Inmigración

El emigrante es casi siempre, por no decir siempre, un pobre, y el pobre es siempre y en todas partes, si injustamente tratado, más injustamente aún juzgado. Y más en países nuevos envanecidos con su riqueza. Miguel de Unamuno

Andanzas de hijos

©Mikel AgirregabiriaCuando conviene, los hijos vienen; luego provienen, sobrevienen, devienen, intervienen, hasta que se van, andan y, finalmente, mandan.

Dicen que la educación es algo que recibimos de nuestros padres cuando nos mandan a la universidad, pero no estará completa mientras no mandemos allí a nuestros propios hijos. Algunos ya hemos completado el ciclo, y este curso tenemos a todos los hijos estudiando fuera. Estamos otra vez solos, de “novios”, Carmen y yo. Y entonces piensas en las idas y venidas de los hijos.

Al principio no sabes si vendrán. Luego, te piensas si conviene que vengan. Fácilmente convienes que ojalá vengan. Y vienen… Al principio, de niños van y vienen siempre contigo. Pronto te preguntan de dónde han venido. Enseguida te discuten la hora a la que han de venir. Después se niegan a decir a dónde van y a qué hora vendrán. Luego se van de vacaciones, pero te vienen con sus problemas. Más tarde dicen que quieren irse, pero que no pueden y han de venirse. A veces hasta se van, pero vuelven rápidamente. Después de muchas idas y venidas ya se van, mas pronto te vienen con nietos y el círculo vuelve a rodar.

Que no nos falten las andanzas y las mudanzas de los hijos, quienes comienzan a escasear. Porque los hijos son la mejor prueba de que la vida camina. Y la vida es acción. Y la acción básica es el movimiento, que se demuestra andando. Vamos que esta vida es de venida e ida.

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/andanzas.htm

Mirada a Obaba

Recomendando la película "Obaba", adaptación cinematográfica de Montxo Armendariz basada en “Obabakoak" de Bernardo Atxaga.

Obaba es una película inclasificable pero predecible, alegórica aunque de mensaje directo, emotiva si bien obliga a la reflexión, y rotundamente aconsejable por su lirismo sobrio, por su misteriosa fotografía (de Javier Aguirresarobe) y por lo mejor de todo: su guión que expresa fielmente la atmósfera mágica del libro original. Hasta la lentitud de la narración se atenúa por la crónica fluida, y convierte en virtud lo que en pantalla suele ser el defecto pésimo.

Han transcurrido más de tres lustros desde que en 1988 Atxaga publicó su premiada y traducida novela, y muchos nos preguntábamos cómo quedarían en el cine algunas de las 28 historias que conformaban la obra. El resultado de Armendariz despeja todas las dudas. Además, no hace falta en modo alguno haber leído el libro para disfrutar del film, que llevará el mundo literario de Obaba a más destinatarios de todo el mundo.

En un metraje de autor doble, el lujo del reparto con excelentes intérpretes (Mercedes Sampietro, Pilar López de Ayala, Juan Diego Botto, Bárbara Lennnie, Eduard Fernández,…) transforma la obra en una película coral de mesura controlada que explota sordamente. Los relatos son explícitos y metafóricos, destacando los de la maestra enamorada que espera una carta que nunca llega, el del niño que aprende cultura alemana mediante cartas de amor, y el del asesino soñador de una isla paradisíaca. Además se narran aprovechando las resonancias de cuatro lenguas: castellano, euskera, francés y alemán.

La película recoge mucho de la esencia vasca, propio del alma de cualquier ser humano: Su lenguaje simple explica lo más complejo, como la niña que cuenta cómo su abuelo cuando mide el crecimiento del maíz sabe que el mundo sigue su curso, o cómo cantando un villancico en euskera los corazones se entienden.

Algunas frases míticas son, y serán, los mejores referentes de Obaba, como “hasta hace muy poco, yo era una persona normal”, “aún faltan 87 curvas”, “¿a que no sabe cuántos pasos hay entre su casa y la escuela”, “ya sé que no es fácil vivir entre esta gente, pero tienes que ser fuerte”, “siempre es verano en la Isla de las Tortugas”, “la gente inteligente sabe adaptarse a cualquier situación”, “¿no quiere irse de aquí? No, ¿para qué? Cualquier sitio es inmejorable, si…”. Con ellas, se ratifica la creencia de que el paraíso, aún en la tierra, está abierto a todo espíritu bondadoso.

Dicen que no hay que temer a las sombras, porque sólo indican que en un lugar cercano resplandece una gran luz. La película Obaba habla del odio y del amor, de la soledad y de la compañía, de la escuela y del cine, de la vida arcaica y eterna, de los niños, jóvenes y ancianos,… ¡No te la pierdas!

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/obaba.htm

Amigos de verdad

"Mis amigos no parecen amigos de verdad, sino personas cuyos números de teléfono no he perdido aún".
Oído al pasar...

Familias ricas

©Mikel AgirregabiriaUna desapercibida noticia, transmitida sólo como curiosidad, ratifica la grandeza que atesora una familia unida.

Nuestro hijo pequeño, Aitor, cuando era pequeño y jugaba con su hermana Leire en la plaza de Santa Ana (Getxo) le replicó a otro niño que estaba acompañado de sus padres, mientras a ellos sólo les cuidaba mi esposa Carmen, por estar yo trabajando lejos: “¡Nosotros también tenemos padre! ¿Qué te creías, que éramos pobres?”

Quizá eso mismo piensan los 150 hijos, todos adoptados excepto tres naturales, de Luiz y Clorinda Bertoline, quienes mantuvieron una inacabada "ciudadela de niños", que nunca fue un impersonal orfanato, en la ciudad brasileña de Araras, en Estado de Sao Paulo. Al fallecer el memorable patriarca el pasado día 14-9-2005, a la edad de 75 años y habiendo quedado viudo desde el pasado diciembre, su inmensa familia (reconocida oficialmente como la más numerosa de todo Brasil) finalmente ha quedado huérfana y en situación precaria, sin ayudas oficiales y sólo apoyada con algunas donaciones.

Este singular matrimonio nunca desistió de su sueño de "criar a todos sus hijos y mantenerlos siempre juntos". Por su hogar, una pequeña propiedad rural, pasaron más de 400 menores abandonados, muchos de los cuales adoptaron personalmente. La numerosa prole Bertoline no ha quedado en la indigencia por el compromiso de los hermanos mayores. Una vez más se comprueba que la virtud de los padres es la mejor dote y su vida, el libro de ejemplos heredado por los descendientes.

Lo cierto es que no hay peor forma de pobreza que la orfandad, ni mejor forma de riqueza que una familia querida. El amor de madres y padres nunca vacila, sino que permanece incondicional y constante. Los progenitores, para ser felices, han de entregarse y prodigarse con sus hijos e hijas. Igualmente, el afecto hacia los padres es el fundamento de toda virtud. Giuseppe Mazzini señaló que “los únicos goces puros que pueden disfrutarse sobre la tierra, son los goces de la familia”.

En una familia unida, se dispone de todo lo esencial. No existe ningún niño o adulto enteramente pobre si cuenta con el amor de sus padres. Al igual que no existe ningún padre o madre completamente pobre, si sus hijos esperan anhelantes su llegada a casa mirando por la ventana. Todo lo cual no aminora la exigencia de justicia y solidaridad para todos los seres humanos y todas las familias hasta que “la pobreza sea historia”.

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/familias.htm

Telefonía gratuita

©Mikel Agirregabiria“Habla gratis con todo el mundo”, lema del principal servicio de telefonía por Internet.

Hoy día es posible llamar gratuitamente a teléfonos fijos de casi todo el mundo (Estados Unidos, Alemania, Reino Unido,…, España, Grecia y Portugal), con mejor calidad de sonido que un teléfono normal y máxima seguridad de cifrado end-to-end. Además es sumamente fácil de instalar y utilizar, permite mantener conferencias con varios interlocutores simultáneos. Sólo se requiere un ordenador cualquiera y una conexión a Internet de banda ancha (basta el más elemental cable o ADSL).

Las llamadas entre ordenadores con voz (e imagen) eran posibles desde hace años, y se han extendido sobremanera con programas como el famoso Messenger de Microsoft, cuyas posibilidades no se agotan en el mero chateo. La reciente compra de Skype, el principal sistema de telecomunicación por Internet (54 millones de usuarios), por parte de Ebay, el mayor portal de subastas por la red (154 millones de clientes) con un precio de 3.500 millones de euros, o la llegada de Google Talk demuestran el imparable fin de la telefonía tradicional, al permitir acceder desde el ordenador a teléfonos fijos (gratuitamente) y a teléfonos móviles (a muy bajo coste), sin importar la distancia de conexión dado que Internet acerca la voz hasta el país de destino.

Entre la multitud de programas de “Voz por IP” (IP significa Protocolo de Internet), destaca uno que merece ser recomendado: VoIP de VoIPBuster.com. Basta acudir a su web para descargar el programa, y -para evitar alguna restricción en el tiempo de llamada- comprar un crédito mínimo de 5 €, que nos durará indefinidamente al comprobar la gratuidad de todas las tarifas hacia teléfonos fijos. El programa es trivial, amigable, recuerda nuestro listín de contactos y de llamadas realizadas. Ya no hace falta memorizar números de teléfono, ni prefijos territorial o nacional. Basta recordar nuestra clave para entrar en VoIP y elegir el nombre de la persona con quien queremos hablar.

Se ha anunciado que antes de 2008, la mitad de los europeos con banda ancha hablarán por Internet, pero las predicciones se están acelerando. Millones de usuarios (en Japón se estima que son ya más del 20%) han visto reducidas o anuladas sus facturas telefónicas locales, nacionales e internacionales. Ahora lo más novedoso, tras la VozIP, es el vídeo sobre IP, una tecnología que envía imágenes y voz en tiempo real a través de las redes.

Si me disculpan, voy a telefonear a mi hija en Irlanda, luego hablaré con alguien en las antípodas, además de con todos los familiares y las amistades remotas cuyo contacto había ido perdiendo. ¡No se pierdan esta oportunidad! ¡Ah, si quieren llamarme, instalen un programa de VozIP y pinchen aquí!


Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/voip.htm

Katrina: ¡Sálvese quien pueda!

Aprendamos de una tragedia, en prevención de próximos desastres, y para una mejor atención a las víctimas presentes y futuras.

El 29 de agosto el huracán Katrina asoló los Estados costeros de Louisiana, Mississippi y Alabama, siendo New Orleans (Louisiana) la principal ciudad afectada al desbordarse los diques de 7 metros que protegen la mayor parte de sus barrios que se encuentran bajo el nivel del mar y bordeados por el río Mississippi y el lago Pontchartrain. Un millón de personas fue desplazado, siguiendo las órdenes de evacuación emitidas desde el 28 de agosto, en una crisis humanitaria a escala desconocida en los Estados Unidos desde la “gran depresión” sucedida entre 1929 y 1939. Se anegaron 233.000 km², un área similar a la de todo el Reino Unido.

La muerte de casi un millar de personas (973 registrados hasta el 20 de septiembre, de los que 936 corresponden a Louisiana) y los millones de damnificados, junto a los daños materiales cuya recuperación exigirá sólo en el primer año más de 200.000 millones de dólares estimados, ha convertido a este ciclón tropical en el más desastre natural más destructivo, superando ampliamente al huracán Andrew de 1992 (26 muertos, 3 de ellos en las Bahamas, y 27.000 millones de dólares de pérdidas materiales).

El huracán Katrina es el cuarto huracán de categoría 5, la más destructiva de la escala Saffir-Simpson, que hace impacto en el territorio continental de EEUU desde que existen registros de este tipo de tormentas, si bien al penetrar en la costa se fue rebajando rápidamente de nivel. Constituye una catástrofe infrecuente de la naturaleza desatada, si bien no comparable con el cataclismo oceánico del tsunami que devastó el sureste asiático en las navidades pasadas de 2004.

En el caso del Katrina hubo previsión de su llegada, instrucciones de evacuación y alguna capacidad de anticipación, pero no la prevención y el socorro que cabía esperar de una sociedad rica y avanzada como se supone que es la mayor superpotencia del inicio del siglo XXI. Todo ello es producto de una determinada cultura política que arrincona la iniciativa pública, subestimando una serie de amenazas sociales y naturales, mientras amplifica otras de interés para las corporaciones armamentísticas como el riesgo de ataques terroristas (por ejemplo, desde Iraq con imaginarias armas de destrucción masiva).

Las imágenes difundidas ponen de manifiesto la existencia de un “cuarto mundo” de pobreza en la trastienda de una nación socialmente muy dispar, con un alto crecimiento económico pésimamente repartido y con una cobertura pública ínfima. Son reflejo del efecto continuado de las políticas neoliberales y neoconservadoras que se exhiben desde la Presidencia estadounidense y que se propagan a través del proceso de globalización internacional. Se aprecian en el minimalismo de lo público (del Estado), en los sectores fundamentales y críticos como la educación, la sanidad o la vivienda, y no llega a percibirse en sus más trágicos efectos hasta que una hecatombe los exterioriza.

Hechos contundentes demuestran cómo la Casa Blanca desvió fondos para el proyecto urgente de mejorar las presas y las estaciones de bombeo en Louisiana hacia la guerra en Irak. Esa misma contienda explica que no haya suficientes efectivos de la Guardia Nacional en los Estados sureños, los más pobres y expuestas de los EE.UU., que son justamente los que más tropas aportan para ser transportadas a destinos tan remotos. La ausencia de infraestructuras de Protección Civil, al estilo europeo, significa que únicamente personal militar pueda acometer en una sociedad tan fuertemente armada la tarea de socorro, ofreciéndose imágenes insólitas de rescatadores pertrechados con chalecos antibalas y rifles.

Puede parecer extraño entremezclar el belicismo de George W. Bush con la respuesta desde los poderes públicos ante una catástrofe de origen natural, pero los recursos humanos y presupuestarios siempre son limitados, por lo que el esfuerzo dirigido hacia la indiscutible hegemonía militar se detrae de otras partidas que podrían destinarse a fines mucho más solidarios dentro y fuera de las fronteras estadounidenses.

En una democracia la opinión pública debe aprender a dirigir su voto, especialmente cuando una calamidad de origen natural causa una mortandad tan alta entre sus conciudadanos menos pudientes. Abandonar el militarismo galopante y luchar contra la pobreza, sobre todo en el país de las grandes desigualdades, es una necesidad urgente que los gobiernos de cualquier signo y latitud abordarán cuando la sensibilidad social colectiva lo exija perentoriamente, y no por razones compasivas ante las víctimas de una calamidad, sino por mera justicia equitativa y solidaridad distributiva. El siglo XXI requiere soluciones políticas nacionales e internacionales que superen el individualista lema del “¡Sálvese quien pueda!”.

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/katrina.htm

Una mirada infantil


I can't think of a title
Originally uploaded by J.Bird.

Cada mirada nos hace experimentar concretamente que existimos para todos los hombres vivientes.


Jean-Paul Sartr
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Burócratas y contribuyentes

"Se dice que un contribuyente medio trabaja más de cuatro meses para el gobierno, lo cual es muy preocupante. Más aún, cuando ni siquiera estamos seguros de que los burócratas trabajen cuatro meses completos para el gobierno".
Oído al pasar... a otro funcionario.

¿Pesadilla o realidad?

©Mikel Agirregabiria¿Hacia dónde se dirige esta feliz e indolente Europa?

Ante la nueva tienda de chinos del barrio, donde venden los mejores productos de ropa, informática, papelería, electricidad,… a mitad de precio, me encontré con mi viejo amigo Jesús, quien me transmitió sus pesimistas preocupaciones.

“Esto se acaba. Nuestros octogenarios padres, que trabajaron toda su vida y ahora están gravemente enfermos, cuando les visitamos se levantan para que no les veamos en la cama. Mientras nuestros adolescentes hijos duermen todo el día para trasnochar hasta la madrugada. Claro que saben lo que les espera: Un trabajo precario, mal pagado y destinado a la hipoteca eterna. ¿Qué igualdad hemos conseguido? Antes trabajaba 8 horas sólo el marido y sacaban adelante a la familia. Ahora deberían trabajar sólo 4 horas tanto el hombre como la mujer, para cuidar mejor a sus hijos. Y todo ello sin contar la infinita injusticia planetaria, donde la solidaridad reina por su ausencia.

Date cuenta: Son los mismos síntomas de la caída del Imperio Romano, crisis de valores, falta de ideales, baja natalidad, ‘invasiones bárbaras’ que se ocupan casi de todo, dedicación pública sólo hacia lo militar, mientras el pueblo con vocación de jubilado desde la infancia es entretenido con nuevas ‘orgías’ de consumismo y la distracción por edades con PlayStation, Internet y televisión.”

Tras despertarme de esta alucinación (¿sólo soñada?), comprendí cuál es la única solución al dirigirme hacia mi trabajo donde me ocupo de temas educativos. Pero me surgió una última duda: ¿Estamos consiguiendo que nuestros dirigentes se dejen de discusiones bizantinas y se ocupen del futuro más allá de una legislatura a través de la mejora de la educación primaria, secundaria, profesional y universitaria para toda la ciudadanía durante toda su vida?

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/realidad.htm

Los hay viejos, pero inmaduros

- Eres inmaduro, Phil.
- ¿En qué forma soy inmaduro?
- Emocionalmente,... intelectualmente... y sexualmente.
- Sí, ¿pero en qué otras cosas?
Woody Allen, Bananas.

Trabajar es salud

"Si trabajar es salud, entonces... ¡que trabajen los enfermos!".
Oído al pasar.
Lo malo de trabajar demasiado, es que uno se convierte en personaje secundario de su propia vida.

Hijos, la esperanza de los padres

"Un progenitor es una persona que espera que sus hijos sean tan buenos como él hubiera querido ser".
Cree un humilde servidor...

Móviles y antenas

Una contradicción más entre ética individual y la colectiva de nuestra sociedad contemporánea.©Mikel Agirregabiria

Frecuentemente escuchamos las enésimas protestas de un pueblo o barrio contra las antenas de telefonía móvil, por el riesgo de producir cáncer entre quienes habitan en sus alrededores. Incluso se han establecido campañas críticas a través del envío masivo… de SMS. Al mismo tiempo, se venden en todo el mundo 778 millones de móviles, 100 millones más que en 2004, para su uso generalizado por niños y adultos en naciones ricas y pobres.

Tras apenas diez años de estos aparatos en el mercado, las investigaciones científicas sólo han detectado peligrosidad demostrada en los propios móviles (no en las antenas reglamentadas), cuando se trata de uso intensivo por menores de corta edad o mientras se conduce por la pérdida de atención. No obstante, hasta 2007 la Organización Mundial de la Salud no completará un estudio concluyente sobre el riesgo de la telefonía celular. Mientras tanto, reduciendo su uso indiscriminado, se limitaría la profusión de estaciones base.

Seguimos esperando una protesta ciudadana que anime a apagar los móviles, más que a alejar las torres mientras reclamamos buena cobertura. No podemos exigir a la sociedad aquello a lo que cada uno de nosotros no está dispuesto a renunciar. Si eliminamos móviles, si los desconectamos, si moderamos su uso, si retrasamos su acceso a los más pequeños,… desaparecerán muchas antenas.

Mikel Agirregabiria Agirre. Físico
http://mikel.agirregabiria.net

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/antenas.htm

Perseverancia, valor trascendental

"Por encima del Talento están los valores más comunes: Amor, Disciplina, Lealtad, Alegría y Trabajo, pero -sobre todo- tenacidad".
Cree un humilde servidor...
Mikel Agirregabiria Agirre

Licencia para matar

©Mikel AgirregabiriaLa política de “disparar primero y preguntar después” es un atroz reflejo del concepto implantado por Bush de “guerra preventiva”.

Hemos de preocuparnos seriamente cuando Scotland Yard, supuestamente una flemática policía metropolitana, asume la norma de disparar a matar en caso de duda, en la misma capital del país que instituyó el “Habeas Corpus” como garantía de vida y libertad para la ciudadanía.

Jean Charles de Menezes, fue víctima del “gatillo fácil” decretado tras la conmoción social producida por los atentados del 7 de julio, en los que murieron 52 personas, además de los cuatro suicidas. El 21 de julio hubo otras cuatro explosiones de escasa magnitud que no produjeron víctimas. Al día siguiente, el joven electricista fue tiroteado 11 veces, a corta distancia y durante 30 segundos, con el resultado de recibir siete disparos mortales en la cabeza. Todo ello cuando se encontraba ya en el suelo e inmovilizado por agentes de paisano.

La comprensible psicosis popular en la capital británica no debiera afectar a sus instituciones, especialmente a su policía, para actuar de modo tan irresponsable, en el primer momento, y menos aún para ocular su trágica desmesura y obstaculizar la depuración de responsabilidades con una cortina de continuas mentiras y groseras ocultaciones. Del brasileño asesinado se dijo toda suerte de falsas acusaciones como que "desafió a los policías y se negó a seguir sus órdenes, que vestía un abrigo sospechosamente abultado o que saltó sobre el torniquete de entrada al Metro".

Desafortunadamente no se trata de un aislado error policiaco, sino de una escandalosa política cuya responsabilidad alcanza a quienes dictaron la Operación Krator, que autoriza el 'tirar a matar'. Tony Blair, el principal socio de George W. Bush, apoyó la invasión de Irak con el objetivo de acabar con el terrorismo internacional. El resultado son decenas de miles de víctimas iraquíes, civiles en su inmensa mayoría, y un repunte del inhumano terrorismo internacional.

¡Cuántos crímenes se comenten en nombre de la justicia! La injusticia se combate con genuina justicia, y no con emulación de la iniquidad. Asistimos a un histórico proceso lamentable que está “americanizando” (en el peor de los sentidos) al Reino Unido, parte esencial de la democrática Europa, en lugar de “europeizando” (en su mejor significado) a los Estados Unidos.

Cuando EE.UU. orienta toda su política hacia la hegemonía militar, sucede que llega a pensar que las únicas soluciones mundiales se obtienen mediante los ejércitos y las armas. En la reciente catástrofe del huracán Katrina se aprecia el desatino de que “quien sólo tiene un martillo, cree que todo son clavos y se dedica únicamente a golpear”.

Para evitar el doble riesgo de ser asesinado por terroristas o por antiterroristas, en Londres o en nuestras ciudades, recordemos a Víctor Hugo cuando señaló “Hay que lanzar los tinteros contra los cañones; la tinta matará a la pólvora”. Usemos el poder de la palabra y, sobre todo, el poder de los votos para reclamar a nuestros dirigentes políticos más moderación, más inteligencia y más justicia.

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/matar.htm

Causas de vida

Cansados de leer sobre las principales “causas de muerte”, donde destaca el cáncer con sus 200 variantes, algunos preferimos pensar en las razones que nos llevan a vivir.©Mikel Agirregabiria

La primera razón de vivir radica en la familia. Nacemos porque tuvimos unos padres y unos abuelos. Quizá por ello, la mejor forma de morir es estando rodeados de hijos y nietos. La familia nos aseguró el nacimiento y los primeros años. Luego, la vida es cosa nuestra: para que alcance todo su sentido, hemos de completarla con razones y… corazones.

Vivimos por el amor de dos seres humanos, y en el amor encontramos el mejor de los motivos para una vida plena. Amor filial hacia nuestros padres, amor hacia todos nuestros familiares (hermanos, abuelos, tíos,…), amor conyugal hacia nuestra pareja y amor hacia nuestros hijos, nietos, sobrinos,…

Con la edad aprendemos que la vida es un misterioso regalo, un delicado y frágil equilibrio que se rompe fácilmente por accidente, enfermedad o ancianidad. Conviene que no precipitemos nuestro final con excesos (tales como conducir imprudentemente, beber o fumar), y que vayamos acumulando “causas de vida” para que, cuando la inevitable hora suprema nos llegue, hayamos creado motivos de alegría en quienes nos sobrevivan, en nuestros descendientes, familiares, amigos, colegas, vecinos y en todos a quienes tuvimos el gusto de conocer y poder ayudar.

A veces nos afanamos demasiado en metas banales. No vale la pena esforzarse tanto en asuntos materiales, porque las mejores vivencias espirituales suceden cuando menos nos las esperamos. Un objetivo saludable y alcanzable es dejar el mundo un poco mejor de lo que estaba cuando nacimos y procurar hacer feliz a la gente que tenemos cerca.

¡Hay tantas razones de vida! Estar vivo es ya el mejor motivo. Abrir la ventana y ver el mar (o el campo). Ver la luz de la mañana y las estrellas de la noche. Y mejor contemplarlas en compañía, oyendo una canción. Dejemos de buscar excusas para vivir, hallemos contundentes razones que invitan a subsistir. Un beso, un abrazo y cualquier vida queda justificada. El deseo de vivir lo encuentra,… quien lo busca. La vida siempre tiene (co)razón.

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/causas.htm