Mostrando las entradas para la consulta Groucho Marx ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Groucho Marx ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

Inolvidables Hermanos Marx

Citas de Groucho:
"Citadme diciendo que me han citado mal."
"Groucho: ¿Qué quiere? Enfermera: Tenemos que ver si tiene temperatura. Groucho: No sea tonta. Todo el mundo tiene temperatura." (Última broma de Groucho en su lecho de muerte - 1977)
"En esta industria, todos sabemos que detrás de un buen guionista hay siempre una gran mujer, y que detrás de ésta está su esposa."
"He disfrutado mucho con esta obra de teatro... especialmente en el descanso."
"No estoy seguro de cómo me convertí en comediante o actor cómico. Tal vez no lo sea. En cualquier caso me he ganado la vida muy bien durante una serie de años haciéndome pasar por uno de ellos."
"Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros."
"Yo encuentro la televisión bastante educativa. Cuando alguien la enciende en casa, me marcho a otra habitación y leo un buen libro."
"Parad el mundo que me bajo."
"Conozco a centenares de maridos que volverían felices al hogar si no hubiera una esposa que les esperara. Quiten a las esposas del matrimonio y no habrá ningún divorcio."
"No es la política la que crea extraños compañeros de cama, sino el matrimonio."
"Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado."
"Nunca voy a ver películas donde el pecho del heroe es mayor que el de la heroína."
"Todo lo que soy se lo debo a mi bisabuelo, el viejo Cyrus Tecumseh Flywheel. Si aún viviera, el mundo entero hablaría de él... ¿Que por qué? Por que si estuviera vivo tendría 140 años."
"Supongo que había que inventar las camas de agua. Ofrecen la posibilidad de beber algo a media noche sin peligro de pisar al gato."
"Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo."
"Inteligencia militar son dos términos contradictorios."
"El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio... si puedes simular eso, lo has conseguido."
"¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?"
"En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste."
"Cuando muera quiero que me incineren y que el diez por ciento de mis cenizas sean vertidas sobre mi representante."
"¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero!... ¡Pero cuestan tanto!"
"Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún día espero leerlo."
"El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución."
"Sólo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntarselo. Y si responde "sí", entonces sabes que está corrupto."
"¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?"
"¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?"
"La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música."
"Una mañana me desperté y maté a un elefante en pijama. Me pregunto cómo pudo ponerse mi pijama."
"He pasado una noche estupenda... pero no ha sido ésta."
"La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados."
"Es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente."
"¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación mas grande."
"Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen."
"Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre. Y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer."
"No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo."
"Partiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de miseria."
"Si sigues cumpliendo años, acabarás muriéndote. Besos, Groucho." (Felicitación de Groucho a un amigo)
"Bob, ya sabes que yo en ti sólo tengo confianza... y muy poca." (Frase de Groucho a Robert Dwan, director de su programa de TV "You Bet Your Life")
"Fui casado por un juez. Pero mejor debería haber pedido un jurado."
Frases y Diálogos de Groucho y sus Películas:
"- Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien."
"- Nunca olvido una cara, pero con usted voy a hacer una escepción."
"- ¿Pagar la cuenta?... ¡Qué costumbre tan absurda!" (El Hotel de los Líos - 1938)
"- Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida... lo cual no dice mucho en su favor." (El Conflicto de los Marx - 1930)
"- Hasta luego cariño... ¡Caramba!, la cuenta de la cena es carísima... ¡Es un escándalo!... ¡Yo que tú no la pagaría!" (Una Noche en la Ópera - 1935)
"- Estaba con esa mujer porque me recuerda a usted... sus ojos, su cara, su risa... todo me recuerda a usted... escepto usted." (Una Noche en la Ópera - 1935)
"- Señorita... envíe un ramo de rosas rojas y escriba "Te quiero" al dorso de la cuenta." (Un Día en las Carreras - 1937)
"Groucho: ¿Quince mil dólares para nuestra obra? Con esa cantidad, al señor Davis no le importará escribir un papelito para esa joven. Davis: ¡No cambiaré ni una linea de la obra!... Shakespeare nunca cambió ni una linea. Groucho: Por que no debía mil doscientos dólares... Y no tendrá que cambiar nada, esa joven puede hacer uno de los mineros. Davis: ¿¡Pero cómo va a hacer de hombre una mujer!?. Groucho: ¡Señor Davis, haga el favor de no desviar la conversación hacia temas escabrosos!... Yo sólo produzco obras morales." (El Hotel de los Líos - 1938)
"- El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida... y luego ya no hay quien se lo quite de encima." (El Hotel de los Líos - 1938)
"- No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual."
"- Está loca por mí. ¡Qué mujer no lo está! Yo sé que va usted a preguntarme cuál es mi secreto... ¡Voto al diablo que sois osado! El secreto es no darles a entender que se las quiere. No ir nunca tras ellas. Que ellas vayan detrás de ti. Hay que avivar el cariño del amor con el abanico de la indiferencia..." (Los Hermanos Marx en el Oeste - 1940)
"- ¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Es usted rica? Conteste primero a la segunda pregunta."
"Groucho: ¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio? Concursante: Amo a mi marido. Groucho: A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca." (Programa de TV "You Bet Your Life")
"M. Dumont: Dime Wolfie, cariño, ¿tendremos una casa maravillosa? Groucho: Por supuesto, ¿no estarás pensando en mudarte, verdad? M. Dumont: No, pero temo que cuando llevemos un tiempo casados, una hermosa joven aparezca en tu vida y te olvides de mí. Groucho: No seas tonta, te escribiré dos veces por semana."
"- ¿Me lavaría un par de calcetines? (...) Es mi forma de decirle que la amo, nada más."
"- Cásate conmigo y nunca más miraré a otro caballo." (Un Día en las Carreras - 1937)
"- ¡Hasta un niño de cinco años sería capaz de entender esto!... Rápido, busque a un niño de cinco años, a mí me parece chino." (Sopa de Ganso - 1933)
"- No permitiré injusticias ni juego sucio, pero, si se pilla a alguien practicando la corrupción sin que yo reciba una comisión, lo pondremos contra la pared... ¡Y daremos la orden de disparar!" (Sopa de Ganso - 1933)
"- ¡Cavar trincheras! ¡Con nuestros hombres cayendo como moscas! No tenemos tiempo para cavar trincheras. Las tendremos que comprar prefabricadas." (Sopa de Ganso - 1933)
"Chico: Un coche y un chófer cuestan demasiado. He vendido mi coche. Groucho: ¡Qué tontería! En su lugar, yo hubiera vendido el chófer y me hubiera quedado con el coche. Chico: No puede ser. Necesito el chofer para que me lleve al trabajo por la mañana. Groucho: Pero, ¿cómo va a llevarle si no tiene coche?. Chico: No necesita llevarme. No tengo trabajo."
"- ¿Que esta mujer me prepara una encerrona?... ¡¡Oh!!, ¡que me encierren con ella!... ¡no podría ocurrirme nada mejor!" (Un Día en las Carreras - 1937)
"Camarero: ¡Oh!, el papel que me ofrecen es la oportunidad de mi vida. Les traeré la comida que me piden aunque esté prohibido. ¡Ahora mismo vuelvo!... ¡¡Por el arte!! Groucho y Chico dándose la mano: Ajajaaá. Davis: ¡He ahí un artista! Chico: ¡Ya lo creo que lo es, le he visto llevar doce platos a la vez!" (El Hotel de los Líos - 1938)
"- Recordad que estamos luchando por el honor de esa mujer, lo que probablemente es más de lo que ella hizo nunca por sí misma."
"- Oiga mozo, ¿y no sería más fácil que en lugar de intentar meter mi baúl en el camarote, metiera mi camarote dentro del baúl?" (Una Noche en la Ópera - 1935)
"Fiscal: Chicolini, ¿Cuando nació usted? Chicolini: No me acuerdo, no era más que un bebé." (Sopa de Ganso - 1933)
"Groucho (Maestro): ¡A ver, usted! -señalando al alumno Harpo- ¿Qué forma tiene el mundo? Harpo (Patsy): No sé. Maestro: Bueno. ¿Qué forma tienen mis gemelos? Patsy: Cuadrada. Maestro: No mis gemelos de diario; los que llevo los domingos. Patsy: Oh. Redonda. Maestro: Muy bien, entonces ¿qué forma tiene el mundo? Patsy: Cuadrada los días de diario y redonda los domingos." (Obra de teatro de los inicios de los Marx. "El Instituto" - 1911)
"Groucho (echando una nubecilla de humo): Bueno, y ¿cuántos hombres tiene en su ejército? Chico: Bueno, tenemos cien mil hombres. Groucho: No es justo, nosotros sólo tenemos cincuenta mil. Chico: Está bien. Les damos veinticinco mil y estamos en paz. Groucho: Eso es, al cincuenta por ciento... Y ¿cuántos batallones tienen? Chico: Bueno, tenemos dos batallones y un francés. Groucho: Me gustaría que siguiera usted trabajando para mí, para poder decirle que dimitiera. ¿Cómo van de caballería? Chico: Tenemos cinco mil hombres, pero ningún caballo. Groucho: Qué gracia, pues yo tengo cinco mil caballos y ningún hombre. Chico: Vale, pues que sus hombres monten nuestros caballos. Groucho: No es mala idea. Si sus caballos se cansan, pueden cabalgar a nuestros hombres para variar (Chico asiente). No me importa dejarle nuestros caballos, pero tiene que prometerme que van a hacer sus maniobras. Chico: Oh, claro. Tenemos maniobras de caballos todas las mañanas. ("Hielo quebrado", borrador de guión para "Sopa de ganso" - 1933)
"- ¿Hace muchos años vine a este país sin una moneda de cinco centavos en el bolsillo. Hoy [...] tengo una moneda de cinco centavos en el bolsillo. (Los Cuatro Cocos - 1929)
"Agente: Oiga, esta foto de su pasaporte no se le parece. Groucho: Bueno, tampoco se parece a usted. Agente: ¡Este hombre no tiene bigote! Groucho: Bueno, la barbería no estaba abierta esta mañana." (Pistoleros de Agua Dulce - 1931)
"Juez: Defensor Flywheel, ¿están listos sus testigos? Groucho: No señoría, y de eso me quejo. Sólo hay tres testigos y yo he pagado a ocho. Juez: ¿Cómo? Untando a los testigos, ¿eh? ¿Qué les dio? Chico: Pues claro. Les dio un tanto. Juez: ¿Que les dio qué? Chico: Un tanto. Un tanto por ciento de lo que pedían." (Flywheel, Shyster & Flywheel - 1932)
"Cliente: Señor, esta señora es mi esposa. ¡Debería usted avergonzarse! Groucho: Si esta señora es su esposa, ¡usted es el que debería avergonzarse!" (Una Noche en Casablanca - 1946)
"Groucho: ¿Le gustaría ver su nombre en un letrero luminoso? Carmen Miranda: ¿Por qué? ¿Es usted electricista? Groucho: No, pero tengo buenas conexiones (alzamiento de cejas de Groucho)" (Copacabana - 1947)
"Groucho: Imagine que es usted una famosa actriz, que conoce a alguien y se casa. ¿Estaría dispuesta a dejar su profesión de estrella para ser ama de casa y madre? Concursante: Si tienes los pies en el suelo se pueden combinar las dos cosas. Es lo que me gustaría hacer. Groucho: Bueno... si mantiene los pies en el suelo, nunca será madre...(Carcajadas del público y largo silencio sonriente de Groucho...)Groucho: A esto lo llaman desperdiciar negativo"(Programa de TV "You Bet Your Life")
"- ¡Hola chicas! Uhmmm, ya veo que no sólo tienen curvas las botellas... ¡Lulubelle! No te conocía viéndote de pie... (Los Hermanos Marx en el Oeste - 1940)
- Lulubelle, vayamos a algún sitio donde podamos estar solos. ¡Vaya, no parece haber nadie sobre este diván! (Los Hermanos Marx en el Oeste - 1940)

Ni fumo, ni humo, gracias


Sólo en la Comunidad Autónoma Vasca cada día siete personas mueren por patologías asociadas al tabaco. No quemes tu vida, ni la de los demás.

Fue en 1953, año en el que se escaló por primera vez el monte Everest, cuando se demostró científicamente la relación entre cáncer y tabaco. Actualmente se sabe que el tabaco está directamente relacionado con más de 25 enfermedades graves, como tumores malignos en las vías respiratorias (cavidad bucal, laringe o pulmón). En Euskadi el porcentaje de fumadores se viene reduciendo en los últimos años, al ritmo de casi un 1% anual, y representa menos del 26% de la población (varones, 31%; mujeres, 21%).

Incluso la sola exposición al humo del tabaco, según las autoridades sanitarias, "está provocando un serio problema de salud pública" y un "riesgo considerable" por la mortalidad que genera entre los ‘fumadores pasivos', expuestos contra su voluntad especialmente en el ámbito del trabajo y de ocio colectivo. Por todo ello, el cáncer de pulmón constituye hoy en día, tanto en el mundo como en Europa, la principal causa de fallecimiento por cáncer en los varones. En el caso de las mujeres, desde hace una década, se ha convertido en la principal causa de muerte por cáncer en Estados Unidos, y, en Europa, está a punto de serlo también.

Felizmente, desde el 1 de enero de 2006 disponemos de una normativa estatal que limita el tabaquismo activo y pasivo, similar a las que rigen en Irlanda, Noruega o Portugal. Previsiblemente, como sucedió en Suecia con su pionera legislación antitabaco de principio de los años 80, permitirá una drástica reducción del consumo de tabaco. Porque, contra repetidos argumentos falaces, las restricciones en la promoción del tabaco, el aumento de los impuestos y la creación de espacios libres de humo son eficaces, comprobándose que reducen el consumo de tabaco, previenen que la juventud comience a fumar y ayudan a los últimos fumadores a abandonar su temible hábito.

El tabaquismo es la principal causa de muerte evitable en el mundo, aunque las tabacaleras confundan con razones comerciales. Toda la economía generada por el tabaco (producción, elaboración, venta e impuestos obtenidos) no llega -ni de lejos- a pagar el inmenso daño causado por su uso, ni medido en términos financieros, ni mucho menos en valor humanitario de sufrimiento, enfermedad y muerte. La industria tabaquera no se responsabiliza del perjuicio causado, ni siquiera los fumadores costean directamente su propio daño. Cuando la gente no usa su dinero en tabaco, lo dedica a estimular otros sectores mercantiles menos dañinos para la salud.

Toda nuestra tolerancia y comprensión debe concentrarse en alejar del tabaquismo a nuestros familiares, amigos, colegas y convecinos. Especialmente a niños y jóvenes que han crecido atufados por el “derecho a la enfermedad” que esgrimen los fumadores. Pocos adultos "eligieron" fumar; la mayoría comenzaron en la adolescencia y se hicieron adictos, e intenten dejarlo continuamente. Ayudémosles a superar su afección, pero nunca restando importancia a la toxicidad del tabaco.

Como dijo Groucho Marx, ¿les molesta si no fumo? No aceptemos compartir un humo que daña y mata: Si menos del 26% de la población fuma, ¿por qué el 95% de las cafeterías menores de 100 m2 ha decidido obligarnos a respirar nicotina y alquitrán? No pisen un establecimiento que propague un anacronismo como el tabaco, que irá desapareciendo de nuestra sociedad. Paulatina pero irreversiblemente. Que lo veamos todos…

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2006/deseos.htm

Para caballeros normales

“Perdónenme si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien”, subrayó Groucho Marx.

Carmen y yo hemos establecido un reparto de funciones casi perfecto, después de 28 años de matrimonio. Exceptuando contados servicios de electricista, conductor, transportista y porteador, ella se ocupa de todo lo necesario para llevar adelante nuestro hogar y a nuestros hijos, ante los cuales también represento el rol de sermoneador oficial cuando la ocasión lo ha requerido, afortunadamente más en tiempos pretéritos. Así pues, mi esposa es quien cumplimenta millares de acciones útiles, mientras yo me dedico a temas inútiles, tales como perder al ajedrez o escribir estas cotidianas crónicas.

Existen zonas enteras de la casa que me son enteramente desconocidas, y es mejor ejemplo es la cocina. Aunque sea un glotón impenitente, mis únicas competencias culinarias se reducen a calentar leche con el microondas y abrir latas en caso de emergencia. Pero estoy aprendiendo, y una reciente área de nuevo conocimiento es la compra, tarea en la que mi cometido anterior se ceñía a empujar el carro y procurar no perderme en el supermercado. Hoy mismo hemos acudido a un comercio especializado en perfumería. Carmen, mientras completaba su extensa compra para toda la familia, me ha encomendado adquirir mi propio champú, indicándome la zona oportuna.

Me he dirigido a la estancia y súbitamente me he enfrentado a toda una pared repleta de envases con todo tipo de tamaños, formas, colores y precios. Es sorprendente comprobar que existen más estanterías con champú en una sola tienda, que anaqueles de libros en la biblioteca municipal. Con la vacilación del profano me he aproximado a una repisa y me he tranquilizado al leer el primer rótulo: “Para caballeros normales”. Sin dudarlo un instante he elegido el producto, a pesar de su receptáculo extravagante de color verde refulgente.

Cuando orgullosamente me alejaba en busca de Carmen con mi compra zanjada, me ha picado la curiosidad por ver otras alternativas de cosmética masculina. He desechado otras dos opciones igualmente coloristas para “caballeros secos” o “caballeros grasos”, aunque quizá por mi peso me ajuste más al último grupo. Carmen me ha sugerido usar las gafas de presbicia y ha esclarecido que donde yo leía “caballeros” decía “cabellos”, aunque aceptaba el champú.

Si bien Confucio recordaba que “un caballero se avergüenza de que sus palabras sean mejores que sus hechos”, y sabiendo que consiste en obrar como caballero, el serlo, a la vuelta a casa, sólo me quedaba como excusa disertar sobre caballeros-normales. Le he recitado a Carmen mi preferida cita de Fray Antonio de Guevara, en versión actualizada: “Lo que al educado [caballero] le hace ser educado [caballero] es ser medido en el hablar, largo en dar, sobrio en el comer, honesto en el vivir, tierno en el perdonar y animoso en el trabajar [pelear]”. He cumplido con otra máxima de Gertrude Stein: “Lo normal es mucho más sobriamente complicado e interesante”.

Carmen no me ha prestado mucha atención y ha concluido que no estoy preparado para comprar nada. He preferido no mentar que nos hallamos en el año del “caballero de la triste figura”. Definitivamente, en pleno siglo XXI, cuando ya somos obsoletos quienes nacimos el año (1953) en que se estrenó ”Los caballeros las prefieren rubias” con Marilyn Monroe, la denominación de caballeros queda reservada exclusivamente para diferenciar ciertas estancias donde todavía el género determina la postura.

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/caballero.htm

Odias y amas

El desarrollo de la inteligencia emocional era una de las áreas básicas de aquel innovador proyecto educativo que significó el Centro KIDEAK. Una prometedora metodología para su aprendizaje fue la redacción por parte del alumnado de sus preferencias y animadversiones, a fin de conocerse mejor a sí mismos y a sus compañeros. Se les pedía una rápida introspección escrita en apenas cinco minutos, sin pensárselo demasiado, de aquello que más odiaban, más les displacía, más les gustaba, más amaban y más les encantaba. En ese orden, desde el odio al amor. He aquí, tres resúmenes verídicos de tres alumnas.

Soy Y. (14 años). ODIO PROFUNDAMENTE... que el profesor de euskera nos mire a las tres que estamos en la esquina como si quisiera que le diéramos el visto bueno a lo que ha dicho; las comparaciones entre las personas; las mentiras; que la gente sea impaciente; hacer daño; la deslealtad; la política; la espera; las discusiones por tonterías; las injusticias; la alergia; que la gente crea que no es capaz de hacer algo; el ir andando con alguien que lleva el paraguas en el brazo que te va dando en la pierna; las generalizaciones. Odiaría ser minero; la humedad; renunciar a algo antes de intentarlo; los contestadores; el sonido del teléfono.

AMO APASIONADAMENTE... que la gente escuche y sea leal; conseguir los objetivos; las cristaleras; la luz; los colores; comparar los jardines; viajar; aprender; los niños; la naturaleza; el silencio; las fresas; el atardecer; el olor a mar; los olores agradables, como el del pan; levantarme por la mañana con el canto de los pájaros; oír ruidos; asomarme por el balcón; la noche; la luz de la luna; mirar el cielo oscuro en las noches calurosas de verano; advertir las formas de las nubes blancas con el azul celeste de fondo; recordar momentos agradables; imaginar; el ambiente por las mañanas primaverales; el silencio del autobús de la mañana cuando todos van dormidos; observar a un niño mientras duerme; mirar por la ventanilla de un avión; que todo salga como se había esperado; la sonrisa; la amabilidad; el compañerismo; la alegría; el no sentirte solo; sacar fotos; recordar viajes o lugares visitados mediante las fotos; escuchar música significativa; ver a la gente contenta; ver a extranjeros o gente de otros sitios visitando el lugar donde vives; la curiosidad; las buenas sorpresas; comprar regalos,…

Soy I. (16 años). LO QUE MÁS ODIO: Odio profundamente sentirme impotente; que los profesores de este año exijan muy por encima de lo que explican; que la gente pida a otros lo que no está dispuesta a cumplir; madrugar; el no poder confiar en alguien; la hipocresía; la sobrevaloración de las matemáticas; a las señoras que van de cuatro en cuatro por la acera y jamás se apartan para que; los actores/actrices y cantantes que basan toda su fama y fortuna en su físico. No me gustaría ser forense, enterrador, empleado de funeraria, carnicero, pescador, juez... No me gusta hablar por teléfono.

LO QUE MÁS ME GUSTA: El olor del mar; pasear por la orilla del mar; ver un puesto de frutas; los amigos; la coherencia; la seguridad en una misma; el ser consecuente con las ideas; los crepes de mantequilla y azúcar; ver muchos chupa-chups juntos; la niebla que se levanta entre las montañas; las casas con mucha luz; vivir en un ático; la diversidad de personas en el metro; preguntarme qué hacen y de dónde vienen las personas con las que me cruzo; ver reír a un bebé; el David de Miguel Ángel; las mujeres embarazadas; los padres con niños en la bici; los libros antiguos; la pasta italiana. Me gustaría conducir sin rumbo, recorrer Europa en coche con amigos. Me gusta leer; oler algo y recordar un lugar en el que has estado. Recibir cartas. La lluvia. El sol. El anochecer. El silencio. Tumbarme en la hierba. Los ríos. La luna. El cielo. La filosofía. Sorprenderme. El cine. Groucho Marx. Ver que todo encaja, que todo tiene sentido. Mirar por las ventanas. Volar. Llegar a otro país. Imaginar. Encontrarme con alguien que hacía mucho que no veía. Discutir ideas. Poder ayudar a alguien.

Soy L. (16 años). ODIO ponerme roja; las mentiras y los incumplimientos; las prisas; el insomnio; la soberbia y la hipocresía; las generalizaciones. Odiaría ser cobrador de autopista, veterinario, enterrador o marinero. Odio que me chillen al oído; los prejuicios y la incoherencia; dejar mensajes en el contestador; los espacios pequeños; el alboroto; estar quieta.

ADORO la lealtad, el dulce, el amanecer y el crepúsculo, el mar, la luna, el sol, las olas, el cielo; viajar, las ventanas grandes. Me gustaría vivir frente al mar y poder tener las cortinas descorridas. Me gusta observar a la gente, hablar, mirar a los ojos de un bebé, ver a los niños sentados en los carros de la compra. Quiero conducir ya. Me gusta relajarme y pensar. Reconocer olores. Recibir cartas. Me gusta la niebla, acompasarme a la respiración de quien está dormido; andar; el agua. Adoro las estrellas. Me gusta aprender cosas útiles y ayudar a los demás. Me gusta mirar por la ventana del coche y ver las hileras de los huertos (encaja, no encaja...). Me gusta soñar despierta. Me encanta hablar en otros idiomas y conocer gente distinta; encontrar la relación entre los fenómenos, las personas, las cosas,…

¿Por qué no escribimos también nosotros estas sensaciones? Empecemos por aquellas cosas que nos desagradan, para ir dando paso a todo aquello que nos hace felices. Después podremos tirar a la basura los odios, y dedicarnos toda la vida a aquellas tareas que nos placen y que, seguramente, son también las que hacen dichosos a quienes conviven con nosotros.