El escandaloso patio de Monipodio

El patio de Monipodio representa un punto de reunión de ladrones, mendigos, falsos mutilados, supuestos estudiantes y prostitutas, que debían pagar un “impuesto de circulación” –si los finos permiten el término- para ejercer su profesión con tranquilidad. Leamos el texto cervantino:

"Estando en esto entraron en la casa dos mozos de hasta casi veinte años cada uno, vestidos de estudiantes, y de allí a poco, dos de la esportilla y un ciego; y sin hablar palabra ninguno, se comenzaron a pasear por el patio. No tardó mucho, cuando entraron dos viejos de bayeta, con antojos, con sendos rosarios de sonoras cuentas en las manos Tras ellos entró una vieja halduda, y sin decir nada, se fue a la sala, y habiendo tomado agua bendita, con grandísima devoción se puso de rodillas ante la imagen, y a cabo de una buena pieza, habiendo primero besado tres veces el suelo, y levantando los brazos y los ojos al cielo otras tantas, se levantó y echó su limosna en la esportilla, y se salió con los demás al patio.

En resolución, en poco espacio se juntaron en el patio hasta catorce personas de diferentes trajes y oficios. Llegaron también, de los postreros, dos bravos y bizarros mozos, de bogotes largos, sombreros de grande falda, cuellos a la valona, medias de color, ligas de gran balumba, espadas de más de marca, sendos pistoletes cada uno en lugar de dagas, y sus broqueles pendientes de la pretina, los cuales, así como entraron, pusieron los ojos de través en Rincón y Cortado a modo de que los extrañaban y no conocían". MIGUEL DE CERVANTES: Rinconete y Cortadillo.

Personajes de este lectura de verano: Pedro Rincón (Rinconete): Es un muchacho de unos quince años marginado. Hijo de un bulero. Es capaz de timar con juegos de cartas a cualquiera dondequiera sin las cartas marcadas, esta habilidad le proporciona el pan de cada día. Además influye de manera intensa en Cortadillo. Diego Cortado (Cortadillo): El otro personaje principal de la primera parte de la obra. Es un muchacho un poco más joven que Rinconete, hijo de un sastre y calcetero, aprendió a robar desde pequeño y esta es su gran habilidad que le da de comer. Monipodio: El jefe de la mafia sevillana. Tiene unos cuarenta y cinco años, y es el más rústico y incoherente bárbaro del mundo. Él suministra y reparte el trabajo para su gente y además los oculta pero siempre quedando honrado y dejando una parte a vírgenes y santos.

2 comentarios:

azpeitia dijo...

Que bello intento de expresar lo que es nuestra sociedad, nuestra política con la maestría de ese eterno Cervantes...enhorabuena, te felicito por tu blog y tu fina sensibilidad...un abrazo de azpeitia

Anónimo dijo...

Me has dado luz del gobierno de Chavez y Fidel, que par de pillos. Tienen un auténtico patio de Monopodio donde se reunen todos los hampones del Caribe y SurAmérica.

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