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Cuestionario sobre la LOMCE

Extracto del cuestionario-base de nuestra entrevista (y segunda parte de la entrevista) realizada Idoia Alonso, especializada en educación en el diario DEIA,  sobre Anteproyecto de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). 
La imagen es de Pablo Viñas, también de DEIA. Se tomó en el centro Askartza Claret, ante la urgencia de la publicación, y cuando íbamos a recoger a nuestro nieto. El libro, para  que nos identificase el fotógrafo una lluviosa tarde, es el último informe del Consejo Escolar de Euskadi, "La Educación en Euskadi, 2008-2010", una valiosa fuente de información.
Seguirá un post extenso con nuestras posiciones, que se remitió previamente para establecer un cuestionario. Más entradas sobre la LOMCE.
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- Desde el punto de vista técnico, ¿cómo definiría la LOMCE?
La LOMSE es, técnicamente, un anteproyecto mal redactado y socializado, carente de un diagnóstico elaborado, pobremente abierto a aportaciones, discordante entre sus objetivos y sus propuestas, desconocedor de la pluralidad educativa y lingüística del Estado, y –me temo- conducente a una regresión pedagógica. Todo apunta que habría que reabrir un clima más profesional, más abierto, menos impositivo y menos regulador para evitar la oposición total que se ha desatado. 

- ¿Cree que el contenido y las medidas que propone se corresponden con los objetivos de mejorar el nivel educativo y reducir el fracaso escolar? ¿Por qué? 
Por muchas de las razones que hemos expresado anteriormente, que demuestran la contradicción entre lo deseado y lo programado. Por ejemplo, se habla del alumnado como razón y eje, y de la búsqueda del éxito escolar, pero las propuestas conducen un mayor fracaso escolar, con una segregación prematura de quienes se rezaguen, en lugar de reforzar su aprendizaje. Se insiste en las pruebas normalizadas externas, pero se minusvaloran las evaluaciones del profesorado continuas y contextualizadas. Se alaba la autonomía de centro, pero se reduce el peso de la comunidad educativa (familias,…) en su gestión. 

- ¿La escuela vasca corre el riesgo de que baje el nivel? 
No y sí. Me explico: Una Ley, por muy general que sea, ni sube ni rebaja el nivel, y menos de forma automática y a corto plazo. Pero sí puede afectar, de modo grave y negativo, si se aplicase la LOMCE en sus términos actuales. Por los efectos perversos de clasificar al alumnado, generar más fracaso, centrarse superar en las “reválidas”, y unificar objetivos y estrategias. 

- ¿Las reválidas externas que plantea por parte de un órgano independiente cuenta con las suficientes garantías para el alumnado euskaldun? 
La redacción actual no ofrece detalle, ni garantiza por tanto, un correcto y justo tratamiento lingüístico de dichas pruebas. Y menos aún si, como si se confirmase el actual artículo 29.4 donde se señala: “Los criterios de evaluación –esto es lo nuevo y peor- y las características de las pruebas serán establecidas para todo el Sistema Educativo Español por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, que también diseñará las pruebas y establecerá su contenido para cada convocatoria” . 

- ¿Cree factible que se aplique esta legislatura (estatal, supongo, fin de 2015)? 
Difícilmente, porque el calendario fijado, aunque se aprobase en este semestre de 2013 y con el retraso del último borrador, prevé que –sin considerar las pruebas con carácter diagnóstico- la primera prueba general sería para 2º de Bachillerato en el curso 15-16. Lo negativo es que el marco de la LOMCE, si no se renegociase, podría mediatizar y yugular un posible Acuerdo Educativo en Euskadi. Aunque, la alternativa ideal sería avanzar y materializar una Ley de Educación Vasca, con amplio consenso social y educativo.   

- Una de las principales críticas que persigue a la LOMCE es que ofrece café para todos... 
No deseamos una reforma que, con pruebas normalizadas diseñadas desde la lejanía centralizadora, aumente una selección prematura que margine a más alumnado. Por el contrario, necesitamos complementar con evaluaciones externas la evaluación continua interna y contextualizada, a fin de minimizar el fracaso escolar, actuar con refuerzo educativo inmediato y eliminar la tasa de abandono escolar de la población joven. 

- ¿Dónde quedan conceptos como la educación individualizada? 
La LOMCE amenaza convertirse en una cama de Procusto que cortará los pies, o la cabeza, a quien destaque o no se ajuste a esa norma promedio. No puede pedirse un mismo traje que se adapte a todo un inmenso universo de alumnado. ¿La polarización del debate en lo identitario es buscado? El debate generado es poco pedagógico, nada racional, se alientan descalificaciones nada educadas ni construcctivas, resulta demasiado corporativo, desperdiciando la oportunidad de aportar estrategias. ¿Quién piensa en el alumnado? 

- Y entre tanta descalificación, ¿hay algo positivo en la Ley Wert? 
El equipo de Wert acierta cuando explicita y denuncia las debilidades del sistema educativo, aunque lo haga bajo la hipótesis de que es uniforme, dado que coexisten aspectos comunes,… aunque con gravedades nada comparables. Hay que rebajar las tasas de abandono escolar escandalosas, el escaso rendimiento del uso de TIC allí donde por Escuela 2.0 se aplicaron, es inaceptable una proporción de alumnos excelentes, de apenas el 3%, lo que supone la tercera parte de la media de la OCDE. También es necesario reducir la tasa de repetición, que en el Estado supone que, a los 15 años, casi el 37% del alumnado haya repetido curso al menos una vez. 

- ¿Qué opina del apoyo explícito a los centros que segregan por sexo? 
En la LOMCE hay cabida para propuestas de educación diferenciada, con respaldo legítimo de algunas familias y que la UNESCO en su “Convención relativa a la Lucha contra las Discriminaciones en la Esfera de la Enseñanza” de 1960 salvaguarda específicamente en su artículo 2a. 

- ¿Las reformas que se proponen mejorarán el nivel educativo? 
En cuando a la competencia lingüística (y otras) se entremezclan, intencionadamente, objetivos con metodologías. Establezcamos consensuadamente niveles finales y parciales mínimos, y no entremos en inmersión o no. La propuesta de la diferenciación curricular del curso 4º de ESO es un engendro, nacido de no saber cómo satisfacer, aunque sea de un modo excéntrico el compromiso electoral del PP de un Bachillerato de tres años. Y es que esta medida significaría o retrasar en un año la salida hacia Grados Superiores de FP o la Universidad –inasumible en coste- o cursar obligatoriamente todo el alumnado un curso de Bachillerato. 

- ¿La LOMCE es un señuelo político del PP no hablar de otros temas de calado como la crisis, la corrupción política o el paro? 
 Hay aspectos, como el calendario de aplicación, que ha ido cambiando en los tres borradores, pero que no tendrá efectos académicos antes del curso 16-17. Por otro lado, está el encarecimiento que puede significar el 4º de ESO con dos modalidades totalmente diferentes, que hace que un grupo actual pueda diversificarse con sólo un coste de 9 horas docentes, podría pasar a 30 o de los 3 ó 5 Bachilleratos. 

- Entonces, ¿cree que después de todo la LOMCE no se aplicará esta legislatura? 
 Este mismo calendario, válido en el caso de aprobarse la LOMCE en este semestre de 2013, parece haberse retrasado un año, y no tendrá efectos académicos (sí de diagnóstico) hasta el curso 16-17. No obstante, parece la reforma de 2º de Bachillerato sería aplicable en el 15-16 (fuera ya de la legislatura actual en el Estado). 

- Y mientras tanto, ¿qué debería hacer el Parlamento Vasco para contrarrestar los efectos de la LOMCE? 
El Parlamento Vasco, inexcusablemente, debe promulgar y proclamar en esta legislatura autonómica una primera Ley de Educación Vasca, consensuada con amplio respaldo político y social. Nuestros referentes de excelencia y equidad deben ser los máximos de la OCDE, porque nuestra inversión educativa es de las más altas del mundo (en valores absolutos, no sólo relativos al PIB, sino incluso en valores absolutos), si bien no hay que desconocer el nivel educativo-cultural de nuestros ancestros (algo que siempre pesa en los resultados comparativos). 

- A ciertos sectores la oferta lanzada por la consejera Uriarte a Wert les ha descolocado. ¿Qué opina usted? 
 Más razonable que la posición de Isabel Celaá, que junto a las CC.AA. socialistas pidió la retirada del anteproyecto, parece más política y educativa la actitud, igualmente firme, pero dialogante, que ya ha mostrado la nueva consejera Cristina Uriarte, apelando a lo establecido en el Estatuto de Gernika. 

- Desde su punto de vista, ¿cómo se debería abordar la reforma educativa en Euskadi? 
 Habría que alcanzar un acuerdo estable que transcienda la coyuntura política para el 2020, ó 2030, trabajando por décadas,… Es necesario cerrar un “pacto escolar” para superar la leyes de Escuela Pública Vasca y Cuerpos Docentes Propios están agotadas, y siguen sin cubrir el conjunto de la Educación no universitaria. Además, no son garantes de estabilidad para el futuro ni siquiera a corto plazo. 

- ¿Un pacto escolar entre quienes? 
 Un pacto no sólo entre los principales partidos políticos, ni siquiera con todos los partidos políticos, sino convenciendo a la ciudadanía, a los agente. Ya no sirve, y menos en educación, las Leyes Orgánicas, ni los Boletines Oficiales ante los riesgos ciertos de que avancen los desafíos de la desescolarización de la sociedad. 
 
Conversación en Twitter: #LOMCE.
Otros posts con Ideas para la Educación, 100i4e.

Pormenores del fracaso escolar

Ilustración de Ripa con la que DEIA acompañaba a este artículo el día 4-11-2006¿Cómo aumentar el éxito escolar de aquellos colectivos que cosechan peores resultados académicos?

Las estadísticas globales encubren aspectos esenciales de un problema, como el del fracaso escolar que persiste en el Estado español de modo muy superior a la media europea. Según los datos de 2004, el 75% del alumnado supera la ESO (Enseñanza Secundaria Obligatoria). Pero existen diferencias importantes entre los chicos y las chicas: Ellas aprueban en un 85% y ellos en sólo un 65%. El éxito escolar es muy dispar en los diferentes centros y de origen multifactorial. Incluso se observan enormes diferencias geográficas. Vascos, navarros y asturianos obtienen los mejores resultados, con un fracaso inferior a la mitad del que sufre el alumnado canario, balear, extremeño y murciano. Pero siguen siendo promedios demasiado generales.

Analicemos más detenidamente los datos de 4º de la ESO en Bizkaia del penúltimo curso 2004-2005, sobre un total de 8.676 alumnos y alumnas. Ellas representan el 50,25% del total, pero son menos en la enseñanza pública, el 49,48%, mientras en la enseñanza concertada las alumnas representan el 51,63%. Dado que en la enseñanza concertada promociona el 87,72% del alumnado frente a sólo el 80,16% de la pública (la media es del 84,62%), esta mayor presencia discente femenina en la concertada puede ser un factor coadyuvante.

Género.

Alumnas, son el 50,25% del total del alumnado; fracaso medio, 12,24%.
Alumnos, son el 49,75% del total del alumnado; fracaso medio, 18,61%.
Diferencial, 6,36% a favor de las alumnas.

Un análisis por género, vuelve a manifestar que las chicas son mejores alumnas que sus compañeros, aprobando la ESO el 84,19% en la pública (ellos, sólo el 76,21%), y en la enseñanza concertada, ellas el ¡90,13%! (ellos, sólo el 85,15%). Simplificando, se podría decir que en la C.A.V. el fracaso medio fue el pasado curso de, exactamente, el 15,38% (diez puntos menos que en el Estado), pero que en cuatro subgrupos podría matizarse indicando que las alumnas de centros privados concertados sólo ‘fracasaron’ en un 9,87%, mientras que los alumnos de centros públicos ‘fracasaron’ en un 23,79%.

Titularidad del centro.

En centros Concertados, está el 59,05% del total del alumnado; fracaso medio, 12,28%.
En centros Públicos, está el 40,95% del total del alumnado; fracaso medio, 19,84%.
Diferencial, 7,56% a favor de la enseñanza concertada.

La titularidad del centro, con todo lo que conlleva de “mochila familiar”, fue más determinante que el género, porque incluso los alumnos de la concertada ‘fracasaron’ significativamente menos (el 14,85%) que las alumnas de la pública (el 15,81%).

Modelos lingüísticos.

En modelo D, está el 38,39% del total del alumnado; fracaso medio, 11,92%.
En modelo B, está el 16,95% del total del alumnado; fracaso medio, 15,64%.
En modelo A, está el 43,34% del total del alumnado; fracaso medio, 18,46%.
En modelo X (colegios extranjeros), está el 1,31% del total del alumnado; fracaso medio, 11,40%.
Diferenciales, 3,72% a favor del modelo D sobre el B, y 6,54% a favor del modelo D sobre el A.

Si introducimos un tercer factor, el modelo lingüístico, el intervalo del ‘fracaso escolar’ se abre aún más. En la ESO existen tres modelos, el A, B (A reforzado en datos estadísticos) y el D, con presencia creciente del euskera como lengua de aprendizaje. Sin entrar en detalles, que pueden verse en el gráfico anexo, los alumnos en A públicos fracasan en un escalofriante 35,89%, mientras que las alumnas de D concertado ‘sólo’ en un 6,02%. ¡Seis veces menos, en el mismo sistema educativo, y financiado con los mismos presupuestos públicos!

Sumariamente, para los progenitores el promedio de fracaso no predice nada para el caso específico de su prole, pero las últimas estadísticas señalan que el ‘fracaso escolar vasco’ se escalona así: 6,02% Chicas, modelo D, concertado; 10,25% Chicos, modelo D, concertado; 10,92% Chicas, modelo B, concertado; 10,96% Chicas, modelo D, público; 11,40% Chicas, modelo A, concertado; 15,25% Chicos, modelo B, concertado; 16,56% Chicas, modelo B, público; 17,06% Chicos, modelo A, concertado; 18,53% Chicos, modelo D, público; 21,02% Chicos, modelo B, público; 27,15% Chicas, modelo B, público; y 35,89% Chicos, modelo A, público.

Algunas sugerencias finales pueden extraerse de estos porcentajes de graduación en ESO, la principal prueba de medida de calidad en evaluaciones internacionales.

1. El factor modelo lingüístico se correlaciona directamente con el éxito académico. El modelo A debe ser revisado, dado que provoca una indeseada acumulación de un alumnado predestinado a las dificultades escolares graves, especialmente en la enseñanza pública y para los alumnos varones, que denominamos “dique de marginación discente”.
2. El factor titularidad (público o privado concertado) denota que el muy diferente bagaje sociocultural de las familias es determinante, y que la enseñanza pública no logra compensar apenas el déficit de partida. Ello cuestiona el modelo de calidad, y el de equidad, que hemos establecido y que requiere más eficacia y eficiencia.
3. El factor género está abriendo un desfase inaceptable que requiere acciones inmediatas semejantes a las que se desplegarían si las chicas fracasasen un 20% más que los chicos. Entre las medidas necesarias, es preciso revisar el efecto de la feminización docente, que ha desequilibrado todos los niveles de educación infantil y primaria, que alcanza a la secundaria y superior, y que generará una sociedad donde entre la población universitaria las mujeres representen 40% más que los hombres (70% vs 30%).

No bastan simplezas de predeterminismo biológico o sociológico que condena a los más desfavorecidos, ni explicaciones manidas de que las alumnas, ante la mirada del profesorado predominantemente femenino, tienden a ser “más ordenadas, cumplidoras y se adaptan mejor a las normas escolares” que sus condiscípulos masculinos. Hemos de corregir, antes de que sea irreversible y principalmente en los alumnos, la escasa lectura, el insuficiente dominio de la lengua vehicular, y el exiguo esfuerzo de estudio en todas las etapas. Hemos de orientar mejor, especialmente a las alumnas, en sus opciones académicas de optativas, ciclos y grados.

Ningún país puede permitirse no desarrollar al máximo las capacidades de su ciudadanía. Ni las niñas, ni los niños, están por naturaleza mejor o peor dotados para estudiar. Tampoco los escolares ricos o pobres, o quienes eligen un modelo público, un centro religioso, o una ikastola. Pero sus resultados académicos, tempranos, medios y finales, son inaceptablemente diferentes, hasta el punto de requerir medidas urgentes que competen a las autoridades educativas y al conjunto de la sociedad que se juega su futuro en ello.

Hemos de reducir esos índices de “fracaso social” (que no sólo fracaso del estudiantado, sino también del profesorado, de las familias, de los responsables políticos,…). En todas sus categorías. Todavía pueden rendir más las alumnas de los modelos en euskera de la enseñanza concertada, pero otros colectivos aún deben mucho superarse más. A las y los docentes, a las madres y padres, y a la administración educativa, nos corresponde un impulso mucho mayor para corregir estos desequilibrios. Se requieren decididas medidas específicas de género, de red, y de modelo lingüístico.

Para imprimir: mikel.agirregabiria.net/2006/pormenores.doc

Asistencia pedagógica domiciliaria

¡Buenas noticias! En un océano de noticias, la mayoría de ellas invitando si no al pesimismo o a lo sumo a la resignación, la Educación nos brinda ­de nuevo­ afables novedades. Hoy hablaremos de un servicio, inédito en la mayoría de países europeos y desconocido enteramente en otras comunidades, el Servicio de Asistencia Pedagógica Domiciliaria (APD) disponible en la Comunidad Autónoma Vasca.

Esta experiencia, en consonancia con la Carta Europea sobre niños hospitalizados, surge en Bizkaia en el curso 96-97. Atiende al alumnado de enseñanza primaria o secundaria, de centros públicos o concertados, en su domicilio en caso de accidente o enfermedad prolongada. Un equipo docente, adscrito al Centro Vasco de Educación Básica a Distancia (CEBAD) garantiza una asistencia de calidad al alumnado imposibilitado para asistir al aula escolar. Este servicio se complementa con el prestado por los muy especializados docentes de las Aulas Hospitalarias, ubicadas en los principales centros sanitarios con especialidades pediátricas, y del que hablaremos en otra ocasión.

El profesorado itinerante, altamente capacitado para esta labor domiciliaria, afronta las diversas y siempre especiales circunstancias que acompañan a este alumnado (los casos oncológicos fluctúan en torno al 20%). Esta atención domiciliaria se realiza en coordinación con los tutores del centro de referencia, donde el alumnado está matriculado, para facilitar la integración posterior o la escolarización parcial, si fuera posible. Con el objetivo, primeramente terapéutico y luego escolar, se acompaña al discente y a su familia en la organización de las enseñanzas con el referente del currículo ordinario y su grupo de condiscípulos de referencia.

El objetivo del programa es normalizar y mejorar su calidad de vida durante estos períodos de tiempo más o menos prolongados, que en otro caso podrían provocar retrasos educativos, baja autoestima e, incluso, fracaso escolar.

Como cabe esperar, la actitud de las familias hacia el servicio de APD es altamente satisfactoria. La situación, a veces dramática, en que se encuentran las familias, contribuye a que el profesorado itinerante sea bien recibido en los hogares. Esta buena disposición lleva al profesorado a ejercer, puntualmente, funciones diferentes de su cometido inicial: escuchar, apoyar y consolar a las familias en los momentos difíciles de la enfermedad. El primer encuentro con la familia se organiza siempre en el Centro Escolar. En esta cita se establece el horario de asistencia que más conviene a la familia, para comenzar con las clases de inmediato. Desde APD se plantea en todo momento la exigencia de que permanezca una persona adulta en el domicilio durante el horario de la asistencia. No todas las casas cuentan con una infraestructura óptima para impartir docencia. Se habilita, en cualquier caso, un espacio con unas condiciones mínimas de estudio: una mesa, luz, silencio, sin interrupciones,... En este aspecto se actúa con cautela, procurando interferir lo mínimo con la organización doméstica, competencia exclusiva de la familia a la que se presta el servicio.

Con el alumnado, y en base a la información recogida de la familia y de su centro escolar, se establece una ajustada estrategia de actuación pedagógica. La naturaleza de la enfermedad ejerce una influencia directa sobre el proceso de aprendizaje. La agresividad de algunos tratamientos médicos provoca, en ocasiones, un estado físico y emocional del alumnado poco favorable para disfrutar de las sesiones de aprendizaje. Así mismo, la posible variación en el estado de salud de este alumnado comporta frecuentes adecuaciones del programa determinado previamente.

La duración de las sesiones oscila entre una hora, con escolares de infantil o primaria, y dos horas en el caso de alumnado de secundaria. La oferta horaria abarca entre las 9:30 y las 16:30, similarmente al horario escolar convencional. Del mismo modo que se atiende un amplio espectro de etapas educativas, hay también una amplia oferta de asignaturas. La oferta es plenamente bilingüe, pudiéndose elegir entre asistencia en euskera o castellano. Por etapas, en Educación Infantil y en el Primer Ciclo de Educación Primaria se opta por un único docente que atienda cada caso, salvo situaciones extraordinarias en que sea necesaria la intervención de especialistas en audición y lenguaje, logopedia etc., o casos en que la gravedad de la situación familiar o personal requiera la intervención de determinados profesionales con la máxima especialización. En los dos últimos ciclos de Educación Primaria, la asignatura de inglés implica la intervención de un profesor más con esta habilitación. En Educación Secundaria la organización del servicio resulta más compleja debido a la necesidad de intervención de especialistas. Se limita el número de profesores a un máximo de tres, a fin de no perturbar excesivamente al alumnado y sus familias. Se incluye un especialista de Idiomas (lenguas e inglés), otro de Ciencias (matemáticas y ciencias naturales) y un tercero de Humanidades. El resto de las áreas (tecnología, francés, religión, etc.) no se atiende directamente por APD, pero se conecta con el centro para que el alumnado pueda cursarlas por medio de trabajos, apoyados por sus compañeros de clase,...
Este esforzado y animoso profesorado comprende que la prioridad absoluta radica en la evolución sanitaria del alumnado, y que la intervención docente, aun manteniendo un probado valor terapéutico, ha de estar supeditada a aquélla.

Para solicitar este servicio puede acudirse a la dirección del centro escolar, o directamente a las sedes territoriales del CEBAD, cuyas datos siguientes:

CEBAD / UOHI (Centro de Educación Básica a Distancia). Dirección: Ana Deusto.Avda. Miraflores, 83-A48004 Bilbao
A.P.D. (directo) 944129534Tel. 94 411 68 56 Fax 944113521014103aa@hezkuntza.net
CEBAD / UOHI (Centro de Educación Básica a Distancia). C/ Florida, 62 A01005 Vitoria-Gasteiz Tel. 945 25 27 89Fax 945 12 82 42010313aa@hezkuntza.net
CEBAD / UOHI (Centro de Educación Básica a Distancia). C/ Zemoriya, 2020013 Donostia-San Sebastián
Tel. 943 27 67 05Fax 943 28 41 92012206aa@hezkuntza.net

Inaceptable fracaso escolar, sobre todo el masculino

Cada vez son más los jóvenes que no logran terminar la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Según datos del Ministerio de Educación, entre 2002 y 2004 el porcentaje de fracaso escolar en España estaba estancado, pero desde 2005 la cifra se ha disparado y ha aumentado 1,1 puntos, hasta alcanzar un tope promedio del 29,6%.

Asturias ofrece la menor tasa de abandono escolar, con un 14,9%, seguida del País Vasco (16,5%) y Navarra (18,5%). Por sexo, los chicos salen perdiendo -con un 36,3% de abandono- frente a las féminas, de las que sólo el 22,5% deja los estudios. (Más sobre esta realidad en Euskadi)

¿Dónde están las políticas de género, de coeducación, de denuncia social por tan desequilibrado resultado, malo para todos, pero pésimo para los alumnos?

Repensando premisas en las etapas obligatorias del aprendizaje

SMconectados
Hemos iniciado una colaboración mensual con SMconectados, atendiendo a su amable invitación. Nos hemos comprometido por unos meses, a la espera del interés que podamos despertar.

La primera entrega se titula "Repensando premisas en las etapas obligatorias del aprendizaje" que os invito a leer y comentar preferentemente en la prestigiosa área de Colaboraciones del portal de SMConectados. Adjuntamos el texto seguidamente.

Repensando premisas en las etapas obligatorias del aprendizaje
Hemos desgastado las palabras y los términos comunes de la educación (bella palabra en varios idiomas con las cinco vocales), quizá incluso los conceptos que encierran como innovación, currículos, competencias, enseñanza-aprendizaje (binomio que dejaba clara la prelación),...
Han quedado consumidas las reformas y menoscabadas las renovaciones que, aún bienintencionadas para lo generar demasiadas tensiones en los agentes escolares, apenas remozaban lo superficial sin tocar hueso en las estructuras, en los repartos del poder entre las administración, profesorado, familias,... y desdeñado alumnado, casi siempre considerado de responsabilidad pueril con independencia de su edad (en algo que tanto les atañe, con un derecho reconocido como siempre nos recuerda Francesco Tonucci  y de lo que son los genuinos protagonistas y la razón de ser de todo el entramado).
Centrando la atención en las edades de "escolarización obligatoria" (una conquista histórica, que algún día podría convertirse en un "lastre para el aprendizaje" si no sentamos las bases para evitarlo), antes de nada convendría debatir con una visión macro (por el gigantismo y complejidad del sector), una mirada abierta (que se inspire en otros ámbitos más dinámicos y adaptables) y repensando los paradigmas con perspectivas disruptivas (para movilizar a casi la mitad de cualquier sociedad que mantiene alguna relación directa con lo educativo).
Esta breve aportación quisiera contribuir con algunas ideas que, aunque seguro habrá quien considere disparatadas o propias de una improvisada tormenta de ideas, son fruto de cuarenta años de vivencias y reflexiones compartidas con muchas personas involucradas en estas materias.  En posteriores posts abundaremos, y acaso justifiquemos, los efectos de regeneración que podrían promover en este estanque de la educación reglada.
Algunas de las proposiciones que sugerimos (hay muchas más), con brevedad y sin ánimo de exhaustividad, serían las siguientes, aplicables a escala de un centro, una red de centros (de aprendizaje, ya no de enseñanza) o a toda una comunidad, siempre con la máxima y deseable pluralidad de matices y ofertas e impulsando la autonomía de los centros:
·       Éxito escolar universal, que supere -al menos en el "primer mundo"- el derecho universal a una mera escolarización. O... ¿acaso no es universal la potestad de ser madre/padre, o elector/elegido? Basta de un paternalismo anacrónico y excluyente.
·       Eliminación total de la repetición de curso (algo demostrado que no funciona) y sustituido, en todo caso, por la aceleración de una parte del alumnado (adelanto de nivel respecto a coetáneos). Esta medida, al igual que la anterior, son directamente adoptable por cualquier comunidad en torno a un centro educativo,... o por un departamento o ciclo,... o aplicar esta medida por un único docente que quiera distinguirse así.
·       Evaluación constante y continua, para diagnosis y mejora, del alumnado,... y del profesorado (entendido como todos los agentes educativos) y de las familias, de la comunidad escolar, de la administración educativa,... Si algún "fracaso escolar" se advierte es responsabilidad de los adultos que hemos decidido dedicarnos profesionalmente a esta noble tarea,... y de padres y madres (o quienes, en algunos casos, les sustituyen) que deben ser los primeros en asumir su deber para asegurar el derecho universal a la educación.
·       Evaluación del alumnado entendida como evolución, respetando ritmos diversos (que raramente predicen resultados finales) desde la grandiosa singularidad de los seres humanos,... Monitorizando y gamificando no sólo los resultados académicos, sino la contribución social desde edades precoces (como con iniciativas tipo Sargoi),...
·       Evaluación, de todo el espectro discente, docente, familiar,... en condiciones reales y contemporáneas (por no aventurar las futuras). Es decir, toda evaluación con la máxima conectividad,... (incluso una reválida será aceptable bajo estas condiciones). Conectividad que se refiere a Internet, a los diversos PLEs (Entornos Personales de Aprendizaje), amistades, familiares,... Comenzar a repensar algo ya cierto, como repetimos "Yo soy yo,... y mi PLE".
·       Actuar coordinadamente entre agentes, contando con el alumnado reconocido con el centro y eje de lo educativo, con las familias habiendo como existen muchas propuestas de actuación educativa con progenitores,... o reclamando una atención mayor y más cualificada en las actuaciones educativas de los poderes públicos,...
·       Comenzar una era de toma de decisiones más inteligentes y documentadas, basadas en datos (si bien entendiendo que son insuperables los tests de los "ojos brillantes" de quienes vemos aprender). Sin caer en extremos de medir el ROI de la ingente inversión que la sociedad dedica a la educación, dotar a todos los prescriptores (empezando por el mismo alumnado, familias, profesorado, administración,...) de herramientas y aplicaciones que orienten las miríadas de decisiones que diariamente adoptan (¿qué estudio hoy para mañana, qué podré elegir, por qué pasa esto, qué alternativas tengo,..,?).

SMconectados
Proseguiremos en meses sucesivos, pero tras esta lectura... ¿qué podrías cambiar tú desde ahora mismo?,  sin importar si eres docente, familiar,... ¿Seguirás "suspendiendo" alumnos o alumnas (o hijos o hijas)? ¿Seguirás investigando o completando tu PLE o el de tu alumnado (o familia)? ¿Te consideras alguien capaz de asumir o eliminar el "fracaso escolar" de tu entorno?

Un plan escolar llamado Jokin

El suicidio de Jokin merece una reflexión colectiva y un urgente programa educativo anti-bullying.

Jokin era un chaval de 14 años que se arrojó desde la muralla de Hondarribia el aciago martes 21 de septiembre después de sufrir el acoso de un grupo de compañeros de clase. La autopsia demostró claros signos de haber sido golpeado días antes del suicidio. Ocho condiscípulos de Jokin fueron expulsados temporalmente del instituto.

A Jokin le fallamos todos, los educadores (verdaderos), los adultos (verdaderos), los amigos (verdaderos),… todos los que no previmos y atajamos un caso tan cruel que estaba aconteciendo en un espacio protegido como debe ser el entorno educativo. A Jokin le persiguieron sistemática e impunemente una “banda” de adolescentes de 4º de la ESO con reiteradas amenazas, humillaciones, vejaciones y palizas, conocidas por una parte del profesorado y alumnado del centro.

A sus verdugos adolescentes sin escrúpulos morales, no supimos enseñarles valores humanos suficientes para rechazar semejante conducta despiadada y mafiosa. Al mismo Jokin no supimos educarle para pedir ayuda a su familia o a un tutor vocacional, ni para rechazar ese falso concepto de cuadrilla que protege a los explotadores. Tampoco supimos inculcarle a Jokin el valor y el apoyo que evitase la ceguera de un martirio que le llevó a la desesperación.

La muerte de Jokin es un monstruoso fracaso de ingentes dimensiones familiares, educativas, sociales y éticas. La deriva de una sociedad que no se revuelva inmediatamente ante el sacrifico de Jokin no merece sino el calificativo de culpable por acción y por omisión. Nada nos define a todos nosotros mejor que el mensaje desgarrador de un compañero de Jokin en su mismo chat: "Cuanto más tiempo pasa peor me siento. Es como un gusano que come mi interior por no haberte defendido".

La muralla de Hondarribia se ha llenado de velas, flores y mensajes. La dirección del instituto ha comentado que "Quizás hemos actuado con demasiada lentitud". Se ha abierto una doble investigación escolar y policial. Pero todo ello no basta si no aseguramos que ningún otro Jokin esté sufriendo la misma tortura. Hemos de reaccionar inmediatamente desde la indignación de que sucesos así acontezcan entre nosotros.

La historia de Jokin debe ser contada y comentada, hoy mismo, en todas las aulas de la ESO. Y luego preguntar: ¿Algo así sucede entre nosotros? Hemos de instaurar un programa educativo generalizado “anti-bullying”, de prevención de las agresiones verbales o físicas entre condiscípulos, con terapias y prevención activa para “intimidados” en primer lugar y, también, de reeducación y rescate para los “agresores”. Se ha estimado, en una reciente tesis doctoral de José María Avilés, que el abuso entre condiscípulos alcanza episódicamente al 5,6% del estudiantado, y que el 1,5% del alumnado (una cifra inmensa de niños y jóvenes) padece esa intimidación cotidiana y persistente.

El acoso entre iguales es un serio problema educativo velado y poco estudiado. El término “abusón” siempre ha formado parte del vocabulario escolar. Causa un indecible sufrimiento entre las víctimas, que pueden llegar al suicidio, y efectos nefastos en agresores y espectadores. Suele pasar desapercibido entre el profesorado y las familias o provocar su impotencia, al no saber cómo afrontar un tema que puede tener gravísimas consecuencias sociales. Son características de este tipo de acoso la desigualdad física o de poder entre agresores y víctima, las acciones repetidas en lugares y tiempo, con intencionalidad de atemorizar. Existen componentes físicos, verbales, sociales y psicológicos que marcan a las personas protagonistas en su futuro social, más allá del periodo escolar. La práctica consiste en ejercer violencia repetidamente contra alguien que no puede o no sabe defenderse: golpes, empujones, insultos, robos de bocadillos o tareas, que atemorizan y aíslan a la víctima, generándole además anticipada angustia. Antes de salir de casa ya sufre lo que le puede pasar.

El agresor, más frecuentemente varón, habitualmente es más fuerte físicamente o de carácter y sin sentimiento de culpabilidad ("el otro se lo merece"). Se acostumbra a la extorsión sin consecuencias, pudiendo evolucionar en el futuro hacia la delincuencia o la agresión familiar. La víctima, también más frecuentemente varón, suele ser de baja autoestima, con dificultades de relación, no manteniendo tras de sí un grupo que le proteja y trata de escaparse de la agresión, protegiéndose con enfermedades imaginarias o somatizadas. Los espectadores o espectadoras que no intervienen y se acostumbran a ver como normales las situaciones injustas, llegan a inmunizarse ante el sufrimiento ajeno. Cualquier lugar donde no haya personas adultas observando es susceptible de ser el escenario de la intimidación: patios, alrededores,...

En la etapa escolar, los responsables de la prevención y corrección del acoso somos tanto los familiares de agresores, de espectadores o de víctimas, como el profesorado y el resto del personal adulto de los centros de enseñanza. Por ello es apremiante que los diferentes estamentos de la comunidad escolar tomemos el tema con la prioridad que merece y elaboremos un plan propio de detección y corrección del problema. Se propone que todos los centros escolares, y fundamentalmente en los niveles de Enseñanza Primaria y Secundaria, elaboren un plan 'antibullying' específico, con terapias para el alumnado víctima y victimario, en su caso recurriendo a profesionales o siquiatras colaboradores. Estos planes podrían seguir protocolos innovadores, como el denominado Preconcimei propuesto por el citado Avilés para evaluar el grado de presencia del acoso escolar a través de cuestionarios entre el alumnado, el profesorado y los progenitores, así como una guía para planificar la actuación y las terapias en cada centro, incluyendo el método desarrollado en 1989 por el psicólogo sueco Anatol Pikas, con fórmulas combinadas incluyendo los ‘bully courts’ o tribunales escolares creados en el Reino Unido. Los resultados en los centros británicos o nórdicos donde se ha intervenido con el sistema Pikas han sido muy satisfactorios con un índice de víctimas reducido al 40%.

El nombre de Jokin podría servir para intitular un programa 'antibullying' de aplicación inmediata en nuestro sistema educativo. Así reconoceríamos su sacrificio para conmover nuestros corazones de adultos, y materializaríamos el deseo último que horas antes de tomar la fatal decisión escribió Jokin en su chat: "¡Libre, oh, libre. Mis ojos seguirán aunque paren mis pies!".

¡Salvemos a nuestros "mineros escolares"!

Todo el mundo ha seguido en directo el rescate de los 33 mineros en Chile. Se movilizó el país entero, con ayuda internacional, y se logró el milagro. Parecía imposible, algunos quizá echaron la toalla, pero cuando se pusieron a la tarea la concluyeron. Incluso antes del plazo inicialmente previsto. Ha sido toda una lección y una hermosa metáfora para la humanidad.

En nuestra sociedad también tenemos casos angustiosos de personas sepultadas, sin escapatoria, a menos que nos tomemos como un asunto prioritario su salvación. Y no son sólo 33 personas, sino muchísimas más,... En España son el 30,7%, en el País Vasco el 16,4% y en Navarra el 20,5%, el "fracaso escolar" (últimos datos del curso 2006-07 en el informe de 2010), la no consecución del graduado en las enseñanza secundaria obligatoria. Estas personas quedan enterradas en vida, en las catacumbas académicas que condicionan su futuro laboral y vital.

No es fácil recuperar estos porcentajes. Hacen falta dirigentes lúcidos, esfuerzos mayúsculos de grandes profesionales docentes y la atención de toda la sociedad focalizada en la educación. Debiera ser noticia de primera plana la liberación de cada 1% de este alumnado perdido, que por mala suerte y por deficiencias en el sistema han visto derrumbadas sus pasarelas de salida. ¡Ojalá pronto nos centremos todos en salvar a nuestros jóvenes enterrados en vida!
Otros posts nuestros sobre "fracaso escolar". El gráfico procede de información oficial del Instituto de Evaluación de Ministerio de Educación. [El post se ideó para el acto de entrega de los títulos acreditativos a los 43 alumnos de la primera promoción de estudiantes que finaliza el Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI) en el CIP de Barakaldo, que dirige el blogger LuisFer Gil, donde inicialmente teníamos previsto acudir.]

¿Acaso fracaso?

Imaginemos que se imponga un control de calidad del trabajo, por el cual se evalúe a todos los empleados y se decida si cobran, si se les rebaja de categoría o si se les obliga a quedarse sin vacaciones. Supongamos que esos exámenes avisados o por sorpresa son inapelables y que diariamente cada rezagado se queda horas adicionales no pagadas para concluir la tarea inacabada o, incluso, se la lleva a casa para terminarla de noche. Imaginemos que si se determina que un asalariado ha sido un gandul, debe permanecer un año entero trabajando sin sueldo, y que es despedido si acumula valoraciones negativas, indicándose en el expediente su incompetencia. Supongamos que los operarios más improductivos son considerados unos inútiles hasta que ellos mismos asumen esa tasación. Imaginemos que toda la sociedad acepta que las inspecciones de trabajo establezcan inequívocamente y para siempre que un tercio del personal es inservible, otra mitad cumple a duras penas y sólo un sexto merece el aprecio colectivo.

¿Habría que rebelarse ante este inaceptable sistema? ¿Una situación tan despótica sería un caso de manifiesta prepotencia y abuso de autoridad? ¿Y si además esto se hiciese con menores de edad, y los hijos de los menos favorecidos estuviesen condenados casi con total seguridad y perpetuamente a ser rechazados y tildados como malos empleados -al igual que sus padres- desde sus primeras experiencias profesionales?

Pues ESTO ES EXACTAMENTE LO QUE SUCEDE con la infancia y la juventud en el sistema educativo. A un adulto, ¿que le parecería que periódicamente debiera llevar a casa un boletín de notas sobre su trabajo, para ser firmado y conocido por toda su familia, que se sentirá también parcialmente inculpada si la valoración no es positiva? Con calificaciones sobre múltiples y variadas tareas de concentración, memoria, razonamiento, idiomas, esfuerzo físico,… que poco o nada tienen que ver con las facultades e intereses del examinado, y que descarnadamente podrían indicar: Actitud, poco dispuesta. Rendimiento, muy deficiente. Observaciones, será expulsado una semana si se despista otra vez en el taller. Deberá recuperar en verano si no progresa adecuadamente, y si aún así fuese insuficiente, se recomienda que repita un año sin sueldo, hasta completar el trabajo encomendado que se corresponde con su edad. Si con todo ello tampoco mejora, deberá abandonará la empresa. Resumen del control: Esta persona es un retrasado laboral y un fracasado social. Su familia, significadamente culpable, deberá ver cómo corrige esta situación, castigándole, enviándole a clases de refuerzo y de ayuda psicológica para que vuelva a examinarse en espera de avances que permitan su reingreso.

Necesitamos modificar profundamente el sistema de evaluación escolar para que no resulte traumático para el alumnado, para que no estigmatice a las familias, y para asegurar el éxito escolar de toda la comunidad escolar. Es inadmisible y desatinado un modelo que ofrece tanto “fracaso” (al concluir la ESO, con O de Obligatoria, el 18% en Euskadi, el 28,6 % en el Estado,…). Estos datos miden bien, pero no al alumnado, sino a las insuficiencias de un sistema escolar que debe ser remodelado, reformulando su didáctica y su sistema de valoración. Quizá una real evaluación continua extensiva en todos los niveles educativos y mediante un sistema de créditos sea la prescripción idónea. Un innovador sistema activo, acorde con cada etapa escolar, analizando aspectos cognitivos, actitudinales, procedimentales, sociales,… Sin abusar de los exámenes convencionales, pero permitiendo al alumnado y a las familias una exacta visualización del progreso escolar. Sólo así apostaremos por una Escuela superadora de desigualdades y ofreceremos un camino real de rescate temprano, verosímil y cierto al alumnado con el “futuro robado”, porque de otro modo ellos y toda nuestra sociedad estaremos predestinados al desastre.
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Aldez aurretik preparaturiko porrota

Eman dezagun gizartearen aurrerabidearen izenean lanaren kalitatearen kontrola ezartzen dela eta, horri segika, hiru hilean behin langile guztien ebaluazioa egiten dela eta horren arabera erabakitzen dela soldata kobratuko duten edo ez, kategoria aldatuko zaien edo ez eta oporrak kenduko zaizkien edo ez. Eman dezagun azterketa horiek lehendik jakinaraziak zein ezustean eginak ezin aldatuzkoak direla eta bizi guztirako ezartzen direla. Are gehiago: makalenak ordu gehiago egin beharko ditu, kobratu gabe, bukatu gabeko lana bukatzeko, eta, behar balitz, etxera eramango du lana, gauean bukatzeko. Eman dezagun oso maiz erabakitzen dela soldatapeko bat alferra izan dela eta, beraz, horren ondorio latzak sufritu beharko dituztela bai berak eta bai familiak: urtebetean kobratu gabe lan egingo du; azkenean, kaleratu egingo dute, ebaluazio ezkor gehiago egiten badizkiote, eta espedientean, gainera, lan egiteko ez duela balio adieraziko dute. Eman dezagun metodo horri segika langilerik ahulenak ezertako ez diren alprojatzat jotzen dituztela ingurukoek, eta azkenerako haiek ere halakotzat jotzen dutela beren burua. Eman dezagun gizarte guztiak onartzen duela lan ikuskarien neurri horiek hutsik egin gabe eta betiko ekar dezaketela hiru langiletik batek ez duela ezertarako balio, bitik batek ozta-ozta betetzen duela lana eta seitik bat bakarrik moldatzen dela ondo, gainerakoek estimatzeko moduan.

Kontra egin beharko litzaioke sistema ezin onartuzko horri? Halako egoera despotikoa agintekeria nabarmenaren erakusgarri izango litzateke? Eta hori adingabeei egingo balitzaie eta pobreenen seme-alabak ia kondenaturik egongo balira beti baztertuak izatera eta langile txartzat hartuak izatera gurasoak bezala, lanean hasi eta segituan?

Bada, horixe egiten zaie haurrei eta gazteei hezkuntza sisteman. Zer irudituko litzaieke helduei tarteka lanari buruzko buletina etxera eraman beharko balute, familia guztiak ikus eta sina dezan familiari ere eragingo dio, neurri batean, balorazioa ez bada baikorra? Kalifikazioak izango lituzke hainbat eta hainbat arlori buruz: kontzentrazioa, oroimena, arrazoitzea, hizkuntzak, ahalegin fisikoa... Horiek, beharbada, ez dute batere zerikusirik izango azterturiko pertsonaren gaitasunekin eta interesekin, baina gordin-gordin esan dezakete: «Jarrera: Ez da saiatzen. Emaitza: Oso txarra. Oharrak: Berriz ere arreta galtzen badu, etxera bidaliko dugu astebeterako. Orain hobera egiten ez badu, udan lan egin beharko du, eta hori aski ez bada, lehengoan urtebete egin beharko du, ezer kobratu gabe, bere adinari dagokion lana bete arte. Hala eta guztiz ere hobera egingo ez balu, enpresatik alde egin beharko du. Kontrolaren laburpena: Urlia lan aldetik atzeratua da, eta gizartean porrot egin du». Familiak hura ere errudun izanik aztertu beharko du nola konpondu arazoa: zigortuz edo sendotzeko eskolak harraraziz eta laguntza psikologikoa emanez, berriz ere azterketa egin eta gainditzeko.

Guztiz aldatu behar dugu eskolako ebaluazio sistema, ikasleentzat trauma iturri izan ez dadin, familiei estigmarik ekar ez diezaien eta eskola komunitate guztiak ondo jardun dezan. Ezin onartuzko okerra da hainbeste porrot ekartzen duen sistema (Derrigorrezko Bigarren Hezkuntza bukatzean, %18 Euskadin, %28,6 Estatuan...). Datu horiek ondo neurtzen dituzte, ez ikasleak, baizik eta eskola sistemaren hutsuneak. Sistema aldatu beharra dago, didaktika eta ebaluazio sistema moldatuz. Beharbada, hezkuntza maila guztietan etengabeko ebaluazio egiazkoa egitea da onena, kreditu sistemaren bitartez. Sistema berritzaile aktiboa behar da, eskola epe bakoitzera egokitua, eta jakintza, jarrera, prozedura, gizarte alderdia eta beste aztertu behar dira. Azterketa arruntak ez dira gehiegi erabili behar, baina modua egin behar da ikasleak eta familiak argi jakin dezaten eskolako bilakaeraren berri. Beste biderik ez dago, aldeak gainditzeko eskola baten alde egiten badugu eta «etorkizuna lapurtu dieten» ikasleei lehenbailehen bidea zuzentzeko aukera egiazkoa eman nahi badiegu. Hala egin ezean, haiek eta gizarte guztiak porrot egingo dute erremediorik gabe.

Diez medidas disruptivas de innovación educativa

Adicionalmente al Decálogo Educativo general que propusimos a los partidos políticos antes de las Elecciones Autonómicas Vascas del 21 de octubre, siguiendo aquellos principios básicos ahora proponemos a debate diez medidas de choque para la innovación en la educación.

1. Desaparecerá la repetición de curso (excepto en contados casos regulados de Educación Especial) y, por el contrario, se abrirán los casos de aceleración curricular. El concepto mismo denominado “fracaso escolar” será eliminado en una legislatura, creándose una generación de alumnado con tratamiento personalizado.

2. Se establecerá un programa de refuerzo educativo para el alumnado, involucrando a profesorado y familias en horario y calendarios complementarios (tardes, fines de semana y verano), a fin de que nadie se quede atrás (ni recién llegados, ni alumnado con dificultades, menor apoyo familiar,...).

3. Se destinará al profesorado más cualificado para la educación del alumnado más desfavorecido, estableciéndose una carrera profesional que reconozca el valor añadido en cada curso académico al equipo discente asignado a cada docente.

4. Se simplificará toda la administración educativa, inspección y servicios de apoyo, redirigiendo los recursos humanos con mayor experiencia a las aulas, reduciéndose al máximo el número de alumnos y alumnas atribuidos a cada docente, de cuyo éxito se responsabilizarán.

5. La evaluación constante, con fines diagnóstico y orientador, considerará la felicidad del alumnado en el entorno escolar de aprendizaje (y la del resto de agentes, profesorado, familias,...) como uno de los factores principales.

6. Se restaurará un clima escolar de sosiego y de respeto entre todos sus componentes, de modo que se estimule y propicie el aprendizaje conjunto como paradigma de gratificante experiencia que nos acompañe fuera de ese entorno y a lo largo de toda la vida.

7. El acceso a Internet será pleno en espacios y tiempos escolares, incluidas las evaluaciones de todo tipo (incluso en la PAU, Prueba de Acceso a la Universidad). Incluirá, aparte de equipamientos de aula y de centro, un terminal inteligente (tablet o smartphone) por alumno o alumna desde la educación primaria.

8. La formación será obligatoria para todas las personas en paro, con independencia de su edad, si tal situación se prolonga más de dos meses. Deberán matricularse en formación ocupacional o reglada (formación profesional, universidad e incluida la EPA) en los plazos previstos, siguiendo una orientación personal, educativa y laboral acorde con cada caso.

9. Se tasará con un "cheque escolar virtual" la inversión personalizada anual en cada miembro del alumnado en función de sus características (personales, familiares, escolares,...), a fin de favorecer la libre elección de los centros por parte de las familias.

10. Un sistema educativo deberá generar anualmente, o cada pocos años, centros enteramente nuevos o plenamente renovados para atender demandas familiares no satisfechas por las ofertas anteriores.

Paradojas educativas

Carta docente dirigida al Olentzero, a Papá Noel y a los Reyes Magos.

Ahora que nuestro alumnado está escribiendo sus cartas para pedir regalos, el profesorado también ruega soluciones de quien corresponda para el próximo año 2005. Continuamente surgen preguntas que siguen sin respuesta. He aquí algunas:

1. ¿Por qué no ni un solo enseñante célebre entre tantos anónimos educadores que forman la profesión más numerosa en las sociedades avanzadas?
2. ¿Por qué cobra más el profesorado que no quiso ser maestro y que estudió para otra profesión?
3. ¿Por qué está tan mal distribuido el alumnado que requiere más atención y recursos?
4. ¿Por qué los horarios estudiantiles decrecen con la edad escolar?
5. ¿Por qué hay tantos interinos en los centros públicos y concertados, a pesar de acumular muchos lustros de docencia?
6. ¿Por qué los docentes que más horas imparten son los interinos y sustitutos?
7. ¿Por qué los grupos más difíciles se encomienda al profesorado provisional y, teóricamente, menos experto?
8. ¿Por qué comienza a ser difícil reclutar nuevos docentes en muchas áreas de conocimiento?
9. ¿Por qué los profesores y los centros que se creen mejores son los que más suspenden?
10. ¿Por qué cobran más los docentes que ya no dan clase en puestos administrativos o de apoyo?
11. ¿Por qué es tan difícil hallar especialistas en educación en los gobiernos o en los parlamentos, cuando hay tantos docentes?
12. ¿Por qué raramente son docentes los Consejeros de Educación? ¿Entre millares de docentes, nadie da la talla?
13. ¿Por qué se llama “fracaso escolar” a lo que ni es escolar porque no sólo es responsabilidad del alumnado, ni es fracaso porque no se ha intentado todo con la máxima colaboración entre familias, alumnado, profesorado, administración y sociedad?
14. ¿Por qué es tan difícil que la Educación sea una prioridad para los políticos?
15. ¿Por qué no declaramos al año 2005 el “Año de la Educación” y mediante un “Acuerdo Educativo” comenzamos una apuesta global por la mejor inversión que un país moderno puede elegir?

Educación o extinción

Una sociedad o invierte suficientemente en educación o camina hacia su decadencia. Aznar pretende situar a España como potencia mundial, pero escoge el camino erróneo: más armas y menos profesores. Se embarca en una guerra colonial remota, con gastos militares y “donaciones de reconstrucción de lo destruido” que no se permiten ni Alemania, mientras sigue a la cola de Europa en educación. ¿Alguien cree que un país asegura su futuro porque su presidente se fume un puro con los pies sobre la mesa en Cap David o se “crezca” en Las Azores? La España triunfal del PP repatría cadáveres de una “guerra humanitaria”, mientras sigue marcando cotas de ineficacia laboral y formativa. Señalemos solamente tres datos significativos:

1º España sigue siendo el país de la Unión Europea con la tasa de paro más elevada, 11,2%, cuando en la media de los Quince de la UE es del 8,0% y ningún otro país supera el 10%, con cifras de 3,9% Luxemburgo, 4% Holanda, 4,5% Austria ó 4,6 % Irlanda.

2º El recientes fracaso acallado del ITER (International Thermonuclear Experimental Reactor), ganado por Francia debido a su vitalidad científica muy superior a la española. Fueron patéticos los esfuerzos económicos de última hora, doblando la inversión de 450 a 900 millones de euros para una aventura tecnológica de 10.000 millones de euros y que creará miles de empleos permanentes de alta cualificación pata toda una generación de científicos. La capacidad investigadora y la potencialidad industrial no se improvisan con apresuradas maniobras diplomáticas de última hora, ni se alivian con premios de consolación como la Copa del América.

3º El porcentaje del 4,9% del PIB español destinado a educación es notoriamente insuficiente y decreciente. Más aún si se consideran los desequilibrios por autonomías. Sin desglosar por regiones debido a la ausencia de detalles que el Ministerio de Educación (MECD) no se atreve a publicar, el Estado no sólo dedica muy poco, a pesar de partir del gravísimo déficit educativo crónico, sino que además gasta menos desde que gobierna el PP: En 1995 era del 5.6% (4,6% público y 1% familiar) pasando en 2000 a 4,9% (4,3% público y 0,6% familiar). Insuficiente y completamente exiguo para las regiones más pobres, con peores infraestructuras escolares. Frente a esta raquítica inversión educativa, Corea del Sur dedica el 7,1% (4,3% y 2,8% familiar), y los países referenciales cifras como EE.UU. 7% (4,8% y 2,2%), Dinamarca 6,7% (6,4% público y 0,3%),… Incluso países en desarrollo como México, o de la nueva Europa como Polonia, Hungría,… superan la media española. En síntesis: la administración Aznar ha dedicado un esfuerzo educativo irrisorio y menguante, con un misérrimo capítulo de financiación pública.

El resultado obvio es el primer puesto… por la cola con Portugal e incluso el tercero peor si se incluyen los países candidatos a ingresar en la UE. El fracaso escolar de la Enseñanza Secundaria Obligatoria arroja cifras escandalosas: promedio del Estado español 28,6 %, OCDE 21%, UE 19,4%, países nórdicos con valores entre 9% y 5% en Finlandia, Dinamarca, Noruega,… Un análisis comparado denota el dramático “fracaso español“: abandono precoz de los estudios entre los jóvenes de 18 a 24 años, bajo nivel de la población adulta española con educación secundaria o superior (peor puesto con Portugal con un 42,4%, muy por debajo de la media europea del 65,7%) o educación permanente (sólo el 4,9% de los adultos españoles (25-64 años) frente a una media comunitaria de 8,4%). Justamente las únicas autonomías con valores educativos superiores a la media europea son la Comunidad Autónoma Vasca y la Comunidad Foral Navarra, en todos los parámetros educativos cualitativos y cuantitativos. Sólo un dato, la población graduada en COU-Bachillerato LOGSE es del 46,2% en la media española, pero oscilando entre el 65% en la CAV y el 35% en Canarias.

Los medios de comunicación debieran centrarse más en los temas educativos, por su trascendencia decisiva y por el interés profundo que despierta en la sociedad, en la ciudadanía y en las familias. No nos distraigan con éxitos ficticios de guerras lejanas, ni con estériles enfrentamientos con autonomías como Euskadi que apostaron por la calidad educativa como la mejor profecía de futuro. Basta de leyes limitadoras de las competencias educativas y sin partidas económicas, cuyo pésimo ejemplo es la Ley Orgánica de Calidad Educativa que uniformiza por abajo (como las minúsculas pensiones). Menos triunfalismo y más esfuerzo inversor en recursos humanos y materiales para la educación, las universidades y la investigación.

Educación en Finlandia

Las constantes visitas desde todo el mundo al país nórdico nos desvela algunos de las claves de su eficiencia educativa.

Aunque resulta muy difícil simplificar algo tan complejo como la realidad educativa de un país, existen algunos datos llamativos en la enseñanza finlandesa. Sus resultados en la educación primaria y secundaria encabezan todos los rankings comparativos. Superan a otros sistemas educativos en Europa, en América, en Asia (con contendientes tan preparados y aplicados como Corea),…

Un primer secreto del éxito es previo al mismo sistema educativo. El alumnado, las familias y la sociedad son más cultos, más ricos, más cohesionados y más trabajadores (quizá de su raíz luterana) que la media de otros países. Pero existen países más ricos socio-culturalmente (Canadá,…), otros con más estabilidad familiar (la tasa de divorcios en Finlandia es de las más altas y triplica a la nuestra),… Sin embargo, su eficacia educativa es incomparable, y además no es fruto de un programa específico de mejora o de una insistente evaluación preparatoria. Sobresale su sistema de implicación familia-escuela, y la coordinación con las estructuras socioculturales de apoyo educativo.

En Finlandia no funciona la competencia entre centros o redes de enseñanza. Simplemente, porque la inmensa mayoría de centros son públicos (>95%), con gratuidad total, gestionados de cerca desde los concejos municipales, compensadas sus diferencias por la inversión del Estado y donde sólo existe una opción escolar para la mayoría del alumnado. Tampoco se destaca por sus servicios de administración (reducida en los servicios centrales), ni de apoyo externo al profesorado (casi nulos), ni por la remuneración de los docentes que trabajan más horas. Tampoco por los servicios complementarios (a mediodía comen un simple almuerzo cada clase con su profesorado, y el transporte sólo se subvenciona a partir de una distancia relevantes,…). Sus infraestructuras y equipamientos escolares, incluso en Formación Profesional, son similares a los nuestros.

Es cierto que tienen una menor inmigración, la mitad de la nuestra, y que se trata –en su mayoría- de refugiados políticos, que suele contar con una alta cualificación profesional. Su profesorado es universitario en su totalidad (como aquí), pero en Finlandia ello conlleva un mayor prestigio social, no derivado del sueldo, sino de pertenecer a la minoría social que accede a un sistema universitario muy selectivo, con pruebas de ingreso muy exigentes (algo muy diferente a lo que sucede aquí). El acceso a la carrera docente es muy estricto y sólo ingresa el 20% de los aspirantes, siendo mujeres el 80% del profesorado (un porcentaje al que nos vamos acercando).

Probablemente por razones climáticas que marcan la idiosincrasia, Finlandia es un país donde se lee más, sin analfabetismo desde el siglo XIX (combatido por el luteranismo), con una juventud que sigue leyendo a pesar de todos los recursos digitales que existen a su alrededor y que dominan a la perfección en el país de Nokia, que emplea a un alto porcentaje de sus habitantes. Es un país plurilingüe (finlandés y sueco, aparte del sami de Laponia), se inicia el proceso educativo en lengua materna y se incorpora luego el segundo idioma oficial y los idiomas extranjeros. La jornada escolar concluye al mediodía y se complementa con actividades extraescolares programadas para las tardes.

Sorprende especialmente del sistema finlandés cómo logra tan altos porcentajes de alumnado de excelencia, que más que sextuplica nuestros resultados. Ello, quizá, apunta a que entre nosotros se obtienen aceptables resultados en equidad, pero no en calidad. A ello coadyuva un comportamiento impecable del alumnado, sin que se registre la conflictividad discente de otros entornos escolares. Un alumnado que nunca repite, avanza con su grupo natural bajo un esquema de educación comprensiva, y se gradúa sin fracaso escolar, repitiendo solamente el último curso en los casos necesarios. La metodología de trabajo interactivo y participativo a todos los niveles, el apoyo personalizado a los menos adelantados y una evaluación orientada al desarrollo consigue la graduación en Secundaria de todo el alumnado.

Descartados factores ambientales y económicos (el clima es Islandia es peor y por sí solo no mejora el estudio, la inversión económica es superior en Dinamarca,…), la piedra angular para su liderazgo en comprensión lectora, matemáticas y ciencia (sólo superada en este campo por Japón) parece ser un profesorado vocacional, bien elegido, altamente cualificado y motivado que ejerce su labor con una concepción socio-constructivista del aprendizaje y apoyados por una amplia colaboración familia-escuela-sociedad. Un ejemplo a adoptar y adaptar a nuestra educación…

Versión para imprimir en: mikel.agirregabiria.net/2007/finlandia.DOC

Campanas de Gauss

¿Somos de los buenos, de los regulares o de los malos? Todo depende de con quiénes nos comparemos.

Según refiere la wikipedia, en matemáticas la campana de Gauss es la representación gráfica de una distribución normal, donde un grupo aleatorio de datos se reparte entre valores bajos, medianos y altos, con mayor frecuencia de los valores intermedios. Recibe su nombre en función de su forma acampanada y en honor a su descubridor, Carl Friedrich Gauss.

Esta campana está muy presente en el conjunto de la realidad social. En multitud de escalas, algunas más explícitas como riqueza y otras menos visibles como el esfuerzo, todos conocemos casos de personas muy ricas y muy pobres, si bien la mayoría oscilan entre valores intermedios. Más difícil resulta estimar el ánimo, la voluntad, o la constancia,… aunque tampoco todos estamos igualmente dotados en estas u otras cualidades.

En el panorama educativo, en las aulas conviven alumnos y alumnas de diferentes capacidades y actitudes, factores ambos que se retroalimentan recíprocamente. Lo más duro resulta para aquellos estudiantes que crónicamente ocupan los puestos de cola, al apilar ciclos de peores condiciones de partida, pequeños reveses y desalientos acumulados. Si no superan esta posición de “hundidos”, a medida que crecen en edad acumulan frustración, rechazo y agresividad hacia el entorno (y no sólo el escolar). A pesar de los refuerzos docentes, y de programas específicos de intervención o de diversificación curricular, en muchos casos están predestinados al “fracaso escolar”.

Recuperar social y académicamente a estos “desertores educativos” es un objetivo de primer orden. Los Centros de Iniciación Profesional son una acertada opción, que facilita su inserción laboral al tiempo que prosigue su maduración personal, y con ella su posible reenganche en una sociedad que exige formación continua. Entre estos no-graduados también se aprecia estadísticamente una campana de Gauss. En su tramo inferior quedan los más marginados tras su proceso de escolarización, con un largo expediente de “naufragio escolar”. Son aquéllos a quienes siempre les ha resultado difícil estudiar, leer, entender,… Se ven a sí mismos como los “últimos de la fila”, con el consiguiente riesgo de que tiren la toalla respecto a su futuro.

Afortunadamente nos quedan fórmulas válidas en los programas complementarios de escolarización. Visitando uno de nuestros centros de referencia, dirigido por la Fundación Peñascal y sostenido con financiación pública, su director comentaba una de las bases para la recuperación de este alumnado: el agrupamiento donde conocen a otros compañeros parecidos que han superado las mismas desgracias. Juan Bedialauneta apunta que “aquí les cambiamos la campana de Gauss, y la mayoría por primera vez se reasienta en zonas medias o altas de un grupo, viéndose como buenos alumnos y potenciales ganadores en el proceso de integración social”.

Hay muchas campanas de Gauss, en cualquier medición que hagamos. Es el eterno dilema de oscilar entre cabeza de ratón o cola de león. Y todos estamos en posiciones distintas según el grupo con el cual nos comparemos. La postura negativa sólo envidia a los más afortunados y se lamenta de su peor condición. Resulta más constructivo saber todos estamos en valores altos de algunas escalas, y desde la confianza en nuestras capacidades avanzar hacia nuestros objetivos con decisión, trabajo y convicción.
Versión .DOC para imprimir
Versión final en: mikel.agirregabiria.net/2006/gauss.htm

La barbarie interna

¿Arde Paris? El deseo de Hitler lo consuman quienes no son chusma, sino la prueba de que la injusticia y la xenofobia latentes finalmente explotan.

Frente a las manifiestas insuficiencias demostradas en los Estados Unidos con ocasión del huracán Katrina, que destapó la discriminación de la población negra abandonada en Nueva Orleáns, algunos [incluidos relevantes medios de comunicación] europeos parecían congratularse de la teórica superioridad en materias de educación, orden público y de respuesta institucional en nuestro continente. Los disturbios inacabados, aunque confiemos que no inacabables, en toda Francia, un supuesto modelo de la “fraternité” y la “égalité”, nos demuestran la auténtica “réalité” que urge a mejorar hondamente nuestros sistemas sociales de cohesión, asistencia y enseñanza para ofrecer oportunidades reales a toda la ciudadanía, inclusive a la que nació pobre en cualquier lugar del mundo.

La juventud postrada de los suburbios franceses, que no conoció la miseria de sus abuelos, ya no acepta las migajas de un sistema estratificado cuando sólo vislumbra la penumbra de un futuro sombrío. Poco tiene que perder, porque no quedan esperanzas. El desánimo es mal consejero y la política exclusiva de “mano dura” represiva sólo logran lo que ha conseguido Sarkozy: extender las revueltas de quienes pueden comportarse como les han definido: como escoria.

Estos altercados ponen de manifiesto la profunda fractura cívica francesa, europea y planetaria, de complejas raíces interculturales, plurilingüísticas, interreligiosas y socioeconómicas. Un problema, todavía acotado a determinadas franjas de edad y en las zonas más desfavorecidas, exige inteligencia y globalidad en sus soluciones para evitar la potencial ramificación de la intolerancia. La peor componenda sería que torpemente se magnifiquen y reorienten estos disturbios con etiquetas de terrorismo o islamismo radical. Sería un craso error de incalculables consecuencias atribuir todo a redes criminales de naturaleza étnica o religiosa, cuando un movimiento de esta dimensión social podría acumular “masa crítica” hasta una escala difícil de desactivar.

Frente a quienes queman escuelas y guarderías calcinando con ello aún más su propio porvenir han de desplegarse toda una batería de medidas, donde destaquen las de naturaleza educativa, desde las más tempranas edades, para producir un rescate social que exige el esfuerzo de toda la comunidad. Junto a disposiciones de mejora de la asistencia social y de los servicios públicos, se precisa un extenso plan integral contra el fracaso escolar y laboral.

No existe otra salvaguarda contra el determinismo de la pobreza transmitida de padres a hijos que una eficaz y dotada escuela inclusiva, que concluya con opciones profesionales verosímiles. Sólo la integración escolar ofrece una igualdad de oportunidades para impedir la perpetuación y degradación en los guetos, que también existen en Europa. Únicamente se contendrá la explosión social mediante fórmulas de escolarización que positivamente ofrezcan una incorporación laboral generalizada con posibilidad de promoción para quienes nacieron predestinados a la marginación.

Cuando las barbas del vecino nos apunta una emergencia de semejante calibre, sería un despropósito ignorar la amenaza. Existe demasiado autocomplacencia y triunfalismo en materia socio-educativa, donde hemos generado una difusa red de resignadas excusas mientras no se palian injusticias seculares. Creamos y creemos la demanda de una educación integral que garantice, no ya la escolarización obligatoria (que tampoco se logra por el alto absentismo y la deserción de algunos colectivos discentes), sino el aseguramiento del éxito escolar y de la inserción laboral universal. Organicemos una escuela de vida que sea rampa de despegue hacia el bienestar y la convivencia armónica, atendiendo al desarrollo individual y colectivo. Sólo así se combate las diferencias sociales a fin de caminar juntos hacia una sociedad solidaria y en paz, basada en la justicia y donde todos tengamos cabida, construyéndonos un aceptable presente y un futuro despejado.

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/barbarie.htm

Ciudadanía aprendiente, crónica del encuentro 15M

  • Ciudadanías y ciudades, o municipios humanizados.
  • Asociación Internacional de Ciudades educadoras: Baracaldo, Bilbao, Donostia-San Sebastián, Iruña-Pamplona, Santurce, Tudela, Vitoria-Gasteiz,...
  • Educación formal, no formal e informal. Montesquieu citaba tres formas de educación: "“...recibimos tres educaciones diferentes, si no contrarias: la de nuestros padres, la de nuestros maestros y la del mundo".
  • Cita de John Dewey de forma admirable, “La esencia de toda filosofía es la filosofía de la educación, que consiste en estudiar cómo constituir un mundo”.
  • Apuesta por potenciar la educación no formal y la informal abierta.
  • Educación informal, educación difusa, educación no-intencional, educación incidental y constituyen por sí mismos una auténtica "escuela paralela".
  • Cambio del paradigma de aprendizaje continuo, ubicuo y global.
  • Ruptura disruptiva del modelo de "la educación es cosa de las escuelas",... "Hace falta toda una tribu para educar a un solo niño", como apunta un aforismo africano.
  • Antídoto del "fracaso escolar", que es -en cierta medida- fracaso institucional. El mejor abordaje de esta temática, y otras, probablemente sea a escala municipal. Un centro escolar es demasiado pequeño y una comunidad mayor demasiado grande.
  • Responsabilidad acorde a la edad para las nuevas generaciones, y no sólo académica.
  • Recuperación de los recorridos escolares o “caminos amigos” (como se inició en Italia) para la corresponsabilidad de la ciudadanía en el cuidado de la infancia.
  • Nodos y foros de aprendizaje, con recursos educativos y sociales.
  • Aportación fuera del tiempo lectivo de todo el profesorado (universitario,..., o de infantil).
  • Implicación del conjunto de instituciones y organismos, en pro de una ciudadanía aprendiente.
  • Especial compromiso de la administración local, la más próxima a la ciudadanía.
  • Aprovechamiento 365/24 de los recursos públicos más allá de 200 días y 6 horas.
  • El derecho a la docencia, nuestra aportación al Kfe04.
  • Todas las personas somos agentes educativos.
  • Un debate glocal, universal pero localizado y social.
  • La nueva alfabetización, funcional, digital, móvil,...
  • La ciudadanía elige qué, cómo y por qué aprender.
  • Redes sociales para el aprendizaje conjunto.
  • Necesitamos generar un llamamiento a la quinta columna educativa. Incluso sería buena idea organizar un wikileaks educativo.
  • Aprender como lo más gratificante (no que nos enseñen).
  • El aprendizaje es demasiado importante para dejarlo sólo en manos de algunos,... (políticos, profesorado, familias, alumnado,..., sin negar su responsabilidad)
Hashtag de la cita: #M15Meduca. Más entradas nuestras sobre el 15M.
Post que estuvo en borrador desde el 24-3-2012. 
Recuperado retrospectivamente cuatro años después.