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Mundo seguro… para Bush

Bush nos prometió un mundo más seguro, y ya lo consiguió… para él. Parece que para ello bastan “sólo” 14.000 policías (la mitad de todos los efectivos) y 8 millones de euros durante su breve estancia en Londres, su país aliado por excelencia. Ciertamente que la guerra de Irak aportó seguridad, pero no a las víctimas iraquíes ni a sus “aliados” (véase el entierro en Roma por 19 muertos en Nasiriya), sino solamente al belicoso inductor de la guerra: George W. Bush.

En Irak la protección prometida por Bush se ha traducido en las siguientes cifras, según las fuentes más comedidas como MEDACT (una ONG humanitaria británica de profesionales sanitarios): Han muerto como consecuencia directa de la guerra, entre 22.000 y 55.000 iraquíes, tanto civiles como militares, y las consecuencias del conflicto se dejarán sentir en la población durante generaciones. Aparte de los fallecimientos directamente atribuibles a la guerra —entre 7.757 y 9.565 civiles, y entre 13.500 y 45.000 militares—, la población se encuentra en una situación de vulnerabilidad, debido a la pobreza, la “inseguridad” (citada expresamente), la quiebra de los servicios de salud y la destrucción de infraestructuras, como el suministro de agua. Sólo con un dato relativo a la salud indica que los 210.000 nacidos desde el conflicto no han sido vacunados de enfermedades como el sarampión.

Bush no ha inventado la modalidad de “guerra preventiva”, que ya empleó Atila en el año 452, y en 1939 Hitler al invadir Polonia. La misma estratagema que sufrieron los propios norteamericanos en el “ataque preventivo” de Pearl Harbour, donde perecieron 2.400 estadounidenses en 1941. Éste es el presidente que ha sido recibido en el Reino Unido con grandes diferencias de opinión entre su población, dividida entre sus desfallecientes defensores y sus crecientes detractores. Un reciente sondeo establecía que el 60% de los británicos ve a Bush como un “peligro para la paz mundial”. Todo ello insistimos en la metrópoli de su mejor y “más serio” aliado. El mismo alcalde de Londres, Ken Livingstone, ha definido a Bush como “el hombre más peligroso del planeta” en una revista ecologista. Mientras la tambaleante monarquía de los Windsor intenta desesperadamente “prestigiarse”, o quizás simplemente derivar las polémicas, recibiendo a Bush en sus alcobas del Palacio de Buckingham, un privilegio no permitido desde 1918 cuando Woodrow Wilson pasó cinco días camino de la Conferencia de Paz de Versalles al término de la Primera Guerra Mundial. Situación ciertamente diferente de la actual, cuando una vergonzante “victoria” con un balance de menos 100 muertos americanos frente a más de 22.000 iraquíes, parece dirigirse a una precipitada retirada de Irak para evitar perder… las elecciones en USA. Porque, amigos, ¡vivimos un mundo donde se mata a millares para ganar elecciones!

Falso pavo y pavo real

Vemos con pavor dos pavos en la misma foto. El pavo real Bush que se pavonea con un pavo falso ante sus tropas en Irak. Se trata de un nuevo impulso a la belicista campaña para su reelección ante el pueblo norteamericano, pulsando la fibra sentimental del Día de Acción de Gracias. El viaje relámpago a Bagdad, uno de sus habituales shows mediáticos, trata de recuperar los votos que pierde día a día.

El Washington Post informó que era de plástico el magnífico pavo mostrado por un campechano Bush, ataviado una chamarra guerrera, mientras los 600 militares y los 4 líderes iraquíes con los que reunió comían simple “rancho” de cantina. La parafernalia de la visita, organizada con el máximo secreto, revela la verdadera situación iraquí, que obligó a camuflar el avión presidencial cargado de periodistas para despegar y aterrizar en el más absoluto anonimato. La prosperidad que evoca la bandeja con el pavo asado es tan “fiel” como la mejora de la calidad de vida en Irak. Puro decorado de teatro, que sólo algunos periodistas avezados desvelan. La credibilidad de la Casa Blanca empieza a ponerse en entredicho no sólo por sus “misiones de paz”, sino incluso por la chapucería en la producción de espectáculos para dar algún lucimiento a Bush, cuyas cualidades de estadista parecen también ser de goma. Puestos a utilizar el atrezzo ficticio, igualmente podían haber sido de inofensivo cartón-piedra las bombas arrojadas sobre algún plató de Hollywood y no sobre Irak, para que ahora 55.000 iraquíes, y otro millar de occidentales, siguiesen con vida.

Continúa la caza del pavo, o del votante iluso, con una campaña para las elecciones de 2004 en la que Bush prometerá nuevos viajes a la Luna. Desgraciadamente el único lustre de este presidente se ha forjado en el trágico 11S (11 de septiembre de 2001) y sólo confía en abrillantarlo con una inacabable guerra en Irak. Para desorientar a la ciudadanía únicamente le queda que se despiste mirando a la Luna, donde estuvieron por última vez en 1972. Muchos científicos lo consideran un despilfarro y un objetivo tecnológico no prioritario: "Ya hemos estado allí, ya hemos hecho lo que teníamos que hacer", ha declarado Robert Park, de la Sociedad de Física de EE. UU., al diario USA Today.

No serán, por desgracia, los argumentos de la Ciencia los que marquen el rumbo presidencial, sino los “publicistas fontaneros” de la administración Bush. Si Bin Laden o de Sadam Husein siguen sin aparecer, y si el misterio del 11S persiste sin resolverse, entonces la megalomanía de este presidente sólo puede orientarse lunáticamente. Todo ello cuando ha recortado la sanidad y la asistencia social, cuando proyecta reformar a la baja el sistema de pensiones, y mientras reduce los impuestos. Economistas críticos como Paul Krugman, lo explican gráficamente en artículos como el titulado "Saquear el futuro", señalando que Bush "gasta como si el mañana no existiera", tras liquidar el superávit que heredó de Clinton y programando un fuerte déficit presupuestario para la próxima década. Para George W. Bush sólo existe el 2 de noviembre de 2004, el día de las elecciones. Antes debe recaudar más de 200 millones de dólares para financiar su campaña presidencial, a fin de remontar unas previsiones decrecientes que hoy día sólo le conceden el 48% de los votos, frente al 47% de cualquiera de los posibles adversarios demócratas.

James Freeman Clarke sentenció: “Un político piensa en las próximas elecciones; un estadista, en la próxima generación”. Por supuesto que siempre será menos mortífera la conquista de la Luna que la nefasta cruzada en el avispero iraquí, pero la primera potencia mundial y el planeta bien merecerían otro presidente menos peliculero y más estadista, que desmilitarice el pensamiento político dominante.

Bush es el más 'tonto' de los presidentes de EE.UU.

Una ONG estadounidense llevó a cabo el estudio que establece que el actual Presidente posee un CI (cociente de inteligencia) de 91 puntos, contra 182 de Bill Clinton. En los últimos 50 años los republicanos tuvieron un CI mucho más bajo de los demócratas. De los Presidentes analizados, el republicano con más CI, fue Richard M. Nixon con 155, mientras que Clinton fue el de mayor coeficiente entre los demócratas. Éstos son los datos: 147 Franklin D. Roosevelt (D), 132 Harry Truman (D), 122 Dwight D. Eisenhower (R), 174 John F. Kennedy (D), 126 Lyndon B. Johnson (D), 155 Richard M. Nixon (R), 121 Gerald Ford (R), 175 James E. Carter (D), 105 Ronald Reagan (R), 099 George HW Bush (R), 182 William J. Clinton (D), 091 George W. Bush (R). Los Bush, padre e hijo, son los únicos por debajo de la media general (100 CI).

Kerry ganará

En medio de los numerosos pronósticos sobre la carrera electoral norteamericana, y animado por anteriores aciertos en elecciones varias (generales, europeas, o incluso de algún rectorado con siete candidaturas universitarias) he aquí nuestra particular apuesta: Kerry derrotará a Bush.

Aportaremos algunos argumentos, natural­mente no concluyentes, pero que convergen en la misma previsión. El primer debate electoral en la carrera hacia la Casa Blanca entre el presidente y el senador demócrata, fue vencido por el aspirante según todos los medios de comunicación. Puede resumirse en dos frases de cada uno de ellos. Kerry dijo “Irak es un error” y Bush “El mundo está mejor”. El votante promedio estadounidense sabe que el primero acertó más y que el segundo mintió por su fallo de previsión en la crisis iraquí.

La remontada en las encuestas electorales es un dato coyuntural que probablemente sufrirá altibajos en su evolución, pero son apreciables algunas tendencias de fondo en la sociedad estadounidense. Detalles significativos sobre una reformulación paulatina del “sueño americano” hacia un patriotismo más moderno, más demócrata que republicano, más “newyorkino”, más “europeo”, que busque menos la supremacía mundial desde la hegemonía económico-militar autosuficiente. Comienzan a alzarse en Estados Unidos corrientes de opinión que abogan por un planeta más solidario, más interdependiente y más justo, sin la visión de “nación elegida” (nada menos que por Dios, según algunos).

Estos patriotismos caducos, de “pueblo designado que puede derrotar a sus enemigos”, sobreviven entre un alto porcentaje de las ciudadanías de USA o Israel. Fueron paradigmáticos en todos los imperios de los últimos siglos, perviviendo por ello en menor medida la perspectiva de “ganar venciendo y no convenciendo” en determinados sustratos sociales del Reino Unido, España,… además de los regímenes teocráticos donde la población fundamentalista cree contar con “aliados divinos” que compensen la evidente asimetría de poder fáctico en nuestro planeta.

La diferencia entre Kerry y Bush quizá no sea demasiada desde una perspectiva europea o alejada de USA, pero la altura del candidato es manifiestamente superior al presidente saliente. Kerry no sólo le saca un palmo de estatura física a Bush, sino que su educación, perspicacia y visión del futuro son indudablemente más certeras y prospectivas.

Sólo un dato final basado en una “leyenda urbana”, de las denominadas FOAFS (friend of a friend stories, historias de un amigo de un amigo), que en este caso es rigurosamente cierta y que expresa descriptivamente la figura del candidato. Se trata de una foto, totalmente certificada, donde aparece Kerry sentado detrás de Jane Fonda durante una reunión pacifista en Valley Forge (Pennsylvania) en septiembre de 1970, tras haber solicitado en enero la baja de su servicio militar en Vietnam antes de tiempo, para presentarse como candidato a un escaño en el Congreso en Massachussets. Un detalle aislado no avala una biografía compleja como la de Kerry, pero puede otorgar un aliento de esperanza de un candidato presidencial que odiaba la guerra, especialmente tras su experiencia bélica como combatiente.

Quizá con Kerry podamos avanzar menos lentamente para vislumbrar un nuevo hito para la Humanidad con el fin de los imperios, superadora de una historia subyugada por una sucesión de hegemónicos imperios periódicos. Confiemos que un espíritu de inteligencia pacifista, no sólo euro-céntrico, se extienda con la labor de todos nosotros de modo que progrese una paz basada en la justicia y el respeto a todos los derechos humanos, individuales y colectivos.

[Actualización a 26-10-2012: Hemos eliminado una imagen a petición de Yahoo,... ]

¡Es la economía, estúpido!

El más famoso de los tres lemas con los que Bill Clinton batió en 1992 a George H.W. Bush ha sido profusamente reeditado y reescrito. Muchos pensamos y escribimos que el mensaje clave que los presidentes nunca entienden sería: "Es la educación, estúpido". Pero otros, quizá con razón, opinan que "Todavía es la economía, estúpido" o "Es la guerra (la ocupación de Irak), estúpido", ahora dirigido al hijo George W. Bush. La preocupante situación económica que deja este presidente a sus conciudadanos, entre otros muchos temas de herencia para el futuro, debiera determinar sin apelación posible la derrota del Partido Republicano en las próximas elecciones. Un recorrido sobre la pésima actuación del actual presidente muestra su belicismo, su concepto de seguridad (propia), y su escasa inteligencia. Somos mayoría planetaria quienes creemos que el mundo estará mejor sin George W. Bush en el poder.

Letras ganadoras

Descubre el poder oculto de los apellidos largos (o el tamaño sí importa)

Los habitantes de las remotas montañas de Kentucky, casi analfabetos, sabían siempre de antemano (antes de las encuestas preliminares) cuál de los dos candidatos sería el próximo Presidente de los Estados Unidos. Los periodistas desplazados se sorprendieron con tales dotes de adivinación y más cuando averiguaron su simple e infalible método: El apellido del ganador contenía más letras.

Este predecible sistema válido desde 1789 con George Washington que no tuvo opositor, ha funcionado casi sin excepciones durante todo el siglo XX. McKinley ganó por dos veces a Bryan; Roosevelt a Parker; Harding a Cox; Coolidge a Davis; Hoover a Smith; Roosevelt en 4 ocasiones a Hoover, Landon, Wilkie y Dewey; Truman a Dewey; Eisenhower dos veces a Stevenson; Kennedy a Nixon (aunque luego éste ganó a Humprey y McGovern); Ford, que lo tenía mal sólo fue presidente por renuncia de Nixon, y luego perdió contra Carter; Reagan disputó cerradamente a Carter; Bush padre sí ganó a Dukakis, pero perdió contra Clinton, quien también venció a Dole; y finalmente entre Bush y Gore la disputa no pudo ser más cerrada. Así pues, Kerry ganará a Bush, por un margen pequeño pero definitivo.

Desconozco desproporcionadamente la extraterritorialidad e interdisciplinariedad de esta metodología, pero si aceptamos contrarrevolucionariamente su internacionalización, quizá Rodríguez Zapatero haya errado al rebautizarse como ZP frente a Rajoy. Que aprenda de lo sucedido a Mas contra Maragall o Carod-Rovira.

¿Quién votó a Bush?

Sabíamos que la elección sería reñida, pero había muchos datos esperanzadores.

Adaptación norteamericana del tradicional cuento de "los cinco cerditos" a la historia de “Él o Bush” (el obús):

1º. Éste compró un huevo. Abogaban por el cambio presidencial los pésimos resultados estadounidenses e internacionales en seguridad y en economía.

2º. Éste encendió el fuego. Kerry, ganador de los debates en TV, logró la preferencia de los jóvenes, las mujeres y de los nuevos votantes inscritos que anunciaban una alta participación, como se ha producido.

3º. Éste trajo la sal. El tándem Kerry-Edwards alcanzó el apoyo de la ciudadanía de origen hispano, de raza negra, pacifistas, minorías étnicas y sexuales, intelectuales, cantantes y artistas,...

4º. Éste comió un poquito. El partido demócrata era la mejor opción indiscutible para los Estados líderes del Oeste y del Noreste, así como en Europa, resto de América y casi todo el planeta respaldados por la prensa escrita mundial más prestigiosa (“el cuarto poder”).

5º. Entonces vino el “quinto poder”, el conglomerado financiero-televisivo de CNN-AOL-Time Warner, NBC-General Electric, CBS-Viacom y ABC-Disney encabezado por la pujante Fox-News Corporation, y el pícaro gordito Bush se lo comió enterito al electorado.
Discúlpenme, no soy objetivo, soy demócrata (entendido en su sentido genérico) y hasta creo en la ONU.

La pesadilla de Bush

¿Los extranjeros superarán a los nativos? ¿Se puede evitar un proceso histórico?

Quizá sólo fue un mal sueño, tras una jornada en la que Bush animó al Senado a extender los muros existentes en la zona de Tijuana y California a lo largo de los 3.200 kilómetros de la frontera que comparten Estados Unidos y México. El río Bravo era un coladero de “espaldas mojadas”. Había que hacer algo. América estaba amenazada.

Incluso peligraba el idioma inglés con la llegada masiva de inmigrantes, con una prolífica natalidad que superaba a la autóctona. Había que hacer cerrar las fronteras, y combatir a los forasteros que provenían de todas partes. La frontera con México siempre había sido el punto débil para la invasión de los “sin papeles”. Claro que tampoco había que descuidar las costas. Las pateras y los cayucos no llegaban hasta América, pero en algo parecido a una gran piragua había arribado el primer extranjero, nacido en no se sabe muy bien dónde, un tal… Cristóbal Colón. Después se extendió el “efecto llamada” y comenzaron a llegar de todas partes, superando y desplazando a los propios del lugar.

¿Qué misión me encomienda el Gran Manitú para mi tribu? ¿Qué será de nosotros, los “pieles rojas”? Sobresaltado y empapado en sudor, Bush despertó. Dudó por un momento pensó: ¿Soy un indio o un WASP (blanco, anglo-sajón y protestante)? Incluso se preguntó: ¿Soy yo o mi doble cómico? Paulatinamente comprendió que lamentablemente él era… él.
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Versión final en: mikel.agirregabiria.net/2006/pesadilla.htm

Tags de todos los discursos presidenciales de los EE.UU.

Se ha generado una nube de tags (etiquetas) con las palabras más repetidas de todos los discursos presidenciales, y de todos los presidentes, de los EE.UU. desde 1776 (fecha de su independencia). Es muy curioso ver qué era más importante para los norteamericanos en cada período de tiempo.

Ahora, por ejemplo, las palabras más repetidas son "iraq", "libertad" y "terrorismo". En los años 30, por ejemplo, lo más repetido era "desempleo", "cooperación" y "economía". En el link, puede desplazarse el cursor para pasar de legislatura.

Compárense, a modo de ejemplo, los discursos del Clinton y del republicano Bush. El demócrata Clinton habla de familias, bienestar, educación,..;
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el republicano Bush de terroristas, armas, iraq,...

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Son idealistas, piden lo posible

La generación del “me aburro” parece haber despertado y su creatividad ha barrido las calles de frescura, rebeldía e inteligencia. Tanta muerte gratuita ha acuciado su mente, y la inventiva se ha desbordado en lemas, graffiti y foros. El realismo mágico de lo que puede escucharse estos días es desmedido. ¡Pobre alivio ante la catástrofe! Lemas concisos, con un ingenio superior al del ‘68 y una pizca de demagogia para contrarrestar la patraña belicista: Se necesita inventor de detector de insultos a la razón instalable en parlamentos. - Los mayores sois un desastre. - Dejen de jugar a la guerra, que ya son mayorcitos. – ¿Y si apagando el televisor se acabase la guerra? - Guerra, nunca máis. – Traducción correcta: Si quieres la paz, "para" la guerra. - Imagina que hay una guerra y no va nadie. - El imperialismo odia la democracia y sólo se expande. - El imperio siempre usa el mismo combustible: Vidas. - A Dios rogando y bombas tirando. -¡Padre nuestro que estás en el cielo, quédate! - Los antidisturbios a Bagdad, regalo de Aznar. - Paren el tren de la guerra. Que me bajo. - Sadam no usa las armas de destrucción masiva ni en defensa propia: Nobel de la Paz. - ¿Desatar una guerra para evitarla? - ¡Rumsfeld y Trillo, ministros de Ataque! – EE.UU. libera a los iraquíes gracias a la libertad proporcionada por estar muerto. - Guerra humanitaria: las bombas son más rápidas que el embargo. - España: quién te ama y quién te USA. - España está en la guerra, aunque no participe en la batalla.

Asoma la política entre esta adolescencia que parecía aletargada: ¿Por qué cuando alguien dice que no hay diferencia entre derecha e izquierda, esa persona es de derechas? - No sólo Aznar, todo el PP apoya la guerra. Él no se presentará, pero su partido sí. – Que el PP viva la operación de "acoso y derribo" que aplicaron ellos. - Diputados del PP, salid del armario y decid ¡No a la Guerra! - ¿Para cuándo una manifestación del PP en favor de la Guerra? - El PP se salta la legalidad internacional y constitucional y luego ilegaliza partidos y periódicos. ¡No lo entiendo! - Ilegalización: Batasuna hoy, IU mañana, PSOE pasado mañana... - B-52 sobrevuelan Bilbao: ¡Menos mal que Aznar se presenta a la alcaldía! - Aznar grita ¡no a la guerra!,… en la intimidad. - Aznar pasará a la Historia,... por la puerta de atrás. - Aznar, eres Dios: Has conseguido que todos sintamos lo mismo - Gracias, Aznar, por despertar mi conciencia política. - Aznarín I, has conseguido que vuelva a votar. Esto no se soluciona sólo con manifestaciones: te espero en las próximas elecciones. –Todos los mediocres necesitan una guerra. - Sr. Aznar: Si no levantas la vista, creerás que eres más alto. – No calientes banquillo, Aznar, vete a la guerra. - Se busca al estratega ibérico, miren debajo de la mesa de Bush. - Váyase, señor Aznar.

Descubren la historia como algo que les afecta, no sólo una soporífera asignatura: Volvamos a la edad de piedra: el del garrote más gordo, manda. - Están consiguiendo que nos volvamos locos, estos "romanos". - ...que yo sepa sólo un gobierno ha usado armas de destrucción masiva, y no una, sino dos veces. - ¡Memoria, Gernika! ¡Memoria, Humanidad! Siguen matando en nombre de la paz. - ¿Los ganadores olvidan el horror de las guerras? - Me contaron cómo era la dictadura de Franco; ahora la he vivido. - Todo por petróleo: En 40 años de dictadura no vinieron a salvarnos. - Si este gobierno hubiera dispuesto de mayoría absoluta durante la transición ¿hoy seríamos una democracia?

Reconocen los valores y contravalores en la política: Porque sobran balas. Porque sobran inocentes. Porque el poder enferma. - Hipocresía: Actitud de ciertos gobiernos, que declaran la guerra y luego envían ayuda humanitaria. - Sra. Palacio, basándose en otros "indicadores" bastante más contundentes, le ruega que ¡dimita! - Señor, no los perdones, porque sí saben lo que hacen. - ¿Por qué algunos se creen mejores que los iraquíes y con derecho a matarlos? - ¿Por qué "terrorista" es quien mata poderosos y no los todopoderosos que matan inocentes? - La violencia es el lenguaje de los ignorantes y prepotentes. - La fuerza: último recurso de los incompetentes. - Función humanitaria: salvar los pozos de petróleo. - Las armas de Sadam son destructivas. ¿Son constructivas las de Bush? - Los muertos iraquíes también tienen historia: Publíquenlas. - Los agresores proponen a la ONU reconstruir lo que han destruido sin su autorización. - Nunca se justifica la muerte: no intenten convencernos. - Que alguien defina "legalidad internacional", por favor. - No puedes devolver la vida..... así que no te apresures a dispensar la muerte. (Tolkien). - Una sola gota de sangre es un océano de estupidez. - Vivimos en una democracia en la que gozamos de libertad, a condición de no ejercerla. - Si callo ahora, no podré mirar a los ojos del futuro. - Me llamaron tonto y quise ser apátrida, pero en vez de quemar el pasaporte diré con mi voto: No soy tonto.

George Bush y sus ‘‘aislados’’

Los tres ‘‘halcones’’ de las Islas de las Azores han apretado ya el botón de la guerra. Su autismo bélico resulta extemporáneo en el siglo XXI, pero el matón de George W. Bush, el cortesano Tony Blair y el bufón José María Aznar muestran alguna diferencia: el presidente de Estados Unidos cuenta con cierto respaldo de su ciudadanía -desgraciadamente-­, pero los otros dos ‘‘aliados’’ se han quedado solos en sus países, y quizá pronto hasta en sus partidos.

¡Deteneos, por Dios, por favor antes de matar a más inocentes!

Espías humanitarios

Lamentamos, condenamos y repudiamos estas últimas siete muertes, como las anteriores cuya suma ya alcanza cifras espeluznantes: 10 españoles, 400 norteamericanos, 55.000 iraquíes, de ellos 45.000 militares y 10.000 civiles. Cada víctima, sin importar la nacionalidad, era un ser humano que seguiría vivo sin esta contienda declarada unilateralmente por Bush, Blair y Aznar contra la mayoría del Consejo General de la ONU.

Cada nueva matanza nos replantea múltiples preguntas: ¿Qué pinta el servicio secreto español en Mesopotamia? ¿Quién explicará a sus familias y a la ciudadanía el tipo de “misión humanitaria” que cumple el Ejército y el Centro Nacional de Inteligencia en Diwaniya? ¿Qué era tan necesario espiar en Babilonia para que mueran siete oficiales? ¿Cómo se está ayudando a los iraquíes para que celebren la muerte de los extranjeros bailando sobre sus cadáveres, mientras gritan vivas a Sadam? ¿Por qué se enviaron tropas y no ONGs si realmente se trataba de un servicio caritativo? ¿Para qué, de verdad, hay que seguir pagando un precio de sangre, muerte y culpabilidad manteniendo soldados y espías en Irak, cuando no lo hacen ni Francia, ni Alemania,…? ¿Qué intereses reales se está defendiendo? ¿No es todo esto un desatino insensato de Aznar para figurar en Las Azores, a cambio de perder crédito internacional ante el mundo árabe y europeo, ante la ONU, y sólo para ganar no se sabe qué y seguramente a título personal ante la reaccionaria administración de Bush?

¡Basta de mentiras! El culpable de las muertes españolas tiene nombre: Aznar, por la forma en la que, sin declaración de guerra ni paso por el Congreso, se sumó a una Coalición militar que desató toda esta catástrofe genocida. Rajoy parece deseoso de asumir la misma responsabilidad en este gravísimo error histórico con sus apresuradas declaraciones de que “España no se replanteará su papel”, lo que debe entenderse que continuará como potencia ocupante de una invasión sin el aval de la ONU. La gravedad de la tragedia exige más que el cese del inepto ministrillo de turno: El presidente Aznar debe rectificar inmediatamente o dimitir.

Finalmente que no aduzcan el subterfugio chantajista de que la oposición se alegra de las muertes. ¡No, nunca! ¡De ninguna muerte! Para que no haya duda, ojalá todos dijésemos lo mismo y actuásemos en consecuencia: Lamentando, condenando y repudiando por igual todas las muertes, tanto de españoles, italianos, norteamericanos, o iraquíes, y muy especialmente de los civiles iraquíes: ancianos y ancianas, hombres y mujeres, niños y niñas completamente inocentes. Quede toda nuestra solidaridad con las víctimas y sus familias, de aquí y de allí. Seguimos queriendo la paz.

No son

¿Quiénes no son? ¿Qué no son? Ellos no son nunca niños, casi nunca son mujeres, no suelen ser muy jóvenes ni muy ancianos. Ellos nunca son pobres, nunca son bondadosos, nunca son creyentes sinceros. No son humanitarios, no son pacifistas, no son inocentes. Ellos no son los que mueren. No son los que lloran, no son los que sufren. Ellos no son los que aman la paz. No son humanos.

Ellos son los mandan a otros a las guerras, a morir para una bandera, a matar por una patria, a civilizar por la fuerza militar. Ellos son quienes dicen: “We got him” (lo tenemos), cuando apresan a sus gemelos contrarios. Son quienes se enriquecen mientras perpetúan el hambre de los demás, la enfermedad de los otros, la ignorancia y la miseria de los alejados. Ellos son los que venden armas, los que envían bombarderos a pacificar con bombas. Ellos son quienes no quieren convertir en amigos a sus enemigos, porque no les conviene. Ellos son los poderosos que creen que una guerra puede ganarse. Ellos son los que salen en la televisión con grandes palabras para mentir sobre las conquistas que acabarán con las guerras, mientras les aplauden los cortesanos interesados y los necios confundidos. Ellos son los cobardes que no saben afrontar la paz. Ellos son quienes creen que se puede matar por Dios o por Alá, con la conciencia limpia. Ellos son los que construyen la Historia sobre montañas de cadáveres masacrados.

Ellos son los que luchan a muerte, de persona a persona, de familia a familia, de petrolera a petrolera, pero a través de tropas interpuestas, con innumerables víctimas civiles colaterales en conflictos interminables. Sadam trató de matar a Bush padre; Bush hijo encarcela a Sadam. Los mismos leviatanes de la misma hidra del Apocalipsis. Ellos son los mismos bárbaros desalmados, los eslabones perdidos de la Humanidad que siguen encadenándonos. No permitamos su engaño: desenmascaremos a todos los belicistas, a todos sus aliados, a todos sus cómplices, a todas sus patrañas de guerras como pretexto para la paz.

Voto infantil

Al principio, el voto fue sólo para hombres alfabetizados, luego...

Nos queda el último paso, tras haber conseguido el sufragio femenino: el voto universal para la infancia desde el instante de su nacimiento. Tres razones para avalar esta inaudita propuesta.

Primero, un prosaico motivo económico coyuntural del mundo contemporáneo: El debate político norteamericano ha demostrado cómo se compromete el futuro de los niños con el belicismo de la administración Bush. El periódico New York Times publicó el pasado 14 de setiembre un documentado artículo que prueba cómo la guerra de Irak devora un superávit sin precedentes para convertirlo en un déficit histórico: Los 166.000 millones de dólares consumidos en Afganistán y en Irak, más el coste adicional de ocupación a razón de otros 87.000 millones de dólares al año, serán pagados por varias generaciones de estadounidenses. Cuando dieron la noticia, muchos de quienes tendrán que pagar ese precio no pudieron verlo en el noticiario de noche porque sus padres ya los habían acostado, o porque no habían nacido aún. Recientemente el anuncio ganador de la organización MoveOn.org, titulado Juego de niños muestra imágenes de críos fregando platos en una hamburguesería o recogiendo basura, con un lema final: "Imagine quién va a pagar el billón (trillion en inglés) de déficit del presidente Bush".

Segundo, un ilustrativo argumento comparativo: El derecho al voto no se pierde por la edad, ni siquiera por la incapacidad. En circunstancias extremas, cuando el titular no dispone de plenas facultades de discernimiento, el derecho queda delegado en poder de sus descendientes o allegados, que en su nombre y en defensa de sus intereses eligen en representación del votante. A nadie le escandaliza que ese niño por segunda vez que es un anciano, ejerza su derecho al voto según la opción que elija su hijo o su nieta, dado que suponemos que velarán por sus predilecciones electorales.

Tercero, por un fundamento básico de defensa de la familia y de congruencia con los derechos de todo ser humano. El artículo duodécimo de la Convención de los Derechos del Niño establece que “los Estados garantizarán al niño que esté en condiciones de formarse un juicio propio el derecho de expresar su opinión libremente en todos los asuntos que le afectan, teniéndose debidamente en cuenta las opiniones del niño, en función de la edad y madurez del niño”, y que “con tal fin, se dará en particular al niño oportunidad de ser escuchado, en todo procedimiento judicial o administrativo que le afecte, ya sea directamente o por medio de un representante o de un órgano apropiado, en consonancia con las normas legales”.

El derecho de los más pequeños se ejercería a través de sus padres o tutores, que asumen una cuota de responsabilidad y de futuro superior a otros adultos sin descendencia. Tan pronto como sea posible, el voto sería depositado directamente por el titular. Seguro que el resultado electoral ganaría en inteligencia y en bondad, al igual que aconteció con el voto de las mujeres. Antiguos proverbios lo garantizan: La verdad sale de la boca de los niños; en una casa llena de niños, el diablo no entra; de niños todos hermanos, de mayores todos enemigos. Alejandro Dumas, hijo, se atrevió a preguntarse ¿cómo es que, siendo tan inteligentes los niños, son tan estúpidos la mayor parte de los hombres? (preferimos obviar la respuesta que él se daba), y Cocteau saludaba a los niños parisinos con un doliente “¡Hola, muertecitos de la próxima guerra!”.

Todos los niños son capaces de expresar sus puntos de vista. No hay ningún límite de edad para ejercer el derecho a participar. Quienes creemos, como dice el Talmud, que “el mundo solamente se mantiene por el aliento de los niños”, apostamos por el voto infantil, representado por sus padres en la primera etapa, porque no olvidemos que el valor de la familia no reside en que los adultos hagan niños, sino en que los niños se hagan adultos. Donde no hay niños no es posible el cielo, y además los niños tienen una memoria sin igual para las promesas. Los niños son lo primero, la solución y el futuro. Recuerden, para elecciones y naufragios: Las mujeres y los niños primero.

Un mundo más justo

En la encrucijada de un mundo donde parece que sólo cabe matar o morir, debe nacer una nueva ciudadanía comprometida con la justicia y con la paz.

Son estremecedoras las trágicas noticias del colegio de Osetia del Norte, donde un cruel e inhumano secuestro ha provocado la muerte de centenares de escolares. Mientras, en el Madison Square Garden de New York, Bush promete que “hará todo lo posible por garantizar la seguridad de su país” entre globos multicolores. Ambos sucesos ocurren simultáneamente en el mismo planeta.

El actual panorama mundial de “guerras preventivas” reincide en la aciaga receta bárbara de “una última guerra para conseguir la paz”. Sinceramente, ¿queda algún ser racional que no comprenda que un mundo más seguro sólo puede ser un mundo más justo y solidario? Tomás de Aquino señaló que “la justicia elimina los obstáculos para la paz”. Sr. Bush: No nos prometa un mundo más seguro para algunos, sino un mundo más justo para todos.

¿Por qué no nos implicamos en un urgente proyecto de respeto de los derechos humanos de toda la humanidad, con una generosa cooperación internacional que elimine la pobreza y la desigualdad, para conseguir un nuevo Orden Mundial basado en la Justicia y la Paz? Despertemos de la pasividad social y política que nos atenaza en este “primer mundo” acomodado y amodorrado. Superemos el desencanto y la medrosa percepción de impotencia frente a los graves problemas de justicia y seguridad de nuestros hermanos y hermanas, tan terrícolas como nosotros mismos.

Comprender la compasión

Susan Sontag, icono intelectual del siglo XX, nos enseñó que la compasión debe ser aprendida y ejercida con pasión.

El pasado martes, 28 de diciembre de 2004, falleció en Nueva York la influyente escritora, intelectual y activista estadounidense Susan Sontag, tras una larga y titánica lucha contra el cáncer al que venció en varias ocasiones. Su polifacética personalidad creativa le había permitido cultivar con gran éxito el ensayo, la novela, el teatro y el cine. Su obra -traducida a 32 idiomas- cuenta con libros de ensayo reflexivo como "Contra la interpretación" o "La enfermedad como metáfora", o de narrativa como "El benefactor" y "Yo, etcétera".

Su personalidad trascendió el mundo literario, participando con un dinámico activismo en favor de los Derechos Humanos, destacando su compromiso crítico contra la política norteamericana e incluso contra la generalizada pasividad de mundo occidental. La voz firme de Sontag criticó todo lo que juzgó ignominioso desde la guerra del Vietnam, cuando publicó que "la raza blanca es el cáncer de la historia humana''. Ante el escándalo de las torturas en la prisión iraquí de Abu Ghraib no dudó en apuntar que "En Estados Unidos evitamos la palabra tortura, decimos abusos, humillaciones, pero la palabra justa, es tortura".

Sus invectivas alcanzaron a Fidel Castro o Sadam Hussein, y se alzó nítidamente en el conflicto de Irak, declarando una y otra vez su "desprecio" hacia el belicoso George W. Bush, al que había recriminado su política de aplicación de la pena de muerte, apodándole "asesino en serie de Texas". Proclamó que Bush "es muy estúpido, pero él no es la persona que hace la política, tiene gente que le rodea que es muy inteligente y que sabe exactamente lo que hace”. En cada rueda de prensa reiteraba: "¿Os dais cuenta de que Estados Unidos no quiere firmar acuerdos internacionales, ni medioambientales ni de nada, para no limitar su libertad?".

Su irreprochable postura ética de “compañera compasiva” le valió furiosas críticas de la prensa gubernamental en su país, pero ella siempre supo pagar el precio de la honestidad, como cuando arriesgó su vida viviendo casi tres años en la martirizada Sarajevo, donde puso en escena la hermética obra de Samuel BeckettEsperando a Godot”, apoyando desde su condición de judía newyorkina la causa bosnia en medio del trágico conflicto centroeuropeo.

Quizá sea su libro 'Ante el dolor de los demás' (publicado en Alfaguara) el título que mejor refleja el posicionamiento de Sontag ante la vida y la realidad. Describe cómo se siente la ciudadanía acomodada de Europa y Norteamérica al presenciar por televisión el sufrimiento de los dos tercios de la Humanidad pobre y apartada, mediante lo que denominó "compasión mediática del sufrimiento visto desde la comodidad". Corroboraba que una de las cosas que necesitan ser excesivas para ser apenas suficientes es la compasión. Seguramente la edad nos ayudará a comprender a quienes no poseemos la inteligencia culta de Sontag, lo que Albert Camus señaló: “envejecer es pasar de la pasión a la compasión”.

El poeta australiano Adam Lindsay Gordon dictó una de las citas más contundentes de la poesía del siglo XIX: “La vida es, en su mayor parte, espuma y pompas de jabón; pero existen dos cosas que son sólidas como el mármol: la compasión ante la desgracia ajena y el valor ante la desgracia propia”. Quizá incluso se podría permutar el orden de ambos elementos. La compasión ha sido un tema eterno de la literatura moderna, desde León Tolstoi la definiera como una de las más hermosas facultades del alma humana, hasta Constancio C. Vigil que citaba cuatro son los caminos para llegar a Dios: la sabiduría, la justicia, la belleza y, el más seguro de todos, la compasión. En la actualidad se reivindica la empatía como su­peradora de la compa­sión y la solidaridad, con la premisa de que es mejor para todos contar con los demás. La empatía se fundamenta en una lógica de la abundancia y refuta la idea de que al re­partir perdamos algo de lo nuestro; por el contra­rio, expresa que lo compartido se incrementa y que sólo coope­rando podremos lograr nuestros objetivos más per­sonales.

Susan Sontag supo transmitirnos lo que sienten las víctimas de la guerra, así como lo que podemos experimentar desde la distancia, tanto física como metafísica, cuando vemos las imágenes del sufrimiento ajeno en medio de este naciente siglo XXI que no abraza la paz. Sontag, con su medio siglo de firme insubordinación, concluyó que la compasión debe ser activa para generar rebeldía ante el militarismo, repudio de la anacrónica fuerza y fomento de la justicia humana desde la insoslayable responsabilidad individual de cada uno de nosotros.

Niños enemigos


¿La exaltada seguridad debe prevalecer sobre los derechos humanos?



Publican los periódicos la horripilante noticia, perdida en la sección de información internacional, de que el Gobierno Bush libera a 3 niños de Guantánamo porque "no poseen información válida y ya no representan una amenaza para la seguridad nacional”. Estos “enemigos” tenían entre 11 y 13 años cuando fueron capturados hace 24 meses en Afganistán, donde serán retornados con la ayuda de una ONG. Según el ejército norteamericano “la edad no es un factor determinante. Nosotros detenemos a combatientes enemigos que atacan a nuestras fuerzas armadas o ayudan a quienes lo hacen”, y aseguran las fuentes militares que la campaña de presiones encabezada por grupos de derechos humanos de todo el mundo no ha influido en su decisión de liberarlos, que se produce únicamente porque ahora se les considera “no peligrosos”.

Estos críos, junto a otro centenar de chiquillos que no alcanzan ni la edad de la preadolescencia, han permanecido incomunicados al igual que todos los prisioneros en el campo de concentración de Guantánamo. Mientras la lenta justicia estadounidense estudia varios recursos sobre la constitucionalidad de la detención indefinida de estos presos sin que les formulen cargos y acepta, a instancias del abogado representante de la administración Bush, Ted Olson (el mismo que convenció a los magistrados en 2000 de que Gore no debía ser el presidente), el desquiciado argumento de que “otorgarles el derecho a defensa a los sospechosos de terrorismo interferiría con los interrogatorios claves para la seguridad nacional”.

Estos sucesos son repulsivos, ¿o sólo nos lo parece así a algunos? El fatídico 11-S se evaporaron todas las esencias democráticas del mundo occidental y se propagó algún extraño virus (no aquel ántrax del que nunca se volvió a hablar), que ha pervertido nuestras almas en pro de la idolatrada seguridad, y parece que ya ni la infancia es inocente. Muchos jamás aceptaremos la culpabilidad de un niño, ni un castigo de alejamiento de su familia y entorno. Milton dijo que “de todas las personas, los niños son las más imaginativas porque se entregan sin reservas a todas las ilusiones”. Esos niños procedían de familias talibanes y, simplemente, querían a sus padres. Eso no es un delito.

Se agolpan los pensamientos de educadores y filósofos que supieron valorar la infancia y cuyas enseñanzas parece que hemos olvidado: Da un poco de amor a un niño y ganarás un corazón. Debe cultivarse en la infancia preferentemente sentimientos de independencia y dignidad. El amor es para el niño lo que el sol para las flores: No basta pan: necesita caricias para ser bueno y para ser fuerte. Los niños necesitan más de modelos que de críticos. El niño es como un barro suave donde puedes grabar lo que quieras... pero esas marcas se quedan en la piel... esas cicatrices se marcan en el corazón... y no se borran nunca. Terminemos con dos axiomas: Los niños usan los puños, hasta que alcanzan la edad en que pueden usar el cerebro, de Robert Browning y la de Juvenal: El niño es acreedor al máximo respeto.

Licencia para matar

©Mikel AgirregabiriaLa política de “disparar primero y preguntar después” es un atroz reflejo del concepto implantado por Bush de “guerra preventiva”.

Hemos de preocuparnos seriamente cuando Scotland Yard, supuestamente una flemática policía metropolitana, asume la norma de disparar a matar en caso de duda, en la misma capital del país que instituyó el “Habeas Corpus” como garantía de vida y libertad para la ciudadanía.

Jean Charles de Menezes, fue víctima del “gatillo fácil” decretado tras la conmoción social producida por los atentados del 7 de julio, en los que murieron 52 personas, además de los cuatro suicidas. El 21 de julio hubo otras cuatro explosiones de escasa magnitud que no produjeron víctimas. Al día siguiente, el joven electricista fue tiroteado 11 veces, a corta distancia y durante 30 segundos, con el resultado de recibir siete disparos mortales en la cabeza. Todo ello cuando se encontraba ya en el suelo e inmovilizado por agentes de paisano.

La comprensible psicosis popular en la capital británica no debiera afectar a sus instituciones, especialmente a su policía, para actuar de modo tan irresponsable, en el primer momento, y menos aún para ocular su trágica desmesura y obstaculizar la depuración de responsabilidades con una cortina de continuas mentiras y groseras ocultaciones. Del brasileño asesinado se dijo toda suerte de falsas acusaciones como que "desafió a los policías y se negó a seguir sus órdenes, que vestía un abrigo sospechosamente abultado o que saltó sobre el torniquete de entrada al Metro".

Desafortunadamente no se trata de un aislado error policiaco, sino de una escandalosa política cuya responsabilidad alcanza a quienes dictaron la Operación Krator, que autoriza el 'tirar a matar'. Tony Blair, el principal socio de George W. Bush, apoyó la invasión de Irak con el objetivo de acabar con el terrorismo internacional. El resultado son decenas de miles de víctimas iraquíes, civiles en su inmensa mayoría, y un repunte del inhumano terrorismo internacional.

¡Cuántos crímenes se comenten en nombre de la justicia! La injusticia se combate con genuina justicia, y no con emulación de la iniquidad. Asistimos a un histórico proceso lamentable que está “americanizando” (en el peor de los sentidos) al Reino Unido, parte esencial de la democrática Europa, en lugar de “europeizando” (en su mejor significado) a los Estados Unidos.

Cuando EE.UU. orienta toda su política hacia la hegemonía militar, sucede que llega a pensar que las únicas soluciones mundiales se obtienen mediante los ejércitos y las armas. En la reciente catástrofe del huracán Katrina se aprecia el desatino de que “quien sólo tiene un martillo, cree que todo son clavos y se dedica únicamente a golpear”.

Para evitar el doble riesgo de ser asesinado por terroristas o por antiterroristas, en Londres o en nuestras ciudades, recordemos a Víctor Hugo cuando señaló “Hay que lanzar los tinteros contra los cañones; la tinta matará a la pólvora”. Usemos el poder de la palabra y, sobre todo, el poder de los votos para reclamar a nuestros dirigentes políticos más moderación, más inteligencia y más justicia.

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/matar.htm

¿Trump y Biden son demasiado mayores para la presidencia?

¿Son Trump y Biden demasiado mayores para esto? Estamos a punto de averiguarlo. A sus 81 y 78 años, el presidente y su rival pelean más sucio que nunca para sugerir que el otro está pasado antes del primer enfrentamiento televisado. Recogemos y traducimos esta noticia de The Times.

El viernes, con motivo de su 78 cumpleaños, Donald Trump recibió un mensaje de felicitación del que podría haber prescindido. "Tómalo de un viejo a otro", escribió Joe Biden, de 81 años, en las redes sociales. "La edad es sólo un número". 

En la brutal lucha por la presidencia, Trump ha tratado de retratar a su rival como débil y demacrado -apenas capaz de pronunciar una frase- mientras se presentaba a sí mismo como fuerte y vigoroso en comparación.
 
El presidente Biden, por su parte, ataca a Trump por sus propios comentarios, como un largo rifirrafe sobre tiburones y descargas eléctricas durante un mitin en Las Vegas este mes, y discursos serpenteantes cargados de falsedades. Ambas partes han utilizado imágenes editadas selectivamente del otro para defender sus puntos de vista, y han promocionado en las redes sociales breves clips descontextualizados que muestran a sus rivales en su peor momento.
 
La semana pasada, los principales republicanos promovieron sin descanso vídeos de Biden moviéndose lentamente y con incertidumbre en la reunión del G7 en Italia como prueba de que no está capacitado para gobernar. Rishi Sunak dijo que un vídeo ampliamente difundido que mostraba a Biden alejándose de un grupo de líderes del G7, y siendo retirado por Giorgia Meloni, la primera ministra italiana, había sido sacado de contexto. "No es en absoluto lo que ocurrió", declaró la Primera Ministra al Sunday Times en el G7. "Literalmente, se acercó muy educadamente a hablar con los paracaidistas que habían aterrizado detrás de nosotros".
 
Las exageraciones pican, dicen los conocedores del partido, porque están arraigadas en la realidad: Biden parece a menudo frágil y rígido, mientras que Trump tiene desde hace tiempo tendencia a desviarse del tema y a contar historias inconexas y ficticias. El 27 de junio, el pueblo estadounidense podrá comprobarlo por sí mismo cuando los dos hombres suban al escenario en Atlanta, Georgia, para el primer debate presidencial. Ambos candidatos se juegan mucho en este enfrentamiento televisado, que podría lanzar una granada en una carrera que hasta ahora no ha cautivado la imaginación de muchos votantes estadounidenses.
 
Las encuestas sitúan la contienda en el filo de la navaja, con una ligera ventaja para Trump. La semana pasada, The Economist publicó un pronóstico estadístico que mostraba que Trump tenía dos de cada tres posibilidades de derrotar a Biden. Un modelo electoral de Five Thirty Eight, una empresa de investigación, análisis y encuestas, sugiere que la carrera está extremadamente reñida. A principios de la semana pasada, mostraba a Biden ligeramente por delante; hoy Trump acaba de ganar. Los demócratas temen que, aunque Biden dedique varios días a la preparación del debate, sea demasiado poco y demasiado tarde para el presidente, después de un mes tan exigente. 

La semana pasada mantuvo un ritmo frenético en el G7, con una agenda repleta de reuniones consecutivas pocos días después de un viaje a Francia con motivo del 80 aniversario del Día D. A ello se sumó un juicio y una condena emocionalmente cargados. A ello se sumó el emotivo juicio y condena de su hijo, Hunter Biden, por posesión de armas. Esta noche tiene previsto aparecer en un acto de recaudación de fondos en Los Ángeles con el ex presidente Barack Obama y los actores de Hollywood Julia Roberts y George Clooney. El martes asistirá a una cena benéfica en Virginia con Bill y Hillary Clinton. Se espera que el miércoles Biden se dirija al retiro presidencial de Camp David cargado de libros informativos y listo para dedicarse a preparar intensivamente el primer debate, atiborrándose de datos y estadísticas e intentando soltar frases y chistes con una energía que haga que sus críticos dejen de insistir en que tiene un pie en la tumba. 

En cambio, sus aliados afirman que Trump, que es sólo tres años más joven, descarta cualquier sugerencia de prepararse para el debate. En su lugar, planea confiar en su experiencia adquirida en la celebración regular de mítines para asestar un golpe visceral a Biden.
 
La división entre los dos hombres es un rasgo de sus personalidades: Trump es famoso por despreciar las reuniones informativas, mientras que Biden lee meticulosamente las gruesas carpetas que le entregan sus ayudantes. Pero también pone de manifiesto las serias desventajas de debatir como titular. Mientras que un aspirante suele pasar el verano de un año electoral viajando por todo el país, dando discursos de campaña e interactuando con el electorado, el aislamiento que conlleva el alto cargo puede hacer que el presidente se muestre forzado, torpe y con poca energía en una aparición televisiva que podría hacerle ganar o perder cuatro años más en la Casa Blanca.
 
Obama, Ronald Reagan y George Bush padre obtuvieron malos resultados en sus primeros debates de la campaña de reelección. Obama y Reagan se recuperaron en debates posteriores; no así Bush padre, de quien se burlaron rotundamente por consultar su reloj mientras su rival Bill Clinton hablaba con un miembro del público. En estas reñidas elecciones, Biden no tiene margen de error. "Joe Biden está rezagado y siente que necesita cambiar la dinámica de la carrera para tener una oportunidad", dijo Whit Ayres, encuestador republicano. "Y por eso él, sospecho, estará estudiando mucho". 

Trump, por su parte, ha afirmado que está dispuesto a debatir con Biden "en cualquier momento y lugar". Pero también corre el riesgo de parecer grosero, inestable y poco estadista en comparación con el presidente. Mientras que él ha intentado utilizar en su favor su reciente condena por 34 cargos de falsificación de registros empresariales, Biden le atacará con toda seguridad sobre si sus antecedentes penales le incapacitan para ser presidente. Y, a diferencia de otros aspirantes a la presidencia, Trump no ha dedicado este año a mejorar la preparación de su partido participando en los debates de las primarias.
 
En el primer debate presidencial, en septiembre de 2020, Trump no dejó de acosar y hablar por encima de Biden, y ambos se lanzaron insultos: en un momento dado, Biden le dijo a Trump "cállate, tío". En el siguiente debate, Trump se mantuvo más centrado y se cree que obtuvo mejores resultados. "Veremos qué Donald Trump se presenta esta vez", dijo Ayres. Trump ha dicho que está dispuesto a debatir "en cualquier momento y lugar". Tanto Trump como Biden han divagado recientemente o se han congelado en sus discursos, fallos que han sido fácilmente aprovechados tanto por demócratas como por republicanos. "Si Biden olvida una palabra, si Biden se detiene, si Biden tropieza, será un anuncio de campaña", dijo Hank Sheinkopf, consultor político estadounidense, y añadió: "Tiene que parecer enérgico, sin parar, para que no se le pueda acusar de ser un viejo temblón".


Jen O'Malley Dillon, una de las principales asesoras de Biden, escribió en un memorándum el mes pasado que en el periodo previo al primer debate, la campaña "se centraría en las peligrosas promesas de campaña de Trump y en su retórica desquiciada". "Nos aseguraremos de que a los votantes que decidirán estas elecciones se les recuerde el caos y el daño que Trump causó como presidente", escribió. En Camp David, Biden tendrá un estrecho círculo de asesores a su alrededor, que le entrenarán en su estilo de debate. Ron Klain, su antiguo jefe de gabinete, descrito por sus aliados como un meticuloso y veterano operativo, dirigirá su preparación junto a un grupo de asesores y ayudantes similares a los que rodearon a Biden en la campaña de 2020.
 
Simon Rosenberg, estratega demócrata y fundador del boletín Hopium Chronicles, dijo que creía que el debate planteaba mayores riesgos para los republicanos que para los demócratas. "Si el argumento central que los republicanos esgrimen contra Biden es que es viejo e incapaz, entonces si se enfrenta cara a cara y tiene éxito, destruirá su argumento fundamental", dijo, para añadir después: "Hoy prefiero ser nosotros que ellos". Rosenberg también dijo que creía que aún existía la posibilidad de que Trump se retirara del debate. "Biden quiere debatir, está listo para hacerlo", dijo. "La cuestión es si Trump va a presentarse. Cómo va a responder a preguntas básicas como: ¿por qué debería ser presidente un delincuente convicto?". 

Sin embargo, los republicanos dicen que esto no va a ocurrir y que Trump está preparado. "El presidente Trump se enfrenta a numerosas entrevistas difíciles cada semana y pronuncia largos discursos en mítines de pie, demostrando una resistencia de élite", dijo Jason Miller, un asesor clave de Trump, en un comunicado. "No necesita ser programado por el personal".

Varios posts más sobre la edad de Biden y Trump.

¡Es la ciencia, estúpido!

"Es la economía, estúpido" (the economy, stupid), fue una frase muy utilizada en la política estadounidense durante la campaña electoral de Bill Clinton en 1992 contra George H. W. Bush (padre), que lo llevó a convertirse en presidente de los Estados Unidos.

Algunos políticos occidentales, de signo autoritario aún en sociedades democráticas, aún parecen creer que la ciencia es opinable. Ante casos como la pandemia del coronavirus, nos parece que la medicina, la estadística, las matemáticas,... se demoran en sus recomendaciones. Pero lo que la comunidad científica va estableciendo debiera imponerse por la ciudadanía educada a sus dirigentes si actúan torpemente. Esas conductas, además de criminales, son ridículas.  

"Regatear en Sanidad pública y en Ciencia e Investigación es un suicidio", nos apunta Iñaki Gabilondo. Otros posts:

¡Es la educación, estúpido! de 2002