Costa, a toda costa

Aún a costa de lo que sea, mejor acostarse al costado de cualquier costa.

Cuando paseamos por alguna de nuestras costas, la cantábrica o la mediterránea, comentamos lo triste que sería vivir en Wulumuchi, la capital de la provincia china más extensa con 1.600.000 Km2, Xinjiang, que significa “nueva frontera” y fue el “Turquistán Chino” anexionado en el Siglo XVIII por la Dinastía Manchú.

Wulumuchi es el lugar terrestre más alejado de cualquier mar según los mapamundis, siendo preciso recorrer un mínimo de 2.400 Km. para alcanzar alguna costa marítima.
Vivir a orillas del mar, donde se escucha la risa multitudinaria de las olas del océano, es el mejor antídoto antitodo. Cualquier tosca costa, sea en forma femenina de playa o en forma masculina de acantilado, simbolizan al alba o al crepúsculo la unión del aire, el agua y la tierra.

Quienes nunca abandonamos la costa y dejamos a otros la alta mar o la tierra adentro, creemos que debería ser un derecho universal de todo terrícola el ver, al menos una vez, el mar desde una costa. Habría que organizar viajes para que todos los humanos comprendiesen qué es el mundo viendo las olas marítimas en un planeta como el nuestro que merecería llamarse Agua y no Tierra.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

La isla más remota del mundo

Bouvet es la isla del mundo que se encuentra más alejada de cualquier costa. Es una roca de unos 49 kilómetros cuadrados cubierta por un glaciar a 1.600 kilómetros al sur del Cabo de Buena Esperanza, que es la tierra que se encuentra más cercana. Hoy en día allí solamente hay una estación meterológica automatizada. Sorprendentemente esta isla pertenece a.... Noruega! Coordenadas: 54°26' S 3°24'E

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