

Las fotos familiares de los Agirregabiria documentan como pocas los cambios que Getxo ha experimentado en estas últimas dos décadas. Muchas de ellas podrán verse en la próxima edición de @GETXOPHOTO https://t.co/UVKRRLVYLO
— Yorokobu (@YorokobuMag) August 18, 2021
El concepto de compartir en su vertiente más vasta y contemporánea es el 'leiv motiv' de una nueva edición de Getxophoto que comienza este jueves y se extenderá hasta el próximo 26 de septiembre. El Festival de la Imagen, presentado este martes en rueda de prensa, cumple su decimoquinto aniversario con una agenda que incluye exposiciones, un programa 'online' y propuestas participativas, fruto del trabajo del comisario Jon Uriarte @JonUriarte_. El encuentro internacional, uno de los más destacados del panorama cultural vasco, ha logrado sortear la pandemia sin reducir su oferta cuantitativa y cualitativa, apostando por los espacios públicos y abriéndose a los medios virtuales.
Esta idea de la participación se desglosa en varias acepciones, según su responsable. «Lo que ha hecho siempre Getxophoto ha sido compartir Getxo y, por eso, hemos digitalizado proyectos de cultura popular tan pioneros como los fondos GetxoWeb de la familia Agirregabiria de la Sen y Begoña Salazar, que retrataron la localidad antes de la aparición de Google Maps y quisieron mostrar a todo el mundo», explica. Además, las exposiciones hablan de identidades, de la manera en la que se construyen y llegan a los demás, a los más próximos y los extraños, o cómo Internet es un ámbito en el que, voluntariamente o no, damos cuenta de nuestro ser a compañías y gobiernos de los que nunca hemos oído hablar.
Las experiencias traumáticas constituyen, asimismo, una circunstancia recurrente en esta edición. Las condiciones de vida de los refugiados, las víctimas de la violencia política y los desaparecidos son problemas abordados en las muestras callejeras. «El planteamiento que subyace en todas ellas es que la fotografía difunde situaciones y el proceso colaborativo permite superarlas», explica Uriarte.
La tecnología digital e Internet han cambiado nuestra vida cotidiana hasta el punto de establecer nuevos entornos. Este año, el festival, interesado en estas formas híbridas de relación, ofrece dos iniciativas relacionadas con este fenómeno. 'Gallery Delivery', un proyecto de Sebastian Schmieg que aquí desarrolla el artista MawatreS, transforma la visión del arte a través de la lógica del reparto a domicilio, y 'Online Culture Wars', de Disnovation.org abordas las denominadas guerras meméticas, debates en la Red que utilizan imágenes como iconos políticos.
Los derechos humanos y la idea de compartir aparecen estrechamente vinculados en esta edición de Getxophoto. «Es una relación fundamental porque vivimos tiempos de fuerte incertidumbre, con una crisis económica sumada a otra sanitaria y un desarrollo de los medios de comunicación que provocan una intensa interconexión», alega el comisario. «No podemos mirar hacia arriba porque sabemos que lo que ocurre en un lugar nos afectará tarde o temprano. Esa mirada no es sólo antropocéntrica, sino de estricta sostenibilidad porque tenemos que observar el conflicto desde una perspectiva horizontal. Hombres, animales y plantas están en el centro de la cuestión, la supervivencia».
URL con miles de imágenes: www.getxoweb.com
Más imágenes comparadas en www.flickr.com/search/?text=getxoweb
Getxoweb es un mapa interactivo pionero que, adelantándose más de 10 años a Google Maps, la familia Agirregabiria de la Sen creó en 1996 para poder mostrar Getxo a las amigas que su hija Leire había hecho estudiando inglés en Inglaterra.
Mikel Agirregabiria, físico teórico e ingeniero, su mujer Carmen de la Sen, una de las primeras mujeres españolas licenciadas en informática, junto a sus hijos Leire y Aitor, recorrieron más de 300 calles, hicieron más de 15.000 fotografías y programaron una web que exploró las posibilidades y los problemas que la creación de un mapa interactivo online presenta. Las imágenes las realizaban las mañanas de los domingos para evitar la presencia de personas y, por ejemplo, algunos negocios solicitaron ser incluidos mientras que otros vecinos reclamaron omitir sus calles por cuestiones de seguridad. El problema que suponía la posible utilización de las fotografías de Getxoweb sin permiso, se solucionó incluyendo al pequeño Aitor en las imágenes como marca de agua humana. En una época en la que Internet apenas había llegado a las casas, la página cosechó una importante repercusión local y nacional en radios, periódicos y televisiones.
25 años después, Getxoweb aún se puede visitar y continúa dando testimonio tanto de la arquitectura y el urbanismo del municipio, como de las calidades y las estéticas de las tecnologías utilizadas para su realización. A pesar de algunos enlaces caídos, la mayoría de fotografías, animaciones, iconos y funcionalidades se mantienen, ofreciendo un patrimonio cultural único y primordial a preservar.