
Cada vez son más los jóvenes que no logran terminar la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Según
datos del Ministerio de Educación, entre 2002 y 2004 el porcentaje de fracaso escolar en España estaba estancado, pero desde 2005 la cifra se ha disparado y ha aumentado 1,1 puntos, hasta alcanzar un tope promedio del
29,6%.
Asturias ofrece la menor tasa de abandono escolar, con un 14,9%, seguida del País Vasco (16,5%) y Navarra (18,5%). Por sexo, los chicos salen perdiendo -con un
36,3% de abandono- frente a las féminas, de las que sólo el
22,5% deja los estudios. (
Más sobre esta realidad en Euskadi)
¿Dónde están las políticas de género, de coeducación, de denuncia social por tan desequilibrado resultado, malo para todos, pero pésimo para los alumnos?