Casa-Museo de Miguel Hernández en el centenario de su nacimiento

Casa-Museo de Miguel Hernández
Hemos visitado, al igual que hicimos hace muchos años, la Casa-Museo de Miguel Hernández, en el año centenario de su nacimiento en Orihuela (Alicante). Se encuentra enclavada en la falda del monte de san Miguel, junto al Colegio del patriarca o Colegio de Santo Domingo donde Miguel Hernández estudió durante algunos años. Parece haberse rehabilitado enteramente el que fuera su hogar (que recordábamos muy sombrío y abandonado en nuestras primeras visitas, cuando había que pedir que alguien nos lo abriera). También parece haberse remozado todo el entorno con la plaza anexa, destacando la nueva Sala de Exposiciones de la Fundación Miguel Hernández.

Algunas poesías pueden verse en la casa donde vivió desde los 4 y hasta los 24 años,. También en los alrededores, en forma de graffitis (fotos), reproduciendo obras del oriolano poeta-cabrero nacido el 30 de octubre de 1910. Destaca el poema junto a la cocina (foto superior) con algunas estrofas del poema "Sentado sobre los muertos":
"Si yo salí de la tierra, / si yo he nacido de un vientre / desdichado y con pobreza, / no fue sino para hacerme / ruiseñor de las desdichas, / eco de la mala suerte, / y cantar y repetir / a quien escucharme debe / cuanto a penas, cuanto a pobres, / cuanto a tierra se refiere".

Visita recomendable (aunque sea virtual), especialmente en el año hernandiano y con una preparación previa, porque transporta al escenario sencillo donde se crió Miguel Hernández y donde surgió su genio literario, entre la higuera y el redil de la parte trasera de su casa.

Muy elemental (sin ofrecer guía), con poca documentación disponible, nula venta de recuerdos u obras, y bastante mejorable la atención al público por parte de las personas encargadas, que podrían esforzarse un poco más. Nos dieron la impresión de que molestábamos (cuando los turistas somos una de las razones de su existencia, suponemos) y que mejor si posponíamos la visita hasta la tarde, por aparecer allí hacia las 13:40 cuando el cierre estaba fijado a las 14:00. Público inexistente a excepción de nosotros, quizá por ser mediodía el momento de nuestro acercamiento. No se nos permitió visitar el piso superior de la Sala de Exposiciones (por razones ignotas) y la sala inferior estaba sin componer con paneles ante los cuadros fijos de las paredes, lo que dificultaba su visión (acaso por alguna conferencia anterior o por la exposición de Pinturas y Grabados de Francisco Álvarez). Sí nos autorizaron, sin problemas, a fotografiar todo el interior, lo que es de agradecer.

Álbum con las fotos de la visita (embebido en el centro del post). Una de nuestras fotos ilustra una entrada del reconocido blog "El Diario de un Viajero", publicado poco después por María Victoria Rodríguez.

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