Subvención al alquiler, sí

Un breve comentario a la respuesta de algunos políticos contrarios a la subvención para favorecer el alquiler.

Algunos políticos de Ezker Batua han visto con malos ojos la propuesta, aduciendo el siguiente argumento: “… Va a ser contraproducente dar ayudas a los jóvenes para pagar alquileres privados. La experiencia demuestra que si los consumidores disponen de 210 euros más al mes para pagar el alquiler y si no hay controles privados, los propietarios de viviendas van a sentir la tentación de incrementar en 210 euros los alquileres. Dicho de otro modo, sin intermediación pública el dinero de estas ayudas puede acabar en los bolsillos de los propietarios de vivienda y los alquileres en general sufrir un proceso de inflación.”

Además acusan la medida de electoralista, lo que seguramente siendo cierto no deja de ser paradójico en quien se opone por razones… electoralistas. Sin abundar en el concepto de “mayor intermediación pública” por el que apuesta esta coalición post-comunista evolucionada, que no deja de ser más antiguo que la pana, su simplón argumento aplicado generalizadamente conllevaría, entre otros muchos efectos, la supresión de todas las subvenciones a los desfavorecidos y la congelación de los salarios a los trabajadores… Porque un mayor poder adquisitivo de la ciudadanía, supondría una tentación para el gran capital, la banca, las multinacionales,… de que el dinero acabase en sus bolsillos (sic).

En síntesis, que se dejen de zarandajas. Que se apliquen un poco más en facilitar el acceso a la vivienda de la juventud, mediante alquiler y no con esas tercermundistas rifas de pisos en propiedad que enriquecen a los agraciados, a costa de los que salen de los sorteos cariacontecidos.

Versión para imprimir en: mikel.agirregabiria.net/2007/alquiler.DOC

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Subvención como la anunciada, no.
No, por varias razones, pero la más evidente de todas es que la cantidad es fija para todo el mundo. Otra absurda es el limitarla a una pequeña franja de edad.

Abogo personalmente por una subvención a la francesa (la CAF), en función de la renta y del salario. El estudiar caso por caso además permite evitar fraudes y alquileres excesivos.

El sistema Bizigune, aunque mejor que el de la subvención helada, tiene un fallo grande, relacionado directamente con el hecho de que el gobierno haga de buffer entre el propietario y el que alquila: la ley de la oferta y la demana no funciona. Aunque tampoco parece que funcionase sin Bizigune... Normal, con la ley de inquilinos que tenemos, supongo. Lo cual recae sobre el ministerio de vivienda, una vez más. Que con la excusa de que no tienen competencias, ni siquiera se molestan en intentarlo.

Anónimo dijo...

Publicado en DEIA, el viernes 21-9-2007.

Anónimo dijo...

Publicado en Noticias de Gipuzkoa, el viernes 21-9-2007.

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