad

En última instancia, la IA aplicada a la longevidad no nos invita a escapar del tiempo, sino a reconciliarnos con élQuizás la enseñanza más profunda del proyecto FAHR-Face no sea médica, sino educativa: aprender a leer nuestro propio rostro como texto vital, como biografía que la tecnología puede ayudarnos a comprender, pero no a sustituir.

Y aunque el algoritmo vea un número, somos nosotros quienes damos sentido a los añosLa longevidad no será una cifra, sino una nueva forma de cultura: la de quienes saben vivir más y mejor, con consciencia y con límite.

La elegancia de la decepción: Sándor Márai y el corazón húngaro

Proseguimos con literatura de hace casi un siglo, con metáforas de caídas de imperio como el austrohúngaro. Recuperando escritores de talla universal, como Irène Némirovsky (ver en posts recientes). En este caso, con la obra La herencia de Eszter de Sándor Márai. Un relato de memoria, deseo y renuncia en el corazón de Hungría.

La herencia de Eszter (título original: Eszter hagyatéka), publicada en 1939, es una novela breve e intensa del escritor húngaro Sándor Márai. Narrada en primera persona, cuenta la historia de Eszter, una mujer madura y solitaria, que vive en una casa austera en una ciudad de provincias, junto a una criada leal y las sombras de un pasado no del todo resuelto.

Durante años, Eszter ha vivido en una especie de pausa vital, marcada por una profunda traición amorosa: Lajos, un hombre carismático, manipulador y mentiroso, le arrebató su juventud, su fortuna y parte de su familia. Ahora, después de décadas, Lajos anuncia su regreso. La novela se desarrolla en un solo día, cargado de tensión emocional, en el que Eszter debe enfrentarse al pasado, a sus sentimientos y a las preguntas nunca resueltas.

Es un relato sobre la memoria, la ilusión y el autoengaño, pero también sobre el poder del deseo, la dignidad y la elección del silencio. Lo que tememos no es al otro, sino a lo que aún queda de él en nosotros.” La historia no ofrece redención fácil: Eszter no se presenta como víctima inocente, sino como alguien que eligió ser engañada, y que sigue atrapada, no por Lajos, sino por su recuerdo.

Algunas citas destacadas de La herencia de Eszter: 

- “No es fácil renunciar, pero a veces es más fácil que vivir.
- “El amor es un deseo de sufrir con otro. Y, si no es eso, no es nada.
- “Una mentira dicha con convicción puede parecer verdad durante toda una vida.

Sándor Márai (1900–1989) fue un escritor, periodista y diarista húngaro, considerado uno de los grandes autores europeos del siglo XX. Nació en Kassa (entonces Hungría, hoy Eslovaquia), en una familia de clase media alemana. Cosmopolita y culto, vivió en Alemania, Francia e Italia antes de establecerse en Budapest, donde tuvo una importante carrera literaria en los años 30 y 40.

Tras la Segunda Guerra Mundial y la llegada del régimen comunista, abandonó Hungría en 1948 y se exilió en Europa y después en EE. UU., donde vivió hasta su muerte. Durante décadas fue olvidado en su país natal, y su obra quedó prácticamente silenciada. Solo tras la caída del Telón de Acero fue redescubierto y traducido al mundo entero.

Su estilo es introspectivo, elegante y profundamente psicológico. Entre sus obras más conocidas se encuentran El último encuentro, La mujer justa y DiariosEn la vida, el que espera, pierde. El que decide, gana. Pero el que renuncia… comprende.

Márai se suicidó en San Diego en 1989, solo unos meses antes de la caída del Muro de Berlín, sin saber que su obra sería redescubierta como una joya de la literatura europea del siglo XX.

Seguimos recomendando audiolibros como este podcast.

"Europa: ¿Un continente derrotado?", debate en Kazetariak

Nos ha gustado este debate organizado por la Asociación y Colegio de Periodistas de Euskadi. Presenta y modera: Eva Domaika, periodista de Cadena SER. Participantes por orden de intervención: José Antonio Zorrilla Álvarez, diplomático retirado, escritor, articulista y conferenciante en temas relacionados con la ciencia política, la política internacional y la diplomacia. Ruth Ferrero Turrión, doctora de Ciencia Política, Estudios Europeos y Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense de Madrid. Investigadora en el Instituto Complutense de Estudios Internacionales y del Grupo de Investigación de Migraciones Internacionales. Jesús A. Núñez Villaverde, Codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH). Economista y militar (retirado), experto en relaciones internacionales, seguridad internacional, construcción de la paz y prevención de conflictos. Ha sido profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Pontificia Comillas y miembro del International Institute for Strategic Studies. Colaborador habitual en diferentes medios de comunicación.

De los 195 países que hay en el mundo, 50 de ellos pertenecen a Europa, uno de los seis continentes existentes y el segundo más pequeño, más reducido de tamaño a nivel territorial. El viejo continente no levanta cabeza. Está en apuros, incendiado por conflictos dentro y fuera de sus fronteras. Europa se encuentra en una encrucijada compleja que amenaza la convivencia, el espíritu y los valores que impulsaron la creación y puesta en marcha de todo el andamiaje institucional de la UE. 

De representar un proyecto ilusionante, la casa común y segura, el “campamento base” para toda la ciudadanía europea, Europa en general y los 27 países que integran la UE en particular, ha pasado al colapso demográfico, al estancamiento económico, al caos político y a una endeble posición geoestratégica e irrelevante liderazgo y protagonismo en el nuevo orden mundial definido por las grandes potencias económicas, tecnológicas y armamentísticas (EE.UU., Rusia y China). A este diagnóstico de crisis y preocupante debilidad se suma la desafección política de sus ciudadanos y la inexistencia de élites y líderes capaces de generar confianza y seguridad. Todo lo cual nos lleva a plantear esta mesa redonda para hacernos la pregunta de si, en el actual Marco geoestratégico, de cambio de paradigma, Europa debe darse por derrotada, o si será capaz, una vez más, de resurgir de sus cenizas. 

Todo esto nos recuerda el libro "La derrota de Occidente" de Emmanuel Todd.

Origen de los nombres de los continentes

Recordemos el origen de los nombres, siempre en femenino en castellano, de los continentes conocidos actualmente:

1. África: El nombre “África” proviene del latín “Africa terra”, que era el nombre que los romanos dieron a la región que hoy conocemos como Túnez. Se cree que deriva del nombre de una tribu local, los “Afri”. Otra teoría es que proviene del griego “a-phrike”, que significa “sin frío”.

2. América: Llamada así en honor al navegante Américo Vespucio, quien fue uno de los primeros europeos en proponer que las tierras descubiertas por Cristóbal Colón no eran Asia, sino un “Nuevo Mundo”. El cartógrafo Martin Waldseemüller usó su nombre en un mapa de 1507.

3. Asia: El nombre Asia proviene del griego antiguo “Ἀσία” (Asía), utilizado inicialmente para referirse a las tierras al este de Grecia. Posiblemente deriva del término acadio “asu”, que significa “salida del sol” o “este”.

4. EuropaEl nombre tiene origen griego. “Europa” (Εὐρώπη) era una princesa fenicia en la mitología griega. El nombre puede derivar del griego antiguo “eurys” (ancho) y “ops” (cara/vista), posiblemente significando “amplia mirada” o “tierra del ocaso” (occidente).

5. Oceanía: Este nombre proviene del griego “ōkeanós”, que significa océano. Fue acuñado en el siglo XIX para describir la región que incluye Australia, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea y miles de islas del Pacífico. Se refiere a “las tierras del océano”.

6. Ártico: Deriva también del griego “arktikós”, que significa “relativo al oso”, en referencia a la constelación Osa Mayor que se ve en el hemisferio norte. 

7. Antártida: El nombre Antártida viene del griego “antarktikós”, que significa “opuesto al Ártico”. 

Los billetes de euro: un viaje por la historia de la arquitectura

Los billetes de euro cuentan una historia visual basada en la arquitectura europea a lo largo de diferentes períodos históricos. A diferencia de otras monedas, los billetes no representan monumentos o personajes reales, sino diseños estilizados que simbolizan la unión y el patrimonio cultural europeo.

El significado de cada billete de euros:

5 eurosArquitectura clásicaRepresenta la Antigüedad clásica (Grecia y Roma). Muestra arcos y columnas inspirados en templos y edificios romanos.

10 eurosArquitectura románicaSimboliza la época medieval (siglos XI-XII). Sus formas redondeadas y robustas evocan iglesias y castillos románicos.

20 eurosArquitectura góticaInspirado en el gótico (siglos XII-XV). Las ventanas ojivales y los vitrales recuerdan catedrales como Notre-Dame.

50 eurosArquitectura renacentistaRepresenta el Renacimiento (siglos XV-XVI). Los arcos simétricos y la proporción armoniosa reflejan el espíritu de la época.

100 eurosArquitectura barroca y rococóSimboliza el periodo de los siglos XVII-XVIII. Sus elementos ornamentados reflejan la riqueza de palacios y teatros barrocos.

200 eurosArquitectura del siglo XIX (neoclásico e industrial)Inspirado en la Revolución Industrial y la expansión urbana. Sus elementos recuerdan estaciones de tren, fábricas y grandes puentes metálicos.

500 euros (en desuso) – Arquitectura moderna y contemporáneaRepresenta el siglo XX y el avance tecnológico. Muestra estructuras modernas como rascacielos y edificios de vidrio y acero.

Elementos comunes en los billetes:

🔹 Puertas y ventanas en el anverso → Simbolizan la apertura y el espíritu de cooperación de Europa.
🔹 Puentes en el reverso → Representan la conexión entre los países europeos.

Este diseño refleja la unidad y diversidad de Europa, sin destacar un solo país, sino toda su historia arquitectónica como símbolo de progreso y colaboración.

@tus3minutosdehistoria ¡Cuanta historia en un solo billete!💶🤭 #billete #euro #historiaeuropa #europe #unioneuropea #historia #historiaespaña #historiadora ♬ Epic Music(863502) - Draganov89

Algunos vídeos para entender qué está pasando en el mundo,...

El mundo se ha convertido en un "espectáculo" que sería ameno (como dirían los alienígenas si nos viesen: "Esta temporada de la Tierra es una locura"), si no fuera porque nos va la vida y el futuro en ello. Casi todo parece inexplicable, hasta dar con las claves de lo que se está moviendo en las intenciones de los protagonistas. El principal, por el juego que da, es Donald Trump.   
 
Estos son algunos de los últimos vídeos que hemos visto, y que aportan ideas como policrisis, ganadores y perdedores de la globalización, multilateralismo, el orden liberal de libre comercio y la expansión de la democracia se pierde, periodismo y diplomacia cercenados, autonomía estratégica europea, la nunca sonrisa de Trump,... Primero este conversatorio CENDA con los destacados académicos internacionalistas Carlos Fortín, Jorge Heine, Rodrigo Karmy y Manuel Monereo, acerca del "Tsunami Geopolítico de Febrero de 2025", la extraordinaria serie de acontecimientos desatados tras el encuentro de Riad entre EE.UU. y Rusia.
 
El inicio de las negociaciones entre Estados Unidos y Rusia para poner fin a la guerra sin la participación de Ucrania ni de la Unión Europea marca un punto de inflexión en la relación transatlántica. La Administración Trump muestra su determinación para cerrar el conflicto, pero ¿qué implicaciones tiene esto para Ucrania, Europa y el orden liberal internacional? En esta mesa redonda analizamos las consecuencias (geo)políticas y económicas de este proceso de paz y su impacto en la estabilidad global.

Participantes: Modera y presenta: Charles Powell, director, Real Instituto Elcano. -Félix Arteaga, investigador principal, Real Instituto Elcano. Carlota García Encina, investigadora principal, Real Instituto Elcano. Mira Milosevich, investigadora principal, Real Instituto Elcano. Luis Simón, investigador principal, director de la Oficina del Real Instituto Elcano en Bruselas e investigador principal. Miguel Otero, investigador principal, Real Instituto Elcano.
Warren Buffett (posts) explica la verdadera razón por la que está vendiendo sus acciones. Se trata de un análisis fundamental de las empresas, aplicación los principios del value investing o inversión en valor, para valorar las acciones, calculando el valor real de cada empresa, a partir de la capitalización, EV, beneficios, flujos de caja libres y el EBIT. El objetivo es decidir si comprar estas acciones o no y así maximizar la rentabilidad de la inversión en bolsa a largo plazo.
Pablo Gil Trader analiza la reciente caída del mercado cripto y los eventos que han sacudido la confianza de los inversores. Hablaremos de los últimos escándalos, incluyendo el colapso de la memecoin $LIBRA y el mayor robo de criptomonedas hasta la fecha. Revisaremos el impacto en Bitcoin (posts), Ethereum y otras altcoins, además de comparar su rendimiento con activos tradicionales como el oro y el Nasdaq100.

Síndrome de Vietnam: La guerra que nunca terminó

Anonadado aún ante el espectáculo de ayer. ¿Renace el Vietnam / Saigon Syndrome?
Cuando la Casa Blanca ofreció evacuar a Zelenski la 1º noche de la guerra respondió “I need ammunition, not a ride

El Síndrome de Vietnan o de Saigon es un término utilizado para describir las consecuencias políticas, sociales y psicológicas de la Guerra de Vietnam en Estados Unidos. Incluye dos aspectos principales: 1º Impacto psicológico en los veteranos: Muchos soldados que regresaron de Vietnam sufrieron trastorno de estrés postraumático (TEPT), ansiedad, depresión y dificultades para reintegrarse a la sociedad. 2º Efecto en la política estadounidense: Se refiere a la aversión del público y los líderes estadounidenses a involucrarse en conflictos militares prolongados después de la derrota en Vietnam. Esto influyó en la estrategia militar de EE.UU. en décadas posteriores.

El término se usó especialmente en los años 70 y 80 para describir la crisis de confianza en la política exterior de EE.UU. tras la guerra. El Síndrome de Vietnam es un término de la política estadounidense que se refiere a la aversión pública a las intervenciones militares estadounidenses en el extranjero tras la controversia interna sobre la guerra de Vietnam. En 1973, Estados Unidos puso fin a las operaciones de combate en Vietnam (muchos posts). Desde principios de la década de 1980, algunos de los posibles efectos del síndrome de Vietnam son la opinión pública contraria a la guerra, el fin del uso activo del servicio militar obligatorio, una relativa reticencia a desplegar tropas terrestres y la "parálisis de Vietnam".

En el debate interno sobre las razones por las que EEUU fue incapaz de derrotar a las fuerzas norvietnamitas durante la guerra, los pensadores conservadores, muchos de los cuales pertenecían al ejército estadounidense, argumentaron que EEUU tenía recursos suficientes pero que el esfuerzo bélico se había visto socavado en casa. En un artículo publicado en Commentary, "Making the World Safe for Communism", el periodista Norman Podhoretz afirmaba: ¿Nos falta poder? Desde luego que no, si el poder se mide en términos brutos de capacidad económica, tecnológica y militar. Según esos criterios, seguimos siendo el país más poderoso del mundo,... 

A partir de entonces, el término "síndrome de Vietnam" proliferó en la prensa y en los círculos políticos como una forma de explicar el fracaso de Estados Unidos, una de las superpotencias mundiales, a la hora de repeler la invasión de Vietnam del Sur por Vietnam del Norte. Muchos conservadores de línea dura, como Ronald Reagan, estaban de acuerdo con Podhoretz. Con el tiempo, el término "síndrome de Vietnam" se extendió como abreviatura de la idea de que a los estadounidenses les preocupaba no volver a ganar una guerra y que su nación estaba en total decadencia.

En otoño de 1983, el Presidente Reagan puso en práctica sus convicciones ordenando la invasión de Granada. Una larga disputa interna en el seno del partido marxista-leninista gobernante en la isla del Caribe Oriental se había descontrolado repentinamente, provocando ejecuciones políticas y la muerte de civiles inocentes en la capital el 19 de octubre. Reagan llegó a la conclusión de que era necesaria una rápida acción militar estadounidense para proteger a unos 1.000 residentes estadounidenses en el microestado, y también para restaurar la democracia al estilo de Westminster y poner fin a la creciente influencia del bloque soviético sobre la antigua colonia británica. Reagan se sobrepuso a las dudas de los dirigentes del Pentágono, y a la previsible reacción nacional e internacional, y autorizó una intervención sorpresa liderada por Estados Unidos al amanecer del 25 de octubre. Su directiva presidencial ordenaba específicamente al Pentágono que adoptara estrictas medidas de secretismo para evitar cualquier acción preventiva por parte de los cubanos o los soviéticos. "Francamente, había otra razón por la que quería secretismo", confesó más tarde Reagan en su autobiografía. "Era lo que yo llamo el 'síndrome post-Vietnam', la resistencia de tantos en el Congreso al uso de la fuerza militar en el extranjero por cualquier motivo, debido a la experiencia de nuestra nación en Vietnam..... Sospechaba que si informábamos a los líderes del Congreso sobre la operación, incluso bajo los términos de la más estricta confidencialidad, habría alguien que lo filtraría a la prensa junto con la predicción de que Granada iba a convertirse en "otro Vietnam". .... No preguntamos a nadie, simplemente lo hicimos".

A finales de los setenta y en los ochenta, Ronald Reagan habló de los aspectos del síndrome de Vietnam, pero argumentó que podría superarse si los estadounidenses adoptaban una postura más confiada y optimista en el mundo, con él como líder. En el discurso a los Veteranos de Guerras Extranjeras (VFW), en el que utilizó el término "síndrome de Vietnam", Reagan alegó que era el momento adecuado para ese cambio de actitud y acción, ya que la Unión Soviética estaba superando a Estados Unidos en la carrera armamentística mundial, de modo que el poder global de este último estaba disminuyendo. Acusó a la administración Carter de ser "totalmente indiferente" a la amenaza soviética. Afirmando la necesidad de una política exterior más agresiva y activista, Reagan también sugirió que los estadounidenses podrían haber derrotado al Viet Cong y al ejército norvietnamita, alegó que el público estadounidense se había vuelto en contra de la guerra por la influencia de la propaganda norvietnamita y dio a entender que los funcionarios habían decepcionado a los soldados y habían tenido "miedo de dejarles ganar" la guerra. 

Reagan equiparó el "síndrome de Vietnam" con una reticencia por parte de la opinión pública estadounidense a apoyar las intervenciones militares de Estados Unidos, pero también con sentimientos de culpa por la devastación provocada por la guerra de Vietnam y con sentimientos de duda sobre la moralidad de las intenciones y acciones de Estados Unidos durante la guerra. Reagan, sin embargo, argumentó que Estados Unidos había luchado por "una causa noble" y culpó de la guerra de Vietnam exclusivamente a la agresión de Vietnam del Norte.

Durante demasiado tiempo, hemos vivido con el "síndrome de Vietnam". Gran parte de ese síndrome ha sido creado por los agresores norvietnamitas que ahora amenazan al pacífico pueblo de Tailandia. Una y otra vez nos dijeron durante casi 10 años que nosotros éramos los agresores empeñados en conquistas imperialistas. Tenían un plan. Era ganar en el campo de la propaganda aquí en Estados Unidos lo que no podían ganar en el campo de batalla en Vietnam. A medida que pasaban los años, nos decían que la paz llegaría si dejábamos de interferir y nos íbamos a casa. Ya es hora de que reconozcamos que la nuestra era, en realidad, una causa noble. Un pequeño país recién liberado del dominio colonial buscaba nuestra ayuda para establecer el autogobierno y los medios de autodefensa frente a un vecino totalitario empeñado en la conquista. 

Deshonramos la memoria de 58.169 jóvenes estadounidenses que murieron por esa causa cuando cedemos a sentimientos de culpa como si estuviéramos haciendo algo vergonzoso, y hemos sido mezquinos en nuestro trato a los que regresaron. Lucharon tan bien y con tanta valentía como ningún estadounidense lo ha hecho jamás en ninguna guerra. Merecen nuestra gratitud, nuestro respeto y nuestra preocupación constante. Vietnam nos enseña una lección a todos. Si nos vemos obligados a luchar, debemos tener los medios y la determinación para prevalecer o no tendremos lo que hace falta para asegurar la paz. Y ya que estamos, digámosles a los que lucharon en esa guerra que nunca más pediremos a los jóvenes que luchen y posiblemente mueran en una guerra que nuestro gobierno tiene miedo de dejarles ganar.

La administración Reagan esperaba que el éxito de la invasión de Granada ayudaría a disipar el síndrome de Vietnam para que el público estadounidense pudiera ser galvanizado con éxito para apoyar nuevas acciones militares de EE.UU., con el presidente Reagan declarando después de la invasión: "Nuestros días de debilidad han terminado. Nuestras fuerzas militares vuelven a estar en pie". La rápida victoria durante la Guerra del Golfo fue considerada por muchos como el fin del síndrome de Vietnam. El presidente estadounidense George H. W. Bush declaró triunfalmente tras la guerra: "Los fantasmas de Vietnam han descansado bajo las arenas del desierto de Arabia".

"Levantar y golpear" fue una política propuesta por la administración Clinton en 1993, que Bill Clinton había apoyado durante su exitosa campaña presidencial de 1992. La política pretendía mejorar las posibilidades de un acuerdo político en la sangrienta guerra de Bosnia, en la antigua Yugoslavia, llena de atrocidades, levantando el embargo de armas, armando a los bosnios (musulmanes bosnios) y golpeando a los serbios bosnios si se resistían al proyecto de rearme. Una combinación del síndrome de Vietnam y una oposición muy fuerte de los aliados estadounidenses en Europa acabó con la propuesta, que nunca llegó a promulgarse.

Otra evolución es el Somalia Syndrome, un término que describe la reticencia de Estados Unidos a intervenir militarmente en conflictos extranjeros después del fracaso de la misión en Somalia en 1993. El síndrome se originó tras la Batalla de Mogadiscio, donde 160 Rangers (soldados estadounidenses) fueron emboscados y murieron en un enfrentamiento con milicias somalíes. Las impactantes imágenes de los cuerpos de los soldados arrastrados por las calles generaron una fuerte reacción en la opinión pública y llevaron al gobierno de EE.UU. a reducir su participación en conflictos humanitarios o de mantenimiento de la paz. Este fenómeno influyó en la decisión de EE.UU. de no intervenir directamente en crisis como el genocidio en Ruanda en 1994 y refleja una tendencia similar al Síndrome de Vietnam, pero en un contexto más específico de operaciones de paz y misiones humanitarias.

Inolvidable aquel 29 de abril de 1975, cuando EEUU realizó la evacuación militar más grande de su historia. Se llamó Operación Viento Frecuente y marcó el final de la intervención norteamericana en la Guerra de Vietnam (muchos posts).