La bondad nunca será titular...

… Y quizá este dato es, paradójicamente, una buena noticia. Sobre la base de una conferencia de Luis Rojas Marcos, recientemente escuchada en Bilbao.

La bondad va en aumento. Lo que se demuestra porque nadie (o casi nadie) preferiría haber nacido hace 100 años… Nada más inexacto que aquello de que “cualquier tiempo pasado fue mejor”, que poéticamente escribía Jorge Manrique abrumado por las lúgubres circunstancias en las Coplas por la muerte de su padre.

La gente confunde las noticias con la normalidad, cuando exactamente son antagónicos. La noticia es lo estadísticamente más improbable, justamente lo que casi no acontece, o apenas muy ocasionalmente y sólo por algún cúmulo de circunstancias insólitas. Salta a la portada que un ‘niño muerde a un perro’, porque es lo que sucede rarísimamente.

Los informativos se llenan de lo anormal, exactamente de lo aberrante respecto a lo que es usual en una sociedad. En la edad antigua lo novedoso y mejor reseñado en los anales y crónicas eran las “buenas obras de santos”, que destacaban en medio de un ambiente generalizado de insolidaridad, de de injusticia, de violencia, y de brutalidad.

Olvidemos los “pensamientos automáticos”, prejuicios interiorizados pero no racionales, que nos hacen creer que lo informado es lo general. Lo que exhiben los noticieros son las excepciones que confirman la regla… que en la actualidad es crecientemente de bondad, de humanidad de la mayoría de la gente, de las personas de verdad, las que hacen y existen en la realidad.

Versión para imprimir en: mikel.agirregabiria.net/2007/titular.DOC

Piensa como tú,... aprendiendo de los demás

Busco una biblioteca cerca para encontrar libros que me lleven lejos...

La burocracia será un arte en el siglo XXI

El destino manifiesto

La doctrina del Destino manifiesto (en inglés, Manifest Destiny) expresaba la creencia que la nación de los Estados Unidos de América (EE.UU.) estaba destinada a expandirse desde las costas del Atlántico al Pacífico (anexionando Texas y Oregón). Sus partidarios creían que la conquista del Oeste no sólo era buena, sino también obvia (manifiesta) y certera (destino). El origen del concepto se podría remontar hasta los primeros colonos llegados desde Inglaterra y Escocia al territorio de lo que más tarde serían los Estados Unidos. En su mayoría eran de origen puritano, y cruzaron el océano convencidos que la Providencia les había encomendado una singular misión.
El término se reavivó en la década de 1890, principalmente usada por los republicanos, como una justificación teórica para la expansión estadounidense incluso fuera de América del Norte. También fue utilizado por los encargados de la política exterior de EE.UU. en los inicios del siglo XX, y aún perdura en la ideología política bajo la creencia de una «misión» estadounidense para promover y defender la democracia a lo largo del mundo. (Arte en USA)

Música dominical: Dime de Beth