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Realidad del tecnofeudalismo en El diablo está entre nosotros

Ha sido uno de los mejores libros regalados estas navidades. En un mundo saturado de información, pero sediento de verdad, la literatura de investigación se vuelve un faro necesario. Lorenzo Ramírez (@lorenzoramirez), con su pluma afilada y su habitual rigor documental, nos entrega en "El diablo está entre nosotros" una obra que no busca la complacencia, sino el despertar. No estamos ante un tratado teológico, sino ante una radiografía del poder globalista y sus mecanismos de control.

Lorenzo Ramírez es un reconocido periodista económico y analista geopolítico español. Con una dilatada carrera en medios de comunicación (destacando su labor en el programa Despegamos junto a César Vidal), Ramírez se ha especializado en desentrañar las complejas redes que unen las altas finanzas con las decisiones políticas que afectan al ciudadano de a pie. Su estilo se caracteriza por la valentía intelectual y la capacidad de conectar puntos que, a simple vista, parecen inconexos.

El libro se adentra en las entrañas del "Gran Reinicio" y la Agenda 2030, pero desde una perspectiva histórica y económica. Ramírez sostiene que las crisis actuales —energéticas, sanitarias y financieras— no son meros accidentes del destino, sino hitos planificados en una hoja de ruta que busca la transformación radical de la sociedad occidental.

La obra disecciona: La arquitectura del control: Cómo las élites financieras (como BlackRock o Vanguard) influyen en las soberanías nacionales. La trampa verde: Una crítica a la transición energética como herramienta de empobrecimiento y control social. La digitalización del ser: El peligro de las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) y la pérdida definitiva de la privacidad.

Ramírez argumenta que "el diablo" no es una entidad sobrenatural, sino la soberbia de una élite de oligarcas digitales (ver otros posts sobre tecnofeudalismo) que pretende jugar a ser Dios, rediseñando la naturaleza humana y la libertad individual bajo la excusa del "bien común".

Algunas ideas clave: "El objetivo no es que no tengas nada y seas feliz, sino que no seas dueño de tu destino para que ellos puedan gestionarlo por ti." "La verdadera ingeniería social no se hace con tanques, sino con el control del flujo monetario y el miedo inoculado a través de la pantalla." "La historia no se repite, pero rima; hoy los feudos no tienen murallas de piedra, sino algoritmos y deuda pública."

Para un lector culto, representa un desafío a las narrativas hegemónicas. No es necesario estar de acuerdo con cada tesis de Ramírez para admitir que su trabajo de curaduría de datos y su análisis de la estructura del poder son, cuanto menos, inquietantes y necesarios para cualquier ciudadano que aspire a la libertad intelectual.

El diablo está entre nosotros también explora el auge de la ultraderecha, que no es un fenómeno meteorológico azaroso, sino un cambio de placas tectónicas en la política global. Si el libro de Lorenzo Ramírez nos hablaba de las sombras del poder globalista, este ascenso es, para muchos, la respuesta reactiva —y a veces inflamable— a esas mismas sombras.

Estamos en 2026, y lo que hace una década parecía una anomalía (el Brexit, el primer Trump), hoy es el eje sobre el que gira la política en Occidente. Estas son claves de este fenómeno: 1º. El agotamiento del "Consenso Neoliberal"La causa raíz no es solo ideológica, sino material. Tras décadas de globalización, amplios sectores de la clase media y trabajadora en Europa y América sienten que el contrato social se ha roto. La precariedad como motor: Las crisis encadenadas (2008, la pandemia, la inflación post-Ucrania) han dejado una sensación de vulnerabilidad que los partidos tradicionales no han sabido paliar. El Estado como refugio: Frente a un mercado global incierto, la ultraderecha ofrece el retorno a la protección del Estado-Nación. El proteccionismo económico ya no es un tabú, sino una promesa electoral.

2º. La "Guerra Cultural" y la IdentidadSi la economía es el motor, la identidad es el combustible. Movimientos como el Rassemblement National en Francia, AfD en Alemania o Vox en España han sabido capitalizar el malestar frente a: La inmigración: Presentada no solo como un reto logístico, sino como una "amenaza civilizatoria" a los valores tradicionales. El rechazo a lo "Woke": Una reacción contra las políticas de identidad progresistas, el feminismo de cuarta ola y el ecologismo radical, que estos votantes perciben como imposiciones de una élite urbana desconectada de la realidad rural o industrial.

3º. El Triunfo del Algoritmo y la Post-verdadEl control de la información es clave. La ultraderecha ha demostrado una maestría digital superior a la de sus oponentes: Microsegmentación: Uso de redes como TikTok y X (bajo el nuevo paradigma de libertad de expresión absoluta) para lanzar mensajes emocionales, cortos y altamente virales. Bypass mediático: Han logrado puentear a los medios de comunicación tradicionales (el mainstream media), creando sus propios ecosistemas de noticias donde la frontera entre el dato y la opinión se difumina.

4º. El "Efecto Espejo": El retorno de Trump y la Red GlobalA inicios de 2026, la influencia de la administración Trump 2.0 en EE. UU. actúa como un faro para el resto del mundo. Ya no son movimientos aislados; existe una internacional nacionalista coordinada intelectual y financieramente. En Europa: La ultraderecha ya no quiere salir de la Unión Europea (como el Brexit), sino conquistarla desde dentro, transformándola en una "Europa de las Naciones". En América Latina: Figuras como Milei en Argentina o el legado de Bolsonaro en Brasil muestran que el discurso "anti-casta" y "libertario-conservador" tiene un arraigo profundo en sociedades cansadas de la corrupción institucional.

5º. El Fenómeno del "Mainstreaming"Quizás el punto más crítico es que las tesis de la ultraderecha han dejado de ser marginales. Los partidos de centro-derecha, para evitar la fuga de votos, han terminado adoptando gran parte del lenguaje y las políticas de los radicales (especialmente en inmigración y seguridad). Esto ha provocado que lo que antes era "extremo" hoy se perciba como el sentido común para una parte mayoritaria de la población.

El ascenso de la ultraderecha es el síntoma de una crisis de confianza en la democracia liberal tal como la conocíamos. . El reto no es solo juzgar estos movimientos, sino entender que prosperan en el vacío dejado por la incapacidad de las instituciones para ofrecer seguridad y pertenencia en un mundo hipertecnológico y fragmentado.

2025: Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuánticas

¡Bienvenidos al 2025, Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuánticas! Bajo un titular provisional, QuantHumanity, un grupo de personas estamos valorando aprovechar este conocimiento en el ámbito de la política y la sociedad.

Ha pasado un siglo desde la fundación de la mecánica cuántica. La física cuántica puede entenderse como una metáfora en las ciencias sociales al describir cómo los sistemas sociales no tienen una única realidad fija, sino que dependen del observador y de las interacciones. Aquí exponemos ocho metáforas que vinculan conceptos de la física cuántica con las ciencias sociales, destacando la complejidad, la subjetividad y las dinámicas interactivas de los sistemas sociales:

1. La Superposición Social: Así como una partícula puede estar en varios estados a la vez hasta ser observada, los fenómenos sociales pueden tener múltiples significados o interpretaciones dependiendo del contexto cultural, ideológico o del observador. Así como en física cuántica una partícula puede existir en múltiples estados simultáneamente hasta que es observada (superposición), los fenómenos sociales también pueden manifestarse de diversas maneras dependiendo del contexto, la percepción o la interacción de los individuos involucrados. 

Dos ejemplos: 1º Una protesta social puede interpretarse como un acto de justicia o de desorden dependiendo del marco cultural o ideológico del observador. 2º Un líder político puede ser visto como un visionario o un opresor, dependiendo de quién lo juzgue. En ambos casos, el "estado" del sistema social se "colapsa" en una realidad concreta sólo cuando es percibido, medido o interpretado, al igual que en la física cuántica. Esta metáfora resalta la complejidad, la subjetividad y la interdependencia de los fenómenos sociales, donde las múltiples posibilidades coexisten hasta que son definidas por las interacciones humanas.

2. El Entrelazamiento Humano: En la física cuántica, dos partículas pueden permanecer conectadas independientemente de la distancia. En las ciencias sociales, esto simboliza cómo las relaciones humanas y las dinámicas sociales están profundamente entrelazadas: las acciones de un individuo o grupo pueden influir en otros de forma inmediata, incluso a gran distancia (globalización, redes sociales).

3. El Principio de Incertidumbre Social: Inspirado en Heisenberg, este principio podría sugerir que cuanto más intentamos medir o categorizar un fenómeno social (como una cultura o una ideología), más cambiamos su naturaleza. Ejemplo: investigar un grupo social puede modificar sus comportamientos originales debido a la observación externa.

4. El Colapso de Realidades SocialesEn mecánica cuántica, la realidad de una partícula "colapsa" en un estado definido al ser medida. En ciencias sociales, las narrativas y percepciones colectivas "colapsan" en una realidad aceptada cuando un grupo decide qué interpretación seguir. Ejemplo: la formación de una opinión pública.

5. La Dualidad SocialAsí como una partícula puede comportarse como onda o partícula según cómo se mida, las personas y los grupos pueden mostrar características diferentes (colaboración vs. conflicto, unidad vs. división) dependiendo de las circunstancias sociales.

6. Energía del Campo Social: El campo cuántico, que conecta y afecta a todas las partículas, puede interpretarse como una metáfora de los sistemas sociales: las creencias, normas y valores compartidos actúan como un "campo social" que conecta e influye en todos los individuos de una comunidad.

7. Fluctuaciones Cuánticas de la Opinión PúblicaLas partículas cuánticas fluctúan de forma aleatoria e impredecible. En las ciencias sociales, esto podría simbolizar el comportamiento aparentemente caótico e impredecible de las opiniones públicas o tendencias sociales, que se ven afectadas por pequeñas influencias externas.

8. La Resonancia ColectivaEn la física cuántica, la resonancia ocurre cuando las frecuencias se alinean y amplifican. En ciencias sociales, esto puede compararse con cómo movimientos o ideas ganan fuerza cuando las creencias y energías de individuos se sincronizan en un propósito común.

Estas metáforas (véanse en más posts) no sólo ilustran la complejidad y subjetividad de los fenómenos sociales, sino que también sugieren cómo el estudio interdisciplinario puede enriquecer nuestra comprensión de la realidad humana.