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La generación ansiosa: Infancia, móviles y salud mental

En 2024 el psicólogo social Jonathan Haidt (otros muchos posts nuestros), profesor de la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York, publicó The Anxious Generation, traducido al castellano como La generación ansiosa (Deusto). El autor, conocido ya por La hipótesis de la felicidad y por La mente de los justos, y coautor junto a Greg Lukianoff de La transformación de la mente moderna, vuelve sobre un terreno que domina desde hace década y media: la psicología moral aplicada a los grandes desajustes de nuestro tiempo. Esta vez el objeto de estudio es más íntimo y más alarmante: el derrumbe de la salud mental de los adolescentes occidentales desde comienzos de la década de 2010. 

El libro sostiene que la generación nacida después de 1995 —la llamada generación Z— desarrolló su identidad en medio de una transformación tecnológica y cultural sin precedentes, marcada por el uso extendido de los smartphones y de redes sociales diseñadas para generar dependencia. Haidt describe dos tendencias simultáneas y, a su juicio, igualmente dañinas: la sobreprotección de los niños en el mundo físico —patios vigilados, juego libre casi extinguido, autonomía infantil reducida al mínimo— y, en paralelo, una desprotección casi total en el mundo virtual, donde bastaba con marcar una casilla para acceder, sin control real, a plataformas concebidas para adultos. El autor identifica cuatro daños fundamentales derivados de este entorno: la privación social, la falta de sueño, la fragmentación de la atención y un mecanismo de recompensa que libera dopamina sin llegar nunca a saciar, generando algo parecido a un síndrome de abstinencia. De ahí sus propuestas, tan citadas como discutidas: posponer el acceso al smartphone hasta la educación secundaria, retrasar las redes sociales hasta los dieciséis años, instaurar centros educativos libres de móviles y devolver a la infancia el juego no supervisado.

La solidez del libro reside en la acumulación: cientos de notas, gráficos y estudios que dibujan una correlación temporal muy marcada entre la difusión del smartphone —hacia 2012— y el aumento de la ansiedad, la depresión y las hospitalizaciones por autolesión entre adolescentes, especialmente chicas. Pero es precisamente esa acumulación la que ha desatado la controversia académica más intensa en torno a un ensayo de divulgación psicológica en años recientes. La psicóloga Candice Odgers, en una reseña muy comentada publicada en Nature, sostuvo que cientos de investigadores han buscado los grandes efectos que describe Haidt y solo han hallado asociaciones nulas, pequeñas o mixtas, en su mayoría de naturaleza correlativa, no causal. Otros especialistas, como Andrew Przybylski o Peter Etchells, coinciden en que los datos sobre tiempo de pantalla y bienestar distan de ser concluyentes. 

 Haidt ha respondido punto por punto, defendiendo que la variedad y convergencia de métodos —estudios longitudinales, cuasiexperimentales y de dosis-respuesta— apunta más allá de la simple coincidencia temporal. El debate sigue abierto, y probablemente lo estará durante años: la psicología social rara vez ofrece pruebas de causalidad tan limpias como exigiría el rigor experimental puro.

Más allá de quién tenga razón en el detalle metodológico, La generación ansiosa ha logrado algo poco frecuente en un ensayo académico: instalar en la conversación pública, en los claustros docentes y en los hogares, la pregunta de si hemos delegado la crianza de una generación entera en arquitecturas digitales diseñadas para capturar la atención antes que para cuidarla. No es la primera vez que una tecnología nueva —el cine, los cómics, la televisión, los videojuegos— provoca una alarma moral que después la investigación matiza o desmiente en parte; los críticos de Haidt no dejan de recordarlo. Pero tampoco es descartable que esta vez la escala del cambio —la sustitución casi total del juego presencial por la pantalla en apenas una década— merezca la seriedad con la que el propio Haidt, desde su cátedra de ética en Stern, ha decidido tratarla. 

@ani.pocino Este libro se tiene que leer sí o sí 📖🤯 Lo recomendó Bill Gates como uno de los mejores libros que había leído en el último año ¡es brutal! 🙌🏼 #emprendedor #motivacion #libros #redesociales #ansiedad #lageneracionansiosa #jonathanhaidt ♬ sonido original - Ani Pocino

Umberto D. (1952): La dignidad silenciosa del neorrealismo

Umberto D., dirigida por Vittorio De Sica (otros posts) en 1952, cierra con extraña sobriedad el ciclo del neorrealismo italiano que había arrancado con Roma, ciudad abierta y alcanzado su cénit con Ladrón de bicicletas. Según contó en su día el crítico Robert Osborne, ésta fue siempre la película favorita de De Sica dentro de su propia filmografía, la más personal y también la peor recibida por el público de su tiempo. Su ambición no era narrar sucesos extraordinarios, sino revelar la belleza oculta en los gestos mínimos de la vida diaria: contar unas monedas, dar de comer a un perro, fingir fiebre para no ser expulsado de una habitación alquilada. 

El guion, escrito por Cesare Zavattini —teórico principal del neorrealismo y candidato al Óscar por este trabajo—, lleva hasta sus últimas consecuencias la técnica del pedinamento: cada acción se descompone en fragmentos cada vez más pequeños, sin elipsis que alivien el tiempo real de la miseria. Esa dilatación morosa, que a algunos coetáneos les pareció excesiva, es hoy considerada la aportación más radical de la película al lenguaje del cine realista.

Frente a la cámara, Carlo Battisti —catedrático de gramática comparada en la Universidad de Florencia, sin experiencia actoral previa ni posterior— compone un Umberto Domenico Ferrari de contención admirable: un funcionario jubilado que sobrevive con una pensión miserable en la Roma de posguerra. Le acompañan Maria Pia Casilio, en el papel de la joven criada María, embarazada y tan desamparada como él pese a su juventud, y Lina Gennari, como la casera Antonia Belloni, cuya codicia empuja a Umberto hacia el desahucio. El verdadero coprotagonista, sin embargo, es Flike, el pequeño perro que constituye el único afecto incondicional que le queda al anciano.

La trama sigue los últimos y desesperados intentos de Umberto por reunir el dinero del alquiler, su breve estancia hospitalaria, la tentación del suicidio y, en un desenlace que evita cualquier consuelo fácil, su reencuentro con Flike en un parque romano donde ambos, hombre y perro, quedan suspendidos entre la vida y el abandono.

Lo que distingue a Umberto D. de buena parte del melodrama social de su época es precisamente su negativa a la lágrima fácil. De Sica y Zavattini construyen una tragedia contenida, casi pudorosa, que recuerda —salvando las distancias— a aquel sentimiento trágico de la vida del que hablara Unamuno: la conciencia lúcida de la propia finitud sin renunciar por ello a la dignidad. La película fue seleccionada en el Festival de Cannes de 1952, obtuvo el premio a la mejor película en lengua no inglesa del Círculo de Críticos de Nueva York y en 2005 la revista Time la incluyó entre las cien mejores de la historia del cine.

Setenta y tantos años después, su retrato de la vejez solitaria y la precariedad de las pensiones no ha perdido vigencia: sigue siendo, quizá, el examen de conciencia más incómodo que el cine ha dedicado jamás a cómo tratamos a quienes ya no producen.

Precuela o el espejo roto: Fascismo ayer y hoy en Estados Unidos

Antes de la película, hay una precuela olvidada: cuando el fascismo tentó a América. Existe una convención historiográfica cómoda que sitúa a Estados Unidos en el bando inequívoco de los vencedores morales del siglo XX: el país que derrotó al nazismo, que exportó democracia y libertad, que se erigió en dique de contención frente a los totalitarismos. Precuela: una lucha de Estados Unidos contra el fascismo, de Rachel Maddow, publicado originalmente en inglés en 2023 y en español por Capitán Swing en febrero de 2026, hace trizas esa narrativa autocomplaciente con rigor historiográfico y urgencia política.

Rachel Maddow, politóloga de formación —doctora en Ciencias Políticas por Oxford— y conocida presentadora de televisión, desarrolló esta investigación a partir de su pódcast Ultra para MSNBC. El resultado es un ensayo de historia política que excava en los años treinta para desenterrar algo que la memoria colectiva estadounidense prefirió sepultar: una red articulada de fascistas domésticos que, en plena víspera de la Segunda Guerra Mundial, trabajó activa y coordinadamente para instaurar un régimen autoritario en suelo americano. 

El argumento central del libro es, a la vez, sencillo y perturbador. A medida que el ascenso de Hitler hacía inevitable la Segunda Guerra Mundial, una red clandestina inundó Estados Unidos con desinformación destinada a debilitar su esfuerzo bélico y persuadir a los estadounidenses de que su alianza natural era con los nazis. Se trató de una campaña sofisticada y sorprendentemente bien financiada para socavar las instituciones democráticas, promover el antisemitismo y destruir la confianza ciudadana en sus líderes electos, con el objetivo final de derrocar al Gobierno y establecer un régimen autoritario.

Lo verdaderamente inquietante no es la existencia de grupos marginales de fanáticos —toda democracia los tiene— sino la extensión y la respetabilidad social de sus cómplices. Maddow repasa los esfuerzos de millonarios como el arquitecto Philip Johnson, gobernadores como Huey Long, senadores como Ernest Lundeen y otros miembros del Congreso que confabularon para que la ideología fascista aumentara su popularidad en Estados Unidos y fuese una alternativa a la democracia. Muchos incluso abogaron por pactar con Hitler, trabajaron para beneficiar su proyecto e intentaron sabotear el gobierno de Franklin Delano Roosevelt.

Un senador, Ernest Lundeen, contrató a un agente nazi como redactor de discursos; otro, Burton Wheeler, prestó su franco del Congreso —una firma facsímil que permitía el envío gratuito de correo— a grupos nazis financiados por Alemania. Cientos de policías de la ciudad de Nueva York se unieron al Frente Cristiano a finales de los años treinta, y la Guardia Nacional les proporcionó armas. No se trataba, pues, de conspiradores en los márgenes, sino de actores con poder institucional real.

El título del libro opera en varios registros simultáneos. En su sentido más literal, designa los hechos narrados como el capítulo anterior a la guerra que, a la postre, terminaría derrotando al fascismo europeo. Si lo que vemos ahora es la película de un gobierno que coquetea con el fascismo, la autora se encarga de mostrar los personajes y situaciones que conjugaron para que estas ideas puedan ser hoy atractivas para un porcentaje importante de los estadounidenses. La precuela no es, por tanto, solo un relato del pasado; es también la gramática que permite leer el presente.

Desde una perspectiva filosófica y política, el libro dialoga naturalmente con autores canónicos. Hannah Arendt ya advirtió, en Los orígenes del totalitarismo, que el fascismo no era una anomalía histórica sino una potencialidad latente en las sociedades modernas. Umberto Eco, en su célebre ensayo sobre el Ur-Fascismo, enumeró los rasgos recurrentes del fenómeno con independencia de su envoltura nacional. Maddow añade a este linaje una aportación empírica crucial: la demostración de que la nación que se relató a sí misma como inmune al virus autoritario nunca lo estuvo.

La historia de cómo se evitó la crisis es también un relato muy relevante para nuestros propios tiempos inquietantes. Y en esa relevancia reside la operación intelectual más honesta del libro: no pretende establecer una equivalencia mecánica entre el pasado y el presente, sino ofrecer un vocabulario histórico para nombrar procesos que, cuando carecen de nombre, se vuelven más difíciles de resistir.

Precuela no es un panfleto, aunque su autora tenga una posición política reconocible. Es, ante todo, un ejercicio de memoria democrática: el recuerdo de que la democracia no es un destino garantizado, sino una conquista frágil que cada generación debe, de nuevo, defender.

El mundo de ayer, obra de Stefan Zweig, ante el nazismo

Hace poco leíamos leíamos en El Correo a una librera de Getxo que apuntaba este libro como el más leído en nuestro municipio. Y nunca le habíamos dedicado un post, aunque sí varios a su autor Zweig. El mundo de ayer (leer parte en PDF) es la memoria de una Europa que el odio destruyó. 

El autor, Stefan Zweig, ciudadano del mundo sin patria, nació en Viena el 28 de noviembre de 1881, en el seno de una familia judía acomodada de la alta burguesía austro-húngara. Formado en la Viena imperial —ese crisol cultural irrepetible donde convivían Mahler, Freud, Schnitzler y Klimt—, estudió Filosofía y Letras en Viena y Berlín, y pronto se convirtió en uno de los escritores en lengua alemana más leídos del mundo. Traductor, biógrafo, dramaturgo y narrador, Zweig cultivó una prosa de precisión quirúrgica y extraordinaria sensibilidad psicológica.

En 1934, acosado por el ascenso del nazismo y el antisemitismo, abandonó Austria y emprendió un exilio que lo llevó a Londres, Nueva York y finalmente a Petrópolis, en Brasil. Allí, en la madrugada del 22 de febrero de 1942, Stefan Zweig y su segunda esposa, Charlotte Altmann, pusieron fin a sus vidas mediante una sobredosis de barbitúricos. Había terminado de escribir El mundo de ayer apenas unas semanas antes de su muerte. El libro se publicó póstumamente en 1942. 

La obra: autobiografía de un siglo en llamasEl mundo de ayer. Memorias de un europeo (Die Welt von Gestern. Erinnerungen eines Europäers) no es exactamente una autobiografía convencional. Zweig apenas habla de su vida privada; en cambio, convierte su propia trayectoria en el hilo conductor de un retrato exhaustivo y elegíaco de la civilización europea entre 1880 y 1940. El libro es, simultáneamente, un memorial, una denuncia y un testamento espiritual.

La obra se articula en grandes capítulos que van desde la juventud dorada en Viena —la ciudad de la cultura, la tolerancia y el refinamiento— hasta la irrupción de la Primera Guerra Mundial, la efímera ilusión de la República de Weimar, el terror nazi y la Segunda Guerra Mundial. Zweig describe la Belle Époque con una nostalgia que no es meramente sentimental, sino política y filosófica: aquella Europa de fronteras abiertas, de pasaportes innecesarios y de intercambio cultural sin trabas representaba para él la promesa más alta de la modernidad.

El naufragio de esa promesa ocupa el centro dramático del relato. Con una lucidez estremecedora, Zweig narra cómo el nazismo, la propaganda, el miedo y el resentimiento fueron desmontando, pieza a pieza, el edificio de la convivencia ilustrada que él había conocido. El antisemitismo, la quema de libros, la persecución de los intelectuales, el exilio de la inteligencia europea: todo ello desfila ante el lector con una verosimilitud que ningún manual de historia puede igualar.

Zweig también dedica páginas memorables a sus encuentros con figuras como Rodin, Rilke, Romain Rolland, Gorki, Freud, Joyce, Hofmannsthal y Herzl —cuya visión sionista comprendió tarde, como él mismo reconoce—. Estos retratos funcionan como pequeños lienzos de época, pero revelan también la fe de Zweig en la cultura como antídoto frente a la barbarie, una fe que los hechos acabarían desmintiendo. 

Voces del libro: citas para la memoria"Nunca había sido la Tierra más bella, nunca había sido la libertad más grande, nunca había sido la riqueza más abundante, nunca había sido la fe en el progreso más ardiente." "El judío europeo era, de todos los europeos, el más europeo; había asimilado mejor que ningún otro pueblo la cultura occidental." "Antes de la Primera Guerra Mundial, el mundo pertenecía a todos. Cada uno podía ir adonde quisiera y quedarse cuanto tiempo le pareciese. No existían permisos, no existían visados." "Quizás la mayor tragedia de mi generación es que hayamos vivido en tres mundos distintos sin poder adaptarnos a ninguno de ellos." "He visto cómo las grandes ideologías colectivas destruyen al individuo, al que solo le queda la opción de someterse o ser destruido."

Vigencia: un espejo para el presenteLeer El mundo de ayer en el siglo XXI no es un ejercicio de nostalgia histórica. Es una advertencia. Zweig describe con precisión los mecanismos mediante los cuales una sociedad cultivada puede deslizarse hacia la intolerancia, el autoritarismo y la violencia. La rapidez del derrumbe —apenas una década separa la República de Weimar del Tercer Reich— interpela directamente a cualquier lector que viva en una democracia y crea que los avances civilizatorios son irreversibles. 

La escritura de Zweig es al mismo tiempo elegante y urgente, íntima y universal. Su mirada sobre Europa —una mirada que amó ese continente con la intensidad de quien lo perdió todo— convierte este libro en una de las grandes obras de la literatura del siglo XX y en una lectura imprescindible para quien quiera entender cómo el odio organizado puede arrasar en pocos años lo que tardó generaciones en construirse. 

El tiempo que no se recupera: una lección de felicidad

Nos gustó Una cuestión de tiempo (About Time, 2013), o cómo vivir cada instante como si fuera el últimoPorque el tiempo no se recupera. O quizás sí. Pero es una película que no olvidarás con el tiempo. Richard Curtis lo intenta con ternura, humor y una melancolía que cala hondo. Hay películas que se anuncian como comedias románticas y terminan siendo algo mucho más hondo: una reflexión sobre la felicidad, la pérdida y el arte de habitar el presente. Una cuestión de tiempo (About Time, Reino Unido, 2013) pertenece a esa rara categoría de films que engañan al espectador para bien, conduciéndole desde la risa hacia la emoción sin que advierta el instante exacto en que se produjo el cambio.

Richard Curtis: el arquitecto de las emociones británicas. Escrita y dirigida por Richard Curtis, About Time es una comedia dramática y romántica británica protagonizada por Domhnall Gleeson, Rachel McAdams y Bill Nighy. Curtis es ya un nombre mítico en el género: el hombre que escribió Cuatro bodas y un funeral, Notting Hill y Love Actually lleva décadas codificando el amor con acento inglés, esa mezcla de torpeza, ironía y sinceridad que resulta tan universalmente reconocible.

About Time fue solo su tercera película como director, y el propio Curtis reconoció que probablemente sería la última en ese rol, aunque aseguró que continuaría vinculado a la industria cinematográfica. La génesis de la idea surgió durante un almuerzo con un amigo, cuando salió el tema de la felicidad. Al admitir que no era verdaderamente feliz, la conversación derivó hacia la descripción de un día ideal; Curtis se dio cuenta entonces de que aquel almuerzo constituía precisamente uno de esos días, lo que le llevó a escribir una película sobre cómo se alcanza la felicidad en la vida cotidiana. Pensando que el concepto resultaba demasiado "simple", decidió añadir el elemento del viaje en el tiempo.

Argumento: el tiempo como segunda oportunidad. La película trata sobre un joven con la capacidad de viajar en el tiempo que intenta cambiar su pasado con la esperanza de mejorar su futuro. Tim Lake (Gleeson), al cumplir veintiún años, recibe de su padre una revelación extraordinaria: los hombres de su familia pueden desplazarse al pasado. Basta encontrar un espacio oscuro, cerrar los ojos y apretar los puños. Con ese don aparentemente irresistible, Tim se lanza a conquistar el amor de Mary (McAdams) y a enmendar los errores de su vida cotidiana. Pero el relato evoluciona con inteligencia: Curtis deja muy claro que hay hechos y momentos que solo se tienen que vivir una vez, y que viajar en el tiempo y tratar de prevenir ciertos desastres puede causar muchos otros, borrando incluso a personas de la propia vida. El verdadero viaje no es temporal, sino interior.

Un reparto de altura. El joven actor Domhnall Gleeson se maneja de manera perfecta entre lo cómico y lo dramático, siendo uno de los puntos fuertes de la película junto con el guión. Bill Nighy impregna ese toque de dulzura y elegancia muy británica que resulta imprescindible para el tono del film. Rachel McAdams, completamente diferente al estilo de papeles que había interpretado anteriormente, aparece aquí más dulce y natural, formando con Gleeson una dupla perfecta. En los papeles secundarios destacan Tom Hollander, Lydia Wilson como la frágil y entrañable hermana Kit Kat, y una breve pero memorable aparición de Margot Robbie.

Inteligente y dulce, divertida y realmente emotiva, About Time no es una película perfecta en términos técnicos. Los críticos han señalado los agujeros de la trama relacionados con el viaje en el tiempo, y su metraje podría haberse recortado. Pero esos defectos se disuelven ante la autenticidad de lo que propone: que la verdadera magia no está en retroceder en el tiempo, sino en aprender a vivir cada jornada con plena conciencia. "Todos viajamos juntos a través del tiempo, cada día de nuestras vidas. Todo lo que podemos hacer es disfrutar al máximo de este extraordinario viaje", dice Tim en su monólogo final. Pocas moralejas cinematográficas resultan tan genuinas.

En 2025, la película fue incluida en la edición "Readers' Choice" de la lista del The New York Times con las 100 mejores películas del siglo XXI, alcanzando el puesto 160. Un reconocimiento tardío, pero merecido, para una obra que ha ido ganando adeptos con los años.

@ruso.recs ⏳ “About Time” (2013) no es solo una historia de amor. Es un recordatorio de que cada día, por más simple que parezca, puede ser extraordinario si sabemos vivirlo de verdad. Una película que te hace reír, llorar y valorar el presente. ❤️🎬 #AboutTime #LiveTheMoment #TimeTravelMovie #MovieThatStaysWithYou #RomanticDrama #FilmRecs #EmotionalCinema #Movies #DomhnallGleeson #RachelMcAdams ♬ original sound - Ruso.recs

Los 72 Tropos más usuales en la literatura

Este es un post atípico por su extensión (que preferimos no fragmentar), que reúne una amplia colección de tropos o tropes. Si lees suficiente literatura contemporánea, inevitablemente empezarás a notar patrones. Arquetipos de personajes, situaciones y motivos aparecerán una y otra vez dentro de un género dado, ofreciendo a los lectores una idea de qué esperar cuando toman un libro del estante. Estos motivos recurrentes se denominan "tropos", y son algo así como un arma de doble filo para los escritores. Te guiaremos a través de todo lo que necesitas saber sobre los tropos literarios, con algunos de los más comunes en siete géneros populares de ficción.

¿Qué es un "tropo o trope" en la escritura? Un tropo es un recurso argumental, incidente o tipo de personaje recurrente que observamos una y otra vez en los medios narrativos. Estos motivos recurrentes pueden resultar cómodamente familiares, aunque pueden volverse tediosos cuando se usan en exceso de la misma manera. Un grupo de amigos que alquila una cabaña para una fiesta en el bosque es un ejemplo de un tropo común en el terror.

Los tropos literarios son polarizantes porque representan lo que los lectores más aman de un género determinado, pero también pueden significar una falta de originalidad. Los mejores tropos son aquellos que se subvierten de alguna manera o se examinan a través de una nueva lente.

¿Cuál es la diferencia entre un tropo y un cliché? Tanto los tropos como los clichés representan patrones recurrentes en la narrativa. Sin embargo, los clichés son tropos que se han utilizado demasiadas veces y se han vuelto excesivamente predecibles o simplistas. En este punto, el patrón reconocible ya no es efectivo; en el peor de los casos, puede incluso ser despectivo u ofensivo.

Por ejemplo, crear un personaje estereotipado que sea una rubia tonta o un deportista bruto es un cliché, porque representa una visión muy limitada y dañina de lo que las personas pueden ser.

¿Cuál es la diferencia entre un tropo y un arquetipo? Los tropos son situaciones o patrones que nacen de los arquetipos. Un arquetipo es una imagen o idea amplia que existe a través de culturas y generaciones, representando una experiencia humana universal. Por ejemplo, los héroes, los villanos y las figuras de mentor son todos arquetipos de personajes; este tipo de personajes existen en todas las narrativas, sin importar qué tan atrás en el tiempo o qué tan lejos en el globo terráqueo viajes. Asimismo, la búsqueda, el viaje del héroe y el viaje de la pobreza a la riqueza son ejemplos de arquetipos argumentales: puedes encontrar este tipo de historias en todas partes.

Estos arquetipos forman la base de los tropos y los clichés. Mientras que los arquetipos son manifestaciones reconocibles de nuestras esperanzas, necesidades y experiencias universales, los tropos y clichés son formas específicas en las que estos arquetipos han sido explorados.

La lista definitiva de tropos literarios por género:

Tropos de literatura fantástica. Estos son algunos de los tropos más comunes que verás en la literatura fantástica clásica y contemporánea.

El tropo del "elegido". Este tropo literario fue una vez muy efectivo, pero se ha vuelto tan extendido que tiende a levantar una bandera roja, o al menos una ceja, entre lectores y editores. Estas historias presentan protagonistas que son, por azar, elevados por encima de los demás de alguna manera. Además, esto suele ser una sorpresa para el protagonista. Podría ser el sujeto de una profecía controvertida, o descubrir un linaje secreto de seres sobrenaturales.

La razón por la que este tropo es menos apreciado hoy en día es probablemente porque puede ser un tanto perezoso. Si quieres poner a tu personaje principal en el centro de una guerra mágica generalizada, la forma más fácil de hacerlo es simplemente colocarle una placa de "Elegido" en la chaqueta y dar por terminado el asunto. Aún es posible usar este tropo de manera satisfactoria, pero requiere un poco más de imaginación y una caracterización exhaustiva para que resulte fresco y novedoso.

La búsqueda. La historia de búsqueda más famosa en la historia literaria es la del Rey Arturo y el Santo Grial. Desde entonces, este tropo argumental se ha abierto camino en una alta proporción de historias fantásticas. Los personajes principales necesitan algo que determinará el destino de sus familias, comunidad o mundo, por lo que emprenden una peligrosa y emocionante excursión para recuperarlo.

El romance sobrenatural. Hay una razón por la que las novelas de "romantasy" son algunas de las estrellas emergentes del mundo literario. Los lectores, particularmente aquellos de cierto, digamos, grupo demográfico, se derriten por el floreciente romance entre un humano y el "otro". Vampiros, hombres lobo, gárgolas, gorgonas, centauros, hadas, tritones, fantasmas, zombis, fantasmas zombis, estrellas caídas, demonios, ángeles y prácticamente cualquier otra criatura mágica vagamente humanoide que puedas imaginar son un objetivo válido.

4º El triángulo amoroso sobrenatural. Bien, pero ¿qué pasa si tu violeta que se marchita no tiene uno, sino dos seres sobrenaturales atractivos jadeando por su afecto? ¿Y si pertenecen a clanes rivales que han gobernado en secreto [inserte aquí una ubicación urbana sombría] durante siglos? Los tres se ven tan bien juntos en la portada que no puedes evitar desear que todos se llevaran bien.

5º El MacGuffin. Un "MacGuffin" es un término literario que se refiere a un recurso argumental tangible que pone en movimiento a los personajes principales. Podría ser una carta secreta, un amuleto, un libro sagrado, una llave, etc. Un MacGuffin es una forma útil de poner en marcha tu trama.

6º El arquetipo del mentor. Si bien las figuras de mentor son arquetípicas, más que estrictamente "tropotípicas", hay una encarnación particular del mentor que tiende a surgir con frecuencia en la literatura fantástica. Fue introducido por primera vez a través de Merlín, popularizado aún más por Gandalf el Gris, y firmemente arraigado en la conciencia colectiva por Albus Dumbledore.

Este personaje es uno de los tropos más populares en la escritura fantástica y crea expectativas definidas en el lector sobre el tipo de historia que está a punto de experimentar. Sin embargo, como el "elegido", a veces puede ser un síntoma de tomar el camino más fácil.

7º El gobernante reacio. Gestionar un reino es difícil, escritores. A pesar de la ropa de cama de lujo y el vino importado, los gobernantes a veces pueden experimentar el llamado de la vida sencilla y lo desconocido. Esto es especialmente cierto en el caso de los gobernantes jóvenes que han heredado su posición y que preferirían ir a acampar con sus amigos. Lo bueno de este tropo es que crea un gran potencial para generar conflicto y puede tomar muchas direcciones diferentes.

8º El héroe reticente. A menudo emparejado con el tropo del "elegido", este tropo literario presenta a un personaje —a menudo un protagonista, pero a veces un personaje secundario— que es arrojado a una posición de heroísmo a pesar de su mejor juicio. Puede comenzar como alguien cobarde o egoísta que no quiere ponerse en la línea de fuego, o que es incapaz de ver el mundo como algo más grande que él mismo. Más tarde, llegará a encarnar valores más nobles y se convertirá en un símbolo de esperanza.

9º La sociedad secreta. ¿Hay algo más emocionante que descubrir una organización elitista de siglos de antigüedad que quizás sacrifique vírgenes desprevenidas a cambio de un poder sombrío? O, tal vez, una organización elitista de siglos de antigüedad que protege a humanos desprevenidos de fuerzas más allá de su comprensión. Este es un tropo favorito de los fans que ofrece el potencial de explorar temas poderosos como la segregación, el clasismo y la identidad.

10º El mundo oculto. Las sociedades secretas son a menudo la "punta del iceberg" de un mundo secreto mucho más profundo y siniestro. Estas historias muestran a los personajes principales expuestos a una capa oculta debajo de la suya propia, llena de peligros hermosos y seductores. Este podría ser un mundo secundario literal, o podría ser un elemento de nuestro propio mundo que los personajes no podían ver antes.

11º Profecías inconvenientes. ¿No odias cuando tu destino está determinado antes de que siquiera nazcas? Y luego, para empeorar las cosas, la gente empieza a intentar matarte por lo que temen que puedas llegar a ser. Las profecías pueden ser una forma útil de poner en marcha una historia (eso es un "MacGuffin", ¿recuerdas?), y a menudo hacen que los personajes se conviertan en sus peores enemigos, provocando finalmente su propia perdición.

12º La Vieja Taberna. El escenario histórico medieval idealizado es un pilar de la fantasía clásica, y a menudo hay un pub donde la gente se reúne para beber, bailar, acuchillarse por la espalda, intercambiar objetos místicos y recoger chismes locales. Por esta razón, puede ser un escenario útil cuando necesitas que tus personajes adquieran nueva información. Sin embargo, ten cuidado de limitar tu ficción histórica fantástica a este motivo muy específico y muy saturado. Vale la pena explorar otras tradiciones culturales y ver qué pueden ofrecer al canon de la narrativa.

13º El mal supremo. Un tropo recurrente común en las historias fantásticas es esta idea de un poder maligno supremo y abarcador. Los héroes necesitan derrotar al mal supremo para asegurar la supervivencia de la raza humana. Esta figura podría ser una amenaza humana que ha alcanzado un poder astronómico, o podría ser algo antiguo y arcano.

Tropos de literatura de ciencia ficción

Adyacentes en el espectro de la ficción de género, aquí hay algunos de los tropos narrativos más populares que verás en la escritura de ciencia ficción.

14º La sociedad distópica. La ficción distópica es un gran negocio. Podemos agradecer a grandes como George Orwell y H. G. Wells por ello, pero cada año se publican más novelas que utilizan la especulación como un lente a través del cual explorar problemas sociales, políticos y culturales reales en el mundo actual. Las distopías representan el peor curso posible que puede tomar nuestro mundo si no aborda estos problemas. Puedes usar este tipo de escritura para comunicar poderosos mensajes sociales y temas.

15º La utopía cuestionable. En el extremo opuesto de los tropos del género de ciencia ficción, está el mundo donde todo es perfecto… ¿o no? La ficción utópica presenta un mundo en el que todos los problemas del mundo han desaparecido, excepto que al eliminarlos, el mundo a menudo ha creado algo mucho peor.

16º Nuevos superpoderes. Los superhéroes (y villanos) han sido un pilar del género de ciencia ficción desde las tiras cómicas de la década de 1930. Sin embargo, los héroes más perdurables y resonantes parecen ser aquellos que descubren sus poderes por casualidad, en lugar de venir al mundo ya equipados con ellos. Por ejemplo, ser mordido por un [inserte aquí un animal espeluznante] radiactivo, estar expuesto a rayos planetarios no identificados en el espacio, o llegar a una herencia inesperada a través de un cambio físico, como la pubertad o la menstruación.

17º El montaje de entrenamiento. Aunque sea horriblemente usado en exceso, la mayoría del público todavía tiene un cariño por el clásico montaje de entrenamiento. El héroe aprende a usar sus nuevos poderes, armas o habilidades. En los medios cinematográficos, esto es casi invariablemente acompañado por edificantes acordes de poder de los años ochenta.

18º El viaje en el tiempo. Aunque el viaje en el tiempo también puede existir en la literatura fantástica, se asocia en gran medida con la ciencia ficción. Este tropo muestra a los personajes centrales saltando hacia atrás o hacia adelante en el tiempo, causando inevitablemente problemas para sí mismos o para el mundo en general.

19º La política interestelar. En estas historias, la trama gira en torno a la comunicación conflictiva entre planetas o sistemas solares.

20º Universos alternativos. ¿Podría haber un universo paralelo en el que tomaste una decisión diferente o seguiste un camino distinto? ¿O uno en el que tu acosador de la secundaria fue devorado por tiburones que deambulan por la tierra? El único límite es tu imaginación.

21º Robots espeluznantes. Desde Rosie, la robot, hasta la amenaza más apremiante de la IA, la ciencia ficción está cargada de máquinas humanoides que pueden hacer cualquier cosa, desde tu lavandería hasta derrocar a líderes mundiales.

22º Ingeniería genética. ¿Qué pasaría si pudieras diseñar al bebé perfecto? ¿Al marido perfecto? ¿O mejorarte a ti mismo cuando necesitaras una renovación post-divorcio? ¿En qué momento los humanos de diseño dejan de ser humanos en absoluto? Haciéndose las grandes preguntas.

23º El apocalipsis inminente. "Si llega el apocalipsis, llámame". —Una época más simple en la que los adolescentes que salvaban el mundo todavía se comunicaban por busca. La ciencia ficción está plagada de catástrofes a nivel del fin del mundo, ya sea por fuerzas de otro mundo o por la codicia humana básica.

Tropos de literatura romántica 

A continuación, veamos uno de los géneros literarios más profundamente cargados de tropos: la historia de amor.

24º El encuentro adorable (meet-cute). El "meet-cute" es el tipo de historia que te encantaría contar a tus futuros nietos o invitados a la boda sobre cómo tú y tu pareja se cruzaron por primera vez. Por un golpe de destino casual, dos personas terminan entrando en la vida del otro y uniéndose por algo pequeño: mascotas descarriadas, arte renacentista, pan artesanal, etc.

25º El encuentro vergonzoso (meet-cringe). El tipo de historia que esperas que tus futuros nietos o invitados a la boda nunca lleguen a descubrir. Un personaje experimenta algo mortificante y el otro personaje lo presencia.

26º El amor a primera vista. Un pilar de los cuentos de hadas y los romances paranormales para jóvenes adultos, estas historias presentan a sus personajes principales descubriendo a "la pareja ideal" a los pocos momentos de conocerse. A veces, puede haber un destino sobrenatural involucrado. Otras veces, son solo hormonas.

27º De enemigos a amantes. Por más repetido que sea, los lectores nunca se cansan de gritar "¡BÉSENSE YA!" a las dos de la madrugada a personajes que creen que no se soportan. Estas historias muestran a protagonistas que comienzan enfrentados y se sienten cada vez más atraídos el uno por el otro a medida que pasa el tiempo.

28º De amigos a amantes. En el extremo opuesto, esta historia involucra a dos amigos cercanos de la infancia que crecen y aprenden a verse de una nueva manera. Estas relaciones a menudo funcionan bien porque ya han visto lo mejor y lo peor del otro.

29º De amantes a enemigos y de vuelta. Estas historias de "segunda oportunidad" muestran cómo una relación se desmorona debido a una traición que destroza el mundo. Y, sin embargo, no pueden parecer capaces de mantener sus mentes (o sus manos) alejadas el uno del otro.

30º Triángulos amorosos. Uno de los tropos románticos más antiguos de todos los tiempos (si no estás seguro, pregúntale a Eva, Adán y Lilith), estas historias siguen a un protagonista que se encuentra atrapado entre dos intereses amorosos opuestos. Cada interés amoroso tiene algo muy diferente que ofrecer y, a menudo, se utilizan como personajes en contraste entre sí. Uno podría ser peligroso y sensual, mientras que el otro es reconfortante y hogareño, etc. Si bien es poco probable que este tropo muera pronto, se ha hecho una y otra vez, así que querrás tratar de usarlo para aportar algo nuevo a tu historia.

31º Proximidad forzada. El tropo de "proximidad forzada" significa coaccionar a dos personajes en un espacio finito, como una mansión espeluznante, un ascensor o una cama. Sin ningún lugar donde esconderse, los sentimientos latentes comienzan a surgir. A menudo verás esto usado junto con el tropo de "enemigos a amantes".

32º Dinámicas desiguales. Hay algo catárticamente seductor en las parejas que salvan el abismo de estatus de alguna manera, ya sea una división en edad, clase o posición económica. Los "romances de milmillonarios" y muchos romances sobrenaturales entran en esta categoría.

33º El crush prohibido. El atractivo de lo prohibido es real. Este tropo sigue la atracción de un personaje hacia alguien que sabe que no debería desear: el ex de un amigo, el padre de un amigo, un compañero de trabajo, un profesor, etc. Estas historias pueden ser atractivas, pero sus mensajes deben manejarse con cuidado.

34º La relación fingida. Este popular tropo muestra a dos personajes fingiendo salir o casarse para satisfacer alguna necesidad externa apremiante. Quizás uno necesita una cita para la boda de su primo para que su tía bienintencionada deje de intentar concertarle una cita con el hijo de su contable. Quizás el otro necesita una relación socialmente aceptable para ocultar un amor más conflictivo. Estas relaciones de conveniencia comienzan como un acuerdo de negocios y se convierten en algo más profundo, ya sea amor real o una amistad rápida.

35º El amor de segunda oportunidad. Estas historias muestran a dos personas que perdieron su oportunidad y que intentan de nuevo alcanzar un final feliz. Podrían ser una pareja que rompió porque uno de ellos cometió un error estúpido, o podrían ser dos amigos de la universidad que nunca fueron lo suficientemente valientes para dar el siguiente paso. Los lectores disfrutan viéndolos aprender de su pasado y luchar por el amor verdadero.

Tropos de literatura de misterio

Como uno de los géneros literarios más estructurados, los misterios tienen una amplia gama de tropos de personajes y recursos argumentales instantáneamente reconocibles, reconfortantes e indulgentes. Aquí hay algunos favoritos rápidos.

36º El detective curtido. Famoso por Humphrey Bogart, a menudo imitado, este tropo de personaje tiene nervios de acero y un corazón de oro. Él (siempre es un hombre) usa zapatos brillantes, bebe demasiado, no confía en una cara bonita y tiene olfato para la verdad (y los problemas).

37º El detective aficionado. Un favorito del género de misterio acogedor, este personaje es una persona común que se ve inevitablemente atrapada en un caso. Puede ser cualquier cosa, desde una pastelera hasta un músico en apuros o un diseñador de moda, pero algo que tienen en común es que no son curtidos, duros o particularmente capaces. En cambio, tienen que aprender rápido a medida que las apuestas se vuelven cada vez más altas.

38º El restaurante abierto toda la noche. Al igual que la "vieja taberna" en la literatura de alta fantasía, el comedor cutre que siempre está abierto le da al detective y a su cliente, informante o sospechoso un lugar neutral para ponerse en contacto y desahogarse. El café es barato y no muy bueno, y puedes encontrarte con casi cualquier persona si te quedas ahí el tiempo suficiente.

39º El pequeño pueblo con secretos. ¿Crees que la ciudad de Nueva York tiene una alta tasa de criminalidad? Espera a que conozcas a los habitantes del dulce pueblo del medio oeste con la feria anual de la cosecha, o al pueblo de Yorkshire rebosante de encanto cottagecore. No comas nada que no hayas horneado tú mismo. No confíes en nadie.

40º La familia ensangrentada. ¿Pueden los instintos asesinos ser una enfermedad hereditaria? ¿Qué haces cuando el "negocio familiar" implica "ocuparse" de los "problemas" de otras personas? Justo cuando crees que has encontrado al asesino, te enteras de que las raíces del ennegrecido árbol genealógico se extienden más allá de lo que podrías haber imaginado.

41º El reloj en marcha. Introducir una restricción de tiempo es siempre una excelente manera de aumentar la tensión, y en ningún lugar esto es más cierto que en los misterios y thrillers. Esto podría ser una bomba que está a punto de estallar, información fundamental que está a punto de ser revelada o destruida, o la entrada o salida de un personaje esencial.

42º El narrador no fiable. Los narradores no fiables son personajes desde cuyo punto de vista se cuenta la historia que, intencional o involuntariamente, ocultan información al lector. Podrían estar escondiendo algo de su pasado, o podrían estar confundidos acerca de lo que realmente está sucediendo. Este es un recurso argumental útil para mantener a tus lectores adivinando.

43º El affaire oculto. En las novelas de misterio y suspense, casi siempre hay alguien enredándose con otra persona. Esto se utiliza a menudo como una "pista falsa", o un recurso que engaña intencionadamente al lector. ¿Crees que el sospechoso dueño de la ferretería sin coartada para el asesinato era el asesino? En realidad, pasó esa noche en la cama con la esposa de su vecino.

Tropos de literatura de acción y aventura 

Muy relacionados con los thrillers están las historias de aventura. Un favorito de lectores de todas las edades desde los días de La Isla del Tesoro y Las Minas del Rey Salomón, estos libros a menudo contienen múltiples tropos.

44º La búsqueda del tesoro. ¿Hay algo más emocionante que la búsqueda de un tesoro enterrado? O si no es un tesoro enterrado, un manuscrito raro invaluable, un objeto maldito o un mundo perdido. En otro uso clásico del MacGuffin, estas historias muestran a los personajes principales yendo en busca de riquezas que cambiarán sus vidas.

45º Acertijos y adivinanzas. A menudo vistos de la mano con la búsqueda del tesoro, este tropo brillantemente satisfactorio anima a los héroes a usar su ingenio. Si resuelven el acertijo, pueden continuar su viaje. Si fallan, pueden quedar atrapados para siempre en una tumba maldita o ser aplastados por escombros que caen.

46º Lugares exóticos. Si bien todo lugar es "insólito" para alguien, muchas historias de aventura provenientes de la cultura occidental a menudo involucran a personajes que viajan a tierras lejanas. Esto ayuda a los lectores a viajar desde su sillón a lugares que quizás nunca vean en la vida real, así como a transmitir una sensación de que los personajes están en un territorio desconocido e impredecible.

47º El agente doble. En un mundo donde todos tienen una agenda, tu mejor amigo puede convertirse en un traidor... o tu enemigo puede convertirse en un amigo.

48º El hombre común convertido en héroe. Todo lo que quería era ir a la tienda a comprar leche, y de repente se encuentra en el centro del espionaje internacional y de una maldición centenaria.

49º El monólogo del villano. Para ser completamente justos con ellos, lo entiendo. Solo quieres que alguien aprecie lo brillante que fuiste, y el héroe atado a una silla es la audiencia cautiva perfecta.

50º La batalla secreta de alto riesgo. Te sorprendería saber cuántas veces el destino del mundo se ha decidido justo bajo nuestras narices. Ya sea que tenga lugar en una aeronave sobre la tierra, en cavernas bajo el suelo o en algún mundo de ensueño paralelo oculto, estas historias ven batallas épicas ocurriendo justo fuera de la vista de la sociedad.

51º La escena de persecución obligatoria. No intentes esto en casa (a menos que sea con tus coches de juguete Hot Wheels).

52º La mejora de vestuario. Puedes darte cuenta de que las cosas se están poniendo serias cuando el héroe recibe un nuevo look, completo con útiles artilugios.

Tropos de literatura de terror

Ah, el género de terror. Consolador, predecible, y amamos cada momento.

53º Objetos malditos (también conocidos como MacGuffins espeluznantes). Te dará todo lo que siempre quisiste... a cambio de un precio. (La muerte. El precio es la muerte).

54º Monstruos. ¿Feroces, sedientos de sangre o terriblemente incomprendidos? ¿Quizás todo lo anterior? Desde que existe la narrativa, han existido cosas que acechan en la noche. Revisa viejos favoritos, subvierte viejos favoritos de maneras nuevas y frescas, o crea los tuyos propios. Vampiros, hombres lobo y zombis son solo algunos de los clásicos atemporales, pero vale la pena examinar el folclore regional y los mitos de otros mundos en busca de inspiración también.

55º Tratos en la encrucijada. Un tropo raro que nunca envejece, este motivo de terror folclórico muestra a alguien haciendo un trato con el diablo (u otro villano nefasto, a veces un demonio) a cambio de su alma inmortal. Tradicionalmente, esta historia se asocia con músicos que venden su alma a cambio de habilidad o fama, pero puedes usar este tropo de formas ilimitadas.

56º El conjuro de invocación en estado de embriaguez. Fiesta después de la fiesta en la biblioteca y todos están invitados. Oigan, miren este extraño libro que encontré.

57º Casas antiguas espeluznantes. O están abandonadas y sosteniéndose solo con pura furia, o son sospechosamente inmunes a los estragos del tiempo y todavía se ven como en 1712. Hay una alta probabilidad de que fueron construidas sobre los huesos de huérfanos.

58º Pantanos antiguos espeluznantes. Como "casas antiguas espeluznantes" pero trasladado a Luisiana.

59º La herencia con condiciones. En la economía actual, heredar la mansión, el negocio o la fortuna familiar podría parecer una bendición divina. Resulta que hay una razón por la que la tía abuela Edna se encerró y nunca habló con nadie (ver "casas antiguas espeluznantes", arriba).

60º Vehículos averiados. No hacer: a.) bajarse del coche bajo ninguna circunstancia, b.) rodear el coche para ver cuál es el problema, o c.) dejar a una persona sola en el coche mientras la otra va a pie al pueblo más cercano. En su lugar: quédate en el coche hasta el amanecer y di tus últimas voluntades.

61º La fiesta en el bosque. Sin padres, sin vecinos y sin inhibiciones. Algunas cosas parecen una buena idea en el momento hasta que la gente empieza a matarse entre sí. "Ayuda, me he caído y no puedo levantarme". "Si solo hubiera un hombre grande y fuerte cerca para salvarme... oh no, espera, estoy muerto".

62º Personajes estereotipados. El terror clásico, especialmente el terror visual (es decir, cine y cómics), a menudo está lleno de personajes estereotipados arquetípicos. Esto le da al lector una idea de qué esperar, ya que estos personajes encajan cómodamente en las normas narrativas. Sin embargo, los personajes estereotipados también pueden deslizarse hacia el estigma y el cliché. Como escritor, desafíate a ti mismo a subvertir estas normas o usarlas para sorprender a tu lector con algo que no esperaba.

63º Muerte por karma. ¿Fuiste un matón con ese niño nerd de la chaqueta con letras? Espero que hayas disfrutado de tu mejor momento en la secundaria, porque eso es todo lo que vas a obtener.

64º Vida por virginidad. Si una generación de películas de terror nos ha enseñado algo, es que las vírgenes tienen la mejor oportunidad de salir con vida.

Tropos de literatura juvenil (YA Young Adult)

Si bien la ficción para jóvenes adultos puede caer en cualquier género, hay ciertos tropos que vemos surgir una y otra vez en las historias para jóvenes en el umbral de la vida.

65º Padres realmente malos. La ficción YA, especialmente la ciencia ficción y la fantasía, parece tener una escasez de modelos adultos saludables. Los padres pueden ser abusivos, distantes o simplemente muy incompetentes. A menudo esto es necesario para avanzar en la trama para que los adolescentes puedan dar un paso adelante y tomar el centro del escenario. Sin embargo, hay excepciones a este tropo, como las fuertes relaciones madre-hija en Ciudad de Hueso de Cassandra Clare o El Diario de la Princesa de Meg Cabot.

66º Figuras de autoridad realmente malas en general. La ignorancia voluntaria frente al peligro inminente parece ser un pilar de muchos adultos en la ficción YA, incluidos maestros, niñeras y empleadores. Cuando las figuras de autoridad a cargo no asumen la responsabilidad, depende de la próxima generación arreglar las cosas.

67º Familia encontrada (ver arriba). Lo que esto a menudo significa es que los personajes principales de la ficción YA, incapaces de confiar en sus propias familias de sangre, construyen nuevas familias encontradas a su alrededor de aliados y amigos. El protagonista busca la lealtad familiar que había faltado en su propia vida y la encuentra en un improbable grupo variopinto de otras almas descarriadas.

68º Primer amor. ¿Hay algo más intrínseco a la experiencia adolescente que el primer amor? Ya sea un doloroso amor secreto no correspondido por su mejor amigo o un romance veraniego de primera juventud, los personajes YA entran en un nuevo estado de ser donde una avalancha de hormonas está pintando el mundo en colores vivos.

69º Primer todo. Puedes intentar poner un rango de edad a la ficción YA, pero la verdad es que el género no está definido en absoluto por la edad de sus personajes o lectores. La ficción YA trata sobre crecer y aprender a habitar el mundo de una manera completamente nueva. Esto significa primer amor, primer concierto, primera trasnochada, primer viaje por carretera, primer desamor, primera traición, primera vez usando una nueva habilidad o enfrentando un miedo particular.

70º El romance con una celebridad. Parece haber muchos romances con celebridades en la ficción YA. Ese galán, estrella de cine en ascenso, se ha inscrito en una escuela secundaria estadounidense típica como investigación para su próximo papel (el actor británico Tom Holland realmente hizo esto para prepararse para protagonizar como Spider-Man de Marvel). El heredero de un pequeño reino insular ha sido enviado a la escuela secundaria como castigo por algún escándalo de ebriedad de alto perfil. Pronto las chispas vuelan a través de la enorme brecha social.

71º Protagonistas marginados o forasteros. Es común que los protagonistas de la ficción YA sean niños que son "poco populares", desfavorecidos o fuera de las normas sociales. Estos personajes son efectivos para resonar con lectores que también se sienten como forasteros de alguna manera.

72º Autosacrificio. Los adolescentes de la ficción YA tienen una cosa a su favor: su nobleza sobrehumana. Constantemente se ponen en la línea de fuego por sus seres queridos o por el mundo en general.

73º El oscuro secreto familiar. Las lecturas para adolescentes a menudo siguen a un protagonista que descubre una impactante verdad oculta sobre su familia, ya sea un linaje mágico, un fondo fiduciario oculto de orígenes dudosos o fantasmas del pasado (figurativos o literales) que regresan para atormentarlos.

Cómo usar los tropos literarios de manera efectiva. ¿Te sientes inspirado? Los lectores esperan ver ciertos tropos y motivos recurrentes en sus géneros favoritos, pero necesitas ser creativo para crear una historia que sea significativa y memorable. Aquí tienes las claves a tener en cuenta.

I Subvierte las expectativasLos tropos literarios vienen con expectativas preconcebidas. Cuando comienza la historia, puedes usar estos tropos de género familiares para darle al lector una sensación de familiaridad y sumergirlo en tu mundo. Sin embargo, trata de pensar en formas de usar estos tropos para sorprender a tus lectores a medida que avanzan en la historia.

Por ejemplo, considera el tropo atemporal del terror de la casa embrujada vieja y espeluznante: una bestia siniestra y semiconsciente que infecta a todos los que entran en ella hasta que no queda nadie. Es una historia que todos hemos escuchado antes, o al menos hemos oído hablar de ella. Pero ¿y si la casa resulta ser una entidad protectora que trata de protegerse de algo mucho peor? ¿Y si tus héroes de repente descubren que la casa es lo que los mantiene a salvo? Ahora has tomado un tropo que de otro modo podría sentirse rancio y lo has puesto patas arriba.

Puedes hacer esto con tropos de personajes u otros puntos de la trama que vimos anteriormente. Observa qué sucede si cuentas una historia clásica con su tropo opuesto e invertido, o llevas un tropo muy querido en una dirección inesperada. Con muchos de estos tropos siendo tradicionalmente dominados por identidades mayoritarias —generalmente hombres caucásicos, cisgénero, de clase media a media-alta y mujeres heterosexuales suaves y pulidas— la subversión puede ser un gran enfoque para aportar más diversidad a tu escritura. Ayuda a considerar por qué tenemos ciertas asociaciones visuales con ciertos tipos de historias o personajes, y por qué estos estereotipos han existido durante tanto tiempo.

II Desarrolla personajes plenamente realizadosDebido a que los tropos literarios pueden ser un tanto bidimensionales, es esencial crear personajes que sean verosímiles, multifacéticos y humanos. Incluso si se encuentran en situaciones familiares y muy transitadas, tu historia será única porque las personas que la pueblan son únicas. Aportarán sus propias esperanzas, miedos, creencias, juicios y experiencias formativas a la historia, y estos elementos influirán en cómo actúan y reaccionan a lo largo de los eventos de la trama.

Esto significa tomarte tu tiempo con el desarrollo del personaje, explorando el trasfondo de tu protagonista y abordándolo desde un lugar de autenticidad. También presta atención a los otros personajes con los que tu protagonista interactúa. Evita los clichés fáciles y los personajes estereotipados, y recuerda que cada persona en el mundo de tu historia tiene sus propias esperanzas, miedos, creencias, juicios y experiencias formativas. (Aquí es también donde obtienes subtramas, que puedes usar para impresionar a tus amigos escritores).

Si tus personajes son lo suficientemente atractivos y efectivos, tus lectores no notarán que estás usando un tropo viejo y cansado; solo verán que has creado una historia emocionante y legible ambientada en los parámetros narrativos que conocen y aman.

III Usa tropos antiguos para explorar nuevas ideasLos tropos pueden tener una mala reputación en la literatura contemporánea, pero eso es solo porque muchos escritores los usan como una muleta en lugar de una plataforma de lanzamiento. Los tropos literarios son los bloques de construcción de la ficción de género clásica, por lo que usarlos como punto de partida para una historia o escena les muestra a los lectores que "hablas el idioma" de un género elegido. El truco está en girarlos ligeramente en un ángulo y aportar tu propio enfoque personal, para que tu escritura siga sintiéndose innovadora y viva.