Alaba parcamente; pero sé más parco en vituperar

"Yo tengo como lema de oro no atacar nunca al que no se puede defender, ni alabar al que no puedo criticar".
Tomás Salvador Espeso

Dunkerque

Teleberri en ETB: En múltiples viajes de ida y vuelta, los pesqueros mejilloneros y las pequeñas embarcaciones patroneadas por arrantzales y voluntarios recogen afanosamente el fuel derramado por el 'Prestige'. La 'Armada' invisible, con portaaviones y submarinos que de nada sirven; el Gobierno español, superado por la imprevisión y la arrogancia, que es lo menos necesario ante una tragedia.

La evocación de Dunkerque es inmediata, la movilización de todo un pueblo, y de sus recursos marineros, que con riesgo cierto asume la tarea, le competa o no directamente en sus improvisados navíos reconvertidos. Actúan confiando sólo en sí mismos, y sin dilaciones, como el buen amigo, que acude pronto a la herida antes que la sangre. Mi reconocimiento y mi máximo respeto a toda esa sacrificada sociedad gallega, a la que desde Euskadi dirijo toda nuestra solidaridad.

¡Ah, mi admirada Galiza y mis buenos amigos gallegos! Dígannos cómo podemos socorrerles, y cuenten con nuestra presencia física si es necesaria, apoyo económico y fraternidad de corazón. Solicito que nuestro Gobierno vasco transmita su oferta de asistencia, canalice y active toda la ayuda especializada y popular que podamos facilitarles a nuestros hermanos celtas.