Descansando

Cuando estamos descansando, no tenemos tiempo para trabajar.

Art. 24 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas”.

Conclusiones: Quien no trabaja no descansa. El mayor goce es el descanso después del trabajo. No sabe lo que es descanso, quien no sabe lo que es trabajo. El descanso pertenece al trabajo, como los párpados a los ojos. El propósito de trabajar es llegar a descansar… Pero descansar demasiado sería oxidarse. Así que pronto volveremos…

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La mayor aventura humana del siglo XX


Al menos así lo veíamos, como una expedición científica-tecnológica, quienes éramos niños en los años 50-60, asistiendo a la Conquista del Espacio y de la Luna (fotos).

 Post actualizado el 29-12-19, siendo sustituido el vídeo original ya no disponible.

Sobre la verdadera Justicia

No lo digo yo, sino sus célebres autores. No sea que me suceda como a Pablo Muñoz, director del “Diario de Noticias”.

Ocasiones hay en que la justicia misma produce entuertos (Sófocles). En la justicia siempre hay peligro: o por parte de la ley, o por parte de los jueces (Henri Bordeaux). El deber de un juez es administrar la justicia, pero su costumbre es dirigirla (Jean de la Bruyère). Si reconocemos que errar es propio del hombre, ¿no constituye una crueldad sobrehumana la administración de justicia? (Luigi Pirandello). No existe peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y con los colores de la justicia (Montesquieu). La Justicia depende de la imparcialidad, y sólo pueden ser imparciales los extraños (Bernard Shaw).

Mucha tiene que ser la legislación donde es poca la Justicia (Platón). Ya que no bastaba la justicia para arruinar a la gente, se le ha añadido el procedimiento (Antoine Tournier). Cuando se posee la fuerza, se deja de invocar a la justicia (Gustavo Le Bon). Yo declaro que la justicia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte (Platón). El derecho es la más bella invención de los hombres contra la Justicia (Casimir Delavigne). La Justicia sin fuerza y la fuerza sin Justicia son dos grandes desgracias (Joseph Joubert). La Justicia sin la fuerza es impotente, y la fuerza sin la Justicia es tiránica (Blaise Pascal).

Donde reina la Justicia, obedecer es ser libre (James Montgomery). La estabilidad de un pueblo reside en la Justicia (Proverbio árabe). Más que la civilización, la Justicia es la necesidad del pueblo (Pietro Colletta). Un pueblo puede vivir con leyes injustas, pero es imposible que viva con tribunales que no administren bien y pronto la justicia (Gumersindo de Azcárate).

Buena es la Justicia, si no la doblara la malicia (Proverbio castellano). El dinero obceca la justicia (Proverbio véneto). La ciencia que se aparta de la Justicia, más que ciencia debería llamarse astucia (Cicerón). La Justicia es como el reino de Dios, no existe como un hecho sin nosotros; está más bien dentro de nosotros como un anhelo (George Eliot).

La virtud propia de las almas excelsas es la Justicia (August Graf). En un mundo injusto, el que clama por la Justicia es tomado por loco (León Felipe). En el silencio navega la Justicia (Miguel Ángel Jubera). Si el hombre fracasa en conciliar la Justicia y la Libertad, fracasa en todo (Albert Camus).
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Versión final en: mikel.agirregabiria.net/2006/justicia.htm

¿Conoces PHOONS o el phooning?

Aitor Agirregabiria ante la Casa Blanca, días nates del 11-S de 2001. Clic para sobrevolar las torres gemelas con él,...Hace años colaboramos con John Darrow en su proyecto PHOONS.COM. Concretamente hicimos toda la traducción al castellano, siendo el primero de los 11 idiomas a los que fue traducido desde el inglés original.

'Phoon' es una fotografía con personas en esta divertida postura. Gente de todo el mundo envía fotos 'Phoon' (pronúnciese 'fun') de sus ciudades o de sus viajes.

Algunos de sus promotores pioneros y con más envíos aceptados fuimos Aitor, Carmen y Mikel.

Algunos de nuestros mejores 'phooning',...

Poesía del día: El barbero fontanero


A los jóvenes, el pelo,
Se lo corta un fontanero.
Aunque digas: “Yo prefiero
Que le pagues a un barbero
Su conveniente dinero”,
Al cabo de cierto tiempo,
Atascadas duchas vemos,
Con desprendidos cabellos.

Amorebieta, capital vasca

¿Conviene retomar la cuestión de la capitalidad administrativa vasca?

Han pasado más de 25 años desde que se decidió situar en Vitoria-Gasteiz la capital de la Comunidad Autónoma Vasca. Fue una opción propia del momento, basada en razones estratégicas y coyunturales de naturaleza política, que serían complejas de exponer. Así se acordó el 20 de mayo de 1980 por medio de la Ley de Sedes, la primera de todas las aprobadas por el Parlamento Vasco. Ello determinó la ubicación de los distintos principales órganos institucionales de la C.A.V.: Presidencia del Gobierno (Ajuria-Enea), Gobierno Vasco (Lakua) y el propio Parlamento (Eusko Legebiltzarra).

Sin negar validez y oportunidad a aquel acuerdo, que no ha sido objeto central de polémica partidista, es preciso reconocer que no fueron criterios demográficos, ni geográficos, ni de comunicaciones, ni económicos los que avalaron aquella determinación. Pero el tiempo ha pasado, y los debates sociopolíticos han de buscar eficacia y eficiencia que entonces, en otras circunstancias, fueron apartadas.

Con el ánimo de aportar una reflexión de partida, se expone un simple análisis demográfico y geográfico. Considerando el marco de la C.A.V., según el último censo de 2005, los 2.124.846 habitantes de la Comunidad Autónoma del País Vasco se distribuyen con los siguientes porcentajes: 14,12% de alaveses, 32,41% de guipuzcoanos y 53,47% de vizcaínos. El reparto demográfico es muy peculiar, concentrándose el 42,5% del total de vascos de la C.A.V. en el Gran Bilbao, más distribuidos los guipuzcoanos por todo su territorio y centralizados el 75,5% de los alaveses en su capital.

Calculado el centro de gravedad demográfico de la C.A.V., mediante la correspondiente fórmula, queda determinada que la posición idónea de la capital vasca, con criterios geométrico-estadísticos, estaría en las proximidades de Amorebieta-Etxano (o Zornotza). Esta posición ofrecería innegables ventajas comunicativas y económicas a todo tipo de efectos y con gran trascendencia en ahorro de tiempo y dinero.

Por citar sólo algunos datos: Si reunir en Amorebieta a un número cualquiera de representantes proporcionales de toda la C.A.V. cuesta 100, llevarlos a Vitoria cuesta 173, acudir a Bilbao serían 109 y a Donostia 179. Dicho de otro modo, todos y cada uno de los innumerables y diarios envíos o reuniones de todo tipo (con representantes políticos, sociales, administrativos, económicos,..) supone un sobrecoste del 73% por mantener la capital en Vitoria (respecto a Amorebieta), que se rebajaría a un reducido 9% de trasladarla a Bilbao y que se aumentaría hasta el 79% de mudarla a Donostia.

¿A alguien se le ocurriría, por poner una comparación, que si España fuese únicamente Madrid, Valencia y Murcia poner la capital en la parte menos poblada y más esquinada como sería Murcia? Pues exactamente eso sucede en la C.A.V. por razones históricas,… que merecerían ser revisadas.
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A Gerardo sin retardo

Mi convecino de Getxo, Gerardo H. Zorroza, parece interpelarme en su carta “El tiempo” de hoy que sigue a la mía titulada “Un día perdido”.

A pesar de no tener el gusto de conocerle, leo con atención las frecuentes cartas de Gerardo H. Zorroza. La última en DEIA, posiblemente abreviada, me ha sorprendido por su posible afán de iniciar una polémica conmigo. Literalmente señala que “opinar ex cátedra y alegremente sobre algunos temas, como ‘el tiempo perdido’ por ejemplo, es cuando menos imprudente, incluso para aquellos presuntos docentes avanzados”. Según parece porque “…en estos días, el tiempo dedicado al trabajo, para muchos, se ha convertido en un Purgatorio y, para otros, exclusivamente en un negocio”. Y termina: “Por cierto: ¿Agirregabiria es incondicional de la Real, o simplemente lo parece?”.

Sin el ánimo de pelotear un litigio de escaso interés para los lectores, sólo he de responder que como educador (usted sabrá si avanzado aunque sea cargado de presunción) entiendo que opinar no puede ser ex cátedra (reservado para definir o hablar el Papa). En todo caso, la percepción sobre el trabajo (sanitario o docente, como lo son el suyo y el mío) es opinable, y subjetivamente me ratifico en creer que, a mi juicio, un día de trabajo no es un día perdido.

Por último, lo más prodigioso ha sido la sospecha de que soy “incondicional” de la Real. No imagino a vislumbrar cómo ha podido inferir tal recelo, porque rara vez hablo de deportes (excepto del ajedrez), y casi nunca de fútbol… si no es para compararlo con otras aficiones populares (como la política). Sólo para defender fenómenos sociales como Darío Urzay o Clemente, he citado colateralmente y un par de veces al Athletic (“mi” club por ser bilbaíno y hacer estado una vez en San Mamés para ver un Euskadi-Brasil). Jamás he hablado de la Real, sociedad deportiva de la que no tengo ni queja, ni devoción, ni siquiera conocimiento alguno.
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Versión final en: mikel.agirregabiria.net/2006/gerardo.htm