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El histórico Hotel Entremares al inicio de La Manga

El Hotel Entremares, inaugurado el 8 de julio de 1966 (aunque a veces dicen el 6-6-66), marcó un hito en la historia de La Manga del Mar Menor  en Murcia (otros posts). Este complejo hotelero de máxima categoría se erigió en la entrada de La Manga, kilómetro1, a escasos metros de las primeras edificaciones ya construidas.

Veamos algunos detalles interesantes sobre su creación y relevancia: El Entremares ocupaba una superficie de 17.000 metros cuadrados y estaba estratégicamente situado a orillas del mar. Su construcción representó una apuesta económica significativa del Régimen, y la prensa de la época destacó su importancia internacional. El hotel contaba con 112 habitaciones, un embarcadero y un campo de deportes. Su costo total ascendió a 75 millones de pesetas. Durante la inauguración, el subsecretario de Turismo, Antonio García Rodríguez-Acosta, afirmó que el Estado español había recaudado unos mil millones de dólares en 1965 para equilibrar la balanza de pagos. 

Esto convirtió el proyecto de Tomás Maestre Aznar (el promotor de La Manga) en una verdadera “razón de Estado” para el régimen. Aquel Entremares (reportaje) y otros hoteles históricos en La Manga contribuyeron al desarrollo económico y arquitectónico de la zona, dejando una huella perdurable en su entorno. 
Histórico Hotel Entremares al inicio de La Manga
Lo mejor es su ubicación en primera línea de playa.

Su impacto significativo en el turismo de La Manga del Mar Menor:
  • Atracción de Turistas: El Entremares, al ser un hotel de máxima categoría, atrajo a turistas nacionales e internacionales. Su ubicación estratégica a orillas del mar y su infraestructura de calidad lo convirtieron en un destino atractivo para los viajeros. 
  • Desarrollo Económico: La construcción y operación del Entremares generaron empleos y estimularon la economía local. Además, su presencia impulsó el crecimiento de otros negocios relacionados con el turismo en la zona. 
  • Promoción de La Manga: El Entremares se convirtió en un ícono arquitectónico y turístico. Su inauguración en 1966 fue ampliamente cubierta por la prensa, lo que contribuyó a la promoción de La Manga como un destino de vacaciones. 
  • Referente para otros Hoteles: La existencia del Entremares inspiró a otros hoteles y complejos turísticos a establecerse en la región. Su éxito demostró que La Manga tenía potencial para atraer a visitantes exigentes. En resumen, el Hotel Entremares dejó una huella perdurable en la historia de La Manga, influyendo positivamente en su desarrollo turístico y económico. 🌴🏨
    Vistas desde el histórico Hotel Entremares al inicio de La Manga
El Hotel Entremares no solo dejó una huella arquitectónica y económica en La Manga del Mar Menor, sino que también tuvo un impacto social significativo:
  • Prestigio y Elegancia: El Entremares se convirtió en un símbolo de prestigio y elegancia. Su construcción y diseño moderno atrajeron a una clientela selecta, incluyendo a personalidades destacadas de la época. La presencia del hotel en La Manga elevó el estatus de la región como un destino de lujo. 
  • Encuentro de Culturas: El Entremares fue un punto de encuentro para personas de diferentes nacionalidades y culturas. Turistas, empresarios y artistas se congregaban en sus instalaciones, creando un ambiente cosmopolita y enriquecedor. 
  • Eventos Sociales y Culturales: El hotel albergó numerosos eventos sociales, como recepciones, bailes y cenas de gala. Además, se realizaron exposiciones de arte y conciertos en sus espacios. Estas actividades contribuyeron a la vida cultural y social de La Manga. 
  • Empleo y Formación: La apertura del Entremares generó empleos directos e indirectos para la comunidad local. Muchos residentes encontraron trabajo en el hotel, lo que mejoró su calidad de vida. Además, se ofrecieron oportunidades de formación y capacitación en hospitalidad y turismo. 
  • Legado Duradero: Aunque el Entremares ya no existe en su forma original, su legado perdura en la memoria colectiva de La Manga. Las historias compartidas por quienes vivieron o trabajaron en el hotel continúan inspirando a las generaciones actuales. En resumen, el Hotel Entremares no solo fue un edificio imponente, sino también un espacio donde se entrelazaron vidas, culturas y experiencias, dejando una marca imborrable en la historia social de La Manga.
Histórico Hotel Entremares al inicio de La Manga

Álbum de imágenes actuales del Hotel Entremares.

Historia de La Manga del Mar Menor (Murcia)

La Manga del Mar Menor  en Murcia (otros posts) es una franja de arena estrecha y alargada que separa el Mar Menor (una gran laguna salada) del Mar Mediterráneo. Tiene unos 22 kilómetros de largo y su anchura varía entre 100 y 1.200 metros. Esta formación natural es única en Europa. 

Orígenes geológicos: Hace miles de años, la zona era una bahía abierta al Mediterráneo. Pero con el tiempo, las corrientes marinas y los sedimentos fueron formando una serie de bancos de arena, que terminaron cerrando la bahía casi por completo, dando origen al Mar Menor. Solo quedó comunicación con el Mediterráneo a través de canales naturales llamados golas

Época antigua: Los romanos ya conocían el Mar Menor, al que llamaban “Lacus Spartarius”. Usaban la zona para pescar y extraer sal. Más tarde, en la Edad Media, la zona estaba casi despoblada, solo usada por pescadores y pastores. 

Siglos XIX y XX: Hasta mediados del siglo XX, La Manga era un territorio prácticamente virgen, cubierto de dunas y vegetación silvestre. Se accedía en barca o con dificultad. En los años 1960 empezó su transformación radical. El empresario Tomás Maestre lideró un proyecto de urbanización para convertir La Manga en un gran destino turístico, con hoteles, apartamentos, puertos deportivos (como el famoso Puerto Tomás Maestre) y avenidas. 

Hoy en día: La Manga es uno de los destinos turísticos más importantes de Murcia y del sureste de España, famosa por sus playas tanto en el Mar Menor como en el Mediterráneo. También enfrenta desafíos medioambientales serios debido al desarrollo intensivo y la contaminación del Mar Menor, lo que ha generado gran preocupación en los últimos años.

Cómo La Manga del Mar Menor se transformó en un gran destino turístico por etapas. La transformación turística (años 1950-1970) Hasta mediados del siglo XX, La Manga era una lengua de tierra aislada, llena de dunas, matorrales, alguna torre de vigilancia costera (como la Torre del Charco o Torre de La Encañizada), y utilizada solo por pescadores que practicaban técnicas tradicionales como la pesca de encañizadas (redes fijas en el agua para capturar peces). 
El gran cambio comenzó en 1961, cuando el Estado encargó la ordenación del territorio a la empresa La Manga Campo de Golf S.A., dirigida por el promotor murciano Tomás Maestre Aznar. Él tuvo una visión muy clara: convertir aquella franja salvaje en una especie de “Costa Azul” española. En esos primeros veranos, los turistas llegaban a veces en jeep o coche descapotable porque las primeras carreteras eran de tierra y arena, ¡y muchas veces se atascaban! 

Algunas acciones clave fueron: 
- Urbanización masiva: Se trazaron carreteras, se parcelaron terrenos para construir apartamentos, chalets, hoteles y centros comerciales. 
- Infraestructuras nuevas: Se construyó la carretera principal que recorre La Manga de norte a sur, lo que permitió el acceso fácil en coche. También se diseñaron paseos marítimos y zonas verdes. 
- Puerto deportivo Tomás Maestre: Inaugurado en 1973, permitió el acceso de embarcaciones al Mar Menor desde el Mediterráneo, reforzando la oferta de turismo náutico. 
- Campo de golf: Muy cerca, en Los Belones, se creó el La Manga Club Resort, inaugurado en 1972, con hoteles de lujo, campos de golf de nivel internacional y villas, atrayendo a turistas de alto nivel adquisitivo, incluidos británicos y alemanes. 
- Campañas de promoción: Se lanzó una intensa campaña de marketing nacional e internacional para vender la imagen de La Manga como “paraíso de sol y playa”. 

Durante los años 70 y 80, La Manga se consolidó como un destino veraniego muy popular entre familias españolas, especialmente de Madrid y Murcia, pero también empezó a atraer turismo extranjero. Era una época dorada: playas casi interminables, temperaturas suaves, dos mares a elegir para bañarse, deportes acuáticos, pesca, vela, golf, vida nocturna… 

El desarrollo rápido trajo también efectos negativos: Se alteraron ecosistemas de dunas y humedales. Hubo sobreexplotación urbanística, sin suficiente planificación ecológica. El Mar Menor empezó a mostrar signos de deterioro debido a la presión turística, vertidos agrícolas y construcciones. 

La conversión de La Manga en destino turístico fue una de las operaciones de urbanización más grandes de la costa mediterránea española en el siglo XX. Cambió totalmente la naturaleza del lugar, lo modernizó, lo popularizó… pero también dejó problemas medioambientales con los que aún hoy se lucha. 

Los primeros hoteles en La Manga.  Cuando empezó la urbanización en los años 60, los primeros hoteles surgieron para alojar a los primeros turistas que llegaban atraídos por el “nuevo paraíso”. Algunos de los más importantes fueron: 

- Hotel Galúa (inaugurado en 1967): Uno de los hoteles más emblemáticos de La Manga. Situado en una pequeña península que entra en el mar, tiene vistas impresionantes al Mediterráneo. Era un hotel moderno para la época, con piscina, terrazas frente al mar y acceso directo a la playa. Todavía hoy sigue siendo un símbolo de los primeros tiempos turísticos. 
- Hotel Entremares (apertura a finales de los 60): Situado justo en la entrada norte de La Manga, entre el Mar Menor y el Mediterráneo. Se pensó como un hotel de salud y bienestar, muy avanzado para su tiempo, con tratamientos de talasoterapia (terapia marina). Post previo.
- Hotel Doblemar (inaugurado en los años 70): Otro hotel histórico, situado en una zona amplia de playa en el Mar Menor, pensado para grandes grupos familiares y turistas europeos. Post siguiente.

Además, empezaron a construirse urbanizaciones y pequeños apartamentos turísticos, como Euromanga, Villas Caravaning, y más tarde La Manga Club (que aunque está un poco hacia el interior, estaba totalmente vinculado al boom de La Manga). 

Post en elaboración. A completar en las próximas horas.

Visita al Puente de la Risa, km 18 de La Manga (Murcia)

No es la primera vez que visitamos el Puente de la Risa, km 18 de La Manga (Murcia). Y esperamos que tampoco sea la última. Pero jamás la hemos atravesado con el coche. Antes estaba peor asfaltada y, ahora, el Tesla Model 3 no es amigo de los desniveles. El Puente de la Risa, ubicado en La Manga del Mar Menor, es una construcción icónica que atrae tanto a lugareños como a visitantes. Se encuentra en el Polígono Veneziola C, en San Javier, Región de Murcia, España. Su dirección exacta es Avd. Gran Vía de La Manga, km 18. 

Recibe su curioso nombre debido a una sensación inusual que experimentan quienes lo cruzan en vehículo. La pronunciada pendiente del puente provoca una especie de ingravidez o “vacío en el estómago”, lo que a menudo desencadena risas espontáneas. De Estilo Veneciano, fue construido en 1978, a imagen de los típicos puentes venecianos. La idea detrás de su construcción era emular una pequeña Venecia residencial en La Manga. 

El Puente de la Risa cruza la Gola del Charco, un canal que atraviesa La Manga. Su singularidad y la experiencia divertida que ofrece lo han convertido en un punto de referencia en la zona. Si alguna vez tienes la oportunidad de visitar La Manga, te invito a cruzar el Puente de la Risa y experimentar esa sensación inusual que provoca sonrisas. ¡Es un lugar verdaderamente único! 
Puente de la Risa, km 18 de La Manga 

Incluso  cuenta con una leyenda: En una noche de luna llena, un anciano pescador llamado Don Manuel se encontraba en el Puente de la Risa. Don Manuel era conocido por su amor por el mar y su profundo respeto por las criaturas que lo habitaban. En esa noche especial, mientras observaba las aguas tranquilas de la Gola del Charco, vio algo inusual: una hermosa sirena sentada en una roca, cantando una melodía triste. La sirena tenía cabellos dorados y ojos del color del mar profundo. 

Don Manuel, cautivado por la belleza de la sirena, se acercó con cuidado. La sirena dejó de cantar y lo miró con ojos tristes. “¿Por qué estás tan triste, hermosa criatura?” preguntó Don Manuel. La sirena suspiró y le contó su historia: “Soy Marina, la última de mi especie de sirenas. Nuestra gente solía vivir en armonía con los humanos, pero con el tiempo, la codicia y la destrucción del medio ambiente nos llevaron al borde de la extinción. Ahora, estoy sola y mi canto es mi única compañía”. 

El pescador sintió compasión por Marina y prometió ayudarla. “¿Qué puedo hacer por ti?” preguntó. Marina sonrió y dijo: “Necesito que alguien me escuche cantar. Mi canto tiene el poder de sanar corazones rotos y traer alegría a quienes lo escuchan”. Don Manuel pasó muchas noches en el puente, escuchando el canto de Marina. La gente comenzó a notar su risa contagiosa y su espíritu alegre. El puente se convirtió en un lugar de encuentro para aquellos que necesitaban un poco de alegría en sus vidas. Desde entonces, el Puente de la Risa se ha asociado con la risa y la felicidad. Se dice que si cruzas el puente con una sonrisa sincera, Marina te bendecirá con buena fortuna y alegría duradera. 

Viajes desde La Manga (Murcia)

La Manga del Mar Menor, en la Región de Murcia, es un destino turístico único que ofrece una combinación de playas, naturaleza, actividades náuticas y una vibrante vida nocturna. A continuación, te presento un resumen de lo mejor que puedes visitar y hacer en esta zona:

🏖️ Playas y Naturaleza

Playa de Veneziola: Ubicada en el extremo norte de La Manga, esta playa destaca por su tranquilidad y aguas cristalinas. Cala del Pino: Una pequeña cala rodeada de pinos, ideal para familias y para disfrutar de un entorno más íntimo. Parque Regional de Calblanque: Situado cerca de La Manga, este parque natural ofrece playas vírgenes, dunas y senderos para los amantes de la naturaleza.

🌅 Miradores y Lugares Emblemáticos

Mirador de Monte Blanco:  Ofrece vistas panorámicas del Mar Menor y del Mediterráneo, siendo un lugar perfecto para contemplar el paisaje. Puente de la Risa (nuestras imágenes): Un puente con una inclinación peculiar que se ha convertido en una atracción turística por su diseño y las sensaciones que provoca al cruzarlo. La Veneciola: Una urbanización con canales navegables que recuerda a Venecia, ofreciendo un entorno pintoresco y único.

🚤 Actividades Náuticas y Excursiones

Deportes acuáticos: La Manga es ideal para practicar vela, windsurf, kitesurf, piragüismo y paddle surf, gracias a sus condiciones climáticas y a la presencia de escuelas especializadas. Paseos en barco: Se ofrecen excursiones en barco por el Mar Menor y el Mediterráneo, incluyendo visitas a la Isla Grosa y El Farallón, dos islas volcánicas de gran valor ecológico.

🛍️ Ocio y Vida Nocturna

Puerto Deportivo Tomás Maestre: Un puerto deportivo que cuenta con una amplia oferta de restaurantes, bares y tiendas, siendo un lugar animado para pasear y disfrutar del ambiente. Plaza Bohemia y El Zoco:  Dos zonas comerciales y de ocio donde encontrarás una gran variedad de locales, desde tiendas hasta bares y discotecas, ideales para disfrutar de la vida nocturna.
Visita al Puente de la Risa, km 18 de La Manga (Murcia)

La La Manga del Mar Menor es un destino que combina relax, naturaleza y diversión. Os sugerimos este itinerario en tres días: 

Primer día: Escapada exprés imprescindible.

Mañana: Playa de Levante: Comienza el día con un baño en esta playa de arena dorada y aguas cristalinas. Mirador de Monte Blanco: Disfruta de vistas panorámicas del Mar Menor y el Mediterráneo. Tarde: Puerto Deportivo Tomás Maestre: Pasea por el puerto, disfruta de la gastronomía local y contempla los barcos. Puente de la Risa: Cruza este peculiar puente y disfruta de su singular diseño. Noche: Cena en La Manga: Prueba platos típicos como el caldero del Mar Menor en alguno de los restaurantes locales.

Segundo día: Para un fin de semana relajante

Parque Regional de Calblanque. Explora este parque natural con playas vírgenes y senderos entre duna. Cala del Pino. Relájate en esta cala rodeada de pinos, ideal para familiaLa Veneciola. Visita esta urbanización con canales navegables que recuerda a Venecia.

Tercer 3 día: Para una experiencia completa

Excursión en barco:  Realiza una excursión en barco por el Mar Menor y visita la Isla Grosa y El Farallón. Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar:  Observa flamencos y otras aves en este humedal protegido. Atardecer en la Playa de Veneziola:  Disfruta de un atardecer tranquilo en esta playa ubicada en el extremo norte de La Manga.

La calle más larga de España: Gran Vía de La Manga

Con nada más y nada menos que 19 kilómetros de longitud, la Gran Vía de La Manga del Mar Menor, situada entre Cartagena (los 3 primeros km y luego San Javier), Murcia, es la calle más extensa de toda España. Sus casi 20 kilómetros de calle suponen un fenómeno muy curioso.

Bajo el descriptivo apelativo de La Manga se encierra un curioso capricho orográfico que ha venido siendo uno de los símbolos que mejor identifican el litoral murciano como enclave turístico: un cordón extendido a lo largo de, aproximadamente, 24 km entre Cabo de Palos y la Punta del Mojón, que pone límites naturales a la laguna de agua salada conocida como Mar Menor.

Cuando escuchamos el nombre "Gran Vía", nuestra mente suele volar automáticamente al bullicio de Madrid o a la elegancia de Barcelona. Sin embargo, si lo que buscas es la verdadera reina de la longitud, tienes que mirar hacia el sureste, donde la tierra se vuelve un suspiro entre dos mares.

Hablamos de la Gran Vía de La Manga, en la Región de Murcia. Con sus casi 19 kilómetros de recorrido, ostenta el título de la calle más larga de España. Pero no es una calle cualquiera; es la columna vertebral de un capricho geológico único en el mundo: Un trayecto entre dos aguas.

Lo que hace especial a esta avenida no es solo su kilometraje, sino su ubicación. Imagina conducir con el Mar Mediterráneo a tu derecha y el Mar Menor a tu izquierda. Es, literalmente, una línea de asfalto que mantiene unido un paraíso turístico. Punto emblemático: El Puente del Estacio, un puente levadizo que permite el paso de embarcaciones entre ambos mares. Destino final: Termina en la zona de La Veneziola, donde la carretera se rinde ante los canales y la naturaleza.

¿Se puede recorrer a pie? Poder, se puede... si tienes la resistencia de un maratoniano y un suministro generoso de protector solar. Aunque técnicamente es una vía urbana, su escala es casi interurbana. Es el lugar perfecto para un road trip costero con las ventanillas bajadas, sintiendo el salitre en la cara. 

Dato curioso: Aunque la Gran Via de les Corts Catalanes en Barcelona suele disputar el trono por número de portales, en términos de distancia lineal continua, la de La Manga no tiene rival. Si planeas visitarla, no lo hagas con prisa. La Gran Vía de La Manga no es solo un camino para llegar a un sitio; en este caso, el camino es el destino.

Muchos más posts sobre La Manga (Murcia)

Hotel Doblemar: Del lujo de los ´70 al renacimiento turístico

El Hotel Doblemar, inaugurado en 1978 por el empresario Tomás Maestre, se erigió como un símbolo del auge turístico en La Manga del Mar Menor durante las décadas de 1970 y 1980. Con 510 habitaciones, se convirtió en el hotel más grande de la Región de Murcia, destacando por su diseño moderno y la inclusión de un casino, aprovechando la reciente legalización del juego en España. 

A lo largo de los años, el Doblemar fue testigo de la evolución del turismo en la zona, atrayendo a visitantes nacionales e internacionales. Sin embargo, enfrentó desafíos significativos, incluyendo problemas estructurales que llevaron a su venta en 1975 y un cierre temporal en 2014 debido a dificultades financieras. 

En 2016, la cadena Roc Hoteles adquirió y rehabilitó el establecimiento, invirtiendo 16 millones de euros y generando 140 empleos directos. Reabierto como AluaSun Doblemar, el hotel ha recuperado su posición como un referente del turismo vacacional en La Manga, adaptándose a las nuevas demandas del sector y contribuyendo a la revitalización de la zona. 

Su historia refleja tanto el auge turístico de la zona como los desafíos del desarrollo urbanístico. A mediados de la década de 1970, el empresario Tomás Maestre impulsó la construcción de dos hoteles gemelos: el Doblemar y el Lagomar, ambos de once plantas y categoría de cuatro estrellas. 

Estos proyectos buscaban aumentar significativamente la capacidad hotelera de La Manga, aportando casi 2.000 camas adicionales. Sin embargo, defectos en la construcción llevaron a Maestre a vender ambos hoteles en 1975 y a entablar un prolongado litigio con la empresa constructora Dragados y Construcciones. 

El Hotel Doblemar fue inaugurado el 26 de noviembre de 1978, coincidiendo con la legalización del juego en España en 1977. Aprovechando esta nueva legislación, el hotel albergó un casino, convirtiéndose en un atractivo adicional para los visitantes. Durante sus primeros años, el Doblemar fue un símbolo de lujo y modernidad, atrayendo a turistas nacionales e internacionales. 

Con capacidad de 510 habitaciones, fue el hotel más grande de la Región de Murcia. Situado en la vertiente del Mar Menor, en el kilómetro 7 de la Gran Vía de La Manga. Contaba con un casino, galerías comerciales y otros servicios que lo posicionaban como un referente turístico. En 2014, el hotel cerró sus puertas debido a problemas financieros de la cadena Husa, que gestionaba el establecimiento. La falta de inversión en mantenimiento y mejoras llevó al cierre durante la temporada alta de ese año.

En 2016, la cadena Roc Hoteles adquirió el Doblemar, invirtiendo 16 millones de euros en su rehabilitación. La reapertura del hotel supuso la creación de 140 empleos directos y la revitalización de una zona clave para el turismo en La Manga. Tras su renovación, el hotel opera bajo el nombre Aluasun Doblemar, ofreciendo servicios orientados al turismo vacacional familiar e internacional. Frente al hotel, existían galerías comerciales que, con el paso del tiempo, quedaron en desuso y fueron declaradas en ruina. En 2024, el Ayuntamiento de San Javier inició su demolición para recuperar espacios públicos y mejorar la accesibilidad a la playa desde la Gran Vía.

El Hotel Doblemar representa una parte significativa de la historia turística de La Manga del Mar Menor (post previo), reflejando tanto su esplendor pasado como los esfuerzos actuales por adaptarse a las nuevas demandas del sector y preservar el entorno natural.

Golas de La Manga: Los canales naturales entre dos mares

La Manga del Mar Menor no es solo un capricho urbanístico o un destino de sol y playa; es, ante todo, una anomalía geográfica fascinante. Se trata de un cordón litoral de unos 22 kilómetros que separa el Mediterráneo (el "Mar Mayor") de una de las lagunas hipersalinas más grandes del mundo. Sin embargo, este muro de arena no es estanco. La Manga "respira" a través de sus golas.

¿Qué es exactamente una gola? Desde un punto de vista geomorfológico, una gola es un canal natural que comunica una albufera o laguna costera con el mar abierto. En el caso del Mar Menor, estas aberturas son las responsables de la renovación de sus aguas, regulando tanto su temperatura como su salinidad. Son, en esencia, las arterias por las que circula la vida y el equilibrio químico de la zona.

Un recorrido por la geografía del intercambio. Históricamente, el Mar Menor contaba con cinco golas principales, cada una con una personalidad y un impacto ecológico distinto:

Gola de la Encañizada: Situada al norte, es la más septentrional y natural. Su nombre evoca las encañizadas, un arte de pesca tradicional de origen árabe que aprovecha las migraciones de los peces entre ambos mares mediante laberintos de cañas y redes.

Gola de El Estacio: Originalmente un canal somero y estrecho, fue drásticamente transformado en los años 70 para permitir el paso de embarcaciones de recreo. Esta intervención es un punto crítico en la historia ambiental de la laguna.

Golas del Ventorrillo y del Charco: Canales menores que serpentean entre islotes bajos y carrizales, fundamentales para la biodiversidad de aves acuáticas.

Gola de Marchamalo: Ubicada al sur, es un canal artificial que conecta con las Salinas de Marchamalo, un paisaje donde la industria y la naturaleza convergen en tonos rosáceos.

La ciencia del desequilibrio. La relevancia educativa de las golas reside en su capacidad para alterar el ecosistema. Durante siglos, el Mar Menor mantuvo una salinidad muy superior a la del Mediterráneo debido a la escasa profundidad y la alta evaporación. Las golas eran estrechas, limitando el intercambio.

Sin embargo, el dragado de la Gola de El Estacio en 1973 cambió las reglas del juego. Al ensanchar y profundizar el canal, se produjo una "mediterraneización" de la laguna: la salinidad descendió y la temperatura se suavizó, permitiendo la entrada de especies invasoras y alterando la flora autóctona.

El flujo de agua en las golas no solo depende de las mareas (mínimas en el Mediterráneo), sino de la presión atmosférica y los vientos. Un fuerte viento de Levante puede "empujar" el agua hacia el interior de la laguna, elevando su nivel.

Turismo con conciencia: ¿Por qué visitarlas? Para el viajero culto, las golas ofrecen una experiencia que trasciende el baño. Visitar la zona de Las Encañizadas —especialmente al atardecer— permite observar un paisaje casi lunar, donde el agua apenas cubre unos centímetros y la frontera entre el cielo y el mar se difumina. Es un santuario de paz donde se puede entender la lucha constante entre la erosión marina y la sedimentación.

En síntesis final, las golas de La Manga son mucho más que accidentes geográficos; son testimonios de la historia geológica de la Región de Murcia y recordatorios de nuestra responsabilidad ambiental. Comprender su funcionamiento es el primer paso para proteger un Mar Menor que, hoy más que nunca, necesita que sus pulmones funcionen en perfecta sintonía con su naturaleza original.

@agirregabiria

La gola de Marchamalo

♬ Spring waltz - melodic techno - Reverie Soul

Las cinco islas del Mar Menor: naturaleza, historia y misterio

Durante toda la travesía en barco por el Mar Menor, el guía nos irá explicando todos los detalles de las cinco islas del Mar Menor: la isla Perdiguera, la isla del Barón, la isla Ronda, la isla del Ciervo y la isla del Sujeto . ¿Sabíais que son de origen volcánico y que albergan espacios protegidos?

Además, durante el paseo en barco descubriremos que el Mar Menor es la laguna salada más grande de Europa. A bordo del barco podremos disfrutar de su clima, la calidad de sus aguas y el entorno natural que rodea a este paisaje. Después de una hora y media navegando por la costa murciana, regresaremos a tierra firme.

Las cinco islas del Mar Menor: un archipiélago interior en el corazón del Mediterráneo. El Mar Menor, situado en el sureste de la Región de Murcia, constituye la laguna costera de agua salada más extensa de Europa, con una superficie aproximada de 135 kilómetros cuadrados . Separado del Mediterráneo por La Manga, esa lengua de tierra de apenas trescientos metros de anchura en algunos puntos, este mar interior alberga en su seno cinco islas de origen volcánico que concentran en poco espacio una extraordinaria densidad de historia, ecología y cultura popular. Conocerlas es aproximarse a uno de los ecosistemas más singulares y frágiles de la península ibérica.

La Isla del Ciervo es, con diferencia, la más accesible y visitada. Unida a La Manga mediante una pasarela peatonal, su nombre evoca la presencia histórica de ciervos en sus costas, aunque hoy la fauna terrestre se reduce a aves y reptiles. Sus dimensiones modestas —apenas ocho hectáreas— no impiden que acoja una vegetación de matorral mediterráneo bien conservada y unas vistas panorámicas que permiten contemplar simultáneamente las dos masas de agua que la rodean. Es la puerta de entrada simbólica al archipiélago interior.

La Isla Mayor, también conocida como Isla del Barón —en referencia al barón de Benifayó, que la adquirió en el siglo XIX—, es la más extensa del conjunto, con unas catorce hectáreas. Históricamente cultivada y habitada de forma estacional, conserva restos de edificaciones que hablan de una economía vinculada a la pesca y la agricultura de secano. Su posición central en la laguna la convierte en un punto de referencia visual constante para quienes navegan el Mar Menor.

La Isla Perdiguera, cuyo topónimo alude a las perdices que antaño la poblaban, es quizás la más célebre entre aficionados a la vela y el submarinismo. Sus aguas circundantes, de escasa profundidad y notable transparencia, ofrecen fondos de Posidonia oceanica —la fanerógama marina cuya presencia es indicador de calidad ecológica— y restos arqueológicos subacuáticos que testimonian siglos de navegación comercial romana y fenicia. La isla forma parte de los espacios protegidos de la Región de Murcia.

La Isla Rondella es la más pequeña del grupo y la menos frecuentada. De morfología casi circular —de ahí su nombre— y escasa elevación sobre el nivel de la laguna, representa el arquetipo de islote residual volcánico. Su interés radica principalmente en su papel como refugio de aves acuáticas, especialmente limícolas y ardeidas durante los períodos migratorios, lo que la convierte en un enclave de observación ornitológica de primer orden.

La Isla de las Encañizadas, situada en el extremo norte, próxima a los canales que comunican el Mar Menor con el Mediterráneo, cierra el conjunto con una particularidad histórica relevante: las encañizadas son sistemas tradicionales de pesca mediante cañas entretejidas, una técnica que los pescadores locales han empleado durante siglos para capturar la lisa, el mújol y la dorada en su tránsito entre las dos masas de agua. Esta isla es, en cierta medida, un monumento vivo a la cultura pesquera del sureste español.
Las cinco islas comparten un origen geológico común: forman parte del campo volcánico de Cartagena-La Unión, cuya actividad se desarrolló fundamentalmente durante el Mioceno superior, hace entre seis y diez millones de años. Esta herencia geológica confiere a sus suelos una composición mineralógica particular que condiciona tanto la vegetación como la fauna que las habita.

El Mar Menor atraviesa hoy una crisis ecológica severa , derivada de la presión urbanística, la agricultura intensiva y la sobrecarga turística. La suerte de estas cinco islas está indisolublemente ligada a la de la laguna que las sostiene. Comprenderlas, visitarlas con responsabilidad y reivindicar su protección no es solo un acto de turismo consciente: es también un ejercicio de ciudadanía ambiental en defensa de un patrimonio natural irreemplazable.
@agirregabiria

Travesía en barco por el Mar Menor: Isla Mayor o del Barón

♬ son original - Deep The Wasp

La gran ola de Kanagawa, una omnipresente imagen

La gran ola de Kanagawa” es una obra maestra del arte japonés que ha cautivado a personas de todo el mundo. Fue creada por el pintor especialista en las estampas ukiyo-e, Katsushika Hokusai (autorretrato en la imagen lateral), y se publicó entre 1830 y 1833 durante el período Edo de la historia de Japón. Es parte de la famosa serie “Fugaku sanjūrokkei” (36 vistas del Monte Fuji).

Aspectos interesantes sobre esta icónica estampa: 
  • La obra muestra una enorme ola que se alza sobre unos barcos, con el majestuoso monte Fuji al fondo. La composición equilibrada y la intensidad de la ola capturan la fuerza y la belleza de la naturaleza. 
  • Contexto Histórico y posibles significados: 
    • Algunos sugieren que la ola podría ser una metáfora de la invasión extranjera en tierras japonesas. En ese momento, Japón reflexionaba sobre si abrirse al exterior o permanecer aislado. Fuerza de la Naturaleza: 
    • Otra interpretación es que la ola representa la virulencia de la naturaleza, capaz de acabar con vidas humanas e incluso elevarse por encima del mismísimo monte Fuji, un símbolo nacional en Japón de eternidad. 
  • Legado Duradero: La obra ha influido en artistas y coleccionistas en todo el mundo. Se ha convertido en un ícono cultural y sigue siendo recreada en diversas formas, desde murales hasta tatuajes. 
Algunas curiosidades de la icónica imagen de Japón.  Fue creada hace casi 200 años y sigue siendo recreada en todas partes. En murales y tatuajes, en estampillas y ropa, en caricaturas y hasta en emojis. En apenas unos escasos 25,7 por 37,8 centímetros, Hokusai logró plasmar una escena épica, un drama oceánico con una composición simple pero tremendamente poderosa.

1. El tema no era 'La gran ola'. En realidad una vista del monte Fuji. En aquellos días, el monte Fuji era visto como una deidad protegida, espectacularmente visible desde Edo, el Tokio moderno. Provocaba cierto temor, por la posibilidad de una erupción del volcán, pero también adoración, pues la nieve de su cima era su fuente de agua, y algunos pensaban que guardaba el secreto de la inmortalidad. De hecho, aunque toda la serie gustó cuando se lanzó, 'Fuji Rojo' fue mucho más popular que 'La gran ola' en el Japón de 1800, debido a la reverencia espiritual hacia la sagrada montaña. 

2. Hokusai la pintó cuando tenía 70 años. Según él mismo dijo, todavía estaba aprendiendo; es más, estaba convencido de que su mejor trabajo estaba por venir. En unas memorias conmovedoras que escribió a los 76 años, abrió su corazón. "Desde los 6 (años), tenía una inclinación por copiar la forma de las cosas. A partir de los 50, se publicaron mis imágenes...", refiriéndose a diez volúmenes de dibujos, cada uno con 60 páginas cubiertas con imágenes de todos los temas imaginables: figuras y animales reales e imaginarios, plantas, paisajes marinos, dragones, poetas y deidades... en fin. Se llamaban "manga", una especie de prototipo de manga moderno, aunque el significado era ligeramente diferente en esa época. Después de una pausa, le encargaron diez volúmenes más de su manga, y pidió que se hicieran con papel más barato para que sus ideas pudieran difundirse más ampliamente. Murió en 1849, a los 89 años, sin sospechar cuán grande era el destino que le esperaba a su gran ola. Al lado, autorretrato de Hokusai a la edad de 83, en el año 1842.

3. Es más que japonesa 'La gran ola' de Hokusai sólo llegó a costas ajenas 18 años después de su muerte, y más de 35 después de que él la creara, pues Japón estuvo aislado durante dos siglos. Desde 1640, el país se había cerrado en gran medida al mundo y solo se permitía una interacción limitada con China y Holanda. Aunque los foráneos no podían entrar en Japón, las cosas extranjeras sin duda podían hacerlo, algo que se ve claramente en 'La Gran Ola'. Está impresa en papel de morera japonés tradicional en sutiles tonos de amarillo, gris y rosa. Pero el color que domina es un azul intenso y profundo... un azul que no era japonés. azul de Prusia.


4. Inspiró a grandes artistas. En la década de 1850, cuando la Revolución Industrial avanzaba, las grandes potencias manufactureras buscaban agresivamente nuevas fuentes de materias primas y nuevos mercados para sus productos. Les parecía incomprensible, de hecho intolerable, la cerrada actitud de Japón. Al final, los estadounidenses concluyeron que el libre comercio tendría que imponerse por la fuerza. Y lo lograron. Cuando se abrieron las fronteras, hubo una avalancha de cultura visual japonesa en Occidente, y su influencia en las artes occidentales fue tal que hasta tiene nombre: japonismo. La presentación en sociedad -occidental- de 'La gran ola' se produjo en la Exposición Universal de 1867 en París, y su impacto fue revolucionario. El contraste de la sencillez con la que expresaba tal dramatismo y los grandes óleos europeos era abismal.

5. Era baratísima. Sabemos que en 1842 el precio de cada impresión de 'La gran ola' se fijó oficialmente en 16 mon, el equivalente a una ración doble de fideos. Hoy cuestan varios millones de raciones dobles de fideos. 
En marzo de 2021, un grabado de 'La gran ola' realizado alrededor de 1831 se vendió por 1,6 millones de dólares en una subasta de arte japonés y coreano de Christie's Asia en Nueva York. Era un arte barato, pero cuando se imprimía en grandes cantidades con estándares técnicos exquisitos, podía ser muy rentable: a la gente le fascinaba para adornar sus viviendas. Roy Fox Lichtenstein tomaron ideas de artistas como Hokusai y reinterpretaron su visión: 'La gran ola' tuvo un significado especial para ellos, como en "Chica ahogándose". 

6. No es un tsunami. Mucha gente asume que 'La gran ola' representa un tsunami. "Podemos estar seguros de que no es un tsunami", le dijo a la BBC el experto en hidrodinámica Chris Swan, del Imperial College de Londres. "Los tsunamis son olas generadas por eventos sísmicos, a menudo en aguas profundas. Cuando eso pasa, la ola tiene una cresta muy larga, que no es el caso en la imagen". "Es una imagen de una ola gigante, vagabunda o monstruo, una ola piramidal. Son olas que se generan por la superposición: la suma de muchas olas existentes, crestas sobre crestas". Así, lo que Hokusai dibujó es un fenómeno natural, infundiendo a la imagen un dramatismo y una escala extraordinarios, y originando una de las mejores representaciones del poder del mar en la historia del arte.

7. Esta obra forma parte de "La historia del mundo en 100 objetos" de la BBC (pronto post con los otros referentes como la piedra Rosetta (post previo),,... En resumen, “La gran ola de Kanagawa” es una poderosa representación artística que trasciende el tiempo y la geografía, evocando tanto la majestuosidad de la naturaleza como las complejidades de la historia humana. Para concluir, una versión animada.

Museo Fundación Boyer Tresaco, una sorpresa en La Manga

El Museo Fundación Boyer Tresaco es un espacio cultural ubicado en La Manga del Mar Menor, cerca de Cartagena, en la Región de Murcia, España. Fundado hace aproximadamente 25 años, este museo tiene una doble misión:
  • Cultural: El museo se dedica a dar a conocer obras de arte, incluyendo las del fundador Boyer Tresaco, así como piezas de otros artistas nacionales e internacionales. Destaca una colección de obras originales de Andy Warhol
  • Social: Además de su enfoque cultural, la Fundación Boyer Tresaco colabora en varios proyectos y programas de ayuda social o humanitaria en diferentes partes del mundo.
El museo está ubicado en la Calle Gran Vía, Km. 0,5, Urb. Los Cubanitos, 30380 La Manga, Cartagena. El acceso es gratuito y se recomienda visitarlo para apreciar el arte y contribuir a su labor social.

Las obras más destacadas en el Museo Fundación Boyer Tresaco incluyen una colección diversa de piezas de arte, con un enfoque especial en las creaciones del fundador, Boyer Tresaco, así como obras de otros artistas nacionales e internacionales. Algunas de las obras notables: 
  • Colección de Andy Warhol: El museo alberga una serie de obras originales del icónico artista Andy Warhol. Sus piezas son conocidas por su estilo distintivo y su influencia en la cultura pop. 
  • Obras de Boyer Tresaco: Como fundador del museo, Boyer Tresaco también ha contribuido con sus propias creaciones. Sus obras pueden variar en estilo y temática, pero todas reflejan su visión artística única. 
  • Exposiciones temporales: Además de las colecciones permanentes, el museo organiza exposiciones temporales que presentan obras de artistas contemporáneos y emergentes. Estas exposiciones cambian con el tiempo y ofrecen una experiencia fresca y dinámica para los visitantes. 
Museo Fundación Boyer Tresaco ha estado comprometida con proyectos sociales durante más de 25 años. Algunos de los proyectos que han apoyado incluyen:
  • Serie SIN: En esta colección, personas sin techo completaron las obras del fundador, Boyer Tresaco, añadiendo frases y reflexiones sobre el sentido de la existencia. Esta muestra plástica representa la conexión entre arte y proyecto social.
  • Colaboraciones humanitarias: La fundación ha utilizado parte de los recursos obtenidos a través del arte contemporáneo para llevar a cabo diversos proyectos de colaboración en áreas sociales y humanitarias. A través de estas iniciativas, han contribuido a mejorar la vida de personas en diferentes partes del mundo.
Boyer Tresaco fue un auditor de cuentas que en un momento dado decidió dar un vuelco a su vida, romper con el pasado y dedicarse al arte. Este cisma vital está representado en la instalación 'Vegetal fresco desde España', que data de 1993 y en la que el artista se representa a sí mismo de forma hiperrealista colgado cabeza abajo y con un zapato desprendido en el techo (foto). En la cartela que acompaña la obra, expuesta en Arco en 1993, se puede leer: "estado actual después de sufrir daños en la cara por el agua y en el cuerpo por accidente en transporte. Permanece en dicho estado por voluntad del artista".

Esta es la pieza más antigua de Boyer Tresaco que se expone en el museo, que ofrece un recorrido por toda su obra (hasta la más actual) y donde además se muestran los distintos libros y catálogos publicados sobre la misma y hasta comparativas de creaciones del aragonés con otras posteriores de otros artistas. "Ha sido un precurso, un pionero", apunta en este sentido Andrea Piedralzar, quien recuerda, por ejemplo, la gran repercusión en prensa que tuvo recientemente la venta de una escultura invisible por parte de un artista italiano, cuando Boyer Tresaco lleva trabajando en ese concepto desde hace más de veinte años. Un exponente de ello es la obra titulada '2.200 decímetros cúbicos de Nada' (foto) que se encuentra en este centro de arte contemporáneo.
Museo Fundación Boyer Tresaco, una sorpresa en La Manga

2025, un año de humanismo e innovación en este blog

Queridos lectores y lectoras: Pedimos a la IA (AI) que analizase el 2025, un año matemáticamente perfecto (45^2 = 2025), en nuestro blog. Tras analizar la trayectoria y las entradas de este año, estas son las etiquetas predominantes: #IA (Inteligencia Artificial): El tema estrella, enfocándose en la IA generativa y su impacto ético. #Educación: Siempre en el núcleo, analizando el cambio de paradigma en las aulas. #Euskadi / #Bilbao: El arraigo local, eventos culturales y la actualidad vasca. #HumanismoDigital: La búsqueda de la esencia humana frente a la automatización. #Citas: Reflexiones breves apoyadas en grandes pensadores. #Futuro: Proyecciones optimistas pero críticas sobre lo que vendrá. #Familia y #Amistad: El lado más personal y humano del autor.

Con 382 entradas publicadas, el blog se consolida no solo como un diario personal, sino como un faro de optimismo informado en un mar de incertidumbres tecnológicas y sociales. Si algo ha caracterizado este ciclo de 365 días (con su habitual ritmo de más de una publicación diaria), ha sido la capacidad de Mikel para tejer puentes entre lo ancestral y lo futurista. Al repasar estas 382 paradas, detectamos tres grandes ejes que han vertebrado la conversación.

1. El año de la IA con almaLa Inteligencia Artificial ha dejado de ser una promesa para convertirse en una herramienta cotidiana. En el blog, este tema ha sido tratado no desde el miedo o el deslumbramiento ciego, sino desde el Humanismo Digital. Mikel nos ha recordado en decenas de posts que, aunque las máquinas puedan alucinar o calcular, sólo los humanos podemos "sentir" el propósito. Sus reflexiones sobre LLMs, agentes autónomos y la ética algorítmica han servido para bajar el balón al suelo, siempre bajo la etiqueta de tecnología para la vida.

2. La Educación como resistencia y vanguardiaComo es habitual en su trayectoria, la educación ha ocupado un espacio privilegiado. En 2025, el debate se ha desplazado de "cómo usar las pantallas" a "cómo enseñar a pensar en un mundo automatizado". A través de sus crónicas de eventos pedagógicos y sus famosas metáforas, Mikel ha insistido en la necesidad de una educación que fomente la creatividad, el espíritu crítico y, sobre todo, la empatía. Sus posts han sido un recordatorio de que, en la era de la IA, el papel del docente es más sagrado que nunca: es el guía que enseña a distinguir la señal del ruido.

3. El arraigo: Entre Bilbao y el MundoA pesar de su mirada global, el blog nunca pierde su aroma a café en el Gran Bilbao o a paseo por Getxo. Las 382 entradas de 2025 están salpicadas de crónicas locales, homenajes a amigos que se han ido o que celebran hitos, y una defensa constante de la cultura vasca. Es este equilibrio entre la "aldea global" y el "botxo" lo que otorga a su escritura esa cercanía tan característica. Las fotos propias que acompañan sus textos no son meros adornos, son pruebas de vida de un observador que sigue disfrutando de un atardecer en el Abra tanto como de un nuevo descubrimiento científico.

Otras pequeñas cápsulas de sabiduríaNo podemos olvidar las etiquetas de #Citas y #Humor. A menudo, entre densos análisis tecnológicos, Mikel nos ha regalado píldoras de sabiduría de otros autores o aforismos propios que invitan a la pausa. En un mundo que corre demasiado rápido, estas entradas han funcionado como oasis de reflexión. Su capacidad para conectar un problema de física con una lección de vida, o una anécdota familiar con una teoría sociológica, sigue siendo la marca de la casa.

Las temáticas dominantes de 2025 giran en torno a la literatura y la novela, que emergen como el pilar central del contenido. Con al menos tres etiquetas explícitas de “literatura” y “novela” en mayo, y numerosas entradas dedicadas a reseñas y análisis de obras clásicas y contemporáneas, el blog se convierte en un refugio para los amantes de las letras. Por ejemplo, en “Stoner: la épica silenciosa de una vida común” (mayo), se explora la obra de John Williams como un retrato de la existencia ordinaria elevada a lo extraordinario. Similarmente, “Demian” de Hermann Hesse (mayo) indaga en la identidad personal, mientras que “Lo raro es vivir” de Carmen Martín Gaite (mayo) navega por la memoria y el amor perdido. Otras joyas incluyen “Trampa 22” (abril), una sátira bélica absurda, y “El Señor de las Moscas” (noviembre), una parábola sobre la civilización. Esta temática no solo refleja un amor por la narrativa, sino también una invitación a reflexionar sobre la condición humana, con influencias de autores como Sándor Márai (“La elegancia de la decepción”, julio) o Irène Némirovsky (julio). En total, más del 30% de las entradas tocan la literatura, convirtiéndola en la temática más usada, a menudo entrelazada con filosofía para enriquecer el debate.

La filosofía y las reflexiones éticas ocupan el segundo lugar, con etiquetas como “filosofía” apareciendo en febrero, mayo y septiembre (al menos tres menciones). Temas como el meliorismo –la creencia en que el mundo puede mejorar con esfuerzo humano– (febrero) o el estoicismo clásico como guía en la “modernidad líquida” (diciembre) destacan la búsqueda de sabiduría práctica. Entradas como “El rostro del Otro: la revolución ética de Emmanuel Lévinas” (septiembre) o “Dónde aterrizar: una brújula filosófica para tiempos de colapso” (julio) abordan el colapso ambiental y social, inspiradas en pensadores como Bruno Latour. Asimismo, “La expulsión de lo distinto” (julio) critica la hiperconexión, y “Manifiesto por una Tecnología Humanista” (julio) propone una ética tecnológica. Estas publicaciones, que representan cerca del 25% del total, invitan a la introspección, con toques de optimismo como en “Ten el coraje de ser diferente” (marzo) o “La ley del espejo” (junio).

La sociedad y la política, con etiquetas como “sociedad” (tres menciones entre febrero y mayo) y “política” (dos), forman otro núcleo temático, abordando desigualdades y crisis actuales. “Bullshit Jobs” (febrero) critica empleos inútiles, mientras que “Gaza: Un genocidio flagrante” (mayo) denuncia injusticias globales con etiquetas como “derechos humanos” y “genocidio”. Otras incluyen “Cultura woke: Despertar Social y Justicia Global” (mayo), “Chavs: La demonización de la clase obrera” (febrero) y “¿Puede aún la educación salvarnos del fascismo?” (junio), reflejando una preocupación por la polarización y el ascenso social, como en “Síndrome de Doña Florinda” (abril). Estas entradas, alrededor del 20%, combinan análisis crítico con llamadas a la acción.

La salud y la longevidad emergen como temas recurrentes, especialmente en un contexto de longevidad. Con etiquetas como “salud” y “suplementos” (febrero), “envejecimiento” (mayo) y “vejez” (septiembre), publicaciones como “Suplementos alimenticios para mayores” (febrero), “El aprendizaje como elixir contra el envejecimiento” (mayo) y “Creatina: Un aliado para el músculo, el cerebro y la longevidad” (diciembre) ofrecen consejos prácticos. “El Muro de los 80 Años” (septiembre) propone 44 ideas para envejecer con dignidad, y “Tu rostro leído por la IA predice tu salud” (octubre) fusiona tecnología con bienestar. Este bloque, con un 15% de las entradas, resalta la importancia de la vitalidad en la tercera edad.

Otras temáticas notables incluyen tecnología y AI (10%), con posts como “Seis años con un Tesla Model 3” (febrero), “Kai-Fu Lee, pionero de AI” (junio) y “Neo, el robot que quiere entrar en casas” (octubre); música y artes (8%), destacando “Roberta Flack” (febrero) o “Los Soprano” (noviembre); educación (5%), como “Taller infantil de ciencia” (mayo) o “José de Calasanz” (noviembre); y viajes (5%), con exploraciones en La Manga y Guardamar (abril). El ajedrez aparece esporádicamente, como en “Homenaje a Boris Spassky” (febrero) o “Relación entre nivel de rating y duración” (diciembre), con etiquetas como “ajedrez” y “Lichess”.

Este 2025 ha sido un año de celebración intelectual, culminando en hitos como las 10 millones de visitas (julio) y reflexiones navideñas (diciembre). Gracias por acompañarme en este viaje. Que 2026 traiga más preguntas profundas y respuestas iluminadoras.

Hacia un 2026 de nuevas preguntas, retos y oportunidadesLlegar al final de este 2025 con 382 nuevas reflexiones en la mochila es un testimonio de disciplina, pero sobre todo de curiosidad inagotable. El blog de Mikel Agirregabiria sigue siendo un espacio donde se celebra la inteligencia en todas sus formas, pero donde siempre prima la inteligencia cordial.

Mientras nos preparamos para el próximo año, nos quedamos con esa idea que ha sobrevolado el blog este invierno: que la tecnología es el escenario, pero la humanidad es la obra de teatro. Gracias, Mikel, por seguir abriendo la persiana de tu blog cada mañana y por recordarnos que, en un mundo de algoritmos, lo más disruptivo que podemos hacer es seguir siendo profundamente humanos, curiosos y agradecidos. ¡A por el 2026, con la misma pasión y, ojalá, con otras tantas entradas que nos ayuden a entender mejor el mundo!