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2026, el año en que la Fuerza bruta desnudó al Derecho

2026, está siendo el año del descubrimiento del poder bruto. Vivíamos en un teatrillo mundial de la democracia, manteniendo las apariencias de una legalidad internacional. Pero Ucrania, Gaza y Venezuela han retirado el telón y muestra que solamente la fuerza militar al servicio de la economía de los gigantes manda en el mundo. Descubrimos, incómodos, que el escenario está vacío de normas y lleno de tanques, drones y divisas. Ucrania, Gaza y Venezuela no son solo conflictos regionales; son espejos que devuelven una misma imagen: la fuerza militar al servicio de la economía de los gigantes se ha impuesto al derecho. El poder bruto ha dejado de ser la excepción para convertirse en la regla que nadie se atreve a nombrar.

Hasta hace poco, la comunidad internacional se comportaba como un elenco de teatro clásico: cada actor recitaba su parte —soberanía, derechos humanos, resoluciones de la ONU— mientras el público asentía, satisfecho con la apariencia de orden. Hoy ya una mera observación periodística nos conduce a una comprensión sistémica de por qué el 2026 ha certificado el colapso de la retórica liberal. Es el Retorno a la Tebaida Geopolítica, si leemos las noticias con las perspectivas del realismo estructural de Kenneth Waltz y el realismo ofensivo de John Mearsheimer.

Al analizar el panorama global de 2026, la sensación de "desvelo" ante el poder bruto no es una novedad histórica, sino la reconfirmación de las tesis más severas de la ciencia política. El optimismo antropológico que dominó las instituciones tras la Guerra Fría ha sucumbido ante la anarquía sistémica, un concepto central en la obra de Kenneth Waltz. Según esta visión, al no existir un "gobierno de gobiernos" con capacidad coercitiva real, el sistema internacional obliga a los Estados a actuar bajo la lógica de la autoayuda (self-help).

1. La Distribución de Capacidades (Waltz) y el Dilema de Seguridad. Para Kenneth Waltz, el comportamiento de los Estados no depende de su régimen interno (democracia o autocracia), sino de su posición en la estructura del sistema. En 2026, los conflictos en Ucrania y Gaza ilustran perfectamente lo que Waltz denominó el dilema de seguridad: el esfuerzo de un actor por aumentar su seguridad es percibido por otros como una amenaza existencial, desencadenando una espiral de rearmamento y fuerza.

Desde esta perspectiva neorrealista, la "legalidad internacional" nunca fue un regulador autónomo, sino un epifenómeno de la distribución de capacidades. Mientras el poder estuvo unipolarmente concentrado, las reglas parecían sólidas; al volverse el sistema multipolar y fragmentado en 2026, la estructura obliga a los "gigantes" a ignorar la norma para preservar su seguridad relativa.

2. La Tragedia de las Grandes Potencias (Mearsheimer). Si Waltz nos explica por qué el sistema es inestable, John Mearsheimer nos ofrece la clave de la agresividad actual a través de su realismo ofensivo. Para Mearsheimer, las grandes potencias no son meras buscadoras de seguridad (como sugería Waltz), sino maximizadoras de poder. En su visión, la única forma de garantizar la supervivencia en un mundo anárquico es ser el actor más fuerte del sistema. 

- UcraniaDe la norma al hecho: la aceleración de la «realpolitik». Siguiendo a Mearsheimer, la expansión de esferas de influencia no es una elección moral, sino un imperativo estructural. El conflicto es la consecuencia trágica de grandes potencias compitiendo por un espacio que ambos consideran vital. La invasión rusa a Ucrania en 2022 ya había exhibido la anulación abierta del principio de no agresión. Sin embargo, la guerra de 2026 —más larga, más destructiva— ha trascendido la lógica de ocupación para instalarse en la lógica de aniquilación de la voluntad política del adversario. Occidente responde con sanciones que, paradójicamente, consolidan bloques económicos alternativos: el rublo-yuan se fortalece, el comercio de materias primas se desdolariza y la «legalidad» se reduce a un capítulo de retórica diplomática. El poder bruto ya no necesita justificarse; basta con imponer un fait accompli y esperar que el cansancio lo legitime.

Gaza: la humanitarización del cinismo. En Gaza, el derecho internacional humanitario se ha vuelto un acompañamiento ornamental de los comunicados de prensa. El principio de proporcionalidad se mide en días de titulares, no en vidas salvadas. Cuando los hospitales se convierten en objetivos militares y la ayuda exterior es filtrada por algoritmos de seguridad, la comunidad internacional descubre que el veto en el Consejo de Seguridad funciona como un interruptor de legalidad: basta con pulsarlo para que desaparezca. El poder bruto ya no oculta su rostro; lo transmite en streaming y lo monetiza como contenido.

Venezuelala ilusión contractual rota. El mantenimiento del régimen en Caracas, bajo el paraguas de potencias extrarregionales, responde a la lógica de impedir la hegemonía absoluta de un solo actor en el hemisferio, transformando el derecho a la democracia en una variable secundaria frente al equilibrio de poder material. El caso venezolano cierra el triángulo moral. En 2015-2019 la crisis se presentaba como un problema de gobernanza; en 2026 es un laboratorio de «Estado fallido administrado (ver tuit)». Las multinacionales extraen petróleo bajo licencias que el gobierno de Caracas no puede revocar sin enfrentar demandas millonarias en tribunales arbitrales. La oposición, desarmada y sin recursos, negocia con la misma élite que la reprime. El poder bruto aquí no es bala ni bomba: es deuda soberana, embargo de activos y bloqueo financiero que decide quién come y quién emigra. La lección es brutal: sin capacidad de disuasión militar o económica, la palabra «soberanía» es un suspiro. El asalto postrero es la evidencia de poder militar y del secuestro descarado de una soberanía

El triángulo Ucrania-Gaza-Venezuela revela una arquitectura mundial en la que las normas solo se aplican a quienes no pueden pagar el costo de violarlas. El resultado es una suerte de «vigilantismo» institucional: cada potencia actúa como sheriff en su zona de influencia, imponiendo su interpretación de la seguridad y la economía. La democracia internacional se reduce a una competencia de narrativas en redes sociales, mientras los algoritmos premian la emoción, no la verificación. El poder bruto, lejos de ser anacrónico, se ha digitalizado: se mide en megavatios, terabytes y capacidad de veto en foros multilaterales.

La tarea de la ética política: nombrar lo que sucede. Ante este panorama, la reflexión ética no puede limitarse a condenar o lamentar. Su primer deber es conceptual: nombrar con precisión lo que ocurre. Llamar «guerra» a la invasión, «ocupación» al asedio, «bloqueo» al cerco financiero. El lenguaje neutral no es imparcial; a menudo es cómplice. El segundo deber es educativo: devolver a la ciudadanía —y especialmente a las nuevas generaciones— la capacidad de relacionar causa y efecto más allá del titular de 280 caracteres. La desinformación no se combate solo con fact-checking; se combate con alfabetización política que enseñe a leer intereses tras las normas.

La Economía como Proyección de la Fuerza. En 2026, la distinción entre low politics (economía) y high politics (seguridad) ha desaparecido. Mearsheimer sostiene que el poder económico es solo un medio para obtener poder militar. La formación de bloques económicos cerrados y el uso de sanciones como armas de guerra no son fallos del mercado, sino la demostración de que la riqueza es, ante todo, potencia latente. Los gigantes ya no compiten por el bienestar global, sino por la capacidad de producir los medios de coacción necesarios para dominar la próxima década.

Pedagogía y Ética: El Desafío de la "Realpolitik". Este escenario impone una revisión ética y educativa profunda. Si aceptamos las premisas de Waltz y Mearsheimer, ¿qué espacio queda para la educación en valores?

- Educación Crítica vs. Idealismo: La pedagogía del 2026 debe transitar hacia una "alfabetización en el realismo". No se trata de validar la violencia, sino de entender las leyes de hierro del poder para que la ciudadanía no sea presa de la propaganda. Como advertía Mearsheimer, las potencias a menudo usan un lenguaje liberal para camuflar objetivos realistas.

- Ética de la Responsabilidad: Frente a la ética de la convicción (que se limita a los grandes principios), 2026 exige una ética de la responsabilidad weberiana: actuar comprendiendo las consecuencias y las limitaciones impuestas por la fuerza bruta.

El Fin de la Minoría de Edad Internacional. En definitiva, 2026 ha sido el año en que la comunidad internacional ha alcanzado una amarga madurez. Hemos descubierto que el "teatro de la democracia" era una tregua temporal en la eterna competencia por el poder. Al leer a los clásicos del realismo estructural, comprendemos que el telón no se ha caído por accidente; se ha desgarrado por el peso de la realidad material. El desafío actual de la ética y la educación política es construir un nuevo humanismo que, reconociendo la primacía de la fuerza, sea capaz de encontrar mecanismos de equilibrio que eviten la conflagración total.

Epílogo: El riesgo de acostumbrarnos. El mayor peligro de 2026 no es la violencia en sí, sino la tentación de normalizarla. Si aceptamos que el poder bruto es el default histórico, renunciamos a la innovación política y a la ética pública. Quedarse en la indignación moral es cómodo; construir contrapesos es laborioso. Pero la alternativa es un mundo donde la única pregunta relevante sea «¿quién dispara primero?». La educación, la ética y la política tienen aún una ventana estrecha para demostrar que la humanidad puede algo más que disparar.

Proyecto de Ley de la Consulta

De la intervención del Lehendakari Ibarretxe (texto completo) extracto literalmente algunas frases (y no otras): "... No es de extrañar que la sociedad vasca esté hastiada de la violencia de ETA y también cansada del bloqueo político y de los políticos por no aportar soluciones. Pero por suerte la sociedad vasca es sensata y vital y ha tomado conciencia de que tiene la llave en su mano y desea que le demos una oportunidad para exigir a ETA que abandone definitivamente la violencia y también para emplazar a los partidos políticos a que se sienten, dialoguen sin exclusiones y alcancen un Acuerdo para la normalización política"... / ... "queremos la Paz. Porque queremos “poner a ETA en su sitio”, exigiéndole que abandone la violencia de una vez y para siempre y diciéndole que la política corresponde solamente a los políticos, que somos los legítimos representantes del Pueblo. Porque queremos que la sociedad vasca ratifique un compromiso ético en contra de la violencia en términos similares a los que se plantearon en el Acuerdo de Ajuria-Enea y en el Congreso de los Diputados, en mayo de 2005"... / ... "La sociedad vasca ha tomado conciencia de que está en su mano exigir a ETA el fin de la violencia"... Una primera valoración: Lamentablemente, considero que la consulta divide a la sociedad vasca. Y lo creo porque aunque muchos (algo más de la mitad) opinasen que no debiera dividirla, otros muchos (casi la mitad) sí parecen opinar que la divide. Por lo tanto, y como mínimo, hay división de opiniones. Y, aunque todos los votos son "legales", no todos los votos son igualmente legítimos. Y en este resultado 34 frente a 33, división total, hay un voto -justamente el que deshace el empate, pero agudiza la confrontación- que, a casi todos y como mínimo, nos incomoda. Y nos desagrada porque, aunque representa a una pequeña parte del electorado de la CAV (16%), no repudia la violencia de ETA en plena Unión Europea del siglo XXI. Tags Technorati: | |

Educación para la Paz

· Una Educación en Valores Éticos.

Las continuas reformas escolares que han supuesto significativas mejoras, también han originado inesperados efectos indeseables. El prolongado análisis de los modelos sugeridos por los agentes educativos y las variaciones curriculares, metodológicas y organizativas, han eclipsado un debate previo sobre qué valores éticos y humanísticos ha de transmitir un moderno sistema educativo formal. En este punto no resulta ocioso reseñar que, aun­que sea obvio, los valores y principios son de elección y aceptación personal. Por tanto, se trata de un tema eminentemente subjetivo, aunque entendemos que no por ello resulta vana la reflexión en común para la adopción de una ética de mínimos que se aprenda y enseñe también en el ámbito de la comunidad educativa.

Ningún educador proclamaría jamás que el alumnado debe redescubrir las bases de la matemática o de la ciencia para no condicionar su propia visión o limitar su creatividad, sino que sólo un sólido conocimiento del saber histórico sobre la materia permite crecer. Si esto es tan palmario, ¿por qué esa corriente de no cultivar los aspectos éticos de la personalidad huma­na, y dejar su desarrollo a la simple y supuesta “espontaneidad”, que no existe en una realidad de influencias sociales? Bajo la supuesta “libertad de elección de valores”, que sólo se enmascara la renuncia de algunos a la formación ética, la ausencia de formación ética conduciría, en la mayoría de los casos, a la adopción de los valores más generalizados, los de la frivolidad del consumismo presente en los poderosos medios de comunicación, que los exponen como la única motivación consistente de la felicidad universal.

Reconoceremos a la Alfabetización Ética a través del sistema educativo como uno de sus primeros fines, para la integración de los alumnos en el sistema sociocultural al que per­tenecen y que está regido por unos códigos morales preexistentes. Para ello es fundamento básico la transmisión de los principios éticos imperantes, para que en un proceso de construcción autónoma de valores, sean libremente asumidos por los escolares, a fin de asegurar su subsiguiente continuidad y/o transfor­mación dentro de la responsabilidad inalienable que les incumbe como generación futura. Subrayemos que el quehacer más importante de la edu­cación es descubrir la adecuada rela­ción que cada siguiente generación establecerá entre la libertad de elección personal y los valores socialmente consensuados por sus antecesores, en un proceso histórico continuo de perpetuación y renovación.

Entendamos que los principios éticos deben figurar en los proyectos educativos y ser enseñados en las programaciones, siguiendo una activa metodología calidoscópica de continuas iniciativas para la transmisión y construcción de valores que constituye el intitulado “currículum oculto”, para su adquisición y apropiación por el alumnado, a través de la reflexión y maduración propia mediante una serie de hábitos y actuaciones de despliegue solidario con su entorno más próximo. Los modelos derivados de las figuras de alumnado- tutor, de voluntariado, y de un maximizado protagonismo en la participación escolar pueden servir de cauce para este proceso.

Toda actuación humana se fundamenta en el código de valores de quien la ejecuta. En la esencia moral de toda persona se gestan su comportamiento, su felicidad y su destino. Si se acepta la proposición anterior, ¿cómo podría nadie propugnar su exclusión de entre las materias obligatorias de la educación? Educar, en definitiva, es entusiasmar con valores. Entendemos como una educación de calidad ética es aquella que aspira a instalar en lo más íntimo del discente un código de valores “inherente a su persona”, y no sólo a dotarle de recursos cognitivos, afectivos y actitudinales, para poder asegurar que su autonomía vital y profesional será plena. Sin ese código de claves éticas, todo lo demás sería insuficiente y accesorio. Quizá sea más efectivo en educación disentir de la ingenuidad de Rousseau (“Los hombres nacen necesariamente buenos”) y seguir a Locke y Hobbes: “Nacemos como un potencial enemigo para con el prójimo”. Sólo la socialización y la educación, nos elevan al paraíso de la convivencia. Nunca renunciaremos a educar en valores.

· Una Educación vasca para la Paz y para la Convivencia.

La educación vasca debe promover a ultranza la tolerancia y respeto mutuo, reconociendo la significación de la declaración universal de los derechos humanos y de las liberta­des fundamentales individuales y colectivas, para fa­vorecer la convivencia plural en democracia. Urge la aceptación del pluralismo ideológico de todos los integrantes de la comunidad educativa, dentro de un clima escolar de respeto que no suponga ni discriminación ni proselitismo. Se otorga especial importancia a la Educación para la Paz y al valor del diálogo como vía de entendimiento y consecución de un clima de tolerancia y respeto, aprendiendo a defender las opiniones propias y a respetar las opiniones ajenas, comprometiéndose a la dialéctica de mayoría-minoría en la consecución de acuerdos. La emergencia de contravalores ideológicos como la violencia, nos obliga a rescatar formulaciones en negativo, que suponíamos periclitadas, como las propuestas de no-violencia. Educar en la paz y en el respeto a la diferencia y a la vida exige el impulso de todas las instituciones, y singularmente de las instancias educativas. Un impulso que, debe estar acompañado de actitudes hondamente democráticas, comprometidas y pedagógicas con tolerancia y diálogo, evitando la permanente crispación, el desencuentro y la descalificación.

La educación para la Paz alcanza un valor máximo en el caso de Euskadi por el esfuerzo colectivo realizado en las últimas décadas en la prosecución de la conciliación, y de la normalización política. La sociedad y la escuela vasca están especialmente sensibilizadas y han consumado un interminable proceso de búsqueda de negociación para poner fin a las manifestaciones de violencia. El reconocimiento a las víctimas por todas las formas de terrorismo, desgraciadamente aún no extinguidas, y el respeto a todos los derechos humanos deben ser las bases de construcción de un sistema educativo que instale en todo el estudiantado un rechazo cabal y somático a cualquier recurso violento, apelando siempre a los caminos éticos de participación social y política que la civilización contemporánea nos proporciona. El repudio a las actitudes militaristas o totalitarias, de imposición de la voluntad será una constante educativa, asentada sobre la práctica cotidiana en el escenario escolar con vías de diálogo y de resolución por sistemas democráticos.

El aprendizaje educativo de los Derechos Humanos, como muestra del nivel alcanzado por la Humanidad en su desarrollo personal y colectivo, será un elemento curricular presente en la Enseñanza Primaria y Secundaria Obligatoria. En los contenidos y desarrollos curriculares, adscritos a los valores o a materias como la Filosofía y las Ciencias Sociales, se señalarán los valores humanísticos y los diferentes planos de la lógica democrática, la social, la moral y la política. Ya la Ley de la Escuela Pública Vasca incluían entre los fines del Sistema Educativo Vasco: “Impulsar el desarrollo en libertad de la personalidad y la formación integral de los alumnos, asentados en los valores que hacen posible la convivencia democrática, fomentando, entre otros, la capacidad crítica, la igualdad, la justicia, la participación, el respeto, el pluralismo y la libertad de conciencia, la solidaridad, la inquietud social, la tolerancia y el respeto mutuo, así como la defensa de los derechos humanos”.

· Una Educación que erradique y repudie cualquier forma de violencia escolar.

El escenario escolar, junto al entorno familiar y de barrio, son los primeros espacios testigos e inductores de conductas intemperantes u ofensivas, que deben ser corregidas y repudiadas con prontitud y ejemplaridad. La tolerancia con la diversidad y con la libertad de las opciones personales sólo tiene un límite intraspasable: el mismo derecho para los demás. La libertad de expresión, debe ser modulada y corregida en su caso, por criterios de respeto a los derechos humanos de toda la comunidad educativa. Toda forma de agresividad o coacción, de modo verbal, físico o psicológico, debe quedar desterrada desde sus primeras manifestaciones, inculcando un exquisito trato entre los componentes de todos los estamentos escolares.

Creemos que la juventud vasca, justamente por la historia reciente y remota de Euskadi, es un referente social de implicación y participación en procesos de búsqueda de la paz. Sin embargo, según el informe CINDES sobre la violencia juvenil en la Comunidad Autónoma del País Vasco, elaborado a instancias del Parlamento Vasco, todavía resta un 8,1% de la juventud vasca que puede ser considerado violento, de los que un 2% (18.000 jóvenes) defienden estas actitudes por “razones” políticas. La educación quizá ha primado el estímulo de la crítica, no siempre constructiva, y pueden advertirse carencias de valores compensatorios, basados en la tolerancia. La comprensión de los demás y la necesaria fraternidad entre las personas, son valores esenciales que el sistema educativo debe implantar en la personalidad ética de los educandos.

Así pues, queda mucha tarea educativa por realizar a fin de asegurar definitivamente una formación ética para la PAZ de la totalidad del alumnado, antes de concluir la etapa obligatoria. Recordemos las palabras de Gandhi, “Si queremos enseñar la verdadera paz en este mundo, y si queremos librar una verdadera guerra contra la guerra, tendremos que empezar por los niños” y la cita del Gilles Lipovetsky: “El Siglo XXI será ético, o no será”. Eduquemos para la PAZ en la tolerancia y en la solidaridad.

Tertulia Social en @GanbaraEiTB @RadioEuskadi 28-11-18

Tertulia Social en @GanbaraEiTB @RadioEuskadi 28-11-18
Image con Loreto Larumbe (directora) y Lorea Pérez de Albeniz.
Mikel Mazkiaran ha intervenido desde los estudios de Radio Euskadi en Donosti.
Desde hoy he pedido que me presenten como estudioso del "envejecimiento activo".

Brevemente, como si fueran tuits, un resumen de la Tertulia Social en @GanbaraEiTB @RadioEuskadi de hoy 28-11-18:
  • Primer tema: Sobre datos sobre la violencia de género facilitados por la Diputación de Bizkaia. Hemos coincidido que son sumamente graves, que el machismo mata, y que no se puede ignorar esta penosa realidad que vivimos. Pero que, probablemente, y aunque queda MUCHO por hacer, seguramente la situación no se agrava, aunque las denuncias crezcan,... Afortunadamente cada vez más aflora lo que antes estaba oculto, se reprueba lo que antes no queríamos ver, y la igualdad avanza, si bien demasiado lentamente,... Con todo es un proceso  tan imparable como irreversible.
  • Hemos citado nuevas formas de (micro)machismo, como ¿Por qué los asistentes virtuales tienen voz de mujer? 
  • Segundo tema: El caso del humorista Dani Mateo, que ha acudido a declarar por la denuncia que le ha puesto una Asociación de Policías por la broma en la que se sonaba con una bandera española.
  • Nuestra aportación ha enfatizado que, no nos dejaremos contaminar por quienes más esgrimen banderas para ocultar miserias y aplastar a otros seres humanos: Para nosotros cada bandera, desde la ikurriña a cualquier otra, representa lo mejor de la ciudadanía, de la cultura, de la lengua, de una comunidad. Y por eso todas las banderas (bien entendidas, que no fomenten el odio,...) son sagradas,... o, al menos, dignas de ser respetadas (ver luego cita de Chillida).
  • Por ello, nos molestan las burlas sobre símbolos (banderas, religiones,...) que, para muchas personas, son representativas de lo que aman y, por tanto, expresiones de la humanidad, de la diversidad,....
  • El humor que triunfa en una sociedad es un indicador de su evolución, de su nivel cultural y ético. Lo que podía parecer aceptable hace unas pocas décadas, burlas sobre minorías,... ahora suena a rancio, impropio, insolidario,... 
  • En nuestra modesta opinión el mejor humor, además del más universal, es reírse de UNO MISMO,… Por último, recordamos una cita de Eduardo Chillida: "Una persona, cualquier V, vale más que una bandera, cualquier bandera".  
  • Tercer tema: El experimento anunciado por el científico chino He Jiankui (seguir en Twitter como #JiankuiHe). Ha modificado la carga genética de dos niñas gemelas, recordad sus nombre Lulu y Nana, para que sean inmunes frente al VIH. El experimento no ha sido publicado por ninguna revista científica, pero se puede leer en Drive  mediante esta vía Twitter, por ejemplo.
  • CRISPR-Casp9 (ver CRISPR en wikipedia) abre un apasionado debate bioético entre los lindes de la salud y la eugenesia. Este joven científico aduce su único propósito es "curar, no diseñar bebés" en su comparecencia en la II Cumbre Internacional sobre el Genoma Humano, que se celebra en Hong Kong. 
  • Una polémica apasionante por los peligroso y discriminatorio que puede ser "editar el genoma" lo que ha provocado el rechazo unánime de la comunidad investigadora y las "vacunas genéticas" (¿lo es?). Las vacunas genéticas han conseguido prevenir numerosas enfermedades, como el sida, el paludismo y otras terribles infecciones insensibles a las técnicas de inmunización previas. Quizá hemos de dar tiempo al tiempo para lograr una perspectiva sobre este experimento que abre posibilidades, si bien no es un avance técnico notable porque ya se realiza frecuentemente con otras especies.
  • Cierre con noticias positivas: Nuestra idea era reseñar la obra Factfulness, Diez razones por las que estamos equivocados sobre el mundo. Y por qué las cosas están mejor de lo que piensas, libro póstumo de Hans Rosling. Nos demuestra que no sabemos casi nada sobre el mundo, y que somos unos impenitentes fatalistas. Este médico y estadístico sueco fallecido el año pasado, nos demuestra que el mundo es mejor cada día que pasa, pero que eso no vende,... y lo que es aún peor, ¡no lo compramos!, parece que no lo queremos oír, que vamos ganando la guerra entre tantas y tantas batallas perdidos que son las que preferentemente aparecen en las noticias,... 
  • También he comentado una reflexión de mi hija y nietos, opinión trigeneracional, sobre el euskera tras la celebración del Euskaraldia, pero eso se merece otro post que aparecerá mañana,... 
Euskaraldia en EITB
Grabación íntegra en la web de Radio Euskadi.

Listas negras, grises y blancas


Batasuna seguirá presente en el próximo Parlamento Vasco a través de alguna lista blanca.

Muchos lo supimos desde el principio, porque es obvio para cualquier observador amateur vasco (no los “expertos” de Madrid), pero no quisimos ser los primeros en publicarlo, pero hoy es un clamor en los medios digitales por lo que ya es hora de compartirlo abiertamente, y no solamente con la cuadrilla de amigos: Batasuna concentrará su volumen de voto en una candidatura legal, que al día de hoy es la del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV-EHAK). Esto es vox populi en quienes lo sufrirán directamente como Aralar, Ezker Batua (EB-IU),… Por ello, todas las encuestas sin presencia de Batasuna que circulan por ahí (mañana presentaremos nuestra predicción), son solamente globos sonda para despistar a ilusos y confiados.

¿Por qué lo sabemos todos los vascos? Porque vivimos aquí, salimos a la calle y vemos miles de carteles pegados por todas partes, ya reescritos con la estética y difusión propia de Batasuna. Mientras el editorial de “El País” (de hoy 6-4-2005), que suscribiría GARA, elucubra con un razonamiento final como éste: “…la lógica de la Ley de Partidos no puede estirarse más allá de los límites definidos por el Constitucional. El PCTV fue registrado en septiembre de 2002, antes de la ilegalización judicial de Batasuna, por lo que resulta difícil de probar que suponga un intento de sucederla de forma fraudulenta. Sí cabe la posibilidad de que a posteriori sus siglas hayan sido instrumentalizadas como posible plan C de Batasuna, tras ser anuladas las listas de Aukera Guztiak. Pero las meras sospechas no valen para actuar. Hay que apoyarlas con pruebas”.

¿Qué nos parece? La ciudadanía vasca conoce la capacidad de movilización de Batasuna, que se arreglaron para incluir cien mil votos en las urnas cuando ya estaban ilegalizados en las elecciones anteriores (Generales, Forales y Municipales). La mayoría social, incluidos amplios sectores del PP-PSOE, considera que no se pueden ilegalizar las ideas. Por supuesto que el rechazo y repudio ciudadano de toda forma de violencia es unánime, y especialmente del terrorismo asesino de ETA que tanto dolor ha causado y causa, muy particularmente en Euskadi donde todos somos víctimas de la aberración extremista.

Desde el sufrimiento, y desde la solidaridad máxima con las víctimas que más han padecido y padecen, muchos creemos que con diálogo inteligente –que no significa renunciar a los derechos de todos- podría superarse esta tragedia prolongada tanto tiempo. Y para ello es preciso que existan interlocutores autorizados, un Otegi o alguien con un respaldo comprobable.

Así lo entienden, aunque no lo reconozcan, muchos partidos y políticos. El mismo Rodríguez Zapatero y sus gentes en la política (Interior, Justicia, portavoz)), la policía, la fiscalía, el poder judicial, los medios de comunicación,… se hacen los despistados ante la tercera lista (la blanca, aunque puedan quedar otras en reserva), tras la pamema de anular la lista negra de Batasuna y el entretenimiento de descartar justo antes del inicio de campaña la lista gris de Aukera Guztiak. Con la opinión pública española distraída, Zapatero logrará lo único que se juega en Euskadi el 17-A: Que el tripartito no logre la mayoría absoluta, que alcanzaría –incluso sola la coalición PNV-EA- en caso de ausencia total de Batasuna.

Zapatero, aunque no lo reconozca cuando venga a hacer campaña a Euskadi tras sus ministros, NO espera demasiado de López. A diferencia del PP de Aznar, que ilusoriamente envió a Euskadi a su posible sucesor y ministro mejor valorado (en España), sin lograr nada más que Mayor Oreja se estrellase en una noche electoral en la que las televisiones de Madrid no podían creerse los resultados finales. Zapatero espera cogobernar en Galiza, pero en Euskadi es realista y sólo le cabe esperar a lo sumo que el Parlamento Vasco siga trabado con la mayoría de bloqueo formada por PP-PSOE junto con Batasuna (con otro nombre).

Los más malpensados, que suelen tener razón, apuntan que incluso el PP-PSOE podría buscar la impugnación a posteriori de los resultados electorales si les fuesen muy negativos (sólo ello explicaría que el PP no arme el mismo barullo con PCTV-EHAK que con Aukera Guztiak). Podrán el PP y el PSOE haberlo pensado, o pactado, pero que no nos consideren tan idiotas a los votantes como para que no lo hayamos previsto. Basta de chalanear con la manejable opinión pública (sobre todo la española, desde la absoluta intoxicación a la que se le ha conducido).

Quede claro: PCTV-EHAK recogerá los votos y representación de Batasuna. No hay que esperar al próximo viernes cuando la Mesa de Batasuna pida directa o indirectamente el voto para esta candidatura. Que lo acepten todos los partidos que ilegalizaron a Batasuna, pero sin excusas el 18-A del tipo “es que nos colaron un gol”. Díganlo francamente a su electorado, sin más mentiras u ocultaciones con la connivencia del “independiente” cuarto poder: la prensa. “El País” en la editorial citada ya se pone la venda antes de tiempo (¿posible plan C?), con argumentos tan peregrinos como la fecha de registro del PCTV-EHAK, que justamente fue en la época de Acebes tras la Ley de Partidos, previendo Batasuna exactamente lo que ahora sucede.

¿Qué fue de los viejos de la manada?, elogio de la vejez

¿Qué fue de los viejos de la manada?, elogio de la vejez
Reproducimos este artículo "¿Qué fue de los viejos de la manada?" de Carmen Posadas en XLSemanal. Incluimos algunos resaltes propios en negrita. Constituye todo un elogio de la vejez (etiqueta Vejez que creamos, adicional a la de madurez). "Envejecer es como escalar una gran montaña; mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena", apuntó Ingmar Bergman.

Hace sesenta y cuatro años, William Golding aterró al mundo con su novela El señor de las moscas. En ella se cuenta la historia de un grupo de niños solos en una isla desierta y cómo, alejados de la civilización, se convierten poco a poco en salvajes hasta llegar a cazar y matarse entre ellos. Esta fábula se ha leído siempre como parábola de lo que ocurre cuando se pierden las referencias y se obvian las normas que hemos ido dándonos para conformar eso que llamamos ‘sociedad’.

Hace poco, sin embargo, una amiga uruguaya me hizo ver esta misma situación desde un punto de vista distinto, pero igualmente inquietante. Recordaba ella que años atrás en el parque Kruger de Sudáfrica se produjo la siguiente situación (leer el caso en este enlace). Para repoblar una zona del parque en la que no había elefantes, se trasladó a cuarenta ejemplares jóvenes. Poco después se descubrió que estos animales se habían vuelto muy violentos y habían atacado a turistas y a sus propios congéneres. Introdujeron en esa manada elefantes viejos y la violencia se redujo hasta desaparecer. ¿Qué había ocurrido? Simplemente que la agresividad de los jóvenes en plena explosión de testosterona no tenía como antídoto la jerarquía y el ejemplo que proporcionaban los viejos.

Este experimento se relacionó con otra observación similar, esta vez con seres humanos como protagonistas. Se ha estudiado, por ejemplo, que las tribus que logran sobrevivir mejor a las sequías que con tanta frecuencia asolan África son las que tienen más integrantes de edad. En este caso, la experiencia de los años sirve para buscar agua o alimentos, pero también para mantener el orden y la concordia en situaciones difíciles. Todo esto hizo reflexionar a mi amiga sobre algo que seguramente ustedes han pensado también.

¿No será que esta sociedad nuestra, adoradora de la juventud, en la que los viejos imitan a los jóvenes y no al revés como antes ocurría, se está quedando huérfana de algo fundamental? ¿No será que en el altar de la eterna juventud regido por «mi edad no está en mi DNI sino en mi espíritu, etcétera» estamos sacrificando un papel que es fundamental en la sociedad? El de guía, el de referencia, el de la experiencia.

Posiblemente la situación no sería tan grave si los viejos (y digo la palabra con toda intención, ya basta de eufemismos tontos), además de abdicar de nuestro rol, no estuviéramos adoptando además el comportamiento infantiloide imperante. Ahora lo guay es ser espontáneo, transgresor, impulsivo, y eso está muy bien en un joven. Pero los jóvenes no necesitan que los imitemos. Necesitan más bien referentes, modelos, y difícilmente puede uno ser modelo de nada si se comporta como un quinceañero.

Hay quien piensa aún que ser padre consiste en convertirse en colega de sus hijos. Recuerdo que cuando mis hijas eran pequeñas me preguntaban en entrevistas si yo era su mejor amiga, a lo que yo respondía que no, que era su madre, que me parecía más importante. Me granjeé tremenda fama de madrastra entre los entrevistadores de revistas del cuore, pero me dio igual. Sigo creyendo que no ayudamos a nuestros hijos cuando nos ponemos a su altura, porque ellos necesitan mirar hacia arriba y no hacia el costado y mucho menos hacia abajo.

En la novela de Golding (ver en vídeo), los niños convertidos en salvajes comienzan a adorar y a temer una cabeza de jabalí ensangrentada y llena de moscas. A falta de otros modelos, convirtieron al ‘Señor de las moscas’ en su referente. ¿No estará pasando lo mismo con nuestros jóvenes? Así parece sugerir lo que uno lee a diario. Niños que violan a niños, bullying, acoso, burla… Eso por no mencionar comportamientos que todos ya damos por buenos como hablar mal a los padres, a los maestros, faltas de respeto, desobediencia y caprichos sin fin. Hay quien piensa que poner coto a ciertas conductas es coartar libertades. Yo, en cambio, me pregunto si no estaremos haciendo un flaco favor a las generaciones venideras abdicando de lo que siempre ha sido responsabilidad de los viejos de la manada: servir de guía, de muro de protección y también, por qué no, de contención.

Representatividad y responsabilidad en política

Los partidos suelen contener dos o más “almas” políticas; las personas sólo hemos de mantener un alma, que ojalá sea totalmente libre y responsable.

La realidad política vasca (u otras) merece ser analizada desde dos criterios básicos, de representatividad social y de responsabilidad histórica. Más aún en esta coyuntura histórica en la que la violencia puede desaparecer de un escenario distorsionado por su crónica influencia.

La representatividad política debe derivarse, exclusiva e inequívocamente, de la única fuente de legitimidad democrática: las urnas. Sólo los votos contados escrupulosa y puntualmente otorgan representación, sin más consideraciones que las del respeto a la igualdad de oportunidades en las convocatorias electorales. Quizá el panorama vasco se ha visto afectado por la aberración de la violencia, en múltiples sentidos que convendría superar lo más urgentemente posible. Por supuesto, sólo los votos válidos y positivos confieren representación, porque los votos blancos, nulos o la abstención expresan opciones legítimas,… pero no computables en la imagen global de delegación política.

La representación efectiva de las distintas formaciones políticas vascas se ha deformado por factores que merecen ser enumerados, y cuya cuantificación sería de cálculo polémico. Por un lado, están algunos agentes habituales en cualquier sociedad contemporánea, como son los medios de comunicación que prestan especial atención a determinados partidos en función de sus intereses corporativos (eufemísticamente coincidencia ideológica) o de la capacidad de los partidos para “generar noticias” (generalmente por su facultad de convocatoria de sucesos inusuales). Por otro lado, el poder provee siempre más tribunas: poderes públicos (incluido el judicial que también conforma proselitismo), poderes mediáticos (ya citados y multiplicadores) y los poderes económicos (subyacentes dado que son origen y destino de la influencia política).

Lo cierto es que aunque un partido (como el PSOE o el PP) hable desde las macrocorporaciones de prensa, desde la (ex)presidencia de gobierno, desde la judicatura, desde la patronal empresarial o desde el defensor del pueblo, sus votos son sus votos en cada marco administrativo. Análogamente, que la autodenominada izquierda abertzale hable desde Batasuna y desde EHAK incluso mientras ETA aprende a balbucear sin disparar, no triplica sus votos, por más que semana tras semana sus simpatizantes desfilen en las distintas capitales vascas con un empeño digno de la mejor causa.

Los ciudadanos sólo ejercemos nuestra decisión política una vez, al votar, sin que podamos añadir peso al voto individual por más que pertenezcamos a un sindicato, a una iglesia, a dos asociaciones profesionales, a tres sociedades deportivas o a siete plataformas sociales. Por salir a la calle con una pancarta cada fin de semana no aumenta nuestro valor político, aunque sí la pretendida visibilidad social.

La responsabilidad política deriva, a escala individual o colectiva, de la libertad. Somos responsables, en tanto que somos libres. Esto vale para las personas, a título individual, para los partidos políticos o para el conjunto de la sociedad. Y la responsabilidad es acumulativa, no desaparece cuando cambia una legislatura, ni siquiera cuando cesa la violencia política.

Los partidos, ya estén en el gobierno o en la oposición, son responsables de sus anteriores actuaciones parlamentarias, sociales y, en su caso, gubernamentales a escala municipal, territorial o nacional. Igualmente, las personas que han ejercido su libertad de actuación, deben responsabilizarse de sus actos. Incluso la sociedad como conjunto debe ser coherente y asumir su responsabilidad histórica, especialmente ante quienes fueron víctimas de lo que colectivamente no se quiso, supo o pudo impedir. Todos, sociedad, partidos y personas, hemos de responder de nuestras obras, de nuestras palabras,… y de nuestras silencios.

Como en cualquier país del mundo, en la sociedad vasca coexisten partidos políticos con muy variable grado entre el prosaico pragmatismo y la entelequia sublime. Y, al igual que sucede por doquier, el grado de realismo se adquiere desde las posiciones de gobierno ejercido, mientras que la oposición pertinaz suele derivar hacia la quimera. Sólo así entendería un ajeno a la política vasca que una entidad como Batasuna reitere hasta la saciedad su petición de un marco de referencia (el conjunto de Euskal Herria) donde sus posiciones políticas (independentismo albanés) y sociales (confuso marxismo) se hacen aún más minoritarias que en la Comunidad Autónoma Vasca.

Muchos vascos deseamos superar un pasado político desfigurado por demasiada violencia, y donde las voces (cuando no gritos) no se distribuyen en función de los votos. Ansiamos y merecemos una paz serena que nos permita mostrar una panorámica despejada de la representación política del pueblo vasco, en la Comunidad Autónoma, en la Comunidad Foral y en Iparralde. Quizá reduciendo la dispersión de voto entre tan numerosas opciones partidistas, donde los micropartidos habrán de fusionarse o desaparecer, para sobrepasar un porvenir de algarabía con diez o doce partidos (PNV, PSOE, Batasuna –con sus innumerables denominaciones-, PP, UPN, CDN, EB, IU, EA, Aralar, y los vascofranceses), con el resultado de gobiernos multipartitos de gestión inconexa en minoría parlamentaria. Entonces habrá que asumir, sin lastres, sin vetos, sin tutelas, sin miedos, toda nuestra responsabilidad a la hora de votar y todo el valor de la representación política que resulte. Con naturalidad y madurez Versión .DOC para imprimirejerceremos una democracia que nos permita ser más responsables, más tolerantes, más solidarios y, seguramente, más felices.

Versión final en: mikel.agirregabiria.net/2006/rere.htm

Perogrulladas para Ibarretxe y Zapatero

Necesitamos que nos expliquen conceptos políticos básicos que antes del barullo mediático creíamos mutuamente compartidos.

1. ¿No se nos dijo que, en ausencia de violencia y por caminos democráticos, todos los proyectos políticos eran legítimos? ¿O quería decirse que sólo aquellos que no cambien nada?
2. ¿Simplemente hay que esperar a que desaparezca ETA? Bien, porque eso es lo que propone el Lehendakari, como condición previa del referéndum.
3. ETA sobra como todos anhelamos, y hasta los de Batasuna dicen en privado. ¡A ver si se enteran los últimos agresores con "soluciones militares" en Europa!
4. Si es posible y plenamente respetable por todos que alguien se sienta sólo español, o vasco y español simultáneamente, ¿no es posible que otro se sienta sólo vasco? ¿Quién determina que tal opción no es válida?
5. Si una sociedad está dividida entre el 65% y un 35%, y no es posible que la mayoría del 65% aplique su visión política, entonces ¿debe seguir siendo el 35% quien se salga con la suya siempre, imponiendo su conciencia nacional minoritariamente respaldada? Si caben dudas sobre los porcentajes, ¿por qué no resolverlo pacíficamente en las urnas?
6. Toda propuesta de reforma constitucional es, por definición, inconstitucional hasta que se aprueba para que quepa en la nueva constitución, porque si no fuese anticonstitucional no habría por qué reformar el articulado constitucional previo.
7. Si dos partidos unionistas –lícitamente-, PP y PSOE, se negaron en redondo al plan Ardanza que ahora añoran (el PP también se negó al Estatuto), luego rehusaron leer siquiera el Plan Ibarretxe, después confiaron en que el poder judicial no detuviese y finalmente que no sería aprobado en Vitoria, ¿cuándo lo negociarán? ¿Nunca jamás? ¿Quién les dio el derecho a veto desde la minoría? Si dicen que el nuevo “Estatuto para la Comunidad de Euskadi” es secesionista (que no lo es, pero podría serlo), por qué no les presenta algún partido un plan legítimamente independentista, para que se aprecien las notables diferencias.
8. Las naciones, o incluso los municipios, que se han segregado (que no es el caso, pero podría serlo), ¿lo han sido tras el voto favorable de la totalidad de la unidad preexistente? ¿Toda la Unión Soviética votó a favor de la independencia de Letonia, Lituania y Estonia, y bien que tenía una constitución y un ejército nuclear para suspender una autonomía?
9. ¿Debe la voluntad popular someterse a la norma escrita, porque lo fue una vez y para siempre, o debe la ley adaptarse y surgir de la voluntad popular?
10. Si un proyecto aprobado por mayoría absoluta en el parlamento vasco no es legítimo, ¿para qué sirven entonces las votaciones y todo el sistema político en Euskadi?

Un plan escolar llamado Jokin

El suicidio de Jokin merece una reflexión colectiva y un urgente programa educativo anti-bullying.

Jokin era un chaval de 14 años que se arrojó desde la muralla de Hondarribia el aciago martes 21 de septiembre después de sufrir el acoso de un grupo de compañeros de clase. La autopsia demostró claros signos de haber sido golpeado días antes del suicidio. Ocho condiscípulos de Jokin fueron expulsados temporalmente del instituto.

A Jokin le fallamos todos, los educadores (verdaderos), los adultos (verdaderos), los amigos (verdaderos),… todos los que no previmos y atajamos un caso tan cruel que estaba aconteciendo en un espacio protegido como debe ser el entorno educativo. A Jokin le persiguieron sistemática e impunemente una “banda” de adolescentes de 4º de la ESO con reiteradas amenazas, humillaciones, vejaciones y palizas, conocidas por una parte del profesorado y alumnado del centro.

A sus verdugos adolescentes sin escrúpulos morales, no supimos enseñarles valores humanos suficientes para rechazar semejante conducta despiadada y mafiosa. Al mismo Jokin no supimos educarle para pedir ayuda a su familia o a un tutor vocacional, ni para rechazar ese falso concepto de cuadrilla que protege a los explotadores. Tampoco supimos inculcarle a Jokin el valor y el apoyo que evitase la ceguera de un martirio que le llevó a la desesperación.

La muerte de Jokin es un monstruoso fracaso de ingentes dimensiones familiares, educativas, sociales y éticas. La deriva de una sociedad que no se revuelva inmediatamente ante el sacrifico de Jokin no merece sino el calificativo de culpable por acción y por omisión. Nada nos define a todos nosotros mejor que el mensaje desgarrador de un compañero de Jokin en su mismo chat: "Cuanto más tiempo pasa peor me siento. Es como un gusano que come mi interior por no haberte defendido".

La muralla de Hondarribia se ha llenado de velas, flores y mensajes. La dirección del instituto ha comentado que "Quizás hemos actuado con demasiada lentitud". Se ha abierto una doble investigación escolar y policial. Pero todo ello no basta si no aseguramos que ningún otro Jokin esté sufriendo la misma tortura. Hemos de reaccionar inmediatamente desde la indignación de que sucesos así acontezcan entre nosotros.

La historia de Jokin debe ser contada y comentada, hoy mismo, en todas las aulas de la ESO. Y luego preguntar: ¿Algo así sucede entre nosotros? Hemos de instaurar un programa educativo generalizado “anti-bullying”, de prevención de las agresiones verbales o físicas entre condiscípulos, con terapias y prevención activa para “intimidados” en primer lugar y, también, de reeducación y rescate para los “agresores”. Se ha estimado, en una reciente tesis doctoral de José María Avilés, que el abuso entre condiscípulos alcanza episódicamente al 5,6% del estudiantado, y que el 1,5% del alumnado (una cifra inmensa de niños y jóvenes) padece esa intimidación cotidiana y persistente.

El acoso entre iguales es un serio problema educativo velado y poco estudiado. El término “abusón” siempre ha formado parte del vocabulario escolar. Causa un indecible sufrimiento entre las víctimas, que pueden llegar al suicidio, y efectos nefastos en agresores y espectadores. Suele pasar desapercibido entre el profesorado y las familias o provocar su impotencia, al no saber cómo afrontar un tema que puede tener gravísimas consecuencias sociales. Son características de este tipo de acoso la desigualdad física o de poder entre agresores y víctima, las acciones repetidas en lugares y tiempo, con intencionalidad de atemorizar. Existen componentes físicos, verbales, sociales y psicológicos que marcan a las personas protagonistas en su futuro social, más allá del periodo escolar. La práctica consiste en ejercer violencia repetidamente contra alguien que no puede o no sabe defenderse: golpes, empujones, insultos, robos de bocadillos o tareas, que atemorizan y aíslan a la víctima, generándole además anticipada angustia. Antes de salir de casa ya sufre lo que le puede pasar.

El agresor, más frecuentemente varón, habitualmente es más fuerte físicamente o de carácter y sin sentimiento de culpabilidad ("el otro se lo merece"). Se acostumbra a la extorsión sin consecuencias, pudiendo evolucionar en el futuro hacia la delincuencia o la agresión familiar. La víctima, también más frecuentemente varón, suele ser de baja autoestima, con dificultades de relación, no manteniendo tras de sí un grupo que le proteja y trata de escaparse de la agresión, protegiéndose con enfermedades imaginarias o somatizadas. Los espectadores o espectadoras que no intervienen y se acostumbran a ver como normales las situaciones injustas, llegan a inmunizarse ante el sufrimiento ajeno. Cualquier lugar donde no haya personas adultas observando es susceptible de ser el escenario de la intimidación: patios, alrededores,...

En la etapa escolar, los responsables de la prevención y corrección del acoso somos tanto los familiares de agresores, de espectadores o de víctimas, como el profesorado y el resto del personal adulto de los centros de enseñanza. Por ello es apremiante que los diferentes estamentos de la comunidad escolar tomemos el tema con la prioridad que merece y elaboremos un plan propio de detección y corrección del problema. Se propone que todos los centros escolares, y fundamentalmente en los niveles de Enseñanza Primaria y Secundaria, elaboren un plan 'antibullying' específico, con terapias para el alumnado víctima y victimario, en su caso recurriendo a profesionales o siquiatras colaboradores. Estos planes podrían seguir protocolos innovadores, como el denominado Preconcimei propuesto por el citado Avilés para evaluar el grado de presencia del acoso escolar a través de cuestionarios entre el alumnado, el profesorado y los progenitores, así como una guía para planificar la actuación y las terapias en cada centro, incluyendo el método desarrollado en 1989 por el psicólogo sueco Anatol Pikas, con fórmulas combinadas incluyendo los ‘bully courts’ o tribunales escolares creados en el Reino Unido. Los resultados en los centros británicos o nórdicos donde se ha intervenido con el sistema Pikas han sido muy satisfactorios con un índice de víctimas reducido al 40%.

El nombre de Jokin podría servir para intitular un programa 'antibullying' de aplicación inmediata en nuestro sistema educativo. Así reconoceríamos su sacrificio para conmover nuestros corazones de adultos, y materializaríamos el deseo último que horas antes de tomar la fatal decisión escribió Jokin en su chat: "¡Libre, oh, libre. Mis ojos seguirán aunque paren mis pies!".

Política digital en 2010, nuestra opción políRica

Política digital en 2010

Política Digital en 2010 by Mikel Agirregabiria on Scribd

Hemos recibido de manos de sus editores Miguel Ángel Casado, Igor Filibi, Estefanía Jiménez, Jone Martínez e Iker Merodio la publicación de "Política y medios de comunicación: reflexiones poliédricas sobre una realidad compleja". Incluye entre las páginas 69 y 74 nuestra aportación, bajo el título de "Política digital en 2010", que hemos anexado arriba. Es nuestro alegato a favor de una evolución hacia una política más lírica, políRica, que recomendamos leer en el PDF anexo que se puede descargar de la red. Entresacamos algunas de las tesis expuestas:
  • ... Todo lo relacionado con la nueva realidad digital ha alterado y completado nuestra identidad personal y colectiva. Aspectos que formaban parte de nuestra intimidad, por deseo propio o por imposibilidad de darlo a conocer, son expuestos al dominio general bajo un nuevo epígrafe de la “extimidad” en todas sus facetas. La comunicación se ha multiplicado porque los canales de las redes sociales se han desplegado y siguen creciendo...
  • Toda esta realidad social está calando a velocidad gradual, acelerada e imparable en nuestras vidas. Lo previo, el Internet de masas semejante a los medios de comunicación previos por otra vía (denominada web 1.0), ha dado paso a los blogs, los wikis, el comentario y la innovación accesible para toda la población en el fenómeno 2.0 que caracteriza la actualidad digital. Su impacto ha sido y seguirá siéndo irreversible en ámbitos como la educación, la comunicación, la publicidad, la captación de fondos, la gestión de empresas o instituciones, aspectos todos ellos que componen la quintaesencia de la Política, cuyo modo de funcionar se resiste por inercia como ha sucedido en los campos citados, hasta que el tsunami de lo 2.0 ha desbordado todas las reticencias del pasado.
  • En una sociedad como la nuestra, el País Vasco en el Estado Español y en la Unión Europea, son numerosas las reflexiones sobre cómo habría de propiciarse una Politika 2.0 para aprovechar la disponibilidad de herramientas tan poderosas para perfeccionar nuestra democracia, siempre perfectible como cualquier sistema humano.
  • La malhadada pervivencia de la cruel violencia política nos marca como país y como ciudadanía y nos desalienta como seres humanos. Podría decirse, que ha llegado a bloquearnos en nuestras formulaciones democráticas, que se ha caído en una rueda de desánimo y de rutina donde se ha instalado el enfrentamiento partidista, la simplificación del maniqueísmo y lo peor, el hastío de gran parte del electorado, especialmente grave en el caso de la juventud, que no se ve representada por la clase política vigente.
  • La ciudadanía, a la que no se ha cultivado ni formado debidamente en temas políticos con una visión de altura y de futuro, ha llegado a considerar estadísticamente que la misma clase política es uno de sus mayores problemas, ascendiendo imparablemente en la escala de peligrosidad. Si llegados a este punto, al borde del precipicio, no se aprecia paladinamente la necesidad de reformar en profundidad la manera de hacer política es que nuestra ceguera es alarmante.
  • Afortunadamente contamos con grandes aliados, comenzando por el propio sentido común generalizado entre la población, y su infinita paciencia con quienes gobiernan y gestionan la cosa pública, aunque todo tiene un límite que no conviene tensionar más. Además, también la red y sus ilimitadas capacidades de conexión social pueden propiciar caminos de empoderamiento de la sociedad civil, permitiendo una mayor (porque casi estamos en cero) participación política.
  • Cuando se analiza con una visión 2.0 la decimonónica política al uso, es patente sus palmarias insuficiencias… y su necesaria innovación en profundidad. Citemos algunas de las más penosas deficiencias: la democracia representativa se ejerce por listas de candidaturas desconocidas, sin primeras vueltas, sin apenas consultas durante las legislaturas, con cámaras parlamentarias multiplicadas (3 ó 4 forales, autonómica, dos estatales y otra europea) e ineficaces, donde cada persona no sabe quién le representa (ni siquiera la representación conoce su distrito), con un altísimo coste desde los centenares de alcaldías, concejalías, con nada menos que 112 municipios sólo en Bizkaia para menos de 1.200.000 habitantes, para una escasa representación del electorado. Como resultado de todo ello, sigue siendo “el principal partido, la abstención”.
  • Ante esta situación, que sólo complace a quienes disfrutan de las “ventajas” de haber sido elegido por una cúpula partidista para ir en los primeros puestos de una lista cerrada, es precisa una reflexión conjunta, pausada e inmediata partiendo de una realidad, incontestable para la gran mayoría: el sistema es, quizá el menos imperfecto, pero urge su rápida y profunda remodelación.
  • Bien es cierto que estamos tratando una materia muy delicada, la política, (también lo es la educación, la comunicación,…), pero posponer la renovación nos llevaría a una situación más dramática y difícil. Justamente en una época de crisis económica y social, la atención al sistema político (y a su propia enmienda) es inaplazable.
  • Aunque la mudanza deberá efectuarse con una prudente gradación, las modificaciones menores -pero significativas- no pueden aplazarse ni un minuto más. Derivado del contrasentido de tanta representación política de personas desconocidas para sus votantes, habrá que sistematizar con mayor eficiencia y eficacia quién es quién en cada puesto de responsabilidad política. Las camarillas que dirigen todo el país se concentran en apenas unas pocas personas, de cuatro o cinco formaciones políticas, aunque luego sean casi un millar (en Euskadi) quienes ocupan cargos, demasiado teledirigidos desde sus centrales de partidos. El resto de la sociedad apenas logra articular una participación con los contados órganos de barrio, plataformas ciudadanas, o sindicatos y organizaciones empresariales cuya estructura no es exactamente democrática. El grueso de la ciudadanía, ante tal panorama, parece desentenderse… y refugiarse en la queja y la atribución de la clase política… como uno de sus mayores problemas.
  • Por todo ello, se debe dar voz a la ciudadanía, algo que ya es perfectamente posible a través de las redes 2.0. La blogosfera apenas se está utilizando, y sólo para reproducir el mismo tipo de comunicación de masas que se encauza por prensa o medios audiovisuales. Pero la web 2.0 puede superar, sin siquiera eliminar aunque sí reposicionar, los sistemas de mera información anteriores, porque su capacidad de interrelación permite perfeccionar aquellas formas de comunicación unidireccional y complementar sus cauces permitiendo una intercomunicación desconocida e inimaginable hasta la fecha.
  • La inteligencia colectiva de un electorado 2.0 supera al saber del subconjunto de su "simpatizancia" 2.0, y más aún el del subgrupo aún más reducido de la militancia 2.0, y mucho más que la sabiduría de esas decenas de cargos políticos e infinitamente más que el conocimiento de sus contados miembros de la cúpula. Más aún, todos los partidos políticos podrían aprender mucho si extienden el colectivo de exploración y recaban la opinión del conjunto de la ciudadanía a través de procedimientos enteramente abiertos del crowdsourcing, como lo hacen empresas e instituciones en ámbitos planetarios.
  • La ciudadanía ya no sólo es "consumidora" de una opción política, sino "productora" de ideología y de soluciones también. El concepto de "prosumer" o "prosumidor" es perfectamente aplicable a la política, y ello disuelve las diferencias entre militancia y electorado. Antes se consideraba que sólo la militancia podría votar internamente para decidir cuestiones de partido, suponiendo que había un electorado cuyo rol se limitaba a aceptar lo propuesto. Esto ya no cabe a corto plazo: quien vaya a votar una opción partidista debe poder coparticipar en todo lo que sea posible. Sólo si nos sentimos copartícipes de las decisiones políticas, podremos sintonizar y defenderlas como propias.
  • La militancia ciega, de lo que decidan los líderes, es cosa del pasado. El genuino liderazgo es abierto, participativo, busca la suma y la sinergia interna... y externa. La política no deja de ser una actividad más ejercida por seres humanos. En el siglo XXI necesitamos una ciudadanía educada para sentirse personas, antes que nada. Sentirse demócratas, y reconocer las actitudes que no lo son. Y entre demócratas, el resto son matices, legítimos y necesarios, pero destacando lo que de común tiene toda la ciudadanía. Si esto no es entendido, si se prosigue con la política al uso ésta desencantará y aburrirá aún más... A veces, sospechamos que hasta a la misma clase política.
  • La escucha activa y el fomento de la participación ciudadana deben ser el paradigma de los Partidos 2.0, alterando toda su práctica actual de asambleas cerradas, información limitada a militancia, anticipar proyectos para ser sometidos al análisis comunitario. Y todo ello, porque el ciberespacio es una parte esencial de nuestra realidad cotidiana.
  • Parafraseando a Martin Gardner, “nunca subestimes el analfabetismo científico (¿político?) del público”, los partidos se han basado y han abusado de dicho desconocimiento. La formación para una ciudadanía responsable debería ser una premisa y un eslogan para distinguir la democracia interna y externa que caracteriza a cada formación partidista. Desde el liderato se debería proclamar aquello de "la política NO tiene cerebro: use el suyo, el de cada miembro de la ciudadanía", en lugar de lanzar proclamas y simplificaciones, y ello en toda ocasión, antes de entrar en una votación o de cualquier acto político.
  • La blogosfera es una parte palpable de nuestro mundo. La presencia y extensión de las blogosferas políticas, tanto de partidos de estructura convencional como de nuevos partidos nacidos de la web 2.0, podrían perfeccionar la gestión política. De ahí que sea muy recomendable propiciar los primeros encuentros formales de las blogosferas para converger y establecer cauces de participación e interacción. En tanto son más cercanas a la ciudadanía podrían aportar un buena dosis de moderación y de tolerancia, que habrán de ser creciente entre las militancias 2.0 de cada opción política, mientras no se subsuman en un electorado global 2.0.
  • El protagonismo de las blogosferas políticas, como intérpretes de las mayorías y minorías sociales de cada momento, logrará minimizar la abstención (primera medida del fracaso político y de la deserción de la responsabilidad ciudadana) y propiciará una nueva dialéctica política que está naciendo en la red de redes. Además, los partidos podrán emerger desde su fortaleza interna y orientar su liderazgo hacia el electorado que no les vota aún.
  • Así se avanzará en el camino de la historia. Según Carl von Clausewitz la política era una continuación de la guerra por otros medios. Aquella política, la única que hemos conocido, fue una afortunada superación de la guerra. Y una política 2.0 será una evolución de la política 1.0. Porque la política de la que parecemos no poder escapar apenas supera la conversión de los cuarteles en parlamentos, pero aún los discursos políticos suenan como arengas militares, y las jerarquías partidistas remedan demasiado bien los galones prusianos.
  • Los partidos han de evolucionar en su organización y cultura para parecerse a movimientos más inspiradores y participativos. Con una metáfora cinematográfica, en ocasiones la política que se nos transmite desde los massmedia se asemeja al monstruo de Frankestein cuando se acerca a la niña, que representa el electorado joven, conectado y actual. La secuencia debe culminar con la conversión del monstruo, no con la destrucción de la niña. La política 2.0 debe ser algo más fresco, más novedoso, más sexy, más atractivo,... para la juventud, para la ciudadanía recién llegada de otros países, para las mujeres y, en general, para toda la ciudadanía.
  • La política 2.0 debe adquirir tintes de políRica, o política lírica, que es un estadio superior de la política épica (polépica) que hemos conocido y que aún pervive, donde el enfrentamiento y la identidad por oposición a los demás es una pauta constante. En políRica, regida por una ética ubuntu (la persona se hace humana a través de los demás), se prefiere empoderar a la ciudadanía y no subordinarla pidiendo que deleguen su voto. Una sociedad políRica no desea caudillos épicos, sino que busca y destaca mumis líricos que actúen de catalizadores del sentir ciudadano.
  • Todo ello debe generar un panorama radicalmente distinto, donde cualquier forma de violencia (incluida la verbal) sea repudiada radicalmente y amortice inmediatamente a quien sucumba con ella. En política lírica (políRica), y en la vida feliz, no sólo se trata de convencer a los demás, sino de esforzarse para ser convencido por ellos, en reconocer los previos errores propios.
  • La políRica no sólo se basa en el respeto de las diferencias, sino que apuesta por el disfrute de la diversidad que enriquece las semejanzas. Hasta el léxico política se muda, desde los bélicos términos de "armas electorales" o "militancias partidistas" para alertar del peligro de que otros ganen. La políRica prefiere "almas solidarias" y "civilizancias democráticas" anunciando la esperanza de que podemos ganar juntos... que es la única forma de triunfar. En políRica desaparecen los vencedores y los vencidos, y sólo quedan convencedores y convencidos en un plano de igualdad y mejorados por igual.
  • Para concluir este alegato prospectivo, y para animar a dar los primeros pasos en esta dirección, es preciso manifestar un elemento convincente... para los actuales dirigentes políticos. Quizá el proceso será más lento de lo deseable, pero asimismo será muy valorado por el electorado como un factor diferencial para los partidos que lideren esta progresión hacia la políRica, frente a quienes sólo acepten la evolución cuando sea inevitable.
  • Blog del equipo ev09: eleccionesvascas2009.wordpress.com. Algunos de los posts nuestro sobre este colectivo ev09, Elecciones vascas 2009. Más posts sobre políRica, y algunas imágenes de nuestra visión políRica.

¿Y si Caín tuviera razón? Abel, una novela sobre la libertad

Nos referimos al libro “Abel” del escritor italiano Alessandro Baricco (@bariccoale). Podría titularse  “El silencio de Dios y el grito del hermano: la tragedia de Caín contada desde la herida” Es una novela breve y poética en la que se reinventa el relato bíblico de Caín y Abel, pero se hace con un giro profundo y contemporáneo. 

La historia es narrada por Caín, el hermano que, según la tradición, mató a Abel. Sin embargo, aquí no se presenta como un villano, sino como alguien que intenta comprender el misterio de su hermano y la razón por la que Dios lo prefería. Baricco nos ofrece un relato introspectivo, simbólico y filosófico, donde Abel no es simplemente una víctima inocente, sino una figura casi enigmática, casi divina, que desconcierta a todos a su alrededor, incluido su propio hermano. 

La narración Abel cuestiona la lógica de Dios, el sentido del sacrificio, la naturaleza del amor fraternal, y el dolor de ser ignorado. El estilo de Baricco es sobrio, lírico y cargado de significado. Más que una historia lineal, es una meditación sobre el bien, el mal, el misterio de la elección divina y la soledad del ser humano frente al absoluto.

En esta reinterpretación, Abel no es solo un hermano bueno e inocente, como en el relato bíblico tradicional. Baricco lo presenta como una figura casi mística, impenetrable y pura, pero también incomprensible y hasta perturbadora para quienes lo rodean. No habla mucho, pero su sola presencia descoloca. Parece tener una conexión directa con lo divino, lo que genera en Caín una mezcla de admiración, frustración y dolor. Abel representa la gracia inexplicable, la elección que no se justifica, el misterio del por qué algunos son “amados por Dios” sin que lo merezcan más que otros. En ese sentido, no es tanto una víctima, sino un símbolo de lo inalcanzable, lo que despierta preguntas más que respuestas. 

Caín es quien narra la historia, y en esta versión, su figura está profundamente humanizada. No es simplemente un asesino envidioso, sino alguien que no logra entender por qué no es suficiente, por qué su esfuerzo no es reconocido, por qué su hermano es amado sin explicación. Vive en un estado de dolor, desconcierto y marginalidad, viendo cómo su hermano encarna algo que él jamás podrá alcanzar. La relación entre ambos es profundamente asimétrica: Caín necesita comprender a Abel, pero Abel nunca parece necesitar comprender a Caín. Eso crea una tensión casi existencial, que va creciendo hasta la tragedia final, que no es solo un acto de violencia, sino una reacción desesperada ante lo incomprensible. 

En resumen, Baricco no narra un crimen pasional, sino un drama existencial, donde Abel simboliza lo divino y lo inexplicable, y Caín representa al ser humano común que, por no poder comprender el misterio, termina destruyéndolo. 

Alessandro Baricco nació el 25 de enero de 1958, en Turín, Italia. Escritor, ensayista, dramaturgo, director de cine y músico Alessandro Baricco es uno de los escritores italianos más reconocidos de las últimas décadas. Se hizo famoso con su novela “Seda” (Seta, 1996), traducida a más de 30 idiomas y adaptada al cine. Sus obras combinan belleza literaria, reflexión filosófica y una sensibilidad muy particular. También ha trabajado como guionista, crítico musical y ha dirigido películas. 

Alessandro Baricco es fundador de la Scuola Holden, una prestigiosa escuela de escritura en Turín. Sus novelas más conocidas incluyen Seda, Océano mar, City y Mr. Gwyn. Su estilo mezcla lo clásico con lo contemporáneo, siempre explorando las emociones humanas con un lenguaje elegante y accesible.