La esperanza de los hijos

Si a algo nos obligan los hijos durante toda nuestra vida es a… esperarles.

Hace dos horas que mi esposa y yo estamos preparados para emprender el viaje de vacaciones en coche. Hemos despejado los cuartos de baño y preparado el desayuno, antes de despertar a nuestros hijos, dándoles tiempo a desperezarse. Poco a poco se han levantado, les hemos recordado los atascos previstos y animado a agilizar sus trámites preparatorios. Todavía calculamos que les quedan otras dos horas antes de que el “pater familias” que suscribe pierda los nervios y se ponga a dar gritos, y ellos finalmente se animen a iniciar un viaje de 850 Km.

Porque si algo define la condición por antonomasia de la paternidad o maternidad es la “espera”.
Nueve meses para que nazcan, un año más para que comiencen a hablar y andar; otro año más para que dejen de usar pañales,… y otras veinte (o treinta) años más para que alcancen cierta madurez. Nosotros estamos en esta fase inconclusa. Y después sigue la espera, a que se completen sus estudios, encuentren trabajo, se casen, tengan sus propios hijos,…

Ser padre o madre es una realidad irreversible: Cuando acaba de nacer un hijo entendemos que nuestra vida ha cambiado definitivamente. Desde ese momento tenemos mucho que aprender, que improvisar,… y que esperar. Pero los hijos son también la mayor esperanza que nadie pueda soñar. Ellos nos permiten vivir doble o triplemente nuestra vida y pervivir tras nuestra muerte.

Maestro retirado

Una visión actual de un sabio docente octogenario.

Fue un agradable encuentro con mi antiguo profesor, que acumulaba más de tres lustros de jubilación. A pesar del paso y el peso de los años, seguía con la misma mirada inteligente que acompañaba a su permanente sonrisa. Era uno de mis héroes predilectos, un maestro capaz de imprimir huella indeleble en sus alumnos más conspicuos de muy diversas generaciones. Ahora me llamaba por mi nombre, superando el primigenio apellido, común a todos los hermanos. Este etéreo pormenor quizá traslucía que, ocasionalmente, algunos alumnos con los que mantenía el contacto ascendían un escalón y adquirían la consideración de discípulos.

Cuando, tras numerosas e irreparables reformas ministeriales, el aula parece haberse transfigurado en un exótico laboratorio híbrido entre un circo y un programa de “Gran Hermano”, mi recuerdo de aquel antiguo bachillerato pausado era reconfortante. Así se lo comenté, añadiendo que la educación se había convertido en una profesión de alto riesgo. Él me dio una última lección, siempre con su habitual perspicacia, que exigía el concurso del aprendiz mediante la reflexión y el descubrimiento.

- Mikel, seguimos en una sociedad que paga menos a sus mejores profesores de cualquier nivel y especialidad que a sus peores entrenadores de fútbol. Los docentes competentes son tan escasos como los médicos ilustres, pero mucho menos reconocidos. Pero continuamos siendo insustituibles, porque sólo los profesores creamos riqueza espiritual y material. Aquí mismo, ¿donde ves tú nuestro mayor y mejor patrimonio?

Estábamos en medio de Bilbao, sobre el Puente de Deusto entre el Museo Guggenheim, la Universidad de Deusto, el Palacio de Congresos y de la Música Euskalduna, el Museo de Bellas Artes y el Parque de Doña Casilda, donde se veían muchos niños en un primer lunes de vacaciones escolares por la Semana Santa.

Creí que adivinaría su intención indicando el campus, donde todavía acudían a clase los universitarios. Él me corrigió, parcialmente, apuntando con un gesto fugaz hacia el parque.

- Esos niños y niñas son nuestro futuro, nuestro tesoro aún más preciado que la juventud. Como ya señaló Montesquieu, nuestra infancia recibirá tres educaciones: la de sus padres, la de nuestros profesores y la del mundo. La tercera contradirá todo lo que las dos primeras enseñan; incluso los más desvalidos apenas podrán aprender de sus familias. Sólo la escuela y el profesorado son garantía universal para todos; muchos no llegarán a la universidad, ni a la formación profesional.

Nos despedimos, pero su análisis me dejó cavilando. Pensé que, sin advertirlo, hemos ideado un sistema educativo donde el docente competente no obtiene reconocimiento oficial, excepto la vocación cumplida, mientras que el profesor inepto raras veces es reprendido. Me consolé pensando en tantos buenos maestros y maestras que, sin contabilizar las horas extraordinarias, han conducido a millares de alumnos y alumnas adonde hoy están.

¡Cuántos profesores, como los grandes médicos, saben que el verdadero éxito se logra con los casos aparentemente perdidos! Es el alumnado menos dotado quien obliga al profesorado a enseñar mejor. Lamenté no haber podido apostillar a mi profesor con una cita de Gertrude Stein que él ya conocería. La genial escritora norteamericana escribió: “Podría pensar en ser una buena alumna,… si fuera posible encontrar un buen profesor”. Su interesante vida y su inigualable obra son la mejor prueba de que sí debió descubrirlo.

Claves vulnerables

Recomendaciones para elegir contraseñas alfanuméricas casi inexpugnables hasta que llegue la identificación biométrica por técnicas de reconocimiento digital o facial.

El reciente caso de la controvertida millonaria modelo Paris Milton demuestra lo extraordinariamente fácil que puede ser conseguir las contraseñas informáticas de los usuarios de Internet. La hija del magnate hotelero norteamericano, célebre por diversos escándalos y, a pesar de ello, un icono de la juventud norteamericana, ha protagonizado el último suceso de intromisión y espionaje de su agenda telefónica, que contenía datos personales de numerosos famosos como Stephen King, Christina Aguilera, Eminem, o Anna Kournikova. La frágil clave que protegía su acceso era el nombre de su mascota, un perrito chihuahua que se perdió y por el que ofreció una recompensa de 50.000 dólares... facilitando su nombre. Horas después, todos los datos de la singular agenda, además de sugerentes fotos tomadas con su teléfono móvil, circulaban profusamente por la red telemática.

No fue necesaria ninguna habilidad especial en la intervención del hacker, Nicolas Jacobsen, un joven de 22 años. La mayoría de usuarios informáticos utilizamos contraseñas muy sencillas para facilitarnos su memorización. En 2001 un estudio de CentralNic con 1.200 administradores británicos demostró que el 40% recurría a nombres de allegados, un 32% a nombres de famosos, un 11% a palabras con resonancia erótica y sólo un 9% se escudaba con fórmulas garantizadas. Incluso las cuentas bancarias en línea apenas están protegidas por cuatro dígitos, por lo que conviene seguir algunos métodos para crear contraseña que sean improbables de adivinar por desaprensivos, pero simples para que las recordemos nosotros.

Cuatro consejos prácticos para crear “llaves” seguras:

· Mezcla de letras mayúsculas y minúsculas, números y signos, con un mínimo de 8 caracteres. Los números y signos deben estar ubicados en medio, y no sólo al principio o final.

· Nunca usar nombres o números relacionados o asociados con el titular, como familiares, mascotas, fechas, apodos, matrículas, o el mismo login (identificador). Menos aún la palabra "contraseña" (o password), ni un nombre propio, ni siquiera ninguna palabra alguna que aparezca en diccionarios de cualquier idioma.

· Elegir una contraseña diferente e individualizada para cada cuenta, por ejemplo agregando a la clave básica el carácter $ en las cuentas bancarias.

· No anotar nunca las claves, ni remitirlas por e-mail; menos aún guardarlas escritas en lugares accesibles.

Dos ejemplos para construir una sigla que cumpla todos los requisitos elementales: Tome un conocido refrán, cita o poema, como “Volverán las oscuras golondrinas,…” y con sus iniciales forme “Vlog”. Añada la inicial de la web a la que entra en cada caso para personalizarla, por ejemplo si es el banco B adjunte su letra inicial en mayúscula al inicio, y el signo $ al final. Cambie las letras “O”, “I”, “E” y “U” por los números parecidos 0, 1, 3 y 4. Así quedaría “BVl0g$”, todavía demasiado corta, por lo que puede completar con signos de interjección hasta 8 caracteres, resultando: “BVlOg$!!”. También se pueden unir dos palabras cortas, como ministro más político, y con el cambio de letras a números quedaría “M1n1str0+P0l1t1c0”, que protege mucho más convenientemente.

En Internet existen algunos sitios muy útiles para verificar la seguridad de una contraseña, como SecurityStats. Basta introducir la clave y esperar su veredicto. Analizamos en línea la robustez de “Vlog”, que todavía es débil; “BVlOg$!!”, se muestra fuerte; y “M1n1str0+P0l1t1c0” es tan efectiva que incluso nos felicita. Para concluir, siga fórmulas y pautas “similares” a las aquí descritas, pero nunca exactamente iguales.

¿Qué deseas hacer con tu vida?

Resulta gratificante analizar las aspiraciones de otros para reordenar nuestras propias metas.

Una website en Internet, http://www.43things.com/, recoge y sugiere posibles objetivos vitales para los seres humanos. Permite crear con facilidad un registro personal, que recogerá nuestras aspiraciones, quedando expuestas para poder ser compartidas por otros lectores. Resulta vivificante el ejercicio de tratar de disponer con franqueza y rapidez nuestros afanes individuales… Cuando la imaginación se nos agote, porque hasta para soñar mostramos poca ambición, podremos recurrir a copiar los anhelos de otros, que muchas veces han sido más clarividentes que nosotros.

Desde 1.085 ciudades de todo el mundo, 14.460 personas han sugerido ya 52.187 propósitos. Los deseos de tanta gente se agrupan en categorías por frecuencia, según la recopilación de este sitio web, cuya traducción es “Quiero hacer 43 cosas”. Es significativo de nuestro tiempo, y de la tipología de internautas que transcriben sus metas, que los principales temas sean disfrutar de viajes pendientes, conseguir canciones o cualidades musicales, cambiar estilos de vida, practicar más ejercicio o deporte para mejorar la salud, avanzar en programación o conocimiento del ordenador, escribir más libros, diarios personales o weblogs, continuar la formación anteriormente recibida, mejorar en actitudes personales, estudiar arte y humanidades, estrechar los lazos familiares, ganar más dinero, renovar o avanzar en el trabajo, desarrollarse como personas y ganar en amor.

Algunas de las bellas intenciones que abiertamente se expresan, para deleite de todos, son viajar por el mundo, aprender a tocar un instrumento musical, vivir apasionadamente, tener hijos, perder peso, aprender a navegar mejor por Internet, escribir diariamente, perfeccionar un idioma, ir de nuevo a la universidad, superar la pereza, gastar menos tiempo ante la televisión, pasear más, hacer más y mejores fotografías, dejar de fumar, ahorrar más, hallar una profesión más interesante, meditar un rato cada día, comer alimentos más naturales, llamar más a los familiares, no preocuparse por lo que piensen los demás, leer más periódicos y libros, ir a más conciertos, mantener un contacto más cercano y regular con las amistades, o enamorarse más cada día… Y tú, ¿qué quieres hacer?

La fecha de la Pascua

Explicando porqué siempre hay luna llena en los días primaverales de la Semana Santa.

Cada año nos preguntamos cuánto se adelantará o retrasará la Semana Santa. La razón de su ubicación en el calendario se justifica por motivos históricos, religiosos,… y astronómicos. Lo único seguro, en cualquier año, es que entrada la primavera (21 de marzo), la Pascua será el primer domingo tras la luna llena.

En el mundo occidental, el calendario vigente se basa en la liturgia cristiana, que celebra la Pascua, en memoria de la resurrección de Jesucristo. La última cena, el jueves santo según los cuatro evangelios, los apóstoles celebraron con su Maestro la “Pascua Judía”, conmemorando el éxodo de los israelitas de Egipto, conducidos por Moisés a través del mar Rojo. Según el judaísmo, los hebreos deben renovar cada año esta celebración el día 15 del mes de Nisan, que empieza con la primera luna nueva de primavera: es decir, el primer plenilunio de primavera, con independencia del día de la semana.

El cristianismo, a través de los siglos fue unificando la fecha de su Pascua, no sin diferencias internas entre sus iglesias, porque en Asia Menor hasta el siglo V los cuartodecimanos mantuvieron la coincidencia exacta de fecha con los judíos. Roma paulatinamente impuso que la Pascua fuese en domingo, y además el progreso en astronomía detectó el movimiento de precesión, con el consiguiente retraso de 50 segundos por año en la entrada de los equinoccios. El cómputo judío se guiaba por la constelación de Aries, adelantándose la fecha sin esperar a la observación del equinoccio (misma duración del día y de la noche). Así pues, al inicio del siglo IV había protopasquistas, que prescindían del equinoccio y seguían el cálculo judío, y equinoccialistas; pero incluso dentro de éstos, los romanos tomaban como referencia del equinoccio el 18 de marzo y los alejandrinos el 21. El concilio de Arlés del año 314 ordenó su primer canon que la Pascua se celebrase en todas partes el mismo día, pero hubo de esperarse hasta el Concilio de Nicea en 325 para solventar la cuestión.

Convocado por el emperador Constantino, que todavía no era cristiano, se destinó a combatir la herejía arriana, pero también fijó la fecha de la Pascua. Instituyó que sería en domingo, tras el equinoccio real (olvidándose de la entrada en Aries), y que jamás coincidiría con la pascua judía, por lo que si caía en plenilunio se retrasaría al domingo siguiente. Quedó fijada la superioridad en Astronomía de Alejandría, y se decretó que su iglesia comunicase a Roma el día de la Pascua, para ser transmitida toda la cristiandad. Todavía perdurarían las discrepancias astronómicas, hasta que en 525 el respetado cronologista Dionisio el Exiguo convenció a los romanos de las ventajas del cómputo alejandrino.

Así pues el Domingo de Pascua acontece en un paréntesis de 35 días, entre el 22 de marzo y el 25 de abril, ambos inclusive. El cálculo de la Pascua por fórmulas no es demasiado difícil, mediante el algoritmo de Butcher o con el ideado por el insigne matemático Karl F. Gauss (1777-1855), pero su descripción sería aburrida. Las fechas de Pascua se repiten en idéntica sucesión en un periodo de 5.700.000 años y en ese intervalo de tiempo la fecha más frecuente es el 19 de Abril, si bien la mayoría de las veces, la Semana Santa cae durante la primera o segunda semana de Abril. Este año, 2005, nos viene bastante adelantada, lo que quizá sea un inconveniente para los planes de vacaciones, pero resulta sumamente agradable comprobar que todavía el calendario no se rige por criterios comerciales, sino por el movimiento del Sol y la Luna. Sólo el Cielo ordena el tiempo y las estaciones…

Aniversario de Mafalda

El 15 de marzo en 1962 en Argentina, Joaquín Salvador Lavado, "Quino" crea a Mafalda, la chica del flequillo inconfundible y las ideas contestatarias. Technorati tags: |

Secretos que se comparten, eso es un blog

"Un blog es un cofre de tesoros, donde guardamos recuerdos y aprendizajes que preferimos compartir con quien nos lee..."
Queremos pensar muchos...
Mikel Agirregabiria

Hijos criados en el cálculo de la pensión

Una elemental idea de justicia que puede solventar simultáneamente los dos más graves problemas sociales: la regresión de natalidad y el envejecimiento poblacional.

Parafraseando a Karl Marx, un nuevo espectro recorre Europa, y a todo Occidente,… “el espectro de la quiebra del sistema público de jubilaciones”. Es universal la preocupación por la sostenibilidad del sistema fiscal de pensiones. Desde Japón, con el elevado aumento de las cotizaciones obligatorias a partir de 2005 para cubrir el severo déficit en la caja de retiro, pasando por Estados Unidos donde Alan Greenspan considera insostenible la actual política para garantizar las pensiones, nos llega a la Unión Europea el debate sobre cómo evitar a medio plazo el desplome financiero público derivado del envejecimiento de la población, con su consiguiente crecida de gastos sanitarios y en pensiones.

El sostenimiento del sistema vigente de retiro, creado hace 70 años, ha funcionado aceptablemente (con pensiones mínimas insuficientes en muchos casos) mientras se mantuvo la alta tasa de trabajadores respecto a los pensionistas. En 1935 había 42 empleados por cada jubilado; hoy, en Europa, no hay ni 3. Si la escalada de esperanza de vida y la edad de retiro se mantienen, junto a la regresión demográfica, cada cotizante y medio deberán ocuparse de un jubilado antes de 2030.

O se retira el voto a los pensionistas para abandonarlos a su suerte, o algo habrá que reformar urgentemente. La primera opción queda descartada, no ya por un básico sentido de ética filial con quienes nos dieron la vida y a quienes les debemos todo, sino por razones más prosaicas. Los jubilados se han convertido en la nueva y creciente mayoría social. Los políticos, que administran recursos limitados, cada año se arriesgan menos a yugular el gasto en pensiones para los mayores, porque su porcentaje en el censo electoral crece ininterrumpidamente.
Otra solución fácil, pero desechable por el rechazo democrático que suscita, es la sustitución (que no complementación) del fondo público de pensiones por aportaciones a cuentas privadas, tal y como impulsa Bush. Esta privatización parcial del sistema de jubilación, aunque se enmascare con la opción de auto-aumentar voluntariamente la presión fiscal para incrementar la aportación en una cuenta pública personal, sería repudiada por un inmenso “lobby”, no sólo de los pensionistas actuales, sino incluso de todos aquellos que nacimos antes de 1970, porque nos situaría en desventajosa inferioridad.

El “Estado de Bienestar” que hemos construido, junto a tasas de natalidad menores de 1,3 hijos por mujer (o pareja), pone seriamente en riesgo a todo el sistema de previsión social en un plazo de apenas 15 ó 20 años. Son precisas reformas drásticas para mejorar la solvencia presupuestaria del sistema de pensiones, con efectos inmediatos y a medio y largo plazo.
El cálculo final de la pensión de cada jubilado se establece sobre la cuantía y años de la base cotizada, lo que mide su esfuerzo solidario de contribución a la sociedad. Una sugerencia que siempre nos rondó la cabeza a algunos, y que comienza a aparecer en algún sesudo informe de sabios economistas aunque no puedo hallar su referencia, señala que la descendencia criada por cada jubilado, hombre o mujer, con o sin experiencia laboral, debería formar parte del cálculo de su pensión.

Quizá simplemente lo hayamos soñado, pero seguro que muchos compartirían la opinión de que una madre que ha sacado adelante a varios hijos e hijas, nietos y nietas (todos ellos cotizantes potenciales), ha cooperado decisivamente con el futuro de una sociedad y merece una pensión digna. Las familias con prole, y quienes lo consideren justo, deberíamos formar un grupo de presión para que el número de hijos cuidados durante su infancia y juventud sea un factor valorado en el cálculo de las futuras pensiones de retiro. Además, de este modo, muchas (y muchos) que renuncian a los hijos o que limitan su número por razones económicas, descubrirían la grandeza y la felicidad de la maternidad (o paternidad) responsable.

El adiós del campeón

La retirada del deportista más inteligente del siglo XX merece un análisis que trasciende lo personal de su figura.

Los que admiramos a Bobby Fischer hubimos de rendirnos hace lustros ante el talento de Gari Kaspárov, quien el pasado jueves 10-3-2005 anunció su retirada del ajedrez profesional. De la estirpe de los mejores ajedrecistas de todos los tiempos, es el último de la saga de Morphy, Steinitz, Lasker, Capablanca, Alekhine, Nimzovich, Tahl, Petrosian, Spassky, Fischer y Karpov. Su sucesor ya no será humano, sino de silicio.

Nació en Bakú, capital de Azerbaiyan, hijo de un judío llamado Harry Weinstein y de una armenia, Clara Shagenovna Kasparova, quien cedió su apellido al niño al quedar viuda. Su talento ajedrecístico fue descubierto cuando, con sólo 6 años, resolvió el problema en el tablero que solían disponer sus padres para resolver cuando volvían a casa después de trabajar como ingenieros. Al año siguiente quedó huérfano de padre, y su madre condujo a aquel niño problemático hasta la cima del ajedrez y le ha acompañado ininterrumpidamente hasta su despedida. Fue el campeón del mundo más joven de la historia (22 años), tras proclamarse con 12 y 18 años el más precoz campeón juvenil y absoluto de la historia de la URSS. En 1990 rebasó la mítica barrera de los 2800 puntos ELO, escala que mide objetivamente la competencia ajedrecística. En 1996 venció al artefacto Deep Blue de IBM, pero en 1997 perdió ante la máquina que se tomó la revancha en New Cork, tras doblar su velocidad de cálculo e instalarse microchips especializados en su procesador paralelo RS/6000.

A sus 41 años esta figura irrepetible ha elegido retirarse tras veinte años consecutivos como indiscutible número uno, después de su noveno triunfo en el prestigioso Torneo de Linares que inició con un pésimo arranque. "El Ogro de Bakú" se despide desde la cumbre, como los grandes deportistas tipo Michael Jordan, aunque Jordan volvió y tampoco es descartable que Kaspárov lo haga en el futuro, a pesar de su marcha declarada como irrevocable.

El mundo actual premia a sus mejores símbolos deportivos con mucho dinero. Los mejor pagados son golfistas como Tiger Woods, pilotos como Michael Schumacher, jugadores de rugby como Peyton Williams Manning, del baloncesto como Jordan, del béisbol como Alex Rodríguez, y futbolistas como David Beckham o Ronaldo. El ajedrez no es un deporte de masas que mueva tanto dinero, pero la dilatada y exitosa carrera de Kasparov le ha convertido en un personaje referencial. Sus intereses son variados, con fuentes de ingreso en torno al ajedrez (mediante libros y programas de éxito), así como mediante sus esperados artículos semanales en el Wall Street Journal.

Su posición política es fruto de una larga trayectoria, que sufrió avatares de enfrentamientos étnicos y sociales de una zona y un planeta convulso. Por problemas políticos, de joven hubo de huir de Bakú e ir a Moscú donde adoptó la nacionalidad rusa. En los últimos años se ha involucrado especialmente en los movimientos de reforma política en oposición a Vladimir Putin, a quien designa como fascista y el "Calígula de Moscú". Su denuncia del desmantelamiento democrático de Rusia, obviado en Occidente por razones de estabilidad y conveniencia económica, ha llevado a Kasparov a comparar la prevista reunión en Moscú del G8 con la Olimpíada de Berlin en la Alemania nazi de 1938.

Kasparov se retira con todas las glorias competitivas alcanzadas y superadas, pero con la sensación de fracaso al no haber podido contribuir a recomponer el mundo federativo del ajedrez, que sigue envuelto en divisiones y sin un campeonato reunificado. Es una muestra más de cómo resulta más fácil para los seres humanos resolver los insondables misterios de un tablero con 64 escaques, que aprender a convivir en paz… incluso para sentarse ante un juego de mesa.

Este deporte intelectual, extrañamente masculino donde sólo la húngara Judit Polgar compite al máximo nivel, quizá sea indicativo de una señal para que los políticos (unos pocos hombres) que han conducido la política durante siglos cambien las reglas, dejen paso a las mujeres y permitan que todos los seres humanos colaboremos antes de que las computadoras tomen el poder. Porque mientras los peones sólo podemos caminar monótonamente hacia delante, paso a paso y esperando no ser comidos antes de tiempo, el mate final podría sorprendernos a todos, incluso a las piezas mayores o menores, arrojándonos de golpe al cajón de recogida de los trebejos,… a toda la humanidad. No en vano el próximo libro anunciado por Gari se titulará… “Cómo la vida imita al ajedrez".

Maravilla de playa


Reflection
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La arena,
lírica espuma cansada de ser océano,
aún empapada de agua y sal,
refleja a la niña que juega,
como si fuera,
ella también,
salida del mar.

Los Deberes Humanos existen como los Derechos Humanos

"De mi iletrada pero sabia madre aprendí que los derechos que pueden merecerse y conservarse proceden del deber bien cumplido. De tal modo que sólo somos acreedores del derecho a la vida cuando cumplimos el deber de ciudadanos del mundo. Con esta declaración fundamental, quizás sea fácil definir los deberes del Hombre y de la Mujer y relacionar todos los derechos con algún deber correspondiente que ha de cumplirse. Todo otro derecho sólo será una usurpación por la que no merecerá la pena luchar."
Gandhi a Julián Huxley, New Delhi, 25 de mayo de 1947.

Agoreros fallidos

"Creo que existe un mercado mundial para, quizá, cinco computadoras. Thomas Watson, Presidente de IBM (1943).

No existe razón para que nadie pueda querer una computadora en su casa. Ken Olsen, Presidente de Digital Equipment Corporation (1977)".
Dijeron...

Definición poética de Blog

"Un blog es como la sombra,
que se proyecta y se asoma,
y que siempre nos asombra,
más allá de lo que nombra".
Quiero pensar...
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Mikel Agirregabiria

La carrera de la vida

Una metáfora automovilística, válida para cualquier edad, que enseña a llegar muy lejos.

El profesorado está acostumbrado a percibir las peculiaridades de su alumnado, desde la más elemental singularidad de cada persona -que es un universo único- hasta las severas deficiencias sensoriales y cognitivas propias de los casos de “educación especial” ante minusvalías físicas, sensoriales o psíquicas. El personal docente con experiencia sabe perfectamente que, entre la capacidad potencial de cada uno de nosotros y el desarrollo final que logremos, lo definitivo es la voluntad propia que obra milagros insospechados. La constancia, la tenacidad y el empeño forman la piedra filosofal buscada por la alquimia.

Como educador, siempre hubo una historia alegórica que me fue muy útil para motivar a mis alumnos y alumnas en mis funciones de tutoría, incluso de personas adultas. El cuento –de cosecha propia- relata la salida de una carrera de largo recorrido. Se presentan muchos coches, de muy variada apariencia, potencia y antigüedad. Sus conductores se analizan y pronto llegan a conclusiones precipitadas. Algunos creen que, al disponer de vehículos más adaptados o más modernos, serán seguros ganadores. Igualmente, otros se desaniman rápidamente al comprobar que sus automóviles no parecen tan lustrosos como los de otros competidores mejor dotados.
Dado que la carrera está programada a varios años, tras la presentación de los equipos se producen muchas reacciones inesperadas. Los presuntos vencedores se toman el día libre, porque pronto podrán recuperar la ventaja que concedan a sus más débiles contendientes. Los que aceptan su papel de perdedores arrojan la toalla sin avanzar siquiera unos kilómetros. Los jueces avezados pronto descubren quiénes serán probablemente quienes triunfen al final de la larga y afanosa aventura: Son justamente quienes se aprestan a correr con todas sus posibilidades, aunque sean reducidas, sin mirar a los demás ni aceptar jamás la derrota, sabiendo que llegarán hasta donde estén dispuestos a no desfallecer.

En las carreras automovilísticas reales es cierto que el coche es determinante, porque todos los conductores son esforzados vocacionales seleccionados por una acreditada valía de trabajo previo en su currículum. En la vida cotidiana y entre la gente normal sucede que la principal diferencia entre unos y otros no es el cociente de inteligencia, ni las habilidades sociales, ni la edad, sino el carácter esforzado y la energía dispuesta a sacrificar.

En la escuela y en la sociedad advertimos repetidamente la pertinaz tragedia de las capacidades desaprovechadas, la penosa catástrofe de los abandonos prematuros, y la sempiterna maldición de la pereza, la desidia y la apatía… incluida la de los educadores y progenitores que aceptamos el “fracaso escolar”. Muchas veces nos consideramos demasiado incompetentes, nos suponemos demasiado mayores, nos sentimos demasiado cansados. Es evidente que otras personas estarán más dotadas que nosotros, que no seremos los mejores y que nos costará más lograr nuestros objetivos. Pero recordemos que sólo fracasa, quien no lo intenta una y otra vez.

Fallar es legítimo y honorable; abandonar sin intentarlo es lo más triste y deshonroso. Schiller señaló: “La voluntad de la persona: he ahí su felicidad”. No existe mejor cualidad y facultad que una firme voluntad: Y esto está al alcance de todos, porque la voluntad es el alma de cada uno de nosotros, lo que nos hace grandes o pequeños.

Supresión de la televisión

El desastre social que propician los contenidos de las televisiones aconseja evitar su recepción.

Una semana de vacaciones, deliberadamente sin Internet, ha sido suficiente para comprender que el principal riesgo para niños y adultos proviene de esas aparentemente inocuas televisiones genéricas. Lo que pretendía ser una “semana blanca” retrasada, con el mal tiempo reinante en Alicante, se convirtió en un tiempo para analizar los contenidos televisivos reinantes en la España del siglo XXI. La conclusión más obvia es que casi toda la oferta de las programaciones es altamente desaconsejable para mantener una lucidez mínima, un elemental sentido común y algún tipo de código ético aplicable a la vida cotidiana. El daño que incontestablemente causa a los más jóvenes resultará incurable a pesar de los denodados esfuerzos familiares y educativos que se apliquen, si no es con la condición previa de restringir o apagar la televisión actual.

El panorama matutino comienza en TVE, A3 y Tele5 con debates políticos de pesados “sabihondos contertulios”, preferentemente de Madrid, que sólo repiten las frases sacadas de contexto de los políticos nacionalistas, tanto de Euskadi como de Catalunya. Siguen insufribles programas del corazón, con las mil y una anécdotas irrelevantes de personajes anodinos que han sido encerrados en alguna casa de Somosierra o en algún corral de Kenia, además de la panda habitual de famosillos que viven del cotilleo de sus insignificantes “sucedidos”.

Los informativos, aparte del peculiar equilibrio y selección de lo “noticiable” que merecería un análisis y valoración extenso, son un escaparate de “periodistas populares”, que llegan a llenar toda la pantalla con su nombre y cara (dura). Hasta el propio McLuhan se sorprendería de que ahora el “mensaje es el periodista”, cuyo primer plano acerca hasta la menor arruga (Angels Barceló es el caso límite de lo que una mala realización puede perpetrar, porque no todos los días los poros faciales presentan su mejor imagen) o que es entrevistado por sus colegas en los debates en profundidad. Incluso los corresponsales “de provincias” aparecen en medio de la imagen, tapando el incidente del que supuestamente pretenden informar.

La tarde se llena con programas de entrevistas a “personas de la calle”, que sorprendentemente sólo presenta las miserias de caraduras de uno u otro género que se rejuntan en inimaginables fórmulas de seudo-convivencia, con mayoría de “gente que trabaja la noche” y todo tipo de esperpentos personales, familiares y sociales en pleno horario infantil de tarde-noche. El mensaje tácito que se transmite es que si quieres ser “famoso”, lo que parece ser el ideal de vida contemporánea, sólo has de ser más “anormal” que los ya bastante estrambóticos especimenes que se presentan como modelos ejemplares de nuestra era.

Las series de “producción propia” son muestras del paradigma preconizado, que es lo más marginal que se pueda imaginar: Un programa de “éxito” presenta una “modélica” comunidad de vecinos donde no existe una sola familia convencional. En pro de la tolerancia que nadie discute, tienen cabida toda suerte de “unidades familiares”… menos la familia “a secas”. Negando y renegando de la estadística más elemental, no aparece ni un solo matrimonio, con o sin hijos; únicamente algún resto de matrimonio liado con algún otro resto.

Una sociedad que se traga sin rechistar semejantes bodrios aderezados con anuncios de estúpidos productos, la mayoría de los cuales son absoluta y manifiestamente innecesarios, corre un riesgo cierto de acabar idiotizada, masificada y sin capacidad de reacción, lo que parece ser el objetivo último de tanta basura tele-distribuida.

La información que proviene de Internet es infinitamente más variada, complementaria, especializada y juiciosa que esta predominante bazofia televisiva, que ni entretiene, ni informa, y menos aún “forma”. La prensa escrita se recoge en hemerotecas y sus opiniones vienen debidamente firmadas, siendo mucho más plurales a pesar de la concentración de los “grandes grupos”. Consejo final: Si quieren ser más cultos, más honestos y más humanos, eviten toda forma y modalidad de televisión, con alguna insólita excepción como la información meteorológica, películas sin cortes o esos escasos espectáculos deportivos poco comentados.

Ponme a dormir

Una clave familiar que mide la felicidad y el éxito alcanzados dentro de un hogar.

Pasados los años, se llega a descubrir cuáles son las vivencias más significativas y gratificantes de una vida. Una de mis favoritas entre las más felices y repetidas es despertar de madrugada. En plena oscuridad ir recobrando la percepción del entorno: sentir la presencia de mi esposa apoyada en mi hombro y brazo izquierdos, sus pies junto a los míos, su respiración sosegada y su sueño sereno.

El juego del despertar incluye desde hace pocos años una adivinanza de saber dónde estamos: Si en nuestro hogar de Getxo o en la casa de Alicante. El colchón es similar y no vale palpar el cabezal o el borde de la cama, ni apurar la memoria del día anterior. El truco es tratar de acertar sin abrir los ojos, por algún leve ruido como la lluvia exterior en los ventanales o el tráfico lejano. Entonces comprendo si estamos de vacaciones o durante el curso, pero eso no importa demasiado, cuando se está entre personas amadas.

Luego sigue la preocupación por nuestros hijos: ¿Estarán en sus cuartos de al lado, o en su residencia de estudios? ¿Han de madrugar? ¿El pequeño que estudia lejos parecía feliz en su última llamada? ¿Los abuelos qué tal estaban según la conversación de cada noche? ¿Y el resto de la amplia familia? Cuando el repaso indica que todo parece estar en orden, casi inmejorablemente, no cabe mayor felicidad.

Todo este sosiego lo atribuimos a un lema familiar que les enseñamos a nuestros hijos. Cuando la mayor nació, su precocidad con el habla -en distintos idiomas porque uno le parecía poco- fue impactante. Ella recreó la expresión de "ponme a dormir", que incluía rezar sus oraciones, arroparla con su peluche del momento, leerle o contarle un cuento con precisión milimétrica para evitar inexactitudes, debatir con ella el desenlace de la historia, darle un beso y velar un buen rato mientras parecía dormir… pero estaba al acecho para evitar quedarse sola hasta que Morfeo la acunase, siempre con una tenue luz en su cuarto.

Ahora que pasamos más tiempo solos, mi esposa ha recupero el mimoso lema de "ponme a dormir". No en vano hemos compartido juntos nuestras vidas desde que éramos unos críos, ella de 18 años y yo de 20. Definitivamente es fácil compartir la idea de que sentirse querido es la sensación más humana que se puede experimentar. No existe mayor aprecio interpersonal que saberse querido en el seno de una familia, por parte de los padres, de la pareja, de los hijos, de los hermanos, de los familiares propios y políticos. La verdadera medida del éxito público en la vida, donde también la estima de colaboradores, colegas y superiores es decisiva, se determina por la dimensión del triunfo íntimo dentro del propio hogar.

Versión original en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/ponme.htm

Las tres etapas de los políticos

"Todo político, al principio, es como... 'Sancho el Fuerte', viene con determinación de cambiarlo todo; pronto pasa a ser como 'Sancho el Sabio', necesitando más tiempo para tomar cualquier decisión; finalmente, pasa a destinar su tiempo a las comidas, como 'Sancho... Panza'".
Recordado por Jon Zuazo, amigo de la Delegación de Educación...
Mikel Agirregabiria

Grande es la fuerza de la cortesía.

Se espera perfume de una flor y gentileza de una persona. Proverbio indio